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Falso

Martes, 13 Abril 2021

Aumento de muertes y contagios por COVID-19 no se puede atribuir a cepa brasileña, como dice Alcalde de Cali 

Por Andrés Felipe Martínez

El seguimiento del genoma del virus que realiza a diario el INS muestra que el linaje P.1 que proviene de Brasil todavía no circula en todo el país, lo que contradice las declaraciones de Jorge Iván Ospina.

El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, ha venido advirtiendo en los últimos días que el aumento de contagios y muertes por COVID-19 en Colombia se debe a la circulación masiva de la variante P.1 del coronavirus, originada en Brasil y conocida por una mayor capacidad de transmisibilidad.

“No me cabe duda que las altas cifras de contagio que hoy tenemos y las cifras de mortalidad que hoy se amplían, se deben a la circulación en Colombia de la mutación brasileña del virus del COVID, la mutación P.1”, dijo el pasado jueves 8 de abril durante una rueda de prensa.

Días después repitió su declaración durante una entrevista en una emisora local y en una transmisión de su cuenta personal de Facebook. 

En Colombiacheck decidimos verificar qué información hay sobre la circulación de esta variante del SARS-CoV-2 en Colombia, y si es posible atribuirle la llegada del tercer pico de la pandemia en el país, que pasó de reportar 3.511 nuevos casos el 9 de marzo, a 16.739 el 12 de abril.

Una variante de riesgo

Para empezar, vale la pena recordar que los virus como el SARS-CoV-2 tienden a desarrollar variaciones genéticas que los ayudan a sobrevivir y reproducirse, como lo explican los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC), de Estados Unidos. Estas mutaciones del virus “pueden incidir en la forma en que se propaga y lo que les pasa a las personas que se infectan con él”.

Hasta ahora, entre las variantes que los científicos han identificado, hay tres que generan mayor preocupación: B.1.1.7 (del Reino Unido), B.1.35 (Sudafricana) y la P.1 (brasileña).

De acuerdo con los CDC, “estas variantes parecen propagarse con mayor facilidad y rapidez que las otras, lo que podría generar más casos de COVID-19”.

La variante P.1 fue identificada entre los meses de noviembre y diciembre de 2020 en Brasil y ha aumentado progresivamente su participación en el contagio. Pasó de ser la responsable del 15 % de las infecciones en diciembre, a causar el 73 % en marzo de 2021, según los datos del laboratorio federal Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) del Ministerio de Salud de Brasil.

Recientemente, un estudio pre-publicado (sin revisión de pares) realizado por investigadores del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de São Paulo, la Universidad de Oxford y el Imperial College de Londres, concluyó que esta variante identificada en Brasil puede ser entre 1,4 y 2,2 veces más transmisible que las variantes comunes del virus. 

Sin embargo, aún esta y otras variantes catalogadas como riesgosas, están siendo investigadas para conocer con detalle sus características y diferencias en transmisibilidad. Ese es el objetivo del Consorcio Nacional de Virología G2P de Reino Unido, el cual busca entender cómo influyen algunas variantes en la pandemia. 

En ese sentido, es entendible la preocupación de las autoridades de la región, como el Alcalde de Cali, por el comportamiento de ese linaje del virus. Sin embargo, ¿se le puede atribuir el tercer pico del COVID-19 en el país?

Circulación en Colombia

Consultamos al alcalde Ospina por su información, y respondió:

“Mi inferencia se realiza sobre la mayor tasa de contagio, algunos cambios en la manera como se reciben los pacientes, pero ante todo, por la cercanía geográfica a Brasil. Y aunque se cerró el puente aéreo a Leticia, no se hizo lo mismo sobre países como Ecuador, Perú y Chile”.

Dado que se trata de una inferencia, consultamos al Alcalde si tenía datos más precisos de vigilancia del genoma del virus, y aclaró:

“No, no tengo la tecnología para evidenciarlo. Las instituciones de salud de Cali no tienen cómo hacer secuencias. La información de la secuencia la debe tener el Instituto Nacional de Salud”.

De modo que consultamos al Instituto Nacional de Salud (INS), que aclaró, a través de su oficina de comunicaciones, que el linaje P.1 sí es una variante a la que se hace seguimiento en Colombia, pero “no es una predominante”, y por ello no es responsable del aumento de contagios. 

Según el seguimiento de esta entidad, con corte al 11 de abril, los linajes de coronavirus con mayor presencia son los comunes B.1, B.1.111 y B.1.1, que hoy representan el 65,7 % de las muestras analizadas. 

En contraste, la variante P.1 representa apenas el 3,8 % de las secuencias analizadas, que corresponden, en específico, a 22 casos de Amazonas y uno de Bogotá, reportados en enero de este año.

En la siguiente imagen se muestra la distribución geográfica de las secuencias identificadas en el país. La tabla de la derecha tiene los porcentajes de participación a nivel nacional.

Tabla del INS sobre cepa brasileña

Hay que recordar que el INS realiza una vigilancia del genoma del virus a partir de muestras de las pruebas realizadas a diario en el país. Hay 17 laboratorios con capacidad para hacer hasta 1.000 análisis de secuencias de genomas cada 10 días, según la entidad.

De esta manera, para el biólogo Juan David Ramírez, director del Centro de Investigaciones en Microbiología y Biotecnología de la Universidad del Rosario, “no se puede asegurar que el aumento de casos es atribuible a la variante P.1, pues esta no es predominante en Colombia”. 

En ello coincide Johana Ivanova Barrera, médica epidemióloga y especialista en gerencia en servicios de salud: “No se puede atribuir actualmente este aumento de casos a la circulación de esta variante en específico, pues su circulación aún no es representativa, los datos muestran que su presencia no es a nivel nacional”.

La misma posición tiene el epidemiólogo estadístico Rodolfo Herrera: “Es inadecuado decir eso. Es una variante que apenas ha llegado a nuestro país. La aparición de estos pocos casos no pueden explicar el gran incremento de contagios que estamos viendo en Colombia. Las muestras tendrían que ser mucho mayores, y con mayor presencia en otras ciudades”.

En cambio, los cuatro expertos consultados señalan que el aumento de casos se explica por un relajamiento en las medidas de autocuidado y la reapertura económica en las ciudades, después del anterior pico de enero. 

“El tercer pico es atribuible a todos estos feriados que tuvimos desde el puente de San José [19 al 22 de marzo]. Y empezaremos a ver los resultados del comportamiento en Semana Santa. Las personas se relajaron en las medidas de autocuidado y hubo salidas de vacaciones”, explica la especialista Barrera.

Por otro lado, Omar Segura, médico epidemiólogo y doctor en salud pública, dice que se debe tener en cuenta que las variantes pueden acelerar el contagio, pero no lo generan, pues el método de transmisión sigue siendo el mismo: 

“El virus está teniendo permanentemente mutaciones. Entonces más allá de la capacidad de virulencia que tenga cualquiera de las variantes, hay que tener presente e insistir sobre la conducta de las personas, el uso de tapabocas, el distanciamiento y además, ahora, la vacunación”.

Esa misma posición ha mantenido el INS, que recordó en un comunicado: “Independientemente de la variante que esté circulando, se insiste a los ciudadanos mantener las medidas de bioseguridad ya conocidas para prevenir el riesgo de contagio”.

Entonces, teniendo en cuenta el seguimiento genómico que realiza el INS, y sin datos distintos proporcionados por el alcalde Ospina, podemos concluir que, hasta ahora, es falso afirmar que el aumento de contagios que se registra en el mes de abril de 2021 en Colombia responda a la circulación del linaje P.1 o variante brasileña del coronavirus.

En una situación similar, en enero de este año, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, había atribuido el segundo pico de contagios a la circulación de la variante del Reino Unido en la capital. Pero en este chequeo encontramos que sus declaraciones tampoco tenían fundamento.

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Sábado, 24 Octubre 2020

Afirmaciones de médico italiano sobre la vacuna y las pruebas contra el COVID-19 son falsas y cuestionables

Por Universidad de Manizales*

Con apocalípticas advertencias, como que “una vez vacunados todos estaremos debilitados y encontraremos una muerte segura”, circula un video de un médico italiano.

La publicación incluso ha sido retirada por Youtube de otro canal al que fue subido y algunas afirmaciones hechas en este han circulado también en cadenas de Whatsapp y Facebook ya han sido verificadas por ColombiaCheck. El autor del video es Roberto Petrella, un médico italiano que, según este chequeo realizado por Valencia City, es un ginecólogo jubilado expulsado del Colegio de Médicos de Teramo en 2019 por su postura en contra de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH). 

Aquí presentamos las afirmaciones susceptibles de verificación, revisadas también por nuestro colegas de Afp, Newtral, Chequeado y Maldita

“Covid-19 no es el nombre del virus, sino el nombre del plan internacional para el control y reducción de las poblaciones que ha sido desarrollada durante décadas y lanzado en el año 2020” 

Cuestionable

Es cierto que Covid-19 no es el nombre del virus, pero sí de la enfermedad causada por el SARS-COV-2, el nombre real del virus, y tal como lo explicamos en este chequeo, no es cierto que sea un plan internacional de reducción de las poblaciones. 

La Organización Mundial de la Salud, el 12 de febrero de 2020, le asignó a esta enfermedad el nombre de Covid-19 como acrónimo de Corona (CO) Virus (VI) Disease (D) y el número 19 en representación del año en el que fue identificado (finales de 2019). Esta es causada por el virus SARS-CoV-2 y no fue generada ni impulsada por ningún programa, ya que las evidencias de diversas investigaciones sanitarias apuntan a que su origen es natural, lo que se conoce como zoonosis, el paso de un patógeno, en este caso un virus, de un animal al ser humano. 

"Tener un nombre es importante para evitar el uso de otros que pueden ser inexactos o estigmatizantes. También nos da un formato estándar para usar en futuros brotes de coronavirus", dijo el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, en la rueda de prensa en la que se anunció el nombre.

Así que esta no es sino otra de las teorías de la conspiración que circulan sobre el Covid-19.

“Covid-19 es un programa mundial para la reducción de la población. Se estima que con la vacuna que quieren imponer, al menos el 80 % de la población morirá”.

Falso

Hasta el momento (21 de octubre de 2020), no se ha lanzado ninguna vacuna oficial para el Covid-19, aunque Rusia ya registró su segunda sin terminar las fases convencionales. Según la OMS, al menos 45 vacunas están en proceso de prueba en humanos, bajo los protocolos y procedimientos establecidos, además de 95 en fases preclínicas. 

De igual manera, no hay ninguna prueba que certifique que las vacunas debilitan la inmunidad y enferman a las personas, como lo afirma Petrella. Álvaro Villanueva Calderón, médico internista e infectólogo de la clínica Portoazul de Barranquilla, manifiesta que esta afirmación no tiene ningún asidero o sustento desde el punto de vista científico. 

“La vacunación no es algo nuevo. Tiene una tradición muy amplia en la historia y ha salvado muchas vidas. Su objetivo es generar anticuerpos para que combatan los virus, para fortalecer el organismo”. 

Asimismo, coincide con otros inmunólogos, virólogos y epidemiólogos consultores de la OMS, citados en este chequeo de la AFP, que dicen que ninguna vacuna afecta la resistencia del cuerpo a las enfermedades, aunque sí pueden darse casos aislados en los cuales el organismo reacciona de forma adversa a esta, causando consecuencias menores, como fiebre leve o dolor en el brazo. Las consecuencias mortales o graves se evitan al realizar un proceso dividido en fases para lograr sacar adelante una vacuna. Es por esto que, generalmente, estos procesos duran varios años. 

Aunque saber cuál será la mortalidad de este coronavirus es complejo porque no ha terminado la emergencia sanitaria, lo cierto es que, hasta octubre de 2020, de los cerca de 40 millones de contagiados en el mundo ha muerto un poco más de un millón, según la Universidad Johns Hopkins. Muy lejano al 80 % que afirma el médico italiano. 

“La mayor parte de las personas vacunadas dejarán de existir para la sociedad. No podrán viajar, no podrán ir al cine y, en el futuro, no podrán salir de casa. Esto ya está sucediendo en algunas ciudades de China y en España, el país piloto junto a Argentina y otros países latinos. Todo ya ha sido activado en todas las empresas y en los medios de comunicación masivos”

Falso

No se puede determinar la posible exclusión de las personas no vacunadas debido a que aún no se ha aprobado ninguna vacuna por la comunidad internacional. Según lo anunciado el 16 de octubre por el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, la vacuna tardará un mínimo de 18 meses. Por lo tanto, la afirmación de que en algunos lugares ya está sucediendo esto es falsa y sin fundamentos. Tanto en los países mencionados por Petrella como en la mayoría de regiones del mundo se comenzaron a reabrir progresivamente las actividades de la sociedad, con protocolos de bioseguridad, pero sin vacuna y sin exclusión de personas. Actualmente hay 11 de estas que se encuentran en la fase 3 en la que hay grupos más amplios que reciben el tratamiento. 

“Para la creación de cualquier vacuna, desde hace décadas, se deben seguir unos protocolos bastante estrictos, basados en la extracción de elementos de los propios virus para generar defensas contra estos. Aún falta mucho por trabajar en la vacuna del covid-19, pero incluso si ya estuviera lista, los gobiernos tardarían mucho en distribuirla para todos y las personas no tendrían forma de determinar si alguien ya está vacunado o no. Los certificados se pueden falsificar. Es una barbaridad que digan que la vacuna va a matar a la gente o que obliguen a las personas a aplicársela para no excluirlas de la sociedad”, comenta el infectólogo Villanueva. 

“No estamos enfermos. Solo somos portadores sanos que tienen virus. Lo que no significa que estemos enfermos. Todo lo que necesitan es hacer creer que los positivos son personas enfermas”

Cuestionable

El epidemiólogo Johan Sebastián Hernández Botero explica que la historia natural de todas las enfermedades infecciosas se divide en tres: expuesto, infectado o enfermo. “Al estar expuesto quiere decir que concurrió tiempo y espacio con el microorganismo, por ejemplo, haber estado en un comedor donde hubo un contagio masivo de salmonella, allí existe la opción de contagiarse o no. Cuando se habla de infección es porque el microorganismo está creciendo dentro de los tejidos del cuerpo humano, que en caso del covid es la expansión y contaminación de la zona pulmonar”, expone. 

Sin embargo, el experto aclara que no todos los pacientes desarrollan las enfermedades porque esta ya es la manifestación del daño que hace el virus. En este sentido, sí es cierto que una persona puede ser portadora del virus y no estar enferma, lo que en el desarrollo de esta pandemia hemos conocido como los casos asintomáticos. 

Eso sí, el epidemiólogo afirma que el problema de las enfermedades infecciosas es que si bien una persona puede ser un portador sano, en este caso una persona asintomática,  existe la posibilidad de contagiar a otra persona que puede llegar a tener un daño devastador. “De todos los expuestos no todos se infectan, de todos los enfermos no todos tienen síntomas y todas las enfermedades infecciosas sufren ese curso, no solamente el coronavirus sino el VIH, el papiloma humano y muchos más”, concluye. 

“No se hagan ningún test, no son pruebas fiables. Los resultados de las pruebas del virus son falsos porque se realizan en presencia de infecciones micóticas y bacterianas. Ningún test es capaz de detectar el SARS-COV-2. Tan solo una infinidad de pequeños virus inofensivos o desechos celulares que son parte natural de nuestra microbiota.”

Falso

Para comprobar la fiabilidad de las pruebas que detectan el virus es necesario entender cuáles están avaladas por el Ministerio de Salud del país para contrarrestar la desconfianza a los test. 

Según el Ministerio de Salud, Colombia cuenta con tres pruebas, las PCR o moleculares, las pruebas rápidas o serológicas y las pruebas de antígenos. Las PCR se ejecutan los primeros días de síntomas, a través del hisopado nasofaríngeo. Estas tienen alta sensibilidad, es decir, la gran mayoría de las veces aciertan en el diagnóstico. Las pruebas rápidas o serológicas se practican en sangre para demostrar la respuesta inmune que produce la persona con posible contagio. Estas pruebas tienen menor sensibilidad, pero sirven para identificar si la persona ha tenido contacto con el virus.

“Cabe resaltar que una infección micótica es causada  por algún tipo de  hongos, la mayoría de las veces. Causa afectaciones en la piel, pero también en distintas partes del cuerpo y las infecciones bacterianas son enfermedades que se caracterizan por una afectación de bacterias en algún sitio del cuerpo. Suelen ser más agresivas porque afectan más que todo los órganos internos, aunque también lo pueden hacer de manera superficial”, aclaró Estefanía Morales, médica general del centro ambulatorio Sinergia Salud.

Las pruebas de antígenos también se ejecutan a través del hisopado nasofaríngeo y detectan directamente las proteínas del virus y cuentan con una capacidad o sensibilidad diagnóstica por encima del 90%, según el ministro de Salud  y Protección Social, Fernando Ruiz Gómez.  

Según Estefanía Morales, la sensibilidad es la capacidad de detectar los casos enfermos o positivos, la especificidad es la capacidad para detectar los casos negativos. Las pruebas se miden en una escala de 0 a 100 para determinar qué tan sensible es la persona que tomó la prueba. 

El Ministerio de Salud no recomienda únicamente las pruebas comerciales, porque son aquellas que sí tienen un número importante de falsos positivos, es decir, aquellas no avaladas por el Ministerio.

Juan Daniel Castrillón, epidemiólogo de la Sala de análisis de riesgo de la Secretaría Departamental de Salud de Risaralda declaró: “Efectivamente esa cadena es completamente falsa, existen pruebas que confirman la presencia del virus en la mucosa nasal de las personas en quienes se sospecha la presencia de SARS-COV-2, la prueba que nosotros conocemos como el gol estándar, es decir, como la prueba de oro que identifica el virus. Si usted lo tiene, se llama RT-PCR y es la más sensible y específica para detectar el virus en quienes los tengan, también las antígeno son acertadas para detectar el virus y ambas están aprobadas para el diagnóstico del SARS-COV 2”.  

“El 11 de mayo que no había periódico, ni televisión italiana, impusieron en Francia exámenes masivos en todas las escuelas. 700.000 cada semana. Una vez que el niño ha sido testeado, también lo harán con sus familiares y contactos más cercanos”

Falso

Tras ocho semanas de confinamiento, Francia retornó a las calles el 11 de mayo. El comercio reabrió sus puertas, las personas dejaron de presentar un formulario para circular por la ciudad, el transporte público recuperó la afluencia de pasajeros con el uso obligatorio de mascarillas, sin olvidar una de las reactivaciones más importantes: La de escuelas y guarderías.

Luego de una semana de clases cerraron 22 colegios por contagios. Entre padres y profesores las opiniones estaban divididas frente a las medidas exigidas por el Gobierno de Emmanuel Macron. Según el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, entre las reglas estaba un máximo de 10 niños por aula en las guarderías, 15 en los parvularios y 15 en escuelas primarias, además de la posibilidad de turnos para regular el flujo de estudiantes. 

Aunque otros políticos y expertos pidieron el retraso del plan al no estar de acuerdo, en ninguna afirmación se encontró la imposición de pruebas tal y como lo expresa la polémica afirmación que analizamos. Por otro lado, la cantidad de “exámenes masivos” tampoco concuerda con los datos oficiales de Blanquer: “1.350.000 niños y 200.000 maestros volvieron a las aulas, lo que supone el 20% del total de los alumnos y el 55% del personal docente a nivel nacional”.  Posteriormente ingresaron las secundarias que según el reporte oficial significó el retorno de otros 280.000 alumnos, alrededor del 30% del total y unos 76.500 profesores. 

De acuerdo con esta información, podemos decir que es falso que el 11 de mayo se hayan impuesto exámenes masivos sin conocimiento de la opinión pública. Los 700.000 test que respaldan la pretenciosa afirmación corresponden a otra iniciativa del estado francés que tenía el objetivo de “aislar a los portadores del virus lo más rápido posible y romper las cadenas de transmisión”. El Gobierno prometió identificar a personas asintomáticas, idea que en ese entonces parecía descabellada pero que hoy corresponde a la búsqueda activa de casos que actualmente se realizan en la mayoría de instituciones y ciudades del país. Como lo publicó la revista The Atlantic, Francia ha registrado el número más alto de casos desde el pico de abril. 

 

* Escrito por Luisa María Mejía, Sofía Gómez, Sofía Morales, Santiago Zapata, Yony Alexánder Zuluaga y Carlos Andrés Urrego del Equipo de chequeo del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales.