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Martes, 11 Junio 2019

Consumir licor y fumar en parques sí está prohibido en gran parte de EE.UU. como trinó Paloma Valencia

Por Isabel Caballero Samper

En Colombiacheck verificamos esta afirmación de la senadora del Centro Democrático y la calificamos de Verdadera, pero.

La decisión de la Corte Constitucional de tumbar dos normas del Código de Policía que prohibían consumir bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas en el espacio público y en parques porque esas normas violaban el libre desarrollo a la personalidad de manera desproporcionada ha generado toda una controversia en las últimas semanas. 

Y a las críticas contra el Alto Tribunal se sumó la senadora Paloma Valencia con este trino:

 

Uno de los usuarios de Colombiacheck nos pidió a través de Twitter que verificáramos esta afirmación, por lo que le pusimos la lupa. 

En Colombiacheck intentamos contactar a la senadora Paloma Valencia para que nos explicara de dónde había sacado los datos para su afirmación y para que ampliara lo relacionado con fumar, pues en su trino no especifica si se trata de fumar en general o se refiere a la marihuana y otras drogas. Sin embargo, hasta el momento de publicar esta nota, no nos contestó.

Luego, al revisar las leyes de Estados Unidos encontramos que el país norteamericano no tiene una ley federal, es decir que aplique a toda la nación, que prohíba el consumo de licor en espacios públicos. La única ley federal que se refiere a este tema es la Vigésimoprimera Enmienda de 1933 que derogó la Décimoctava Enmienda de 1919 que prohibía “la fabricación, venta o transporte de bebidas embriagantes”, y se conoce como la Prohibición. 

La página del Constitution Center, un museo y ONG privada dedicado al debate y educación sobre la Constitución, explica que esta enmienda le entrega a los estados una amplia autoridad para regular las bebidas alcohólicas, más amplia que la que tienen para regular otros bienes y servicios, y estos a su vez en muchos casos le ceden el poder de definir estas políticas a los condados y localidades.

Un artículo del periódico digital HuffPost hace un recuento de la historia de las leyes sobre beber en público en los Estados Unidos. Las normas conocidas como Leyes de envase abierto prohíben beber en público en 17 estados y en ciudades y condados de todos los demás estados. Sólo en 20 ciudades de todo el país se puede beber en público. 

De estas, una docena permiten beber alcohol en cualquier parte, e incluyen, famosamente, a Nueva Orleans y Las Vegas. Además otras ocho ciudades solo permiten beber en público en ciertas áreas conocidas como Distritos de Entretenimiento. 

Mapa de los Estados Unidos que muestra en dónde se puede beber alcohol en espacios públicos

Fuente HuffPost con traducciones propias

 

En total, sólo un poco menos del dos por ciento de la población de los Estados Unidos vive en lugares donde beber en público es permitido, según los cálculos del HuffPost. Por esa razón la afirmación de la senadora es Verdadera, pero. 

A parte del informe informe HuffPost, encontramos un estudio publicado en 2017 de la Fundación Americana por los Derechos de los No Fumadores, en el que se indica que 317 municipalidades, además del estado de Maine y de Puerto Rico, tenían leyes que prohíben fumar en sus playas y 1531 municipalidades, además del estado de Oklahoma y de Puerto Rico, tenían leyes que prohíben fumar en sus parques

En ninguno de los estados donde la marihuana ha sido legalizada o descriminalizada es legal fumarla en espacios públicos, en la mayoría hacerlo es penalizado con una multa civil y en algunos pocos con sanciones penales. Datos de la Fundación Americana por los Derechos de los No Fumadores del 2018 muestran que 396 municipalidades y 15 estados tienen leyes que prohíben fumar o definen espacios libres de humo que restringen específicamente el humo de marihuana además del humo de tabaco para asegurarse de que no existan ambigüedades al respecto. Las demás leyes prohíben en general el acto de fumar lo cual se entiende que incluye las diversas sustancias que pueden ser aspiradas de esta manera.

Según datos de la organización Proyecto de Políticas de la Marihuana, en Estados Unidos la marihuana es legal en diez estados y el distrito federal de Washington D.C., además en 12 estados hay una ley de marihuana medicinal y la posesión de pequeñas cantidades de la hierba no conlleva cárcel. En otros tres estados la posesión de pequeñas cantidades de marihuana no conlleva cárcel y diez más tienen leyes de marihuana medicinal. En 14 estados la marihuana es ilegal, al igual que a nivel federal. La prohibición federal significa que siempre es ilegal consumirla o portarla en tierras federales como los parques nacionales de cualquier estado, sin importar si la marihuana ha sido legalizada o descriminalizada allí, y lugares como la Explanada Nacional, donde se encuentran los museos y monumentos en la capital del país.

Mapa de Estados Unidos que muestra dónde la marihuana es legal, está descriminalizada o hay leyes de uso medicinal
Fuente Marijuana Policy Project con traducciones propias

 

El derecho de los niños

La segunda parte de la afirmación de la senadora Valencia, cuando dice que que la razón de esta prohibición es porque prima el derecho de quienes disfrutan de esos espacios, es más difícil de chequear porque las leyes en general no hacen explícitos los razonamientos que las inspiraron además de que se trata de miles de leyes nacidas en circunstancias diferentes. 

Por un lado, el artículo del HuffPost sobre la historia de las Leyes de envase abierto argumenta que estas nacieron como respuesta a la desaparición de las leyes que criminalizaban la vagancia y la ebriedad en la vía pública, por ser consideradas por las cortes como excesivamente vagas y subjetivas. En un primer momento sólo fueron utilizadas en contra de habitantes de la calle alcohólicos y, en el caso de un famoso festival de jazz que terminó en disturbios, en contra de adolescentes embriagados. Y sólo empezaron a ser aplicadas de manera general en los años noventa siguiendo la teoría de las ventanas rotas, según la cual la estricta aplicación de infracciones de orden público menores lleva a la larga a la reducción de crímenes más graves como los homicidios. Esta historia indicaría que la razón detrás de las leyes que prohíben el consumo de alcohol en los espacios públicos nunca fue que primaran los derechos de otros ciudadanos, o de los niños, en estos espacios.

Las leyes de ambientes libres de humo, en cambio, sí parecerían estar más en concordancia con lo que dijo la senadora sobre la primacía de los derechos de los otros. Por ejemplo, en Nueva York la Ley de parques y playas libres de humo prohíbe fumar en parques, playas, plazas peatonales y complejos deportivos (pero lo permite en aceras y separadores), y lo hace con el propósito de mejorar la belleza de los espacios públicos de la ciudad y asegurar una experiencia más limpia y saludable para los neoyorkinos protegiéndolos de los impactos a la salud de humo de segunda mano. 

Además, un artículo académico publicado por el American Journal of Community Psychology explica que esta ley tiene como propósito reducir el humo de tabaco en el ambiente, la basura relacionada con los fumadores y la exposición de los jóvenes a fumadores y que la ley hace parte de un plan para reducir el número de fumadores y de la exposición al humo de segunda mano. 

Sábado, 29 Junio 2019

Paloma Valencia acierta en arriendo que paga JEP pero calcula mal precio de apartamentos de estrato bajo

Por Isabel Caballero Samper

La senadora aseguró que con lo que paga de arriendo la JEP se podría pagar el arriendo de 8.708 familias por un año. Aunque acierta en la cifra de la JEP, su cálculo de cuánto cuesta un arriendo de estrato bajo se queda corto.

Hace unos días la cuenta oficial de la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia trinó: “La JEP paga 1.550 millones de pesos mensuales de arriendo. Una familia de una víctima de estrato bajo paga 178 mil pesos mensuales de alquiler por un apartamento.  Si utilizamos ese dinero de la JEP, les daríamos a 8.708 familias víctimas el arriendo de todo un año.”

Trino de la senadora Paloma Valencia comparando el arriendo de la JEP con un arriendo de clase media-baja

Uno de nuestros lectores nos pidió que revisáramos la exactitud de las cifras que presenta la senadora pues estaba extrañado por el valor extraordinariamente bajo que según la senadora valen los arrendamientos de estrato bajo.
 
Consultamos con la JEP, y nos confirmaron que sí es verdad que por el edificio de la Carrera 7 con Calle 63 donde queda su sede se pagan mensualmente 1.550 millones de pesos, precio en el que se incluye la administración, los servicios de operación y el mantenimiento de los equipos especiales del edificio (es decir ascensores, planta eléctrica, motobombas, sistema de ventilación mecánica, aire acondicionado, sistema de red contra incendios, cableado estructurado, mobiliario, divisiones de las oficinas, etc). 
 

Esto lo confirmamos escudriñando el Plan Anual de Adquisiciones de la JEP publicado en su página web que en el punto 287 dice que se hizo una contratación directa por el “Arrendamiento del edificio torre squadra ubicado en la avenida carrera 7 No. 63-44 de la ciudad de Bogotá para el uso exclusivo y funcionamiento de la JEP” por un valor total estimado de 18.650’755.200 pesos. Dividiendo esta cifra en los doce meses del año el resultado es 1.554’229.600 pesos, apenas un poco más de los 1.550 millones mensuales mencionados por Valencia.

Para saber de dónde había sacado la senadora la cifra sobre el valor del arriendo de una familia víctima le preguntamos a su equipo de trabajo y nos contestaron que venía de un estudio elaborado por Fedelonjas y el Centro Nacional de Estudios para la Construcción y el desarrollo Urbano y Regional, Cenac, un centro de estudios que estaba conformado por varias universidades y entidades del Estado dedicadas al tema. Además, un economista del equipo de Valencia nos envió una nota de el periódico El Tiempo que muestra que efectivamente el estudio concluyó que, mirando las ocho principales ciudades del país, sin incluir Bogotá, en el estrato medio-bajo, es decir estrato 3, se pagan 177.881 pesos por un apartamento independiente pero que hace parte de la casa principal (en estratos más bajos el estudio miraba el precio que se paga por una habitación en un inquilinato). El único problema es que este es un estudio del año 2003 y que en los últimos 15 años los precios de los arrendamientos han subido.
 

El Cenac dejó de existir en el 2011, pero consultamos al Ministerio de Vivienda para hacer una comparación con la actualidad. Utilizando cifras de la Gran Encuesta Integrada de Hogares 2018 del DANE nos informaron que, mirando el promedio de las cinco principales ciudades del país (de nuevo, sin incluir Bogotá), en el estrato 3 o medio-bajo se pagan 589.548 pesos por un canon de arrendamiento. Es decir, el precio es 3,3 veces mayor de lo que dijo Valencia. Ni siquiera para el estrato más bajo los arriendos son tan baratos como dice la senadora. Para el estrato bajo-bajo, o estrato 1, el arrendamiento promedio es de 322.535, es decir 1,8 veces lo que dijo Valencia en su trino.
 
Así que el cálculo de la senadora de que los 1.550 millones de pesos del arrendamiento de la JEP alcanzarían para pagar el arriendo de 8.708 familias por un año es falso. En todo caso con el valor calculado por la senadora de que el arriendo promedio es de 178.000 pesos, los 1.550 millones mensuales de la JEP alcanzan para pagarle el arriendo a 8.708 familias por un mes, no por todo el año. Y a precios de hoy en día, alcanzarían para pagar el arriendo de 2.629 apartamentos en estrato 3.