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Cuestionable

Viernes, 06 Agosto 2021

“El gobierno que ha hecho la mayor inversión en educación, cultura y deporte de nuestra historia”

Por José Felipe Sarmiento y Laura Rodríguez Salamanca

Este chequeo hace parte del especial sobre el discurso del presidente, Iván Duque, en la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso el 20 de julio de 2021.

Al instalar la última legislatura del actual Congreso, el presidente de Colombia, Iván Duque, hizo un recuento de lo que considera sus principales logros en las tres cuartas partes de su administración. Entre ellos, aseguró que el suyo es “el gobierno que ha realizado la mayor inversión en la educación, el sector cultural y en el deporte, en toda la historia de nuestra vida republicana”.

Colombiacheck verificó estos datos dentro de un especial en el que también revisamos otras afirmaciones de su discurso. Esta resultó ser cuestionable porque solo tiene razón en el rubro de educación, sobre el que hace falta contexto adicional en cuanto a las circunstancias que han llevado a ese resultado. En los demás, las cifras en bruto son correctas pero no cuadran al analizarlas con precisión.

Esta calificación se basa en la revisión de las apropiaciones de cada sector en los presupuestos generales de la Nación, tanto los montos totales como lo destinado a inversión, a 31 de diciembre de todos los años desde 2000 como están publicados en el portal del Ministerio de Hacienda. Esto incluye las de 2021, como estaban previstas hasta fin de año al último corte publicado, que fue en marzo.

Como el equipo de prensa de la Casa de Nariño no respondió el cuestionario que envió Colombiacheck para este especial, no fue posible saber exactamente cómo hizo la comparación el mandatario. Por eso Colombiacheck buscó varias formas de hacer comparable la información pública al respecto.

Metodología

El procesamiento de los datos implicó ajustar los montos de cada año a pesos actuales (2021), tomando en cuenta la inflación, y calcular el promedio anual de cada gobierno. La intención de esto es equiparar el poder de compra de la moneda nacional a través del tiempo: no son iguales 1.000 pesos de 2021 que de 2011, por ejemplo.

En los años en los que hubo cambio de mandato (incluyendo las reelecciones de 2006 y 2014), se distribuyó el valor entre el gobierno entrante y el saliente de acuerdo con el número de días que le correspondió a cada uno. Esto es, 218 hasta el 6 de agosto y 147 desde la posesión, el 7 de agosto hasta el 31 de diciembre.

Otro procedimiento fue calcular la proporción que recibió cada sector frente al presupuesto general aprobado para el año respectivo y, de esto, cuánto fue la inversión.

Para obtener el dato de cada administración, se promediaron los tres primeros Presupuestos Generales expedidos bajo cada una, ya que el cuarto y último del gobierno de Duque será el de 2022, que deberá ser tramitado antes de finalizar el año (aquí está radicado el proyecto) y por eso no se pudo comparar.

También se tomó en cuenta, sobre todo el caso de la educación, alguna información complementaria sobre el resto de la historia republicana del país, que comenzó con la consolidación del proceso independentista hace 200 años. Sin embargo, se debe aclarar que la disponibilidad de cifras concretas tan antiguas es mucho menor, aunque Duque habló de la mayor inversión desde “nuestra vida republicana”.

Cultura: Santos le gana a Duque

La asignación presupuestaria del sector cultura para 2021 es de 507.000 millones de pesos, según los datos de MinHacienda. Por supuesto que, a simple vista, es la más alta de la historia. Lo mismo pasa con lo que corresponde específicamente a inversión dentro de ese monto, que son 294.000 millones, equivalente al 58 %, una proporción que tampoco se había visto por lo menos en lo que va del siglo XXI.

No obstante, la plata no vale lo mismo siempre ni las finanzas públicas tienen las mismas capacidades todo el tiempo. Al ajustar los valores por la inflación, el gobierno Duque ha puesto 433.000 millones de pesos actuales cada año para la cultura, contando las asignaciones desde que se posesionó hasta lo previsto para diciembre de 2021. De eso, 193.000 millones (44,5 %) han sido inversión.

En el mismo tiempo que lleva el actual presidente en el cargo, las dos administraciones de Juan Manuel Santos habían destinado más recursos a ese rubro, tanto en general como en inversión: la primera 1,5 billones de pesos actuales (757.000 millones de inversión) y la segunda, 1,7 billones (incluyendo una inversión de 800.000 millones). Duque lleva 1,4 billones y 656.000 millones de pesos, respectivamente.

Al final, el promedio que dejó el expresidente fue de 470.000 millones de presupuesto cultural (235.000 millones de inversión, la mitad) en su primer periodo y 499.000 millones (229.000 millones de inversión, 46 %) en el segundo. O sea que su sucesor no ha superado esos valores.

Además, en los tres primeros presupuestos expedidos bajo el primer mandato de Santos (2011, 2012 y 2013) con sus respectivos cambios a lo largo de las vigencias, la cultura tuvo el 0,2 % del total. En los del segundo (2015, 2016 y 2017), bajó a 0,18 %, incluyendo la reducción en la inversión. Con Duque, ese porcentaje ha sido de 0,15 %, aún menor.

La antropóloga Catalina Ceballos, quien tiene experiencia en la gestión y administración de proyectos culturales y fue subgerente del sistema de medios públicos RTVC, señala que el impacto de la disminución del presupuesto se suma a otros factores que redundan en un desempeño cuestionable del gobierno en materia cultural. Entre ellos, la política de estímulo a industrias creativas que no necesariamente tienen que ver con el sector.

“En el caso del sector cultural, ocurren tres grandes impactos y ocurren de manera paralela, la pandemia, la economía naranja y la disminución del PIB en el segundo trimestre de 2020 del 15,7 %, siendo el sector cultural y artístico el más afectado con una disminución del 37,1%.  Adicionalmente, han surgido un centenar de decretos que proponen el endeudamiento masivo para un sector donde más del 66% son informales”, dijo. 

En sus palabras, “el actual gobierno destinó sus esfuerzos a un modelo neoliberal que busca masificar, robustecer e impulsar acciones, proyectos de línea mercantil, obviando que la cultura es todo aquello que aprendemos y compartimos como sociedad, sí incluyendo los aspectos materiales pero pareciera se olvidó el ecosistema de ideas, símbolos, sistemas socioculturales, la comprensión de ese sistema fue olvidado en el presupuesto”, dijo.

En el informe ‘El legado naranja de Duque es de modestos resultados’, publicado en La Silla Vacía,  se indica que “el gran objetivo de la apuesta naranja: volver a las empresas culturales el gran motor de la economía está lejos de cumplirse. Y con la salida de Buitrago del ministerio —en medio de la reorganización de gabinete durante el paro— Duque perdió a su media naranja para impulsar su bandera”.

En la nota se refieren a la salida de Felipe Buitrago del Ministerio de Cultura, quien fue reemplazado por Angélica Mayolo. Ella es la tercer persona que llega a ese cargo en el gobierno Duque.

De modo que Duque se enorgullece por un aumento de inversión, que no lo es tanto, mientras sus políticas culturales son cuestionadas por quienes conocen del tema.

Deporte: más plata, menos porcentaje

Las diferencias son más ajustadas en el campo deportivo. Hay una especie de ‘cabeza a cabeza’ de la actual presidencia con la segunda de Santos Calderón, según la cifra que uno vea. El exmandatario se impone en la mayoría.

En principio, pasa algo parecido a lo que sucede con la cultura: si uno mira el dato de 2021 en bruto, parece mucho más alto que los anteriores. Son 738.000 millones para los deportes, incluyendo 698.000 millones de inversión. Esta proporción del 95% también supera a todas las anteriores desde el 2000.

Lo que pasa en este sector es que a Duque sí lo favorecen los valores en pesos ajustados frente a los de su antecesor. Así, las asignaciones hasta diciembre de 2021 (incluyendo una porción de 2018 proporcional a los casi cinco meses que estuvo en la Presidencia desde que se posesionó), suman 1,98 billones de pesos actuales frente a 1,9 del segundo mandato de Santos hasta diciembre de 2017, que es el gobierno que más se le acerca.

De esos totales, destinó a inversión 1,8 Duque mientras Santos 1,7 billones. O sea que de nuevo resulta superior la administración actual.

El promedio anual es, de hecho, mucho más cercano: 583.000 millones de pesos con Duque contra 582.000 millones con Santos II en total para los deportes. La inversión del mandatario actual ha sido de 542.000 millones al año, mientras que su antecesor puso 527.000 millones de pesos actuales en promedio cada vigencia de su segundo periodo. El presidente le gana al ex en cantidad, aunque sea por poco.

A pesar de esto, la destinación en los presupuestos generales de la administración de Duque ha sido inferior en términos proporcionales. De 0,22% en el segundo mandato de su antecesor, disminuyó a 0,2 % en este. O sea que sí es más plata, pero el sector ha perdido peso en las prioridades de la Nación a la hora de asignar recursos frente al que tenía con su antecesor inmediato.

Esto se ha visto reflejado, como también lo verificamos en otro chequeo, en los resultados de los Juegos Olímpicos de Tokio, que originalmente se iban a realizar en 2020 pero se aplazaron para 2021 por la pandemia de COVID-19. Aunque no es el único factor del declive en la medallería, el manejo de las entidades nacionales relacionadas con el deporte también se cuenta entre las causas.

“Los anteriores directores de Coldeportes, hoy llamado Ministerio del Deporte, trabajaron en un tema bien difícil: la unificación de criterios y la labor mancomunada entre ellos, el Comité Olímpico Colombiano y las federaciones deportivas”, escribió el periodista deportivo Lisandro Abel Rengifo en un análisis para el diario El Tiempo. En cambio, señaló que en este gobierno “se evidenciaron grietas entre las entidades” por una puja de poder que, según él, “llevó a que se perdiera el norte”.

Otro era el panorama en Río de Janeiro 2016, la participación olímpica más exitosa para el país. En ese entonces, el portal La Silla Vacía publicó un video en el que resumía la historia desde la creación, en 1968, del Instituto Colombiano de la Juventud y el Deporte que luego sería departamento administrativo y ahora es ministerio. La conclusión era que el aumento en los recursos había llevado a más victorias o, como lo dice el título, “La plata del deporte se convierte en oro”.

Así que Duque no solo pierde por poco contra Santos en la inversión. Además, los recursos que ha puesto su gobierno para el deporte tampoco han dado mejores resultados.

Educación: varias décadas, no dos siglos

La calificación en educación es mucho más positiva: por donde se le mire, los datos de este siglo sí le dan la razón a Duque. Le ha destinado más plata a este sector y su peso en el presupuesto nacional también es mayor. Pero de ahí a dos siglos hay mucha distancia.

En pesos constantes ajustados a 2021, le ha asignado 153 billones. Esto es 18 % más que el segundo mandato de Santos Calderón en el mismo tiempo, pues este había destinado 130 billones de pesos actuales.

El promedio anual del expresidente Santos fue de 40 billones de pesos para educación. El de Duque está en 45 billones. Ambos superan de lejos a los demás de este siglo.

Lo anterior incluye un crecimiento de la inversión dentro de este sector, tanto en pesos actualizados como en proporción de esos valores. De 3,4 billones de pesos anuales aumentó a 4,2 billones y del 8,6% al 9,4%.

La participación de la educación en el presupuesto general también subió del 15% al 16% en lo que va de la administración actual frente a la anterior. Les sigue el 14,3% alcanzado en las vigencias de 2003, 2004 y 2005, bajo el primer periodo de Álvaro Uribe Vélez.

Lo que pasa es que Duque habló de toda la vida republicana de Colombia y es difícil conseguir datos tan antiguos. El propio Ministerio de Hacienda le informó a Colombiacheck que, aparte de lo publicado en la web, tiene los datos desde 1990 y quedó de consolidar la información para este chequeo, pero al cierre de esta nota no se habían recibido.

A pesar de eso, otras fuentes siembran dudas sobre la extensión del récord de Duque, no en pesos pero sí en la participación del gasto educativo dentro del total nacional. En lugar de ser de dos siglos, serían tres décadas.

Las economistas María Teresa Ramírez Giraldo y Juana Téllez Corredor, en un artículo publicado por el Banco de la República en 2006, en el cual analizan la historia de la educación básica en Colombia a lo largo del siglo XX, tienen la información un poco más completa. En efecto, el sector tuvo participaciones similares e incluso muy superiores a las actuales en las décadas de los 70 y 80, superando incluso el 20%.

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Las autoras también destacan que esto superó por mucho los dineros destinados a este fin hasta mediados del periodo estudiado. Tanto así que el plebiscito de 1957 incluía la propuesta, aprobada, de que la inversión en educación fuera del 10% como mínimo. El historiador Felipe Arias Escobar precisa que este punto de la reforma a la Constitución de 1886 vigente entonces, se mantuvo hasta la derogación de esta en 1991.

A esto se sumaron, en las décadas siguientes, la organización nacional del magisterio para reclamar mejoras y el inicio de una serie de reformas administrativas del sector. “El diagnóstico y las políticas propuestas en los planes de desarrollo de las administraciones López Michelsen, Turbay y Betancur [1970-1986] resaltan el atraso del país en términos educativos y la necesidad de generar políticas activas para promover su desarrollo”, afirman Ramírez y Corredor.

En el caso de Duque, también hay que decir que fueron los movimientos sociales, en particular el estudiantil, los que lo han impulsado a aumentar los recursos sobre todo en el nivel superior. Así lo señala la líder universitaria Jennifer Pedraza, quien ha sido una de las principales voceras de los paros durante este gobierno. “Yo diría que es parcialmente cierto [que el presupuesto de Duque sea el más alto de la historia] porque es cierto, pero por los acuerdos que conquistó el movimiento estudiantil porque el presupuesto que presentó no era así”, le dijo a Colombiacheck. 

Una búsqueda avanzada en la cuenta oficial de Twitter de la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior, arrojó varios videos de marchas estudiantiles entre octubre y diciembre de 2018 para exigir cambios en el presupuesto para la educación superior. 

De hecho, fue en 2015, con Santos, que el gasto en este rubro superó por primera vez al de defensa desde los años 90. Su sucesor lo ha mantenido así, pero también se ha debido al menos en parte a los acuerdos alcanzados luego de las manifestaciones, como el aumento de la base presupuestal de las instituciones públicas de educación superior.

El hecho, en todo caso, es que el récord de Duque se limita a unos 30 años si se mira en términos proporcionales frente al presupuesto general. Es bastante tiempo pero no cubre toda la vida republicana de Colombia, como él dijo.

En pesos, la historia parece más favorable a su afirmación “dado el tamaño más grande del Estado ahora y la inercia del gasto en educación”, según explica el historiador Jorge Orlando Melo. “Si el gasto global en todos los niveles hoy es superior a 2008-2010, puede uno estar seguro de que será superior a cualquier año antes de 2000”, afirma.

Incluso al comparar con el producto interno bruto (PIB), hasta el Banco Mundial tiene información discontinua desde 1979. En estos registros, el pico de 1999 apenas empata con los años más bajos del gobierno de Santos Calderón, al que Duque ha superado. A pesar de esto, sigue habiendo vacíos.

Esto, sumado a las imprecisiones similares en deportes y cultura, hace que sea cuestionable su afirmación en la que se atribuye la inversión más alta de la historia republicana de Colombia en estos tres sectores.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 20 Agosto 2021

‘Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo’: no lo dijo Einstein y menos Hitler

Por José Felipe Sarmiento

La frase por la que el exalcalde Rodolfo Hernández se refirió al dictador alemán como un “gran pensador”, que es atribuida en internet al físico, no es de ninguno de los dos.

Al buscar en Google “no esperes resultados diferentes si siempre haces lo mismo”, aparecen 259.000 resultados con diferentes versiones de esa frase y la mayoría, incluida una gran diversidad de memes que circulan por redes sociales (1, 2, 3, 4), dice que su autor es el físico Albert Einstein.

La supuesta cita ha llegado a las noticias en agosto de 2021 porque internet le recordó a Rodolfo Hernández, exalcalde de Bucaramanga, que en 2016 se declaró “seguidor de un gran pensador alemán que se llama Adolfo Hitler”, como lo verificó Colombiacheck. Le atribuyó unas declaraciones similares pero más largas que recitó de memoria:

“No pretenda que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La mejor bendición que le puede pasar a personas, ciudades y países es la crisis, porque la crisis trae progresos. Es en la crisis donde se resuelven los grandes problemas de la humanidad. Es en la crisis donde salen las grandes inventivas. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Sin crisis todo viento es caricia. Sin crisis la vida es una lenta agonía. Superemos la única crisis que tenemos que es nuestra propia cobardía e incapacidad de resolverla”.

En la entrevista, el periodista Jorge Espinosa le dijo a Hernández: “Einstein también insistía en lo mismo, en que una definición posible de la estupidez humana es que usted tratara de hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados distintos”. Es que estas dos versiones de la cita también han sido atribuidas al nobel de Física, como lo demuestran otras búsquedas en Google (1, 2).

Aun así, esas referencias eran falsas. Ya las habían desmentido medios como El País de España en 2015 o Business Insider de Estados Unidos en 2013. De hecho, ambos coinciden en que hay atribuciones igualmente erradas de la misma frase célebre a otros personajes históricos, como el escritor Mark Twain y el político e inventor Benjamin Franklin.

Incluso una de las páginas que contiene la cita larga que reprodujo Hernández le puso una nota aclaratoria. “Es probable que no haya sido escrito por nuestro querido Al, quizás lo hizo un niño de 12 años, pero aún así compartimos el espíritu y la visión del texto”, advierte el artículo del portal FayerWayer. Además, reconoce que Einstein hizo unas reflexiones al respecto “de manera mucho más analítica” en su libro El mundo como yo lo veo.

Sobre la década de 1930, la obra del científico alemán dice casi lo opuesto: “De una cosa me siento seguro: este mismo progreso técnico que, en sí, podría aliviar a la humanidad de gran parte del trabajo necesario para su subsistencia, es la causa principal de nuestros problemas actuales”. Más abajo, tras cuestionar el comunismo soviético, agrega: “Mi opinión personal es que son preferibles aquellos métodos que respetan las tradiciones y los hábitos existentes en la medida en que sean de alguna manera compatibles con el fin que se busca”.

Insider le da el crédito por la verificación al periodista Michael Becker. El 13 de noviembre de 2012, él escribió una entrada en su blog donde se disculpó porque Bozeman Daily Chronicle, el periódico donde trabajaba en Montana en Estados Unidos, había publicado ese día una editorial que parafraseaba otra de las versiones de la atribución en cuestión: “la definición de locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando diferentes resultados”.

Como editor del texto, reconoció su error. “Empecé a buscar la cita para encontrar qué había dicho realmente Einstein solo para darme cuenta de que, con toda probabilidad, él nunca dijo o escribió de verdad esa ocurrencia sobre la locura”, explicó sobre la manera en la que descubrió la equivocación.

Becker dio con una publicación del psicoterapeuta Ryan Howes en su blog de la revista Psychology Today donde se preguntaba por esa definición. Fue él quien encontró las falsas referencias a Twain y Franklin.

En su lugar, el psicólogo encontró que la frase “probablemente” se había originado en la novela Sudden Death de Rita Mae Brown, publicada en 1983, en la que se menciona a alguien más como la supuesta autora: “Desafortunadamente, Susan no recordó lo que Jane Fulton dijo una vez: ‘Locura es hacer lo mismo una y otra vez pero esperar resultados diferentes’”.

¿Y quién es la tal Jane Fulton? Un personaje de ficción dentro de la obra, explica el portal Quote Investigator, que recopila las investigaciones de Garson O'Toole (seudónimo del científico computacional Gregory Sullivan) sobre citas apócrifas.

En este caso, además, halló dos referencias más antiguas que la de Brown con la misma frase en lugares inesperados. Ambas corresponden a 1981 y ninguna menciona a científicos, escritores o políticos como autores.

El 11 de octubre de ese año, otro diario local estadounidense, The Knoxville News-Sentinel en Tennessee, publicó un reportaje sobre Al-Anon, una organización que reúne a familiares de personas alcohólicas, en el que uno de los asistentes al grupo de ayuda aparece definiendo la locura con las mismas palabras. El mes siguiente, Narcóticos Anónimos imprimió un panfleto que incluye la misma expresión.

O'Toole también encontró que la idea general, aunque expresada de formas más alejadas de las que se han hecho populares, puede rastrearse hasta finales del siglo XIX. A pesar de ser la época en la que vivió el teórico de la relatividad (1879-1955), ningún registro lo relaciona con ese razonamiento.

Por el contrario, la atribución está en la sección de apócrifos del libro The Ultimate Quotable Einstein, una compilación de citas del físico elaborada por la editora Alice Calaprice, experta en su obra. Allí se señala a la novelista Brown como la supuesta autora real de la famosa frase, mientras que no hay ninguna del científico que se le parezca.

“En conclusión, basado en la evidencia actual, el dicho se originó en uno de los grupos de los 12 pasos [el programa de autoayuda de Alcohólicos Anónimos y otras organizaciones similares para enfrentar las adicciones]. El anonimato es muy valorado en estas comunidades y ningún autor específico ha sido identificado por los muchos investigadores que han explorado la proveniencia de este adagio. La conexión a Albert Einstein ocurrió muchos años después de su muerte y no tiene sustento”, escribió O'Toole en su portal.

En una entrevista que le hizo BYU Radio de la Universidad Brigham Young en Estados Unidos, Sullivan también dijo que diferentes personajes, como Twain o la actriz Marilyn Monroe, también “atraen citas” según los estereotipos que se han creado sobre ellos. “Si alguien quiere que una frase sea considerada como brillante e ingeniosa, con frecuencia es útil que se la atribuya a Einstein porque él es uno de los genios universales reconocidos”, explicó.

Así que es falso que Einstein y mucho menos Hitler hayan sido las mentes detrás de esas frases sobre la locura de obtener diferentes resultados haciendo lo mismo, citadas con tanto entusiasmo por el exalcalde Hernández, montones de memes y varias páginas de internet.