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Verdadero pero...

Sábado, 12 Marzo 2022

El partido MIRA sí impulsó una ‘Ley de amnistía para remisos’ que se frenó con la pandemia

Por Juan Sebastián Lozada

La senadora Ana Paola Agudelo acompañó la iniciativa para que jóvenes remisos pudieran definir su situación militar.

“Cuando logramos esa ley se vino la pandemia, los jóvenes no se pudieron beneficiar porque todo lo teníamos cerrado”, dijo la senadora Ana Paola Agudelo en un video del 20 de enero de 2022 sobre la ‘Ley de amnistía para remisos’, que entró en vigencia en 2019 y se extendió por 18 meses, es decir, acabó en diciembre de 2020.

Agudelo busca la reelección al Senado como cabeza de lista de la coalición de los partidos MIRA y Colombia Justa Libres. Cuando le consultamos sobre la frase, reiteró lo dicho y agregó que en el Congreso se volvió a radicar otro proyecto de ley “que busca tener esos 18 meses de amnistía”.

Primero, el contexto: en el año 2015 se radicó el proyecto de ley que resultó en la ‘Ley de Reclutamiento’ o Ley 1861 de 2017 que reglamenta el servicio de reclutamiento, el control de reservas y movilización. Esta norma derogó una ley más antigua sobre el mismo asunto, la Ley 48 de 1993.

Los autores de ese proyecto de ley son Mauricio Aguilar y Maria Eugenia Triana, excongresistas del partido Opción Ciudadana, pero conforme avanzó el trámite, al proyecto se sumaron otros ponentes como la senadora, en ese entonces representante a la Cámara, Ana Paola Agudelo, y el senador liberal Luis Fernando Velasco.

Velasco fue ponente del proyecto de ley en los debates del Senado, como se puede ver en el historial del trámite en la página Congreso Visible, iniciativa de la Universidad de los Andes. Su equipo nos dijo que el senador incluyó en esa norma el artículo 76. Este artículo es el que establece las condiciones para absolver a los remisos, o personas que no han resuelto su situación militar, en un límite de tiempo determinado llamado ‘Régimen de Transición’. Este es el texto del artículo:

ARTÍCULO 76. RÉGIMEN DE TRANSICIÓN. Los colombianos que a la entrada en vigencia de la presente ley y durante los 12 meses siguientes, estuvieran en condición de remisos y cumplieran con cualquiera de las causales del artículo 12 de la presente ley o por tener 24 años cumplidos, serán beneficiados con la condonación total de las multas, quedarán exentos del pago de la cuota de compensación militar y solo cancelarán el quince (15%) por ciento de un smlmv por concepto de trámite administrativo de la tarjeta de reservista Militar o Policial.
La organización de reclutamiento y movilización, efectuará la promoción y convocatorias necesarias a través de medios de comunicación a nivel nacional durante la vigencia de este artículo. Cualquier remiso o quien actúe en su debida representación mediante autorización simple, podrá acercarse a cualquier distrito militar o de policía y solicitar se le aplique este beneficio.

Así que, luego de que la ley recibió sanción presidencial el 4 de agosto de 2017, de inmediato entró en vigencia un período de tiempo de 12 meses en los que se le dio la oportunidad a los remisos para que pudieran resolver su situación militar, como reportaron, por ejemplo, El Espectador y El Tiempo (1, 2). En 2018 se terminó el plazo para aplicar a los beneficios del régimen de transición.

Esta ley también prohíbe las detenciones arbitrarias que realizaba la Fuerza Pública a los ciudadanos que aún no habían resuelto su situación militar, conocidas como “batidas”. Así está expreso en el parágrafo segundo del artículo 4.

Luego, en mayo de 2018, se presentó un nuevo proyecto de ley para extender el régimen de transición por 18 meses más. Esta es la iniciativa de la que habla la senadora Agudelo y sí fue impulsada por el partido MIRA como bancada. Entre los autores del proyecto están los tres senadores a quienes les regresaron sus curules por orden del Consejo de Estado a finales del periodo 2014-2018. También como autores están otros congresistas, como Luis Fernando Velasco, quien ha liderado el tema en el Congreso.

Agudelo nos envió este documento que recoge sus participaciones relacionadas con los proyectos y cita algunas gacetas del Congreso. La senadora fue ponente del primer proyecto al que nos referimos e impulsó el segundo proyecto de ley como parte de la bancada del MIRA, pero es importante decir que ninguno de estos proyectos fue de su autoría. En el documento figura como autora solo del Proyecto de ley 269 de 2017 que pretendía establecer convocatorias para resolver la situación militar de ciudadanos mayores de 24 años, pero ese proyecto fue archivado.

El proyecto de mayo de 2018 pasó los debates de Senado y Cámara y se sancionó como la Ley 1961 de 2019, “Por la cual se establece un Régimen de Transición, y se dictan otras disposiciones”. Esta ley les permitía nuevamente a los remisos acceder a los beneficios de condonación de multas, si eran infractores, y a otros estipulados en el artículo 1 de la norma desde ese momento y en los siguientes 18 meses.

La vigencia se dio entonces desde junio de 2019 hasta diciembre de 2020, el año de la pandemia, reportaron medios como RCN Radio, Caracol Radio y otros que difundieron las jornadas de amnistía como El Heraldo y El Colombiano.

La amnistía durante la pandemia

La senadora Agudelo también mencionó que, por la pandemia, “los jóvenes no se pudieron beneficiar [de la extensión del régimen de transición] porque todo lo teníamos cerrado”.

Al respecto encontramos que Manuel Virgüez, exsenador del partido MIRA, realizó una audiencia pública el 7 de septiembre de 2020, cuatro meses antes de que se terminara la vigencia, para revisar, junto con otras instituciones del gobierno, los avances y el cumplimiento de esa normativa.

En esa audiencia participó el excomandante del Comando de Reclutamiento Jairo Leguizamón, quien dijo que “estaba en curso la programación de 12 jornadas especiales, una al mes, en todas las ciudades principales y queríamos ir a las ciudades secundarias pero desafortunadamente se nos presenta el tema del COVID” (sic). Y agregó que “esto es una cosa diferente a que no hayamos atendido a las personas. Tuvimos que respetar los protocolos [de la pandemia] y hubo necesidad, en algunos casos, de cerrar la atención física a las personas pero continuamos atendiendo a través de la plataforma” (sic).

Leguizamón dijo que, a la fecha de la audiencia, se habían beneficiado 7.000 ciudadanos, aunque la ley pretendía favorecer cerca de 700.000 personas en condición de remisos que aún no tenían libreta militar, informó El Tiempo cuando entró en vigencia la ley. Los informes que presenta la Dirección de Reclutamiento al Senado sobre cumplimiento de la ley muestran que hubo una disminución significativa una vez se declaró emergencia sanitaria, de 3.641 personas en el primer trimestre de 2020 como lo muestra este informe, a 336 personas en el segundo trimestre del mismo año, como muestra este otro después de que se declaró emergencia sanitaria.

Por otro lado, el senador Velasco realizó críticas al proceso como se puede ver en este trino en el que señala que “las trabas para acceder a la libreta militar fueron innumerables”. Es decir, también alude a los obstáculos que enfrentaron los jóvenes que realizaron el trámite pero no los relaciona directamente con la pandemia.

Velasco realizó un debate de control político en la Comisión Primera del Senado y allí le pidió explicaciones al Ministerio de Defensa por el incumplimiento de la ‘Ley de Amnistía’, según este boletín de prensa. También lo hizo el senador Carlos Guevara, del partido MIRA.

En el debate de control político, el Ministerio de Defensa citó dos razones principales que causaron las dificultades en el trámite, según el comunicado: “el software sumado a la crisis por la pandemia fueron los factores que afectaron el cumplimiento de metas, por lo cual dio a conocer las medidas tomadas desde su cartera para mejorar el servicio y la atención a los usuarios”.

El senador liberal también presentó una proposición al Ministerio de Defensa para que respondiera una serie de preguntas sobre el cumplimiento de la Ley 1961 de 2019 y otras más. En este documento están consignadas las respuestas de Gregorio Marulanda Martínez, quien firma como Secretario de Gabinete y que figura en la página Función Pública como asesor del sector defensa del Ministerio.

Por ejemplo, a la pregunta de la proposición “¿Se hicieron jornadas destinadas a la implementación del régimen de transición? Sírvase indicar las fechas, el lugar, y el número de ciudadanos que pudieron acceder al beneficio en cada jornada” el documento de respuesta que elaboró Marulanda reza lo siguiente:

“[Se realizó] la primera jornada con el objeto de aplicar el Régimen de Transición de la Ley 1961 de 2019, en la ciudad de Barraquilla llevada a cabo los días 4, 5 y 6 de marzo del 2020.”

Y sobre la pandemia el documento en el documento también se lee este apartado:

“Sin embargo, con ocasión a la declaratoria de emergencia sanitaria por el coronavirus COVID-19, las convocatorias restantes programadas no fueron posibles hasta tanto se superara la coyuntura sanitaria.”

El documento expresa más adelante que la Organización de Reclutamiento y Movilización adoptó protocolos de bioseguridad para atender a remisos en los 60 distritos militares del país. También indica que, en total, durante la vigencia del régimen de transición, 15.244 ciudadanos resolvieron su situación militar. El Comando de Reclutamiento también siguió un plan de difusión que presentó en este informe.

En conclusión la senadora Ana Paola Agudelo sí impulsó, como parte de la bancada del MIRA, los proyectos de ley que incluyen un Régimen de Transición para ofrecer una amnistía a remisos. También es cierto que el trámite tuvo obstáculos una vez se declaró emergencia sanitaria por la pandemia, pero no es veraz decir que los jóvenes “no se pudieron beneficiar” ni que todo se haya “cerrado”, aunque con la pandemia por COVID-19 sí se redujo el número de personas que resolvieron su situación militar. Por estos elementos calificamos como verdadero pero la frase de la senadora Agudelo.

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Martes, 08 Febrero 2022

Alex Char no acabó con los arroyos en Barranquilla, aunque en sus alcaldías sí se avanzó

Por Paola Benjumea Brito

El precandidato presidencial ha destacado este como uno de sus logros como alcalde de la ciudad, pero esto es cuestionable porque el problema aún no está superado en la capital del Atlántico.

El precandidato presidencial por firmas Alejandro Char Chaljub, de la coalición Equipo por Colombia, dijo en una entrevista con la periodista María Isabel Rueda en el periódico El Tiempo que “Barranquilla acabó con una cosa que parecía imposible, el tema de los arroyos”. 

Esa misma afirmación también aparece en un video que subió en su cuenta de TikTok, en el que destacan los logros de sus dos períodos como alcalde de Barranquilla (2008-2011 y 2016-2019) en materia de salud, educación, vías, recreación y medio ambiente, entre otros. “[Char] es especialista en ejecutar proyectos que se veían imposibles como acabar con los peligrosos arroyos”, dice.

@alejandrocharch Colombia necesita liderazgo para recuperar la esperanza y generar oportunidades. Por eso quiero que conozcan más sobre mi trayectoria y capacidad de gestión para hacerlo posible. Sabemos cómo hacerlo, lo hemos demostrado, ¡y vamos a lograrlo! #SíSePuede #colombia #fypシ #viral ♬ original sound - Alejandro Char Chaljub

Durante sus administraciones, Char tuvo como uno de sus programas bandera la canalización de los arroyos que se forman en las calles de la capital del Atlántico con las lluvias, un problema histórico que se da por las condiciones geográficas del área urbana de la ciudad, que se desarrolla sobre un plano ligeramente inclinado, y la ausencia de un sistema de drenaje de aguas lluvias.

Los arroyos desde 1933 hasta el 3 de octubre de 2021 han cobrado la vida de 102 personas, según datos del proyecto Arroyos de Barranquilla de la institución educativa Marco Fidel Suárez. 

El caso más reciente se presentó en octubre del 2021, cuando un joven de 15 años fue arrastrado por el arroyo San Martín, en el barrio Santo Domingo, suroccidente de Barranquilla. El muchacho se lanzó al arroyo, según testigos, para rescatar las chancletas que cayeron al afluente. La corriente lo arrastró y su cadáver fue hallado 48 horas después por miembros de la Defensa Civil en el barrio El Pueblito.

De acuerdo con el Observatorio de Arroyos de la citada institución educativa, la zona urbana de Barranquilla cuenta con más de 50 arroyos, de los cuales 15 son peligrosos y recorren más de 120 kilómetros de calles. Varias de estas son arterias importantes de la ciudad.

Para solucionar este problema, en 2008 se inició el programa ‘Barranquilla sin arroyos’ con la canalización de los arroyos de los barrios del sur de la ciudad. Entre 2012 y 2015, la alcaldía de Elsa Noguera, política charista, continuó con el programa y canalizó los arroyos de las calles 79 y 84 y el de La María. Después, entre 2016 y 2019, Char contrató, a través de la Agencia Distrital de Infraestructura (ADI), la reconstrucción vial y canalización de siete de los arroyos más peligrosos de la ciudad.

En el segundo mandato de Char fueron intervenidos los arroyos de la carrera 21 entre calles  53D y 30, incluidos sus afluentes; arroyo Felicidad desde la carrera 41 con calle 63B hasta la calle 48 con carrera 54, incluido afluente de la calle 52 con carrera 38; igualmente el arroyo de la calle 76 entre carreras 44 y 54; y de la calle 75 entre carreras 44 y 52.

Así mismo, el arroyo de la carrera 65 desde la calle 62 con carrera 47 hasta la carrera 65 con vía 40; arroyo de Hospital desde la calle 44 con carrera 29 hasta la carrera 35 con calle 17. Y se llevó a cabo la reconstrucción vial y canalización del arroyo de la calle 92, desde la carrera 51B hasta la calle 91 con carrera 65. En total 16,5 kilómetros de arroyos.

Antes de terminar su segundo mandato, Char le presentó en diciembre de 2019 al Gobierno Nacional el proyecto para la canalización del arroyo de la calle 85, uno de los más peligrosos del norte de Barranquilla. Sin embargo, esta obra todavía no se ha ejecutado. 

En 12 años se ejecutaron 67,8 kilómetros lineales de canales abiertos, cajas de alcantarilla y tuberías subterráneas, según la Alcaldía de Barranquilla.

A pesar de las obras de canalización que se han ejecutado, en algunos sectores se siguen presentando emergencias por los arroyos, que son reportadas por medios de comunicación como estas notas publicadas en El Tiempo: Qué susto: arroyo arrastró un camión en Barranquilla, en julio de 2021; y Arroyo arrastró cuatro vehículos durante lluvia en el norte de Barranquilla, en octubre de 2021.  Así mismo, en redes sociales (1, 2).  

Incluso algunos de los arroyos que fueron intervenidos han tenido cuestionamientos. El portal La Silla Vacía informó que, en mayo de 2020, el arroyo Hospital, que pasa por el suroriente de Barranquilla y fue uno de los canalizados durante la administración de Char, se desbordó dejando 76 casas inundadas y 120 damnificados en el barrio Rebolo.

“La canalización del arroyo Hospital se entregó en 2016 por 83.887 millones de pesos y, aunque las obras no tuvieron ceremonia de inauguración oficial, el secretario de Infraestructura del Distrito, Rafael Lafont, había dicho el pasado siete de mayo que estaban concluidas”, dice la nota de La Silla. 

La canalización del arroyo Hospital, según este medio de comunicación, la ejecutó el Consorcio Promesa de Sociedad Futura Obras Hidráulicas 2016, que está compuesto por la Constructora FG S.A, Assignia Infraestructura Sucursal Colombia S.A. y  la Sociedad Panamericana de Inversiones S.A., que han tenido cuestionamientos por corrupción e incumplimiento de obras.

De acuerdo con la publicación, la obra del arroyo Hospital había sido cuestionada por la comunidad debido a retrasos, pues “se adjudicó en 2016, tenía un plazo de ejecución de 16 meses y hasta mayo no la habían entregado”.

En ese entonces, el actual alcalde, Jaime Pumarejo, sucesor de Alejandro Char y quien es de su mismo grupo político, dijo: “se debe precisar que obras de canalización del arroyo cumplen con requisitos técnicos. Inundaciones se deben a comportamiento atípico de lluvias que causaron desbordamiento de la cuenca Caño de la Auyama, el cual ya tiene estudios y diseños listos para que esto no se repita” (sic). 

Debido a las emergencias que se han registrado en otros sectores de la ciudad como la calle 85, donde en octubre de 2021, un abogado se salvó de morir tras ser rescatado de un arroyo que arrastró su vehículo, el concejal Antonio Bohórquez aseguró en una nota de El Tiempo que en la ciudad se están formando nuevos arroyos y que aún faltan varios por canalizar.

“Estamos hablando que se han canalizado, según informes oficiales, unos 67 kilómetros lineales. Pero según los cálculos, todavía faltan unos 60 kilómetros. Si estamos a la mitad de la solución de los problemas, estamos lejos de él”, dijo Bohórquez y añadió que algunas de las obras de canalización de arroyos han generado efectos colaterales, como el aumento de nuevas y viejas escorrentías, por ejemplo, en la calle 85 y alrededores de la calle 79.

El gerente de la ADI, Alberto Salah, le dijo a El Tiempo que “los arroyos siguen siendo los mismos, a nivel Distrital no han surgido nuevos cauces, puesto que con cada canalización de arroyo se respeta su cuenca, pero con el crecimiento urbano en las zonas anteriormente no pobladas y permeables se evidencian escorrentías que deben ser intervenidas”.

El ingeniero civil William Quintero, vicepresidente de la Sociedad de Ingenieros del Atlántico, le dijo a Colombiacheck que el crecimiento urbanístico de Barranquilla, con la construcción de vías y viviendas, ha hecho que el agua de infiltración sea menos y, por lo tanto, esa agua corra superficialmente. Además, la ciudad tiene un desnivel desde el norte hasta el río Magdalena y eso hace que las escorrentías superficiales, que no se alcanzan a infiltrar, corran a velocidades altas, formando los arroyos.

“El problema de los arroyos de Barranquilla no lo va a solucionar una o dos administraciones, es un problema que hay que ir trabajando por etapas. Creo que lo que se ha hecho (canalización de arroyos) ha funcionado muy bien. Barranquilla se aislaba de norte a sur o de oriente a occidente porque los arroyos no dejaban que los vehículos pasaran. Había arroyos fuertes, como el de la 76 y la 84, que impedían que la ciudad se moviera durante un período de lluvias. La ciudad se paralizaba. Lo que se hizo obedece a un plan sistemático para afrontar el problema y ha proporcionado una solución parcial, porque los arroyos en Barranquilla son muchos”, explicó Quintero.

En Colombiacheck calificamos como cuestionable la afirmación del precandidato presidencial Alejandro Char sobre que Barranquilla ya acabó con el tema de los arroyos porque, si bien durante sus dos períodos en la Alcaldía de Barranquilla se ejecutaron obras de canalización de los arroyos más peligrosos de la ciudad, en varios sectores se siguen formando arroyos con las lluvias y aún faltan varios por ser intervenidos.