Pasar al contenido principal
Jueves, 24 Agosto 2017

En Tumaco la muerte violenta sigue acechando a su gente

Por Sania Salazar

Este municipio del pacífico nariñense tiene altas tasas de homicidios aseguró el ministro del Interior, Guillermo Rivera, a quien las cifras de la Policía y de Medicina Legal le dan la razón.

En una rueda de prensa en la que el tema central era el asesinato de líderes sociales en Colombia, el ministro del Interior, Guillermo Rivera, dijo que “Tumaco es uno de los municipios que está registrando tasas de homicidios más altas”.

 

 

Colombiacheck contactó por teléfono y a través de mensajes de Whatsapp a funcionarios de la oficina de prensa del Mininterior para saber en qué cifras basaba Rivera su afirmación y para determinar a qué periodo específico se refería. Aunque solicitamos la información desde el pasado 18 de julio, hasta el momento de publicar esta información no hemos recibido respuesta.

Entonces para poder chequear la afirmación del Ministro revisamos las cifras del Forensis de 2016, el informe estadístico que cada año presenta el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Allí encontramos que en Tumaco mataron el año pasado a 153 personas. La tasa de homicidios fue de 74 por cada cien mil habitantes lo que lo ubica en el puesto 39 entre los municipios con la peor tasa de asesinatos.

Los datos de Tumaco muestran que este problema está incrementándose en vez de disminuir, ya que en 2015 mataron a 130 personas y la tasa de homicidios fue de 65 por cada cien mil personas.

El municipio con la tasa más alta, según las cifras del Forensis, es Puerto Rondón, Arauca, con 182 por cada cien mil habitantes.

Boris Ramírez, director del área de gestión del conocimiento de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, explicó que según cifras de la Policía Nacional, Tumaco aparece en el puesto 70 en 2016 y en el puesto 50 en el acumulado de lo corrido de 2017 entre los municipios con las tasas más altas de homicidios por cien mil habitantes.

“No es el municipio con la tasa de homicidios más alta, pero está en el 6% de los municipios que tienen más del triple de la tasa promedio nacional. En 2016 la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes de Colombia fue de 22 casos y Tumaco tiene 72 (según cifras de la Policía). La tasa de Tumaco está tres veces por encima de la tasa nacional, Tumaco sí es un problema, pero no es el único, hay 70 municipios”, indicó Ramírez.

Según el Secretario de Gobierno de Nariño, Édgar Alonso Insandará Guerrero, la gran mayoría de esos homicidios se están presentando en el corregimiento de Llorente, ubicado en Tumaco. “De los 89 homicidios que tiene en este momento Tumaco (hasta el 19 de julio), más de 50 se han presentado en Llorente por causas relacionadas con el narcotráfico, microtráfico, sustitución de cultivos de uso ilícito”, confirmó.

¿Y los municipios en donde hay zonas veredales?

En el Forensis 2016 incluyen un análisis del comportamiento de los homicidios en los 25 municipios donde hay Zonas veredales transitorias de normalización. Una de esas está, precisamente, en la vereda La Variante, de Tumaco.

El análisis muestra que Tumaco, junto a Tibú (Norte de Santander) y San Vicente del Caguán (Caquetá) son los municipios en donde más se presentan homicidios no relacionados con el conflicto armado.

“Solo estos tres municipios representan el 66% de los homicidios asociados a otros tipos de violencia, siendo Tumaco el de mayor aporte con un 51% de estas muertes entre 2014 y 2016. En el resto de municipios el comportamiento es constante en este tipo de homicidios en los últimos años”, especifica el informe.

“El caso de Tumaco es el más crítico. Si bien se observa una disminución sustancial en los homicidios desde 2012, en 2016 se presenta un cambio en la tendencia de las muertes violentas al presentar un aumento pasando de 131 en 2015 a 153 en 2016. Según la información de Medicina Legal, este incremento está determinado por el aumento de otros tipos de violencia no asociados al conflicto (otros tipos de violencia agregadas), tendencia impulsada por violencia interpersonal. En este caso, al igual que en los anteriores, la violencia sociopolítica disminuye, pero la interpersonal presenta un aumento. Esta tendencia es jalonada, principalmente, por muertes relacionadas con venganzas y ajustes de cuentas. A su vez, son perpetrados principalmente por armas de fuego con el 84% de los casos relacionados”, reza el informe.

El análisis de la FIP indica que ese comportamiento de los homicidios está relacionado con la reconfiguración y disputa entre diferentes actores armados por el control de esta importante zona para el narcotráfico. Hay que recordar que por su condición de puerto, ese municipio es codiciado por los narcotraficantes para sacar la droga por el Pacífico hacia Centro y Norte América.

Además, según el más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, UNODC, conocido el pasado 14 de julio, Tumaco sigue siendo el municipio con más tierra sembrada de coca en el país pues acumula 23.148 hectáreas, que representan un 16% del total del territorio sembrado en el país.

Según investigaciones realizadas por la FIP, desde finales de 2015, Tumaco vive un escenario de surgimiento, disputa y reacomodo de diferentes grupos armados, lo que se ha traducido en el incremento de los índices de violencia y homicidio.

Martes, 24 Julio 2018

A pesar de los trinos de Uribe, los homicidios no siempre aumentan cuando aumentan las hectáreas de coca

Por Ana María Saavedra

El expresidente saca pecho por la reducción de cultivos ilícitos en su gobierno y dice que el Presidente actual “nos deja el asesinato aplazado”. Una frase que calificamos de Engañosa.

En las últimas semanas, el expresidente Álvaro Uribe ha estado muy activo en Twitter en el tema de los homicidios y los cultivos ilícitos.

Lo primero que ha hecho es recordar que Juan Manuel Santos deja su presidencia con una alta cifra de cultivos ilícitos que, según la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos, para 2017 fueron 209.000 hectáreas.

El actual senador aprovechó ese hecho para lanzar dardos a su antiguo aliado.

 

 

 

 

 

Al analizar estas dos frases, consultando con tres analistas expertos y usando las cifras del gobierno de Estados Unidos, los censos de cultivos ilícitos de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Unodc) y los informes de homicidios Forensis de Medicina Legal y de la Policía (revelados por Ideas para a Paz y el Ministerio de Defensa), encontramos que las afirmaciones del senador Uribe son Engañosas.

Lo primero que debemos decir es que Uribe tiene razón en resaltar que durante su gobierno (7 de agosto de 2002 a 7 de agosto de 2010) los homicidios bajaron. Una publicidad del Centro Democrático, divulgada en las pasadas elecciones por redes sociales, indicaba que “durante los 8 años del gobierno de Álvaro Uribe disminuyeron los homicidios 46,2%”.

Esta cifra es cierta, teniendo en cuenta las estadísticas de homicidios de la Policía Nacional. Si se tiene en cuenta las cifras del Instituto de Medicina Legal la baja fue de un 44%, solo dos puntos de diferencia.

 

 

 

Uribe, en su tuit dice, que Santos “se ufana de la disminución del asesinato, (mucho menor que en el periodo 2002-2010)”. En efecto, durante la era Uribe la disminución de los homicidios fue mayor que la disminución durante los siete años de Santos que se han contabilizado hasta el momento.

Según las cifras de la Policía, los homicidios desde el 2010 hasta el 2017 han tenido una baja de 14%. Las de Medicina Legal reportan un descenso del 24%.

Esta diferencia se debe a que las dos entidades han tenido cifras diferentes históricamente. La diferencia radica especialmente en el último año del gobierno Uribe. Mientras que la Policía reportó 15.459 homicidios en 2010, Medicina Legal contabilizó 16.459.

Además, las diferencias en números y métodos de reporte han generado un debate sobre cuáles son las cifras más acertadas para usar al discutir el registro de los homicidios en Colombia.

El estudio ‘Los Homicidios en Colombia: Un análisis comparativo de las fuentes de información’, de Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para Análisis de Conflicto, Cerac, indica que “un evento puede ser identificado por cada una de las fuentes. Por ejemplo, puede ser reportado como homicidio por una entidad y como muerte indeterminada o en accidente por otra”.

Sin embargo, Restrepo aclara que su estudio no tiene el ánimo de resolver el debate de la calidad de las cifras.

Por su parte, Andrés Villaveces, experto en epidemiología de la violencia e investigador del Banco Mundial en temas de seguridad, cree que Medicina Legal es la fuente más confiable para revisar las cifras de homicidios. Para Villaveces, Medicina Legal “es una fuente confiable que lleva casi 20 años o más recolectando sistemáticamente esta información y reportándola”.

Más allá de las cifras

Tanto Villaveces como la economista Katherine Aguirre, investigadora del Instituto Igarapé de Brasil y experta en prevención y análisis de la violencia, coincidieron en que las afirmaciones de Uribe son simplistas.

Villaveces cree que se debe resaltar tanto la reducción de la era Uribe como la de Santos (la cifra total de 2017 es la más baja en décadas), pero también dice que asignarle el logro de disminución solo a Uribe o Santos es una falacia. “Esas bajas no le le pueden asignar a un caudillo. Es trabajo de muchos y muy difícil de evaluar de manera confiable. Cualquiera que diga ‘esto fue por mí’ está mintiendo. La disminución de la violencia es consecuencia de un proceso social donde muchos participan”, dice.

Ante la afirmación de Uribe de que Santos “nos deja el asesinato aplazado” y su pregunta en Twitter de “qué pasará cuando el nuevo Gbno tenga que enfrentar más de 209 mil hts de coca!”, Villaveces tiene varias críticas para el expresidente.

“Lo que asegura Uribe es absurdo e ignorante”, asegura el experto. “Nadie puede predecir con base en hectáreas coca que los asesinatos vayan subir o bajar y tampoco se puede relacionar solo con los cultivos ilícitos. La violencia es multicausal y no solo debida a los narcos”.

Por su parte, Aguirre agrega que “la reducción de los homicidios no está tan directamente asociada a la guerra contra las drogas o al conflicto” y dice que, en cambio, esa reducción de las estadísticas nacionales depende mucho más de la reducción en las ciudades”.

Aguirre insiste en que es imposible de predecir si más plantaciones de droga causarán más homicidios. Para este experto, creer que “la única manera de abordar la problemática de los altos cultivos es con una política de mano dura” es simplemente algo subjetivo.

Homicidios y coca

Al analizar las cifras comparadas de homicidios y cultivos de coca, podemos ver que algunos años, como 2007, cuando los cultivos ilícitos aumentaron con relación al 2006, los homicidios continuaron a la baja. Lo mismo ocurrió en 2016, cuando la Unodc reportó 146.000 hectáreas de cultivos, pero los asesinatos bajaron.

Juan Carlos Garzón, investigador de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), realizó un análisis de estas dos variables. En el artículo En Colombia hay más coca y menos asesinatos, publicado en Pacifista, indica que “en el número de muertes violentas influyen múltiples variables que deben que ser tenidas en cuenta. No hay que perder de vista que las zonas que concentran los cultivos se caracterizan por una baja presencia institucional, la falta de conectividad, un menor desarrollo económico y una fuerte presencia de grupos armados al margen de la ley. Cada uno de estos factores también influyen en el homicidio”.

Garzón asegura que “según la información de los municipios con cultivos de coca, el reciente ‘boom’ de esa hoja no ha significado un alza en las muertes violentas”.

Precisamente, la FIP presentó un gráfico en el que cruzan los homicidios de todo el país (cifras de la Policía y el Ministerio de la Defensa) con las hectáreas de coca.

Histórico de homicidios vs. cultivos de coca en Colombia

Para ver si existía una correlación entre ambos indicadores, en Colombiacheck comparamos la lista de los homicidios en los trece municipios con más cultivos de coca en el país (desde 2007 hasta 2016).

 

 

 

Al comparar los datos de homicidios y hectáreas de coca vemos que, en general, aunque las hectáreas cultivadas de coca han aumentado en varios municipios, los homicidios han disminuido.

 

 

 

Destaca el caso de Tumaco, Nariño, donde, en 2009, el año con menos cultivos de coca desde 2007, los homicidios fueron los más altos del mismo período, un total de 306.

El expresidente Uribe también afirmó desde su cuenta de Twitter que “Santos insiste que bajó el asesinato cuando multiplicó por 5 su causa efectiva que es el narcotráfico, con el peligro que nos espera al tener que combatirlo. Además de la impunidad total”.

Teniendo en cuenta que el informe de la Unodc de cultivos ilícitos en 2017 no ha sido revelado todavía, para hacer la cuenta del expresidente usamos las cifras de cultivos dadas por el gobierno de Estados Unidos.

Según estas cifras, en 2010, cuando Uribe dejó el Gobierno, el monitoreo de Estados Unidos reportaba 58.000 hectáreas de coca cultivadas, mientras que en 2017 las hectáreas eran 209.000. Al hacer el cálculo, se puede deducir que la cantidad de hectáreas de coca se multiplicó por 3,6 y no por 5 como lo dijo el expresidente.