Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Jueves, 16 Junio 2022

Esta foto no demuestra que Francia Márquez esté practicando brujería ni santería

Por Alexander Campos Sandoval

La narrativa que acusa de bruja a la candidata vicepresidencial del Pacto Histórico descontextualiza y estigmatiza un acto simbólico de carácter internacional.

Publicaciones en Facebook, Twitter (1, 2) y el portal IFM asocian a Francia Márquez con la  “santería” y la “brujería” utilizando una foto en que está la candidata vicepresidencial en mitad de una ofrenda de flores, frutas, semillas y velas encendidas. 

En redes sociales la imagen ha sido publicada con mensajes como “Si usted es cristiano y apoya a esta mujer para Vicepresidenta del país está apoyando la santería y la brujería. Ojo con eso”, mientras en el portal IFM noticias (que ya hemos chequeado otras dos desinformaciones contra el Pacto Histórico y Francia Márquez) usan la imagen para la nota ‘La brujería de Francia Márquez’. En la publicación también aseguran que “Gustavo Petro y Daniel Quintero, quienes también han utilizado este tipo de rituales que se acercan más a los rituales de santería con el fin de garantizar el triunfo en las elecciones a las que se presentan o para mantenerse en el poder”.

Este artículo atiza la narrativa de que tanto Márquez como Gustavo Petro tienen relación con la santería, la brujería, el chamanismo o el satanismo. Incluso, en los últimos días circulan audios en WhatsApp que, sin sustento, afirman que la campaña del Pacto Histórico incluye prácticas oscurantistas. En ellos, supuestas autoridades religiosas del cristianismo aseguran que, durante sus viajes por el país, Gustavo Petro ha realizado amarres, conjuros y rituales. En otro de los audios se llama a Francia Márquez  como “la bruja mayor”.

Al buscar la imagen usada en las publicaciones encontramos que fue tomada durante un evento al que asistió la candidata y lideresa ambiental durante su visita a Florencia, Caquetá, el pasado 23 de abril y fue originalmente publicada por la usuaria de Twitter @vivitoce, quien se identifica como simpatizante del Pacto Histórico.

Asimismo, Francia Márquez publicó este trino:
 

En Colombiacheck contactamos a María Argensola Quintero, miembro de la comunidad emberá y líder indígena de Florencia, quien hace parte del colectivo de mujeres indígenas de esa ciudad que organizó el evento del 23 de abril. Sobre los símbolos y elementos que se aprecian en la imagen, explicó:

Yo trabajo mandala hace muchísimos años, igual que mis compañeras indígenas. Para nosotros, el mandala es la herramienta de trabajo para la sanación del alma, el cuerpo, el espíritu y la mente. Para conectarnos con la Pachamama y de acuerdo al espacio donde estamos. A donde yo llego, abro mandala. Eso no es satánico. Nuestra pachamama da frutos, alimentos y, como verás ahí, hay de todo de lo que da la tierra. Eso pusimos y está nuestro color púrpura que nos identifica como mujeres, como femeninas. Hay palo de agua, tambora, kena y sonajeros para cantar cantos de conexión al universo. Se armoniza el espacio con esencias de eucalipto o romero y se comparte una bebida que se llama caguana del pueblo Uitoto”.

La noción de mandala, mencionada por Quintero, hace parte de tradiciones como la budista, la hinduista e incluso está presente en la cultura japonesa

María Quintero afirma que el nombre de esta escenografía es “mandala de la Esperanza” y que ha viajado a México, Nicaragua, Brasil, Estados Unidos e incluso en actos de la ONU. Dice además que se ha usado en colegios, asociaciones, colectivos y universidades para la construcción de memoria histórica. “Que no vengan ahora a tratar de apretar a Francia porque hicimos un mandala en Caquetá”, concluye la lideresa.

Por su parte, el exsecretario general de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Higinio Obispo, nos explicó que los elementos de la imagen representan “una ofrenda a la naturaleza. Nosotros hacemos, de acuerdo a cada espiritualidad, ofrendas, pagos, sanaciones, en aras de la armonía de todos. Ni siquiera es en honor a una persona si no para todos los seres vivientes”.

El concepto de ofrenda a la naturaleza mencionado por Obispo es famoso y existe en numerosos países de Latinoamérica como Perú, México, Bolivia y Guatemala, a veces bajo el nombre de ofrenda a la Madre Tierra o a la Pachamama.

Asimismo, para identificar si existen elementos asociados a la santería en la imagen, consultamos a Ethan Tejeda, doctor en humanidades y profesor de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle, quien ha investigado el sincretismo cultural y religioso de la población afrocolombiana:

En la imagen no se advierte una disposición tipo altar, que es propia de las prácticas yorubas. No parece estar presente ninguna forma del candomblé. En esa imagen se encuentran lo afro, lo indígena y lo hispánico. Parece más un ejercicio pedagógico que un asunto ritual. Hay elementos sincréticos, pero no se evidencia la presencia de ídolos, de palo de santo o de elementos de la religiosidad afrocaribeña”.

El candomblé al que se refiere el profesor es una religión de procedencia africana extendida por América Latina. En ella se adaptan prácticas de la religión yoruba que, como se ve en el capítulo 14 de “El exilio de los dioses: religiones afrohispanas”, entiende la santería como parte de la relación de los creyentes con sus deidades. En los rituales de ‘sacrificio’ que se realizan dentro de esta doctrina se utilizan los elementos simbólicos citados por Tejeda, que no están presentes en la fotografía en la que aparece Francia Márquez.

Las narrativas de desinformación en las que acusan a Petro o a Francia Márquez de satanismo ya las hemos verificado. Incluso, editaron un video para hacer creer que Petro afirmaba tener un pacto con Satanás.

Así pues, es falso que la foto compartida en redes sociales demuestre que Francia Márquez practique santería o brujería.

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Viernes, 11 Marzo 2022

Cifra que dio Luis Alejandro Guzmán sobre costo mensual de los presos está desactualizada

Por Alexander Campos Sandoval

En una entrevista radial, la cabeza de lista del Movimiento Unitario Metapolítico dio una cifra del costo promedio que tiene cada persona privada de la libertad para el Estado colombiano. Tanto la cifra como el sentido de su afirmación son engañosos.

El pasado 12 de febrero el candidato Luis Alejandro Guzmán Lozano dijo, durante una entrevista en la emisora digital Impacto Estéreo: “¿Cuánto creen ustedes que nos cuesta a todos los colombianos con nuestros impuestos tener una persona en la cárcel? $1'800.000, $2'000.000 cada persona”. Tras dar la cifra, el candidato explicó que, como senador, buscará sacar adelante la siguiente propuesta: “que las cárceles se vuelvan fábricas para que ellos [los internos] hagan algo. Y que con lo que produzcan, ayuden a pagar su estadía en la cárcel”.

En la entrevista, Guzmán dijo que la cifra provenía de “un estudio que se hizo; eso salió en las noticias”. Al consultarle por la fuente, nos envió el enlace de un artículo del periódico El Tiempo, publicado el 2 de septiembre de 2020. En este, se afirma que la cifra para ese momento era de $1’800.000.

El costo mensual de las personas privadas de la libertad para el Estado es un tema recurrente a nivel mediático, como se puede constatar en este artículo de El Espectador que registró en 2018 un costo anual de $11 millones por cada preso, o en este reciente artículo del portal Asuntos Legales, que ubicó la cifra en $2’590.000 para febrero de 2022.

Los datos de todos estos artículos provienen de los boletines mensuales del Instituto Penintenciario y Carcelario (Inpec), que estima el costo anual de cada preso a partir de los recursos apropiados anualmente por Inpec y Uspec del Presupuesto General de la Nación. Este monto se divide sobre la población carcelaria, arrojando un costo promedio por año, que después se divide entre 12 meses, operación de la que se obtiene el costo mensual. 

Para el momento de la entrevista, la información más reciente con la que contaba Luis Alejandro Guzmán era la relativa a diciembre de 2021, cuando el indicador en el boletín del Inpec marcó $2’591.529. De 23% a 31% más de lo afirmado por el candidato. Según la información oficial, la última vez que el costo mensual de cada preso estuvo dentro del rango suministrado por el candidato fue en diciembre de 2020, cuando la cifra se ubicó en $1’990.996.

Este costo está compuesto por seis rubros, divididos en funcionamiento e inversión. En el primero se agrupan, entre otros, los gastos asociados a alimentación, salud, transporte y vigilancia de los internos, mientras que con el segundo se financian programas y proyectos complementarios.

Como se ve en el gráfico, en contravía de la propuesta del candidato, ya existe un rubro que se sostiene con la producción de la población privada de la libertad. Se llama Gastos de Comercialización y Producción, que corresponde al 3% del costo mensual de manutención. A través de la marca Libera, registrada por el Inpec, se comercializan buena parte de los bienes que los presos fabrican y con los dividendos se aporta al financiamiento de estos programas. 

Finalmente, Juan Sebastián Hernández, investigador del sistema judicial en la organización DeJusticia y autor del libro “la paradoja penitenciaria”, nos explicó que, si bien el costo mensual de manutención de la población privada de la libertad es un tema recurrente a nivel mediático, el problema no está en cuánto se invierte sino en cómo y para qué se invierte.

“Es plata mal invertida, que no está logrando el objetivo. La Corte Constitucional ha establecido que el único fin del encarcelamiento es la resocialización de la persona. Y una cárcel que es violatoria de los derechos humanos no está enfocada en la resocialización. Tenemos un sistema penitenciario que no resuelve ese problema; que no le brinda a las personas la posibilidad, después de salir de prisión, de por ejemplo conseguir un trabajo”.

Las condiciones de hacinamiento y los episodios de violencia que soporta la población privada de la libertad en el país desde hace décadas, han provocado que ya en dos oportunidades la Corte Constitucional declare un estado de cosas inconstitucional en las cárceles de Colombia, una en 1998 y otra en 2013. Por estos motivos, Hernández cree que en materia de propuestas de campaña, aunque el costo de manutención de los internos sea mayor o menor, es un aspecto secundario comparado con la modificación que requiere la política penitenciaria.

“En Noruega gastan muchos más recursos por persona privada de la libertad, pero tienen muchas menos y, progresivamente, tienen menos reincidentes. Entonces es una política que tiene sentido, que está cumpliendo sus objetivos. La nuestra no”, concluye Hernández.

Calificamos como cuestionable la afirmación de Luis Alejandro Guzmán, pues está basada en un artículo de septiembre de 2020, fecha desde la cual el indicador ha aumentado. Además, la cifra acompañada de su propuesta da a entender que el costo es muy alto, obviando aspectos de política penitenciaria resaltados por el experto, a la vez que desconoce que los internos ya hacen aportes para el costo global de su manutención.