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Viernes, 01 Febrero 2019

Excombatientes de las Farc, ¿los matan por haber sido guerrilleros?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Eso afirmó el Consejero para el Posconflicto, y aseguró que en la mayoría de los casos los grupos ilegales están detrás de los asesinatos. Pero hasta ahora, no ha sido probado.

Comenzando 2019, el ex miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Luciano Marín (conocido como “Iván Márquez”) reapareció en la escena política. Lo hizo el 12 de enero, a través de un video en el cual criticó la implementación del acuerdo de paz.

 

Marín dijo que en solo dos años que tiene de vigencia el acuerdo (desde el 24 de noviembre de 2016), “los resultados en materia de cumplimiento por parte del Estado han sido desalentadores. En ese lapso han sido asesinados más de 400 líderes sociales y más de 85 guerrilleros” (vea: Explicador: ¿Qué es un líder social?).

Ese mismo día, en la noche, el alto consejero presidencial para el posconflicto, Emilio Archila, publicó en la página web de la entidad una carta titulada “Iván Márquez no dice la verdad”.

En ella señaló que es mentira que exista desprotección de los excombatientes y que “las condiciones en que han fallecido alrededor de 85 excombatientes muestra que la gran mayoría de ellos, lamentablemente, habría vuelto a actividades ilícitas”. La fuente de Archila, según cuenta en el comunicado, es el último informe publicado por la Misión de Verificación de las Naciones Unidas.

El 13 de enero, un día después, Archila fue entrevistado en revista Semana, donde se le preguntó por su desacuerdo con Marín y, en particular, sobre los 85 excombatientes de la guerrilla que han sido asesinados.

Según Archila, “ninguno ha sido asesinado por su condición de excombatiente. La absoluta mayoría han sido asesinados por otros grupos ilegales ELN, EPL, Los Pelufos, el Clan del Golfo, eso lo que nos dice es que muy posiblemente se trataba de personas que habían vuelto a la ilegalidad”.

Puesto que al día siguiente, el 14 de enero, Archila fue nuevamente interrogado sobre el tema, pero ahora en RCN Radio, y una vez más afirmó que “no hay ninguno de ellos [los excombatientes] que haya sido evidenciado que hubiera sido muerto en razón de su condición de excombatiente”, en Colombiacheck decidimos verificar qué tanta verdad había en esa afirmación y en otra que mencionó Archila en la entrevista radial: “más de la mitad han sido muertos a manos de grupos armados y en enfrentamientos, lo cual da el indicio de que estaban dedicados nuevamente a actividades delictivas”.

Naciones Unidas

Acudimos directamente a la oficina de prensa del Alto Consejero para el Posconflicto para consultar cuál fue la fuente en la cual se basó Archila en su afirmación y nos confirmaron que se trata del informe trimestral al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la Misión de Verificación en Colombia publicado el 26 de diciembre de 2018.

En referencia a la seguridad de los excombatientes de las Farc, el informe señala que “las Fuerzas Militares y la Policía Nacional siguen prestando servicios de seguridad en el perímetro de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación y las zonas circundantes”.

Pero el informe también asegura que, a pesar de ello, “continúan existiendo problemas significativos de seguridad en los nuevos puntos de reagrupamiento de exmiembros de las FARC-EP participantes en el proceso de reincorporación fuera de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación, muchos de los cuales se encuentran en zonas con una fuerte presencia de grupos armados ilegales y organizaciones delictivas”.

A su vez, el informe confirma que desde la firma del acuerdo de paz y hasta el 26 de diciembre de 2018 (fecha de su publicación), 85 excombatientes de las Farc fueron asesinados.

Señala, además, que en las investigaciones “de un total de 87 casos, incluidos los 85 asesinatos, la Unidad Especial de Investigación ha informado de avances significativos en 48. Se ha dictado sentencia en 3 casos; 8 se encuentran en la etapa de enjuiciamiento, 17 están siendo investigados y se han practicado las detenciones, 18 están siendo investigados y las detenciones están pendientes y 2 se encuentran en otras etapas de indagación”.

De esos 48, “36 están vinculados al Clan del Golfo, al ELN, a grupos disidentes de las FARC-EP y al Ejército Popular de Liberación”.

Es decir que, a diferencia de lo que señala Archila, el informe de Naciones Unidas confirma que solo 36 de 85 de los asesinatos, en las investigaciones preliminares, están relacionados con Grupos Armados Organizados (GAO como los llama el gobierno). Se trata de menos de la mitad de los asesinatos y no de la “inmensa mayoría”, como dijo el consejero.

Por otro lado, el informe no confirma que, de los casos ya investigados o de los que aún están en proceso de investigación, alguno de los excombatientes haya sido asesinado por el hecho de haber pertenecido a la guerrilla de las Farc.

Otras organizaciones

La Fundación Paz y Reconciliación (Pares) también ha hecho seguimiento a la implementación del acuerdo de paz y en su informe ‘Cómo va la paz. La reestructuración unilateral del acuerdo de paz’, publicado en noviembre del año pasado, registró la situación de los excombatientes de las Farc asesinados.

Según Pares, “los obstáculos del proceso de reincorporación también se manifiestan en las fallas a la seguridad física de los y las ex combatientes de FARC, que también incluyen a sus familiares… de ahí que se tenga registro de 83 excombatientes asesinados y 24 familiares, desde la firma del Acuerdo hasta el 10 de noviembre de 2018”.

Alejandro Jiménez, investigador a cargo del Observatorio de Violencia Política de Pares, sin embargo, confirmó a Colombiacheck que para este momento, el número de asesinados del cual tienen registro es 85, el mismo número señalado por Naciones Unidas.

Jiménez, además, dijo que hasta el momento no tienen información concluyente sobre las razones o motivaciones de los asesinatos, pero que se mantienen algunas hipótesis.

“La primera de ellas tiene que ver con la negativa de parte de estas personas a engrosar las filas de nuevos grupos ilegales, o de los ya existentes, en las regiones donde antiguamente ejercían algún control armado durante su paso por la guerrilla”, dice el informe de Pares. Esto porque, según Jiménez, son personas que tienen entrenamiento militar, conocen el territorio y por eso son muy útiles para engrosar otras filas.

Sobre este mismo punto Juan Carlos Garzón, director del Área de Dinámicas del Conflicto y Negociaciones de Paz de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), afirma que esto se debe también a que los desmovilizados están en zonas de economías ilegales donde el tema de la violencia es importante, por eso “se presentan amenazas a exmiembros para presionarlos a que se involucren a bandas delincuenciales”.

En ese sentido, los dos investigadores coinciden en que no se puede decir que los exmiembros de las Farc asesinados por bandas delincuenciales necesariamente estaban incurriendo en actividades ilícitas, como señaló Archila.

Por el contrario, según Garzón, esto “libera la responsabilidad del Estado en términos de seguridad para los excombatientes, que es compleja, pero que el gobierno no ha podido resolver”.

La segunda hipótesis de Pares tiene que ver con situaciones de venganza particulares o por su antigua filiación a la insurgencia armada. “En algunas regiones hay cuentas pendientes en términos de lo que sucedió en la guerra entre ellos o fuera de la organización”, agrega Garzón.

Y estos hechos hacen que en este punto no haya total claridad de si los asesinatos se dieron por asuntos personales o familiares, de acuerdo Jiménez. O si por el contrario, refutando lo dicho por Archila, sí tienen que ver con el hecho de que estas personas hayan pertenecido a las Farc.

¿Qué dice la Farc?

Camilo Ernesto Fagua, miembro de la Comisión Nacional de derechos humanos del partido Farc, le dijo a Colombiacheck que desde la primera firma del Acuerdo Final han registrado 93 exintegrantes asesinados y que han podido establecer que detrás de esos homicidios están grupos paramilitares, fuerzas estatales, grupos de narcotraficantes y el Ejército de Liberación Nacional ELN.

(Lea: El ELN no aumentó acciones violentas durante mesa de negociación)

Aunque no han podido determinar cuántos de los homicidios han tenido como móvil la calidad de reinsertado de la víctima,“hemos encontrado que la principal causa de esas muertes es el incumplimiento en materia de garantías de seguridad y protección porque a mucha gente no se le ha cumplido con la puesta en marcha de los proyectos productivos o el proceso de la reincorporación integral, lo cual hace que mucha gente se disperse del proceso colectivo y se vuelva vulnerable a hechos como retaliaciones por hechos anteriores como por hechos relacionados con el proceso de conformación del partido”, indicó el abogado.

En este sentido hay coincidencias con lo que le dijo Garzón a Colombiacheck, pues según él los lugares adónde están llegando los exguerrilleros (que pueden ser sus lugares de origen o donde se encuentra su familia y que no hacen parte de las zonas establecidas en el marco de la implementación del acuerdo) son espacios de alta vulnerabilidad para ellos, pues no cuentan con la protección que establece el acuerdo de paz. Y ese hecho puede estar incidiendo en los homicidios de los cuales están siendo víctimas.

Conozca la ruta del chequeo
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    Cumpliendo los pasos del chequeo de Colombiacheck y como el informe de Naciones Unidas cita a la Unidad Especial de Investigación de la Fiscalía, intentamos contactarnos también con esta entidad para conocer en qué están las investigaciones frente al caso, pero hasta el momento de publicar este chequeo, la oficina de prensa de la Fiscalía no nos ha suministrado ninguna respuesta al respecto.


     

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Jueves, 29 Junio 2017

La paz fracasa la mitad de las veces que se intenta

Por Óscar Felipe Agudelo B.

"El 50 % de los procesos de paz fracasan una vez se llega a un acuerdo", expresó el alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo. Colombiacheck encontró que la afirmación de Jaramillo es verdadera. Sin embargo, los expertos auguran una mayor posibilidad de éxito en el caso del Acuerdo Final colombiano, ¿por qué?

Cuando en diciembre pasado el Gobierno y las Farc instalaron la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación (Csivi) del acuerdo de paz, Sergio Jaramillo, alto comisionado para la paz, expresó que luego de alcanzar un acuerdo arrancaba lo más complejo: su implementación.

Para sustentar su hipótesis Jaramillo argumento que “el 50 % de los procesos de paz fracasan una vez se llega a un acuerdo (la implementación)”, una afirmación que hoy Colombiacheck retoma con el objetivo de evidenciar qué tan fácil o complejo es lograr que un acuerdo se ponga en práctica con éxito.

Colombiacheck consultó a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Oacp, por el origen del dato y de esa entidad nos indicaron que Jaramillo se fundamentó en estudios que ha presentado John Paul Lederach, experto en temas de paz y profesor de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos. Lederach también ha asesorado a varios gobiernos, incluyendo el colombiano, en procesos comunitarios y de paz.

En la búsqueda que realizamos encontramos que la Universidad de Notre Dame tiene el Instituto Kroc para estudios internacionales sobre la paz, un organismo del que Lederach ha sido pieza fundamental y también un instituto que ha venido acompañando el proceso de paz colombiano.

En representación del Instituto Kroc, el profesor Lederach presentó una exposición en febrero del año anterior y en su página 17 señaló que el “50% de los acuerdos de paz retornan a la guerra”.

Infografía de Lederach

El estudio del profesor Lederach permite entender que lo manifestado por Jaramillo, corresponde a la verdad y que es importante encender las alarmas porque evidentemente la mitad de los procesos de paz en el mundo fracasan durante la etapa de implementación, precisamente donde se encuentra el acuerdo entre el Gobierno de Colombia y las Farc ahora.

¿Por qué el acuerdo Colombia puede triunfar?

Aunque el panorama expuesto por el Instituto Kroc puede resultar desalentador para cualquier proceso de paz, lo cierto es que si se analiza con mayor cuidado los hallazgos del instituto estadounidense se puede establecer que el caso colombiano podría tener más posibilidades de éxito.

En la información revelada por Lederach, también se presentó una matriz o proyecto denominado Matriz de Acuerdos de Paz (MAP) que “fue desarrollada para permitir a los profesionales, diseñadores de políticas, e investigadores en el estudio de acuerdos y procesos de paz proveer información comparativa del contenido, diseño e implementación del acuerdo, resultados en una forma cualitativa y cuantitativa”, lo anterior, según otra investigación de Lederach pero esta vez en compañía de los académicos Madhab Joshi y Jason Quinn.

La matriz MAP permite ver cómo ha sido la implementación en 34 procesos de paz en el mundo mediante un análisis que hace el Instituto Kroc de los diversos compromisos que se han pactado en dichos acuerdos.

Según un análisis comparado del acuerdo colombiano con los demás acuerdos del mundo, al pacto firmado por el Gobierno nacional con las Farc no le va nada mal. El Instituto Kroc permite concluir que el proceso de paz colombiano tiene más posibilidades de éxito.

Este instituto estadounidense menciona que el 71% del contenido del Acuerdo Final colombiano aborda compromisos sobre causas profundas del conflicto, en un 18% trata compromisos sobre temas de seguridad y un 11% aborda compromisos de otra índole. Los anteriores compromisos, según el Instituto Kroc, distan bastante respecto a los de los demás acuerdos abordados por el Kroc.

Comparación compromisos Colombia vs. otros acuerdos de paz

Al ver y entender estas estadísticas el aliciente para los defensores del proceso de paz llega cuando en la página 16 de la presentación se menciona como aprendizaje que el retorno a la violencia es menos probable cuando un acuerdo de paz aborda categorías “que van más allá de las cuestiones de seguridad”.

Dice el informe que “considerando los Acuerdos que sólo se ocupan de las cuestiones de seguridad (cese del fuego y de hostilidades) el 80% retornó a la violencia (comparando 196 acuerdos parciales desde 1975 a la fecha)”. Para comprobar lo anterior, el informe expone los casos de Filipinas, Angola, India, Bangladesh y Senegal, como países en los que volvió la violencia.

Teniendo en cuenta que el acuerdo colombiano aborda compromisos que van mucho más allá del tema de seguridad no es iluso pensar que la implementación en Colombia podría tener futuro.

¿Cuándo fracasa un acuerdo de paz?

El MAP, esa matriz que el Instituto Kroc desarrolló, permite ver el porcentaje de implementación de los acuerdos estudiados por este centro especializado estadounidense.

Colombiacheck quiso saber cómo se determina si un acuerdo de paz fracasa o no. Frente al interrogante Sergio Guarín, director de Posconflicto y Construcción de Paz de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), respondió de manera clara y sin rodeos. “Un acuerdo fracasa cuando retorna la violencia”, aunque según Guarín es primordial determinar de dónde proviene dicha violencia. Guarín también añadió que no hay ningún acuerdo en el mundo que se haya implementado al 100%.

Es fundamental resaltar que según Jordi Urgell, subdirector de la Escuela de Cultura de paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, “hay bastante escrito sobre el tema”, es decir, un buen número de cifras sobre porcentajes de fracaso o éxito de los procesos de paz. Una tesis que también comparte Sergio Guarín de la FIP.

Por ejemplo, en el texto de 2008 hecho de manera conjunta entre Charles T. Call y Elizabeth M. Counses “Terminar las Guerras y Construir la Paz: Respuestas Internacionales a Sociedades Desgarradas por la Guerra” los autores hacen una recopilación de distinta literatura sobre el tema del fracaso y éxito de los procesos de paz en el mundo.

En el texto en su página cinco se evidencia que hay una mayoría de expertos en procesos de paz que argumentan que entre un quinto (20%) y un tercio (33%) de todos los conflictos que terminan vuelven a la guerra dentro de cinco años.

El texto también destaca, según otros expertos, que hay un 23% de probabilidad de volver a la guerra luego de los cinco años siguientes de culminado el conflicto. Además, esos mismos expertos enfatizan que las probabilidades de volver a la guerra se reducen en un 17% luego de los primeros cinco años de terminado el conflicto.

Para aportar al debate el texto de Charles T. Call y Elizabeth M. Counses, señala otras cifras, por ejemplo, dice que hay un porcentaje del 43% de reversión a la violencia en los cinco primeros años de obtenida una solución negociada al conflicto.

Otro académica que ha escrito sobre cifras del fracaso y éxito de los proceso de paz es Jasmine Kim Westendorf, doctora de la Universidad de Melbourne en Australia y experta en temas de paz. En su libro “Porque fracasan los procesos de paz” la académica sostiene que los países que terminan el conflicto tienen un 40% de posibilidades de volver a la guerra inmediatamente culminan las hostilidades. El riesgo va cayendo un 1% durante cada año de finalizadas las hostilidades, dice.