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Martes, 02 Junio 2020

La equivocación de MinSalud al comparar UCI en Colombia y Holanda

Por Laura A. Gracia

En marzo, Fernando Ruiz afirmó que Colombia tenía 17 camas de cuidados intensivos por cada 100.000 habitantes, sin embargo, la cifra no era de sólo de cuidados intensivos, sino la suma de cuidados intermedios e intensivos. Además las compara con cifras viejas en Holanda.

En una entrevista con Semana el pasado 31 de marzo sobre la capacidad de reacción del sistema de salud colombiano frente al COVID-19, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, hizo una afirmación que, aunque citaba las cifras disponibles, fue desfasada en las cosas que comparaba. 

“El sistema colombiano es un sistema que ha tenido sus dificultades, pero por otro lado tiene sus robusteces. Nosotros tenemos más camas en cuidados intensivos por habitante en Colombia, que Holanda. Eso indica que de alguna manera no estamos tan mal en infraestructura y capacidad para contener la epidemia”, afirmó Ruiz, y agregó, “número de camas por 100.000 habitantes en Bélgica: 15,9. Dinamarca: 6,9. Mientras el que tiene más es Alemania con 29; hay países que tienen 6, Holanda, por ejemplo. Francia tiene 11, Colombia tiene 17”. 

Como ya contamos en otro chequeo, no hay una cifra unificada de UCI en Colombia. Pero buscamos los datos entregados por el Ministro, que son los que usa Ruiz, con fecha de corte de la entrevista realizada por Semana. Para finales de marzo, el número de camas en cuidados intensivos que tenía Colombia eran 5.350. 

Según el censo del Dane de 2018, la población oficial de Colombia es de 48’258.494 de habitantes. Pero, según su proyección para 2020, la población de Colombia estaría en 50’912.429. Con el primer número la tasa de camas en UCI por cada 100.000 habitantes sería de 11,08. Con el segundo, de 10,5. Y en cualquier caso, no de 17. 

Mientras reporteábamos otro chequeo, nos dimos cuenta de dónde estaba el error del Ministro. En el otro chequeo revisamos una tabla “oficial del Ministerio de Salud”, publicada por la periodista Maritza Aristizabal en su cuenta de Twitter, que compara la tasa de disponibilidad de camas en Colombia con la disponibilidad en países europeos. 

Allí encontramos las cifras usadas por el Ministro, y nos dimos cuenta de que el indicador no era camas en unidades de cuidados intensivos, UCI, sino camas de “cuidado crítico”, que para fines comparativos del cuadro del estudio es la suma de camas en cuidados intensivos e intermedios. 

Los cuidados intermedios son para pacientes que previsiblemente tienen un bajo riesgo de necesitar medidas terapéuticas de soporte vital, pero que requieren más monitorización y cuidados de enfermería de los que pueden recibir en una planta de hospitalización convencional. 

Y los cuidados intensivos son para pacientes que están muriendo o tienen un riesgo real o potencial de fallecer y necesitan soporte vital como respiradores. Cada médico y personal de enfermería tiene a cargo a menos pacientes en comparación al área de hospitalización o de la Unidad de Cuidados Intermedios.

Y vale la pena aclarar que el indicador “cuidados críticos” es muy complejo de usar para realizar comparaciones entre países, aún más de continentes diferentes, pues los estándares y sistemas de salud operan diferente. 

Según un estudio realizado para establecer indicadores estandarizados de calidad sobre cuidados intermedios (UCIN) en los Países Bajos (Holanda), “no existe un formato estandarizado para informar la evaluación de la calidad del funcionamiento de la (UCIN), lo que dificulta la comparación de los datos entre los informes y la naturaleza logística intermedia de estas unidades frustra la interpretación de las medidas de resultado (...)  Comprender el valor de las UCIN se ve comprometido por su gran heterogeneidad, ya que las UCIN pueden ser independientes o integradas en la UCI, y pueden admitir pacientes y mezclas de casos muy diferentes”. 

Para fines de verificación de este artículo, aclaramos que en medios holandeses, y según las autoridades, se habla de “cuidados intensivos”, no “cuidados críticos”. Aunque, sus estándares de atención hospitalaria contemplen diferentes niveles de atención intensiva. 

Revisamos entonces el número de camas en cuidados intermedios para la fecha de corte en Colombia. Según la oficina de comunicaciones del Ministerio de Salud, había 3.161 camas. Sumado con las de cuidados intensivos daba un total de 8.511 camas. Lo que equivale a una tasa de 17,3 camas por cada 100.000 habitantes. Cifra que efectivamente corresponde a la entregada por el Ministro de Salud. 

En cuanto a la cifra holandesa, según el medio holandés NlTimes, antes de la pandemia se reportaban 1150 camas en cuidados intensivos, sin embargo, de acuerdo a declaraciones de Ernst Kuipers, presidente de la red holandesa de cuidados agudos, con la llegada de la emergencia el número de camas disponibles para cuidados intensivos aumentó. 

Así mismo, según el ministro de salud, Hugo de Jonge, de acuerdo a las medidas para mitigar los riesgos futuros planteados por COVID-19, los hospitales ampliarán la capacidad de la UCI de manera flexible a 1.700.  Esto quiere decir que aproximadamente ahora Holanda cuenta con 1.400 camas disponibles en cuidados intensivos, lo cual equivale a una tasa de 8 camas por cada 100.000 habitantes, no de 6. 

Esta diferencia se debe a que las cifras del cuadro comparativo realizado por el Ministerio de Salud fueron resultado de una proyección interna sobre la capacidad de contención de la emergencia, cuando apenas iniciaba en Colombia. Y fue realizado, según el Ministerio, con los datos disponibles en ese momento. 

Sin embargo, al investigar las cifras, encontramos que son resultado de una investigación europea con base en datos de 2011, ‘La variabilidad en los números de camas de cuidados críticos en Europa’. Para abril de 2020, fecha en que el ministro dio las cifras, ya había actualización de datos. 


 

Según las cifras del Ministerio, para mayo de 2020, Colombia ya cuenta con 6.278 camas en unidad de cuidados intensivos, UCI, y 3.407 camas en cuidados intermedios, por lo que la tasa actual de camas para “cuidados críticos” en Colombia es de 19,7 por cada 100.000 habitantes. 

Así, calificamos la afirmación como cuestionable porque, aunque parte de las cifras son verdaderas, compara dos cosas diferentes (camas para cuidados críticos en Colombia y camas de cuidados intensivos en Holanda) y, además, para un lado de la comparación toma cifras recientes, de 2020, mientras que para el otro toma cifras de antes de la pandemia, de 2011.

 

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Miércoles, 17 Junio 2020

Tabla que compara camas de sistemas de salud de países con departamentos colombianos es ‘cuestionable’

Por Laura A. Gracia

Aunque las cifras de una tabla compartida por una periodista son en su mayoría correctas, comparar estas cifras entre países y departamentos sin contexto adicional es poco recomendable.

 

El pasado 16 de abril, la periodista Maritza Aristizábal compartió por medio de su cuenta de Twitter varios trinos en hilo sobre la situación de contagio de COVID-19 en el país y la capacidad de respuesta médica en ese momento. 

Esto con base en una columna que publicó el 8 de abril de 2020 en La República, ‘Colombia contra la coronacrisis’ en la que una de las razones que da para afirmar que Colombia “sale bien librada de la pandemia” es la capacidad de unidades de cuidados intensivos, UCI, por cada 100.000 habitantes que tiene el país frente a países europeos. 

“UCI: En la lucha contra el Covid el problema es la capacidad para atender pacientes en cuidados intensivos. Y aquí, aunque no lo crean, estamos a la cabeza: el país tiene 17,2 camas de UCI por cada 100.000 habitantes. Solo están por encima Alemania, Luxemburgo, Austria y Rumania”. 

Así, trinó este argumento acompañado de un gráfico que citó como “oficial del Ministerio de Salud”, con la tasa de camas para “pacientes críticos” por cada 100.000 habitantes. Y en otro trino aseguró: “Las cifras son positivas, aunque claro nos falta!”.

Esa tabla contiene datos que ya verificamos en otro chequeo, realizado al ministro de salud, Fernando Ruiz, quien entregó estas cifras en una entrevista con Semana.  

Como ya lo dijimos en el otro chequeo, las cifras de los otros países, en su mayoría, son correctas, aunque desactualizadas en el marco de la pandemia. Sin embargo, es apresurado sacar conclusiones a partir de comparaciones de datos de COVID-19 entre países.

Ya habíamos contado en nuestro podcast, “En pandemia, las comparaciones sí son odiosas”, que es muy arriesgado hacer estas comparaciones pues, si no se conoce “la complejidad de los datos, la complejidad de los análisis epidemiológicos [se] puede llegar” a conjeturas sin base científica y a “complicar más la situación al dar esa desinformación”.

Por eso y por lo que explicamos en detalle más abajo, calificamos la comparación que hace Aristizábal como “cuestionable”.

 

 

 

Tabla UCI comparación

Las dificultades de comparar datos entre países

Para corroborar la fuente de la tabla contactamos a la periodista, quien confirmó que el gráfico fue compartido por el Ministerio de Salud. Así mismo, como lo contamos en el chequeo “La equivocación de MinSalud al comparar UCI en Colombia y Holanda”, el Ministerio confirmó que la tabla fue realizada por ellos, pero para uso interno, como resultado de una proyección interna sobre la capacidad de contención de la emergencia, con los datos disponibles en esa fecha (marzo). 

Así que buscamos de dónde salieron los datos europeos usados por el Ministerio,  y hallamos que es una tabla producto de una investigación titulada “La variabilidad en los números de camas de cuidados críticos en Europa”, publicada por Investigadores de Londres, Bélgica, Noruega, Francia, Austria, y Portugal. 

Para el objetivo del estudio se realizó una “recopilación de datos que detalló los números de camas de cuidados críticos para cada país en Europa desde julio de 2010 hasta julio de 2011”, teniendo en cuenta el término “cuidados críticos” como la suma de número de camas tanto de cuidados intensivos, UCI, como de cuidados intermedios, UCIN. 

Este es el primer punto cuestionable de la tabla, pues el concepto de “paciente y cuidado crítico” difiere dependiendo del país y los estándares del sistema de cuidados intensivos. Por lo cual el indicador que usa la tabla es engañoso. Además, una de las columnas de la tabla usa el indicador “UCI” en vez de “unidades para cuidados críticos”. 

Según el artículo “Comparaciones internacionales de cuidados intensivos: informar los resultados y mejorar los estándares”, de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, “las diferencias entre las camas de la UCI pueden ser capacidades tecnológicas o personal. Si bien muchos consideran una cama de UCI en la que un paciente puede recibir ventilación mecánica, esta definición no es en absoluto universal. Las camas estadounidenses en la UCI a menudo se definen por la disponibilidad de personal, mientras que las camas belgas se definen por las características de los propios pacientes. Las camas en el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda pueden ser de Nivel 2 (alta dependencia) o Nivel 3 (cuidados intensivos completos), pero ambos tipos de camas se clasifican y cuentan como camas de UCI”. 

En Colombia también existen especificaciones para camas de cuidados intensivos, y camas de cuidados intermedios, lo cual dificulta la comparación con países europeos. Además, según la Asociación Colombia de Cuidados Intensivos en el país no todas las camas UCI cuentan con los requerimientos de aislamiento y filtros de aire. Y así mismo, no todas las unidades de cuidados intensivos tienen respiradores, claves para el tratamiento de los pacientes en estado crítico. 

Así que el concepto “pacientes críticos” y “cuidado crítico” es un concepto que se usó para específicamente el estudio realizado por expertos en Europa, y no contó con la variables y las capacidades tecnológicas que tienen las unidades en Colombia. 

Por otra parte, hay que tener en cuenta las diferencias de los contextos de los países. 

Como dijo Tania Valbuena, periodista con formación en epidemiología, magíster en Salud Pública, y vicepresidenta de la Asociación Colombiana de Periodismo y Comunicación de la Ciencia en el podcast mencionado más arriba, “nuestros países [en América Latina] son muy centralistas, tienen la mayoría de los servicios de salud conglomerados en capitales y a nivel regional hay unas carencias de accesos, hay unas carencias de disponibilidad de niveles de complejidad altos en salud para atender este tipo de emergencias. Y eso hace también que las políticas de cada país y la respuesta al acceso en sus regiones haga de mayor complejidad un análisis parcial de decir es mejor lo que está haciendo Colombia versus lo que está haciendo Brasil o Perú versus México, cuando no entendemos las realidades ya a nivel de territorios y regiones de cada país”. 

Comparar países con departamentos

Como ya dijimos, hacer comparaciones de datos sobre epidemias entre países es muy complicado, pues se deben tener en cuenta los diversos factores que pueden impactar los casos y los reportes. Pero además, como habíamos contado en otro chequeo (en el que el alcalde de Barranquilla comparó a su ciudad con Alemania), las comparaciones entre subdivisiones nacionales y países son todavía más complicadas.

Y esto es justamente lo que hace el gráfico del Ministerio publicado por la periodista.

Valbuena explica el problema de este tipo de comparaciones, que aunque se haga con base en una tasa unificada, no es útil para la ciudadanía en tiempos de crisis. 

“En la agenda mediática siempre tenemos esa tendencia a compararnos. Y a veces es más fácil compararnos afuera del país que dentro del país, porque dentro del país vamos a encontrar condiciones en temas de salud, sistemas políticos, económicos, políticas públicas y de desarrollo, y normas que son las mismas condiciones para un mismo territorio.  Esa sería la condición ideal, de evaluarnos internamente. Pero no es conveniente porque demostraría dificultades, inequidades y demás complejidades que tenemos dentro de un país. 

(...) Entonces, yo no me puedo comparar en temas de salud con diferentes países pues tienen otro sistema totalmente diferente de atención en salud, un Producto Interno Bruto en salud diferente. Es imposible hacer este tipo de comparaciones cuando hay unas inequidades sociales contundentes y diferenciales con las políticas que tiene cada país”. 

Las fechas de los datos tienen hasta 10 años de diferencia entre sí

Otra falencia que encontramos está en las fechas de cuando se sacaron los datos. Pues, las cifras correspondientes a países europeos fueron tomadas en 2011, mientras las cifras correspondientes a Colombia tienen corte de marzo de 2020. 

Alemania, por ejemplo, pasó de 29,2 camas por cada 100.000 habitantes en 2011, a 38,7 camas por cada 100.000 habitantes en 2020, según un reporte del Instituto Robert Koch en el marco de la pandemia. 

Las cifras departamentales

Las cifras de los departamentos de Colombia en la tabla que compartió Aristizábal vienen de una página del Ministerio de Salud y mostraban la situación, según los datos oficiales, del país para el 16 de abril. Pero encontramos algunos problemas con las cifras.

Por una parte, como contamos en el chequeo ya citado, la tabla no se realizó con base en el número de camas en unidades de cuidados intensivos en Colombia; se calculó sumando camas de cuidados intensivos (5.350) y camas de cuidados intermedios (3.161), cifra que con corte a la fecha de publicación del trino daría 8.511 camas. Lo que equivale a una tasa de 17,3 camas por cada 100,000 habitantes. 

Y las cifras, aunque reflejan los datos oficiales, no muestran las situaciones complejas de salud que se han desarrollado en algunos departamentos como Amazonas, Chocó o La Guajira

En el caso de Chocó y La Guajira, que demuestran un problema adicional de la comparación. 

Según el gráfico divulgado en Twitter, La Guajira y Chocó parecen tener mayor disponibilidad de camas para “pacientes críticos” de las que tiene Suiza, Noruega, Holanda, y en el mismo rango que la capacidad de Francia.

Pero, pese a que puede parecer un alivio, las camas están concentradas en las capitales, según DeJusticia, “en realidad las comunidades alejadas de las capitales departamentales son las que están en mayor desventaja, como normalmente sucede ante las crisis. Por ejemplo, de las 78 camas que hay en La Guajira, 36 están en Riohacha, 22 en San Juan del Cesar y 20 en Maicao. Es decir, en Uribia, el municipio más al norte del país y donde habita la mayor parte del pueblo Wayúu, no hay ni una cama de UCI para adultos.

Un brote de Covid-19 en Uribia obligaría a las personas a trasladarse hacia Riohacha, un viaje que toma horas y que se hace en unas condiciones no muy favorables ni en términos de infraestructura ni de seguridad. Por su parte, en el Chocó solo dos de los 30 municipios que componen el departamento tienen camas de UCI: Quibdó (16) e Istmina (11). Es decir, alguien que viva en algún pueblo del norte chocoano, se contagie del nuevo coronavirus y presente una grave situación de salud no tendrá cerca una atención médica adecuada. Deberá moverse hasta la capital departamental para acceder a una UCI”.

Finalmente, según cifras del Ministerio de Salud, más del 80 por ciento de este tipo de camas están concentradas en 15 de los 32 departamentos de Colombia. Y, como contamos en otro chequeo, a principios de mayo el 95 por ciento de camas UCI para atender pacientes con COVID-19 estaban vacías, pero la mayoría están en el centro del país.

Por todo lo anterior, calificamos la comparación hecha en la tabla compartida en Twitter por Maritza Aristizábal como cuestionable.