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Miércoles, 05 Agosto 2020

La Policía no puede allanar espacios privados en Medellín por incumplimiento de Ley Seca

Por Laura Bayer Yepes - RedCheq

El alcalde de Medellín ordenó a la Policía Metropolitana entrar a las fiestas que se presenten en espacios privados por consumo de alcohol, pero en realidad, las reuniones pueden ser intervenidas es por la violación de la medida sanitaria.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, afirmó en su “Balance de cómo vamos en Medellín” del 2 de julio, que la Policía tendría total facultad para ingresar a las viviendas en las cuales se esté llevando a cabo alguna reunión o fiesta con ingesta de licor, como consecuencia de la violación a la Ley Seca. 

La Alcaldía, en el marco de la pandemia por el nuevo coronavirus, prohibió el expendio y consumo de bebidas alcohólicas para la ciudad durante todos los fines de semana que dure la pandemia a través del Decreto municipal 0686 de 2020, expedido el 2 de julio, como medida de protección y contención del COVID-19. 

“La ley seca prohíbe el consumo de alcohol en un territorio y no dice si es dentro de la casa o fuera de la casa. Hay gente que creía que era solo el consumo de licor en el espacio público”, dijo el alcalde. Y posteriormente agregó: “Si hay una fiesta, eso le permite a la Policía entrar a esa casa para parar la fiesta, tomar las decisiones y sancionar a las personas que rompieron la ley seca”.

Colombiacheck encontró que ambas afirmaciones son falsas.

Ley seca

Así se le denomina a un decreto del Ministerio del Interior que fija las disposiciones para que se pueda prohibir o restringir el expendio y consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos, durante un tiempo y en un territorio determinados. Es una “medida preventiva y temporal, que un alcalde decreta para prohibir y restringir el expendio y consumo de bebidas embriagantes, con el fin de mantener o restablecer el orden público”, especifica el Decreto 1740 del 25 de octubre de 2017.

¿Adentro o afuera?

El Decreto 990 del 9 de julio de 2020, que hizo la extensión del aislamiento preventivo obligatorio, con sus respectivas excepciones, del 16 de julio al 1 de agosto, expedido por la Presidencia de la República, además faculta a alcaldes y gobernadores para prohibir el consumo de bebidas embriagantes. Pero especifica muy bien que el consumo se puede restringir en “espacios abiertos y establecimientos de comercio”. Asimismo, no imposibilita la venta de bebidas alcohólicas. 

En los espacios semiprivados y privados, las condiciones son diferentes. Es cierto que el artículo 14 de la Ley 1801 de 2016 (Código Nacional de Policía y Convivencia) faculta a un alcalde para prevenir el riesgo ante situaciones de emergencia, como esta pandemia por la COVID-19, y con esta potestad podría “disponer acciones transitorias de policía, ante situaciones extraordinarias que puedan amenazar o afectar gravemente a la población”. Sin embargo, la Corte Constitucional, en su Sentencia C-204/19, afirma que la intervención de la fuerza pública en espacios semiprivados “debe responder a las exigencias de razonabilidad, proporcionalidad y no discriminación”.

El decreto municipal sí estableció que estaba prohibido el expendio de bebidas alcohólicas en toda la ciudad. Sin embargo, al ser de emisión anterior al decreto nacional, que lo admite, da lugar a incoherencias. “Los alcaldes se están extralimitando en las competencias constitucionales durante la emergencia. Particularmente el de Medellín es muy punitivo”, dice la doctora Lina Fernanda Buchely Ibarra, PhD. en Derecho de la Universidad de los Andes y docente de la Universidad Icesi.

¿Pueden entrar a la casa?

En la sentencia antes mencionada, la Corte advierte que la inviolabilidad del domicilio y la intimidad son derechos y si no fue notificada una razón concreta para un registro, eso permitiría arbitrariedades. Además, asimismo, en julio de 2019 la Corte declaró inexequible el artículo 162 del Código de Policía, que indicaba que los alcaldes podían dictar mandamiento escrito para registrar domicilios o sitios abiertos al público por motivos de salubridad pública. Esto, todavía, sigue siendo competencia de un fiscal y ratificación de un juez, según la Sentencia C-223/17

Aunque en los recientes decretos ya no está prohibido el expendio de bebidas alcohólicas, los habitantes de Medellín recibieron el mensaje de que habría Ley Seca los fines de semana en Medellín, “hasta el fin de la pandemia”. Pero no se prohibirá la venta de alcohol y sí su consumo en espacio público, según el Decreto 1076 de 2020 expedido el 30 de julio por la Presidencia y el Decreto de Cuarentena por la Vida expedido por la Gobernación de Antioquia

De modo que también es falsa la segunda parte de la afirmación del Alcalde (“si hay una fiesta, eso le permite a la Policía entrar a esa casa para parar la fiesta, tomar las decisiones y sancionar a las personas que rompieron la ley seca”).

La Policía no puede actuar por el consumo de alcohol en espacio privado, como ya establecimos. Sí puede hacerlo por violación de las medidas sanitarias impuestas por el Gobierno nacional (el aislamiento preventivo obligatorio hasta el 31 de agosto o las aglomeraciones de personas en espacios donde no se pueda guardar la distancia mínima de 2 metros, por ejemplo). Pero no puede imponer comparendos si se trata de un espacio privado. De acuerdo con la resolución 1003 de 2020 del Ministerio de Salud, expedida el 19 de junio de este año, lo que debe exigir la autoridad es, simplemente, que se suspenda la reunión. 

La ley seca a la que se refiere el alcalde, aún en el marco de la pandemia, no se extiende a un lugar privado, según la abogada Lina Buchely. Es decir, no se puede prohibir el consumo de alcohol en una casa. 

Ahora, si se trata de una fiesta en un espacio privado, la Policía puede intervenirla cuando esta esté perturbando la tranquilidad del sector o ponga en riesgo las condiciones de salubridad con las aglomeraciones. Según la docente Buchely, la Policía puede imponer sanciones administrativas, con motivo de la violación de la medida sanitaria o del incumplimiento del Código de Policía, pero no puede allanar la vivienda. 

“Eso sería una contravención; una conducta antijurídica, peligrosa, que amenaza un bien jurídico, pero en menor gravedad. Por eso no es considerada un delito. Es de carácter administrativo y no penal”, explica la abogada. “Es una sanción económica, cualquier otra medida viola el habeas corpus”. 

Esto indica que las incautaciones de equipos de sonido o el mismo licor no tienen lugar. Aún así, la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá impuso 624 comparendos por consumo de licor en Medellín en julio, pero no le especificó a Colombiacheck cuáles de estos habían sido en espacios semiprivados o privados. 

Por otra parte, el artículo 163 del Código de Policía, que se refiere al ingreso a un inmueble sin orden escrita, no hace referencia en ninguno de sus seis numerales a la entrada por motivos de salubridad pública. Es decir, la prohibición de las aglomeraciones por parte del Ministerio de Salud, tampoco faculta a la Policía para allanar sin orden judicial. 

Asimismo, la relación entre la libertad y la protección de la privacidad de una vivienda se especifica en el Artículo 28 de la Constitución Política colombiana:

“Toda persona es libre. Nadie puede ser molestado en su persona o familia, ni reducido a prisión o arresto, ni detenido, ni su domicilio registrado sino en virtud de mandamiento escrito de autoridad judicial competente, con las formalidades legales y por motivo previamente definido por la ley”.

Por ende, ambas declaraciones del alcalde Daniel Quintero son falsas, porque la Ley Seca solo aplica para espacios públicos y no es posible realizar allanamientos a inmuebles sin una orden de ingreso previa o la autorización del propietario del inmueble.

Por todas estas razones, concluimos que las afirmaciones del Alcalde de Medellín son falsas.

Colombiacheck contribuye a la difusión de noticias precisas y la promoción del discurso público transparente. Sin embargo, nos acogemos al llamado general del Gobierno nacional a cumplir con las disposiciones sanitarias de estos días. En este momento, las normas sanitarias nos exigen distanciamiento que debe ser respetado en pro de la contención del COVID-19. 

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Jueves, 16 Julio 2020

No, los médicos no pueden robar sus huellas digitales o datos con el pulsioxímetro

Por Laura Rodríguez Salamanca

La tecnología de este dispositivo solo sirve para medir el nivel de saturación de oxígeno en la sangre y el ritmo cardíaco.

“Tengan mucho cuidado, nunca dejen que les pongan el oxímetro, al medirles los niveles de oxígeno, los doctores toman una impresión de su huella dactilar y la venden para que otras personas puedan entrar a sus bancas electrónicas y hagan transferencia de dinero”. 

Con publicaciones de este tipo se está difundiendo en redes sociales, especialmente en Facebook, una supuesta estrategia de robo de datos a través del pulsioxímetro [también llamado saturómetro], un dispositivo que se usa para medir el nivel de oxígeno en la sangre y el ritmo cardíaco, y que ha cobrado cada vez más importancia durante la pandemia de COVID-19.

Captura de pantalla

Esta información, que ha sido replicada cientos de veces, también se ha compartido en México y en Bolivia; muchas veces, relacionándola con desinformaciones alrededor de los termómetros infrarrojos que ya hemos verificado. Por eso decidimos desmentirla. 

Nuestros colegas de Animal Político y Chequea Bolivia le pusieron la lupa a estas publicaciones y las calificaron como falsas. “El oxímetro (...) no extrae información de ningún tipo. Esa es una falacia total”, escribieron los verificadores bolivianos, citando al doctor Gery Monasterio.  

Entonces ¿cómo funciona este dispositivo? De acuerdo con la ingeniera biomédica Liliana Solano,“un oxímetro de pulso [o pulsioxímetro] tiene dos luces: una roja y una infrarroja, que al activar el aparato se encienden, pasan a través del dedo y llegan a un sensor o un fotodetector que recibe ambas luces. Ahí, a través de un algoritmo, interpreta la cantidad de luz que pasa a través del sensor y determina qué cantidad de oxígeno o hemoglobina hay en la sangre, que normalmente debe ser entre 90 y 100 por ciento”.

Además, de acuerdo con The New York Times, el oxímetro también muestra el ritmo cardiaco, que para el caso de los adultos en reposo oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto, aunque los atletas con un acondicionamiento cardiovascular mayor tienen un pulso más bajo.

Esta técnica, que, según Solano, no es invasiva, puede hacerse colocando el sensor en un dedo de la mano o del pie, y en los niños puede colocarse en la planta del pie. 

“Para poner un ejemplo más común, sería como cuando ponemos la linterna del celular en el dedo y vemos cuánta luz está pasando a través de la uña. Simplemente son dos luces que pasan a través del dedo y una fotoresistencia percibe qué cantidad de luz está llegando. Es un dispositivo muy sencillo”, dice Solano.

Entonces, el tipo de tecnología de este dispositivo no se puede utilizar para obtener huellas o datos personales. “No puede hacer nada más que enviar luz y recibirla. No tienen ningún sensor sensible al tacto, que son como los que tienen los sensores biométricos, ni ningún tipo de cámara. Son tecnologías completamente diferentes”, agrega la ingeniera. 

Entonces, calificamos como falsas las publicaciones con las que se difunde que los doctores pueden tomar impresiones digitales o robar datos personales con el pulsioxímetro [u oxímetro de pulso] para que otros puedan robar su dinero.