Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 03 Abril 2020

Los brotes de nuevas pandemias no ocurren cada 100 años

Por Laura Rodríguez Salamanca

Esta teoría, además de basarse en fechas y datos errados, deja por fuera a muchas otras enfermedades que azotaron al mundo.

En Facebook, Twitter y otras redes sociales están circulando imágenes y videos que establecen la teoría de que en el año 20 de cada siglo hay un brote de una nueva pandemia. Incluso, Shock.co publicó un artículo al respecto. 

La fecha de la que parte cada publicación es distinta: algunas inician en 1320, otras en 1520 y en 1720. Pero, a grandes rasgos, la mayoría plantean la siguiente línea del tiempo: 1) En 1320 ocurrió la peste bubónica. 2) En 1420 el mundo sufrió la peste negra. 3) En 1520 el Imperio Azteca fue azotado por la viruela. 4) En 1620 la peste italiana mató a cientos de personas. 5) En 1720 ocurrió la plaga de Marsella. 6) En 1820 surgió la primera pandemia de cólera. 7) En 1920 se propagó la llamada gripe española. Y en 2020 tenemos a la pandemia del Covid-19. 

Algunas publicaciones se limitan a presentar la información como un dato curioso, pero otras, incluso, aseguran que el supuesto patrón de brotes se debe a una conspiración. “Amigos no pueden ser tan inocentes de lo que en realidad está pasando. Se llama nuevo orden mundial. Reducen la población mundial. Pasa cada 100 años”, dice una de las imágenes. “¿Fue este virus propagado deliberadamente por una organización?”, se pregunta en la descripción de su publicación una usuaria de Facebook. 

Sin embargo, encontramos que esta teoría se basa en datos errados y no incluye dentro de su “análisis” a muchas otras pandemias. Por ejemplo, el primer brote de la peste bubónica, llamada la Plaga de Justiniano por Justiniano I del Imperio Bizantino, no se registró en 1320, sino en el año 541 d.C. Y hubo un segundo brote en 1347: la peste negra; que entonces no ocurrió en 1420. 

La “pandemia” de viruela en el Imperio Azteca en realidad fue una epidemia. Es decir, no afectó a diversos países al mismo tiempo. Por su parte, la plaga italiana, que se produjo entre 1629 y 1631, no fue una nueva pandemia, sino un nuevo brote de la peste bubónica. Y aunque la peste de Marsella si ocurrió en 1720, tampoco fue una pandemia, sino el último brote de epidemia de peste registrado en Francia. 

Con respecto al cólera, la Organización Mundial de la Salud escribió en un artículo: “la primera pandemia, o epidemia mundial, comenzó en 1817 a partir de la zona de endemicidad de Asia sudoriental, y posteriormente se propagó a otras partes del mundo”. Y la llamada coloquialmente gripe española, también recibe el nombre de la pandemia de gripe del 1918 por el año en que se confirmó su primer caso. 

Además, esta teoría deja de lado a muchas otras pandemias que no encajan dentro de las fechas. El siguiente mapa de la historia de las pandemias, desarrollado por el “Consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por Sars-CoV-2/COVID-19” en establecimientos de atención de la salud hace un recuento de estas. 

 

Mapa "Consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por Sars-CoV-2/COVID-19"
 

No hay patrón

Para estar completamente seguros y confirmar la posibilidad de que no existe ningún patrón en el surgimiento de brotes de nuevas pandemias, consultamos con un par de expertos. Diego Rosselli, médico neurólogo del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana, nos dijo: “este tipo de enfermedades de conglomerados de seres humanos están más asociadas con la vida humana que con ritmos inherentes propios. La gente que cree que el universo, la naturaleza, las infecciones responden a cierto número recurren a lo que nosotros llamamos en investigación cherry picking, que consiste en escoger las cerecitas que quieren mostrar y que coinciden con el planteamiento que se hace”. 

Por su parte, el microbiólogo e infectólogo Otto Sussmann respondió: “Uno no puede definir que haya un patrón en el tiempo para que aparezca una epidemia. No existe. De hecho, hace un tiempo nosotros hablábamos de que cada diez años podíamos tener una epidemia de influenza por los cambios propios que tenía el virus, pero eso también nos lo desvirtuó el mismo virus”. 

Así que, como demuestran los datos históricos y según las respuestas de los expertos que consultamos, es falso que en el año 20 de cada siglo haya un brote de una nueva pandemia.

 

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Lunes, 04 Mayo 2020

No es cierto que un pH mayor a 5,5 'contrarreste' el COVID-19

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

No es cierto que consumir alimentos “más alcalinos” ayude a subir el nivel de pH del cuerpo ni que un pH más alto genere “inmunidad” frente al coronavirus.

Desde el 2 de abril ha circulado a través de WhatsApp, Facebook, Twitter e Instagram una cadena que señala que, supuestamente, el COVID-19 es inmune a los organismos con un pH mayor de 5,5”. Por ello, de acuerdo con la cadena, “necesitamos consumir alimentos más alcalinos que nos ayuden a subir el nivel de pH para contrarrestar el virus”, y continúa listando siete alimentos, entre los cuales está el ajo y frutas como aguacate, mango y limón, con su “respectivo” nivel de pH. 


Esta información se ha compartido en Nicaragua, España, México, y Ecuador, además de Colombia. Incluso, encontramos la página de Facebook de un doctor en Uruguay, que compartió dicha cadena.

Desinformación en Facebook por parte de un médico

Esta información, sin embargo, es falsa en su totalidad. Alfonso Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN) le dijo a Colombiacheck que no hay evidencia científica alguna que respalde eso.

El pH es la concentración de iones de hidrógeno en una sustancia que determina su acidez o alcalinidad. De acuerdo con Rodríguez, “pH significa potencial de hidrogeniones. En el caso de los alimentos, el pH puede variar entre valores ácidos a básicos o alcalinos como algunos alimentos mencionados [en la cadena], ejemplo el limón que es ácido”. 

El Dr. José Campillo, investigador del Departamento de Biología Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la UNAM, le dijo a Animal Político (México) en su sección de fact-checking que “debemos mantener un pH normal para que nuestras enzimas —que permiten acelerar las reacciones químicas para mantener nuestras funciones vitales— trabajen de manera eficiente. Un pH menor a 7,3 o mayor a 7,4 causaría que las enzimas no pudieran funcionar bien y eso sería grave”. 

Sin embargo, no es cierto que consumir alimentos “más alcalinos” ayuden a subir el nivel de pH del cuerpo, pues el cuerpo humano tiene mecanismos para mantener el pH normal. Asimismo, no se ha demostrado que el consumo de esos alimentos tenga más o menor incidencia en la “inmunidad” frente al COVID-19, como le dijo el doctor Rodríguez a Colombiacheck.

Por otro lado, según explicó Newtral.es (España), aunque es cierto que los alimentos “más alcalinos” son aquellos que tienen un pH superior a 7, “los datos de pH mostrados (en el mensaje que estamos verificando) se alejan de los valores reales”. De hecho los alimentos que describe el mensaje no son alcalinos, lo que supondría tener un pH entre 8,0 y 14,0, “en realidad son alimentos ácidos (pH 2-6,5)”. Información en la que coincide el vicepresidente de la ACIN.

El medio español compartió en su verificación una tabla realizada por ellos en donde agrupan los alimentos de la cadena con el valor de pH asignado y el real:

 

En Colombiacheck ya habíamos revisado otras desinformaciones sobre alimentos que supuestamente ayudan a evitar el contagio del virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad del COVID-19. 

En ese momento, dijimos que ciertos alimentos sí pueden fortalecer sistema inmunológico, pero no previenen contagio por COVID-19. Y el doctor Rodríguez recomienda “que la gente se alimente bien, que tenga una dieta balanceada, rica en frutas y vegetales, baja en grasa y baja en carbohidratos, a fin de tener una dieta saludable que contribuya al mantenimiento de un buen sistema inmunológico o defensas”.

Pero específicamente sobre el COVID-19 las recomendaciones siguen siendo las mismas: mantenerse en casa, lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón, y usar la tapabocas al salir a la calle. Si tiene síntomas respiratorios quedarse en casa e incluso, en ese caso, usar la mascarilla para proteger a otros al interior de la misma.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus