Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Miércoles, 09 Octubre 2019

Los profesores sí pueden ser jurados y Fecode no apoya solo a Claudia López

Por José Felipe Sarmiento

En redes dicen que “los docentes no pueden ser jurados de votación” con base en un falso rumor y una foto fuera de contexto, que los señalan como parcializados a favor de la candidata.

Por internet circula una versión según la cual la Federación Colombiana de Educadores (Fecode) estaría apoyando la campaña a la Alcaldía de Bogotá de la candidata por los partidos Alianza Verde y Polo Democrático, Claudia López. Con base en una foto de ella en un auditorio del sindicato, el mensaje argumenta que “los profesores no pueden ser jurados de votación”.

Captura de pantalla de tuit falso sobre Fecode y Claudia López

El mensaje, sin embargo, se basa en información falsa. El gremio magisterial no ha anunciado que apoye a López oficialmente en Bogotá y los profesores sí pueden ser nombrados para desempeñar la función de jurados en las elecciones como cualquier otro ciudadano que cumpla los requisitos, no por encima de otras profesiones. Además, la imagen que usa como ‘prueba reina’ está fuera de contexto.

La Asociación Distrital de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación (ADE), filial de Fecode en la ciudad, no se ha pronunciado a favor de ninguna candidatura en específico. No obstante, sí ha hecho llamados en sus redes sociales a la unidad entre López y su contrincante por el partido MAIS y la coalición Colombia Humana-Unión Patriótica (UP), Hollman Morris.

El presidente de la ADE, William Agudelo, confirma que “independientemente de a quién apoya cada uno, lo que promueve la ADE es que haya una unidad entre los sectores alternativos, pero no ha apoyado a Claudia López ni a Hollman Morris específicamente”.

La foto en la que se sustenta el trino corresponde a la firma del Compromiso Ambiental por Bogotá, convocada el pasado 18 de septiembre en el auditorio de Fecode por 23 organizaciones como la Veeduría por los Cerros Orientales y su par de la Reserva Thomas Van der Hammen, Imagina Bogotá, Amigos de la Montaña y la Cumbre Popular Urbana, entre otras. No era un evento del sindicato para promover una aspiración en particular.

Ese día asistieron y firmaron tanto López como Morris, además de 46 candidatos al Concejo y 15 a juntas administradoras locales de la Alianza Verde, el Polo y las listas del MAIS con Colombia Humana-UP. Carlos Fernando Galán, aspirante a la Alcaldía de Bogotá por firmas, y Miguel Uribe Turbay, que busca el mismo cargo con aval de cinco partidos y el grupo significativo de ciudadanos Avancemos, también estaban convocados pero no fueron.

Por otro lado, Colombiacheck ya había contado cómo se hace la selección de los jurados de votación en un chequeo del año pasado sobre el tema.

La ley establece que las entidades públicas y privadas, instituciones educativas y directorios políticos deben enviar listados de sus empleados, estudiantes e integrantes entre 18 y 65 años y escolaridad mínima hasta 10° grado, para conformar una base de datos de ciudadanos elegibles para esa función. Estos requisitos están descritos en una cartilla de la Registraduría, que también recuerda que los jefes de recursos humanos que no cumplan con esta labor serán destituidos o multados.

El Código Electoral y la ley ya citada plantean varias excepciones a la elegibilidad de funcionarios y empleados públicos: registradores y sus familias, alcaldes, gobernadores, integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía, entre otros; tampoco entran las directivas de partidos políticos. Los profesores no están exentos en ningún caso y, por el contrario, tienen la misma probabilidad de ser elegidos que cualquier otro trabajador o estudiante.

Las normas también dictan que debe haber diversidad en la filiación política de los jurados de cada mesa, en caso de que la tengan. Además, la Registraduría ha aclarado que la selección se hace de forma aleatoria por medio de un programa de cómputo especial. Este procedimiento es vigilado por el Ministerio Público, los partidos y la Misión de Observación Electoral (MOE) como representante de la sociedad civil.

De modo que la información en la que se basa la supuesta campaña para exigirle a la organización electoral que los docentes no sean jurados es completamente falsa.

RedCheq

Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple

Chequeo Múltiple

Viernes, 18 Octubre 2019

Candidato al Concejo sí es familiar de políticos Merlano, pero no de Aída

Por José Felipe Sarmiento

Juan Baena, aspirante al cabildo por la lista de Galán, aceptó que es primo de un exsenador destituido, a su vez hijo de un parapolítico. En cambio, nada lo emparenta con la exrepresentante prófuga.

Se viralizó un mensaje en Twitter, que una usuaria nos pidió verificar, en el que se cuestiona al candidato a concejal Juan Baena Merlano, integrante de la lista Bogotá para la Gente (grupo significativo de ciudadanos por el que Carlos Fernando Galán aspira a la Alcaldía), por supuestamente ser “sobrino del exsenador Jaime Merlano, condenado por parapolítica, y primo del condenado Eduardo Merlano y de la prófuga Aída Merlano”.

Captura de pantalla de tuit sobre Juan Baena y su relación con los Merlano

Colombiacheck dividió la frase en dos por que una parte es cierta con una salvedad, o sea ‘verdadera pero’, y la otra es falsa.

Sobrino de Jaime y primo de Eduardo Merlano

Verdadera pero...

El propio Baena confirmó que es primo del exsenador Eduardo Carlos Merlano Morales, recordado porque en 2012, con la excusa de ser congresista, se opuso a que le hicieran una prueba de alcoholemia en un puesto de control de la Policía en Barranquilla. “Pero nunca he hecho política con él. Yo también condeno eso”, aclaró el aspirante.

Sin embargo, el exsenador Merlano Morales no ha sido condenado por ningún delito, contrario a lo que asegura el trino. Ese es el ‘pero’.

Lo que registran sus antecedentes es la destitución e inhabilidad por 10 años que le impuso la Procuraduría en 2012 y la pérdida de investidura como congresista que le decretó el Consejo de Estado en 2014. Ambas sanciones fueron consecuencia, precisamente, del uso de su cargo para ejercer influencia indebida sobre los policías que lo dejaron ir sin hacerse la alcoholimetría.

La sala penal de la Corte Suprema de Justicia sí le abrió una indagación en etapa preliminar al excongresista del Partido de la U por supuestos vínculos con grupos paramilitares en 2012, pero no ha sido llevado a juicio y mucho menos sentenciado.

Quien sí fue condenado por parapolítica en 2011 fue su papá (tío de Baena), el también exsenador por la misma colectividad Jairo Enrique Merlano Fernández. En este punto sí acierta el mensaje.

El alto tribunal le impuso una pena de ocho años y cuatro meses por concierto para delinquir agravado por promover grupos armados al margen de la ley y constreñimiento al sufragante, tras comprobar que acudió a alianzas con el bloque Héroes de los Montes de María de las AUC con el fin de amedrentar a la población de esa zona para que votara por él en las elecciones legislativas de 2002 y 2006.

Otro político sancionado de la familia es Jaime de Jesús Merlano Fernández, hermano de Jairo Enrique y tío de Eduardo Carlos y del candidato Baena. Está inhabilitado por 10 años desde 2010 porque la Contraloría lo encontró responsable de detrimento patrimonial como alcalde de Sincelejo en 2004, por irregularidades en la adquisición de un predio para una obra. El exmandatario municipal incluso puso una tutela contra el fallo, pero este fue confirmado por el Consejo Superior de la Judicatura y la Corte Constitucional.

De modo que Baena sí pertenece a esta familia de políticos y empresarios de Sucre (también están emparentados con el llamado ‘zar’ del alumbrado público, Remberto Merlano Rueda). Entonces la primera parte del mensaje es ‘verdadera pero’ porque se equivoca al decir que el destituido exsenador Eduardo Merlano ha sido condenado, pues ninguna de las sanciones en su contra es penal ni pecuniaria.

Primo de Aída Merlano

Falsa

Por otro lado, nada tienen que ver Baena y su clan familiar con la prófuga exrepresentante barranquillera Aída Merlano Rebolledo. Así que la segunda parte del trino es falsa.

La genealogía de los sucreños se puede rastrear hasta sus antepasados españoles sin mayor dificultad. Son descendientes de Antonio Francisco Merlano y Gómez, nacido en Cartagena de Levante (España) en 1758, y María Antonia de los Ángeles Granados Salas, oriunda de Ceuta. El tercer hijo de ese matrimonio, José María, y su esposa, Rosa Josefa Fernández Picón, son los tatarabuelos de Eduardo Merlano Merlano, el papá del exsenador Jairo y el exalcalde Jaime.

Aunque José María nació en Alhucemas, ciudad mediterránea en el actual Marruecos, en 1788, su familia ya estaba radicada en Cartagena de Indias para 1790. Así lo indica el hecho de que Antonio Francisco fue nombrado caballero de la Orden de Carlos III ese año, por su labor como secretario del Gobierno y la Comandancia General de la ciudad que hoy es capital de Bolívar.

Hasta ahora, no hay ninguna prueba de que esa antigua casta esté relacionada con Aída Merlano, la excongresista condenada a 15 años de cárcel por concierto para delinquir agravado, corrupción al sufragante y tenencia ilegal de armas porque la Corte Suprema concluyó que hacía parte de una organización dedicada a la compra de votos que, de hecho, le había permitido saltar al Senado en los comicios de 2018 (aunque se entregó tres meses antes de posesionarse, cuando se ordenó su captura, y luego el Consejo de Estado anuló su elección).

El presidente de la Asociación Colombiana de Genealogía, Julio César García Vásquez, le explicó a Colombiacheck que “cuando se trata de familias más humildes, es muy difícil rastrear esos antepasados” porque hay mucha menos documentación. Ese es el caso de la exrepresentante.

El único ascendente que se le conoce a Merlano Rebolledo es su papá, un ingeniero civil y promotor de campañas políticas del barrio Buenos Aires, en el suroccidente de Barranquilla, que le heredó a ella la cercanía y el trabajo político con el clan Gerlein, como lo han contado El Heraldo y La Silla Vacía. Aunque los medios han dicho que se llama Domingo, conocido como ‘el Monchi’, la sentencia contra su hija lo identifica como Jorge Eliécer. Su nieta Aída Victoria, hija de la excongresista, le confirmó a Colombiacheck que este es el verdadero nombre de su abuelo y que su segundo apellido es Lapiera.

“Mis bisabuelos nacieron en Barranquilla, pero él dice que tiene primos lejanos en Sucre. Yo no conozco a nadie. Pero él, por cosas de la vida, se ha topado con sincelejanos con nuestro apellido y llegan a la conclusión de que son familia”, cuenta Aída Victoria. Sin embargo, no saben si alguno de esos parientes sucreños tenga vínculos con los descendientes del caballero Antonio Francisco como el candidato Baena.

Nadie ha probado que ambas familias Merlano sean ramas diferentes de un mismo árbol genealógico. La conexión no ha aparecido y, si lo hiciera, sería lejana. Por tanto, esta parte del trino es falsa.