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Viernes, 24 Julio 2020

Muertos por COVID

Por Colombiacheck

¿Cómo se cuentan los muertos por coronavirus en Colombia? En redes sociales han circulado decenas de desinformaciones que señalan que están haciendo pasar muertos de otras causas como muertos por COVID-19. En este episodio contamos quiénes son las entidades encargadas de llevar el conteo de contagios y fallecidos en Colombia. ¿Qué muestran las cifras?

Pueden escuchar el episodio dando click en el botón de play a continuación. Al final del audio, les dejamos la transcripción del episodio.

Escucha"Muertos por Covid" en Spreaker.

Transcripción

Audio: Hola, qué tal amigos, les habla un curita de barrio, un cordial saludo. (..). Hoy, al menos en Colombia y me imagino que en otras partes del mundo como lo denunciaba el diputado italiano, donde dice que el 80 o 90 por ciento de los casos de muertes en Italia por el supuesto coronavirus no fueron por eso, fueron por otras causas, y dijeron todos murieron de coronavirus...

Luisa: Los casos de COVID-19 siguen aumentando en Colombia al igual que las desinformaciones que circulan en redes sociales sobre la pandemia. En las últimas semanas, hemos recibido en Colombiacheck decenas de audios como el que acaban de escuchar, de personas diciendo que están haciendo pasar muertos de otras causas por COVID positivos para, supuestamente, cobrar por caso.

Audio: pues en Colombia está sucediendo algo igual, similar. Conozco el caso personal de una amiga que ingresó por un infarto a la Clínica Internacional de Bucaramanga, murió a los tres días por causa del infarto y dijeron que era coronavirus, no la dejaron ver de la familia, y de una vez al crematorio. 

Luisa: En este episodio decidimos investigar cómo se cuentan los muertos por COVID-19 en Colombia y otros países del mundo. Yo soy Luisa Fernanda Gómez, conductora de Chequeo Amplificado, un podcast Akorde, que seguimos grabando desde nuestras casas por el aislamiento preventivo que se mantiene en Colombia.

Al 21 de julio, de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins, más de 610.500 personas han muerto en todo el mundo por el nuevo coronavirus COVID-19. Colombia, a la misma fecha, registraba casi 7.000 muertes según información del Instituto Nacional de Salud -INS-. 

¿Pero cómo se cuentan los muertos que murieron por COVID-19? Aquí Silvana Zapata Bedoya, 

Silvana Zapata: Soy epidemióloga, especialista en Sistemas de Información Geográfica, epidemióloga de campo del Instituto Nacional de Salud y la Red Sur nivel intermedio y también soy científica de datos. 

Bueno, para hablar un poco de la mortalidad o las defunciones, los hechos vitales y eventos vitales son difíciles de contar. Eso es lo primero que se tiene que saber. Se cuentan menos de los que suceden. Eso es una realidad en términos de demografía y salud. 

Luisa: OK. Sabemos que este tema es complejo y difícil de entender. Así que vamos por partes. 

Las entidades que tienen a su cargo el conteo de muertos por COVID-19 en Colombia son el INS, el Ministerio de Salud y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE-. 

El INS hace las unidades de análisis (al igual que las secretarías de salud de cada municipio), que son algo así como la cadena de eventos que permite hacer el rastreo de toda la información alrededor del contagio. El Ministerio de Salud es el que se encarga del conteo oficial de fallecidos y diariamente publica una infografía con el conteo de contagiados, fallecidos y recuperados. Y el DANE es quien realiza la estadística vital definitiva de defunciones. 

Omar Segura: Resulta que para hablar de un fallecimiento hay que expresarlo en términos de la causa inmediata, la causa precedente y la causa antecedente. 

Luisa: Este es Omar Segura, médico epidemiólogo y doctor en Salud Pública.

Omar: Tratándose de COVID-19, en general, se está buscando que los casos que a los sistemas de vigilancia entran como probables, con alguna excepción particular, acaben siendo o bien confirmados o descartados.

Luisa: Para confirmar o descartar el diagnóstico, el INS y el  Ministerio de Salud trabajan en un equipo de análisis de mortalidades por COVID, partiendo de la definición de caso de muerte probables por COVID alojada en las Orientaciones para la Vigilancia en Salud Pública de la COVID-19 del Instituto Nacional de Salud y que incluye cuatro posibilidades. Laura Castaño, periodista de Colombiacheck las explica:

Laura Castaño: La primera es la más clara: Si el paciente fallecido tiene una prueba de COVID-19 y es positiva, se evalúa la causa de muerte en el certificado de defunción y puede ser inscrito como “muerto POR COVID” si así lo determinan las autoridades.

Dos: si el paciente NO tiene una prueba, pero posteriormente se evalúa que tuvo contacto estrecho de un caso confirmado previamente, y si fallece en un cuadro de infección respiratoria inusitado o imprevisto, se clasificaría como muerto POR COVID-19, después de que una unidad de análisis confirme el NEXO EPIDEMIOLÓGICO.

Tres: si no hay un claro antecedente de contacto estrecho con alguien positivo, pero el paciente en todo caso fallece en un cuadro grave de infección respiratoria grave de rápida evolución e inusitada o inesperada, podría clasificarse como un caso confirmado por CLÍNICA después de la unidad de análisis con los expertos convocados. 

Y cuatro: si la causa de muerte NO tiene nada que ver con el COVID, por ejemplo un homicidio, pero la persona tiene una prueba positiva de COVID-19, se clasifica como CON COVID más no POR COVID. 

Finalmente, dicen las orientaciones del INS mencionadas por Luisa, “Para todo caso probable, sospechoso  o confirmado se debe realizar Investigación Epidemiológica de Campo (IEC). Para identificar e intervenir adecuadamente las cadenas de transmisión es recomendable que se haga desde el tipo sospechoso/probable y es obligatorio para todo caso confirmado”.

Luisa: ¿Y quién evalúa finalmente la muerte en el certificado de defunción? Aquí de nuevo Silvana.

Silvana: El primero que la registra es el médico tratante en el sistema RUAF...

Sistema de información que registra los nacimientos y las muertes.

Silvana: pero esta no es la última palabra. 

Todos los casos por eventos de interés en salud pública pasan por algo que se llama unidades de análisis bajo el método del camino de la vida o el de Londres, entre otros, dependiendo de lo que cada territorio establezca.

¿Qué son esos métodos? En esos métodos entonces participan las entidades territoriales, participa alguien del departamento, participan las EPS, la IPS y adicionalmente expertos que conocen sobre la enfermedad y los servicios donde murió. 

¿Con qué fin es esto? Para evitar que primero no haya un análisis de demoras o de procesos de demora en la atención en salud. Que haya sido conforme a los protocolos, que haya sido conforme a lo que se ha establecido en términos de tratamiento. Y estas personas analizan eso que se llama unidades de análisis. Entonces ustedes ven mucho en Twitter o en otros métodos que sale: estamos en unidades de análisis para la clasificación de casos, entonces cuando ya estos casos se clasifican, se hacen los ajustes respectivos en el sistema RUAF.

Luisa: ¿Cómo evitar que se cometan errores o que, como dicen en redes sociales, se hagan pasar muertos de otras causas como muertos por COVID?

Silvana: Si es un evento de interés en salud pública, pasa a revisión, y si quedó mal clasificado, se manda la solicitud de enmienda estadística. Y muchos casos de mortalidad pasan por enmienda estadísti ca después del análisis y se le hace la respectiva notación al médico. En algunos casos pueden incluso perder sus empleos porque si es constante que siempre clasifica mal las muertes y a todos les pone la misma...

Luisa: ¿Cómo están contando sus muertos en otros países? Para responder a esta pregunta hablamos con Jorge Galindo, sociólogo y analista de datos de El País de España.

Jorge Giraldo: Los criterios en realidad son bastante parecidos con la interesante salvedad de Chile y quizás alguna otra. Hasta ahora, en esta primera fase de la epidemia, la mayoría de países se han quedado en muertes confirmadas con prueba diagnóstica y a partir de ahí se establece el número de muertes confirmadas y por eso siempre hablamos de muertes confirmadas. 

Luisa: Sin embargo, hay diferencias dentro de lo que se incluye en las bases de datos de cada país. En España, por ejemplo, no se contabiliza a las personas que mueren en residencias de ancianos o en sus domicilios sin que se les haya realizado la prueba. 

En Italia, cuentan como víctimas del COVID a todos los que hayan dado positivo. Pero el caso es que, pese a haberse contagiado, pueden haber muerto por una causa distinta. 

Jorge: En México  es que se incluye como causa básica de la muerte alguna referencia COVID “sospechoso COVID”, “posible COVID”... En México el 75% de las muertes por COVID no pasan por UCI, para que nos hagamos una idea de la cantidad de gente que muere en su casa. Tenemos muchas muertes que confirmar que son a última hora o incluso después y que en el acta de defunción se incluye una referencia a COVID pero que tienen que confirmar a posteriori. 

Luisa: Lo mismo ocurre en Colombia, donde sí se cuentan los fallecidos fuera de los centros hospitalarios y, según las Orientaciones para el manejo, traslado y disposición final de cadáveres por COVID-19) de Minsalud, se puede tomar la muestra después de muerto por lo que denominan: hisopado nasofaríngeo, dentro de las primeras seis horas para mayor probabilidad de hallazgo en el laboratorio. Por lo que es posible que alguien que tenga un diagnóstico parcial de “sospechoso COVID” se le realice todo el manejo de un caso positivo (incluyendo la cremación) y días más tarde confirmen el diagnóstico…. o se den cuenta de que no tenía la enfermedad.

Respecto al reporte de datos que se nos da, Colombia tiene un nivel de desagregación de datos bastante grande. Nos dan los datos a nivel individual de manera diaria con un formato estandarizado. Que hubo un momento en la epidemia en el cual cambió  y la gente que utilizaba esos datos protestó.  Tanto en detalle de los datos como en el grado de respuesta del INS ante este tipo de demandas, la verdad, Colombia está bastante bien. Por ejemplo está mejor que España.

Luisa: ¿Pero qué pasa con todas esas muertes que se escapan del conteo oficial?

Jorge: Como ya hemos descubierto a base de pruebas diagnósticas, uno no puede detectar ni todos los casos, ni siquiera todas las muertes. Siempre es más difícil que se te escape una muerte a que se te escape un caso. Porque una muerte es mucho más difícil de ignorar para el sistema sanitario. Simplemente se produce y normalmente se investiga. 

Entonces la manera que tiene la epidemiología y el análisis de salud pública de aproximar esto es decir: construyes una media del número de muertes en un lugar determinado en esos mismos meses de años anteriores y comparas este año con años anteriores. Y ahí ves lo que se conoce como exceso de mortalidad. Puede no existir, puede ser muy leve, ahora mismo en Colombia o existe o es muy leve, o puede ser de una magnitud muy por encima de lo que te dicen los datos oficiales que es lo que pasa en México, por ejemplo. 

Luisa: Aquí de nuevo Ómar Segura:

Omar: Entonces en cierto modo sí ocurre esa situación donde habrá personas de las cuales no se sepa hasta mucho después o quizás ni se sepa, pero se busca que sean los menos porque a la vez se aplicaron medidas de salud pública y de bioseguridad, un término muy complejo aparentemente, pero que lo que significa es una extensión de la higiene personal y del autocuidado hacia la protección del otro.

Luisa: ¿Pero por qué hay tantos audios circulando por WhatsApp que dicen que están haciendo pasar a los fallecidos de otras causas como muertos por COVID?

Omar: Entonces realmente la gente no es que se muera por COVID-19, sino que se muere por ese síndrome en particular y la gente se muere como resultado de la complicaciones que causa el virus o las afectaciones que puede causar en personas que o bien tengan una enfermedad coexistente, decimos los médicos, comorbilidad, o la situación donde uno se haya expuesto a muchos pacientes o mucha contaminación digamos ambiental, donde esté el COVID-19, y en cierto modo, a la manera de un filtro, uno se llene o se tapone con partículas virales. Entonces esa es la cuestión. 

Luisa: Además, está el tema de las comorbilidades, dos o más trastornos o enfermedades que ocurren en la misma persona y que pueden existir, en este caso, previo al contagio de COVID-19. 

Yaleni Solano: Hemos visto que esas personas que tienen otras condiciones médicas son más propensas a fallecer cuando se contagian COVID-19. 

Luisa: Ella es Yaleni Solano, periodista de la Unidad de Datos de El Tiempo. Durante más de un mes, Yaleni y Rafael Quintero, el editor de la Unidad de Datos, hicieron un seguimiento de las muertes por COVID-19 en el país con los datos del INS, y entre lo que encontraron...

Yaleni: Hablamos de hay personas que fallecieron que tenían más de 7 comorbilidades, y todas estaban especificadas. Sin embargo, la tendencia que se vio es que los casos en estudio o las comorbilidades de los casos en fallecidos iban creciendo.

71,7 % de las personas que habían fallecido tenían alguna comorbilidad, pero había en estudio 24 % de comorbilidades. Es un dato que sigue creciendo, no tengo el número actual porque el volumen de datos ha aumentado debido al infortunado crecimiento de muertes. 

Luisa: Las comorbilidades han confundido a muchos como le ocurrió al diputado italiano del audio del curita de barrio que escucharon al principio. Su nombre es Vittorio Sgarbi, del partido Forza Italia, y el 25 de abril denunció en la Cámara de Diputados de Italia que el 96,3 por ciento de los italianos que habían muerto supuestamente por coronavirus, según él, en realidad habían fallecido por ataques al corazón, cáncer y otras patologías. Denunció un engaño. Pero lo que no tuvo en cuenta  fue que el estudio en el que se basó para afirmar eso, no reportaba las razones de muerte de los pacientes, sino las comorbilidades que tenían antes de contagiarse de coronavirus. 

Silvana: Es claro que tener una comorbilidad aumenta el riesgo o la probabilidad de morir por la enfermedad de COVID-19. Eso está totalmente claro. Y es porque por todos los eventos multisistémicos que le pueden ocurrir al cuerpo. El cuerpo puede tener varios eventos de ese tipo que hacen que los tratamientos o las acciones que yo haga en la UCI no tengan el total efecto para ese paciente, ¿sí?

Omar: La mayor parte de las personas adultos mayores que se han visto afectados y que, por cierto, han resultado ser la población comparativamente más afectada por el coronavirus, resulta que tienen este tipo de coenfermedades o comorbilidades que les generan problemas y les generan cargas adicionales bien sea en ventilación o respiración, bien sea en demanda de fluidos o líquidos, bien sea en atenciones o cuidados, que pueden eventualmente superar su propia capacidad o resistencia.

Luisa: Y una pregunta que se hacen muchos en estos días: ¿podemos estar enfrentándonos a que las cifras de muertes por COVID-19 no sean del todo fiables, no porque no se haga bien el procedimiento, sino porque no estamos viendo el cuadro completo?

Silvana: Sí son fiables, sino que están en proceso de actualización.(...) Y tenemos que tener la mente abierta de que esa actualización puede durar hasta ocho meses después de que termine el 2020. 

Luisa: Omar de nuevo:

Omar: No significa un mal conteo, sino más bien la situación de un conteo con demora en espera de la respectiva confirmación o descarte de los casos. Entonces esa situación puede presentarse y no es nueva de COVID-19. Se presentó eventualmente con VIH Sida, se presentó con influenza, aviar o influenza H1N1.

Entonces casi que nosotros estamos viendo una situación que ocurrió, digamos, hace ocho o diez días. Hagan de cuenta que ustedes están viendo una estrella lejana. La están viendo como fue hace x años. El sol, por ejemplo, está a ocho minutos luz. Lo vemos como fue hace ocho minutos. 

A todos los que nos escuchan, recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook.

Hasta la próxima.

En la producción de este episodio estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Laura Castaño y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez, y fue grabado con la ayuda de Akorde.

Gracias por escucharnos.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Domingo, 13 Diciembre 2020

Este estudio de Nature no concluyó que asintomáticos no contagian el COVID-19

Por Gloria Correa

Una interpretación inadecuada de un estudio científico ha causado una gran desinformación en redes sociales. La evidencia científica, aceptada por los propios autores del estudio, muestra que los asintomáticos sí pueden contagiar el virus.

El 20 de noviembre, la revista científica Nature publicó un artículo titulado “Tamizaje de ácido nucleico de SARS-CoV-2 post-cuarentena en casi diez millones de residentes de Wuhan, China”. 

Pero, tras esa publicación, en redes sociales como Twitter (1, 2 y 3) y Facebook (1, 2 y 3) y en videos de YouTube se aseguró que el estudio probaba que los asintomáticos no transmiten el SARS-CoV-2.

Esta afirmación es falsa. En ColombiaCheck revisamos el estudio y encontramos que las conclusiones a las que llegaron en redes sociales resultaron de una interpretación inadecuada del artículo de Nature.

El estudio de Nature

El artículo de Nature explica que el estudio que describe fue una gran investigación que involucró a casi 10 millones de personas. Además, fue un estudio observacional, específicamente uno de corte transversal o cross sectional. 

Esto quiere decir que el estudio buscaba observar una población y tomar una foto, o un corte, de la realidad de una población en un lugar específico y en unas fechas determinadas. En este caso, esa foto fue de un poco menos de 10 millones de habitantes de la ciudad de Wuhan, China (en total unos 11 millones de personas viven allí), entre el 14 de mayo y el 1 de Junio de 2020. Es decir, después de que en Wuhan finalizara la estricta cuarentena que impuso el gobierno chino entre enero y abril.

Los estudios observacionales buscan describir una población, por lo que no hacen seguimiento de las personas en el tiempo o de los datos que se recolectan. Por eso, este tipo de estudios no permiten sacar conclusiones de causa y efecto, o hacer análisis muy sofisticados de sus datos. Para esto se requerirían otros estudios de investigación en los que sí se hace seguimiento de los participantes a lo largo del tiempo.

En el caso del estudio de Nature en Wuhan, el objetivo principal era evaluar el estado de la población estudiada, durante el período después de la cuarentena, en relación al COVID-19. Por eso, los investigadores llevaron a cabo un programa de tamizaje, o de detección del ARN del nuevo coronavirus, a través de la realización de pruebas de PCR para el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19 (aquí explicamos cómo funcionan esas pruebas).

La investigación fue patrocinada por las autoridades de la ciudad y ejecutada por personal capacitado para toma de muestras y realización de las pruebas de PCR.

Los investigadores buscaron a todos las personas mayores de seis años de la ciudad, por lo que el estudio se llevó a cabo en un total de 9’899.828 millones de personas. De estas personas, 9’865.404 no habían tenido un diagnóstico previo positivo de COVID-19, mientras que las 34.424 restantes habían dado positivo de COVID-19, pero ya se habían recuperado..

Luego, los investigadores les realizaron pruebas de PCR por hisopado nasal a todas las personas del estudio. Tras estas pruebas, 300 personas del grupo de quienes no habían tenido un diagnóstico positivo previamente dieron positivo en esta prueba. Pero todos ellos eran asintomáticos.

Por otra parte, 107 personas del otro grupo, los que habían dado positivo de COVID-19 previamente, volvieron a dar positivo en esta prueba. Es decir que eran positivos persistentes. 

Además, en el estudio no se encontró ningún caso nuevo de COVID-19 que fuera sintomático.

Ver tabla del estudio: CARACTERÍSTICAS DE LOS INDIVIDUOS ASINTOMÁTICOS POSITIVOS 

Los investigadores midieron los anticuerpos y los cultivos virales (estos últimos para saber si el virus estaba vivo o no) de todos los participantes que tuvieron PCR positiva. Para hacer esto, se incubaron las muestras tomadas en cultivos especiales, y evaluaron si el virus crecía. Pero en ningún caso tuvieron virus viables o vivos al momento de la prueba, lo que evidencia la poca posibilidad de contagiar a otros que tenían estas personas al momento del análisis. 

Debido a los 300 casos de asintomáticos detectados, los investigadores decidieron rastrear sus contactos más cercanos, que correspondieron a 1174 personas (a quienes también ya les habían hecho la PCR). Al analizar los resultados de la prueba, encontraron que ninguno de esos contactos había dado positivo.

Estos resultados fueron impactantes, tanto por el gran tamaño de la población estudiada, como por el bajo porcentaje detectado de asintomáticos (una tasa de asintomáticos de 0,003 por cada 10.000 habitantes) y porque no se encontró ningún caso sintomático.

Pero esto es diferente a asegurar que los asintomáticos no contagian. Eso no fue lo que concluyeron los autores del estudio. 

Lo que realmente concluyeron los autores del estudio

En el mismo artículo, sus autores dijeron que "estudios anteriores han demostrado que los individuos asintomáticos infectados con el virus del SARS-CoV-2 son infecciosos y podrían posteriormente volverse sintomáticos". 

En cambio, los autores concluyeron que la tasa de detección de casos positivos asintomáticos en el cierre posterior a Wuhan fue muy baja y que no hubo pruebas de que esos positivos asintomáticos identificados en la población en el momento del estudio fueran infecciosos. Es decir, sus conclusiones solo se pueden referir a la población estudiada en ese momento.

En una posterior publicación aclaratoria de la Universidad de Anglia Oriental en Inglaterra, donde trabajan dos de los autores del estudio hecho en Wuhan, también se señaló que "los hallazgos no muestran que el virus no pueda ser transmitido por portadores asintomáticos" sino que "las estrictas intervenciones no farmacéuticas, hechas en Wuhan, como el uso de mascarillas, el lavado de manos, el distanciamiento social y el confinamiento han ayudado a reducir la virulencia de la COVID-19".

Además, los investigadores enfatizaron que los resultados de su estudio mostraron que el COVID-19 estaba bien controlado en Wuhan en el momento en que se realizó, pues la prevalencia de la infección por SARS-CoV-2 allí fue muy baja después del final de la cuarentena.

Estos hallazgos permitieron a los responsables de la toma de decisiones en la ciudad ajustar las estrategias de prevención y control en el período post-cuarentena.

Sin embargo, los investigadores también afirmaron que se requieren más estudios para evaluar plenamente los estudios de detección del SARS-CoV-2 de este tipo, sus impactos en los comportamientos en salud, la economía y la sociedad en general, así como la rentabilidad del mismo, dados los altos costos que significó realizarlo.

Las limitaciones del estudio

Los autores también reconocieron las limitaciones de su investigación. En primer lugar, aclararon que el estudio fue de tipo observacional, como señalamos previamente. Por eso, a partir de los datos obtenidos no se pueden evaluar los cambios a lo largo del tiempo en los casos de las personas que tuvieron PCR positiva y para el día de la prueba eran asintomáticas. 

Por ejemplo, algunos de quienes resultaron asintomáticos en este estudio en realidad podían ser presintomáticos (es decir, podrían desarrollar síntomas más adelante). Pero saber si esto es así sería imposible a partir de esta investigación.

Fujian Song, profesor en la Escuela de Medicina de Norwich de la Universidad de Anglia Oriental y coautor del estudio, señaló a nuestros colegas españoles de Maldita, que también revisaron el estudio, que "hay muchas evidencias en otros lugares que muestran que las personas infectadas con COVID-19 pueden ser temporalmente asintomáticas e infecciosas antes de desarrollar síntomas”.

En segundo lugar, los investigadores también señalaron que pudo haber falsos negativos en el estudio. Es decir, en algunos casos la prueba de la PCR pudo haber dado negativa aunque la persona esté infectada con el coronavirus. Ese resultado negativo puede deberse al nivel relativamente bajo de carga de virus en algunos de esos individuos infectados, oa una recolección inadecuada de la muestra, o a la falta de precisión de la tecnología de la prueba. 

“Los falsos negativos siguen siendo posibles, especialmente en cualquier programa de detección hecho en masa en una población tan grande, a pesar de todas las medidas tomadas para minimizar ese tipo de resultados”, enfatizaron los investigadores en el artículo.

Claudia Victoria Leal, médica docente de microbiología de la Universidad Industrial de Santander, con Maestría en ciencias básicas y especialización en epidemiología, también explicó a Colombiacheck que “es importante ver las limitaciones de la investigación, pues al ser de tipo observacional no es posible saber qué pasó en el tiempo con todos los asintomáticos y sus contactos, hay que tener cuidado lo que se concluye al leerlo”.

Leal también nos dijo que “llama la atención que todos los contactos hayan salido negativos, pudieron influir diversos factores, como una baja carga viral en los asintomáticos que se traduce en una baja transmisibilidad del virus. Además, esos asintomáticos al momento de la prueba ya no tenían virus viables, lo que explica la poca posibilidad de contagiar a sus contactos. En Wuhan hicieron una rigurosa cuarentena, así como una rigurosa aplicación de las medidas de bioseguridad, lo cual pudo haber influido positivamente en la contención del virus y en el bajo porcentaje de asintomáticos, como señalan los autores”. 

Finalmente, Leal enfatizó que “se necesitaría un estudio longitudinal para poder afirmar lo que la gente está difundiendo en redes, un estudio en el que a los asintomáticos detectados se les vigile en el tiempo a ver si desarrollan síntomas, o incluso vigilar a todos los contactos que fueron negativos, repitiendo la PCR en un tiempo prudente para evaluar si se positiviza o no. Así ya se podría hablar realmente de qué tanto transmiten o no los asintomáticos. Pero con esto que hicieron en Wuhan no es posible”. 

Los asintomáticos sí pueden contagiar

Las personas asintomáticas son aquellas que han sido infectadas con COVID-19 pero que no presentan ningún síntoma. Según un estudio publicado en la revista médica JAMA (Journal of the American Medical Association), los asintomáticos de infección por el nuevo coronavirus pueden tener cantidades similares de carga viral que las personas sintomáticas y son capaces de propagar el virus. 

Song señaló, en relación a los asintomáticos, que “cuando los residentes susceptibles son expuestos a una dosis baja de virus, pueden tender a ser asintomáticos como resultado de su propia inmunidad. Por lo tanto, sería problemático aplicar los resultados de nuestras investigaciones a los países en los que los brotes de COVID-19 no han sido controlados con éxito. En realidad, la existencia de casos asintomáticos sigue siendo una preocupación incluso en Wuhan".

También hay evidencia que sugiere que las personas presintomáticas infectadas con COVID-19 propagan la mayor cantidad de virus en el tiempo antes de tener síntomas. Por eso es muy importante usar el tapabocas, lavarse las manos vigorosamente durante 20 segundos y mantener una distancia de dos metros, según señalan los expertos internacionales en salud pública del portal Learnaboutcovid19.

Al comienzo de la pandemia se estudió a los contagiados por COVID-19 del crucero Diamond Princess y del portaaviones Theodore Roosevelt, de la Marina de los Estados Unidos. En el primer caso, se encontró un 17,9 por ciento de asintomáticos. En el segundo, un 60 por ciento. En ambos casos se confirmó la capacidad de los asintomáticos de contagiar el nuevo coronavirus. 

El 30 de noviembre, Nature publicó un artículo titulado “Control efectivo de la transmisión del SARS-CoV-2 en Wanzhou, China”, en el que se evaluó la efectividad de las medidas de control para contener el COVID-19 de ese distrito de la ciudad de Chongqing. El estudio encontró un porcentaje de 32,8 por ciento de casos asintomáticos entre los analizados.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalaron en un documento actualizado el 16 de noviembre que más del 50 por ciento de las infecciones por el SARS-CoV-2 han sido transmitidas por personas asintomáticas. Cerca de un 35 por ciento de los infectados son pre-sintomáticos y aproximadamente un 24 por ciento nunca desarrollarán síntomas. Sin embargo, todos podrían transmitir el virus. 

Desde el inicio de la pandemia expertos han señalado que los asintomáticos son como un talón de Aquiles, por lo difícil de su identificación y control. Muchos pueden no saber que están infectados, es posible que no se aíslen y de esa manera pueden propagar el virus. 

En conclusión, es falso que el estudio de Nature haya concluido que los asintomáticos no transmiten el COVID-19. No solo esa no fue la conclusión del estudio, los propios autores del estudio citan trabajos previos que han probado que los asintomáticos sí pueden ser contagiosos.