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Cuestionable

Jueves, 17 Septiembre 2020

No está totalmente claro año de aumento de masacres

Por Sania Salazar

Clara López publicó cifras de estos hechos en los últimos años, pero no hay consenso al respecto, pues las de la ONU y de otras organizaciones son más altas que las oficiales.

En una reciente columna en la revista Semana Clara López Obregón, excandidata presidencial por el Polo Democrático Alternativo, se refirió a las masacres que se han registrado en las últimas semanas en el país y aseguró que “la desmovilización de las AUC en 2006 había reducido sustancialmente las masacres, pero en 2018 regresaron: de 11 en 2017 aumentaron a 29; en 2019, a 36 y en lo corrido del año, a 37 y subiendo”. 

Calificamos la información como Cuestionable pues, aunque las masacres estuvieron, en general, a la baja desde el año 2000 y hay consenso entre expertos sobre la disminución de estos hechos, las cifras oficiales indican un incremento en  2019, pero las cifras de la ONU registran ese aumento en 2018. Además, las cifras de ONU  y de otras organizaciones son más altas que las oficiales.

Colombiacheck contactó por diversos medios a López Obregón para preguntarle cuál era la fuente de la información, pero hasta el momento de esta publicación no había respuesta. Sin embargo, encontramos en una nota de El Espectador las mismas cifras atribuidas a la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que las publica en sus últimos dos informes anuales sobre Colombia (20192018) y que indica que en 2018 el número de masacres aumentó en un 164 % respecto a 2017.

En la página web del Ministerio de Defensa hay cifras de estos hechos (que esa cartera denomina como homicidios colectivos) desde 2010. Los datos al respecto muestran un descenso continuo de este delito entre 2010 y 2014 y leves aumentos y descensos entre 2014 y 2018. 

Las cifras del Mindefensa le dan la razón a López Obregón en que hasta el 2018 las masacres u homicidios colectivos venían a la baja, pues pasaron de 39 casos en 2010 a máximo 13 (en 2015 y 2017).

Pero las demás cifras que da López Obregón no coinciden con las oficiales. Según ella, en 2017 se registraron 11, mientras que el Mindefensa indica que fueron 13. La excandidata presidencial asegura que en 2018 fueron 29 casos, pero según el Mindefensa fueron 12. Ella dice que en 2019 hubo 36, mientras que el Ministerio dice que fueron 22. 

Las cifras de 2020 tampoco concuerdan, pues López Obregón dice que van 37 en lo corrido del año, mientras que el Mindefensa indica que se contabilizaron 12 en el periodo enero-julio.

Pantallazo homicidios colectivos Mindefensa

Acá hay que indicar que el Mindefensa considera homicidios colectivos a “aquellos hechos en los cuales resultan muertos cuatro (4) o más personas; no se contabilizan aquellos casos en donde por acción de la Fuerza Pública, en cumplimiento de su deber constitucional, resultan muertos cuatro (4) o más delincuentes; tampoco se tiene en cuenta las víctimas pertenecientes a la Fuerza Pública cuando exceden de cuatro (4). Para que sea catalogado como homicidio colectivo, se requiere que el ilícito sea cometido en el mismo lugar, a la misma hora, por los mismos autores y en personas en estado de indefensión. Estos hechos no son contabilizados como actos terroristas”.

En cuanto a las cifras de lo corrido de este año, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, asegura que hasta el pasado 8 de septiembre había registrado 55 masacres.

Como ya habíamos contado, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos había documentado hasta el pasado 16 de agosto 33 masacres en Colombia durante 2020 y tenían otras siete por documentar. 

Ninguna de las cifras anteriores coincide con el número de masacres que López Obregón dice que han ocurrido este años en el país.

La siguiente gráfica del libro Detrás de la guerra en Colombia, de Ariel Ávila, muestra una reducción de los casos entre 2006 (la desmovilización de las AUC se dio entre 2003 y 2006) y 2007, al pasar de 37 a 26 casos, pero un aumento en 2008 cuando se registraron 37 masacres. La gráfica también muestra un descenso continuo de los casos desde el 2000 hasta el 2004.

Foto libro Ariel Ávila

Incluso la siguiente gráfica de un artículo de Insight Crime muestra el comportamiento de estos hechos en un periodo más amplio antes del año 2000.

Pantallazo artículo Inst

Según Camilo González Posso, director de Indepaz, una de las formas de violencia que en Colombia más ha sido practicada por el fenómeno paramilitar, pero que también han practicado las mafias, es lograr control del territorio, de comunidades y de organizaciones mediante las masacres, la matanza de grupos de ciudadanos en situación de indefensión que son sometidas.

“Ese sometimiento es parte de un proceso, no es un hecho aislado. Es una de las modalidades de esa violencia que se convierte en instrumento para darle continuidad a las formas de apropiación de recursos y de poderes y de reproducción de todo un esquema político, regional y nacional”.

Para Ariel Ávila, Subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, las masacres recientes se leen en el contexto de varios hechos: deterioro de la seguridad en los últimos dos años. Empates técnicos negativos: disputas criminales entre actores del conflicto por el poder, como ninguna gana porque no es capaz de imponerse sobre los otros, la emprenden contra la población civil, en lo que se llama, explica Ávila, degradación del conflicto. Problema de política de seguridad, “hay una lectura ideológica del tema y no se está entendiendo qué pasa, se cometen errores como asegurar que la fumigación reduce las masacres, confunden una política de lucha contra las drogas con una política de seguridad.

La siguiente gráfica, del Informe Basta Ya, del Centro Nacional de Memoria Histórica, muestra que “de las 1.982 masacres documentadas por el GMH (Grupo de memoria histórica) entre 1980 y 2012, los grupos paramilitares perpetraron 1.166, es decir el 58,9% de ellas. Las guerrillas fueron responsables de 343 y la Fuerza Pública de 158, lo que equivale al 17,3% y 7,9% respectivamente. Por otra parte, 295 masacres, equivalentes al 14,8% del total, fueron cometidas por grupos armados cuya identidad no se pudo esclarecer. Las veinte masacres restantes corresponden a acciones conjuntas de grupos paramilitares y miembros de la Fuerza Pública, o a acciones de otros grupos armados (agente extranjero o milicias populares). Esto significa que, aproximadamente, por cada masacre que perpetraron los grupos guerrilleros, los paramilitares efectuaron tres”. 

Pantallazo masacres Basta Ya

El mismo informe explica que los paramilitares usaron las grandes masacres contra la población civil como golpes destinados a combatir y desmoralizar la guerrilla. “Así dieron a conocer, por ejemplo: las masacres de los Montes de María cometidas entre los años 2000 y 2001; la masacre de El Salado en febrero de 2000 que dejó 60 víctimas; la de Chengue el 17 de enero del 2001 con 35 víctimas; la masacre de Macayepos el 16 de octubre del 2000 con 17 víctimas; y la de Las Brisas el 11 de marzo del 2000 con 12 víctimas”.

 

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Martes, 28 Septiembre 2021

Policía de Miami no tiene orden de conducir a Uribe ante una corte por cuestionario de Beto Coral

Por Crisleida Porras (elDetector - Univision)* y José Felipe Sarmiento.

Colombiacheck y el Detector de Univision Noticias se unieron para chequear esta desinformación que circula en redes sociales como Facebook, promovida por un trino de de Gonzalo Guillén.

Como una noticia de “última hora”, un usuario publicó en Facebook que el expresidente “Álvaro Uribe Vélez será conducido por la Policía de Miami ante una Corte Estatal debido a que se niega a comparecer en persona para responder a un interrogatorio de Beto Coral”, un influenciador político colombiano residente en Florida, y agregó que “de no presentarse en 10 días, [el exmandatario] será declarado prófugo de la justicia de Estados Unidos”.

Pantallazo de publicación de noticia falsa sobre Álvaro Uribe y Beto Coral

Excepto por la última frase, el mensaje, compartido 208 veces en esa red social desde el 18 de septiembre de 2021 en la noche, coincide literalmente con un trino que escribió el director del portal La Nueva Prensa, Gonzalo Guillén, horas antes y que había sido retrinado 5.099 veces hasta el 22 de septiembre en la tarde. El portal Pluralidad Z también publicó un artículo que se basa en la misma afirmación del periodista.

Otros usuarios de Facebook reportaron la publicación como una posible noticia falsa, por lo que entró al programa de verificación de datos independiente (3PFC) de la plataforma. Así, apareció en la herramienta que tiene Colombiacheck, como miembro de esa alianza, para ver los contenidos sospechosos. Para este chequeo, además, este portal se unió con El Detector de Univision Noticias, que hace verificación en español para Estados Unidos.

La revisión arrojó que son falsas las publicaciones en las que se anuncia la supuesta conducción de Uribe ante una corte de Florida por negarse a responder un interrogatorio de Franklin Humberto Coral Garrido, nombre completo del influencer (que pretende aspirar a la Cámara de Representantes en 2022). No existe ninguna orden judicial en el sentido que indican Guillén y quienes lo toman como referencia.

El equipo de prensa del expresidente no quiso pronunciarse sobre esta desinformación. En todo caso, lo que hay es una demanda suya contra el activista político y no al contrario. Por ser un proceso civil, la Policía ni siquiera tiene competencia para escoltar a los declarantes y, además, la solicitud presentada por la defensa del youtuber fue tergiversada.

El origen del proceso

Coral Garrido ha relacionado en repetidas ocasiones a Uribe Vélez con el paramilitarismo y el narcotráfico. En un video y un trino de junio de 2019, lo señaló de ser “el comandante máximo de las Águilas Negras”, un nombre utilizado por diferentes actores criminales para enviar amenazas, y el Clan del Golfo, grupo que surgió en parte de reductos de las estructuras paramilitares desmovilizadas en ese gobierno (2002-2010).

Aunque el creador de contenido “rectificó” cuatro días después, también a través de Twitter, en el mismo mensaje hizo una nueva acusación contra el expresidente, que en ese entonces era congresista. Lo calificó como “el líder natural del paramilitarismo en Colombia” y argumentó que “según expedientes, el Senador apoyó y promovió” a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Esta fue la razón por la que Uribe lo demandó en Miami por “difamación o calumnia” el 11 de noviembre de 2019, con el argumento de que las acusaciones le han causado “estrés emocional”. Todos los documentos del proceso se pueden consultar en el portal de la Secretaría de los Tribunales del Condado de Miami-Dade con el número local de caso 2019-034327-CA-01.

El mismo Coral lo ha dicho con ironía. “Por este video, el señor @alvarouribevel me tiene demandado en una corte del sur de la Florida. Por favor no le den RT [retuit]”, escribió en febrero de 2021 en un nuevo trino donde citó el primero. Sin embargo, él no es el único que ha lanzado acusaciones así contra el exmandatario.

Uribe, paramilitares y narcotráfico

Hay que decir que los señalamientos sobre nexos entre el expresidente y el paramilitarismo o el narcotráfico no son nuevos. Estas supuestas relaciones incluso habían llegado a los oídos de la inteligencia estadounidense desde la década de 1990, como lo ha documentado el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, y las denuncias al respecto han sido una constante en su carrera política y su vida personal.

Uribe estuvo detenido por dos meses en 2020 como sospechoso de manipular testigos, en particular al extraditado narco Juan Carlos ‘El Tuso’ Sierra y exparamilitares que habían dado declaraciones que lo enlodaron, para que dijeran que habían sido presionados por el senador Iván Cepeda, opositor suyo. Ese proceso sigue en curso. Está pendiente que una jueza decida si acepta la preclusión que pidió la Fiscalía, omitiendo varias pruebas claves.

Lo anterior tiene que ver, en parte, con sus actuaciones frente a dos masacres paramilitares cometidas en Ituango, Antioquia, cuando él era gobernador de ese departamento (1995-1997). Esto es materia de una investigación que también indaga sobre el asesinato del abogado, concejal y defensor de derechos humanos, Jesús María Valle (1998), quien denunció los posibles vínculos de la administración departamental con esos hechos.

Entre tanto, Santiago Uribe Vélez, hermano de Álvaro, está acusado y a la espera del fallo por un homicidio y la aparente conformación de un grupo paramilitar en la hacienda familiar Guacharacas. Otro hermano, el fallecido Jaime Alberto, fue esposo de la narcotraficante Dolly Cifuentes Villa. Una hija de ese matrimonio, Ana María Uribe, se vinculó al negocio ilícito de su madre y fue capturada con fines de extradición, pero se desconoce su paradero.

Uno de los directores del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) durante el mandato del expresidente, Jorge Noguera, fue hallado culpable de poner esa institución al servicio del Bloque Norte de las AUC. El exsenador Mario Uribe, primo y socio político del exjefe de Estado, fue condenado por la llamada ‘parapolítica’, al igual que gran parte de su bancada gobiernista en el Congreso.

El cuestionario de Coral hace referencia a algunos de estos episodios, entre otras denuncias contra Uribe y su círculo cercano. Al ser consultado por Colombiacheck vía WhatsApp, se reafirmó en que el expresidente “es el líder natural del paramilitarismo y un genocida” con base en los procesos judiciales en su contra y la cifra hallada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de 6.402 asesinatos presentados por el Estado como bajas en combate de 2002 a 2006, conocidos como ‘falsos positivos’.

No obstante, nada de esto hace cierta la supuesta orden a la Policía de Miami para llevarlo a responder ante un tribunal estadounidense. El mismo activista advierte que no es verdad lo dicho en la publicación viral de Facebook y en el trino de Guillén.

Las cortes civiles en Florida no envían a la policía a escoltar a un declarante

El 18 de septiembre de 2021, el periodista colombiano Gonzalo Guillén difundió a través de su cuenta en Twitter un mensaje con fotografías de Uribe y Coral, además de una mención al activista, en el que afirmaba falsamente que “Álvaro Uribe Vélez será conducido por la Policía de Miami ante una corte estatal debido a que se niega a comparecer en persona para responder a un interrogatorio de Beto Coral”.

Pantallazo de trino falso de Gonzalo Guillén sobre Uribe y Beto Coral

“Las cortes civiles no tienen ese poder”, expresó vía telefónica Ralph Patino, abogado experto en casos civiles en el estado de Florida, cuando desde elDetector le preguntamos sobre las supuestas órdenes de escoltar a Uribe para ir al tribunal en persona. 

“Si el demandante no responde, los abogados ponen una moción [petición] en la corte para que intervenga y dé una respuesta al interrogatorio. Es muy raro que la corte involucre a la policía, porque las cortes civiles no tienen ese poder. Eso es falso, en una demanda civil difícilmente hay actuación policial”, aseguró el jurista.

Según los videos más recientemente publicados en sus redes sociales y declaraciones a medios, el expresidente Uribe se encuentra fuera de Estados Unidos, en su residencia en el departamento colombiano de Córdoba, al noroeste cerca de la costa caribeña.

Entonces, aclaró Patino, “no habría ninguna forma de obligarlo a asistir personalmente a declarar” en EEUU, porque está fuera de su jurisdicción. 

Además, las audiencias se realizan vía Zoom desde hace más de un año por el protocolo frente al COVID-19, agregó.

Se tergiversó una petición a la corte y fue difundida como una afirmación

Para el 18 de septiembre de 2021, cuando Gonzalo Guillén publicó el mensaje falso, la más reciente actuación de la corte de Miami-Dade en este caso, que se puede ver en línea, era la introducción de una moción de Coral para obligar a que respondiera a un cuestionario sobre sus presuntas vinculaciones con casos de corrupción y parapolítica durante su permanencia en cargos de elección popular, como gobernador del departamento de Antioquia (1994-1998) y presidente de Colombia (2002-2006 y 2006-2010), entre otros.

Pero presentar la solicitud no implica que el tribunal decida automáticamente a favor del demandado, en este caso, el activista, como explicó el abogado Patino.

Pantallazo de la primera consulta a la Secretaría de los Tribunales del Condado

Además, unas cinco semanas antes, el 6 de agosto de 2021, la corte ya había informado que la próxima audiencia se programó para el 2 de diciembre. Y si para el 22 de septiembre, cuando elDetector revisó por primera vez el sumario del caso, no se había reflejado una respuesta del tribunal respecto a la moción introducida el 16 de este mismo mes, no existía ninguna obligación por parte de Uribe para presentarse antes de la audiencia de fin de año, indicó el experto legal.

No obstante, un día después, el 23 de septiembre, la corte emitió una notificación sobre una nueva audiencia, vía Zoom, a realizarse el 14 de octubre, primero a las 9:30 p.m. y luego cambiada a las 9:00 a.m., para que el demandante respondiera al cuestionario de Coral, como lo solicitó en la moción. 

Pero, al ser una declaración en línea a través de una videollamada, sigue siendo imposible que se diera una escolta policial para “conducir” al expresidente a declarar. 

Preguntamos vía mensaje directo en Twitter a Humberto “Beto” Coral Garrido si le había comunicado al periodista Guillén lo que este afirmó sobre su caso en el tuit y respondió: “No sé por qué dijo eso o si él tiene otra información”. A la fecha de la publicación de esta verificación no hemos obtenido respuesta por parte de Guillén, quien fue contactado por Colombiacheck y elDetector vía Facebook.

La nueva acción más reciente del tribunal, de acuerdo con el sumario del caso identificado como 2019-034327-CA-01, es una notificación de indisponibilidad (no podrá presentarse) para asistir a cualquier acto adicional que pudiera programar la corte entre el lunes 4 y el viernes 8 de octubre, por parte de la abogada Lori Dilican, de la Firma Legal Franco que representa a Uribe en esta demanda. No existen otros actos que se relacionen con lo que indica la afirmación de un supuesto traslado de Uribe a la corte bajo custodia policial. Lo que sigue en pie es que la audiencia por Zoom se realizará el 14 de octubre.

Pantallazo consulta más reciente al sumerio del caso Uribe vs. Coral

Conclusión

De manera que no hay razón para que la Policía de Miami conduzca al expresidente Uribe ante una corte para responder el cuestionario de Coral. Las publicaciones que lo anuncian así son falsas, porque desconocen las competencias de esa institución, el funcionamiento de la justicia civil en la Florida y el contexto mismo de la demanda interpuesta por el expresidente contra el influenciador y el cuestionario presentado por la defensa.

Además, la audiencia programada para el 14 de octubre de 2021 será una videollamada por Zoom. En consecuencia, ni siquiera se exige la asistencia presencial de las partes y el exmandatario puede atenderla incluso desde su famosa finca, El Ubérrimo.

Corrección 28 de septiembre de 2021

El segundo apellido de Humberto Coral es Garrido, no Giraldo, como se publicó en la primera versión de esta verificación.

* Esta verificación es un trabajo colaborativo que se hizo en conjunto entre Colombiacheck y elDetector.