Pasar al contenido principal
Martes, 17 Septiembre 2019

No, hijo de Francisco Santos no falsificó su título de abogado

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Un artículo del portal Pluralidad Z retoma un informe de Caracol Radio y lo titula desacertadamente. Es cierto que el congresista Santos no se ha graduado de derecho, pero afirmar que falsificó el título es inexacto.

Hace dos semanas Caracol Radio publicó la primera entrega del informe “¿Mienten o no los congresistas en sus hojas de vida?”. Según el medio, “luego de revisar las hojas de vida de 278 congresistas, tanto privadas como públicas, 6AM Hoy por Hoy encontró inconsistencias en al menos 40”.

En esta primera entrega, la emisora reveló inconsistencias en la información académica de los congresistas Carlos Alberto Cuenca, Óscar Villamizar, John Jairo Cárdenas y Gabriel Santos García. Este último es el hijo del ex vicepresidente y actual embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos.  

El portal Pluralidad Z retomó la información de Caracol radio y publicó, una semana más tarde, un artículo titulado: “Hijo de Pacho Santos terminó falsificando su título de abogado”.

Captura de pantalla

El primer párrafo del artículo dice: “Se descubrió que Gabriel Santos, el hijo de Pacho Santos (Francisco Santos Calderón), ostenta un título de abogado sin tener más que el de bachiller. Dicha noticia se descubrió después de una investigación rigurosa de varios funcionarios del gobierno donde se sacaron a luz sus títulos falsificados”. Y continúa mencionando el informe de la emisora. 

Esto fue lo que publicó Caracol Radio sobre Gabriel Santos: “En el portal del SIGEP [Sistema de Información y Gestión del Empleo Público] el representante Santos aparece como abogado, también dan a entender que tiene esa profesión su propia página web y Congreso Visible”. 

El informe continúa con una entrevista que le hicieron al congresista en la cual este señala que estudió nueve semestres de derecho en la Universidad de los Andes, pero nunca terminó la carrera y que después se fue un año a estudiar a la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. De ninguna de las dos instituciones obtuvo título alguno.

“Representante, ¿pero por qué en todos los perfiles que veo usted aparece como abogado junior… en el SIGEP?”, le pregunta el periodista. A lo que Santos responde: “No, yo presenté todo en el SIGEP, presenté los títulos y ahí está todo lo mío digamos hasta noveno”. 

“Pero también en su página web, en la página de Congreso Visible… dice que usted es abogado”, contrapregunta el periodista y el representante dice: “No, yo puse que estudié derecho. Sí trabajé en Gómez Pinzón Zuleta y en Holland and Knight. Lo que pasa es que ahí a veces le dan a uno ese título o de asistente o algo así”. Se refiere al cargo de asistente junior que aparece en la captura de pantalla que adjunta la emisora:

Érika Cepeda, monitora de investigación de Congreso Visible, le dijo a Colombiacheck que durante la pasada campaña al Congreso la organización desarrolló una investigación en la que se basó parte del informe de Caracol Radio. En esa primer investigación, Congreso Visible tomó datos de las páginas oficiales de los candidatos. 

Así quedó registrado en la página de Congreso Visible un párrafo en relación a los estudios de Gabriel Santos: “Decidí dedicarme a terminar mis estudios en derecho y posteriormente estuve vinculado a firmas de abogados, espacio donde trabajé en temas minero-energéticos”.

A excepción de este párrafo (que fue modificado y ahora dice “tengo estudios en derecho”), toda la biografía de Santos aparece en su página web tal cual como la tomó Congreso Visible.  

En una segunda etapa de la investigación de Congreso Visible, cuenta Cepeda, hicieron la actualización a través de entrevistas e información del directorio legal para realizar una base de datos. Y en esta base de datos, Congreso Visible no registra nivel educativo para el representante Santos. Esta fue la imagen de la misma que nos remitió Cepeda:

Por su parte, en el directorio legal de Gabriel Santos dice que no tiene títulos académicos.

Efectivamente el representante Santos da a entender que es abogado, porque indica que tiene estudios en derecho, pero no ha afirmado que los haya culminado y tenga el título. Y, hasta donde Colombiacheck pudo averiguar, no ha falsificado título alguno. En cualquier caso, de acuerdo con Érika Cepeda, no es requisito tener un título de universitario para ser congresista, “es más”, dice, “ni siquiera hay una clase de estándar mínimo de educación”.

De modo que calificamos la nota de Pluralidad Z como cuestionable, pues utiliza la información disponible para llegar a una conclusión errónea.

Jueves, 22 Junio 2017

Roy Barreras: proceso de paz ha salvado mil vidas en el último año

Por Sania Salazar

Con esa afirmación que resulta aproximada, el senador y precandidato a la presidencia por el partido de la U, defendió el proceso de paz con las Farc. Colombiacheck encontró que no hay consenso al medir los beneficios de la paz.

Según Roy Barreras, precandidato a la presidencia y actual senador del Partido de la U, mil es la cifra de vidas que se han salvado gracias al proceso de paz con las Farc en el último año.

“Es un proceso que salva vidas y que trae mucha esperanza, porque este ha sido un país huérfano de Estado 200 años, la paz es una esperanza para que por fin llegue el Estado al territorio y a las familias y hay que salvar la paz, esto salva vidas todos los días. Mil muertos menos solamente en el último año”, aseguró en el programa La Luciérnaga, de Caracol Radio el pasado 24 de mayo.
 

 


Colombiacheck contactó al senador Barreras por whatsapp para preguntarle en qué fuente basa esa cifra y cuál era el periodo preciso al que se refería, pero hasta la publicación de este chequeo no hemos obtenido respuesta.

Después de revisar varias cifras Colombiacheck califica la frase de Barreras como aproximada.

“En el año 2012 se presentaron 4.114 homicidios en 281 municipios, donde las Farc y el conflicto era intenso, hoy esos homicidios han caído a 3.157, más de mil vidas se han salvado como resultado del proceso que se está consolidando”, aseguró el vicepresidente Óscar Naranjo en abril pasado durante la presentación del informe Cómo va la paz, declaración que resaltó el periódico El Nuevo Siglo.

Colombiacheck revisó dicho informe realizado por la plataforma ciudadana La iniciativa: unión por la paz, y encontró un mapa con las cifras que dio Naranjo, pero al calcular la diferencia de los casos registrados entre 2012 y 2016 encontramos que son 957 casos menos y no más de mil como asegura el vicepresidente.

No se trata de despreciar la cifra, pues es un gran avance en un país donde los asesinatos cometidos por las Farc eran noticia diaria, se trata de pedirles precisión a los líderes de opinión, en este caso a Naranjo y a Barreras, sobre un asunto tan delicado y que ha generado tanta polarización como los beneficios del proceso de paz.

Otras cálculos

 

 

Según el octavo reporte del Monitor del cese al fuego bilateral y de hostilidades del Centro de Recursos para el análisis de conflictos, Cerac, publicado el pasado 2 de mayo “en lo corrido del proceso de paz han dejado de perderse por lo menos 2.670 vidas de personas en acciones directas del conflicto armado con las Farc, de las cuales por lo menos 547 vidas no se han perdido debido al conflicto durante el cese bilateral”.

Un artículo publicado por ese Monitor el 17 de diciembre de 2015 titulado El proceso de paz con las Farc salva vidas calculaba que en tres años de negociación entre el Gobierno y esa guerrilla, se habían prevenido al menos 1.500 muertes.

Para calcular la prevención de muertes en las negociaciones entre el Gobierno y las Farc, Cerac comparó el promedio histórico diario de muertes durante el conflicto (1984 hasta el 17 de octubre de 2012 -un día antes del inicio de la fase pública del proceso-), frente al promedio diario de número de muertes durante el proceso de paz (a partir del 18 de octubre de 2012).

Hay que recordar que la fase pública de negociaciones entre el Gobierno y las Farc empezó en octubre de 2012.

Si a las 2.670 vidas que se han salvado hasta ahora según el penúltimo reporte del Monitor, restamos el cálculo de diciembre de 2015, nos da 1.170, cálculo que abarca un poco más de un año. La cifra es aproximada a las mil vidas de las que habló Barreras.

“Si se compara con el período de implementación de la Política de Seguridad Democrática (agosto 2002-octubre 2012) no sólo habrían muerto 1.572 combatientes menos, sino que también se ha preservado la vida de 499 civiles. Incluso, durante las negociaciones quedaron heridos 473 civiles menos en eventos de conflicto”, señala el informe.

El Cerac resalta además una reducción mayor “al comparar con el conflicto durante los dos periodos presidenciales del Gobierno Uribe, así como con la etapa de recrudecimiento de la guerra (1996-2002): frente a dichos periodos, se previno la muerte en eventos del conflicto de 3.073 y 3.060 personas, respectivamente”.

En su columna del pasado 2 de junio el periodista Álvaro Sierra se pregunta: “¿Alguien se ha puesto a calcular lo que representa en beneficios para el país que las Farc dejen de existir? No solo para la Colombia rural, que ha padecido los efectos de la guerra y la falta de solidaridad de la Colombia urbana, sino para las clases medias de las ciudades, que han pagado con impuestos la guerra”.

Tal parece que la paz, como la guerra, son difíciles de cuantificar con exactitud, lo cierto es que muchos de los beneficios de que la principal guerrilla del país está dejando las armas ya se perciben en hechos mucho más tangibles que los números, sobre todo en las regiones, donde, evidentemente, hay menos muertos. Y cada muerto, si bien se puede contar, no es un número sino un drama.