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Jueves, 18 Junio 2020

Ospina hace afirmaciones inexactas sobre contagios de coronavirus

Por Mónica Ospino Orozco - Redcheq

Jorge Iván Ospina se trenzó en una discusión por Twitter con un contradictor al que le negó haber dicho una frase que sí pronunció, relacionada con el COVID-19, en un noticiero de televisión.

El alcalde de Cali, el médico Jorge Iván Ospina, se enfrentó a través de la red social Twitter con un contradictor que le cuestionó por una frase relativa al contagio del nuevo coronavirus COVID-19 que dijo en el noticiero regional 90 Minutos.

“Me preocupa que el alcalde de Cali @JorgeIvanOspina afirme que todos nos vamos a enfermar. Si esa es la certeza que tiene estamos jodidos, sin timonel en medio de la tormenta”, dijo el usuario Elmer José Montaña en un trino.

El alcalde Ospina le respondió: “No he dicho jamás, ‘Todos nos vamos a Enfermar’. He dicho todos, el 100% somos suceptibles y por tanto muchos nos podemos contagiar, de los cuales el 80% no tendrán síntomas” (sic).

El tuitero se refería a las declaraciones que el alcalde Ospina le había dado al noticiero regional 90 Minutos en una entrevista en la emisión del viernes 29 de mayo y en la cual, sobre el minuto 13:52, Ospina afirmó: “Se trata de un hecho científico y es que todos somos susceptibles, todos somos susceptibles. No existe vacuna y por tanto progresiva y sistemáticamente todos vamos a tener el contagio”. 

La discusión con el abogado Montaña continuó y en respuesta al alcalde, el contradictor le enlazó en un nuevo tuit este clip de video del segmento de la mencionada entrevista en el que el alcalde en efecto dice lo que se le cuestionaba:  “No existe vacuna y por tanto progresiva y sistemáticamente todos vamos a tener el contagio”.

Luego de este análisis es claro que el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, sí dijo que “todos vamos a tener el contagio” y no, como dijo en el trino en respuesta a Montaña, que “muchos nos podemos contagiar”.

¿Todos vamos a tener el contagio?

De acuerdo con la Oficina de Comunicaciones de la Alcaldía de Cali, el alcalde Ospina obtiene la información que publica en su cuenta de Twitter de la constante actualización con su grupo asesor en la pandemia, encabezado por la secretaria de salud de Cali, Miyerlandi Torres, y la epidemióloga Lida Osorio. Además, por su formación de médico es un asiduo lector de literatura médica.

En Colombiacheck revisamos varios análisis sobre el tema, y encontramos que, de acuerdo con los estudios epidemiológicos, esto no es posible; aunque sí es cierto que todos somos susceptibles.

De acuerdo con la epidemióloga Zulma Cucunubá, “en una pandemia lo que sucede es que nunca antes el ser humano se había expuesto en grandes cantidades a este virus y por eso prácticamente el 100 por ciento de la población es susceptible y por eso, a pesar de que sea igual de infecciosa a otras infecciones anteriores, o igual de letal, o menos letal, el hecho de que la población sea inmensamente susceptible es que las consecuencias de una pandemia sean tan, tan graves”. La afirmación la hizo en en el marco del seminario web ‘Viaje a la cabeza de una epidemióloga’ dictado para la Fundación Gabo.

Asimismo, este análisis de nuestros colegas verificadores españoles de Newtral titulado ‘Las matemáticas de la epidemia, así se extiende el Coronavirus’, explica cómo sucede la progresión de contagios: 

“El modelo de crecimiento de la epidemia considera a susceptibles, infectados y recuperados. Por eso no afecta a toda la población en poco tiempo. Podríamos pensar que si una persona infectada contagia a otras dos y media (redondeando a dos, por aquello de la lógica de la realidad), esas dos contagiarán a otras dos cada cual. Matemáticamente, tendríamos una progresión geométrica: 20 + 21 + 22  + 23… hasta alcanzar a toda la población mundial, acelerándose el proceso por momentos. 

Sin embargo, continúa Newtral, “la gente se va curando, deja de contagiar y, dado el caso, el virus se encontrará tarde o temprano a personas inmunizadas natural o vacunalmente (aún no hay vacuna para este coronavirus, pero varios equipos trabajan en su desarrollo)”. Por lo cual no es cierto que “todos vamos a tener el contagio”. Muchos sí (como hemos visto en estos meses), pero no “todos”.

Para la epidemiólga Tania Valbuena, “la incertidumbre con el COVID-19 aún está, y cada paso o dato científico es importante analizarlo con calma y no decir blanco o negro, porque aún estamos conociendo e investigando todo sobre esta nueva enfermedad. Lo que está claro es que no podemos bajar la guardia y debemos enfatizar en continuar el cuplimiento de las medidas de prevención a todo nivel”.

Por otro lado, revisamos también la respuesta que dio Ospina en el aparte en que asegura que “el 80 por ciento no tendrá síntomas” y encontramos que en este aspecto particular no hay un consenso entre la comunidad científica y varía en un rango muy amplio.

Por ejemplo, en este análisis del profesor William Petri, profesor de Medicina y Microbiología de la Universidad de Virginia en Estados Unidos, publicado por la cadena de noticias británica BBC Mundo, y titulado “Qué tan común es la infección asintomática”, responde así la pregunta “¿Qué tan propagada está la infección asintomática del nuevo coronavirus?”:

“Nadie lo sabe con seguridad y, por el momento, cualquier evidencia es anecdótica. Puede explicarse con un pequeño ejemplo. Muchos residentes de un hogar de mayores en Washington se infectaron. 23 dieron positivo. 10 de ellos ya estaban enfermos. 10 más desarrollaron síntomas. Pero tres personas infectadas no desarrollaron enfermedad alguna… En el caso de los ciudadanos japoneses que fueron evacuados desde Wuhan, en China, a los que luego se les hizo la prueba, un 30% de los infectados eran asintomáticos”.

Similar incertidumbre cita el portal digital de noticias de España Vozpópuli, que en este artículo de Gorka Orive, asegura:

“Un análisis llevado a cabo por Eric Topol y en el que se recogen un número muy significativo de eventos de contagio por coronavirus alrededor del mundo y en circunstancias muy diferentes: estudios poblacionales, universidades, lugares de acogida, cruceros, etc., indica que el porcentaje de asintomáticos entre los infectados podría oscilar entre el 6 y el 90%, con una media que los autores cifran en alrededor del 40-45%. Además, tras estudiar algunas de las cohortes de forma longitudinal, concluyen que la mayor parte de los infectados asintomáticos permanecen como tales, esto es, no desarrollan signos ni síntomas”.

Este es el artículo original en inglés publicado en la revista médica Annals of  Internal Medicine.

En este mismo sentido la epidemióloga Valbuena asegura que “según la evidencia científica, a la fecha recopilada por Organización Mundial de La Salud, la mayoría de las personas (alrededor del 80 por ciento) se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario. Sin embargo, cualquier persona puede contraer la COVID‑19 y caer gravemente enferma. Y aún no hay garantía que si una persona se enferma no le vuelva a dar la enfermedad, porque esto aún se está investigando. No se sabe cuánto dura el periodo de protección de los anticuerpos generados después de una infección por COVID-19”.

Esta vez encontramos que la afirmaciones del alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, son inexactas, pues al verificar sus declaraciones encontramos que sí dijo que “todos nos vamos a contagiar”, lo que ya señalamos que no es posible. También, que en el trino que publicó en respuesta a las críticas, aseguró que “el 80 por ciento no tendrá síntomas”, que no es una estadística precisa ni del todo aceptada en la comunidad científica.

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Falso

Miércoles, 13 Mayo 2020

Con ‘la vacuna obligatoria para la Covid-19’ no se implantará un chip creado por Bill Gates

Por Laura Rodríguez Salamanca

Medios y pastores cristianos defienden esta hipótesis que combina argumentos falsos e inconexos.

Desde hace unas semanas, circula redes en sociales una hipótesis, según la cual existe una relación entre las investigaciones para la vacuna contra la COVID-19 y la futura implantación de un microchip supuestamente creado por el multimillonario Bill Gates para vigilar a la población. Con base en esta hipótesis, en las publicaciones se recomienda no acceder a la aplicación de la vacuna cuando esté lista.

Pero toda esta información es falsa.

Muchos usuarios, en su mayoría medios y pastores cristianos, han compartido esta hipótesis. Encontramos publicaciones al respecto en cuentas argentinas, peruanas y colombianas. En el caso de nuestro país, se viralizó un video de una conversación entre los pastores colombianos Miguel y María Paula Arrázola, y el pastor de origen dominicano Ruddy Gracia, en la que este último señala que “detrás de todo esto [la pandemia de COVID-19] hay un grupo élite a nivel global que está preparándose para poner una vacuna obligatoria y, detrás de esa vacuna obligatoria, poner un chip que se llama ID 2020 hecho por el señor Bill Gates”. 

Pero esta hipótesis se basa en una combinación de falsedades y de hechos verdaderos, pero inconexos. Nuestros colegas verificadores de La Silla Vacía le pusieron la lupa a esta desinformación y escribieron: “Esa teoría conspirativa mezcla dos elementos diferentes: la financiación de vacunas de la Fundación Gates y las investigaciones que se llevan a cabo sobre identidad digital”. 

Por una parte, es evidente tanto en el blog de Gates como en la página de web de la Fundación Bill y Melinda Gates, que estos multimillonarios han dedicado gran parte de sus inversiones filantrópicas a las vacunas. Y por supuesto, están involucrados en el desarrollo de la vacuna contra la COVID-19. Pero, como dijo La Silla Vacía, ninguna de estas investigaciones se relaciona con microchips implantados. 

El 30 marzo el propio Gates escribió en su blog: “Para COVID-19, el desarrollo financiero no es un problema. Los gobiernos y otras organizaciones, incluida nuestra fundación (...), han dejado en claro que apoyarán todo lo que sea necesario para encontrar una vacuna. (...) El sector privado, los gobiernos y nuestra fundación comenzarán a identificar instalaciones para fabricar diferentes vacunas potenciales”.
 

Por otra parte, aunque hay fondos de la Fundación Gates que se destinan a la investigación sobre identificación digital, nada tienen que ver con la implantación de microchips para violar la privacidad. 

GAVI, la Alianza de Vacunas, es una organización público-privada que se construyó gracias a los aportes de los Gates y que ha recibido de su fundación más de 4.000 millones de dólares. Hoy día hace parte de los socios fundadores de la Alianza ID 2020 [La supuesta creadora del microchip], que según su página web, desde 2016 aboga por la protección de la privacidad para la identificación digital. 

Este propósito va en contravía del supuesto control y abuso de la privacidad que se está difundiendo en redes sociales. De hecho, los “requisitos centrales” que ID 2020 exige para esa identificación digital son que sea privada, portátil, persistente y personal. 

Además, la solución que la alianza propone, de acuerdo con la página web de Accenture, otro de los socios, consiste en una plataforma [de nuevo, no en un microchip] de servicios de identidad que permite acceder y compartir información sin la preocupación de usar o perder la documentación en papel, y que aprovecha un sistema biométrico que puede gestionar huellas digitales, escaneos de iris y otros datos. 

Fuera de contexto

Otro de los argumentos con los que se ha sustentado la acusación a Gates de querer implantar un chip a través de la vacuna contra el COVID-19 es un supuesta confesión del propio magnate. Diversos medios y blogs lo han publicado. Por ejemplo, el 27 de marzo La Matrix Holográfica publicó un artículo titulado “Comienzan a enseñar sus cartas: Bill Gates anuncia que implantará microchips para combatir Covid-19 y rastrear las vacunas”.

Pero este tipo de artículos, citan y sacan de contexto las respuestas de Gates en una sesión de preguntas que ofreció en la red social Reddit hace un mes. Hicimos una búsqueda avanzada con palabras como “digital, identificación, Covid-19” en los miles de mensajes del registro de la conversación. 

Encontramos que uno de los usuarios le pregunta “¿Qué cambios vamos a tener que hacer en la forma en que operan las empresas para mantener nuestra economía y proporcionar distanciamiento social?”. A lo que Gates responde: “La cuestión de qué empresas deberían continuar es complicada. Ciertamente, el suministro de alimentos y el sistema de salud (...) Eventualmente tendremos algunos certificados digitales para mostrar quién se recuperó o se hizo la prueba recientemente o, cuando tengamos una vacuna, quién la recibió”. No escribió nada más; no habló de microchips. Pero esta frase se usó para soportar la desinformación. 

Finalmente, nuestros colegas de Animal Político, en México, chequearon otra de las tantas versiones de la hipótesis, que se publicó en Youtube, y la calificaron como falsa. 

Por todas estas razones, le otorgamos esta misma calificación a las publicaciones que difunden la idea de que con una supuesta vacuna obligatoria para la Covid-19 se implantará el microchip ID 2020, creado por Bill Gates para vigilar a la población mundial.
 

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus