Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Domingo, 05 Abril 2020

Video compartido por Hollman Morris tampoco es de tropas estadounidenses

Por Pablo Medina Uribe

El video muestra tropas venezolanas realizando ejercicios militares en Barinas, a más de 350 kilómetros de Colombia, en febrero de este año.

Este viernes 3 de abril, varias figuras públicas publicaron en redes un video en el que, aseguraban, se veían tropas estadounidenses llegando a un lugar cercano a Cúcuta en la frontera de Colombia con Venezuela. Como ya aclaramos en otro chequeo, ese video realmente mostraba a tropas colombianas realizando un ejercicio militar.

Sin embargo, el sábado 4 de abril el exconcejal de Bogotá Hollman Morris compartió otro video, en el que se ven camiones militares, algunos de ellos llevando misiles, con el mensaje "Queremos la Paz en Colombia y en la America Latina #YankeesGoHome", es decir, "Gringos váyanse a su casa".

Al revisar, encontramos que en este video no se muestran tropas estadounidenses, sino venezolanas y que el video fue grabado en febrero de este año.

Para concluirlo, usamos InVID, una herramienta que separa videos en fotogramas y luego hicimos búsquedas inversas de imagen por esos fotogramas. Una de esas búsquedas nos llevó a un post de Facebook de la página "Barinas | Venezuela" que publicó el mismo video el 13 de febrero de este año.

En ese post, la página incluía este mensaje: "¿Alguien entendió el despliegue militar ayer en el aeropuerto de Barinas?".

Consultamos con colegas venezolanos, quienes nos aclararon que el video sí muestra a Barinas (la capital del estado venezolano también llamado Barinas), que está a unos 352 kilómetros de la frontera con Colombia. Pero el video no muestra la zona del aeropuerto, sino la intersección de las Avenidas Industrial y Cuatricentenaria.

Por otra parte, buscamos información sobre el despliegue militar en Barinas en febrero de este año y encontramos que se trató de un ejercicio realizado en todo el estado por las Fuerzas Armadas venezolanas.

Según reportó el medio Con El Mazo Dando el 13 de febrero, "la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) desplegará este fin de semana el Ejercicio Escudo Bolivariano 2020 en los 12 municipios del estado Barinas, en aras de fortalecer la unión cívico-militar y consolidar la defensa territorial en esa región llanera ... 'En esa jornada estarán involucradas todas las unidades militares acantonadas en el estado Barinas, el Ejército, la Guardia Nacional Bolivariana, la Armada, los cuerpos de seguridad de la entidad y por supuesto, la protagonista será la Milicia Bolivariana. Realizaremos ejercicios en cada uno de los diferentes fuertes con entrenamiento, capacitación, adiestramiento, cohesión, puesta a punto de unidades y movilizaciones', informó el comandante de la Zona Operativa de Defensa Integral número 32 Barinas, Víctor Rosas".

Un video de Barinas Potencia también informó sobre los ejercicios.

 

 

Así que es falso que el video compartido por Morris muestre tropas estadounidenses, pues realmente muestra tropas venezolanas en Barinas.

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Miércoles, 29 Mayo 2019

La migración venezolana es una de las causas del desempleo en Colombia

Por Sania Salazar

La migración se ha concentrado en ciudades específicas y no ha impactado sus mercados laborales de la misma manera. Además no hay datos suficientes para sacar conclusiones certeras.

El director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, dijo en el programa Hora 20, de Caracol Radio, que la migración venezolana ha afectado el desempleo en Colombia.

En Fedesarrollo le indicaron a Colombiacheck que la frase de Mejía se basa en el estudio de esa entidad titulado “Elementos para una política pública frente a la crisis de Venezuela” publicado en noviembre de 2018.

Ese análisis señala, en principio, que las seis ciudades que concentran la mayor cantidad de migración proveniente de Venezuela son, en su orden, Bogotá (15.6%), Barranquilla (8.6%), Cúcuta (6.1%), Medellín (4.1%), Cartagena (3.8%) y Cali (2.6%).

Además, concluye que el desempeño económico en la región de frontera y las zonas de alta migración no ha sido homogéneo. “Mientras se evidencia una presión importante sobre el mercado laboral en Cúcuta, Riohacha y Bogotá, así como un incremento en la pobreza monetaria en estas ciudades, casos como los de Barranquilla y Medellín muestran mayor resiliencia para asimilar el fenómeno migratorio”.

Pero el informe indica también que, aunque la migración puede generar presiones sobre el nivel de empleo y los salarios, así como sobre la calidad en la prestación de los servicios públicos, la literatura sobre el asunto ha mostrado que esos efectos son marginales.

El informe mensual del mercado laboral que hace Fedesarrollo se tituló en octubre del 2018 “Migración venezolana a Colombia” y dice que al analizar la dinámica reciente de los principales indicadores de mercado laboral de las seis ciudades se observan diferencias importantes. “En primer lugar, entre 2013 y 2017 la tasa de ocupación, que evidencia la capacidad del mercado laboral de absorber la población económicamente activa, cayó en Bogotá, Cúcuta y Medellín. Lo anterior implica que ha habido un aumento en la rigidez del mercado laboral en estas ciudades, que a su vez está presionando al alza los niveles de desempleo. Lo contrario ha ocurrido en Barranquilla, Cali y Cartagena”, señala el análisis.

Este documento califica el caso de Cúcuta como “particularmente preocupante” porque los datos recientes muestran que el desempleo total de la ciudad aumentó de 14,9% en 2017 a 16,7% en junio de 2018, presionado principalmente por el fuerte incremento en el desempleo de la población venezolana en esa ciudad. También indica que en Medellín, en el primer semestre de 2018 se observó un aumento en la tasa de desempleo, mucho mayor entre la población venezolana, explicado principalmente por una fuerte caída en la demanda laboral.

Los investigadores que realizaron el informe concluyeron que hasta 2017 el mercado laboral parecía estar absorbiendo la migración, pero en 2018 se empezaron a registrar incrementos “importantes” en las tasas de desempleo.

Para Alejandro Torres García, profesor asociado e investigador del Departamento de Economía de la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad Eafit, no hay mecanismos para medir el impacto de la migración  venezolana realmente, pues ese fenómeno es relativamente reciente en el país, ya Colombia era hasta hace muy poco país cerrado a migraciones. El profesor indicó que debido a la situación ahora el Departamento Administrativo de Nacional de Estadística, DANE, está generando más información y de mayor calidad.

Torres García explicó que la migración venezolana a Colombia ha tenido tres etapas: la primera, en la que empresarios de ese país movieron sus inversiones  a Colombia, lo que no tuvo impacto en el mercado laboral. La segunda, la migración de mano de obra calificada que llegó con trabajo fijo, sobre todo, en el sector petrolero, lo que tampoco impactó. Y la tercera, la migración masiva de personas con niveles de formación relativamente bajos y mano de obra no calificada que llegaron a buscar trabajo, lo que sí ha empezado a tener efectos. Esta migración, según el profesor, se ha agudizado en los últimos seis meses.

El investigador indicó que según los datos más recientes el 3% de los desempleados en el país son venezolanos, lo que califica de relativamente pequeño, pero que una proporción grande de los nuevos puestos de trabajo se quedan en manos de los migrantes, relación que hay que investigar, pero que se puede deber a que los migrantes estén aceptando trabajar por salarios más bajos que los nacionales, lo que también mostraría que hay empresarios se estén aprovechando de la situación.

Juan Carlos Guataquí, profesor de la facultad de economía de la Universidad del Rosario, aseguró que en el desempleo y la informalidad operan los grandes números y que el éxodo venezolano puede tener un efecto grande en Cúcuta y en el Atlántico, pero que en términos de las estadísticas agregadas colombianas eso no va a notarse mucho. “Eso no serían 0.2, 0.3 puntos de desempleo y probablemente 0.5 de informalidad en términos cuantitativos”.

[Actualización 30/05/19]

Después de haber sido publicada esta nota, el Director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, manifestó en Twitter algunas inconformidades a las que respondemos:

Mejía dice que no lo consultamos para poner su afirmación en contexto (lo que hace parte de nuestra metodología). Sin embargo, Colombiacheck sí consultó sobre el tema a la oficina de prensa de Fedesarrollo, a lo que nos respondieron con uno de los informes de esa entidad que citamos en la nota.

Mejía dice, de todas maneras, que la fuente real de su afirmación son las cifras del Dane que publica en el hilo de Twitter en respuesta a este artículo. Según Mejía, con estas cifras “resultaría sorprendente decir que tal migración no está presionando las cifras de desempleo”. Nuestro artículo no niega que, tras revisar las cifras, sí hay un impacto. Nuestra calificación de su afirmación como "Cuestionable" (que originalmente se refería a las cifras reportadas por el informe que nos envío la oficina de prensa de Fedesarrollo) tampoco implicaba decir que las cifras eran erradas. De hecho, en nuestra metodología se puede leer que usamos la calificación de "Cuestionable" "cuando, al verificar los datos de una afirmación, encontramos que estos se ciñen a los datos disponibles más recientes, pero se usan para llegar a conclusiones erróneas, o no existe un consenso sobre cuál es la interpretación correcta".

Sin embargo, los informes de Fedesarrollo consultados por Colombiacheck, indican que la migración venezolana se ha concentrado en seis ciudades y no ha impactado por igual sus economías, por lo que no se puede afirmar que ese impacto en el desempleo sea homogéneo en todo el país. Incluso, en la nota citamos un estudio de Fedesarrollo que concluye que aunque la migración puede generar presiones sobre el nivel de empleo y los salarios, así como sobre la calidad en la prestación de los servicios públicos, la literatura sobre el asunto ha mostrado que esos efectos son marginales.

Además, nuestra calificación se basa en el análisis que hicimos de las diferentes fuentes que consultamos y obedece a que varios de los expertos consultados coincidieron en que todavía no se sabe de qué tamaño es el problema.

Tras recibir las estadísticas del Dane compartidas por Mejía en su hilo de Twitter, consultamos de nuevo a nuestros expertos, quienes consideraron que todavía es necesario hacer un seguimiento a estos para saber si se trata de algo sistemático y no coyuntural. En resumen, evidentemente, pasa algo, pero los académicos indican que no se sabe qué tan significativo es como para definir una política pública al respecto. Por estas razones, decidimos mantener nuestra calificación de "Cuestionable".

De todas maneras, ofrecemos disculpas a Luis Fernando Mejía y a Fedesarrollo por no haber sido suficientemente claros al momento de preguntarles por la fuente de la afirmación.