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Viernes, 22 Mayo 2020

Explicador: Cómo acceder al aborto seguro en Colombia en medio de la pandemia

Por Laura Rodríguez Salamanca

El Ministerio de Salud ordenó seguir prestando el servicio, pero durante la emergencia sanitaria se han profundizado y ampliado las barreras para ejercer este derecho. Aquí le contamos las rutas para solicitarlo y las organizaciones que brindan apoyo e información confiable.

Abortar en Colombia es un derecho difícil de ejercer. Aunque, como lo contamos en otro explicador, hace 14 años la Corte Constitucional lo despenalizó en tres casos [que recordaremos un poco más adelante], hay todo tipo de barreras para acceder a este servicio de salud: desconocimiento e incumplimiento legal por parte de las instituciones prestadoras de salud y de las EPS, demoras en los trámites, falta de conocimiento por parte de las personas gestantes, y una enorme lista de barreras culturales y económicas. 

En medio de emergencia sanitaria producida por el COVID-19, este panorama no ha mejorado. Diversas organizaciones que trabajan por los derechos sexuales y reproductivos han denunciado en todo el mundo el surgimiento de nuevas barreras y la profundización de las conocidas para acceder al aborto seguro.

En palabras de Carolina Triviño, abogada de casos de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, un colectivo que defiende el aborto legal, “hemos evidenciado tres principales. Las EPS y las IPS se están excusando en la priorización de las atenciones relacionadas con el COVID-19 para no atender las solicitudes de IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo). Por la virtualidad de los trámites, no todas las mujeres pueden acceder a los canales para solicitarla porque muchas no tienen herramientas para enviar correos o simplemente llamar. Y las EPS no están garantizando los traslados a las mujeres que lo requieren y se escudan en la falta de transporte público y en que el uso de las ambulancias es exclusivo para casos de COVID-19”. 

Además, se están presentado complicaciones adicionales para las personas gestantes a las que estructuralmente se les han vulnerado sus derechos. Por ejemplo, se han reportado casos de negación del procedimiento a las mujeres venezolanas con base en su situación migratoria, de negación de la información a niñas y adolescentes, y de mujeres que, aunque conocen las rutas, no pueden ejercer su derecho porque están a cargo del cuidado de sus hijos. 

“Nos hemos enterado de que existen comunidades indígenas que tienen protocolos según los cuales cuando una mujer solicita el procedimiento, la entidad le informa a la comunidad para que autorice. No ocurre en todas partes, pero sí en el Cauca, por ejemplo”, explica Diana Rodríguez, delegada para los derechos de las mujeres y asuntos de género de la Defensoría del Pueblo. 


Los efectos de las barreras no son menores por estos días. De acuerdo con una estimación del Instituto Guttmacher, solo con la disminución del 10 por ciento de los abortos seguros en países de medianos y bajos ingresos por la emergencia del COVID-19, “veríamos tres millones adicionales de abortos inseguros y 1.000 muertes maternas adicionales debido a abortos inseguros”. 

Por estas razones, elaboramos una guía general con preguntas y respuestas, las rutas y algunas de las organizaciones que brindan apoyo e información confiable tanto para acceder a este servicio de salud de forma segura, como para superar las barreras que ya hemos explicado. 

¿Se puede abortar de forma segura y legal en medio de la emergencia sanitaria por el COVID-19?

Sí. La Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) es considerada una urgencia, entonces no se puede negar o dilatar con excusas relacionadas con la mitigación de la pandemia. De hecho, el 24 de abril el Ministerio de Salud publicó un comunicado con el que aclara que las instituciones prestadoras de salud tienen que continuar con la atención relacionada con la salud sexual y reproductiva. Este lineamiento incluye la asesoría y suministro de métodos anticonceptivos y las IVE que se incluyan dentro de las tres circunstancias despenalizadas por la Corte Constitucional.

¿Cuáles son esas circunstancias? 

Las explicamos en otro artículo, pero no sobra recordarlas. De acuerdo con la Corte Constitucional, hay tres causales en las que el aborto no se puede penalizar, y no solo durante la emergencia sanitaria. Para cada una de estas causales se exige un requisito específico, solo uno. Y la mujer es quien determina por qué circunstancia quiere solicitar el aborto, aunque las entidades prestadoras de salud están en la obligación de brindar orientación para la toma de decisiones informadas.  

1) Cuando el embarazo implica peligro para la vida o la salud de la mujer. 

Es importante tener en cuenta que, según la Organización Mundial de la Salud, el concepto salud no se refiere a la ausencia de enfermedad, sino al bienestar completo en sus dimensiones mental, física, social y económica. Esto quiere decir, como explica Laura Vásquez Roa, activista de la Campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, que “en teoría todas las mujeres y cuerpos gestantes podríamos abortar bajo la causal salud porque, por ejemplo, un embarazo no planeado genera angustia, ansiedad y afecta el proyecto de vida”.

El único requisito que se puede exigir es la certificación de un médico o un psicólogo. Puede ser expedido por un médico general o un especialista.“Incluso si no existe certificación particular, esta se puede derivar de las valoraciones de la historia médica”, explica Triviño.  

2) Malformaciones del feto incompatibles con la vida.

Esta no se refiere a cualquier malformación, sino aquellas que producen que el feto no sobreviva después del parto. Y, según Triviño, el único requisito que se debe presentar es la certificación de un médico (general o especialista) de que existe la malformación.


3) Acceso carnal o acto sexual sin consentimiento o abusivo, inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentida, o incesto.

Solo se debe presentar la copia de la denuncia. No se puede exigir ni la sentencia, ni una valoración médica. Y hay excepciones: las niñas menores de 14 años y aquellas que han sido víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado no deben presentar ningún requisito.

Si se exige un requisito adicional en cualquier de las tres circunstancias, se considera que la entidad o el personal de salud está generando una barrera.

Además, hay que aclarar que las menores de edad no necesitan permiso de sus padres o tutores para solicitar el aborto legal. En palabras de Érika Saldarriaga González, médica general e integrante de la Red de Huilense de Acompañamiento en Derechos Sexuales y Reproductivos, Rhuda, “la decisión de las niña o adolescentes prevalece por encima de la de cualquier persona. No se pueden exigir permisos, autorizaciones, firmas o consentimientos informados de los padres o tutores. Hacerlo constituye una violación  a la intimidad”.

¿A quién se puede acudir para acceder a un aborto seguro? 

Como nos explicó Laura Vásquez, existen tres rutas principales: 

1) A través de la red hospitalaria a nivel nacional:

Las personas gestantes que cuentan con un seguro médico (sin importar si son del régimen contributivo o subsidiado) deben solicitar una cita médica en la EPS o acudir a urgencias. Esta última alternativa es la más recomendable en caso de que no se cuente con seguro médico (como le ocurre a muchas mujeres venezolanas) o cuando el seguro no asigne citas médicas escudándose en la emergencia por el COVID-19. Y la respuesta a la solicitud de aborto legal se puede demorar máximo cinco días sin importar la emergencia sanitaria. 

De hecho, de acuerdo con el Decreto 538, emitido por el Gobierno para dar instrucciones al sector salud para el manejo de la pandemia, aunque durante de la emergencia sanitaria el cotizante haya dejado de pagar los aportes al seguro médico, podrá seguir contando con sus servicios.

Además, como aclara la abogada Triviño, “las migrantes también deben recibir atención porque tanto la Corte Constitucional como el Ministerio de Salud han definido que los servicios de salud relacionados con el embarazo, incluida la IVE se deben atender de manera urgente y prioritaria”. Entonces, no es legal tener en cuenta el estatus migratorio para garantizar el ejercicio de este derecho. 

En caso de que por la edad gestacional avanzada, se requiera un traslado a otra ciudad para acceder a servicios médicos de mayor complejidad, la EPS debe asumir los gastos. En palabras sencillas, “es como si fueran a operar a alguien del corazón y lo tuvieran que remitir, la EPS tendría que darlo”, dice Vásquez. 

Es importante tener en cuenta que el hospital o la clínica no puede negarse a practicar el aborto argumentando objeción de conciencia. La razón: Colombia no existe la objeción de conciencia institucional. “La Corte Constitucional ha dicho que la objeción de conciencia tiene que ver con las valoraciones éticas y morales que particularmente un individuo tiene, que son sus profundas convicciones, por lo que solamente se pueden presentar por una persona natural y no una persona jurídica”, dice resume Triviño. 

Y el derecho a objetar conciencia está reglamentado. Solo la puede hacer el médico que directamente va a realizar el procedimiento; no la puede hacer ni la enfermera, ni el anestesiólogo, ni  el juez, ni el fiscal. Y para ejercerla se requiere que el médico haya haya comunicado la objeción por escrito en el momento en que se vinculó al hospital o la clínica. Pero todas las IPS deben tener médicos que realicen la IVE.

2) Por medio de instituciones prestadoras de salud especializadas. 

Dado que tienen experiencia en el tema y trabajan para avanzar en los derechos sexuales y reproductivos, en estas instituciones se presentan menos barreras y revictimización. Sus servicios son pagos, pero algunas tienen tarifas diferenciales y ofrecen subsidios para personas en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Algunas tienen convenios con las EPS, lo cual reduce significativamente el costo de los servicios. Todas continúan garantizando el derecho en la emergencia sanitaria. 

Las que recomiendan las fuentes y organizaciones que consultamos son Oriéntame, que tiene sedes en Bogotá, Risaralda, Barranquilla, Medellín y Cúcuta, y habilitó una sede virtual que ofrece el servicio de telemedicina (consiste en dan instrucciones y acompañamiento para hacer un aborto en casa) para acceder al aborto con medicamentos en cualquier lugar hasta la semana nueve de embarazo. Se puede solicitar la cita por chat o llamada. 

Otra institución que presta el servicio a través de telemedicina es Profamilia, que tiene 14 sedes en todo el país. Y específicamente en Cali, las fuentes que asesoran a las mujeres en el proceso de la IVE  nos recomendaron a la Fundación Sí Mujer, que ha recibido reconocimientos del Ministerio de Salud, de la Secretaría de Salud de Cali y de la Gobernación del Valle del Cauca por el trabajo que desarrolla a favor de la salud de las mujeres.

3) A través de redes de acompañamiento.

Además de las rutas institucionales, en Latinoamérica existen algunas redes de mujeres, que cuentan con asesoría seria y voluntarias profesionales, que acompañan el aborto con medicamentos en casa [hay que decir que esta alternativa es para embarazos poco avanzados y que requiere de acompañamiento serio]. 

La única que referiremos, debido a que fue recomendada por casi todas las organizaciones de mujeres que consultamos en varias zonas del país, es Las Parceras, Línea y Red Feminista de Acompañamiento en Aborto, grupo que está afiliado a la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe.

¿Pero es seguro abortar con medicamentos en casa? Como explica la doctora Saldarriaga, “el aborto con medicamentos es una alternativa segura. Incluso en el protocolo de aborto seguro de la Organización Mundial de la Salud lo recomiendan. Pero hay que tener en cuenta que debe ser un aborto asesorado. La asesoría médica es fundamental para saber que es el medicamento correcto, que es con la regularidad indicada y que hay una atención a los signos de alarma”. 


Además es importante aclarar que este método solo se emplea para embarazos tempranos y para persona con condiciones clínicas específicas. Por eso, la médica reitera la importancia de recibir acompañamiento. 
En ese sentido, todas las fuentes que consultamos no recomiendan adquirir los medicamentos por internet o en cualquier farmacia. “No compren a través de grupos, de personas que no conocen. Hemos encontrado que venden dosis erradas o medicamentos falsos. Acudan a las rutas”, recomienda Vásquez. 

¿Quiénes puede ayudar a superar las barreras?

En caso de que se presenten dilaciones o de que se requiera orientación, información o apoyo, existen dos principales asesores a los que se puede acudir a nivel nacional y de forma gratuita para exigir a las instituciones que cumplan con sus obligaciones. 

La Defensoría del Pueblo: La labor de este órgano estatal consiste en promover, proteger, defender y divulgar el ejercicio de los derechos humanos. Como explica su delegada para los derechos de las mujeres y asuntos de género, “cuando conocemos el caso, evaluamos el apoyo que se requiere e iniciamos las acciones de incidencia frente a las entidades prestadoras de salud. Si se requieren acciones de tutela, asignamos un representante judicial. También nos articulamos con organizaciones que trabajan el tema específicamente”. 

El medio más efectivo para comunicarse con esta entidad en medio del confinamiento es el correo electrónico delegadagenero@defensoria.gov.co. La Defensoría del Pueblo está en 32 regionales del país.

 

La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres: El principal canal de comunicación para solicitar asesoría de este colectivo feminista es el celular 320 273 3179. 

Como explica su abogada de casos, “lo que hacemos primero es brindar información y asesoría sobre la interrupción voluntaria del embarazo y las rutas de atención. Pero si hay barreras, hacemos el acompañamiento legal. Activamos la ruta administrativa, nos ponemos en contacto con las entidades competentes o también realizamos documentos que activen esa ruta como solicitudes de atención. Dependiendo del caso, también apoyamos en la elaboración de las acciones judiciales”. 

Además, identificamos varias organizaciones y colectivos de mujeres que, desde las regiones, dan información confiable y gratuita, y acompañan y abrazan el proceso sin revictimizar a las personas gestantes. Todas responden con celeridad a través de sus redes sociales. 

1) Montería, Córdoba: Poder Mestizo

Este colectivo de mujeres tiene, entre muchos ejes de trabajo, el proyecto Un Derecho Sin Barreras, que busca hacer pedagogía sobre la IVE y la sentencia C-355. Realizan círculos de formación para socializar el acceso a este derecho en Córdoba y Sucre. “Acompañamos a las personas para que conozcan la ruta más adecuada y segura”, dice Yuliana Montes, coordinadora del proyecto. 

Se pueden comunicar con ellas a través del correo podermestizo@gmail.com o a través de la cuenta de Instagram de Caribeñxs, un laboratorio de artes feministas que nació de una propuesta de Poder Mestizo.

2) Provincia de Sugamuxi, Boyacá: Red Defemsoras

Brindan orientación psicojurídica, hacen acompañamiento social y tratan de incidir frente a las instituciones prestadoras de salud para que garanticen el derecho al aborto. Se puede conversar con ellas llamando o escribiendo por WhatsApp al número 322 3698403 o a través de sus cuentas de Facebook e Instagram.

3) Neiva, Huila: Rhuda

La Red Huilense de Acompañamiento en Derechos Sexuales y Reproductivos, según Érika Saldarriaga, integrante del grupo, “es una articulación regional de activistas conformada por trabajadoras sociales, psicólogas, médicas, psicólogas, profesoras, politólogas y otras profesionales que procuran brindar un acompañamiento integral a las mujeres que quieren interrumpir su embarazo”. 

Su apoyo consiste en guiar a las personas gestantes en las rutas de atención: averiguan en qué institución conviene solicitar el servicio de acuerdo con la EPS y hacen acompañamiento psicológico. “Lo más importante es que abrimos un espacio de diálogo abierto para que las mujeres puedan conocer las múltiples posibilidades que tienen”, agrega Saldarriaga. 

La forma más sencilla de contactarlas es a través de sus cuentas de Instagram y Facebook
 

4) Cali, Valle del Cauca: Kuna Luna Unidiversidad Libertaria

Esta plataforma pedagógica y artístico cultura brinda apoyo también de carácter informativo. Su integrantes indican la ruta más adecuada de acuerdo a la EPS, y a las mujeres que por diversas razones no quieren asistir a un hospital las ponen en contacto con otras colectivas y redes de acompañamiento en casa. Su número de contacto es 320 686 9555. 

5) Armenia, Quindío: Yukasa

Esta casa feminista trabaja por el acceso a derechos y las diversidades sexuales a través de arte e incidencia política. Han recibido acompañamiento de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres. Al contactarlas por sus redes sociales (Facebook e Instagram), se puede acceder a información sobre las rutas más adecuadas para la IVE en el Quindío y Risaralda. También brindan apoyo emocional y, en caso de que se presentan obstáculos para el acceso al aborto, remiten a los organismos estatales que deben exigir el ejercicio de este derecho o a redes de acompañamiento.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Viernes, 17 Abril 2020

Cómo hablar con un amigo o un familiar que nos reenvió algo falso por WhatsApp (sin morir en el intento)

Por Matías Di Santi – Chequeado

Algunos consejos, elaborados por el equipo de Chequeado en Argentina, que pueden servir para no quedar como “el aguafiestas” del grupo familiar o de amigos en WhatsApp.

Las cuarentenas que han sido decretadas por varios gobiernos alrededor del mundo debido a la pandemia de Covid-19 (la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2) ha hecho que, para muchos, los teléfonos y los computadores sean su única conexión con el mundo exterior. 

En medio de la incertidumbre, el fenómeno de la desinformación se ha agravado en WhatsApp, donde se ha movido todo tipo de curas falsas y teorías de conspiración sobre el virus. Por eso, nuestros colegas argentinos de Chequeado, miembro de la alianza LatamChequea (de la que Colombiacheck también hace parte), prepararon una serie de consejos para poder hablar con nuestros contactos de WhatsApp, sin tener que pelear con ellos.

Más abajo reproducimos sus consejos:

1. Hablá en privado para no exponer a la persona que compartió la desinformación y no te enojes (o si lo hacés no lo demuestres)

Se recomienda no enojarte con una persona si te envía un contenido que: 1) sabés que es falso; o 2) no te queda claro si es falso o no.

El enojarte y/o exponerlo en un grupo sólo lo pondrá a la defensiva. Siempre se debe tratar de generar un clima de confianza fuera del grupo de WhatsApp y persuadir a ese amigo, familiar o conocido que está difundiendo contenidos desinformantes, ya sea porque no sabe que es falso, no tiene conocimientos sobre el tema o tiene mala intención.

No te olvides de ser especialmente paciente con las personas mayores, advierte este artículo del medio estadounidense Buzzfeed. Ellas tienen en general menos conocimiento que los más jóvenes sobre cómo funcionan las nuevas tecnologías y las redes.

Si recibiste el mensaje de una persona y dudás de su veracidad, empezá por preguntarle por privado, no en el grupo abierto de WhatsApp, si chequeó eso que está enviando o si solamente está repitiendo o redifundiendo un mensaje.

Acá se pueden abrir 3 caminos:

  1. Te responde que ya lo verificó y te envía material para defender su contenido: en este caso, el consejo es que desconfíes de vos mismo y rechequees lo que la persona te envió.
  2. Te responde que solo lo está reenviando, pero que no sabe si es verdad: la recomendación es señalarle amablemente (con firmeza y cariño) que no circule información que no está chequeada porque puede generar mucho daño (en particular en contexto de pandemia) y que, ante la duda, no comparta contenidos. Algunos ejemplos de desinformaciones graves sobre salud pública son esteeste y este.
  3. No te responde: se recomienda contestar lo mismo que en el caso anterior.

2. Ponele onda ["Ten buena actitud" en español argentino] y evitá que el otro se sienta atacado, y explicá amablemente que puede ser muy dañino compartir desinformación

Si te llega un mensaje por chat (ya sea en formato de texto, audio, imagen o video) en un grupo de WhatsApp, sabés que es una desinformación y es de una persona a la que le tenés aprecio o forma parte de tu círculo de confianza.
Los pasos recomendados a seguir son:

  1. Que te comuniques con ella o él por un chat privado.
  2. Allí refuerces el vínculo con frases como “yo confío en vos” o “me parece que sos una persona super copada” ["me parece que eres una gran persona"]. Que le quede claro que hablan en un clima de seguridad y confianza.
  3. Luego, marcarle lo erróneo. Podés apelar al humor o a la buena onda: “Che, yo re confío en vos ["Oye, yo confío mucho en ti"], pero esto que compartiste es falso porque el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud dicen que no es así”.
  4. Cuando hables con la persona, agregale links a fuentes confiables para que no quede el diálogo enfrascado en tu opinión versus la de la otra persona.

Las cosas cambian un poco si quien publicó algo falso o envió en el grupo el contenido falso es una persona desconocida.

En ese caso, los pasos recomendados a seguir son:

  1. Comunicate con ella o él por un chat privado;
  2. Allí enfatizá el peligro de compartir desinformación y el daño que esto puede llegar a generar. Algo del estilo: “Mirá, no sé si esto es cierto o no. Si vos tampoco sabés si es cierto, capaz ["quizás"] estaría bueno parar la pelota acá y no compartir porque si esto se sigue desparramando puede generarle miedo a muchas personas”. Es una especie de apelación a un comportamiento social de responsabilidad. “Estamos todos en esto”, es la sensación que se debe tratar de generar. ¿Por qué hacemos esto? Porque, como señaló a Chequeado Guadalupe Nogués, doctora en Biología y autora del libro Pensar con otros: una guía de supervivencia en tiempos de posverdad, no alcanza con frenar lo que sabemos que es falso. Siempre, pero durante la pandemia particularmente, “tenemos que frenar la circulación de contenidos no confirmados (no solo los falsos)”.
  3. Finalmente, cuando hables con la persona, agregale links a fuentes confiables para que no quede el diálogo en su opinión versus la tuya.

3. Ayudá al otro a que comunique el cambio de opinión sobre lo que compartió

La persona que te envió el mensaje desinformante reconoce su error. Si lo hace por privado, lo mejor es agradecerle y reforzar el vínculo. Si lo reconoce por privado pero en primer lugar lo había compartido en un grupo, lo mejor es pedirle que ella misma lo reconozca en el grupo inicial. El objetivo es que el grupo original sepa que allí se compartió algo falso para que de esta manera deje de circular.

Es importante que ayudes a esta persona a que sepa cómo reconocer su error públicamente sin ser criticada virtualmente por sus pares y que, idealmente, borre el contenido falso para evitar que algún otro miembro del grupo lo siga viralizando. Puede usar pedidos de disculpas como: “Che, hace un rato mandé acá esto. Pero ahora me enteré de que es falso/no sé si es cierto, así que les pido que no lo sigan reenviando. Mala mía, la próxima voy a chequear mejor antes de compartir”.

4. Qué hacer si alguien manda mensajes falsos constantemente

Si una persona manda continuamente mensajes falsos o dudosos a través de un grupo, la recomendación es señalarle por privado y amablemente que no circule información que no está chequeada porque puede generar mucho daño. Además, señalale que, ante la duda, no comparta contenidos supuestamente “informativos”, aunque sí comparta ideas, emociones y sentimientos. Si la persona hace caso omiso, recién en ese caso se recomienda exponerla en el grupo. La idea es intentar persuadir a quien desinforma y, si este último no presta atención, la prioridad será proteger al resto de los que están en el grupo.

En el marco del aislamiento, la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) difundió un instructivo con recomendaciones para sobrellevar la pandemia. “Limitar los grupos de chat que difunden noticias, muchas de ellas falsas o erróneas ya que promueven pensamientos negativos y catastróficos y le imponen a nuestra mente un sobreesfuerzo” es una de ellas.

Si la ansiedad e incertidumbre que genera la cuarentena nos hace más difícil autorregularnos, usemos estos consejos para contarle al otro que lo que compartió es falso, lograr que reconozca su error y difunda la desmentida, y -por sobre todas las cosas- cortemos con la cadena de la desinformación sin morir en el intento.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus