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Viernes, 17 Abril 2020

Cómo hablar con un amigo o un familiar que nos reenvió algo falso por WhatsApp (sin morir en el intento)

Por Matías Di Santi – Chequeado

Algunos consejos, elaborados por el equipo de Chequeado en Argentina, que pueden servir para no quedar como “el aguafiestas” del grupo familiar o de amigos en WhatsApp.

Las cuarentenas que han sido decretadas por varios gobiernos alrededor del mundo debido a la pandemia de Covid-19 (la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2) ha hecho que, para muchos, los teléfonos y los computadores sean su única conexión con el mundo exterior. 

En medio de la incertidumbre, el fenómeno de la desinformación se ha agravado en WhatsApp, donde se ha movido todo tipo de curas falsas y teorías de conspiración sobre el virus. Por eso, nuestros colegas argentinos de Chequeado, miembro de la alianza LatamChequea (de la que Colombiacheck también hace parte), prepararon una serie de consejos para poder hablar con nuestros contactos de WhatsApp, sin tener que pelear con ellos.

Más abajo reproducimos sus consejos:

1. Hablá en privado para no exponer a la persona que compartió la desinformación y no te enojes (o si lo hacés no lo demuestres)

Se recomienda no enojarte con una persona si te envía un contenido que: 1) sabés que es falso; o 2) no te queda claro si es falso o no.

El enojarte y/o exponerlo en un grupo sólo lo pondrá a la defensiva. Siempre se debe tratar de generar un clima de confianza fuera del grupo de WhatsApp y persuadir a ese amigo, familiar o conocido que está difundiendo contenidos desinformantes, ya sea porque no sabe que es falso, no tiene conocimientos sobre el tema o tiene mala intención.

No te olvides de ser especialmente paciente con las personas mayores, advierte este artículo del medio estadounidense Buzzfeed. Ellas tienen en general menos conocimiento que los más jóvenes sobre cómo funcionan las nuevas tecnologías y las redes.

Si recibiste el mensaje de una persona y dudás de su veracidad, empezá por preguntarle por privado, no en el grupo abierto de WhatsApp, si chequeó eso que está enviando o si solamente está repitiendo o redifundiendo un mensaje.

Acá se pueden abrir 3 caminos:

  1. Te responde que ya lo verificó y te envía material para defender su contenido: en este caso, el consejo es que desconfíes de vos mismo y rechequees lo que la persona te envió.
  2. Te responde que solo lo está reenviando, pero que no sabe si es verdad: la recomendación es señalarle amablemente (con firmeza y cariño) que no circule información que no está chequeada porque puede generar mucho daño (en particular en contexto de pandemia) y que, ante la duda, no comparta contenidos. Algunos ejemplos de desinformaciones graves sobre salud pública son esteeste y este.
  3. No te responde: se recomienda contestar lo mismo que en el caso anterior.

2. Ponele onda ["Ten buena actitud" en español argentino] y evitá que el otro se sienta atacado, y explicá amablemente que puede ser muy dañino compartir desinformación

Si te llega un mensaje por chat (ya sea en formato de texto, audio, imagen o video) en un grupo de WhatsApp, sabés que es una desinformación y es de una persona a la que le tenés aprecio o forma parte de tu círculo de confianza.
Los pasos recomendados a seguir son:

  1. Que te comuniques con ella o él por un chat privado.
  2. Allí refuerces el vínculo con frases como “yo confío en vos” o “me parece que sos una persona super copada” ["me parece que eres una gran persona"]. Que le quede claro que hablan en un clima de seguridad y confianza.
  3. Luego, marcarle lo erróneo. Podés apelar al humor o a la buena onda: “Che, yo re confío en vos ["Oye, yo confío mucho en ti"], pero esto que compartiste es falso porque el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud dicen que no es así”.
  4. Cuando hables con la persona, agregale links a fuentes confiables para que no quede el diálogo enfrascado en tu opinión versus la de la otra persona.

Las cosas cambian un poco si quien publicó algo falso o envió en el grupo el contenido falso es una persona desconocida.

En ese caso, los pasos recomendados a seguir son:

  1. Comunicate con ella o él por un chat privado;
  2. Allí enfatizá el peligro de compartir desinformación y el daño que esto puede llegar a generar. Algo del estilo: “Mirá, no sé si esto es cierto o no. Si vos tampoco sabés si es cierto, capaz ["quizás"] estaría bueno parar la pelota acá y no compartir porque si esto se sigue desparramando puede generarle miedo a muchas personas”. Es una especie de apelación a un comportamiento social de responsabilidad. “Estamos todos en esto”, es la sensación que se debe tratar de generar. ¿Por qué hacemos esto? Porque, como señaló a Chequeado Guadalupe Nogués, doctora en Biología y autora del libro Pensar con otros: una guía de supervivencia en tiempos de posverdad, no alcanza con frenar lo que sabemos que es falso. Siempre, pero durante la pandemia particularmente, “tenemos que frenar la circulación de contenidos no confirmados (no solo los falsos)”.
  3. Finalmente, cuando hables con la persona, agregale links a fuentes confiables para que no quede el diálogo en su opinión versus la tuya.

3. Ayudá al otro a que comunique el cambio de opinión sobre lo que compartió

La persona que te envió el mensaje desinformante reconoce su error. Si lo hace por privado, lo mejor es agradecerle y reforzar el vínculo. Si lo reconoce por privado pero en primer lugar lo había compartido en un grupo, lo mejor es pedirle que ella misma lo reconozca en el grupo inicial. El objetivo es que el grupo original sepa que allí se compartió algo falso para que de esta manera deje de circular.

Es importante que ayudes a esta persona a que sepa cómo reconocer su error públicamente sin ser criticada virtualmente por sus pares y que, idealmente, borre el contenido falso para evitar que algún otro miembro del grupo lo siga viralizando. Puede usar pedidos de disculpas como: “Che, hace un rato mandé acá esto. Pero ahora me enteré de que es falso/no sé si es cierto, así que les pido que no lo sigan reenviando. Mala mía, la próxima voy a chequear mejor antes de compartir”.

4. Qué hacer si alguien manda mensajes falsos constantemente

Si una persona manda continuamente mensajes falsos o dudosos a través de un grupo, la recomendación es señalarle por privado y amablemente que no circule información que no está chequeada porque puede generar mucho daño. Además, señalale que, ante la duda, no comparta contenidos supuestamente “informativos”, aunque sí comparta ideas, emociones y sentimientos. Si la persona hace caso omiso, recién en ese caso se recomienda exponerla en el grupo. La idea es intentar persuadir a quien desinforma y, si este último no presta atención, la prioridad será proteger al resto de los que están en el grupo.

En el marco del aislamiento, la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) difundió un instructivo con recomendaciones para sobrellevar la pandemia. “Limitar los grupos de chat que difunden noticias, muchas de ellas falsas o erróneas ya que promueven pensamientos negativos y catastróficos y le imponen a nuestra mente un sobreesfuerzo” es una de ellas.

Si la ansiedad e incertidumbre que genera la cuarentena nos hace más difícil autorregularnos, usemos estos consejos para contarle al otro que lo que compartió es falso, lograr que reconozca su error y difunda la desmentida, y -por sobre todas las cosas- cortemos con la cadena de la desinformación sin morir en el intento.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Miércoles, 01 Abril 2020

En datos: La capacidad instalada del sistema de salud colombiano

Por María Camila Torres y María Isabel Magaña

En este artículo te explicamos cuál es el panorama actual del sistema sanitario en Colombia y las medidas que se están tomando para fortalecerlo lo más pronto posible.

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Contenido producido por el equipo de datos de Unisabana Medios.

El virus que nos tiene a todos encerrados hoy en casa ya ha contagiado a más de 932.605 personas a nivel mundial. Y aunque son más los recuperados que los que fallecen, el virus ha puesto en jaque a los sistemas sanitarios de diferentes países que no han dado abasto para controlar la pandemia.

En Colombia, todavía estamos en fase de expansión. Al día de la publicación de este artículo, había 1.009 contagios activos, 17 muertes y 39 recuperados..

Como explicamos en otra nota, una de las tres claves que harían que el coronavirus nos haga vivir una situación similar a la de Italia y España, es la capacidad del sistema sanitario. Nosotros jugamos con la ventaja del tiempo: hemos tomado medidas rápidas y aún no tenemos suficientes casos que requieran hospitalización como para poner en jaque al sistema de salud. Sin embargo, el gobierno tiene una carrera contrarreloj para fortalecerlo, antes de que el virus haga estragos.

En este artículo te explicamos cuál es el panorama actual del sistema sanitario en Colombia y las medidas que se están tomando para fortalecerlo lo más pronto posible. 

¿Cómo está Colombia para atender la crisis sanitaria?

Como explicamos aquí, el número de camas es fundamental para tener una baja tasa de mortalidad. Por esta razón, parte del proceso de adecuación que hace el gobierno es disminuir la ocupación en estas unidades y crear nuevas camas que puedan recibir a pacientes con complejidades medias y críticas.

En total, Colombia cuenta con 5.359 camas en Unidades de Cuidados Intensivos a nivel nacional y 3.161 camas de cuidado intermedio, según datos del Registro Especial de Prestadores del Servicio de Salud.  Como lo manifestó el presidente Iván Duque en un en vivo en la red social Facebook, aproximadamente la mitad está en uso, por lo que es prioridad disminuir su ocupación.

Estas cifras se parecen a las italianas o españolas, pues en España hay 4.400 camas de cuidados intensivos y en Italia 5.100. Sin embargo, mientras que en España hay 2,9 camas hospitalarias por cada mil habitantes, y en Italia 3, en Colombia tan solo hay 1,7 camas, la mitad.

La buena noticia es que de los 1.009 casos activos que tiene el país al 1 de abril, tan solo 39 personas contagiadas están siendo tratadas desde las Unidades de Cuidados Intensivos, y otras 76 están hospitalizadas. Esto quiere decir que el 15% de casos detectados está requiriendo atención especializada, por lo que nuestro sistema de salud no se ha saturado, y por consiguiente, aún hay tiempo para actuar.

Como se ha informado, el sistema de salud colombiano, al igual que el de España o Italia, no está preparado para soportar el número de casos que requerirán atención hospitalaria. Según las estimaciones más pesimistas del Gobierno Nacional, estas personas serán, en tres meses, unos 550.600 infectados con casos severos y otros 187.523 en estado crítico. En promedio, el gobierno estipula 14 días en la UCI para los pacientes críticos y 5 días de hospitalización para otros casos.

Ambulancias disponibles

En el siguiente gráfico, se evidencia el número de ambulancias que hay por cada 100.000 habitantes en los departamentos con más contagios al día de publicación de esta pieza. Estos son: Bogotá (390), Antioquia (101), Bolívar (42) Cundinamarca (38), Risaralda (35) Atlántico (33), Quindío (16), Norte de Santander (19) y Cesar (11). Aunque Valle del Cauca es también uno de los departamentos más afectados por el virus, con 116 casos registrados, no se tuvo en cuenta en esta gráfica debido a que el número de ambulancias por cada 100.000 habitantes es desproporcional: tiene una tasa de 762 ambulancias. Estas mismas cifras se repiten con el número de camas y UCI. Estamos investigando el por qué de este número, pero aún no hemos recibido explicación.

Según estos datos del Registro Especial de Prestadores de Servicio de Salud, Cesar es el departamento, dentro de este grupo, con más ambulancias por cada 100.000 habitantes. Bogotá es el que menos ambulancias tiene por esa cantidad de personas, pese a tener muchos más infectados.

Es importante resaltar que el número de ambulancias que se presenta en el gráfico es la suma de las ambulancias básicas y medicalizadas que tiene cada departamento. La diferencia radica en que las básicas se utilizan para transportar a pacientes estables mientras que las medicalizadas son para trasladar a pacientes en estado crítico.

Personal médico disponible

El personal médico es sin duda la herramienta principal para enfrentar la crisis por el Covid-19. ¿Cómo está Colombia en este aspecto frente a otros países? Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Colombia tiene 2,1 médicos y 1,3 enfermeras por cada 1.000 habitantes. Esta cifra es similar a la de China pero mucho menor que la de Italia, Alemania o España.

Se debe aclarar que, la OCDE entiende por médico a todo aquel que está ejerciendo la medicina en la actualidad. En algunos países tienen en cuenta a los residentes e internos. Para el caso de los enfermeros, incluye a todo aquel que ejerza la labor, ya sea en entidades públicas o privadas. En algunas ocasiones tiene en cuenta a los investigadores y administradores.

Esta cifra ha hecho que otros países pidan a los médicos y enfermeros retirados que se reincorporen para apoyar la emergencia, aunque Colombia no ha tomado aún esta decisión.

Indudablemente, el fortalecimiento del sistema de salud es crucial para enfrentar la crisis por el coronavirus y reducir la tasa de mortalidad dentro del país. La respuesta es simple y el profesor Hugh Montgomery lo explica muy bien:

¿Qué está haciendo colombia para prepararse y evitar un desborde del sistema?

Lo primero es que el Estado está jugando la única carta que tenemos a nuestro favor: el tiempo. Por ello, está adecuando, importando y priorizando equipos, medicamentos y camas. 

Un ejemplo es que el pasado 27 de marzo, el Gobierno hizo un pedido de 1.510 respiradores para atender eventuales casos de coronavirus con complicaciones. Esta medida es importante, debido a que este es un equipo médico crucial dentro de las Unidades de Cuidados Intensivos para tratar a los pacientes que se encuentren en estado crítico y que ya no pueden respirar.

No sabemos cuántos respiradores hay actualmente en Colombia, pues no hay datos públicos oficiales al respecto. Pero para sumar a esta medida, hay un esfuerzo colectivo de instituciones públicas y privadas que está trabajando en el diseño y prototipado de 3 ventiladores open source y de bajo costo que, en caso de ser exitoso, podría entrar en fase de producción.

De hecho, la Universidad de La Sabana ha venido haciendo un trabajo interesante para el fortalecimiento del sistema sanitario. Las facultades de Medicina e Ingeniería, el Centro Clínico de la Clínica de La Sabana y la Fundación Neumológica se unieron para sacar adelante un prototipo de respirador económico. Este cumple con todos los requisitos exigidos: es sencillo y de bajo costo. Solo se está a la espera de la aprobación del Invima para poder producirlo de forma masiva.

Medidas estatales

Desde el Ministerio de Trabajo, se distribuirán kits a los médicos, auxiliares y técnicos en Colombia para que puedan protegerse, entendiendo que su seguridad es una prioridad.

Asimismo, el Gobierno Nacional destinó una provisión de recursos adicionales para el sistema de salud, con el fin de facilitar la adquisición de equipos médicos, hacer más testeos y proveer recursos a la red hospitalaria para que pueda atender la pandemia de manera óptima.

Como medidas adicionales, el ministro de comercio, Juan Manuel Restrepo, informó que el sector hotelero dispondrá de 132 hoteles en 23 departamentos del país, para habilitar más de 8 mil habitaciones como centros hospitalarios, en caso de que se necesiten para hacerle frente a la emergencia sanitaria.

El Ministro afirmó también, que hay 140 empresas nacionales trabajando diariamente para producir alrededor de 14 millones de tapabocas. Además, señaló que algunas de estas empresas están produciendo ventiladores, textiles de protección y geles antibacteriales.

Medidas regionales

Las medidas tomadas por el gobierno colombiano para enfrentar la crisis del coronavirus, no solo reducen el número de contagios dentro del territorio. Estas también dan el tiempo necesario para que las autoridades regionales y municipales tomen medidas adicionales que ayuden a contrarrestar el impacto que tendrá el virus en el sistema de salud colombiano.

Medidas de la sociedad civil y las empresas

La iniciativa #InnovaPorLaVida, liderada por académicos, empresarios y emprendedores y miembros del sector público ha desarrollado a través de la ciencia, tecnología e innovación (CTi) soluciones rápidas que contribuyan a la prevención, atención y control del virus. En este momento, se puede donar al desarrollo de cuatro proyectos, que están por finalizar.

Captura de pantalla

Otro ejemplo es la alianza entre Crystal y Compañía de Empaques, las cuales se asociaron para crear un prototipo de traje en tela, sin poros, para evitar que los médicos se contagien con COVID-19.

El grupo Ecopetrol donó $ 26.000 millones destinados exclusivamente a equipos médicos, atención humanitaria, hospitales de campaña, objetos de limpieza como antibacteriales, elementos hospitalarios y de protección personal. Esta organización priorizó las inversiones en los departamentos de Neiva, Orinoquia, Casanare, Arauca, Putumayo y Norte de Santander, donde la empresa tiene más influencia.

El empresario Luis Carlos Sarmiento, también donó recursos para atender la crisis por el COVID-19. El presidente de la junta directiva del Grupo Aval invertirá $ 80 mil millones que se destinarán para: la adquisición de 300 mil kits de pruebas diagnósticas para la detección del coronavirus, la distribución de mercados para la población vulnerable y para la compra de ventiladores.

Grupo Argos, por su parte, donará $10.000 millones para habilitar alrededor de 100 camas hospitalarias adicionales. Asimismo, Promigas invertirá $22.000 millones para ampliar el número de camas y comprar elementos de protección. Bavaria, donará 100.000 botellas de gel antibacterial y Asocaña donó 250.000 litros de alcohol para abastecer a 5 regiones del país, entre otras empresas que están apoyando para enfrentar la crisis actual.

Especial mentiras y verdades del coronavirus