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Miércoles, 25 Marzo 2020

Explicador: ¿Cómo identificar audios con información falsa sobre Coronavirus?

Por Sania Salazar

Por lo general son mensajes fatalistas que no dan ninguna esperanza y que no remiten a fuentes de información oficiales o confiables. Dan información contradictoria y piden compartir masivamente.

¿Le han llegado tantos audios por WhatsApp con información del Coronavirus que ya no sabe qué es verdad y qué no? En Colombiacheck hemos detectado una serie de audios con información falsa y que comparten varios aspectos en común que permiten identificarlos. 

La situación es seria, por lo que el presidente Iván Duque decretó un Estado de emergencia y luego un aislamiento preventivo obligatorio desde el 24 de marzo hasta el 13 de abril. 


Pero distribuir información falsa o no verificada puede aumentar la incertidumbre de sus amigos y familiares y generar más pánico y, a la vez, más desinformación.

Aquí le contamos en qué debe fijarse, cada vez que reciba audios en su WhatsApp, para no esparcir más desinformación.

¿Cuáles son las características en común de los audios que están circulando con desinformación sobre Coronavirus?

-La persona que habla no se identifica, ni dice dónde trabaja, qué hace o de qué fuente toma la información.

–Sin embargo, quien habla asegura ser una fuente de autoridad, con acceso privilegiado a información, de maneras no comprobables.  En uno de los casos que nos llegó, por ejemplo, se dice: ”Familia, yo que estoy en todas las clínicas grandes y me doy cuenta de lo que está pasando...” Sin embargo, en este caso, no explica por qué tiene, supuestamente, ese acceso privilegiado.

-En algunos casos aseguran ser médicos o enfermeras, (por lo general de países europeos) pero no siempre dicen de qué ciudad o de qué entidad de salud. 

-El audio empieza con un saludo como “bueno, amigos”, “hola, familia”, “bueno, muchachos” para tratar de crear una familiaridad que haga creíble la información.

-Anuncia medidas drásticas, que en general aún no han sido tomadas por las autoridades, ni informadas por sus canales oficiales, como el cierre de todos los servicios de transporte, institucionales y comerciales de la ciudad a la que se refiere o del país en general, con lo que busca crear pánico. (Aunque hasta ahora las ciudades colombianas han tomado medidas de aislamiento con diferentes características, han garantizado la continuidad de los servicios básicos de transporte, comercio y salud para la población).

-Apelan a la emocionalidad de quienes los escuchan, en este caso, principalmente a emociones negativas. Así que, en general son mensajes fatalistas que aseguran, sin dar pruebas o citar fuentes, que la situación está fuera de control, que el sistema de salud de Colombia ya está colapsado y que el país no tiene cómo manejar la emergencia. Aseveran que los servicios médicos están colapsados, que el personal médico no es suficiente, que se acabaron los insumos médicos necesarios, que no hay camas disponibles para los pacientes, que todos los enfermos están igual de graves o que todos han muerto. Describen un escenario totalmente devastador, no hay nada bueno, ni esperanzador, no hablan de ningún caso de cura o de mejora de algún paciente ni dan recomendaciones específicas para el cuidado personal, no dan esperanzas.

-Aseguran que las autoridades no están diciendo la verdad sobre la situación o está ocultando información.

-Exageran cifras de contagiados o de muertos.

-Enfatizan en que no se trata de “noticias falsas” o “bulos” (como se les conoce en España), y aseguran que la información la debe saber todo el mundo, por lo que piden compartirla. 

-Por lo general hablan de un nuevo caso en algún hospital, usualmente mencionan a un paciente que está muy grave o a punto de morirse.

-Dan datos contradictorios, pero que ayudan a amplificar las emociones negativas. Por ejemplo, en uno de los audios que nos llegó se dice: “Hoy hay X casos en Antioquia”. Pero luego dice: “como les digo no sabría en este momento en Antioquia cuántos casos tenemos, porque solo aquí en la clínica tal hemos reportado muchísimos pacientes”. 

¿Cuáles son las fuentes de información más confiables sobre coronavirus?

Recuerde que las cifras oficiales sobre el virus en Colombia están en la página del Ministerio de Salud y Protección Social. También recuerde que en la página de la Organización Mundial de la Salud, OMS, hay información general sobre el virus: qué es, cómo se transmite, cuáles son los síntomas, cómo protegerse, etc. También, que en Colombiacheck tenemos un especial de chequeos sobre Coronavirus.

Consejos para no desinformar

*Mauricio Guerrero, director del programa de comunicación de la Universidad Icesi de Cali, le dijo a Colombiacheck que hay que comprender la función para la cual han sido pensadas las plataformas que utilizamos para comunicarnos. Para él, la plataforma que más ha incidido en la difusión de este tipo de contenidos ha sido  WhatsApp, que no es la más adecuada para difundir contenidos porque no se puede saber quién envió la información originalmente.

Guerrero recordó que WhatsApp es una aplicación diseñada para conversar que ha sido utilizada para  exacerbar emociones.

"El primer consejo es que cuando se reciba información (por WhatsApp) sobre un hecho particular uno debería tomarse un tiempo, uno o dos minutos y pensar: ¿funciona en algo esto que voy a difundir? ¿conozco la fuente? ¿verdaderamente va a aportar algo a la solución del supuesto problema que estoy enfrentando?".

"Creo que se trata de trabajar en ciudadanías digitales, en que la ciudadanía caiga en la cuenta de que difundir información también incorpora un elemento de nueva ética digital ciudadana. Las plataformas nos han empoderado como medios particulares y podemos ayudar o podemos hacer daño, la primera cosa es preguntarnos: ¿verdaderamente con esto voy a aportar?".

Por último, Guerrero recomendó recuperar la conversación directa con las personas sin que necesariamente medie un contenido hecho por un tercero, preguntarle directamente al interlocutor por la veracidad de la información, llamar y preguntar detalles, la verdadera situación en el lugar.

 

*Retomamos esta información que Mauricio Guerrero nos dio a raíz de la desinformación que circuló durante los toques de queda decretados en Colombia durante el pasado paro nacional a finales de 2019.

 

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Martes, 21 Abril 2020

Cómo es el camino para desarrollar una vacuna contra el coronavirus

Por Florencia Ballarino

El proceso demanda por lo general 6 etapas y puede demorar de 7 a 10 años, aunque la vacuna contra el virus podría estar entre 12 y 18 meses.

Este artículo fue publicado originalmente por Chequeado, el 16 de Abril de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de LatamChequea, una alianza de países latinoamericanos para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Hasta el momento, no hay una vacuna que proteja contra el SARS-CoV-2, el virus responsable de la enfermedad COVID-19. Científicos alrededor del mundo trabajan contra reloj para hallar un tratamiento seguro y efectivo. Existen 70 vacunas candidatas, según la última lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y hay 3 de ellas que ya han comenzado a probarse en humanos.

Sin embargo, la representante de la OPS/OMS en la Argentina, Maureen Birmingham, aseguró que la vacuna contra el coronavirus podría estar disponible “en un año o 18 meses como mínimo”, ya que hay pautas de procedimiento que no se pueden saltear. Pero, ¿por qué tomará tanto tiempo una vacuna contra la COVID-19? ¿Cuáles son los pasos para desarrollar, probar y autorizar una vacuna? ¿Que significa que hay una formulación candidata en fase I o II de investigación?

El recorrido de una nueva vacuna desde el laboratorio hasta ser aplicada en la población general es largo y en él participan -entre otros- investigadores, laboratorios farmacéuticos, profesionales médicos y los entes reguladores de cada país. “Desde la creación de la idea hasta tener una vacuna comercializable, generalmente se necesitan de 7 a 10 años o más, y una inversión de alrededor de mil millones de dólares”, explicó Gregory Poland, director del Grupo de Investigación en Vacunas de la Clínica Mayo, de los Estados Unidos.

El proceso de desarrollo, prueba y autorización de una vacuna está diseñado para ser lento, deliberativo, revisado por pares, reflexivo y basado en evidencia para que no haya errores. Por lo general, el proceso consta de 6 etapas diferentes: exploratoria, preclínica, estudios clínicos en humanos, aprobación oficial, producción y la vigilancia posterior.

Etapa exploratoria y preclínica: cómo funciona la vacuna

La etapa exploratoria involucra la investigación básica de laboratorio. Los científicos identifican antígenos naturales o sintéticos capaces de inducir en el organismo una inmunidad activa específica contra un agente infeccioso.

En la etapa preclínica los investigadores utilizan sistemas de cultivos de tejidos o de cultivos celulares y pruebas en animales para determinar si la vacuna candidata producirá inmunidad y para evaluar su seguridad. Muchas formulaciones no pasan a la siguiente etapa porque no producen esa inmunidad o resultan dañinas.

Estudios clínicos: pruebas en seres humanos

Los ensayos en seres humanos se llevan a cabo en 3 fases, siguiendo estrictas Normas de Buenas Prácticas Clínicas internacionalmente aceptadas.

La Fase I administra la vacuna candidata a un pequeño grupo de personas (entre 20 a 80 por lo general) con el objetivo de determinar si la vacuna es segura y aprender más sobre la respuesta inmunológica que provoca.

La Fase II prueba la vacuna en un grupo más grande, de varios cientos de personas, que tienen características (como la edad y la salud física) similares a aquellas para las que está destinada la nueva vacuna. Tiene como objetivo proporcionar más información sobre seguridad, inmunogenicidad, dosis adecuada y método de administración.

La Fase III ya implica una amplia base de pacientes, de entre 3 mil a decenas de miles, en distintos países. El objetivo es evaluar la seguridad de la vacuna en un gran grupo de personas, ya que ciertos efectos secundarios raros podrían no aparecer en los grupos más pequeños probados en fases anteriores. También se evalúa la eficacia de la vacuna, si previene o no la enfermedad.

Etapa final: autorización oficial, producción y Fase IV

Recién entonces, si los resultados son favorables, las autoridades regulatorias aprueban la vacuna. En el caso de la Argentina, se trata de la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT), quien debe autorizar una nueva vacuna para su producción a gran escala y posterior comercialización de acuerdo a normas nacionales.

Una vez que ya está disponible para su indicación, la nueva vacuna sigue siendo monitoreada en los estudios llamados de Fase IV o Farmacovigilancia. Estos estudios proporcionan información sobre la seguridad y la eficacia de la vacuna en la población general, generalmente en condiciones normales (no de estudio).

¿Se pueden acelerar los tiempos?

Se están realizando esfuerzos para acelerar el proceso de desarrollo de vacunas contra la enfermedad COVID-19. De las 70 candidatas, hay 3 que se están probando en seres humanos. Las más avanzada (Fase II) es una vacuna experimental de la empresa CanSino Biologics Inc. y el Instituto de Biotecnología de Beijing, en China.

Las otras 2 que están en investigación clínica (Fase I) son desarrolladas por el Instituto Nacional para las Alergias y las Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos junto a la empresa biotecnológica Moderna y, en segundo lugar, por la farmacéutica estadounidense Inovio Pharmaceuticals Inc.

Muchos de estos desarrollos en marcha provienen de equipos de investigación que venían trabajando en proyectos contra los virus del SARS y el MERS -otros coronavirus-, pero que luego de que esos brotes fueran controlados sufrieron una pérdida de interés. Para saber que tipo de vacunas se están desarrollando contra el coronavirus se puede leer esta nota.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Agencia Europea del Medicamento (EMA) realizaron un encuentro para acelerar los procesos que permitan contar con una vacuna cuanto antes, teniendo en cuenta la propagación del virus.

Sin embargo, científicos advierten sobre el riesgo que implica esto. “Ir demasiado rápido podría conducir a una vacuna que no es efectiva o, lo que es peor, que cause serios problemas de salud”, sostiene Poland, director del Grupo de Investigación en Vacunas de la Clínica Mayo, de los Estados Unidos.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus