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Viernes, 23 Febrero 2018

550.000 migrantes venezolanos no son 550.000 pobres

Por Karina Judex, Jhon Jairo Jácome, David Yesid Escobar, María Isabel Naranjo, Olga Behar, Offray Luna y Ana María Saavedra

El senador que encabeza la lista de La U, Roy Barreras, expresó su preocupación por el ingreso de venezolanos, pero se equivocó al comparar las cifras de migrantes de ese país con las de pobreza y desempleo. Este es el chequeo ganador de la hackatón Colombia Chequea.

En una rueda de prensa en la ciudad de Cúcuta, el pasado 16 de enero, el senador y aspirante a un nuevo periodo en el Congreso, Roy Barreras, sostuvo que “más de 500 mil migrantes [venezolanos] en cifras oficiales -que pueden ser muchos más- no solamente generan una crisis en la región, sino que alteran los indicadores de pobreza y echan atrás los indicadores sociales de empleo, nutrición e inseguridad ciudadana, desvirtuando los logros que ha tenido Colombia en los últimos años. 700 mil personas son ni más ni menos que el 10% de todos los pobres que había en Colombia en el 2010 y acrecentar esa población que está toda por debajo de la línea de pobreza, implica una atención humanitaria urgente y prioritaria”.

Esta frase fue dicha en el marco de una visita del congresista a la región, que vive, desde agosto de 2015, una crisis migratoria que inició con el cierre de la frontera por parte del presidente venezolano Nicolás Maduro, y que ha generado, a su vez, una llegada masiva de venezolanos al país, como lo han evidenciado ampliamente varios medios de comunicación.

Tras confrontar las cifras y revisar el análisis de Barreras, Colombiacheck califica su frase como Ligera, pues la comparación que hace sobre las cifras de pobreza es incorrecta y no existe suficiente sustento para afirmar que la migración venezolana está alterando los indicadores sociales.

Por un lado, la primera cifra mencionada por Roy Barreras coincide con la información que transmitió Migración Colombia en el reporte titulado Radiografía Migratoria Colombia - Venezuela, con corte a 31 de diciembre de 2017, según la cual, para esa fecha, “más de 550 mil ciudadanos venezolanos se encontraban dentro del territorio nacional”.

Inmediatamente después, el senador, quien encabeza de lista del partido de La U, eleva su cifra inicial a 700 mil personas, lo cual se puede explicar por la cantidad de venezolanos que ingresaron al país en 2017, que según Migración fue de 796 mil, de los cuales el 34% regresó a su nación natal.

El problema empieza cuando Barreras afirma que este número equivale “ni más ni menos”, que al 10 por ciento de todos los pobres que había en Colombia en el 2010. Sin embargo, teniendo en cuenta que ese año la población en el país se calculaba en 45.509.584 (según el 'Reloj del Dane') y que para dicho año, el índice de pobreza, según la misma fuente, ascendió a 13.834.913 (30,2%), el 10% de dicho total equivaldría a 1.383.491 y no a 700.000 como afirma el senador.

En materia de seguridad, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, le dijo al diario El Tiempo que “si bien durante el tiempo de cierre total de la frontera la tasa de delitos por parte de ciudadanos venezolanos era baja, una vez se dio la apertura fronteriza, se incrementó. En el 2016 fueron capturados (en Cúcuta) en actividades delictivas 316 ciudadanos venezolanos, con un incremento del 40 por ciento respecto del 2015 (226)”. En este apartado, podría decirse que la migración venezolana sí ha incidido de manera directa en un aumento de ciertos delitos de impacto en la región (porte de armas, porte de estupefacientes, hurto, homicidio).

Un problema de interpretación

Para los siguientes años, el índice de pobreza, contrario a lo afirmado por Barreras, ha disminuido. Si bien en el 2010 era de 30,2%, en el 2015 fue de 20,2 y en el 2016 de 17,8. En materia de desempleo, los índices sí aumentaron entre 2015 (8,6%), 2016 (9,2%) y 2017 (9,4%). No obstante, atribuir este incremento a la llegada masiva de venezolanos al país, es algo que, por el momento, no se puede probar.

Jhon James Mora, director del doctorado de Economía de Icesi y Coordinador de la Mesa de Empleo del Observatorio Económico y Social del Valle del Cauca, explicó que esa llegada masiva puede afectar las cifras de informalidad, pero aún no hay registros. “Se puede distorsionar el mercado laboral sobre todo en el caso de la educación porque se encuentran personas altamente calificadas en oficios como lavadores de carros o manicuristas. Pero puede ser una migración que se adapte rápidamente al mercado”.

Finalmente, asegurar que los 700.000 venezolanos que el senador cree que han entrado al país van a engrosar directamente la “población que está toda por debajo de la línea de pobreza”, significa desconocer que muchos de ellos también han llegado a invertir en el país y a ubicarse en el mercado laboral, cifras que, por el momento, no se pueden precisar.

Otro de los analistas consultados, Ronald Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, indicó que “sin lugar a dudas el gran número de ciudadanos venezolanos y de colombo-venezolanos que han llegado al país tienen una serie de demandas en salud y educación y esto si genera una afectación y va a ser un peso en los sistemas sociales. Pero no es un efecto que se refleje en los indicadores inmediatamente y no se puede decir que todos los indicadores vayan a ser negativos. No se les puede responsabilizar de la crisis que vive actualmente Colombia. Y tampoco se puede decir que los 550.000 venezolanos entren a formar parte de los pobres”.

Los periodistas que desarrollaron este chequeo durante la hackatón Colombia Chequea intentaron contactar al senador para conocer su respuesta frente a los datos que encontraron, pero en ese momento no hubo respuesta de su parte. Sin embargo, por redes sociales sí mostró interés en el tema, una vez terminado el ejercicio, que consistió en múltiples chequeos express realizados en una tarde de arduo trabajo. Aquí la conversación:

 

 

* Este chequeo fue el que resultó ganador durante la hackatón Colombia Chequea, que organizaron Consejo de Redacción y Colombiacheck el pasado 16 de febrero, en alianza con Datasketck, Chicas Poderosas, Hacks/Hackers y la MOE; gracias al apoyo de la Universidad Javeriana, National Endowment for Democracy, AGEIH y Google Colombia. El trabajo contó con el acompañamiento y edición de Colombiacheck.

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Miércoles, 02 Mayo 2018

Las diferencias entre Duque y ‘Uribito’

Por José Felipe Sarmiento Abella

¿La propuesta agraria de Iván Duque se parece o no al polémico Agro Ingreso Seguro? De la Calle advirtió que el candidato del Centro Democrático quiere “revivirlo”. Comparamos para ver si es cierto o no.

El fantasma de Agro Ingreso Seguro (AIS) ronda a Iván Duque. Salió nuevamente a la palestra luego de que su opositor, el candidato del liberalismo, Humberto de la Calle, asegurara que la propuesta agraria del aspirante presidencial del Centro Democrático buscaba revivir el cuestionado programa.

En varios debates y en Twitter, De la Calle comparó dos propuestas de Duque con AIS: la exención de renta por 10 años para la agroindustria y el congelamiento del impuesto predial. Con estos argumentos advirtió que estos planes buscaban hacer lo mismo que ese programa, “favorecer a las empresas”.

El lunes 30 de abril, De la Calle repitió su comparación en esa red social y señaló que la agenda agraria del CD consiste en entregar “plata a los de arriba, a los más poderosos, a ver si baja hasta los pobres”. Por eso también se ha referido a su contendor como “un salto al pasado”.

 

 

 

 

Agro Ingreso Seguro fue un programa del gobierno del gobierno de Álvaro Uribe que entregó subsidios a grandes terratenientes que debían ser invertidos en obras de infraestructura, con el compromiso de generar empleo en el campo. Pero lo cierto es que buena parte de esos dineros terminaron en los bolsillos de políticos y familias adineradas de la Costa Caribe que nunca realizaron las obras ni generaron empleo. Luego se descubrió que financiaron la campaña presidencial del el exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias.

El exfuncionario, también conocido con el apodo de ‘Uribito’, fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a 17 años de cárcel por delitos como peculado por apropiación y celebración de contratos sin el cumplimiento de los requisitos legales, por lo que se fugó del país, años después fue apresado en Estados Unidos y, ahora, está pendiente de ser extraditado a Colombia.

Al revisar la propuesta agraria de Duque, este plantea beneficios tributarios por 10 años para las empresas que inviertan y generen empleo en el campo, compromisos como los de AIS pero con incentivos muy diferentes. Por otra parte, promete el congelamiento del predial en las ciudades como una forma de estimular la construcción de vivienda, aunque en un entrevista en Semana en Vivo sí cuestionó la iniciativa de aumentar el impuesto rural y consideró que ponerle impuesto a la tierra “puede generar un efecto muy negativo”.

Más allá de la discusión sobre el programa de gobierno de Duque, lo cierto es que esta parte de su propuesta agraria está lejos de parecerse a lo que fue el polémico Agro Ingreso, como ha dicho De la Calle. Según el ex gerente del extinto instituto de tierras Incoder, Juan Manuel Ospina, lo que hizo el aspirante liberal fue lanzar un “argumento político” para hacer parecer a Duque con ‘Uribito’, al menos en su política para el campo.

Ospina explicó que la ley que creó el programa original, con un presupuesto de 400.000 millones de pesos al año, tenía cuatro componentes: subsidios directos, asistencia técnica, créditos con descuento y apoyo a la comercialización. Ninguno de estos coincide con las propuestas criticadas por el candidato liberal.

Es más, Ospina recalcó que la norma buscaba beneficiar a todos los productores del campo para desarrollar la economía rural, para hacerle frente a la competencia de productos agrícolas que llegarían al país con los tratados de libre comercio. El texto no diferenciaba a los beneficiarios según su tamaño.

Incluso el fallo de la Corte Suprema, que condenó al exministro Arias, reconoció que la fórmula con la que se calculaba el puntaje de los proyectos no estaba sesgada a favor los grandes productores, contrario a lo que dice De la Calle. Así también lo atestiguó Antonio Navarro, actual senador de la Alianza Verde, que intervino en calidad de exgobernador de Nariño y reconoció las “facilidades para participar” que tenían los campesinos.

Ospina le dijo a Colombiacheck.com que el problema de AIS fue la desviación de sus recursos, que tuvo un “claro sabor de mermelada política”. La Corte determinó que hubo “total desproporción” en la asignación de los dineros porque los criterios de calificación eran difíciles de cumplir para los pequeños productores de manera individual.

Ahora, Duque también tiene otras propuestas para el agro. En el debate de RCN, el aspirante habló de un programa para mejorar 200.000 viviendas rurales ーsu meta total es de 600.000 incluidas urbanasー, apoyar el desarrollo de sistemas de riego y centros de acopio, sacar a los pequeños campesinos de los reportes de riesgo financiero y darles créditos con microseguros.

Este último elemento es el más parecido a AIS, pero no incluye subsidios directos o condonaciones ni estaría dirigido a los grandes productores.

De hecho, el planteamiento completo es similar al que tiene hoy el programa Desarrollo Rural con Equidad (DRE), que fue el resultado de una “reorientación” y cambio de nombre que le hizo el gobierno de Juan Manuel Santos al antiguo Agro Ingreso, basado en la misma ley. En consecuencia, el programa tampoco está tan muerto como considera De la Calle, por lo que, al decir que Duque lo quiere “revivir”, tampoco es acertado.

El Ministerio de Agricultura explica que los componentes y el presupuesto de la versión santista son los mismos que se establecieron para AIS, mientras que Finagro tiene planeado ejecutarlos por lo menos hasta 2018. La diferencia es que el programa ahora sí se enfoca de manera explícita en los pequeños y medianos productores, como lo planea hacer el candidato uribista.

La conclusión es que el fantasma de Agro Ingreso Seguro invocado por De la Calle está vivo, pero el uso que le dio para atacar a Duque no se ciñe a la realidad.