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Miércoles, 18 Enero 2017

Álvaro Uribe infla número de bandas criminales en Colombia

Por Sania Salazar

Aunque es una forma de delincuencia difícil de medir con exactitud, la Policía y la Fundación Pares calculan que es una cifra muy inferior a las 3.500 que asegura el senador.

“La paz con las Farc no es la paz de Colombia, qué van a hacer con las 3.500 bandas criminales”, preguntó el senador Álvaro Uribe, del Centro Democrático, partido opositor, a un grupo de periodistas mientras entregaba unas declaraciones en Washington en diciembre pasado.

¿3.500 bandas criminales? “Más de 3.500 bandas criminales”, aseguró la senadora del mismo partido, Paloma Valencia, en una entrevista al Diario del Huila.

La preocupación por las bandas criminales que delinquen en el país no es solo de los uribistas, es un problema sobre el que investigadores, académicos y políticos, entre otros sectores sociales, han llamado la atención, pero que se ha calculado en una cifra muy inferior a las 3.500, por lo que calificamos la afirmación de Uribe como falsa.

“Son al menos cinco estructuras criminales de alcance nacional, las cuales tienen capacidad territorial y militar para generar terror entre las comunidades y al menos 27 pequeñas bandas que operan de manera localizada”, calcula Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, en un informe titulado “Bandas criminales, el riesgo del posconflicto”.

Colombiacheck contactó telefónicamente y por medio de whatsapp a la coordinación de comunicaciones del Centro Democrático para saber la fuente de la cifra, pero no nos contestaron por ninguno de estos canales.

En sus justas dimensiones

En el informe de Pares se hace referencia, también, a información suministrada por la Policía que indica que además del clan Úsuga, los Rastrojos, las disidencias del Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia, Erpac, y las Águilas Negras esa institución ha identificado “otras 27 bandas criminales que operan en al menos 157 municipios del país”.

“De acuerdo a este diagnóstico, la situación de las Bacrim ha vuelto a su etapa inicial, cuando en 2008 se conocía de la existencia de 32 estructuras criminales en el país. Sin embargo, más allá de la multiplicidad de posibles estructuras, este diagnóstico deja en evidencia las falencias de las autoridades para entender el fenómeno de las bandas criminales y la amenaza que representan estas estructuras para la aplicación del acuerdo de paz”, explica Ávila.

El investigador explica que las Bacrim son una diversidad de estructuras criminales que pueden estar agrupadas en una misma organización como los Urabeños, el Clan Úsuga o los Rastrojos y que esa diversidad ha dificultado la comprensión del problema.

El problema no es de números

Las bandas criminales son una de las grandes amenazas para la paz en Colombia pues están ocupando los territorios que han dejado las Farc y harían lo mismo con las que deje el ELN, si prospera la negociación con ese otro grupo subversivo. Las Bacrim van detrás del control de los negocios ilegales que hay en esas zonas del país, panorama que delimita bien la nota titulada “Con las Farc afuera, otros amenazan la paz”, publicada en el diario La Patria.

“Las amenazas y la muerte a líderes de la restitución de tierras, a defensores de derechos humanos y a promotores de las negociaciones de paz, son actividades que ligan, abiertamente, a las bandas criminales con el pasado paramilitar, pero ahora sólo, en ocasiones, apelan a un discurso antisubversivo y en algunas zonas son palpables las alianzas con las Farc y el ELN”, este es, según León Valencia, de Pares, una de las conclusiones de un estudio que hicieron sobre la situación de estas organizaciones.

Además Valencia señala que sobre la presencia de estos grupos en el país hay distintas valoraciones en la Policía, la Fiscalía y las organizaciones no gubernamentales, pero que su fundación “ha detectado actividades de estas fuerzas en 275 municipios de 27 departamentos”.

“Hay, desde luego, una volatilidad enorme de estos grupos por las capturas, las muertes y las disoluciones de sus estructuras, pero lo que está plenamente demostrado es que el número y la extensión de los Bandas Criminales exceden bastante los cálculos que tiene la Fuerza Pública que registra unas 4.900 personas que integran estas organizaciones”, indica Valencia.

El momento por el que atraviesa el país exige más que nunca que se encuentre rápidamente una manera eficaz de acabar con estas bandas, estrategia que pasa, según Juan Carlos Garzón, investigador asociado de Ideas para la Paz, por llegar a un consenso sobre si son bandas criminales o paramilitares, así como por quién y cómo debe combatirse.

El pasado 11 de enero el Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas insistió en que “decir que hay paramilitares es darles un reconocimiento político”. Dos días después se conoció el informe anual de la ONG Human Rights Watch en el que se asegura que la desmovilización de los paramilitares “presentó grandes falencias” y terminado el proceso “numerosos miembros permanecieron activos y se reorganizaron conformando nuevos grupos”.

“Los grupos sucesores, que con frecuencia son liderados por miembros de organizaciones paramilitares desmovilizadas, siguen cometiendo abusos generalizados como asesinatos, desapariciones y actos de violencia sexual”, asegura el informe.

Mientras el contrapunteo pesiste, los criminales siguen en lo suyo y la población afectada reclama soluciones rápidas y eficaces.

Martes, 06 Noviembre 2018

Colombia no tiene en La Macarena “la fosa más grande de Latinoamérica” y la foto que lo asegura fue tomada en Bosnia

Por Ana María Saavedra

Una foto de una fosa común en Srebrenica, Bosnia está siendo usada para confundir a usuarios de redes sociales diciendo que se trata de una foto tomada en Colombia.

El 13 de octubre comenzó a rotar en Facebook una publicación que dice:

“Ahi tienen esta huaca (como ninguna otra) pa q se hagan ricos los defensores del PROCESO DE PAZ” (sic)

La nota es acompañada por una imagen en la que se ve un pantallazo de una nota de Radio Santa Fe titulada “Hallan la fosa común más grande de Latinoamérica en Colombia”, junto a la leyenda: “Escalofriante, triste y doloroso hallazgo. Dos mil cuerpos sepultados cerca a un campamento de las Farc”.

Publicación falsa sobre supuesta fosa común de las Farc

La misma noticia ha sido compartida en twitter, pero allí le cambiaron las palabras “campamento de las Farc” por “cuartel militar”.

Publicación falsa sobre supuesta fosa común en cuartel militar

 

En Colombiacheck verificamos estas cadenas y te explicamos por qué son falsas.

La foto

Esta fotografía, en efecto, fue usada por Radio Santa Fe (y otros portales) para ilustrar una noticia en 2010.

Pero la foto, en realidad, es de una fosa común hallada en 1996 en Srebrenica, Bosnia, tras una de las masacres más grandes de la historia moderna europea.

 

Tras hacer una búsqueda inversa de imagen, Colombiacheck encontró que la fotografía fue tomada en 1996 por Kevin Coombs, un fotógrafo de la agencia de noticias internacional Reuters.

En los resultados de esa búsqueda inversa, también encontramos que la foto ha sido usada decenas de veces para ilustrar noticias (tanto falsas como verdaderas) de otras fosas comunes encontradas en el mundo.

La fosa de La Macarena

La noticia de la fosa hallada en el municipio de La Macarena, Meta, fue publicada en julio de 2010 por diferentes medios de comunicación.

La información se daba por declaraciones de la entonces senadora Piedad Córdoba, quien asistió a una audiencia en esta población junto con una delegación de políticos de Europa y Estados Unidos, encabezada por seis eurodiputados.

 

 

 

 

Algunos medios, como Radio Santa Fe, publicaron que esta era la “fosa común más grande de Latinoamérica” y replicaron algunos comentarios de Córdoba en los que aseguraba que los cadáveres pertenecían a víctimas de ejecuciones extrajudiciales, también llamadas “falsos positivos”.

En realidad, no había una fosa común, sino una parte del cementerio de La Macarena en la que estaban algunos cadáveres enterrados sin identificar.

Luego de estas informaciones, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos realizó inspecciones en el cementerio y encontró “indicios de una gran cantidad de cadáveres no identificados enterrados individualmente en el cementerio municipal de La Macarena”.

Según esta misma entidad, “hasta la fecha, la Oficina no ha encontrado indicios de la existencia de una fosa común, ni de enterramientos clandestinos en la cabecera municipal, pero no descarta la posibilidad de recibir nuevas informaciones que puedan servir para precisar, enriquecer o ajustar su contenido”.

Según el informe, “la falta de transparencia sobre la procedencia, identidad y las circunstancias de la muerte de las personas enterradas como no identificadas en el cementerio de La Macarena son de particular preocupación frente a la práctica extendida de las ejecuciones extrajudiciales en el país reportada por la Oficina en sus informes anuales desde el año 2004”.