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Martes, 18 Agosto 2020

Cuentas alegres: la repartición mal hecha de 117 billones de pesos para la pandemia que hacen en redes

Por José Felipe Sarmiento

Una publicación dice que a cada colombiano le tocaban 2,3 millones de pesos en subsidios por COVID-19. Esa es solo una división simple de la plata que el Estado tiene para enfrentar la crisis.

En una publicación de Facebook, compartida 29.000 veces, aseguran lo siguiente: “Duque afirma que gastó 117 billones en pandemia, es decir “cada colombiano ha recibido 2’340.000 pesos en ayudas-subsidio”.

Publicación de Facebook sobre gasto del Gobierno en pandemia

Sin embargo, al verificar este mensaje que se volvió viral en redes encontramos que es cuestionable. Lo único real es la cifra, que corresponde con la que ha anunciado el Gobierno como inversión de cara a la crisis económica y sanitaria por el COVID-19 y que, de hecho, sí ha sido cuestionada por expertos. Pero las declaraciones del mandatario están descontextualizadas, mientras que el cálculo por persona se basa en una simple operación matemática que tampoco corresponde con la realidad.

El pasado 27 de mayo, en su programa de televisión diario sobre la gestión del Gobierno frente a la emergencia global, Duque presentó un gráfico sobre “todo el aporte económico que ha hecho Colombia” con ese propósito. “Estamos hablando de casi 11,04 por ciento del PIB [producto interno bruto]. Es una cifra que supera los 117 billones de pesos”, agregó.

En seguida mostró un diagrama para especificar los diferentes rubros sumados para obtener esos datos. El mayor equivale a 60,2 billones de pesos, 5,67 por ciento del PIB, de capitalización al Fondo Nacional de Garantías (FNG) para créditos de nómina. Le siguen 24,8 billones, 2,33 por ciento del PIB, que corresponden al Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME) y 23 billones, 2,17 por ciento del PIB, que el Banco de la República destinó a subastas de liquidez, entre otros.

Esto implica, en primer lugar, que los 117 billones totales no son para distribuirlos solo en ayudas y subsidios para ciudadanos individuales y que incluyen medidas que no dependen exclusivamente de Presidencia. En particular, este es el caso de los recursos inyectados al sistema financiero por el Emisor que, como explicamos en otro chequeo, tiene una junta directiva que toma esas decisiones con independencia del mandatario de turno.

De hecho, Duque le dio paso enseguida al viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, quien afirmó que “el Estado, como un todo, ha venido haciendo un esfuerzo muy, muy grande por atender la emergencia”. Así, reconoció que las cuentas presentadas en el gráfico incluían recursos de entidades estatales en general, no solo la plata que depende directamente del primer mandatario y su gabinete.

Por otro lado, la revisión de los datos presentados en la emisión también permite concluir que estaban contando dineros que no habían sido utilizados todavía sino que se habían dejado disponibles para usarlos más adelante. Es el caso, por ejemplo, de los que están destinados a garantizar los créditos de nómina en caso de que las empresas beneficiarias incumplan con los pagos en el futuro.

Otros rubros, en lugar de ser ayudas entregadas, correspondían a alivios por los que la Nación dejó de recibir recursos. De esta manera, incluyeron 2,21 billones de pesos por descuentos o aplazamientos en el cobro de impuestos dentro de los 117 billones totales.

Hacia el final de su intervención, que duró casi cinco minutos, Londoño resumió los “esfuerzos” con la mención de varias categorías, con lo que corroboró lo anterior. Dijo que las medidas contabilizadas eran “de gasto directo, de compromiso de recursos futuros en caso de que los créditos no se den, de disminución de ingresos por parte de la Nación al decir ‘no cobro ciertos impuestos’ y de disponer de recursos para para que todo nuestro sistema de intercambio funcione, como lo ha hecho el Banco de la República”.

Las críticas al gobierno

El comunicado que emitió el gobierno ese día, con base en las cifras y declaraciones de Duque y Londoño en el programa, cambió los tiempos verbales usados por ellos (“Colombia invierte”, “está invirtiendo”) pero mantuvo las cifras. Estas fueron defendidas un mes después por Diego Molano, director del Departamento Administrativo de la Presidencia, en entrevista con el diario El Tiempo, después de que el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana publicó un informe en el que cuestionó la manera de sumar del gobierno.

El documento académico señaló que los recursos dispuestos para garantía de créditos no cuentan como gasto en la atención de la pandemia. De entrada, esto excluyó 6 de los 11 puntos del PIB que habían incluido en sus cuentas tanto el presidente como el usuario de Facebook que calculó la supuesta repartición.

“La principal fuente de recursos que verdaderamente pueden constituir un gasto”, según la institución, es el FOME. No obstante, el decreto que lo creó también admite que la plata sea utilizada en capitalizaciones y garantías, como está explicado en el especial de Colombiacheck y Cuestión Pública que detalla la norma. En todo caso, el fondo representa una quinta parte de los 117 billones y apenas el 2,4 por ciento del PIB. Además, esta cifra era apenas de recursos disponibles “a la mano”, pero tampoco correspondía a lo ya gastado, como se interpreta en la publicación viral.

“Si bien no es de esperarse que todos los recursos destinados a la emergencia hayan sido ejecutados, es extremamente preocupante –e incumple con el espíritu de la Ley de Transparencia (Ley 1712 de 2014)– que no exista un plan de gasto detallado para la respuesta a la pandemia que pueda ser conocido por el público, y que la única fuente a través de la cual la ciudadanía puede enterarse de los planes del gobierno sean declaraciones casuales de funcionarios”, advirtió el informe del Observatorio Fiscal.

Hasta el pasado 3 de agosto, el FOME había desembolsado 11,2 billones de pesos, el 44 por ciento de su contenido. De este monto, la universidad confirmó que 7,9 billones se destinaron a subsidios. Esto es apenas el 6,7 por ciento de los 117 billones que la publicación divide con ligereza entre 50 millones de colombianos.

Ni siquiera ese monto, mucho más pequeño, se reparte así. Un poco más de la mitad, 4,1 billones de pesos, fueron para financiar el programa Ingreso Solidario. Este beneficia a 3 millones de personas que están por fuera de otros programas sociales del Gobierno y que se escogen por medio de un cruce de bases de datos para que sean quienes realmente lo necesitan, de acuerdo con lo establecido por el Departamento Nacional de Planeación en la resolución y el manual operativo sobre este beneficio.

Otros 2,1 billones han sido para las transferencias adicionales de Familias en Acción, Jóvenes en Acción y Colombia Mayor. Estos tres programas están dirigidos a familias pobres, indígenas, afrodescendientes o víctimas del conflicto armado. También se utilizan bases de datos para focalizar la ayuda, en especial el Sistema de Selección de Beneficiarios para Programas Sociales (Sisbén).

Los 1,7 billones de pesos restantes son de subsidios a la nómina, aunque el Gobierno asegura que otros 700.000 millones corresponden a giros de agosto, con lo que serían 2,4 billones. Estos recursos pertenecen al Programa de Apoyo al Empleo Formal, destinado a las empresas que hayan perdido por lo menos una quinta parte de su facturación debido a la crisis por la pandemia, para que el Estado cubra el 40 por ciento de un salario mínimo de sus empleados.

En resumen, el estado de Facebook es cuestionable porque el gobierno sí ha dicho que el Estado ha hecho “esfuerzos” por 117 billones de pesos para atender la crisis por el COVID-19, pero todavía no se ha gastado toda esa plata y la cifra tiene varias imprecisiones sobre lo que se puede considerar gasto del Gobierno.  Entre tanto, el pequeño porcentaje que sí se ha ido ya en subsidios nunca estuvo destinado a repartirse por igual entre todos los habitantes del país, sino entre poblaciones pobres, más vulnerables o con mayor afectación económica por la emergencia.

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Viernes, 07 Febrero 2020

Coronavirus de Wuhan no tiene relación con coronavirus canino

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

El coronavirus existe para casi todas las especies de animales, pero el virus que le da a los perros no es el mismo en gatos ni en humanos.

Una publicación que ha sido compartida cientos de veces en Facebook afirma que “el coronavirus ya ha existido, incluso en animales domésticos, también ha habido la vacuna para contrarrestar este virus”. La imagen que acompaña el texto es una foto de un empaque de la “Vacuna contra coronavirus-parvovirus canino”.

Captura de pantalla de la página de Facebook que difunde la desinformación

Según el autor de la publicación, “el negocio de las transnacionales farmacéuticas, controlado por los dueños del mundo, junto con la corrupta prensa mercantil” han dado vida al coronavirus de Wuhan que tiene en alerta al mundo actualmente.

Pero lo que afirma la publicación es una desinformación que utiliza datos parcialmente ciertos para sugerir una falsa conspiración.

“El coronavirus ya ha existido”

Como explicó Maldita Ciencia, en el artículo que reproducimos en Colombiacheck, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el coronavirus es una gran familia de virus que causa enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV). En el caso actual, se trata de una nueva cepa nunca identificada en humanos (2019-nCoV).

En ese sentido, es cierto lo que dice el texto de la publicación de Facebook al inicio: el coronavirus ya ha existido. 

Asimismo, también es cierto que incluso lo hayan tenido animales domésticos pues, de acuerdo con Giovanni Vargas, docente del departamento de salud animal de la Universidad Nacional de Colombia, el coronavirus es ‘especie específico’; es decir que hay un coronavirus para cada especie de animales. Hay un coronavirus para perros, uno para gatos, uno para cerdos, uno para murciélagos.

Esta característica no es exclusiva del coronavirus, pues también existe una gran familia del virus de la gripa y hay un tipo para cada especie con características moleculares particulares para cada una.

Y la relación entre la especie y el virus es totalmente distinta en cada caso, “es decir que si se le inyectara a un perro coronavirus de gato, no le va a pasar nada”, explica el docente. Lo mismo aplica para los humanos; el coronavirus de los perros no puede afectarnos.

Sobre este respecto, según explica el Centro de control y prevención de enfermedades (Center for Disease Control and Prevention, CDC), al principio muchos de los pacientes en el brote de Wuhan, China, habían tenido algún vínculo con un mercado de animales, lo que sugeriría la propagación del virus de animal a persona. Sin embargo, un número creciente de pacientes no han estado expuestos a los mercados de animales, lo que indicaría que se está produciendo es un propagación de persona a persona. 

En cualquier caso, es difícil comprobar la cadena epidemiológica para determinar cómo se dio el contagio, casi imposible, según Vargas. Lo que se sabe hasta el momento es que el 2019-nCoV es una mutación de un coronavirus que pudo desarrollarse en los seres humanos. “Y cuando un virus tiene una mutación puede llegar adquirir propiedades que le permiten ser más agresivo, deja de ser el inicial y pasa a ser el nuevo virus”, indica Vargas.

Volviendo a la familia del coronavirus, los síntomas que tiene el virus en cada especie son distintos. En perros es como una gastroenteritis leve o moderada, que causa diarrea pero no requiere manejo médico en algunos casos, en otros requiere un soporte de líquidos y protectores gastrointestinales. En los gatos causa peritonitis infecciosa, se caracteriza por acumulación de líquido en la cavidad abdominal y puede causar la muerte del animal en pocos días.

En el 2019-nCoV los signos de infección implican síntomas respiratorios, fiebre, tos, falta de aliento y dificultades respiratorias, según la OMS. De modo que es falso lo que dice la publicación de que los síntomas que tienen los caninos “son similares a los que sufren actualmente los humanos”.

La vacuna

Ahora bien, también es verdadera la imagen que acompaña al post; sí existe una vacuna contra el coronavirus canino y la foto que comparte corresponde al laboratorio Zoetis

Desde hace muchos años se aplica esta vacuna a los perros, a pesar de que en Colombia no se haya aislado este virus en caninos. De acuerdo con Vargas, “la capacidad de protección de la vacuna no es del 100 por ciento y en algunos pacientes vacunados se han observado algunos signos leves de la enfermedad, según lo reporta la literatura”. 

Además, la vacuna funciona específicamente para el coronavirus canino. Ni siquiera se utiliza en gatos que también sufren coronavirus, aún cuando para estos animales la enfermedad sí es mortal. Es más, no hay aún una vacuna para el coronavirus felino.

De acuerdo con el docente de la Universidad Nacional, la limitación en la creación de vacunas para el coronavirus es la capacidad que tiene este de mutar. “Cuando muta su aspecto físico cambia. Entonces, se crea una vacuna de una estructura física que conoces, pero si cambia la estructura, la vacuna no funciona”, indica Vargas.

De modo que es desacertado sugerir que porque existe la vacuna contra el coronavirus canino, las farmacéuticas están esperando a que haya más contagiados del 2019-nCoV para vender la vacuna ya existente.

Los síntomas del coronavirus canino

En su parte final, el texto del post de Facebook se concentra en el coronavirus canino y señala que “es una enfermedad altamente contagiosa pero relativamente leve, lo que significa que el perro no tendrá otra infección intestinal al mismo tiempo”. Afirmación que es falsa de acuerdo con Giovanni Vargas porque el fenómeno de coinfección es muy común. Es decir que un perro puede presentar otras infecciones al tiempo que el coronavirus. Incluso puede tener una infección combinada de virus, bacterias y parásitos al mismo tiempo.

“Los perros que corren un alto riesgo de adquirir CVC son aquellos que se entrenan intensamente o viven en condiciones insalubres y en una gran manada”, dice la publicación. Y pues es cierto y hasta obvio, porque todo animal, incluido el ser humano, tiene mayor riesgo de contraer cualquier infección si está en hacinamiento y vive en condiciones insalubres.

Los síntomas que se presentan en perros  incluyen vómito, diarrea de color amarillo (a veces líquida), deshidratación, no siempre se presenta fiebre y no tiene ninguna afectación de tipo respiratorio.