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Verdadero pero...

Viernes, 08 Mayo 2020

El 95 por ciento de camas UCI para atender pacientes con COVID-19 están vacías, pero la mayoría están en el centro del país

Por Laura Rodríguez Salamanca

El presidente dio esta cifra el 28 de abril; y es cierta, pero deja por fuera que hay departamentos como Amazonas y Arauca sin camas disponibles, y Vichada, Guainía y Vaupés sin datos.

El pasado 28 de abril, en su habitual Facebook Live de las 6 p.m., el presidente Iván Duque dijo: “hoy Colombia tiene más de 5.300 Unidades de Cuidado Intensivo y tiene hoy disponibles para enfrentar al [COVID-19] alrededor de 2.800, según los indicadores que tiene el Ministerio de Salud. (...) Y cuando vemos que hay 115 utilizadas, podemos darnos cuenta de que tenemos más del 95 por ciento de las UCIs dispuestas para enfrentar el COVID-19 vacías. Es decir, a la espera de que tengamos pacientes”.

Sus declaraciones no fueron bien recibidas por varios usuarios de redes sociales que pusieron en duda estos datos. Pero verificamos los datos que dio el presidente y encontramos que, aunque son ciertos, dejan de lado información importante para entender la capacidad hospitalaria instalada para atender la emergencia sanitaria en el país.

Una de las razones por la que los usuarios desconfiaban de la información era que, al inicio de la emergencia sanitaria en Colombia, más exactamente el 17 de marzo, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas publicó un comunicado con recomendaciones para abordar la pandemia, en el que expresó: “Colombia cuenta con 12.000 camas entre unidad de cuidados intensivos (UCI) y unidad de cuidados intermedios de adultos, de las cuales 5.300 camas son UCI con una ocupación cercana al 80%”. 

Dado que Duque citó al Ministerio de Salud como fuente de la información que compartió con los ciudadanos, nos comunicamos con los asesores de la oficina de prensa de esa cartera para aclarar las dudas y preguntar sobre el origen de los datos. Nos explicaron, a través de WhatsApp, que la información proporcionada por el presidente se basaba en el plan de expansión de servicios de salud decretado por el Gobierno, que contemplaba en su primera fase [Ampliación de la Capacidad Instalada] la liberación de alrededor del 50 por ciento de las 5.300 camas de UCI, para lograr una meta de disponibilidad de alrededor de 2.650 UCI.

Etapas de expansión

También nos compartieron un comunicado de prensa del 4 de mayo en el que el ministro, Fernando Ruiz, comentaba la superación de esta etapa. “Colombia cuenta con un plan de contingencia para la expansión hospitalaria que consta de cuatro etapas. La primera es liberación de la capacidad instalada existente, reduciendo el número de pacientes que necesitarían de UCI. Esta, anunció el ministro, ya fue superada”, dice el documento.

También pedimos el concepto de José Luis Accini, presidente de la Asociación Colombiana de Cuidado Crítico y Cuidado Intensivo. Y nos respondió: “Si resumimos el número de pacientes que hoy se encuentran en cuidados intensivos, no da una ocupación mayor del cinco por ciento. Esto quiere decir que el 95 por ciento están esperando pacientes. Hay que recordar que estamos en una fase de ascenso de la pandemia en Colombia, no hemos llegado a pico; y para llegar a las 9.000 camas efectivas y resolutivas de atención faltan algunas semanas. Pero hay que tener la tranquilidad de que el número de pacientes está por debajo de la capacidad de respuesta, muy por debajo, al punto de que esto inquieta mucho a las clínicas y a las instituciones que han generado planes de expansión. Tienen muchas camas ahí que no están siendo utilizadas por pacientes con COVID-19 ni por otro tipo de pacientes porque se ha venido a menos el número de cirugías, la cantidad de pacientes con trauma, etc.”.

Además consultamos un visualizador de datos con la capacidad de UCI en Colombia del Ministerio de Salud, construido con datos del Sistema Monitoreo MinSalud y los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias territoriales, CRUE. Y los datos coincidían en cierta medida con los presentados por Duque [la capacidad ha aumentado un poco desde el día del anuncio del presidente debido a que el plan de expansión hospitalaria continúa y a que, como nos respondió por WhatsApp una de las asesoras de prensa de presidencia, “la cuarentena ha servido para que haya menos riñas y accidentes, y eso también descongestiona”].

Según el mismo visualizador, del total de camas de UCI del país dispuestas al siete de mayo (5.955), hay 2.830 para pacientes con COVID-19, que corresponden al 48% de todas las que hay en el país. Y de estas 2.830, hay 115 ocupadas por pacientes con casos confirmados del nuevo coronavirus. Es decir, el 95,93 por ciento de las camas de UCI (de las que están dispuestas para pacientes con COVID-19) están vacías, como dijo Duque. 

Visualizador de datos Colombia

Sin embargo, las cifras presentadas dejan por fuera otros datos que encontramos en el visualizador del Ministerio de Salud y que son importantes para entender la capacidad hospitalaria instalada. Por ejemplo, el hecho de que ese 95 por ciento de las camas de UCI vacías para pacientes con COVID-19 están ubicadas en su mayoría en el centro del país. 

Y es que hay departamentos sin camas disponibles como Amazonas (que para el momento del cierre de este artículo tenía 418 casos de contagio de coronavirus confirmados), Arauca, y San Andrés y Providencia. 

Visualización Amazonas

Arauca

San Andrés y Providencia

Hay otros con pocas camas de UCI disponibles como Chocó (4), y Putumayo (2). 

Chocó

Putumayo

Además, el visualizador del ministerio no tiene datos disponibles para Guainía, Vaupés, Vichada, ni Guaviare. 

Guaviare

 

Entonces, calificamos como ‘verdadera pero’ la afirmación de Duque de que el 95 por ciento de las camas de UCI dispuestas para para pacientes con COVID-19 están vacías, porque aunque el dato es cierto, no tiene en cuenta que la ubicación de esas instalaciones está casi que concentrada en el centro del país, dejando por fuera a departamentos como Amazonas y San Andrés y Providencia. 
 

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

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Falso

Viernes, 21 Agosto 2020

Lavarse la boca con sal no ‘alcaliniza’ el cuerpo ni evita el coronavirus

Por Andrés Felipe Martínez - RedCheq

No hay evidencia convincente de que enjuagarse la boca con sal o sal diluida en agua brindará protección contra el COVID-19. Por el contrario, un exceso de consumo puede afectar la respuesta del sistema inmune.

Una información que ha circulado en distintos perfiles de Facebook (1 y 2), asegura que un “equipo de químicos alemanes, con un 100% de certeza” que usando “un poquito de sal el Coronavirus no nos afectará”. 

“Sólo hay que tocar la sal con la lengua (sin agua), esparcirla dentro de la boca y luego escupirla. ¡No tiene que tragarla! Así de simple”, continúa la publicación, que al final asegura que esta es una medida para “alcalinizar la garganta” evitando que el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que produce la enfermedad del COVID-19 ingrese al cuerpo. 

“Incluso si [el virus] entra a su garganta morirá allí”, concluye la información.

 Captura de pantalla desinformación

En Colombiacheck consultamos a expertos para valorar la conveniencia de este ejercicio casero para evitar el contagio del SARS-CoV-2, y sus respuestas permiten concluir que el método no funciona. Pero además, que puede provocar deshidratación en las personas que lo realicen, lo que afecta directamente la capacidad de respuesta del sistema inmunológico ante la entrada de cualquier virus.

La información parte de la idea de que “alcalinizar” la boca y la garganta evitaría que el virus pueda contagiar al organismo. 

Primero, se debe explicar que “alcalinizar” implica modificar el balance de químicos, llamados ácidos y bases en el cuerpo, lo que es comúnmente medido como unidades de pH, o potencial de hidrógeno, que indica la concentración de iones de hidrógeno presentes en el organismo, tal como lo explicó en un chequeo anterior Alfonso Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN).

La medida de pH tiene una escala que va de 0 a 14, donde 7 se considera un valor neutro. Menos de 7 es más ácido; y más de 7 es más alcalino. Y esto puede ser medido en los seres humanos a partir de la saliva, la sangre o la orina. 

En el cuerpo humano, los riñones y los pulmones se encargan de mantener el pH balanceado y cualquier desequilibrio podría implicar afecciones graves de salud. Así lo explica el epidemiólogo clínico Róbinson Pacheco, magíster en ciencias biomédicas con énfasis en control de infecciones: “Tu sistema debe funcionar a unos pH exactos, si se desequilibran pueden representar una acidosis metabólica o una alcalosis, que son aún peores para el organismo”.

La alteración del pH regular en el organismo puede ser síntoma de algunas enfermedades como la diabetes o determinadas intoxicaciones. Y también puede provocar en las personas problemas como arritmia o trastornos neurológicos, según Pepe Alcamí, virólogo del Instituto de Salud Carlos III, en España, citado por el portal de verificación Maldita Ciencia

Ahora, ¿se puede modificar el pH con enjuagues de sal? El epidemiólogo Pacheco lo niega de esta forma: “En realidad no, la sal está compuesta de Cloro y Sodio, y ninguno tiene propiedades para modificar el pH del cuerpo”, y recuerda que alcalinizar dependería de una disminución de los niveles de dióxido de carbono o el aumento bicarbonato en el organismo.

En ello coincide el médico familiar y docente de la Universidad Icesi de Cali, Lauro Rivera, quien señala que “no tiene ningún sustento fisiopatológico pensar que el enjuague con sal podría modificar el pH a más alcalino”.

“Alcalinizar el cuerpo es posible sólo mediante procedimientos endovenosos y muy especializados, no se hace simplemente con gárgaras y buches”, señala Rivera.

El uso de sal en la boca para prevenir el contagio por coronavirus ha sido desestimado ya por la Organización Mundial de la Salud, OMS, quien aseguró a la sección de verificación de la agencia internacional AFP, que “no hay evidencia convincente de que enjuagarse la boca con sal o sal diluida en agua brindará protección para esta enfermedad”. 

En cambio, la OMS sigue asegurando que la mejor recomendación por ahora es mantener prácticas como el lavado frecuente de manos, proteger con el codo o con un pañuelo los estornudos o la tos, evitar el contacto con personas enfermas y cocinar bien los alimentos. “Esto ayudará a proteger a las personas de este nuevo coronavirus, pero también de una variedad de otras enfermedades”, ha dicho la OMS.

Para el epidemiólogo Pacheco, el enjuague con sal con tanta frecuencia, como lo recomienda la publicación de Facebook, podría traer más bien efectos adversos para las personas. 

“En todo caso, si la sal tuviera algún resultado, el efecto solo duraría mientras pases saliva, por que nuestro sistema se autorregula constantemente, volvemos al estándar de pH. Estarías probando sal con mucha frecuencia, y eso, estamos seguros, puede provocar una deshidratación, y ahí sí es peor, porque el sistema inmunológico no va a funcionar para protegernos de cualquier virus”, concluye el especialista. 

La idea del uso de sal, enjuagues bucales o el consumo de algunos alimentos para elevar el pH del cuerpo, como medida para prevenir el coronavirus, es una desinformación que ha circulado con distintas versiones en redes sociales. Y ya ha sido desestimada por expertos en chequeos anteriores realizados en Colombiacheck (1, 2 y 3).

La premisa parte de una verdad, y es que los virus sí pierden su efecto de contagio en niveles de pH extremos. Sin embargo, aún no hay sustento para pensar que el consumo de sal, líquidos o algún alimento pueda modificar el pH del cuerpo. Así lo explica el experto Alcamí citado por Maldita Ciencia:

“El SARS-CoV-2, igual que muchos otros virus, entra en las células de nuestro organismo utilizando un proceso llamado endocitosis, que consiste en la unión con un receptor de la célula para introducir en ella los llamados endosomas. Si el pH del endosoma aumenta y se hace alcalino, entonces no se produce la fusión del virus con la membrana del endosoma, el virus no puede completar su ciclo infeccioso y muere", dice el virólogo. 

Sin embargo, "el pH de los endosomas no es influido por los alimentos. Incluso si nos intoxicáramos crónicamente con antiácidos, el pH de nuestros endosomas no va a cambiar".

En ese sentido, es falsa la información que circula en Facebook sobre el uso de sal con frecuencia como método casero para evitar el contagio del coronavirus.