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Viernes, 01 Junio 2018

El fantasma del conflicto les sirve a Uribe y Petro

Por José Felipe Sarmiento Abella

Uno antes y otro después de las elecciones, ambos compartieron versiones sobre amenazas falsas o desconocidas por las autoridades en los municipios supuestamente afectados.

El expresidente y senador Álvaro Uribe madrugó el 27 de mayo a votar y a difundir un panfleto en el que un frente de las disidencias de las Farc supuestamente imponía restricciones a la movilidad de los habitantes de siete municipios del norte del Cauca para las elecciones presidenciales.

 

 

La senadora uribista Paloma Valencia, oriunda de ese departamento, había publicado el mismo volante el viernes anterior. La congresista incluso etiquetó en la publicación a la Misión de Observación Electoral (MOE) y la Fiscalía a manera de denuncia pública. Incluso medios locales y la emisora Blu Radio reseñaron la información el sábado.

 

 

Los papeles, en efecto, empezaron a circular días antes en esa zona del país. El personero municipal de Caloto, Luis Arturo Moreno, le confirmó a Colombiacheck.com la existencia de las amenazas, aunque también señaló que la jornada electoral había transcurrido con “total tranquilidad”. Además, dijo que la situación de orden público en el municipio ha mejorado desde que empezó el cese bilateral del fuego con las Farc.

Lo mismo señaló la secretaria de Gobierno de Piendamó, Natalia Palma, quien agregó que, según las bases de datos de las Fuerzas Militares, el supuesto comandante Guatoto del panfleto no existe.

Además, el frente 29 de las Farc sí se separó de la guerrilla para mantenerse activo, pero su zona de influencia está en el sur del departamento, como lo confirmó la Fundación Ideas para la Paz en su informe sobre disidencias.

La Fiscalía no incluyó el caso en su consolidado sobre los hechos relevantes de la jornada electoral. No obstante, Palma y Moreno coincidieron en que sí hay una investigación para dar con los verdaderos autores de las amenazas. Sobre todo en Piendamó, donde ya habían circulado otros volantes falsos parecidos, pero dirigidos a personas específicas, antes de los comicios legislativos del 11 de marzo.

En consecuencia, el mensaje de la senadora Valencia es una denuncia que no se puede descalificar porque el panfleto sí circuló. Pero el tuit de Uribe sí le atribuye una veracidad implícita al relacionar “el terrorismo y las elecciones”, lo que se puede considerar como una ligereza.

Los héroes de Murindó

Pero si el expresidente acudió a las disidencias Farc para demostrar una supuesta incidencia de grupos armados en la jornada, Gustavo Petro usó a las Agc para darle dimensiones “heroicas” a la votación que obtuvo en Murindó (Antioquia), con base en una cadena de información igual de ligera.

 

 

El anónimo que compartió el candidato presidencial de la coalición Colombia Humana hace un relato sobre los comicios en ese municipio. Dice que el exalcalde de Bogotá obtuvo allí 612 votos (67,62 %) y el aspirante del Centro Democrático, Iván Duque, fue cuarto con solo 67 (7,18 %), resultado que es cierto según el preconteo de la Registraduría.

Luego enfatiza en que este logro se dio pese a tres panfletos que el grupo armado habría hecho circular días antes para intimidar a la población. Ahí está la imprecisión. “Yo no sé de dónde sacaron eso”, le dijo a Colombiacheck.com el alcalde de la población, Jorge Eliécer Maturana, que se enteró de las supuestas amenazas por las noticias en redes sociales.

El personero municipal, Fredy Urón Freytter, coincidió con el mandatario local en que no le han llegado denuncias y, por el contrario, el domingo transcurrió con tranquilidad. Ambos aclararon, no obstante, que sí hay presencia del Eln en la zona rural y las Agc en la urbana, por lo que la gente podría abstenerse de denunciar por miedo.

Ese mismo temor, según Urón, es el que hace aumentar la participación. “La gente siente la presión y sale a votar, así lo haga mal”, explica. Su teoría podría explicar por qué en Murindó aumentó la abstención en las presidenciales frente a las legislativas, de 61 a 69 %, mientras los votos nulos y no marcados bajaron de 389 a 25.

Así, la participación electoral de este pueblo del occidente antioqueño puede ser heroica por la dificultad y el costo de llegar a los puestos de votación, la parte de la cadena que el personero reconoce como verdadera. Pero la versión de Petro y sus seguidores sobre el supuesto riesgo que representaba votar por él allá es ligera.

De hecho, Urón dice que “después del Acuerdo de Paz se ha mermado mucho la violencia”, aunque todavía haya rezagos del conflicto. Incluso le atribuye el éxito del candidato de Colombia Humana en la población a su defensa de lo pactado en La Habana.

Lo que sí pasó

Mientras los dos candidatos de la segunda vuelta intentan demostrar cómo la violencia todavía intenta afectar los resultados electorales, uno para enfatizar en la necesidad de proteger lo acordado con las Farc y el otro para justificar su propuesta de modificarlo, las autoridades dan balances opuestos para demostrar los beneficios de la paz.

El presidente Juan Manuel Santos se jactó de haber logrado “las elecciones más seguras, más tranquilas, más transparentes, más observadas y con la mayor participación en nuestra historia”.

La aseveración es aproximada a pesar de los reportes favorables de autoridades y observadores, porque hubo lunares que afectaron la jornada. Por ejemplo, la quema de votos por Duque que ordenaron disidentes de las Farc Convención (Norte de Santander) o el asesinato de un testigo electoral de la Colombia Humana en Huila.

Pero en términos generales, las historias sobre intimidaciones que Uribe y Petro replican para fortalecer sus posiciones frente a la paz parecen, cada vez más, fantasmas del pasado.

Conozca la ruta del chequeo
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    Frase: 1. "El terrorismo y las elecciones", tuit con panfleto de amenazas en el norte del Cauca atribuido falsamente a una disidencia de las Farc. 2. "La historia de unos votos heroicos en uno de los municipios antioqueños donde gané: Murindó", tuit con cadena sobre la jornada electoral en ese municipio de Antioquia en medio de supuestas amenazas de las Agc.

    Autor: 1. Álvaro Uribe, expresidente y senador. 2. Gustavo Petro, candidato presidencial de la coalición Colombia Humana.

    Fuentes: Twitter de Uribe, Petro y la senadora Paloma Valencia; notas sobre el tema en las emisora Blu Radio y Patía F.M.; Luis Arturo Moreno, personero de Caloto (Cauca); Natalia Palma, secretaria de Gobierno de Piendamó (Cauca); informe sobre disidencias de las Farc de la Fundación Ideas para la Paz; balances consolidados de la jornada electoral de la Fiscalía y el Ministerio del Interior; Misión de Observación Electoral, preconteos de votos de la primera vuelta presidencial y las elecciones legislativas publicados por la Registraduría; Jorge Eliécer Maturana, alcalde de Murindó (Antuiquia), y personero municipal, Fredy Urón; Alcaldía de Convención (Norte de Santander).

    Contexto: Tanto el panfleto del Cauca como la historia de Murindó se habían viralizado en redes sociales entes de que Uribe y Petro, respectivamente, los compartieran y les dieran credibilidad.

    Calificación: Ambas publicaciones son ligeras.

Martes, 19 Septiembre 2017

El conflicto dejó 260.000 muertos de los cuales el 80% era población civil

Por Óscar Felipe Agudelo B.

La frase es de Humberto de la Calle, aspirante a la Presidencia, y según datos del informe ¡Basta ya! y el Registro Único de Víctimas, resulta aproximada pues mencionan cifras cercanas a lo expresado por el exnegociador de paz.

En entrevista con el periódico Publimetro Humberto de la Calle, aspirante a la Presidencia de Colombia, habló de las propuestas que ejecutará en caso de convertirse en el próximo inquilino de la Casa de Nariño. Sin titubeos defendió el Acuerdo de Paz con las Farc en el que tuvo gran relevancia como jefe del equipo negociador del gobierno.

No es la primera vez que De la Calle pretende llegar a la Presidencia de la República, en 1993 aspiró al anhelado cargo mediante el Partido Liberal pero perdió la consulta popular con Ernesto Samper, de quien finalmente fue su vicepresidente en 1994 pero, debido al escándalo por los dineros del narcotráfico que infiltraron la campaña de Samper, decidió renunciar en julio de 1996.

Tras 27 años en el sector público y después de haber ocupado cargos como Registrador Nacional, magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ministro de Gobierno y del Interior, entre otros, De la Calle pretende ser la cabeza del Estado colombiano y para ello muestra, como gran logro en su carrera política, el Acuerdo Final firmado entre el Gobierno y las Farc en 2016.

En la entrevista mencionó distintas propuestas que tiene como aspirante a la Presidencia y una de ellas está enfocada en defender el Acuerdo de Paz. Para recordar el saldo que dejaron cinco décadas de conflicto armado, el aspirante presidencial sostuvo que dicho conflicto dejó “260.000 muertos de los cuales el 80% era población civil”, una afirmación que Colombiacheck decidió verificar.

Para evaluar la veracidad de lo manifestado lo contactamos con el objetivo de conocer el origen de sus aseveraciones pero pese a que lo buscamos en reiteradas ocasiones el aspirante no respondió a nuestra solicitud.

Emprendimos de manera propia la búsqueda de fuentes de información que permitieran verificar los datos expuestos por De la Calle y encontramos el informe ¡Basta Ya! coordinado por el Centro Nacional de Memoria Histórica, Cnmh, que tiene información sobre el conflicto armado con corte hasta 2012.

Según ¡Basta Ya!, el número de personas muertas que dejó el conflicto desde 1958 a 2012 fue de 218.094. De esa cifra 177.307 fueron civiles y 40.787 combatientes.

Las anteriores cifras permiten expresar que de los muertos en el conflicto armado colombiano, en términos porcentuales, el 81.2% se trató de civiles y el 18.7% restante de combatientes.

Todo indica que el aspirante a la Presidencia se fundamentó en estos datos a la hora de su entrevista con Publimetro, sin embargo, no lo podemos afirmar porque De la Calle no atendió el llamado de Colombiacheck.

Este medio consultó al Cnmh para obtener cifras más actualizadas sobre los muertos por el conflicto armado pero nos explicaron que esas cifras se encuentran en sistematización y que se darán a conocer públicamente la última semana de octubre próximo.

Con el objetivo de conocer cifras más actualizadas este medio consultó al Registro Único de Víctimas, RUV, coordinado por el gobierno nacional por medio de la Red Nacional de Información sobre las víctimas.

De la entidad gubernamental nos remitieron el siguiente cuadro y nos explicaron que solo enviaron información sobre muertos de la Fuerza Pública y civiles. Es decir, no incluyeron los combatientes de grupos organizados al margen de la ley como guerrilleros o paramilitares.

Víctimas del conflicto civiles vs de la Fuerza Pública

Según explicó a Colombiacheck Luis Camilo Cárdenas de la subdirección del RUV, la exclusión de los combatientes se presenta porque la entidad gubernamental sólo maneja información de víctimas y no de victimarios. Según Cárdenas los combatientes ajenos a la Fuerza Pública (en este caso de grupos armados) se consideran victimarios.

Con la información aportada por el RUV (con corte a agosto 1 de 2017), los muertos que dejó el conflicto armado corresponden a 270.502 personas, el 99.5% civiles y el restante 0.5% miembros de la Fuerza Pública.

En definitiva, calificamos la afirmación de Humberto de la Calle como aproximada porque las dos cifras oficiales que encontró Colombiacheck son cercanas a lo que él expresó.

La del Cnmh relaciona 218.094 muertos por el conflicto, 41.906 menos de las mencionadas por De la Calle, pero en cuanto al porcentaje mencionado de los civiles muertos por el conflicto el aspirante presidencial solo erró por dos décimas: No se trata del 80% sino el 81.2% de los civiles que perdieron la vida.

En cuanto las cifras del RUV, más actualizadas, De la Calle falla por 10.502. Es decir, el número de muertos que dejó el conflicto no son 260.000 sino 270.502 de acuerdo al RUV. El porcentaje de civiles muertos en los datos del RUV es mayor en relación al informe ¡Basta Ya!, de 99.5% en buena medida porque el RUV no toma en cuenta los muertos que dejó el conflicto por parte de combatientes ajenos a la Fuerza Pública.