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Lunes, 06 Julio 2020

En Colombia no hubo conflictos ni guerras: Cuestionable

Por Sania Salazar

Esta es una de las respuestas del expresidente Álvaro Uribe en la entrevista con La Silla Vacía. En Colombiacheck verificamos varias de sus afirmaciones.

-(sic) aquí no ha habido  fuerzas armadas al servicio de dictaduras como lo hubo en otros países de América Latina, lo que me ha llevado a decir que aquí, con muchos problemas sociales, no hubo conflictos ni guerras- es un fragmento de la respuesta de Uribe a la pregunta anterior.

Lo primero que debemos explicar es que en Colombia sí se registró una dictadura, que duró cuatro años, de 1953 a 1957, tras el golpe militar de Gustavo Rojas Pinilla. 

Lo segundo es que desde hace varios años, Uribe y su partido, el Centro Democrático, niegan la existencia del conflicto armado en el país. Sin embargo, muchos en Colombia y en organismos internacionales tienen una postura contraria.

Colombiacheck había explicado ya que, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, un conflicto armado no internacional o interno se refiere a una situación de violencia en la que tienen lugar, en el territorio de un Estado, enfrentamientos armados prolongados entre fuerzas gubernamentales y uno o más grupos armados organizados, o entre grupos de ese tipo.

También según el CICR, se establece que un país tiene conflicto armado interno bajo dos criterios objetivos del DIH: la organización de las partes y la intensidad de las hostilidades. “Por ‘organización’ se pueden observar, entre otros factores, la cadena de mando, estructura, capacidad para entrenar personal, capacidad para sostener operaciones militares en el tiempo y administración del territorio. Por ‘intensidad’ se pueden tener en cuenta factores como la gravedad, frecuencia y duración de los enfrentamientos, el equipamiento utilizado, el número de heridos y muertos e involucramiento de las fuerzas armadas cuando la policía no es suficiente”. Circunstancias que, técnicamente, se cumplen en Colombia.

Sobre las causas por las que Uribe y su partido niegan la existencia del conflicto armado en Colombia hay varias teorías o explicaciones. El subdirector académico de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, Ariel Ávila, asegura en su libro Detrás de la guerra en Colombia que la administración Uribe se basó en el discurso de la guerra contra el terrorismo, asimilado por gran parte del mundo occidental luego de los ataques de septiembre de 2001 en Estados Unidos (a las Torres Gemelas y el Pentágono), y que una de las líneas de esa estrategia fue la de una “guerra mediática … encaminada  a quitarle legitimidad a las guerrillas. Se llegó incluso a hablar de una guerra contra el terrorismo y se negó el concepto de conflicto armado”. 

En el libro La batalla por la paz, Juan Manuel Santos, expresidente y exministro de defensa de Uribe, asegura que durante el gobierno del antioqueño prácticamente se proscribieron los términos “guerrilleros” o “subversivos”, que podían dar cuenta del origen político de la lucha de grupos como las Farc y el ELN, y se reemplazaron por términos como  terroristas, narcoterroristas o bandidos.

“Aquí es donde entra la doctrina de la negación del conflicto. De acuerdo con ella, en Colombia no había conflicto interno armado por razones como las siguientes: primero, porque Colombia tiene una democracia sólida enmarcada en un Estado de derecho, y no es una dictadura ni ninguna clase de régimen tiránico o de facto. Por eso, cualquier levantamiento armado contra el Estado es un acto de terrorismo y no una sublevación con motivos valederos”, explica Santos.

Las otras razones, según el expresidente, apuntaban a que las justificaciones de una guerrilla que se proclamaba comunista perdían piso luego de la caída del Muro de Berlín en 1989 y por consiguiente lo que quedaban eran grupos criminales dedicados al secuestro y al narcotráfico. También porque más que ejércitos irregulares enfrentados a las fuerzas legítimas del Estado, las guerrillas se habían convertido en verdugos del pueblo, pues atacaban más a la población civil que a los militares y por eso Uribe y su gobierno los consideraban terroristas.

 

 

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Miércoles, 04 Octubre 2017

Desde 2003 se han desmovilizado individualmente 18.000 integrantes de las Farc

Por Óscar Felipe Agudelo B.

La cifra fue revelada por Rodrigo Rivera, alto comisionado para la paz, y resulta imprecisa porque en realidad desde ese año se han desmovilizado individualmente 21.523 integrantes de las Farc, según el Ministerio de Defensa.

En la emisora Blu Radio fue entrevistado Rodrigo Rivera, quien empezó el mandato presidencial de Juan Manuel Santos como su ministro de Defensa y terminó siendo su alto comisionado para la paz, cargo que ostenta en la actualidad.

Rivera, cercano a los sectores cristianos, fue entrevistado en la emisora al poco tiempo de ser nombrado en el cargo. En el diálogo radial lo interrogaron sobre su papel como alto comisionado, el futuro del Acuerdo de Paz y su rol como ministro de Defensa de Juan Manuel Santos en 2010.

El alto comisionado sostuvo que el Acuerdo de Paz se dio en buena medida por los logros del Estado colombiano en combatir militarmente a las Farc. Sobre el particular, Rivera sostuvo que “entre el año 2003 y hoy hemos logrado la desmovilización individual de 18.000 miembros de las Farc, sin contar estos 12.000 ó 13.000 que ahora colectivamente se desmovilizan gracias a este acuerdo de paz”.

 

 

La cifra aludida por Rivera no sólo la mencionó al aire para los oyentes de la emisora sino que la retwitteó en su perfil de esta red social.

Para corroborar la veracidad del dato buscamos a Rivera con el objetivo de conocer la fuente en la que basa su aseveración, sin embargo, su equipo de comunicaciones que nos atendió, no nos confirmó de dónde sacó el dato el alto comisionado de paz.

Sin esa precisión acudimos al ministerio de Defensa donde obtuvimos información oficial que difiere de la expresada por Rivera en la radio. De acuerdo a la cartera de Defensa, desde 2003 se han desmovilizado de manera individual 21.523 integrantes de las Farc, es decir, 3.523 más de lo señalado por Rivera.

Una cifra que no resulta menor porque es muy cercana a la de 2008 (3.027) el año en que más desmovilizaciones individuales se han dado durante los últimos 16 años.

Pese a que el alto comisionado no aclaró el origen de la información que divulgó, los datos oficiales recogidos por Colombiacheck en el Mindefensa permiten a este medio calificar la afirmación de Rivera como ligera, pues fue dicha de prisa y sin fundamento.

Los datos que el Ministerio de Defensa le suministró a Colombiacheck y que acá publicamos, corresponden al periodo comprendido entre 2002 y septiembre del presente año.

Imagen de campaña por la desmovilización

¿Desmovilizaciones fuera del Acuerdo de Paz?

Además de desmentir lo expresado por el alto comisionado para la paz, hay otro hecho relevante con la información de la cartera de Defensa. Según ese ministerio, entre 2016 y 2017, años fundamentales del Acuerdo de Paz, se presentaron 1.099 desmovilizaciones individuales, es decir, por fuera de las desmovilizaciones colectivas del Acuerdo de Paz.

Al respecto surgen algunas inquietudes como ¿Por qué 1.099 integrantes de las Farc se desmovilizaron de manera individual? ¿Los 1.099 desmovilizados de manera individual en esos años están cobijados con los beneficios del proceso de paz o no? ¿Dichos desmovilizados de las Farc son disidentes del Acuerdo de Paz?

Colombiacheck remitió estas preguntas a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y al Ministerio de Defensa, pero hasta la fecha no hemos recibido respuesta a los interrogantes. Nos comprometemos a que una vez lleguen sus contestaciones, actualizaremos este chequeo y las haremos públicas.

Los que sí hablaron sobre el asunto fueron dos expertos consultados por este medio. María Victoria Llorente, directora ejecutiva de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), y Carlos Montoya, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares).

Llorente explicó, en referencia a los 1.099 desmovilizados, que el fenómeno podría ser como consecuencia del programa de desmovilización individual promovido por el Ministerio de Defensa, todo desde “el marco de la campaña contrainsurgente que venía operando desde las épocas de la seguridad democrática”.

Programa que siguió activo durante las negociaciones de paz. Llorente agregó que es primordial tener en cuenta que “se negoció en medio del conflicto y en todo caso las cifras de desmovilizaciones individuales entre 2007-2009 son muy superiores a las de 2015-2016”.

Sin embargo, aunque la experta explicó el fenómeno de las desmovilizaciones individuales sostuvo sobre las cifras de 2017 que “cuesta entenderlas pues ya estábamos en pleno proceso de desmovilización y desarme, aunque en el primer trimestre de este año, si no estoy mal, hubo denuncias de las Farc de que unidades militares estaban abordando a guerrilleros para que se desmovilizaran individualmente”, un hecho que también refirió el investigador Montoya al manifestar que la Fuerza Pública ha estado en las zonas de concentración de las Farc y que eso podría explicar también el fenómeno de desmovilizaciones individuales. “Entre mayor incertidumbre en el cumplimiento del Acuerdo de Paz, mayor volumen de guerrilleros han iniciado e iniciarían el proceso de desmovilización individual”, señaló Montoya.

El investigador resaltó que el programa de desmovilización individual del Ministerio de Defensa nunca ha parado. Recordó programas estatales de propaganda en favor de la desmovilización individual como “Guerrillero desmovilízate, la desmovilización es la salida” que han tenido eco al interior de las filas de las Farc.

Montoya resaltó que “ante la incertidumbre en el cumplimiento de los Acuerdos de Paz y también por los posibles grises que hay en este, los guerrilleros de las Farc podrían haber visto la desmovilización individual como otra oferta institucional para resolver su situación jurídica”. Una alternativa que se ha dado por medio de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) antes denominada Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR). Dicha entidad ha sido la encargada de albergar tanto a personas que se han desmovilizado de manera colectiva como individual y de distintos grupos armados.

Respecto a si las personas desmovilizadas de las Farc de manera individual en 2016 y 2017 perderían o no los beneficios del Acuerdo de Paz, María Victoria Llorente explicó que “estos guerrilleros no son reconocidos por la cúpula de las Farc como parte de la organización, es más, para ellos son desertores, traidores. En este sentido no deberían ser objeto de los beneficios del Acuerdo de Paz (particularmente amnistía e indulto) y como todos los desmovilizados individuales deberían ser incorporados al programa que ofrece la ANR”.

Del tratamiento judicial Llorente explicó que es un tema que no es claro y que el competente para explicar el asunto es la ANR.

Vale la pena precisar que según el texto del Acuerdo de Paz, todos los actores que hayan tenido que ver con el conflicto armado podrían aplicar a la Justicia Especial de Paz (JEP), es decir, estos guerrilleros desmovilizados por fuera del Acuerdo de Paz podrían aplicar a los beneficios de la JEP por haber estado inmersos en el conflicto armado.

Sobre otro de los interrogantes de Colombiacheck en referencia a si este grupo de personas desmovilizadas individualmente de las Farc en 2016 y 2017 podría denominarse como disidentes del Acuerdo de Paz, Llorente y Montoya coincidieron en que no son disidentes en el sentido estricto del término porque no tienen mando ni control territorial.

Llorente explicó que este tipo de personas desmovilizadas de las Farc de manera individual se podrían catalogar como: “desertores desde la perspectiva de la organización, excombatientes en la ruta de reintegración (desde la perspectiva de la ANR) o reincidentes en el caso de que cometan algún delito después de haber ingresado al programa o que abandonen el programa para incorporarse a algún grupo ilegal”.

Finalmente es bueno concretar que, hasta el momento, los guerrilleros tienen dos ofertas institucionales para desmovilizarse e iniciar un proceso de reintegración a la sociedad civil. El Acuerdo de Paz o la Ruta de Reintegración que ha operado desde el 2003 y que está en cabeza de la ARN, por lo menos 1.099 integrantes de las Farc han tomado la segunda opción en los últimos dos años.