Pasar al contenido principal

Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple

Chequeo Múltiple

Miércoles, 09 Diciembre 2020

En Facebook circula imagen con falacias sobre el aborto

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La publicación mezcla afirmaciones verdaderas con argumentaciones engañosas para sostener una posición frente al aborto que va en contravía de la legislación de los derechos de las mujeres.

A través de varias publicaciones de Facebook (1, 2 y 3) y Pinterest, circula una imagen con siete frases que comienzan con “El aborto no es” y que luego son complementadas por afirmaciones escasas de argumentación.

Señalan, por ejemplo, que el aborto “no es un derecho porque no existe el derecho a abortar”, que “no es legal porque es inconstitucional” y que “no es salud porque el embarazo no es una enfermedad”. 

DESINFORMACION

Pero en la mayoría de los casos utilizan afirmaciones verdaderas (como que no existe el derecho a matar) para justificar desinformaciones en contra de los derechos de las mujeres y personas gestantes.

Las afirmaciones sobre el fondo de una imagen de dos manos fueron publicadas en Facebook el pasado 24 de noviembre y desde esa fecha han sido vistas por más de 29.000 personas, según una herramienta a la que Colombiacheck tiene acceso en una alianza con la red social para combatir la desinformación.  

El tema se reavivó en las redes después de dos hechos mediáticos. El primero: en Argentina el presidente Alberto Fernández a mediados de noviembre envió al Congreso de ese país un proyecto de ley para, finalmente, legalizar el aborto. Y el segundo: la demanda de inconstitucionalidad contra el delito de aborto en Colombia por cuenta del movimiento Causa Justa, integrado por organizaciones que defienden los derechos de las mujeres (como contamos en un chequeo anterior, el aborto en Colombia es legal y también un delito). 

A continuación revisamos siete de las nueve frases que comparte la publicación de redes por ser verificables. Las demás, al ser una opinión, no podemos calificarlas de acuerdo con la metodología de Colombiacheck. Muchas de las explicaciones que damos en este artículo, provienen de otras verificaciones que hemos realizado antes (1, 2, 3), además del Explicador: Preguntas y respuestas sobre el derecho al aborto en Colombia

“El aborto no es interrupción porque no se vuelve a reanudar”

Falso

Una Interrupción Voluntaria del Embarazo, IVE, es un aborto voluntario. Y un aborto implica una interrupción del embarazo, pero no necesariamente de forma voluntaria. 

Dentro del término “aborto” se entienden los espontáneos, forzados e inducidos. Por eso se prefiere hablar de “interrupción”. Y en términos legales, la Corte Constitucional permite el aborto por medio de la Interrupción Voluntaria del Embarazo dentro de tres causales.

El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia define la IVE como un derecho fundamental de las niñas y las mujeres que fue reconocido como tal por la Corte Constitucional Colombiana mediante la Sentencia C-355 de 2006

El diccionario de la Real Academia Española define “interrumpir” como “cortar la continuidad de algo en el lugar o en el tiempo”. Según esta definición la acción no implica una reanudación per se. Y en el uso cotidiano, tampoco, porque se pueden interrumpir muchas cosas en el día a día sin la posibilidad de “reanudarlas”. 

“El aborto no es derecho porque no existe el derecho a matar”

Cuestionable

Por supuesto que no existe el derecho a matar personas. Interrumpir voluntariamente el embarazo es un derecho porque está considerado como una manera de hacer efectivos los derechos a la vida, a la salud, a la dignidad y a la igualdad. 

Así ha quedado consignado en comités internacionales, organismos oficiales encargados de interpretar las normas internacionales, como el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el Artículo 12 de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, y el informe “Derechos reproductivos: Una herramienta para monitorear las obligaciones del Estado” publicado por el Centro de Derechos Reproductivos y el Fondo de Población de las Naciones Unidas. 

En Colombia el derecho ha sido reconocido por la Corte Constitucional a través de varias sentencias, incluida la mencionada en el punto anterior. 

En un chequeo anterior en el que verificamos una frase del exconcejal conservador Marco Aurelio Ramírez en la que decía que “el aborto no es un derecho”, Jorge Enrique Roa Roa, docente de derecho constitucional de la Universidad Externado, le dijo a Colombiacheck que el aborto “sí es un derecho y es un derecho fundamental desde la sentencia C-355 de 2006 hasta la SU-096 de 2018”. Tanto así que esta última sentencia dice: “Derecho fundamental a la IVE” y reafirma los derechos reproductivos (la protección de la autodeterminación reproductiva y el acceso a servicios de salud reproductiva) como derechos fundamentales.

Y la sentencia C-355 dice: “Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres han sido finalmente reconocidos como derechos humanos, y como tales, han entrado a formar parte del derecho constitucional”.

En otro chequeo contamos además que la sentencia T-585 de 2010 ha estipulado que la Constitución no tiene que decir explícitamente que existe el derecho a abortar para saber que ese es un derecho. Esto es lo que dice la sentencia:

“Esta Sala concluyó que las prerrogativas que conceden los derechos reproductivos, incluida la IVE, son parte de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución de 1991 pues especifican las facultades que se derivan necesariamente de su contenido en los ámbitos de la reproducción. En este sentido, los derechos reproductivos, con ellos la IVE, están implícitos en los derechos fundamentales a la vida digna (artículos 1 y 11), a la igualdad (artículos 13 y 43), al libre desarrollo de la personalidad (artículo 16), a la información (artículo 20), a la salud (artículo 49) y a la educación (artículo 67), entre otros”.

Es importante entender que el reconocimiento de este derecho crea la opción, más no la obligación, de que cualquier mujer que no quiera llevar a término un embarazo pueda optar por la interrupción voluntaria, “con lo cual se ratifican los derechos a la autonomía y la autodeterminación reproductiva”, de acuerdo con el Minsalud.

“El aborto no es seguro porque en la práctica siempre muere una vida”

Cuestionable

El debate sobre si hay vida desde la concepción fue zanjado en la jurisdicción colombiana en 2006 cuando salió la sentencia C-355 (que ya mencionamos más arriba). Desde ese momento se decidió que, aunque se puede establecer una protección a la vida prenatal, esta protección no puede ser superior ni eliminar por completo los derechos de las personas gestantes. Es decir, en la ponderación de derechos no se puede poner por encima de la vida de una persona, la vida de quien no ha nacido, pues la característica, los derechos y la potestad de persona se adquieren al momento en que se nace.

Además, el artículo 90 del Código Civil determina que “la existencia legal de toda persona principia al nacer, esto es, al separarse completamente de su madre. La criatura que muere en el vientre materno, o que perece antes de estar completamente separada de su madre, o que no haya sobrevivido a la separación un momento siquiera, se reputará no haber existido jamás”. 

Recientemente, la bancada “Provida” del Congreso de la República, ha manifestado que pretende “redefinir el concepto de existencia legal de una persona, incluso, en el vientre de la madre” y radicó ante el legislativo el 22 de julio un proyecto de ley estatutaria para modificar los artículos 90 y 93 del código civil para “reconocer los derechos a la persona que está por nacer”. 

Ahora bien, sobre que el aborto “no sea seguro”, el Manual de práctica clínica para un aborto seguro de la Organización Mundial de la Salud, OMS, establece todos los procedimientos en todas las etapas gestacionales para realizar una IVE y busca permitir una toma de decisiones basada en la evidencia con respecto a los cuidados que se han de administrar para un aborto seguro.

Asimismo, un estudio realizado en Estados Unidos por los doctores Elizabeth Raymond, de Proyectos de Salud Gynuity de la ciudad de Nueva York, y David Grimes, de la Facultad de Medicina de University of North Carolina, Chapel Hill, incluye entre sus conclusiones que “el aborto inducido legalmente es mucho más seguro que el parto. El riesgo de muerte asociado con el parto es aproximadamente 14 veces mayor que con el aborto. De manera similar, la morbilidad general asociada con el parto supera a la del aborto”.

De modo que el aborto, en condiciones adecuadas, sí es seguro, incluso, más que un parto.

“El aborto no es legal porque es inconstitucional”

Falso

Este es un argumento comúnmente utilizado por grupos conservadores. En abril de 2019 verificamos la frase de Rafael Nieto Loaiza en la que dijo que “no existe ningún instrumento internacional del derecho a la autonomía de la mujer ni del derecho a disponer de su cuerpo”, que esas “no son normas jurídicas ni derechos reconocidos” porque, según él, “tal cosa no existe ni en los tratados internacionales, ni en la Constitución Política de Colombia”.

Pero no es necesario que exista el derecho escrito de forma literal en la Constitución Política de Colombia para que sea considerado como tal. 

En Colombia la Constitución Política es la norma de normas y la Corte Constitucional es el intérprete autorizado. Es cierto que la carta magna no dice que el aborto es un derecho, pero la Corte Constitucional sí lo ha referido en más de una ocasión, empezando por la sentencia C-355 de 2006 que permite el aborto bajo tres causales:

  1. Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud (física y mental) de la mujer.
  2. Cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico.
  3. Cuándo el embarazo sea el resultado de una conducta, debidamente denunciada, constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto.

Esto quiere decir que el aborto es legal en Colombia si se enmarca dentro de las tres causales y ninguna mujer puede ser procesada judicialmente por abortar si se encontraba dentro de las causales permitidas. 

“El aborto no es salud porque el embarazo no es una enfermedad”

Cuestionable

Es cierto que el embarazo no es una enfermedad. Pero la salud no es un estado de “no enfermedad”.  

La OMS, por ejemplo, la entiende como “el estado de completo bienestar físico, mental, espiritual, emocional y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Y este enfoque permite desarrollar los temas de promoción y prevención de la salud, que incluyen, de acuerdo con la OMS, programas que garanticen el acceso a los servicios de salud. Esto mismo le respondió a Colombiacheck la especialista en ginecología y obstetricia Silvia Plata.  

Quien afirmó, además, que si la persona gestante no desea el embarazo y recurre a alguna forma de aborto clandestino, puede poner en riesgo su salud, a diferencia de si se hace bajo asistencia médica y con todas las medidas de seguridad e higiene.

Laura Gil, miembro del Grupo médico por el derecho a decidir, sostiene que cualquier tratamiento, medicamento o intervención que proteja la salud, es salud. Y teniendo en cuenta que si bien el embarazo no es una enfermedad, sí puede poner en riesgo la vida y salud de una persona con enfermedades y complicaciones alrededor del mismo. Por lo cual, ejercer el derecho al aborto es salud. 

Esto por supuesto no quiere decir que todas las mujeres deban o tengan que abortar por salud. Lo que dice Gil es que en los embarazos deseados, las mujeres están dispuestas a correr ese riesgo. Pero obligar a una persona a llevar a cabo un embarazo que no desea es, como ya hemos explicado, ir contra el derecho a la salud (que está interconectado con otros derechos).

De modo que el aborto en condiciones seguras sí es una cuestión de salud pública porque los abortos clandestinos ponen en peligro la vida y la salud de las personas gestantes.

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Martes, 16 Octubre 2018

Marta Lucía Ramírez da cifras ligeras sobre participación de mujeres en elecciones cafeteras

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La vicepresidenta trinó una información sin contexto sobre el aumento porcentual de la participación femenina en el liderazgo cafetero.

Hace poco, la vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, puso un trino en su cuenta de Twitter en el que se refirió a la “buena noticia” que significa que la participación de mujeres en el liderazgo cafetero haya aumentado “al 24% en las últimas elecciones del gremio”, ocurridas el pasado mes de septiembre.

Ramírez señala que “aunque falta más, reconocemos la importancia de la estrategia de equidad de género de la Federación Nacional de Cafeteros”.

Colombiacheck revisó la veracidad de este trino de la vicepresidenta y encontró que su afirmación es Ligera, pues aunque sus datos coinciden con lo presentado por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), ella no brinda ningún contexto sobre a qué hace referencia en particular el porcentaje que da, ni cuál fue su fuente de información.

Los días 8 y 9 de septiembre se realizaron las Elecciones Cafeteras, un evento electoral que ocurre cada cuatro años y por medio del cual se eligen por voto directo a los dirigentes de los comités municipales y departamentales, sus representantes gremiales a nivel regional.

De acuerdo con el ABC de las Elecciones Cafeteras 2018 publicado por la Federación, en las elecciones participan “todos los caficultores federados, es decir, quienes sean propietarios o poseedores de un predio de al menos media hectárea de café con al menos 1.500 árboles y que tengan cédula cafetera”.

Este año, se realizaron en 17 departamentos y 570 municipios cafeteros de Colombia. Y, de acuerdo con un comunicado de la Federación, “se trata de la cita más importante que tienen los caficultores federados para elegir a sus representantes”.

En el ABC se explica que los Comités Municipales están conformados por seis miembros principales con sus respectivos suplentes personales, para un total de 12 representantes por cada municipio.

Y para la elección de los miembros de Comité Departamental, en cada una de las seis circunscripciones que conforman el Comité Departamental, se vota por candidaturas individuales (planchas), cada una conformada por un principal y un suplente.

Ahora bien, según cifras de la FNC, este año el número de personas habilitadas para votar fue de 358.208, de las cuales 100.298 son mujeres; lo que equivale al 28% del censo electoral.

En total para estas elecciones estaban en disputa 4.776 cargos. Pero, después de las votaciones, solo 1.121 terminaron siendo ocupados por mujeres; esto es el 23,47% del total.

En específico, dentro de los comités departamentales resultaron elegidas 27 mujeres para 180 cargos; que representan el 15% del total de los cargos que estaban en disputa. Y en los municipales, fueron 1.094 mujeres para 4.596 cargos, el 24% del total. Esto parece indicar que la vicepresidenta se refería entonces a este último porcentaje que, efectivamente, tuvo un aumento frente a los resultados de hace cuatro años.

En el periodo 2014-2018, de acuerdo con cifras del programa de equidad de género de la dirección de responsabilidad social de la FNC, solo el 8% de los cargos en los comités departamentales fueron ocupados por mujeres (12 mujeres), y en el municipal el porcentaje fue del 16% (696 mujeres).

El programa de equidad de género viene funcionando desde hace aproximadamente 10 años dentro de la Federación, de acuerdo con Claudia Rodríguez, su coordinadora, aunque anteriormente tenía otro nombre. La intención desde entonces ha sido la misma, empoderar a las mujeres y darles mayor participación dentro de los cargos de decisión de la entidad, aunque apenas desde hace un año se comenzaron a emprender acciones claras para promoverlo.

Rodríguez considera que los resultados de este año fueron positivos y que fueron una muestra del trabajo que han venido realizando. “Efectivamente a eso era lo que le estábamos apuntando”.

El mismo gerente general de la Federación, Roberto Vélez Vallejo, lo dijo a través de un comunicado de prensa enviado a Colombiacheck: “Nos complace saber que uno de los grandes propósitos de estas elecciones, la mayor representatividad de mujeres y jóvenes, se cumplió”.

Rodríguez, sin embargo, considera que aún hacen falta más esfuerzos, tal y como señala la vicepresidenta, pues “aún no se ven reflejadas dentro de las instancias electorales la situación real que hay entre los caficultores”. Según las cifras con las que cuenta el programa, el 30% de los caficultores (con tenencia de tierra) son mujeres.

En todo caso, existe un subregistro dentro de la información de la misma Federación. En ese 30%, según nos explicaron, no entran las recolectoras ni las mujeres que no tienen los títulos de la tierra, pero que acompañan y ejecutan las labores de la caficultura a la par de sus esposos.

En ese sentido, Alba Marina Acosta, miembro de la Red Nacional de Mujeres, seccional Caldas, coincide con el avance que muestran los resultados y reconoce que la participación efectiva, es decir la cantidad de mujeres que salieron a votar, fue importante a nivel nacional. Pero también considera que la representación de los espacios departamentales, donde apenas el 15% de las mujeres terminaron elegidas, no fue tan exitosa.

“Llama la atención que esta estructura, que se solventa en el trabajo de las mujeres, y que una entidad con 91 años de trayectoria, no tenga una representación igualitaria en los cargos ni en los espacios en los que se toman las decisiones, como lo son los comités”, según Acosta.

Esto porque una mayor participación de las mujeres dentro de los comités, que son espacios que generan procesos de formación y capacitación, les permitiría ser incluidas en los lugares donde realmente se discuten las políticas públicas del sector en el país, en consideración tanto de Acosta como de Rodríguez.

Según la coordinadora del programa de equidad de la Federación, a través de la participación en estos espacios, “las mujeres pueden manifestar sus necesidades, su manera de ver el mundo y buscar soluciones. Ellas se convierten en un canal”.

Finalmente, la Federación señala que esperan obtener resultados más contundentes para las elecciones de 2022, cuando las acciones del programa se consoliden.