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Verdadero pero...

Jueves, 04 Junio 2020

Historia de pandemias del Alcalde de Cali es cierta pero imprecisa

Por Mónica Ospino Orozco - RedCheq

En un discurso, Jorge Iván Ospina hizo un personalizado relato de lo que a su juicio es la historia de las pandemias. En Colombiacheck hicimos la tarea, leímos y encontramos imprecisiones en algunas de sus afirmaciones.

El médico Jorge Iván Ospina, alcalde de la capital del Valle del Cauca, en el marco de la firma de un pacto de bioseguridad para poner en marcha la apertura de los centros comerciales de la ciudad y que fue firmado el pasado jueves 28 de mayo, hizo un breve relato de la historia de las pandemias. 

Ospina dio inicio a su relato diciendo que “cuando los españoles llegaron por primera vez a las Américas y cuando se encontraron con aquellos pueblos originarios, los españoles traían consigo virus y bacterias de las cuales nuestros pueblos originarios no tenían anticuerpos ni defensas y allí tuvimos la primera gran pandemia”.

La afirmación es en parte verdad, pues si bien es cierto que los conquistadores trajeron una serie de enfermedades al continente, como lo relatan los historiadores María del Carmen Sánchez y Francisco Guerra en su texto Pestes y remedios en la Conquista de América, los europeos en el nuevo continente se contagiaron de algunas otras para los que ellos tampoco tenían anticuerpos, como la sífilis. Además, no puede llamarse pandemia a lo que fueron epidemias.

El profesor Pedro Alejandro Rovetto, patólogo e historiador de medicina, y quien ha sido docente de las universidades del Valle y Javeriana de Cali, aseguró que “en general las palabras del alcalde son verdad, pero poco precisas. Por ejemplo, las pandemias asociadas a la colonización europea no fueron las primeras en el mundo, quizás sí en América pero no tenemos documentos que nos prueben si en la población americana pre-colonial existían pandemias o no”.

 Y es que para que se declare una pandemia es necesario que se cumplan dos criterios: que la enfermedad ya esté presente en al menos dos continentes y que los brotes locales ya no sean importados sino de transmisión comunitaria, como lo explica la revista Gaceta Médica. Mientras que, como verificamos en un chequeo previo sobre la historia de la pandemias, las epidemias se producen cuando una enfermedad contagiosa se propaga rápidamente en una población determinada.

Más adelante, volviendo al discurso, el Alcalde Ospina profundizó un poco más y aseguró que “esa [la de la colonia] fue una pandemia que provocó parotiditis, tosferina, sarampión, varicela, viruela y [que] le generó 80 por ciento de mortalidad a nuestro pueblo originario. Si no hubiese existido ello, la historia hubiese sido quizás muy distinta”. 

De nuevo el alcalde mezcla erróneamente los conceptos de epidemia y pandemia, pues las enfermedades que citó sí llegaron a convertirse en brotes epidémicos y afectaron a los pueblos indígenas que habitaban América en el periodo histórico mencionado por el mandatario caleño, que recoge con detalle Francisco Guerra en su Origen de las epidemias en la Conquista de América.

Y en relación con el porcentaje de mortalidad que cita Ospina, los relatos históricos enmarcan esa tasa entre el 70 y el 90 por ciento de las poblaciones indígenas de América Latina y los relatos del historiador Francisco Guerra dan cuenta de que las más graves epidemias y que tuvieron grave impacto demográfico fueron la de viruela en 1520 en Tenochtitlán (hoy Ciudad de México) y en las Antillas la de la gripe suina o gripe porcina.  

“Nosotros los americanos les dimos la sífilis [a los conquistadores] y ellos nos trajeron las enfermedades virales, sarampión, viruela e influenza”, aseguró el profesor Pedro Rovetto en un conversatorio con la Asociación Colombiana de Patología, disponible en este enlace de Youtube.  

La peste negra: Ospina confunde los tiempos

En su relato, el alcalde de Cali pasa de hablar de la Conquista de América a mencionar que, “más adelante ocurrieron otros procesos pandémicos. Existió lo que se llamó la gran mortandad de la Europa de la Edad Media, producto de una bacteria que le llamaron La Peste. Otra vez, a través de un proceso infeccioso de contagio rápido, muchísimas personas murieron y esto trajo consigo otro procesos sociales, económicos y políticos, pero diezmó a una proporción muy importante de Europa”.

De nuevo tiene datos correctos en su relato, pero el error lo comete al inferir el detalle entre la Edad Media y la Conquista, que ocurre poco más de un siglo después del virulento brote que asoló a Europa, conocido como la Peste Negra y que fue entre 1346 y 1353, mientras la Conquista tuvo lugar en 1492 y los años posteriores. 

Es entonces cuando el alcalde caleño acelera un poco su relato y pasa a describir la pandemia de la Gripe Española y asegura: “Más recientemente, en 1917 – 1918, se tuvo lo que se llamó la Gripa Española, un proceso epidémico, viral, respiratorio, similar a este, que ocurrió en el marco de la Primera Guerra Mundial, que se incubó por primera vez en Estados Unidos y que es llevado a Europa. Se llamó la Gripa Española pues fueron los españoles los que más profundizaron al respecto, dado que el batallar de los hombres en la Primera Guerra Mundial no dejaba ver mucho esta circunstancia tan difícil. 50 millones de muertos”.

En este caso, de nuevo el alcalde acierta al decir que la Gripe Española surgió en Estados Unidos, pero se equivoca al sugerir que fueron los españoles los que más profundizaron en ello. 

Lo que ocurrió en realidad es que la maquinaria de la censura a causa de la Primera Guerra Mundial puso un velo opaco sobre la verdad de transmisión de la enfermedad que viajó con la tropa estadounidense y se propagó rápidamente entre los soldados europeos, como lo relata esta publicación de la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

“A la pandemia de influenza de 1918 a veces se la llama ‘gripe española’, no porque se hubiera originado en España, sino porque ese país había permanecido neutral durante la guerra y reportaba sin restricciones las noticias sobre la actividad de influenza”, aclara el Centro para el Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, en este artículo con motivo de los 100 años de la mortífera pandemia.

“Digamos que en general la narrativa del alcalde Ospina con este tema es la adecuada en el sentido de que este tipo de enfermedades han existido siempre y que el COVID-19 no es la primera pandemia, pero para entender las epidemias y las pandemias es necesario hacer una reconstrucción historiográfica y, claro, hay la discusión más técnica de lo que es pandemia y epidemia. Ya en los detalles es en donde pueden estar las imprecisiones”, dijo el profesor Mario Cajas, docente y jefe del Departamento de Estudios Jurídicos de la Universidad Icesi, autor de este artículo que relata cómo se vivió la Gripe Española en Colombia.

Al final de este segmento de su intervención ante los comerciantes caleños, el Alcalde les sugirió leer: “Lo que les he contado tiene evidencia científica y reporte histórico. Cuando quieran un poquito profundizar en relación a los temas de la Colonia y la Conquista y las epidemias hay muchos textos en donde se puede leer lo que allí ocurrió. Cuando quieran conocer de la Gripa Española están los textos de la Primera Guerra Mundial y cuando quieran conocer de lo que ocurrió en la edad media también existen los textos en relación a la Peste”, sugirió Ospina a su audiencia que además lo seguía en esta transmisión por Facebook Live.

Por eso, luego de leer y consultar múltiples fuentes en Colombiacheck, concluimos que este relato del alcalde es verdadero, pero impreciso.

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Falso

Miércoles, 28 Julio 2021

Vacunas contra COVID-19 no contienen grafeno que cause coágulos en el cerebro

Por Gloria Correa

Un vídeo que muestra un cerebro con coágulos se ha sacado de contexto para atribuir falsamente la presencia de grafeno en estas vacunas, pero estos biológicos no contienen dicho material y el vídeo es de antes de la pandemia.

En redes sociales, como Facebook (1,2,3,4), Twitter y en Telegram, han circulado publicaciones con un vídeo, o imágenes extraídas del mismo, en el que se ve la disección de un cerebro con unos coágulos. En algunas de éstas se señala que los coágulos se deben al grafeno o al óxido de grafeno presente en las vacunas contra COVID-19.

El grafeno es un material que se puede encontrar en formas muy pequeñas en la naturaleza y se obtiene del grafito. Se utiliza en campos que van desde la ingeniería ambiental hasta la electrónica y recientemente se está investigando en medicina, por las múltiples propiedades que tiene, pero no se ha usado en las vacunas contra el COVID-19.

El vídeo del cerebro con los coágulos y las imágenes extraídas de él son parte de otra desinformación sobre las vacunas que ha circulado por distintos países, por lo cual colegas verificadores de la International Fact Checking Network (IFCN) (red de la que hacemos parte), como Maldita y la agencia de noticias AFP Factual, las han desmentido previamente. 

Captura de pantalla etiqueta falso

Pero el vídeo no es “reciente” ni de un vacunado como intentan señalar en las publicaciones en redes sociales, es previo a la pandemia. Una búsqueda inversa en la herramienta InVID-WeVerify, que permite verificar videos e imágenes, arroja publicaciones desde diferentes perfiles de medicina y patología forense que coinciden con este mismo video, publicadas originalmente entre septiembre y octubre de 2019 en Facebook (1, 2 , 3, 4),  Instagram (1, 2) , Twitter, Youtube y Reddit (1).

La más antigua es del 18 de septiembre de 2019 en una cuenta de Instagram de temas médicos en inglés, en la que explican en un mensaje adjunto se detalla qué es una hemorragia intracerebral. En el video se indica: “La hemorragia intracerebral, también conocida como sangrado cerebral, es un tipo de hemorragia intracraneal que se produce dentro del tejido cerebral o los ventrículos”. De ese modo comprobamos que el vídeo que están utilizando no corresponde al de una persona vacunada contra COVID-19. 

No hay evidencia que vacunas contra COVID-19 contengan grafeno

El grafeno corresponde a una forma especial de carbono que se puede encontrar como nanomaterial, es decir, en dimensiones muy pequeñas, alrededor de los 10 -9 metros. Es decir, la mil millonésima parte de un metro.  Por sus propiedades eléctricas, mecánicas, ópticas y térmicas se usa en diversos campos de ingeniería ambiental, industrial, ciencia de materiales, bio-electrónica y recientemente se ha usado en investigaciones biomédicas como se ha descrito en publicaciones científicas (1,2,3) que señalan su aplicación en ingeniería de tejidos y administración de medicamentos, entre otros. 

Pero no se ha usado en las vacunas contra COVID-19, como intentan señalar las publicaciones que buscan desalentar la vacunación. 

Al revisar las hojas de seguridad y fichas técnicas de los biológicos contra COVID-19  que actualmente se están usando en el país y sus componentes se puede evidenciar que en ninguno de estos --ni en el de Pfizer-BioNTech, Astrazeneca, Janssen, Sinovac o Moderna-- está el grafeno como componente. 

Además, expertos como Diego Peña, químico, investigador del Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares de España, explicó a AFP: “El grafeno no es soluble, por tanto, un dispositivo de grafeno no se podría inyectar en disolución. Si hubiese grafeno, las vacunas serían suspensiones de color oscuro”.

Sandra Natalia Correa, química de la Universidad Industrial de Santander, con maestría en Química y PhD en química aplicada de la Universidad de Mayagüez en Puerto Rico, quien trabaja con nanomateriales, también explicó a Colombiacheck: “El grafeno tiene múltiples propiedades y diversos usos en la industria, se usa en filtros de agua para retener contaminantes, en nanotubos de grafeno que actúan como absorbentes de esos contaminantes, por dar un ejemplo. En el campo de biomedicina también se están explorando muchos usos pero hasta ahora no se han descrito vacunas que se estén comercializando y contengan grafeno u otro componente similar a este”.

Y efectivamente, en la literatura médica hay registros recientes de que en el desarrollo de una vacuna intranasal contra la influenza se utilizó óxido de grafeno como adyuvante, siendo este un material distinto al grafeno y prometedor en esta área, pero dicha vacuna aún no está ni aprobada ni comercializada.

“Los adyuvantes se usan para mejorar la inmunogenicidad o capacidad para desencadenar una respuesta inmunológica. Se trata de estudios modelo en fases de ciencia básica, los cuales se encuentran aún alejados de una aplicación”, explicó a AFP Factual, el vicedecano de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, e investigador principal del CONICET, especializado en nanotecnología, Marcelo Mariscal

Vacunas contra COVID-19 y coágulos, una remota posibilidad 

El tema de los coágulos y las vacunas contra COVID-19 que también señalan en las publicaciones que estamos verificando, surgió en mayo y julio de 2021, pero no se debe a que estas contengan grafeno.

La vigilancia continua que se ha hecho a estas vacunas llevó a que en abril de 2021 la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), anunciaran que los coágulos de sangre deberían figurar en las fichas técnicas de los biológicos de AstraZeneca y Johnson & Johnson, como muy raros efectos secundarios.

Pero dichas entidades reguladoras en salud coincidieron, luego de análisis e investigaciones, que los beneficios de estos biológicos superan los riesgos. Por ejemplo, en la EMA recalcan que la probabilidad que se presenten episodios de coágulos asociados a tales vacunas es muy rara, aproximadamente de 1 por cada 10.000 personas vacunadas. 

Además, estas vacunas seguirán siendo vigiladas continuamente como aclaramos previamente en un explicador acerca de la seguridad de estos biológicos.

En conclusión, la desinformación que circula con el vídeo que muestra un cerebro con coágulos para atribuir a las vacunas contra COVID-19 la presencia de grafeno o que este sea la causa de coágulos cerebrales es falsa, pues el vídeo corresponde a una publicación previa a la pandemia y el grafeno ni el óxido de grafeno es un componente de tales biológicos. 

Para leer otros chequeos o explicadores sobre la pandemia, puede visitar nuestro especial Mentiras y verdades del coronavirus. También puede sugerirnos un chequeo aquí