Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 16 Octubre 2020

La falsa acusación de MinDefensa contra Medicina Legal por caso Dilan Cruz

Por José Felipe Sarmiento

En el debate de moción de censura en su contra, que cursaba en la Cámara de Representantes, el ministro Carlos Holmes Trujillo dijo que el instituto “cometió un error” al declarar que la muerte del joven fue un homicidio.

“Ese dolor de ninguna manera podía llevar a nadie a calificar como homicidio la conducta del hombre del Esmad. Medicina Legal cometió un error ese día después de la necropsia: avanzó en la tipificación de la conducta que no le correspondía”, afirmó el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, en referencia al ataque de la Policía contra una manifestación el 23 de diciembre de 2019 en Bogotá, cuando un disparo de escopeta del Escuadrón Móvil Antidisturbios mató al adolescente Dilan Cruz.

La frase del Ministro hizo parte de su intervención, el pasado 7 de octubre, en la Cámara de Representantes, para responder a un debate de moción de censura que la oposición y algunos congresistas liberales convocaron en su contra por haber desacatado la orden que le dio la Corte Suprema de Justicia, en un fallo de tutela, de “presentar disculpas por los excesos de la Fuerza Pública, en especial, aquéllos cometidos por los Escuadrones Móviles Antidisturbios de la Policía Nacional – ESMAD- durante las protestas desarrolladas en el país a partir del 21 de noviembre de 2019”.

Colombiacheck revisó esta afirmación y encontró que lo que dijo el funcionario es falso. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses sí tiene competencia para determinar si una muerte fue homicidio sin que esto implique una supuesta equivocación en los términos que señaló Trujillo. Por tanto, no se extralimitó en sus funciones como lo planteó el funcionario.

El 28 de noviembre, la entonces directora de la entidad, Claudia García Fino, informó en rueda de prensa que los hallazgos de la necropsia de Cruz y los estudios de balística “permiten establecer como manera de muerte médico-legal: violenta, homicidio”. Desde ese momento, el dictamen causó polémica. Su base, según el comunicado, fue que la causa de muerte había sido un “trauma craneoencefálico penetrante ocasionado por munición de impacto disparada por arma de fuego”, específicamente una bolsa de perdigones de plomo (bean bag) de escopeta calibre 12.

El Ministerio de Defensa le sustentó la frase a Colombiacheck con los artículos de la Constitución que les dan a la Fiscalía y la Justicia Penal Militar (que se quedó con la competencia en este caso por decisión del Consejo Superior de la Judicatura) la facultad “para investigar las conductas que revisten las características de delito y acusar ante las autoridades judiciales a los presuntos responsables”. El documento señaló que, para ello, se debe “analizar si se trata de una conducta típica, antijurídica y culpable” en los términos del Código Penal

Según la argumentación del Gobierno, la Guía de Procedimientos para la Realización de Necropsias Medicolegales de Medicina Legal dice que “el perito deberá referirse siempre a la causa básica de la muerte (enfermedad o evento que desencadena la secuencia que lleva a la muerte)”, de acuerdo con una lista que incluye “proyectil de arma de fuego”. Finalmente, acude a esta cita literal:

No es conveniente que el perito incluya en el Protocolo de Necropsia inferencias o pronunciamientos sobre aspectos críticos que, aunque válidos y sustentables técnicamente, requieren ser discutidos y analizados previamente con investigadores y/o autoridades en las diferentes etapas del proceso.

Lo que omite el Ministerio es que el mismo documento del instituto, editado en 2004 tras la aprobación del nuevo Código de Procedimiento Penal, también dice que “el examen post mórtem medicolegal debe ser concluido con una opinión que abarque los puntos sobresalientes del caso, en particular sobre causa y manera de muerte”. La segunda sigue una clasificación internacional e incluye la opción de homicidio cuando la muerte es “causada por un tercero, de forma intencional o no intencional”.

En la misma definición, la guía aclara que “no se trata de tipificar un delito, ni de hacer juicios de valor o de responsabilidad ya que esto es competencia de la autoridad”. La penalista Diana Muñoz Castellanos, docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, le explicó a Colombiacheck que las categorías que usan los médicos legistas en sus conclusiones “no obligan” a las entidades judiciales.

La especialista describe el dictamen como “una opinión informada de un profesional en una materia, que es susceptible de ser confrontada o contrastada”, en este caso, por la defensa del capitán Manuel Cubillos, el policía procesado. En otras palabras, se trata de un soporte para que las autoridades definan el tipo de delito, pero no es el único elemento que se tiene en cuenta. “No son equivalentes”, dice la abogada.

De hecho, Medicina Legal utiliza la categoría homicidio de manera permanente en sus registros e informes, como el Forensis, que presenta las cifras de muertes violentas cada año. El hecho de que el instituto haya determinado que la muerte de Dilan fue de esta manera acredita, en palabras de la experta, “que la muerte fue violenta y causada por otra persona; no entró a calificar si fue un homicidio doloso, culposo, preterintencional o si estaba dentro de alguna causal de ausencia de responsabilidad”. Estas sí serían valoraciones jurídicas.

El Decreto Único del Sector Salud compiló en 2016 otra norma que, desde 1990, señala entre las funciones de las autopsias médico-legales la de “ayudar a establecer las circunstancias en que ocurrió la muerte y la manera como se produjo (homicidio, suicidio, accidente, natural o indeterminada), así como el mecanismo o agente vulnerante”. Esta es la facultad en la que se basan los protocolos de Medicina Legal, como explica el experto en ciencias forenses César Augusto Giraldo, docente de la Universidad CES.

El investigador no comparte el contenido de esa norma, pues considera que sí causa “confusiones” en cuanto a que la declaratoria de homicidio puede interpretarse como un juicio de responsabilidad. Sin embargo, señala que esta regulación se aplica a las necropsias en general. Muñoz, por su parte, aclara que los peritos tienen libertad para decidir qué tan específicos son en su dictamen, por eso “algunos prefieren solo poner que la muerte fue violenta”.

Por tanto, a pesar del debate que puede haber en torno a la reglamentación de estos exámenes, no se puede decir que el informe en el caso puntal de Dilan Cruz haya estado equivocado o haya avanzado en la tipificación del delito, como lo hizo Trujillo. Su señalamiento contra el instituto es falso porque contradice la normatividad vigente sobre las facultades de la entidad y el alcance de sus conceptos en este tipo de investigaciones.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Viernes, 15 Noviembre 2019

Fico dio cifras correctas de reducción de homicidios de últimos meses, pero obvió los aumentos durante su período

Por Isabel Caballero Samper

El alcalde de Medellín celebró las cifras recientes de homicidios argumentando que su alcaldía ha tenido los mejores índices en años. Las cifras son correctas, pero mirar su gobierno en bloque esconde el hecho de que desde que se inició los homicidios han subido.

En un trino publicado en su cuenta de Twitter, Federico “Fico” Gutiérrez, alcalde saliente de Medellín compartió un gráfico con el reporte diario de homicidios en la ciudad y anunció lo que llamó “una buena noticia”.

Esta consiste en tres afirmaciones relacionadas: “Cerramos octubre con tendencia a la baja en homicidios,” “Vamos a cerrar el gobierno aproximadamente con 1.000 homicidios menos que el cuatrienio anterior,” y “Es la tasa más baja de homicidios en promedio en un gobierno desde finales de la década de los 70”.

Trino de Fico

 

Encontramos que a pesar de que las tres afirmaciones son estrictamente ciertas el hecho de que el alcalde compare su gobierno con los anteriores haciendo un promedio de los cuatro años esconde el hecho de que desde que recibió el mando los homicidios han subido.

El gráfico que compartió el alcalde en el trino viene del informe diario del 1 de noviembre de 2019 que publica el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC) que es una entidad de la Alcaldía de Medellín que agrupa a todas las instituciones que tienen que ver con la investigación y recolección de datos sobre delitos. En el caso de los homicidios: Medicina Legal, Sipol, Sijín, Policía Metropolitana, CTI de la Fiscalía General y la Secretaría de Seguridad de la Alcaldía.

Su primera afirmación se puede constatar con este gráfico. Efectivamente el mes de octubre cerró con un número de homicidios inferior a septiembre, el cual también cerró con un número inferior a agosto, lo cual constituye una tendencia a la baja de tres meses. Es más, si se exceptúa agosto, cuando hubo un ligero incremento, se puede decir que la tendencia a la baja viene desde el mes de mayo en el que hubo más del doble de los homicidios que los que hubo en octubre.

Las otras afirmaciones no se pueden constatar en esta gráfica, por lo que contactamos a la Secretaría de Seguridad de la Alcaldía para pedirles más información. Sobre la afirmación de que “Vamos a cerrar el gobierno aproximadamente con 1.000 homicidios menos que el cuatrienio anterior” nos dijeron que “no se puede decir cuántos homicidios va a haber en lo que resta de 2019, pero la tendencia está medida de acuerdo con los patrones estadísticos actuales”.

Durante la administración de Aníbal Gaviria, que fue del 1 de enero de 2012 al 31 de diciembre de 2015, hubo 3.332 homicidios según se puede tomar del informe Medellín Cómo Vamos 2015, que recoge información de Medicina Legal, la Policía y la Fiscalía.

En los primeros tres años de la administración de Gutiérrez hubo 1.748 homicidios de acuerdo con el informe Medellín Cómo Vamos 2018. Si a eso se le suman los 526 que recoge el informe diario de homicidio del SISC del 15 de noviembre de 2019 (día de publicación de esta nota) da un total de 2.274 homicidios.

Dado que queda un mes y medio para que se acabe el año y que el promedio mensual está por debajo de los 50 homicidios mensuales sí parece que la predicción del alcalde de que se va a cumplir.

Homicidios 2012-2015 Medellín Cómo Vamos 2015
Gráfico de tasas y números totales de homicidios en Medellín tomado del informe Medellín Cómo Vamos 2015
homicidios 2013-2018 de Medellín cómo vamos 2018
Gráfico de tasas y números totales de homicidios en Medellín tomado del informes Medellín Cómo Vamos 2018
Informe SISC 15 de noviembre de 2019
Gráfico tomado del Informe diario del SISC (el número total de homicidios del 2018 está desactualizado según nos confirmaron de la Secretaría de Seguridad) 

 

Finalmente, el alcalde Gutiérrez asegura que “es la tasa más baja de homicidios en promedio en un gobierno desde finales de la década de los 70”. 

De la Secretaría de Seguridad nos enviaron esta tabla construida por el SISC que muestra las tasas de homicidios por cada 100.000 habitantes de cada año entre 1975 y 2018, y es una fotografía de la historia reciente de la ciudad. 

Homicidios en Medellín 1975-2018
Gráfico de tasas anuales de homicidios por cada 100.000 habitantes en Medellín 1975-2018 tomado del SISC

 

Los picos más altos son 1991 con una tasa de 395,47, 2002 con 179,78 y 2009 con 94,33. Y los fondos más bajos son 1975 con 16,77 y 2015 con 20,13. Los tres años del gobierno de Gutiérrez, 2016 a 2018, tienen una tasa promedio de 23,37. Si se les suma la tasa estimada a diciembre que calcula el informe del 15 de septiembre y que es de 23,68, daría una tasa de 23,53 para el gobierno de Gutiérrez. El gráfico muestra que desde 1977 no se alcanzaban tasas anuales tan bajas. 

De manera que las cifras reportadas por Gutiérrez son estrictamente ciertas pero ocultan algunos problemas que ha habido recientemente en la seguridad de la ciudad. Lo mismo habíamos encontrado cuando chequeamos otra afirmación del alcalde cuando dijo que Medellín llevaba 300 días sin homicidios.

De acuerdo con el informe Medellín Cómo Vamos 2018 (y como se puede ver en la gráfica citada más arriba) las noticias no son tan buenas como lo hace parecer el alcalde. El informe explica que la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes descendió después del 2009 y hasta el 2015 “cuando se alcanzó la tasa más baja desde los años ochenta”.  Pero después de eso, es decir durante el gobierno de Gutiérrez, “por tercer año consecutivo hubo un aumento del número y la tasa de homicidios en Medellín”.

Así que la reducción en las tasas de homicidios anuales se dio durante el gobierno de Alonso Salazar (2008-2011) después de que la tasa tocó el pico más alto en la historia reciente de la ciudad en 2009 con 94,33 y empezó el descenso a 86,30 en 2010 y a 69,71 en 2011. Y luego durante el periodo de Aníbal Gaviria (2012-2015), cuando el descenso de la tasa se mantuvo, pasando de 52,15 en el primer año de gobierno hasta 20,13 en el último.

Fernando Quijano, investigador en conflicto urbano y presidente de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades), explica que el aumento de los homicidios tenía que ver con la llamada Guerra Fría entre las bandas de la ciudad que se apaciguó a partir de mayo con el fin de la guerra de La Oficina y de agosto con la calma de los Pachelly en Bello (municipio conurbado que hace parte del área metropolitana de Medellín).

En entrevista con El Colombiano, el general Eliécer Camacho, comandante de la Policía Metropolitana, confirmó que sí un hubo un pacto de no agresión entre las bandas pero insistió en que este pacto se dio gracias al trabajo de las autoridades. “La contundencia de nuestras operaciones hizo que ellos tuvieran que parar las confrontaciones, porque estaban perdiendo dinero, personal y cayendo a la cárcel”, dijo.

Pero Quijano advirtió que no se están teniendo en cuenta las desapariciones forzadas cuando se habla de la reducción de la violencia en el Valle de Aburrá, un crimen sobre el que según él hay un importante subregistro.

El informe Medellín Cómo Vamos 2018 dice que desde 2015 la Alcaldía de Medellín dejó de entregar información de denuncias por desaparición y por tanto la única fuente de esta información es Medicina Legal, según la cual esta ha disminuido en los últimos tres años registrados. Mientras en 2015 hubo 499 casos, en 2016 hubo 264 y en 2017 y 2018 hubo 297 casos en cada año, de manera que la tasa por cada cien mil habitantes para este último año es de 11,7.

Pero Corpades, y su agencia de prensa Análisis Urbano, han registrado casos de desapariciones forzadas incluso a veces en las mismas fechas en que la alcaldía celebra días sin homicidios y advierten de la cantidad de restos humanos no identificados que han aparecido recientemente. Quijano recuerda que durante la administración de Sergio Fajardo (2004-2007), cuando los homicidios se redujeron notablemente, “no nos habían contado de La Escombrera”.

Con todos estos elementos de análisis concluimos que la “buena noticia” que celebra Gutiérrez en su trino sólo es aplicable a los últimos meses y no a su mandato en general, por eso calificamos su afirmación de “Verdadera, pero”.

RedCheq