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Martes, 26 Mayo 2020

Mezclar aspirina, paracetamol, miel y limón no cura COVID-19

Por Mónica Ospino Orozco - RedCheq

Una cadena asegura que la cura contra el nuevo coronavirus, descubierta en Italia, es una mezcla de dos medicamentos, agua caliente y limón. No hay evidencia científica de que esto sea cierto. No se automedique.

Una cadena de WhatsApp, que se ha hecho popular también en Facebook, describe la siguiente fórmula como la cura para el nuevo coronavirus: “van a hervir un limón grande partido en 4 y 3 aspirinas de 100 mg, en una taza de agua. Hervir por 5 minutos, le agregan un cucharada de mil, tomar lo más caliente que se pueda. Hacer esto dos días. Estar tomando dos paracetamol de 500 mg cada 8 horas”.

En Facebook, las publicaciones con esta receta suman más de un millón de vistas y han sido compartidas en grupos como Denuncias Ciudad Sorpresa Pasto, en el que aseguran que se trata de la cura para el COVID-19, descubierta en Italia.

Pero la fórmula ‘milagrosa’ no es la cura para el virus, pues hasta el momento no existe cura ni vacuna para el COVID-19, la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2. De acuerdo con el apartado de preguntas y respuestas de la Organización Mundial de la Salud, OMS, “aunque algunas soluciones de la medicina occidental o tradicional o remedios caseros pueden resultar reconfortantes y aliviar los síntomas leves de la COVID-19, hasta ahora ningún medicamento ha demostrado prevenir o curar esta enfermedad”.

En el mismo sentido se pronunció el Ministerio de Salud de Colombia que en el documento titulado ‘Abecé Nuevo Coronavirus COVID-19 de China’, en el que se explicó que “el tratamiento es sintomático y en el caso de requerirlo, el manejo adecuado de acuerdo con la gravedad del paciente. No existe tratamiento específico para ningún coronavirus. En la actualidad no existe vacuna comprobada”. 

Sobre la mezcla de medicamentos sugerida en la receta casera: aspirina y paracetamol, Christiam Alexis González, químico farmacéutico y máster en atención farmacéutica de la Universidad de Barcelona, explica que “la aspirina es contraindicada en quienes tengan problemas de coagulación o con antecedentes de anemia o leucemia, por ejemplo. Con respecto al paracetamol es contraindicado en pacientes con problemas de ulceraciones gastrointestinales. No se recomienda automedicarse”.

Así lo corrobora la Clínica Mayo en el documento titulado 'Terapia diaria con aspirina: conoce los beneficios y los riesgos' en el que cita que “antes de comenzar la terapia con aspirina diaria según el asesoramiento de tu médico, deberías hacerle saber si tienes otro trastorno médico que podría incrementar el riesgo de sangrado u otras complicaciones. Estos trastornos comprenden: Trastornos de sangrado o coagulación (fácil sangrado), alergia a la aspirina, la cual puede comprender asma causado por la aspirina, sangrado de úlceras estomacales”.

Por su parte, el jefe de cuidados intensivos de la Clínica Colombia de Cali, el médico intensivista y magíster en epidemiología de la Universidad del Valle, Jorge Salazar, quien acaba de superar el COVID-19, nos dijo que “la clave es no automedicarse. El COVID-19 te puede matar, te contagia y puede acabar con tu familia por eso es clave la asistencia médica si tiene los síntomas. Esa fórmula que anda rotando por redes sociales es la que se conoce como una 'bomba' que muchos farmaceutas le sugieren a la gente que va a buscar aliviar los síntomas de una gripa y no cura este virus”.

Para Salazar el tratamiento con el que hoy se atiende a los contagiados de COVID-19 depende del estado o fase de la enfermedad con que llegan los pacientes. “Lo clave es identificar claramente cuál de los tres cuadros sintomáticos, hasta ahora conocidos del COVID -19, tiene el enfermo”.

Italia no 'mandó al carajo' los protocolos de la OMS

Una de las razones que cita la falsa cadena para asegurar que la receta del limón y las aspirinas cura el virus es que “se ha demostrado que el Covid-19 lo que hace es coagular la sangre, haciendo que la persona haga cuadro de trombosis y la sangre no fluya y no oxigene el corazón y los pulmones...y la persona fallezca rapidamente por no poder respirar…”

En la cadena también se indica que a esta conclusión llegaron en Italia, pues “mandaron al carajo el protocolo de la OMS y le hicieron la autopsia a un cadaver que murio por Covid-19...cortaron el cuerpo y abrieron los brazos y piernas y las demas secciones del cuerpo y se dieron cuenta que las venas estaban dilatadas y la sangre coagulada..y todas las venas y arterias llenas de trombos, impidiendo que la sangre fluya normalmente y lleve oxigeno a todos los organos, principalmente al cerebro, corazón y pulmones...y acabe muriendo el paciente…(sic).

En Colombiacheck ya habíamos desmentido esta teoría en nuestro chequeo "Imagen que afirma que COVID-19 es trombosis mezcla información engañosa".

Nuestros colegas de Maldita Ciencia también lo habían verificado y en su chequeo explicaron que aunque “es cierto que, durante los últimos meses, una investigación italiana ha llevado a cabo 38 pruebas post mortem de los pulmones de pacientes infectados por COVID-19 en los hospitales Luigi Sacco, en Milán, y Papa Giovanni XXIII, en Bérgamo, los resultados de estos análisis no concluyen lo que dice la cadena, ni mucho menos afirman haber hallado la cura”

La investigación referenciada fue publicada el pasado 22 de abril en la revista científica British Medical Journal y se trató de un preprint, es decir que no ha sido revisada por pares y aún no se ha sido evaluada y, por lo tanto, no debe usarse para guiar la práctica clínica".

Otra de las falsedades de la cadena es que la OMS prohibió las necropsias de los cadáveres y que Italia desobedeció esto. De hecho, a través de este documento sobre la prevención y control de infecciones para la gestión segura de cadáveres en el contexto de la COVID-19, la OMS proporciona las medidas técnicas y ambientales de control necesarias para estos análisis post mortem. Es decir, no solo no las prohíbe, sino que facilita los detalles para poder llevarlas a cabo.

Así que es falso que una cura haya sido descubierta en Italia y es falso que mezclar aspirina, paracetamol, miel y limón cure el COVID-19.

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Falso

Lunes, 21 Diciembre 2020

Gráfico de Ivermectina vs. vacuna de COVID-19, repleto de datos falsos y engañosos

Por Gloria Correa y Ana María Saavedra

En redes sociales circula un cuadro comparativo, realizado por un médico veterinario de Perú y difundido en un programa de televisión, pero incluye información falsa y sin evidencia científica.

Una publicación que señala las presuntas ventajas del uso de la ivermectina frente a la vacuna contra el COVID-19, se volvió viral en redes sociales, luego de que un veterinario la difundiera en una entrevista.

cuadro comparativo de la vacuna vs ivermectina

El gráfico fue publicado el 13 de diciembre pasado en twitter por Rafael Rey Rey, un periodista peruano, conductor de televisión y miembro del directorio del Banco Central de Reserva del Perú. Luego, de esto se viralizó en redes sociales y llegó a Colombia, donde ha sido enviado por WhatsApp.

Colegas verificadores de Ojo Público en Perú revisaron la publicación y también encontraron que difunde información falsa.  En ColombiaCheck retomamos parte de su verificación  y, además, evidenciamos que la comparación no es coherente desde el punto de vista científico y carece de evidencia.

El trino de Rafael Rey  señala:   “Cuadro comparativo entre la IVERMECTINA y la VACUNA contra el COVID. Preparado por el doctor Manolo Fernández y presentado esta noche como primicia en el programa Rey con Barba por WillaxTV. Se animará alguien a debatir con su autor sobre eso. Quizás Mazzeti, Zamora o Huerta? [Sic.]”.

El mencionado doctor Manolo Fernández, según señalan los colegas de Ojo Público en su verificación, es médico veterinario y gerente del Laboratorio Farvet, además ya había hecho afirmaciones previas sobre la Ivermectina y su uso para prevenir el COVID-19, las cuales también verificaron en Ojo Público y calificaron como falsas

Es importante recordar que la Ivermectina es un medicamento antiparasitario  que se usa tanto en humanos como en animales. En Colombia su uso está avalado para el tratamiento de enfermedades como la sarna, los piojos y en algunos casos, también se utiliza para parasitosis intestinales como la estrongiloidiasis. En las últimas décadas, se utilizó para erradicar la oncocercosis, otra enfermedad causada por parásitos que puede producir cuadros de cegueras.

La Ivermectina apareció en junio pasado en el escenario de esta pandemia por un estudio realizado por investigadores australianos que probaron que el medicamento inhibe la replicación del SARS-CoV-2 in-vitro ( es decir en estudios realizados sólo en el laboratorio). Desde ese momento, diversas personalidades, como autoridades regionales en Colombia, empezaron a anunciar su uso como tratamiento para el COVID-19. 

Retomando el cuadro elaborado por el veterinario Fernández, este pretendía comparar las supuestas características de la vacuna contra el COVID-19 y la Ivermectina, mostrando las supuestas ventajas de esta última, al dar respuesta a preguntas como “¿Cuánto tiempo protege?”, “¿Tiene efectos secundarios?”, “¿Cuántas dosis son necesarias para estar protegido?”.

El médico Ernesto Bustamante, doctor en bioquímica y biología celular y molecular por la Universidad Johns Hopkins, consultado por OjoPúblico , explicó que no es factible comparar la vacuna con el medicamento. “Son dos cosas diferentes: la Ivermectina sería un supuesto tratamiento contra la COVID-19, aunque no lo es, en mi opinión. Mientras que la vacuna es una medida preventiva, porque induce al sistema inmune a que presente defensas”, indicó. 

Bustamante,  también enfatizó que por el momento, no existe evidencia científica que justifique el uso de la Ivermectina como método preventivo de la enfermedad. 

En la misma línea, el médico epidemiólogo César Ugarte, investigador del Instituto Alexander Von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia,  señaló a Ojo Público: “definitivamente no es factible” poner en el mismo nivel una vacuna que a un medicamento y también les aseguró que no existen estudios que demuestren que la Ivermectina se puede utilizar de forma preventiva contra la COVID-19. 

Por su parte, el Colegio Médico de Perú también indicó que dicha publicación difundía información falsa, lo que puede poner en riesgo la salud. 

En Colombiacheck, consultamos a Alfonso J. Rodríguez Morales, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), quien nos explicó que “esta comparación es completamente falsa. Por el lado de la vacuna, claro que se tienen muchísimos datos, y hay muchas publicaciones científicas, por el contrario para la Ivermectina no hay estudio científico serio, ningún ensayo clínico aleatorizado hasta ahora, que muestre evidencia de beneficios significativos contra el COVID-19 específicamente”. 

Rodriguez también afirmó que es falso que “la ivermectina no tenga efectos secundarios y también es falso que evite la transmisión viral. No hay estudios de calidad que soporten esa idea, lo que se ha dicho al respecto está soportado en estudios no publicados, observacionales, de baja, pobre o nula calidad. No es un medicamento de uso libre, su uso en Colombia es bajo prescripción, en otros países no se vende ni en farmacias al público y es regulado por programas de salud pública como los medicamentos para el VIH, malaria o tuberculosis”, agregó.

En Colombia, el 12 de julio pasado el Ministerio de Salud, en conjunto con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos –Invima-, el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud -IETS-, y la Asociación Colombiana de Infectologia –ACIN-, anunciaron que no recomendaban el uso de ivermectina como tratamiento para el covid-19, salvo cuando se use dentro de un estudio clínico que haya sido aprobado por el INVIMA.

Aunque el Invima sí aprobó un ensayo clínico de este medicamento en el Centro de Estudios de Infectología Pediátrica de la Universidad del Valle, y otro en la ciudad de Medellín patrocinado por la Universidad CES, pero los resultados de estos estudios no se conocen aún. 

En la base de datos Clinicaltrials (de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos) donde se registran los ensayos clínicos en curso a nivel mundial, existen 45 estudios registrados sobre Ivermectina y COVID-19. De estos, 13 estudios ya fueron finalizados, pero 7 aún tienen pendiente publicar sus resultados y los restantes tienen falencias como muestras de pacientes pequeñas o no cumplen con requisitos que dan mayor solidez científica y reducen sesgos como ser doble ciego (es decir, que ni el investigador ni el voluntario sepan si se está administrando la medicina o un placebo). 

Frente a la vacuna, Rodríguez aclaró que “el cuadro generaliza como si fuese una sola vacuna, cuando en realidad tendremos varias disponibles: Pfizer, AstraZeneca, Moderna, etc; entonces decir lo de la refrigeración es inexacto, además la Ivermectina también tiene sus contraindicaciones, lo que señala el punto 13 del cuadro es falso (número de dosis: 80.000 de vacuna y 1.2.000.000 de ivermectina)”.

El vicepresidente de la Acin agregó que el número de muertos por la administración no es verificable aún, pues está en estudio. “Los estudios de la fase 3 de las vacunas aún no están publicados. Por otro lado, hay publicaciones que muestran que la Ivermectina puede ocasionar muertes sino es debidamente prescrita por médicos”, concluyó Rodriguez. 

Por lo tanto, no es cierto que diez personas hayan muerto por alguna de las candidatas para prevenir el Covid-19, como asegura la afirmación 14 del cuadro. “Eso de diez muertos no sé de dónde ha salido”, señaló Bustamante a Ojo Público. 

En medios de comunicación se difundió que un voluntario de la vacuna de AstraZeneca, falleció en Brasil, pero también se verificó que dicho paciente no había recibido la vacuna, sino un placebo. 

En relación a otras de las preguntas que el cuadro señala como “¿Producirá efectos patológicos a largo plazo como otras vacunas?”. Para la vacuna contra la Covid-19, la respuesta que señala es “no se sabe”, para la ivermectina, “no”. 

El biólogo Ernesto Bustamante, consultado por Ojo Público,  dijo que la interrogante del cuadro “es una pregunta que lleva implícita una afirmación errónea” debido a que asegura que “otras vacunas” producen “efectos patológicos a largo plazo”. Además, señaló que los casos de pacientes con efectos severos después de recibir la vacuna son muy poco comunes.

Los reporte preliminares de la fase 2 y 3 del desarrollo de las vacunas, en las que se evalúa la seguridad y eficacia de las candidatas para prevenir el COVID-19 en fase más avanzada, las farmacéuticas han señalado porcentajes de eficacia del 94,1% para la de Moderna sin reporte de reacciones adversas severas en los voluntarios, y una eficacia de 95% para la de  Pfizer-BioNTech sin reacciones adversas severas, como lo señalamos en este explicador.  

En cuanto a otra de las preguntas del cuadro elaborado por el veterinario Manolo Fernández, que dice: “¿Tiene efectos secundarios?”. Las vacunas, “sí”; la ivermectina, “no”.

Como señalamos previamente la Ivermectina sí puede producir como otros medicamentos reacciones adversas, e igualmente puede pasar con las vacunas para prevenir el COVID-19 como señaló la Organización Mundial de la Salud

Para la pregunta “¿Protege contra todas las cepas virales?”. Las respuesta para la ivermectina dice que “sí”.    El epidemiólogo César Ugarte, de la Universidad Cayetano Heredia, también consultado por Ojo Público, insistió en que no hay evidencia para responder esa interrogante. “Tendría que hacerse un estudio que vea, en varios pacientes y con diferentes cepas virales, que [el medicamento] realmente hace efecto”.

Ugarte también señaló: “Los tratamientos deben estudiarse dentro de un ensayo clínico, porque si no, esto puede hacerle mucho daño a la población”. En ciencia, agregó, de lo que se trata es de tener la evidencia como sustento. “No es lo que yo opine, lo que a mi me parezca o [lo que pasa] en mi experiencia. No funciona así”, recalcó el epidemiólogo. 

Por su parte, la  Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó explícitamente la ivermectina del ensayo clínico Solidaridad, sobre los posibles tratamientos para el COVID-19, porque no existe evidencia sobre su potencial uso.

Así mismo, la Organización Panamericana de la Salud –OPS- estableció que  los resultados de la eficacia de la ivermectina "no son suficientes para indicar que será beneficiosa desde el punto de vista clínico para reducir la carga viral en pacientes con COVID-19".

En conclusión, ese cuadro que destaca las supuestas ventajas de la ivermectina como método preventivo y de tratamiento del COVID-19 frente a la vacuna está repleto de datos falsos y engañosos.