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Jueves, 18 Noviembre 2021

Ni Japón redujo casos de COVID-19 por ‘legalizar’ la ivermectina ni éstos aumentaron por las vacunas

Por José Felipe Sarmiento

Esta desinformación ya ha sido desmentida en español e inglés. El país asiático no ha aprobado el uso del antiparasitario contra esta enfermedad y el pico con mayor vacunación fue menos letal.

Un artículo del portal Economía Noticias se titula: “Japón pone fin a la pandemia inducida por vacunas al legalizar IVERMECTINA”. El contenido de la nota presenta un recuento de cifras que supuestamente demuestra cómo los casos de COVID-19 fueron aumentando en el país conforme avanzaba la vacunación contra la enfermedad y, en cambio, asegura que “el número de casos se desplomó rápidamente” gracias al tratamiento con el antiparasitario.

“A fines de agosto, cerca del 70 por ciento de la población japonesa se había alineado para recibir sus vacunas. Sin embargo, la alta tasa de vacunación arrojó resultados negativos. [...] El número de muertes registradas en agosto de 2021 fue, en promedio, cinco veces mayor cada día, en comparación con el año anterior, cuando no había vacunas”, afirma.

Colombiacheck recibió una solicitud de un lector para verificar si la noticia era real.

Además de ser una falsedad, resultó que desinformaciones parecidas han circulado y ya han sido desmentidas en distintos países por verificadores como Reuters, Verificat, AP, FactCheck.org, USA Today, Politifact y AFP. Este es un ejemplo de cómo la desinformación en inglés se exporta al mundo hispanohablante, pues incluso enlaza a un artículo similar en ese idioma como fuente.

La ivermectina en Japón

Como ya lo ha explicado Colombiacheck muchas veces, la ivermectina es un antiparasitario que ha sido presentado en redes sociales como supuesto tratamiento contra el coronavirus SARS-CoV-2 causante de la pandemia con base en estudios deficientes, tergiversaciones de los hallazgos al respecto e incluso teorías conspirativas. Desde homeópatas como Raúl Salazar hasta políticos como el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, han defendido su uso.

En realidad, esta sustancia no ha demostrado utilidad alguna como tratamiento contra esta enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), la Agencia de Medicamentos Europea (EMA) y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) en Colombia son apenas algunas de las instituciones que han advertido lo anterior.

El análisis “Científicamente comprobado” del portal Salud con Lupa, que reúne y evalúa la evidencia científica sobre sustancias y métodos usados contra el coronavirus, señala que “ya contamos con información suficiente para afirmar que la ivermectina no tiene ningún rol en la prevención ni el tratamiento de COVID-19”. Por eso califica su uso con ese propósito como “no apropiado”.

Así mismo, la guía para pacientes de la Agencia de Fármacos y Dispositivos Médicos de Japón sobre las tabletas de Stromectol, nombre comercial de la ivermectina en ese país, fue actualizada en octubre de 2021 y ni siquiera menciona la infección por SARS-CoV-2. Coincide en que es un antihelmíntico, o sea que se usa para matar gusanos intestinales (“nemátodos fecales”), y también se receta para la sarna, según el texto en negrilla al final de la primera página.

Además, esta entidad tiene en su página de internet un comunicado que Merck Sharp & Dohme (MSD), la compañía que produce el medicamento, publicó en japonés el 7 de septiembre de 2021 donde advierte lo siguiente sobre su uso:

  • “Los estudios preclínicos no proporcionan evidencia científica de efecto terapéutico sobre la nueva infección por coronavirus.
  • No hay evidencia científica de actividad o eficacia clínica para pacientes con infección por coronavirus.
  • En la mayoría de ensayos clínicos, faltan datos sobre seguridad”.

La misma farmacéutica ya había publicado un aviso similar en inglés en febrero de 2021.

La Guía para el Tratamiento de la Nueva Infección por Coronavirus (COVID-19), versión 6.0, publicada por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón en noviembre de 2021, tampoco incluye la ivermectina entre los medicamento aprobados para esa enfermedad (capítulo 5.1). Solo aparece en un cuadro de tratamientos en desarrollo, porque se está haciendo un ensayo clínico en ese país (p. 55).

Lo mismo se puede comprobar en su presentación en inglés, titulada (traducción propia): “Once cosas que debes saber AHORA sobre COVID-19”, publicada también en noviembre de 2021 por el ministerio nipón. “La mayoría de pacientes con síntomas leves se recupera sin un tratamiento específico”, dice la diapositiva 9.

Enseguida se indica que el país ha autorizado diferentes terapias para casos más delicados (algunas solo con uso de emergencia), pero los medicamentos aprobados hasta el momento son remdesivir, dexametasona, baricitinib, casirivimab e indivimab y sotrovimab. La ivermectina no aparece por ninguna parte.

En cambio, la décima diapositiva se refiere a las vacunas que se siguen usando en el país asiático. Estas son las de Pfizer/BioNTech, Moderna y Oxford/AstraZeneca. El mismo gobierno japonés ha señalado los efectos positivos que éstas han tenido en su población.

Picos de COVID-19 y vacunas

Aunque Japón ya había enfrentado oleadas de contagios en 2020, sus mayores picos de COVID-19 se han presentado en 2021. En enero, alcanzó a tener 50 casos diarios por millón de habitantes. Esa ola ya estaba al final de su descenso cuando empezó la campaña de vacunación contra el virus, el 17 de febrero de 2021.

En mayo de ese año, se llegó de nuevo a registros similares. En agosto, hubo un récord mucho mayor, como se puede ver en los registros oficiales recopilados por el portal estadístico Our World in Data.

Sin embargo, eso no prueba que las vacunas sean las causantes del aumento en las infecciones, como dice el artículo de Economía Noticias. En estadística, la correlación no implica causalidad. Esto quiere decir que el hecho de que dos variables se comporten de forma similar no significa que los cambios en una sean consecuencia de los que suceden en la otra.

Las autoridades japonesas, a las que la nota les atribuye haber cambiado las vacunas por la ivermectina después de eso, en realidad han hecho análisis muy diferentes. En su lugar, les atribuyeron los nuevos picos de 2021, uno en mayo y otro a finales de agosto, a la llegada de nuevas variantes más contagiosas y al aumento de contactos entre personas.

El 16 de junio, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón (NIID) informó que, tras la primera de esas olas, “las secuencias existentes [del virus] fueron casi reemplazadas por variantes del linaje B.1.1.7 (alfa)”. También señaló diferencias regionales por razones como “la reunión de personas que usualmente no se ven, a raíz del cambio de año fiscal y las vacaciones de la Semana Dorada”, del 29 de abril al 5 de mayo.

Para el 3 de septiembre, en la peor explosión de casos del país, la entidad estimaba que delta ya le había arrebatado la dominancia a alfa casi por completo. “El número de personas infectadas puede aumentar mucho más debido a los efectos del festival Obon [13 de agosto] y el posterior aumento de actividades sociales”, advirtió la institución.

El infectólogo Kutsuna Satoshi del Centro Nacional de Salud Global y Medicina, otra institución pública de ese país, señaló los mismos factores en una columna del portal Yahoo News en japonés. Sin embargo, también coincide con el NIID en señalar una diferencia fundamental entre las dos oleadas: los efectos de la vacunación.

Cuando se dio la de mayo, Japón ni siquiera había llegado a un 10% de su población completamente vacunada. En cambio, para la oleada posterior, ya había cubierto a casi la mitad de sus habitantes, sobre todo a los más vulnerables.

Al poner juntas las gráficas con las tasas de dosis, casos y muertes, se puede ver cómo el último pico fue más alto en contagios, pero menos letal. Esto coincidió, por supuesto, con una mayor inmunización.

Así, el máximo de reportes diarios por diagnóstico en mayo fue de 6.441 en promedio móvil semanal. En agosto se alcanzaron a presentar 23.192 personas positivas al día. La cifra casi se cuadruplicó.

Sin embargo, el récord del promedio de fallecimientos registrados en un día fue el 23 de mayo, con 114 personas. En cambio, en el peor momento tras la multiplicación de casos que hubo en agosto, se consignaron 63 muertes diarias. O sea que el pico de decesos se redujo casi a la mitad pese al incremento drástico en la transmisión.

“Incluso después de levantar las medidas del estado de emergencia, etc., el número de casos ha ido decreciendo en todo el territorio y ha alcanzado un nivel muy bajo, gracias a la cooperación de muchos ciudadanos y empresas con las medidas para el control de la infección, la mejoría de la tasa de vacunación (cerca del 70% de todos los ciudadanos han completado sus dos dosis), etc.”, señaló el NIID el 10 de noviembre de 2021.

No es el único factor. El jefe del panel de asesores gubernamentales para la pandemia, Omi Shigeru, le dijo al sistema de medios públicos japonés NHK, que la reducción drástica de casos en septiembre también tuvo que ver con que las festividades ya habían quedado atrás y hasta con el clima. Sin embargo, también destacó la utilidad de las vacunas.

El caso de Japón contrasta con el de Rusia, donde las muertes siguen en ascenso con cifras récord mientras la población con esquema de vacunación listo todavía no llega a ser el 30%. Alemania, en cambio, un país mucho más golpeado por la pandemia que el archipiélago asiático, vive una ola de casos mucho más alta que las anteriores pero con menos muertos gracias a una cobertura de 67% en dosis completas.

Por tanto, los documentos y declaraciones oficiales desmienten la supuesta noticia de que el gobierno de Japón habría cambiado la vacunación por una “legalización” de la ivermectina para enfrentar la pandemia. El artículo está repleto de datos falsos porque las autoridades de ese país han destacado el efecto positivo de aumentar la cobertura de inmunización y siguen sin aprobar el antiparasitario como tratamiento contra el COVID-19.

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Lunes, 16 Marzo 2020

Médicos venezolanos que apoyarán a Italia no tienen relación con Maduro

Por Jeanfreddy Gutiérrez – Efecto Cocuyo

Italia sí recibirá ayuda de médicos venezolanos, pero estos no fueron enviados por el gobierno de Venezuela, sino que son médicos exiliados en Italia.

Este artículo fue publicado originalmente por Efecto Cocuyo el 16 de marzo de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Una rueda de prensa brindada por el consejero regional de Sanidad de Lombardía, Giulio Gallera, asegurando que estaba en contacto con los gobiernos de China, Cuba y Venezuela para incorporar médicos de esas naciones en la batalla por el coronavirus en la región más afectada en Italia por la pandemia del COVID-19, nueva cepa del coronavirus, fue compartida por varias cuentas de Twitter de simpatizantes o comunicadores afectos al chavismo, a partir de un video difundido por la conocida tuitera @OrlenysOV.

La información fue difundida también por diversos portales informativos europeos como la agencia española Efe y TVE, así como medios oficiales en Venezuela como Venezolana de Televisión y Ministerio de Comunicación y portales como Misión Verdad, Telesur y RT.

La Unidad de Datos y Factchecking de EfectoCocuyo realizó un cotejo de la información, encontrando matices que hacen la información imprecisa.

Lo dicho

“Puesto que el gran tema crítico es el del personal, en el decreto ley se incluirá la posibilidad de reclutar médicos extranjeros, basta que estén colegiados en sus países de origen sin pasar la valoración de equivalencia” dijo Gallera en rueda de prensa.

Con esta iniciativa ya han recibido 1.600 solicitudes, de las cuales han revisado 692, entre las que están estudiantes de medicina, especialistas, médicos ya licenciados y enfermeros. Dijo que los elegidos “serán asistidas y formadas, acompañadas, pero que deberán entrar a trabajar en un momento complicado y la historia les agradecerá”.

Gallera dijo que ya habían llegado médicos venezolanos y que le había escrito una carta al presidente Díaz-Canel en Cuba. Así mismo, que se estaba usando un fármaco experimental contra la artritis llamado Tocilizumab en el tratamiento del consejero de Desarrollo Económico, Alessandro Mattinzoli, el cual estaría dando “datos positivos”.

“Está mucho mejor gracias a este fármaco, ha tenido una neta mejoría. No es un dato científico y comprobado, pero sí objetivo. Es una noticia bella. Solo decimos que ha habido una mejoría”, sostuvo en la rueda de prensa.

La corrección

Esto fue matizado primero por la periodista italovenezolana Marinellys Tremamunno, quien es corresponsal internacional en El Vaticano e Italia, pero quien además es presidenta de la asociación “Venezuela: la piccola Venezia”, un grupo de asociaciones italianas que, junto con la Asociación de Médicos Venezolanos en España, han estado luchando durante años por el reconocimiento de títulos universitarios de Venezuela en Italia.

Ante la rueda de prensa de Gallera, Tremamunno reaccionó de inmediato ofreciendo a los especialistas y personal sanitario venezolano en Italia, que por razones burocráticas no ha podido validar sus títulos, de acuerdo a declaraciones publicadas por varios medios italianos, como La Valle dei Templi y Cinquew News.

Luego la información fue matizada y corroborada por el propio Gallera, quien dijo posteriormente que “son trabajadores de la salud, exiliados y autónomos, que forman parte de la asociación Venezuela, la pequeña Venecia Onlus, que ha estado activa durante algún tiempo en nuestro país”, según recogen los portales italianos Resegon Online y Lombardia Notizie.

Esta es la organización dirigida por Tremamunno, cuyo portal puede visitarse aquí.

“Los médicos venezolanos que se unirán a nuestros profesionales en los hospitales durante la emergencia coronavirus no están vinculados al actual régimen, con el que no hay en curso ninguna negociación” dijo también en Gallera de acuerdo a lo publicado por el medio español La Vanguardia con información de la agencia EFE.

Médicos chinos en Italia

La llegada de médicos chinos a Italia corresponde a un esfuerzo del gobierno central.

La agencia estatal china Xinhua publicó que China envió el jueves 13 de marzo un equipo médico de nueve personas a Italia llevando consigo equipos de cuidados intensivos y de protección médica.

“Hemos venido con 31 toneladas de material sanitario, entre ellos respiradores mecánicos, mascarillas y otros equipos”, declaró el vicepresidente de la Cruz Roja de China y responsable del equipo, Yang Huichuan, en conferencia de prensa a medios italianos.

Esto también fue publicado por la embajada de China en España, confirmando que también ese país recibirá su ayuda médica y técnica.

¿Y Cuba?

Sobre el envío de ayuda médica desde Cuba a Italia, la agencia noticiosa Prensa Latina, con sede en La Habana, publicó el 7 de marzo que la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba, fue la que ofreció ayudar al país europeo al enviar una carta al Ministro de Salud de Italia, Roberto Speranza. Al día siguiente fue la Coordinadora Nacional de Cubanos en Italia quien le escribió a las máximas autoridades italianas para proponerles el uso del Interferón 2B, que el gobierno cubano asegura que ha curado 1.500 personas en China, aunque no hay ninguna prueba de ésto.

Por su parte, el 15 de marzo el embajador cubano en Italia reiteró estos dos llamados oficiales hechos por su gobierno así como haber recibido la carta enviada por Gallera en su despacho, de acuerdo a Juventud Rebelde, uno de los órganos divulgativos del Partido Comunista de Cuba, partido único gobernante en la isla.

Veredicto

El funcionario italiano Giulio Gallera habría solicitado ayuda de médicos chinos, cubanos y venezolanos por medio de su gobierno pero luego corrigió al señalar que los venezolanos eran los asociados a la ONG Pequeña Venezia y sin relación con la administración de Maduro. Por su parte, los médicos chinos que llegaron al país correspondía a un esfuerzo bilateral de los gobiernos sin relación con su pedido. Finalmente, el embajador cubano aseguró haber recibido la carta pero una semana después que fuesen asociaciones cubanas quienes ofrecieran la ayuda.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus