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Miércoles, 17 Junio 2020

No, el COVID-19 no existe desde 2003, como dicen en redes sociales

Por Jose Reinaldo Morera Molina – RedCheq

A pesar de que el artículo del diario Clarín de Argentina que circula en redes sociales es auténtico, no se refiere al COVID-19. El virus del que habla esta nota de prensa es el brote de SARS que surgió entre 2002 y 2003.

En Facebook circula una foto de una noticia de un periódico viejo titulada “Un virus nunca antes visto provoca la neumonía atípica” y que en sumario explica que se trata de “un coronavirus”.

“Hace 17 años que esta el CORONAVIRUS y no inventaron 1 vacuna? Te das cuenta que es manejo Político a gran escala!!! (sic)”, dice la publicación en Facebook que acompaña la imagen anteriormente descrita.

Foto fake

Las fotografías del artículo del diario Clarín que han sido compartidas en internet corresponden a su publicación impresa del 17 de abril de 2003. Esta nota de prensa habla del tipo de coronavirus que causa el Síndrome Respiratorio Agudo Severo, o SARS, por sus siglas en inglés, el cual no se trata del mismo virus que causa el COVID-19 (SARS-Cov-2).

Aunque el SARS y el COVID-19 hacen parte de la misma familia de virus, son totalmente diferentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los coronavirus como una amplia familia de virus que, como lo ha dicho Colombiacheck en chequeos anteriores, pueden estar presentes tanto en animales como en personas y pueden causar desde un resfriado común hasta una neumonía aguda.

Breve historia del SARS

Los primeros casos de SARS los identificó la OMS en noviembre de 2002 dentro de la provincia china de Guangdong. La OMS asegura que el virus se esparció desde el Sudeste Asiático hasta más de 30 países. Según la información publicada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, dentro de los síntomas de esta enfermedad se encontraban: fiebre superior a los 38 grados centígrados, dolor de cabeza, y malestar corporal. Solo algunas personas experimentaban síntomas respiratorios leves al principio de la enfermedad y la mayoría de los pacientes contraía neumonía.

El 5 de julio de 2003 la OMS declaró al SARS contenido, lo que permitió detener su propagación por el resto del mundo. Hasta ese entonces 8439 personas fueron contagiadas y 812 fallecidas. A pesar de que se intensificó la búsqueda de una vacuna para el SARS desde el 5 de noviembre de 2003, el último caso de esta enfermedad se detuvo el 18 de mayo de 2004 sin necesidad de una cura.

Luego de esta fecha no presentaron más casos de la enfermedad, por lo cual, el COVID-19 se trata de una clase de virus diferente.

Los tipos de coronavirus que afectan a la humanidad

De acuerdo con el médico tropicalista y vicepresidente de la Asociación Colombiana de Infectología, Alfonso Rodríguez, existen múltiples clases de coronavirus que afectan a las personas. En el caso del COVID-19, se trata de un tipo de virus zoonótico, es decir, de procedencia animal. Mientras los coronavirus que provienen de los humanos producen afectaciones leves como el resfriado común, los que provienen de especies animales pueden llegar a generar neumonías virales como el SARS (identificado entre 2002 y 2003 en Guangdong), el MERS (identificado en el 2012 en Oriente Medio) y el reciente COVID-19 (identificado entre finales de 2019 e inicios de 2020 en Wuhan).

El primer tipo de coronavirus fue descubierto en 1996 por la científica June Almeida. En la actualidad se sabe de la existencia de 7 tipos de coronavirus diferentes, de los cuales, cuatro son de procedencia humana (HCoV-229E, HCoV-OC43, HCoV-NL63 Y HCoV-HKU1) y tres provienen de animales (SARS-CoV, MERS-CoV y SARS-CoV-2).  

Diferencias entre el SARS y el COVID-19  

En un estudio publicado en la revista científica Veterinary Quarterly se demostró que el SARS-CoV-2 (virus que produce la enfermedad conocida como COVID-19) tiene una diferencia genética con el SARS-CoV (virus que produce la enfermedad conocida como el SARS) del 21 por ciento. 

En otras palabras, como lo explica esta misma publicación, la diferencia genética del SARS-CoV-2 hace que el virus se vea y actúe dentro del cuerpo del portador de una manera diferente a sus predecesores. Es por eso que la Universidad de Barcelona asegura que el COVID-19, a diferencia del SARS o del MERS, en su punto más grave puede generar una neumonía mucho más aguda.  

El artículo del diario Clarín ya había sido chequeado por la unidad de verificación de la agencia AFP, que llegó a la conclusión de que, aunque sí es verdad que esta nota se publicó en 2003, hace referencia al virus del SARS-CoV, surgido en 2002, un tipo de coronavirus diferente al SARS-CoV-2 causante de la actual pandemia de COVID-19.

En Colombiacheck, llegamos a la misma conclusión, por lo cual calificamos la publicación que sostiene que “hace 17 años está el coronavirus” como falsa.

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Martes, 11 Agosto 2020

Ni el matarratón contiene ivermectina, ni la ivermectina se recomienda para prevenir el COVID-19

Por Laura Rodríguez Salamanca

En un audio de WhatsApp se promueve tomar té de las hojas de este árbol para ‘fortalecer el sistema inmunológico’. Pero ni el matarratón, ni la ivermectina tienen esos efectos en el organismo.

“Acá en Montería todo el mundo se enteró [de que] ahora que el matarratón contiene ivermectina”. Con estas palabras se inicia un audio con el que, a través de WhatsApp, se promueve la prevención de las complicaciones del COVID-19 tomando infusiones de hojas de este árbol, que se usa comúnmente como forraje para ganado. 

“¡Imagínate! Es un hecho que el matarratón contiene ivermectina. Hay muchas plantas que la contienen, pero el que más la contiene es el matarratón. (...) A mí me lo explicó un veterinario que está en ese cuento”, dice un hombre que no se identifica.

Luego recomienda: “usted va a coger una hoja de matarratón y la vas a echar (sic) a hervir en un poquito de agua, como donde te salga la tacita, la tomas como si te fueras a hacer un tinto instantáneo, un café instantáneo. Es una hoja por persona (...) Si son cinco personas, echen agua como si fueran a hacer café para cinco personas y échenle cinco hojitas. Bueno, que se pasen dos hojitas más, que le echen, por ejemplo, si van a tomar cinco personas, que le echen siete hojitas. Pero es una hojita por persona de matarratón”. 

Además el autor del audio explica: “con eso estás fortaleciendo tu sistema inmunológico. No significa que no te va a dar [COVID-19], sino que a la persona que le da medio le da ahí y ya, y no lo pone en un estado crítico. Esa es la función de la ivermectina”. 

Pero este audio, por un parte, cumple con varias de las características de los audios con información falsa que circulan en WhatsApp, que ya hemos resumido en un artículo y en un video, como emplear un tono familiar o cercano y no permitir la identificación de la fuente de la información. Y por otra parte, incluye datos falsos y promueve la automedicación.

“El matarratón contiene ivermectina” 

FALSO

No es cierto que el árbol de matarratón [Gliricidia sepium] contenga ivermectina, un antiparasitario que se cree que puede ayudar a tratar el COVID-19, pero sobre el cual aún no hay suficiente evidencia científica porque solo se ha probado a nivel de laboratorio. 

“La ivermectina no es un producto natural, sino un derivado de un producto natural, entonces no se encuentra directamente ni en el matarratón ni en ninguna planta”, nos dijo Fabio Mayorga Niño, licenciado en química, doctor en Farmacia y profesor de la Universidad Pedagógica Tecnológica de Colombia. 

Por su parte, José Julián López, químico farmacéutico, doctor en Ciencias Farmaceúticas y profesor de la Universidad Nacional, nos explicó: “el origen de la ivermectina es de una bacteria: la Streptomyces avermitilis. Y no es una sola sustancia, sino una mezcla de dos sustancias, que son la avermectina B1a y B1b. El árbol de matarratón tiene ciertos componentes químicos como los flavonoides y cumarinas, que realmente no tienen ningún parecido químico o estructural con la ivermectina”. 

“Con eso [el té de hojas de matarratón] estás fortaleciendo tu sistema inmunológico. Esa es la función de la ivermectina” 

FALSO

Esta afirmación tiene varios errores. Primero, todas las fuentes a las que consultamos coincidieron en que ni la ivermectina ni ninguno de los componentes del matarratón tienen dicha acción en el organismo. 

Gonzalo Amézquita, químico farmacéutico con maestría en Ciencias y miembro del equipo de Cuestión de Dosis, un canal de YouTube sobre medicamentos, nos explicó que existe cierta confusión sobre el funcionamiento de la ivermectina. “El mecanismo de acción [aún no está claro] por el cual podría eventualmente tener actividad antiviral evita que el virus apague los mecanismos de defensa de las mismas células a las que infecta. Por eso la gente piensa que se está fortaleciendo al sistema inmunológico. Pero no es así; lo que parece que hace la ivermectina es que evita que las células que van a ser infectadas por el virus dejen de defenderse”. 

Con respecto al matarratón, nos dijo: “no existe ningún tipo de reporte que diga que podría contribuir al funcionamiento del sistema inmune. Los estudios que han hecho hasta ahora dicen que de pronto tiene actividad antimicrobiana, antioxidante y antiparasitaria. Por eso se usa a veces para desparasitar ganado o para matar roedores pequeños. También tiene una posible actividad antifúngica, que se ha querido estudiar en humanos, pero no lo sabemos aún”. 

Por otra parte, teniendo en cuenta todas los remedios caseros que se han difundido en los últimos meses con la promesa de que “incrementan”, “suben” o “fortalecen” la actividad del sistema inmunológico, el profesor López nos aclaró que este efecto es falso.

“Si bien es cierto que algunas vitaminas son partícipes en el proceso del mantenimiento del sistema inmune, eso no quiere decir que se ‘aumente’, sino que ayudan a mantener la integridad del sistema inmune. No hay sustancia que aumente la actividad del sistema inmune, esto no sería bueno. Hay muchas enfermedades que son producidas por una su actividad exagerada como el lupus, la miastenia o la esclerosis”, dijo. 

¿Qué pasa si se toma el té de de hojas matarratón, como recomiendan en el audio?

De acuerdo con Amézquita, en teoría no hay ningún riesgo en el consumo de esta infusión, pero no eso no quiere decir que se recomiende para prevenir los efectos del COVID-19. Además, el químico farmacéutico aclaró: “en el Vademecum Colombiano de Plantas Medicinales, dice que no existe ninguna precaución en la toma de esta planta que se haya descrito. Pero hay que tener en cuenta que muchas veces no se hacen estudios con las plantas medicinales para determinar qué efectos adversos tienen porque la gente las usa como quiere y las preparaciones son siempre nuevas”.

Por su parte, el profesor López, nos contó:“la planta deriva su nombre de su acción rodenticida [pesticida para matar roedores]. Aunque no conozco referencias de intoxicación o muertes por ingesta de esta planta, el riesgo de toxicidad es potencial. Eso depende de la cantidad que se consuma y de la forma en que se extrae”. 

Hay que tener precaución a la hora de recomendar y seguir sugerencias sobre el consumo de plantas de la forma simple en la que se hace en el audio: una hoja para una persona y cinco hojas para cinco personas, sin importar si padecen alguna enfermedad.

“Se necesita una convalidación científica para determinar qué cantidad es correcta y segura administrar. Si toma un acetaminofén puede saber qué cantidad está ingiriendo, pero en las plantas no se sabe y, en consecuencia, tampoco se conoce si el organismo está apto para recibir esa cantidad. Además, las plantas tienen muchas sustancias que pueden tener interacciones con medicamentos o alimentos”, señaló Mayorga. 

¿Pero, entonces, se debería tomar ivermectina para prevenir el coronavirus?

No. Como escribimos en otro artículo, este medicamento, que está aprobado en Colombia como antiparasitario para algunas enfermedades tropicales, solo se ha probado como tratamiento para el COVID-19 a nivel de laboratorio y aún falta mucho por saber sobre su mecanismo de acción. “Debe probarse en animales y en personas enfermas, para descartar posibles efectos secundarios y determinar las dosis adecuadas, así como la mejor forma de administrarlas”, escribimos en el texto. 

Con esta versión coinciden el Ministerio de Salud, el INVIMA, el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud y la Asociación Colombiana de Infectología, organizaciones que anunciaron el pasado 12 de julio que “no recomiendan el uso de ivermectina como tratamiento para el COVID-19, salvo cuando se use dentro de un estudio clínico que haya sido aprobado por el INVIMA”. 

De hecho, Eduardo López, director científico del Centro de Estudios de Infectología Pediátrica, la única institución autorizada en el país para desarrollar estudios clínicos en humanos con este medicamento, dijo en una entrevista para Cuestión de Dosis, el canal sobre medicamentos de Gonzalo Amézquita, que el estudio que lidera arrojará resultados hasta en por lo menos cuatro meses y, por supuesto, no recomienda consumirlo para usos diferentes a los aprobados. 

Como ya hemos aclarado antes, no existe un tratamiento exclusivo aprobado para el COVID-19. Las únicas medidas que recomienda la OMS es el lavado de manos, el distanciamiento social y el uso de tapabocas.

¿Pero qué puede pasar si se consume la ivermectina sin necesitarla? “Aunque en la literatura científica no se han encontrado efectos adversos importantes o que pongan en riesgo la salud, sí es un problema consumirla en esta situación porque las personas que la necesitan no van a poder tener acceso a ella, y este medicamento fue utilizado para el tratamiento de algunas parasitosis tropicales. Entonces, las consecuencias no son tan importantes a nivel individual como sí sobre la salud pública en aquellas zonas donde hay una alta prevalencia de personas con este tipo de infección”, nos explicó el profesor López. 

Ojo con la ivermectina veterinaria

Debido a que la fuente de la recomendación del audio que está circulando en WhatsApp es supuestamente un veterinario y a que se ha reportado que en algunas zonas del país se está adquiriendo la ivermectina de uso veterinario para tratar y prevenir el coronavirus, también consultamos a los expertos sobre las posibles consecuencias de su consumo. 

Para Julián López, “los medicamentos de uso veterinario deben cumplir con unos requisitos muy similares a los medicamentos de uso humano. Entonces el asunto no es en términos de calidad. Lo que sí podría llegar a pasar es que se consuman dosis muy altas, porque, por ejemplo, un toro o una vaca pueden llegar a pesar 500 kilos, lo cual influye en la dosis que se le administra, y es casi imposible que un humano alcance ese peso”. 

Con esto coincide Amézquita, quien agregó, “los efectos adversos pueden ser mareos, vómito, malestar estomacal y, si llegamos a un extremo, podría ser vértigo, taquicardia, y anormalidades neurológicas. Eso ocurriría con dosis que espero que nadie vaya a tomar”.

Entonces, calificamos como falso el audio con el que se difunde que el árbol de matarratón contiene ivermectina y que tanto ese medicamento como el matarratón fortalecen el sistema inmune y evitan complicaciones cuando alguien se enferma de COVID-19. De paso, calificamos como falso que la ivermectina sirva para prevenir tanto el contagio como el agravamiento del coronavirus y que sea aconsejable consumir ivermectina de uso veterinario.