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Cuestionable

Miércoles, 19 Agosto 2020

No hay pruebas de que vacuna de ARN ‘sobreescriba’ el ADN ni de que su aplicación cause alteraciones en la especie humana

Por Sania Salazar

No hay sustento científico ni biológico para asegurar que una vacuna de ARN causará que “en tres generaciones los humanos no puedan tener hijos” o que esos hijos no sean “humanos como los que conocemos actualmente''.

Una información que asegura que “160 médicos reunidos en Londres desaprueban vacuna anticovid porque cambiará nuestro ADN” (sic) circula en redes sociales.

La publicación asegura, además, que la vacuna es de ácido ribonucleico (ARN), que es la primera vez que se utiliza ese tipo de vacuna y que el ARN “sobreescribe nuestro ADN”. 

La publicación de redes sociales asegura que “si la vacuna que seleccionan proviene del laboratorio Moderna, que es la opción preferida por el Dr. Anthony Fauci, tendríamos una vacuna de ARN mensajero que nunca ha sido probada en animales. Además, el laboratorio Moderna nunca antes ha desarrollado vacunas y nunca ha elaborado nada para humanos en el pasado. Sin embargo, Moderna va a probar su vacuna directamente en humanos. Y si esto sucede, nuestros hijos seguramente no podrán tener hijos. Pero más allá de eso, no sabemos que podría ocurrirle a los hijos de nuestros hijos (segunda generación), pero lo que sí es seguro es que el genoma, el código genético, el ADN de la tercera generación (los hijos de nuestros hijos) no sería lo que es ahora. Es decir que ellos ya no serían humanos como nosotros ahora”.

Colombiacheck califica la información como cuestionable, pues las afirmaciones de la publicación carecen de sustento científico y no todo lo que se asegura del laboratorio que trabaja en la vacuna es cierto.

Pero Sergio Pulido, doctor en  microbiología molecular de la Universidad de Graz, Austria, e investigador asociado del Programa de estudio y control de enfermedades tropicales, Pecet, de la Universidad de Antioquia, explicó que “todas las vacunas y desarrollos que van hacia el ARN buscan tratar de simular con mayor precisión la naturaleza del virus, pero es, en general, el mismo concepto, meter un material genético, en este caso no es ADN, sino ARN, para que la célula produzca las proteínas del virus y esa producción estimule el sistema inmune para generar protección. Es el concepto general, no hay una gran diferencia entre ADN y ARN”. Pulido también precisó que hay asuntos técnicos que difieren, pero que no hay diferencias grandes.

Pulido ya le había explicado a Colombiacheck que se trabaja en vacunas genéticas hace más de 20 años y, por ahora, se han probado en animales y en humanos. No se han comercializado porque faltan pruebas para saber, precisamente, cuáles son los efectos en el ADN y por ende calificó de irresponsable asegurar que estas vacunas modificarán para bien o para mal el ADN.

Efectivamente, el laboratorio norteamericano Moderna trabaja en el desarrollo de una vacuna para COVID-19 a la que han llamado ARNm-1273, como lo informan en su página web.

“La vacuna mRNA-1273 se ha mostrado prometedora en modelos animales, y este es el primer ensayo que la examina en seres humanos”, informó Moderna el 16 de marzo pasado, cuando anunció el inicio del ensayo clínico fase uno en humanos.

Como ya lo había explicado Colombiacheck, el desarrollo de medicamentos o vacunas tiene diferentes fases, entre ellos los ensayos preclínicos en la que se deben hacer pruebas en animales antes de pasar a la fase clínica, que es en la que se hacen las pruebas en humanos. En el explicador titulado “¿Cómo se producen los medicamentos?”, tres investigadores coincidieron en que saltarse cualquiera de esas fases es un problema esencialmente ético porque no se sabe cómo va a afectar la sustancia resultante al paciente.

Además, hay que tener en cuenta que hay entes reguladores de estos procesos, en este caso la FDA, la Administradora de medicamentos y alimentos, agencia del gobierno de Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, aparatos médicos, productos biológicos y derivados sanguíneos.

Según la información de la página web de Moderna, el proceso más avanzado que tienen en vacunas es el de SARS-CoV-2, pero han llegado a la fase de ensayos clínicos en otros productos que no han comercializado.

Sobre la parte de la publicación que asegura que Moderna nunca ha desarrollado vacunas, Pulido dijo que eso no quiere decir que no sean capaces de hacerlo. Además explicó que Moderna se ha dedicado más a desarrollar productos y a vender esos desarrollos para que otras empresas se encarguen del resto del proceso y de su posterior comercialización.

Finalmente, Pulido explicó que aseverar que una vacuna de ARN hará que “la tercera generación, los hijos de nuestros hijos, no sean humanos” es absurdo. “Los humanos no llegamos a ser humanos en cien, trescientos o cuatrocientos años y no fue una sola mutación o no fue la modificación de una sola mutación, eso biológicamente carece de sentido porque los humanos nos demoramos millones de años de adaptación y selección natural. Esa teoría carece de argumento científico y biológico”, puntualizó.

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Falso

Lunes, 07 Febrero 2022

Gobierno de Reino Unido nunca ha dicho que las vacunas contra Covid-19 afectan el sistema inmune

Por Sharon Mejía Campo

Antivacunas usan una mala interpretación de un comunicado de la Agencia de Seguridad Sanitaria británica para desinformar.

Desde finales de 2021 circula en redes sociales como Facebook una publicación que afirma que “el Gobierno del Reino Unido admite que las vacunas han dañado el sistema inmunológico natural de aquellos que han sido vacunados dos veces”, sin embargo, esta información es falsa y se trataría de una mala interpretación de un comunicado oficial por parte de la Agencia de Seguridad Sanitaria británica.

Esta información fue sacada de la página 23 del "Informe de vigilancia de la vacuna COVID-19” en su semana epidemiológica 42, publicado el 21 de octubre de 2021 por la agencia.

El documento oficial hace referencia a datos relacionados con la seroprevalencia de una población específica, es decir, a la proporción de anticuerpos que tienen las personas y que indican si han estado expuestas a un virus u otro tipo de organismo infeccioso, con el fin de analizar la efectividad de las vacunas administradas en Reino Unido y el impacto que han tenido en la población, en este caso, de 250 donantes de sangre cada semana.

El informe británico se centra en dos tipos de anticuerpos: los anticuerpos N, que son  producidos por el organismo para atacar la infección por el virus del SARS-CoV-2, y los anticuerpos para la proteína S, presente en la superficie del virus, que se generan en el cuerpo tras recibir las vacunas contra el coronavirus desarrolladas a partir de esa espícula. El resultado mostró que, en la población evaluada, la tasa de anticuerpos N era más débil en el caso de personas vacunadas.

La desinformación ha circulado en varios países y ha sido verificada por colegas como Newtral de España o la agencia internacional AFP Factual. Como parte de nuestras alianzas Latam Chequea y Coronavirusfacts, en Colombiacheck utilizamos parte de las verificaciones de nuestros colegas para este artículo.

Según lo explica un portavoz de la Agencia de Seguridad Sanitaria británica al medio AFP Factual, “esto es esperado y muestra que la vacunación puede limitar las formas graves del Covid-19, porque un paciente vacunado que se contagia del virus podría tener una tasa de anticuerpos N más baja al haber padecido una infección menos grave”.

Esta explicación se añadió en informes posteriores de la agencia sobre la vigilancia de las vacunas, donde señalan: “Estas bajas  respuestas de anticuerpos N en individuos con las infecciones posvacunación, en comparación con la infección primaria, probablemente reflejan casos más breves y leves en estos pacientes”.

Daniel Sauter, profesor del Instituto de Virología Médica y Epidemiología de Enfermedades Virales de la Clínica Universitaria de Tubinga (Alemania), confirmó a la AFP Factual que “Este fenómeno es ‘previsible’ y puede mostrar que las personas vacunadas se ven menos afectadas por formas graves del virus”.

El sistema inmune no se daña con las vacunas

El doctor Sauter agregó:

“La tasa de anticuerpos N más baja, por sí sola, no permite concluir que el sistema inmunitario esté dañado, al contrario, las tasas de anticuerpos N más bajas en personas vacunadas que en personas infectadas y no vacunadas indican que su sistema inmunitario funciona y que ha podido desarrollar una respuesta inmunitaria eficaz contra la proteína de la espícula, al responder a la vacunación. En este sentido, la capacidad de producción de anticuerpos no se ve afectada en sí misma por la vacunación por lo que el sistema inmunitario no resulta dañado”.

Colombiacheck consultó con Carlos Álvarez Moreno, médico infectólogo, doctor en Ciencias Biológicas y coordinador nacional de estudios Covid-19 en Colombia para la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien afirma que es falso decir que las vacunas dañan el sistema inmune natural o innato de los seres humanos.

Según el experto, si bien hay una disminución de anticuerpos, esto se refiere a aquellos que son específicos contra Covid-19, los cuales se degradan para que el organismo produzca otros nuevos.

“Cuando el sistema inmune no ve que hay una amenaza real, internamente deja de producir este tipo de anticuerpos específicos contra el SARS-CoV 2 y se dedica a producir otros que considera son importantes en ese momento. En este sentido, no es que los anticuerpos en el sistema inmune se debiliten por colocar vacunas o que las vacunas disminuyan con el tiempo los  anticuerpos naturales, porque estos siguen intactos todo el tiempo contra todas las demás enfermedades”.

Finalmente, agrega que “cada vez que una persona se coloca una dosis, lo que hace es alertar nuevamente al sistema inmune para volver a aumentar la producción de las defensas”.

Así que, con estos elementos, calificamos como falsas las publicaciones que, con una interpretación errada de un informe, aseguran que el gobierno británico admitió que las vacunas dañan el sistema inmunológico.