Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Jueves, 16 Julio 2020

No, los médicos no pueden robar sus huellas digitales o datos con el pulsioxímetro

Por Laura Rodríguez Salamanca

La tecnología de este dispositivo solo sirve para medir el nivel de saturación de oxígeno en la sangre y el ritmo cardíaco.

“Tengan mucho cuidado, nunca dejen que les pongan el oxímetro, al medirles los niveles de oxígeno, los doctores toman una impresión de su huella dactilar y la venden para que otras personas puedan entrar a sus bancas electrónicas y hagan transferencia de dinero”. 

Con publicaciones de este tipo se está difundiendo en redes sociales, especialmente en Facebook, una supuesta estrategia de robo de datos a través del pulsioxímetro [también llamado saturómetro], un dispositivo que se usa para medir el nivel de oxígeno en la sangre y el ritmo cardíaco, y que ha cobrado cada vez más importancia durante la pandemia de COVID-19.

Captura de pantalla

Esta información, que ha sido replicada cientos de veces, también se ha compartido en México y en Bolivia; muchas veces, relacionándola con desinformaciones alrededor de los termómetros infrarrojos que ya hemos verificado. Por eso decidimos desmentirla. 

Nuestros colegas de Animal Político y Chequea Bolivia le pusieron la lupa a estas publicaciones y las calificaron como falsas. “El oxímetro (...) no extrae información de ningún tipo. Esa es una falacia total”, escribieron los verificadores bolivianos, citando al doctor Gery Monasterio.  

Entonces ¿cómo funciona este dispositivo? De acuerdo con la ingeniera biomédica Liliana Solano,“un oxímetro de pulso [o pulsioxímetro] tiene dos luces: una roja y una infrarroja, que al activar el aparato se encienden, pasan a través del dedo y llegan a un sensor o un fotodetector que recibe ambas luces. Ahí, a través de un algoritmo, interpreta la cantidad de luz que pasa a través del sensor y determina qué cantidad de oxígeno o hemoglobina hay en la sangre, que normalmente debe ser entre 90 y 100 por ciento”.

Además, de acuerdo con The New York Times, el oxímetro también muestra el ritmo cardiaco, que para el caso de los adultos en reposo oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto, aunque los atletas con un acondicionamiento cardiovascular mayor tienen un pulso más bajo.

Esta técnica, que, según Solano, no es invasiva, puede hacerse colocando el sensor en un dedo de la mano o del pie, y en los niños puede colocarse en la planta del pie. 

“Para poner un ejemplo más común, sería como cuando ponemos la linterna del celular en el dedo y vemos cuánta luz está pasando a través de la uña. Simplemente son dos luces que pasan a través del dedo y una fotoresistencia percibe qué cantidad de luz está llegando. Es un dispositivo muy sencillo”, dice Solano.

Entonces, el tipo de tecnología de este dispositivo no se puede utilizar para obtener huellas o datos personales. “No puede hacer nada más que enviar luz y recibirla. No tienen ningún sensor sensible al tacto, que son como los que tienen los sensores biométricos, ni ningún tipo de cámara. Son tecnologías completamente diferentes”, agrega la ingeniera. 

Entonces, calificamos como falsas las publicaciones con las que se difunde que los doctores pueden tomar impresiones digitales o robar datos personales con el pulsioxímetro [u oxímetro de pulso] para que otros puedan robar su dinero. 

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Miércoles, 26 Febrero 2020

No, libro de 1981 no ‘predijo’ el coronavirus

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Unas pocas coincidencias entre la novela "Los ojos de la oscuridad" y el Covid-19 han llamado la atención de usuarios en redes sociales. Pero no son más que coincidencias.

En varias partes del mundo está siendo noticia la historia de una novela escrita en 1981 que predijo el Covid-19, enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2 (antes llamado 2019-nCoV). 

Varios usuarios en redes sociales trinaron el asombro que les generó ver cómo en la novela Los ojos de la oscuridad, escrita por el estadounidense Dean Koontz en 1981, se habla del “Wuhan-400”. Este es el nombre de virus que, en esta historia de ficción, fue creado por el Partido Comunista Chino con el fin de utilizarlo como arma biológica.

Incluso, medios de comunicación colombianos como El Tiempo publicaron la noticia de “El misterioso libro de los 80 que ‘predijo’ la llegada del coronavirus”.

Sin embargo, por más coincidencias que haya entre la novela de Koontz, y el virus que tiene en alerta a la Organización Mundial de la Salud, no por eso se trata de una predicción.

Es cierto que Koontz nombró en su novela al arma biológica ficticia “Wuhan-400”, y que Wuhan, en China, es la ciudad de la realidad donde se descubrió el brote del SARS-CoV-2. Pero ahí es donde comienzan y terminan las similitudes.

El medio de fact-checking Snopes ya había verificado el tema, en un artículo que publicó el pasado 18 de febrero, y encontró varios puntos en las que esta "predicción" se equivoca:

  • En la novela de Koontz, "Wuhan-400" es un arma hecha por el hombre. El coronavirus, por otro lado, no lo es.

  • En la novela, el "Wuhan-400" tiene una tasa de mortalidad del 100%. Mientras los investigadores todavía están aprendiendo sobre el coronavirus, la tasa de mortalidad actual se ubica en aproximadamente el 2%.

  • El "Wuhan-400" ficticio tiene un período de incubación extremadamente rápido de aproximadamente cuatro horas, en comparación con el Covid-19, que tiene un período de incubación de entre dos y 14 días.

Además, aunque las páginas del libro publicadas en redes sociales son genuinas, al hacer una búsqueda en Google Books de la edición de 1981 no hay referencias a Wuhan. En esa edición, el arma biológica se llama “Gorki-400”, en referencia a una ciudad rusa que, en la novela, es el lugar donde fue creado el virus.

En la reedición rústica de 2008 del libro, el nombre del arma biológica fue cambiado a “Wuhan-400”. Y aún así, independientemente del cambio de “Gorki” a “Wuhan” en la novela, esto no es una predicción, pues “Koontz no afirmó que los eventos que tuvieron lugar en su novela llegarían a buen término, y las similitudes entre ‘Wuhan-400’ y Covid-19 son mínimas”, señala Snopes. 

Por otro lado, el virus de Los ojos de la oscuridad solo puede afectar a seres humanos. “Y al igual que la sífilis, el Wuhan-400 no puede sobrevivir fuera de un cuerpo humano vivo por más de un minuto, lo que significa que no puede contaminar permanentemente objetos o lugares enteros como el ántrax y otros microorganismos virulentos”, dice un fragmento del libro reproducido por la sección de fact-checking del diario de Kenia Standard Digital

Y, como señalamos en un chequeo anterior, los coronavirus son un tipo de virus que existen para cada tipo de animal. Aunque no se ha determinado la cadena epidemiológica, lo que se sabe es que el Covid-19 es una mutación de un virus de otros animales que logró desarrollarse en seres humanos. “La hipótesis actual más probable es que un animal huésped intermediario ha desempeñado un papel en la transmisión”, señala la OMS.

El virus ficticio de Koontz afecta el tronco encefálico, mientras que, como hemos contado, el Covid-19 es una enfermedad respiratoria.

Finalmente, el hallazgo de las similitudes entre la novela y la emergencia sanitaria se dio después de que se hubiese informado del brote de Covid-19 en Wuhan, lo que hace que la predicción no sea más que una coincidencia.