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Lunes, 26 Abril 2021

No, ‘médicos y enfermeras’ no serán enjuiciados por crímenes de guerra por la vacuna del COVID-19

Por Ana María Saavedra

Un cartel que circula en redes sociales amenaza a los y las trabajadoras de la salud con que podrán ir a juicio por crímenes de guerra por no informar a los pacientes sobre las vacunas.

Un mensaje en el que se asegura que los sanitarios, los médicos y las enfermeras podrían ir a juicio por crímenes de guerra por las vacunas circula en redes sociales.

Cartel con datos falsos sobre vacunación y crímenes de guerra

Este cartel, que tiene su origen en España, desde hace varios días ha sido compartido en redes sociales de Colombia. En Facebook, por ejemplo, lo publicaron con el mensaje: “Más responsabilidad por favor no somos conejillos de India Lean el Código Núremberg”. Sin embargo, el texto está repleto de mentiras mezcladas con artículos verdaderos para llegar a un conclusión falsa: la amenaza de los crímenes de guerra.

Nuestros aliados de Maldito Bulo, en España, verificaron la misma imagen el 9 de abril de 2021 y explicaron que se trataba de información falsa. En Colombiacheck también analizamos las afirmaciones del cartel y lo calificamos de falso.

La desinformación, según una herramienta a la que tenemos acceso gracias al proyecto 3PFC, una alianza con Facebook para combatir la desinformación, ha sido compartida en Colombia desde el 22 de febrero de 2021 por cuatro usuarios de Facebook diferentes y ha sido vista por más de mil personas.

Un "crimen de guerra"

El cartel tiene una advertencia en letras más grandes acerca de que los empleados de la salud podrán ser llamados a juicio por crímenes de guerra, lo que es falso.

Alejandro Jiménez Ospina, coordinador de Justicia Transicional del centro de estudios jurídicos y sociales Dejusticia, le explicó a Colombiacheck que lo primero que se debe tener claro es que para que haya un crimen de guerra debe existir un conflicto armado, internacional o no internacional, y que este haya sido cometido en el marco de ese conflicto. 

Así se explica en el Artículo 8 del Estatuto de Roma, que es el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional, encargada de juzgar crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, genocidio y crímenes de agresión. 

La pandemia causada por el coronavirus Sars-Cov-2 no es un conflicto armado, agrega Jiménez.

Miguel Vieito Villar, abogado especialista en derecho sanitario, citado por nuestros colegas de Maldita, también explicó que “los Convenios de Ginebra, con sus protocolos adicionales, no son aplicables a una situación de pandemia” como la actual de COVID-19.

La vacuna contra la COVID-19 no es "experimental"

Según el cartel, los médicos y enfermeras podrán ser llamados a juicio por los crímenes de guerra si no informan a los pacientes que la vacuna es experimental. En ese caso también es falso.

Colombiacheck aclaró en el Explicador: ¿Son seguras las vacunas del Covid-19? que las vacunas aprobadas para su uso han pasado por tres fases para su aprobación. 

Fases de desarrollo de una vacuna

Esas fases fueron siempre monitorizadas por Juntas de Monitoreo de Datos y Seguridad, mientras las pruebas estaban en curso y sólo si no había problemas de seguridad pendientes, se permitía el avance a la siguiente fase. Tal sistema de monitoreo está configurado para detectar todos los efectos secundarios más comunes asociados a las vacunas, así como los menos esperados que alertaran para detener los estudios.

Asimismo, como indicaron nuestros colegas de Maldita, hay una fase 4, la última de investigación clínica, y ocurre cuando está ya comercializada y se usa a gran escala.

En la falsedad de ese primer punto también coincide Diana Rocío Bernal, profesora de la Universidad del Rosario, especializada en derecho médico. En esta fase 4 en la que se encuentran las vacunas, que se están aplicando en el mundo, que fueron aprobadas con autorizaciones de emergencia por la pandemia, no se puede considerar que sean experimentales. “Hay otras vacunas que están en fase experimental, pero esas son las que siguen en proceso. Las que se están aplicando en el mundo ya no son experimentales”.

Código de Nuremberg y Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO 

En este caso, como muchas otras desinformaciones, el cartel usa elementos reales, los saca de contexto y le atribuye consecuencias falsas. En efecto, los puntos 2, 3 y 4, así como los artículos citados mezclan elementos falsos con verdades manipuladas.

El cartel también hace referencia a la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO y al Código de Nuremberg, que sí existen. El abogado Miguel Vieito Villar le explicó a Maldita que ninguno de los dos son textos legales. "No son leyes españolas, ni tampoco son convenios internacionales", sino que "forman parte de la bioética o de la deontología de los profesionales de salud".

Un documento de la Universidad del Rosario indica que “la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, como se infiere del propio título, fundamenta los principios en ella consagrados en las normas que rigen el respeto de la dignidad de la persona, los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Se trata de una declaración que resultó de la sesión de la Conferencia General de la UNESCO realizada en París el 19 de octubre de 2005.

La profesora Diana Rocío Bernal, por su parte, señala que si bien es cierto que los pacientes tienen derecho a ser informados sobre la vacuna, como se está haciendo, no se puede decir que por no hacerlo puedan ser llamados a juicio por crímenes de lesa humanidad o ser acusados en el ámbito penal.

“En el ámbito penal en principio podría decir que no, pero desde la perspectiva de derechos humanos hay dos teorías frente al uso de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO. Una dice que es un instrumento de buena voluntad, pero hay otros que dicen que ya para los Estados, así no los conviertan en una normativa, tiene carácter vinculante, pues le da unas pautas a los países e incluso se le considera fuente de nuevos derechos”, anota.

En cuanto, al consentimiento informado, “la Corte Interamericana de DD.HH. ha dicho que el consentimiento informado no es un simple documento, es un derecho. Pero de allí a que se pueda decir que por incumplir una pauta, que no se está incumpliendo en el caso de la vacunación, se pueda decir que se está cometiendo un crimen de guerra es una falsedad”.

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Jueves, 26 Marzo 2020

Coronavirus (Covid-19) no es ‘mezcla de SARS, VIH, tuberculosis y malaria’

Por Ana María Saavedra

Un audio de WhatsApp asegura esto, pero ni esa afirmación, ni varias otras que menciona, tienen sustento científico.

En redes sociales circula un mensaje de una mujer, con acento paisa, que asegura estar realizando un doctorado en España. En el audio la mujer da datos alarmantes sobre el coronavirus que causa la enfermedad Covid-19. Y, entre otras cosas, dice que un amigo que “hackeó al gobierno chino” descubrió que el virus tiene “cuatro cadenas de ARN de VIH”.

La mujer dice que esa información fue corroborada por “Sergio”, quien “es virólogo y director de una unidad de Cuidados Intensivos”. 

Varios de nuestros lectores nos pidieron por redes que verificáramos este mensaje.

Primero, les recordamos no confiar en notas de voz con datos alarmantes y pocas fuentes. Este es el caso de este mensaje, que es revelado por una persona anónima y supuestas fuentes de información también anónimas.

La mujer asegura estar en España y ser estudiante de un doctorado, pero no explica en qué universidad, en qué ciudad, ni que tipo de doctorado. Los datos que entrega tanto de “Sergio”, el supuesto virólogo y director de una UCI, y de Jairo, el hacker, también son poco específicos.

Este tipo de fuentes anónimas y generales son comunes en los audios falsos, como ya lo hemos explicado en otros chequeos. Estas fuentes, que no se identifican, aseguran tener un acceso que realmente no poseen a información clasificada y sensible. Así buscan ganarse la confianza de quien escucha para poder engañarlo.

El SARS-CoV-2 y el VIH

“El virus tiene cuatro cadenas de ARN de VIH”, dice la supuesta académica. Luego, agrega que todos los gobiernos de Europa saben que “eso es una mezcla de SARS, coronavirus de los coronavirus de los lectopodos, que son los murciélagos, VIH, que es lo que produce el Sida, tuberculosis reforzada y malaria”.

Sin embargo esta información ha sido desmentida por la comunidad científica. Aparte que la palabra lectopodos no existe. Los murciélagos son quirópteros

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, que causa el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (conocido como Sida). Mientras que ARN hace referencia a ácido ribonucleico, un tipo de molécula que forma el material genético de varios virus y que también se encuentra en varias células.

Pero, aunque tanto el SARS-CoV-2 como el VIH son virus y contienen ARN, ¿esto quiere decir que  esto demuestra que el virus es “una mezcla” de varios virus y enfermedades, como dice el audio?

La respuesta es no.

Hace unos días, el editor de temas ambientales, salud y ciencia del periódico El Espectador, Pablo Correa, publicó este trino.

Correa cita el artículo "Es improbable que el coronavirus haya surgido en un laboratorio’: científicos”.

En este artículo se cita un estudio publicado en la revista científica Nature en el que se indica que “es improbable que el SARS-CoV-2 surgiera a través de la manipulación de laboratorio de un coronavirus similar a un SARS-CoV”.

Dicho artículo lo habíamos mencionado en nuestro chequeo “No hay evidencia de que ‘el coronavirus venga de un laboratorio biológico de Wuhan”. 

En ese chequeo explicamos un gráfico que supuestamente demostraba que el virus tenía cuatro insertos. Para esto, citamos a Andrés Fandiño, médico epidemiólogo, doctorado en ciencias de la salud y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, quien analizó esos gráficos y nos explicó que “cuando habla de insertos no quiere decir que sea de un laboratorio, sino que son estructuras similares entre virus que son de familias similares”.

También aclaró que el hecho de que el SARS-CoV-2 sea de familias similares al VIH no quiere decir que este tenga cadenas de ARN del VIH.

Nuestros colegas de Health Feedback, uno de los miembros de la alianza #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN, ya habían desmentido esas supuestas inserciones de VIH en el SARS CoV-2.

Health Feedback explicó que la afirmación de que el coronavirus contiene inserciones del VIH “se basa en un estudio que comparó secuencias de proteínas extremadamente cortas entre el nuevo coronavirus de 2019 y el VIH, una práctica que probablemente dé falsos positivos. Los autores del estudio también pasaron por alto la verificación de posibles similitudes entre el 2019-nCoV [ahora llamado SARS-CoV-2] y otros organismos. Al final resultó que estas secuencias cortas de proteínas eran similares a muchos otros organismos, no solo el VIH, refutando así la afirmación de que 2019-nCoV contiene ADN del virus del VIH”.

En cuanto a la malaria, este no es un virus, sino una enfermedad causada por parásitos, del género Plasmodium que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles, los llamados vectores del paludismo. Y la tuberculosis es causada por bacterias (Mycobacterium tuberculosis). 

Es decir que la afirmación de que el nuevo coronavirus es “una mezcla de SARS, coronavirus de los coronavirus de los lectópodos, que son los murciélagos, VIH, que es lo que produce el Sida, tuberculosis reforzada y malaria” no tiene ningún sustento científico, como lo aseguró Correa en su trino.

Fernando Suárez Obando, director del Instituto de Genética Humana, también lo explicó  en este hilo de Twitter, en el que indica que ‘todas las características notables de SARS-CoV-2, incluido el RBD y el RRAR, están presentes en coronavirus relacionados en la naturaleza, no es plausible un escenario de origen artificial en un laboratorio’.

 Entonces, este audio que asegura el nuevo coronavirus es una “mezcla” es falso.