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Cuestionable

Viernes, 20 Noviembre 2020

No se ha probado en humanos que el enjuague bucal mate el coronavirus en 30 segundos

Por Gloria Correa

Se trata realmente de los resultados preliminares de un estudio de la Universidad de Cardiff (Inglaterra), realizado en laboratorio. Lo que los investigadores encontraron no demuestra que los enjuagues bucales sirvan para tratar o curar el COVID-19.

El 18 de noviembre se viralizó en cuestión de minutos un artículo del diario El Tiempo que afirmaba en el título que el enjuague bucal mataría al coronavirus en 30 segundos. Información con contenido similar también se difundió por redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram

Un par de horas después, la publicación de El Tiempo fue retirada, pero las replicaciones y publicaciones en otros medios (1, 2, 3), incluso en inglés, siguieron apareciendo después de eso.

pantallazo del tweet

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

pantallazo nota del periódico

 

 

Debido al impacto que este tipo de información puede tener en la salud de las personas, ya que se puede malinterpretar y llevar a comportamientos inadecuados como ha ocurrido con otro tipo de desinformaciones que prometen “curas” ante el nuevo coronavirus, decidimos verificar en ColombiaCheck lo allí publicado.

Lo del enjuague bucal no se trata de una nueva “cura” que erradique al nuevo coronavirus, como señalaba el título de la publicación de El Tiempo. Había que ir más allá del título para darse cuenta que, en la misma publicación aclaraban, se trataba de los resultados preliminares de un estudio de la Universidad de Cardiff, Inglaterra, en la que reportaban los efectos de algunos enjuagues bucales sobre el nuevo coronavirus. Pero todos, fueron hallazgos hechos en el laboratorio.

Buscamos en qué consistía realmente ese estudio de la Universidad de Cardiff, citado en la publicación que estamos verificando, con el que justificaban la afirmación de que el enjuague bucal mataría al coronavirus en 30 segundos.

Realmente es un artículo publicado pero en formato “pre-print” o “pre-impreso”, en el portal bioRxiv, es decir, es el manuscrito original antes de haber sido revisado por pares o expertos científicos para determinar si aprueban o no su publicación en una revista, lo cual nos debe llevar a tomar con mucha cautela lo que allí se expone.

El artículo de los investigadores del Instituto de Investigación del Sistema Inmune, de la Universidad de Cardiff, se titula “Breve informe: La eficacia virucida de los componentes del enjuague bucal contra el SARS-CoV-2 in vitro”. 

La palabra in-vitro al final del título sugiere que sólo se han llevado a cabo estudios en el laboratorio, es decir con tubos de ensayo; no en condiciones reales en el cuerpo humano, que es uno de los tantos requisitos básicos que tienen los estudios de mayor validez científica, como los ensayos clínicos para aceptar una hipótesis de tratamiento para alguna enfermedad. 

Al revisar el artículo, encontramos que los investigadores de la Universidad de Cardiff a la cabeza del doctor Richard J. Stanton y el doctor David W. Thomas, realizaron pruebas en el laboratorio bajo condiciones que simulaban las de la boca. Después de cultivar el nuevo coronavirus, lo expusieron en saliva durante 30 segundos a diferentes tipos de enjuague bucal y evaluaron la capacidad de esos enjuagues para inactivarlo.

Lo que evidenciaron es que dos enjuagues que contenían cloruro de cetilpiridino al 0,07 por ciento y un tercero con 23 por ciento de etanol/etil lauroil arginato fueron los más efectivos para inactivar el virus, bajo esas condiciones.

El cloruro de cetilpiridino es un compuesto químico tipo amonio cuaternario, utilizado en algunos tipos de enjuagues bucales, cremas de dientes, pastillas y aerosoles bucales por sus efectos como antiséptico, ya que ayuda a eliminar bacterias y otros microorganismos. Mientras que el etanol se trata de un tipo de alcohol, el etil lauroil arginato corresponde a otro compuesto químico sintético utilizado como conservante también por sus efectos frente a bacterias, mohos y levaduras. 

Frente a tal estudio, los mismos investigadores concluyeron que se necesitan más investigaciones para determinar si estas formulaciones de enjuagues, pueden inactivar el virus en la orofaringe humana in vivo (es decir en las condiciones de la vida real) y si esto podría afectar la transmisión del nuevo coronavirus.

Es decir, lo que los investigadores reportaron no significa que los enjuagues sirvan para tratar el virus dentro del cuerpo, cuando ya nos ha infectado o que pueda servir como una cura.

El mismo doctor Stanton, quien hace parte de dicha investigación, en la página de medios de la Universidad de Cardiff, afirmó: “La gente debe continuar siguiendo las medidas preventivas emitidas por el gobierno del Reino Unido, incluido el lavado de manos con frecuencia y mantener la distancia social. Animamos a las personas a que utilicen siempre enjuagues bucales de forma segura y según las directrices del fabricante”.

Ante estos hallazgos, Andrea Prada, odontóloga de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga, Especialista en Gerencia de la calidad y auditoría de los Servicios de Salud y docente del SENA, le explicó a Colombiacheck: “En esos estudios al aislar el virus y exponerlo a alguna sustancia con algún porcentaje de alcohol como los enjuagues bucales, se puede lograr inactivarlo. Los resultados pueden resultar muy prometedores, pero muestran otra realidad, pues se han hecho en el laboratorio, así hayan intentado simular las condiciones de la cavidad oral”.

“La cavidad oral, tiene hasta 300 tipos diferentes de microorganismos, bajo esas circunstancias influirían muchos factores en el efecto de los enjuagues bucales frente al coronavirus”, enfatizó Prada.

Y más adelante concluyó la odontóloga: “Hasta que no se hagan estudios clínicos en condiciones reales, no se puede afirmar si realmente el enjuague bucal es efectivo o no frente al nuevo coronavirus y la transmisión del mismo”.

Los investigadores de la Universidad de Cardiff adelantan ya un ensayo clínico, registrado en la plataforma clinicaltrials.gov, bajo la dirección del profesor David Thomas, en el cual buscan evaluar qué tan efectivo es el enjuague bucal para reducir la cantidad de coronavirus que se encuentra en la saliva de pacientes con COVID-19 en un sólo uso del enjuague y esperan tener resultados para el 2021. 

“El estudio clínico en curso nos mostrará cuánto duran los efectos, después de una sola administración del enjuague bucal en pacientes con COVID-19", afirmó el profesor David Thomas a la agencia de noticias de Reino Unido PA News Agency. Ahora queda esperar los resultados de este nuevo estudio. 

En un chequeo previo del mes de agosto, verificamos una información similar a ésta de los enjuagues bucales. La anterior correspondía a un video de un médico peruano quien afirmaba que el buen aseo bucal, con crema de dientes y enjuague, favorecía la destrucción del coronavirus y prevenía el contagio del mismo. Para esa fecha calificamos la afirmación como falsa.

Daniela Carolina Sánchez, odontóloga especialista en administración en salud con enfoque en seguridad social de la Universidad Javeriana y coordinadora científica de la Clínica Sofía Alegría de Bogotá, afirmó a ColombiaCheck: “No está comprobado que la crema dental y los enjuagues maten el virus en una persona que ya está contagiada. La crema dental sirve para complementar la remoción mecánica que se hace con el cepillado. Ayuda a combatir la placa bacteriana, que es una acumulación de bacterias en la boca y hay algunas cremas dentales que atacan las bacterias que provocan las caries, que es el Streptococcus mutans, o la bacteria que causa periodontitis o gingivitis, pero no tienen otras propiedades”.

Asimismo, el doctor Graham Snyder, profesor asociado de la División de Enfermedades Infecciosas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, explicó a la agencia de noticias CNN, quienes también verificaron la información reciente sobre los enjuagues bucales y el nuevo coronavirus, que "hay algunos datos, y no estoy diciendo que no sean datos excelentes, que equis sustancia inactiva o inhibe la replicación del coronavirus. Pero eso no significa que esas sustancias sean capaces de detener el virus”.

“Ninguno de los estudios publicados recientemente en servidores de preimpresión muestra que puedan reducir el riesgo de contraer o transmitir el virus”, señaló Snyder.

Colegas de la red internacional de chequeadores (IFCN), como Maldita ciencia y Newtral en España, así como la agencia internacional de noticias AFP factual, también han aclarado previamente que aún no hay evidencia científica de que el lavado de la boca, la higiene o el uso de enjuague bucal sean útiles para prevenir la transmisión y el contagio del nuevo coronavirus.

En la página oficial de Listerine, Johnson & Johnson, fabricante del enjuague bucal, aclara enfáticamente, ante las numerosas preguntas de consumidores sobre la efectividad del enjuague bucal para prevenir el COVID-19, que “el enjuague bucal LISTERINE® no ha sido probado contra ninguna cepa de coronavirus y sólo está clínicamente comprobado para eliminar el 99.9% de los gérmenes que causan mal aliento y placa y no está destinado a prevenir o tratar el COVID-19”.

Una publicación de Odontología basada en la Evidencia, también concluía que actualmente no hay pruebas suficientes de alta calidad para sugerir que los enjuagues bucales son efectivos contra el SARS-CoV-2. Mientras en varias pautas han sugerido el uso de enjuagues bucales como una medida profiláctica, esto no debería ser una alternativa al uso de los equipos de protección personal (EPI) de alta calidad. 

La misma Organización Mundial de la Salud aclara, en su página oficial, que no hay una “cura” para el COVID-19: “Hasta ahora ningún medicamento ha demostrado prevenir o curar esta enfermedad”. Por el momento debemos seguir poniendo en práctica las medidas de bioseguridad ya sugeridas a lo largo de la pandemia: lavado de manos, uso de tapabocas y distanciamiento físico. 

En conclusión, calificamos como Cuestionable la publicación en redes que estamos verificando, pues realmente los resultados in vitro del estudio de la Universidad de Cardiff sí encontraron que algunos enjuagues bucales podrían inactivar el nuevo coronavirus en 30 segundos, pero aún no se sabe su efecto en condiciones reales en humanos infectados, por lo que no se pueden sacar conclusiones ni actuar apresuradamente, sin tener un estudio tipo ensayo clínico que lo respalde.

 

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Falso

Jueves, 07 Mayo 2020

Video de médicos californianos que hablan de coronavirus está repleto de datos falsos e imprecisos

Por Adolfo Ochoa Moyano

Dos médicos de Bakersfield, California, dijeron en una rueda de prensa que las medidas de aislamiento afectan el sistema inmunológico y que controles poco restrictivos en países como Suecia han funcionado. Estas afirmaciones son falsas.

El pasado 22 de abril, dos médicos del estado de California, en Estados Unidos, dieron una rueda de prensa en la que declararon que la amenaza por el coronavirus no es tan alta y que medidas de aislamiento y cierre económico que se impusieron en distintos países del mundo para contrarrestar los contagios son exageradas. 

El video se volvió viral en Estados Unidos luego de que el famoso inventor y físico sudafricano Elon Musk lo retrinara en su cuenta de Twitter y de que los médicos fueran invitados al programa de la periodista Laura Ingraham, de la cadena televisa FOX News. En Colombia también ha sido compartido en redes sociales y enviado en cadenas de WhatsApp.

El video de la rueda de prensa fue eliminado por Youtube, que lo marcó como contenido que viola las normas de la plataforma, sin embargo todavía se pueden encontrar fragmentos de este en redes sociales.

En Colombiacheck verificamos quiénes eran los médicos que hablan en el video. Uno de ellos, Dan Erickson, aparece registrado como trabajador de la clínica Accelate Urgent Care en Bakersfield, California, mientras que Artin Massihi está afiliado a varios hospitales de esa ciudad norteamericana.

Según estadísticas que ellos mismos entregaron, hasta mediados de abril en su sitio de trabajo procesaron 5.213 pruebas de coronavirus, lo que, según ellos, les permitió determinar que el virus se contagia rápido pero no es tan mortal.

Nuestros colegas de Maldita en España ya habían analizado esta información que circula en redes y una primera conclusión es que los análisis que los médicos hacen del comportamiento del coronavirus están basados en las pruebas que ellos mismos practican, pero sus números no son suficientes para presentar un panorama completo de la población estadounidense y del contagio de la enfermedad COVID-19.

Maldita cita un trino en inglés del profesor de Biología de la Universidad de Washington Carl Bergstrom, quien asegura que "estimar la proporción de infectados a partir de los pacientes de un centro de atención de emergencias es como estimar la altura media de los americanos a partir de los jugadores de un partido de la NBA. No es una muestra aleatoria y la estimación resulta muy sesgada".

En Colombiacheck verificamos varias de las afirmaciones de los médicos. Uno de los enunciados que más llama la atención tiene que ver con la comparación que hacen entre las cifras de muertes que provoca el virus de la influenza comparado con el del coronavirus. Los médicos dicen que son similares.

“Es similar al de la gripa. Si estudias los números entre 2017 y 2018 teníamos entre 50 y 60 millones (de personas) con gripa. Y tenemos una tasa de muerte similar. Siempre tenemos entre 37.000 y 60.000 muertes por gripa en Estados Unidos cada año, y no hablamos de pandemia, no cerramos negocios y no enviamos doctores a casa”, dijo Erikcson en sus declaraciones.

Para ejemplificar lo que ellos llaman un bajo impacto del virus, usan datos del estado de Nueva York. Ellos declaran que un 39 por ciento de los habitantes del estado dieron positivo y que la tasa de mortalidad es del del 0,1 por ciento. Al buscar datos en los registros sanitarios y de salud de Estados Unidos, encontramos datos de la Universidad Johns Hopkins, que revelan que la tasa general de fallecimientos del estado es de 7,81 por ciento con un total 316.415 contagios y 24.708 muertes, a la fecha.

El argumento de que “el COVID es similar a la gripa”, fue sumado a estos datos sobre el estado de Nueva York y fueron usados por los médicos para desestimar la necesidad de aislamiento.

La Organización Mundial para la Salud, OMS, ha emitido varias alertas en las que sí admite que hay síntomas similares, pero hace notables diferencias, en especial en la capacidad de contagio del coronavirus, que es de 2 a 2,5 personas por cada contagiado, superior a la de la gripa común.

Dan Erickson señaló en su video que para ese día, “el número de muertos en Estados Unidos por coronavirus era de 43.545, lo que era similar a los muertos por enfermedades derivadas de influenza”.

Buscamos esos datos en el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, que reportó que en el año epidemiológico 2017- 2018, iniciado en noviembre del 2017, dejó 61.000 personas fallecidas por influenza, con un contagio de 45 millones de personas.

Las cifras que entrega el médico y las reportadas oficialmente sobre muertes por gripa sí coinciden, pero él hace una comparación inexacta, ya que el el primer caso de coronavirus en Estados Unidos se presentó en el mes de enero, por lo que las cerca de 67.000 muertes vinculadas al coronavirus solo se han presentado entre finales de ese mes y mayo del 2020, y no en un año, como él pretende comparar. 

Andrés Fandiño, epidemiólogo e investigador de la Universidad del Valle, nos explicó que está mal comparar el comportamiento de la influenza y el nuevo coronavirus, y, en especial, está mal hacerlo por periodos de tiempo.

“Están usando mal los periodos de tiempo, no pueden comprar doce o trece meses con apenas cuatro. Si en un año (2017 a 2018) el número de muertos por influenza en Estados Unidos fue de 60.000, y el número de muertes por coronavirus entre enero y mayo es de 70.000, entonces solo se está analizando una tercera parte del 2020 y eso significa que el número al final de este año podría ser de 240.000 fallecidos, si seguimos esa lógica”, nos dijo Fandiño.

Una postura similar tiene el profesor Diego Rosselli, quien hace parte del departamento de epidemiología clínica de la Universidad Javeriana, quien añadió a la explicación que otra diferencia fundamental entre los dos virus es que es que es imposible determinar en qué momento una persona asintomática infecta a otra cuando del coronavirus se trata, ya que desde días antes de presentar síntomas en las personas ya es infeccioso, a diferencia de la gripa. 

“Es comparar peras con manzanas. No es válida la comparación no solo por cómo se comportan los virus, sino que en este momento hay un alto subregistro con respecto a los fallecimientos por coronavirus. Todavía no hay claridad de cuál es el número real porque todavía estamos aprendiendo de él”, nos dijo Rosselli.

Por otra parte, otro de los focos de la crítica de los médicos Erickson y Massihi citan es el de el distanciamiento social. En su rueda de prensa citan casos como el de Suecia, en donde las medidas de cierre no fueron tan drásticas. 

“Suecia hicieron un poco de distanciamiento social. Usaban máscaras y se separaban. Iban a escuelas, las tiendas estaban abiertas, estaban viviendo casi una vida normal con un poco de distanciamiento social. Allá hicieron 74.600 pruebas de una población de unos 10 millones ¿Cuántas muertes tuvieron?: 1765 muertes”.

Erickson compara esa cifra de Suecia con Noruega, país que sí implementó normas de distanciamiento social. 

“Noruega, el vecino de Suecia, son países escandinavos, podemos comprarlos. En Noruega se presentaron 7.199 casos de COVID, pruebas totales 145.279, con una población de 5,5 millones. Las muertes totales son 182, estadísticamente insignificante con los 1700 de Suecia”, añadió Erickson. 

Revisamos el comportamiento del virus en Suecia (al 6 de mayo) y encontramos información del reporte de la Universidad Johns Hopkins al 6 de mayo el total de casos en Suecia es de 23.216 con 2.854 personas muertas confirmadas, lo que no respalda la tesis del médico que sin importar si hay distanciamiento social el virus no se expande tan rápido.

Los dos hombres en el video se hacen preguntas sobre si es necesario el aislamiento social, una de las medidas que la Organización Mundial para la Salud ha venido incentivando, como una manera de contrarrestar la velocidad del contagio de humano a humano y señalan que, para ellos, el encierro puede afectar el sistema inmunológico de las personas que se someten a él, porque no hay contacto con virus y bacterias, para que luego el cuerpo genere resistencia a ellos.

“El sistema inmune se construye por la exposición a antígenos, virus y bacterias. Cuando eres un niño, arrastrándote por el suelo, poniéndote cosas en la boca, los virus y bacterias entran y forman anticuerpos y así se construye tu sistema inmune. Así que lo veo es que encierras a seres humanos, los haces lavar todo con materiales que destruyen el 99 por ciento de las bacterias, usa una mascarilla, no salgas. ¿Qué le hace eso a nuestro sistema inmune? Él está acostumbrado a compartir bacterias, cuando le quitas eso, el sistema nervioso se afecta y con los meses de encierro se afecta más”, argumentó Dan Erickson.

José Javier García Ramírez, profesor titular de bioquímica e inmunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete, España, explicó a Maldita que hay dos cosas falsas en esas afirmaciones.

"La primera es que durante el confinamiento, por mucho que se limpie, nos seguimos exponiendo a patógenos de forma constante, cuando nos cruzamos con gente al salir de casa a hacer las compras básicas, en las cosas que comemos y tocamos, desde alimentos, bolsas del exterior, etc. Y la segunda es que, en el desarrollo del sistema inmune de una persona, dos meses o tres de falta de exposición a patógenos no suponen ninguna diferencia en cuanto al repertorio normal de células T y B, que son las principales encargadas de la inmunidad específica".

Las declaraciones de los médicos de Bakersfield, que en el video se expresan como si tuvieran respaldo científico, fueron rechazadas de manera conjunta por el Colegio Americano de Médicos de Urgencias y la Academia Americana de Medicina de Urgencia, quienes señalan que: “estas reflexiones temerarias y no comprobadas no son representativas de las sociedades médicas y son contradictorias con lo que la ciencia y la epidemiología saben actualmente sobre la COVID-19”. 

El comunicado, fechado el 27 de abril, también rechaza la publicación de datos sin la revisión de pares científicos. “Como dueños de clínicas locales de atención urgente, parece que estos dos individuos están publicando datos sesgados y no revisados por pares para anteponer sus intereses financieros personales sin importarles la salud pública”, dice.

El uso de información sesgada, de la no precisión del origen de los datos y de la falta de contraste con pares académicos o científicos, nos lleva a calificar las declaraciones de los médicos de California como falsas.