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Miércoles, 28 Julio 2021

Vacunas contra COVID-19 no contienen grafeno que cause coágulos en el cerebro

Por Gloria Correa

Un vídeo que muestra un cerebro con coágulos se ha sacado de contexto para atribuir falsamente la presencia de grafeno en estas vacunas, pero estos biológicos no contienen dicho material y el vídeo es de antes de la pandemia.

En redes sociales, como Facebook (1,2,3,4), Twitter y en Telegram, han circulado publicaciones con un vídeo, o imágenes extraídas del mismo, en el que se ve la disección de un cerebro con unos coágulos. En algunas de éstas se señala que los coágulos se deben al grafeno o al óxido de grafeno presente en las vacunas contra COVID-19.

El grafeno es un material que se puede encontrar en formas muy pequeñas en la naturaleza y se obtiene del grafito. Se utiliza en campos que van desde la ingeniería ambiental hasta la electrónica y recientemente se está investigando en medicina, por las múltiples propiedades que tiene, pero no se ha usado en las vacunas contra el COVID-19.

El vídeo del cerebro con los coágulos y las imágenes extraídas de él son parte de otra desinformación sobre las vacunas que ha circulado por distintos países, por lo cual colegas verificadores de la International Fact Checking Network (IFCN) (red de la que hacemos parte), como Maldita y la agencia de noticias AFP Factual, las han desmentido previamente. 

Captura de pantalla etiqueta falso

Pero el vídeo no es “reciente” ni de un vacunado como intentan señalar en las publicaciones en redes sociales, es previo a la pandemia. Una búsqueda inversa en la herramienta InVID-WeVerify, que permite verificar videos e imágenes, arroja publicaciones desde diferentes perfiles de medicina y patología forense que coinciden con este mismo video, publicadas originalmente entre septiembre y octubre de 2019 en Facebook (1, 2 , 3, 4),  Instagram (1, 2) , Twitter, Youtube y Reddit (1).

La más antigua es del 18 de septiembre de 2019 en una cuenta de Instagram de temas médicos en inglés, en la que explican en un mensaje adjunto se detalla qué es una hemorragia intracerebral. En el video se indica: “La hemorragia intracerebral, también conocida como sangrado cerebral, es un tipo de hemorragia intracraneal que se produce dentro del tejido cerebral o los ventrículos”. De ese modo comprobamos que el vídeo que están utilizando no corresponde al de una persona vacunada contra COVID-19. 

No hay evidencia que vacunas contra COVID-19 contengan grafeno

El grafeno corresponde a una forma especial de carbono que se puede encontrar como nanomaterial, es decir, en dimensiones muy pequeñas, alrededor de los 10 -9 metros. Es decir, la mil millonésima parte de un metro.  Por sus propiedades eléctricas, mecánicas, ópticas y térmicas se usa en diversos campos de ingeniería ambiental, industrial, ciencia de materiales, bio-electrónica y recientemente se ha usado en investigaciones biomédicas como se ha descrito en publicaciones científicas (1,2,3) que señalan su aplicación en ingeniería de tejidos y administración de medicamentos, entre otros. 

Pero no se ha usado en las vacunas contra COVID-19, como intentan señalar las publicaciones que buscan desalentar la vacunación. 

Al revisar las hojas de seguridad y fichas técnicas de los biológicos contra COVID-19  que actualmente se están usando en el país y sus componentes se puede evidenciar que en ninguno de estos --ni en el de Pfizer-BioNTech, Astrazeneca, Janssen, Sinovac o Moderna-- está el grafeno como componente. 

Además, expertos como Diego Peña, químico, investigador del Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares de España, explicó a AFP: “El grafeno no es soluble, por tanto, un dispositivo de grafeno no se podría inyectar en disolución. Si hubiese grafeno, las vacunas serían suspensiones de color oscuro”.

Sandra Natalia Correa, química de la Universidad Industrial de Santander, con maestría en Química y PhD en química aplicada de la Universidad de Mayagüez en Puerto Rico, quien trabaja con nanomateriales, también explicó a Colombiacheck: “El grafeno tiene múltiples propiedades y diversos usos en la industria, se usa en filtros de agua para retener contaminantes, en nanotubos de grafeno que actúan como absorbentes de esos contaminantes, por dar un ejemplo. En el campo de biomedicina también se están explorando muchos usos pero hasta ahora no se han descrito vacunas que se estén comercializando y contengan grafeno u otro componente similar a este”.

Y efectivamente, en la literatura médica hay registros recientes de que en el desarrollo de una vacuna intranasal contra la influenza se utilizó óxido de grafeno como adyuvante, siendo este un material distinto al grafeno y prometedor en esta área, pero dicha vacuna aún no está ni aprobada ni comercializada.

“Los adyuvantes se usan para mejorar la inmunogenicidad o capacidad para desencadenar una respuesta inmunológica. Se trata de estudios modelo en fases de ciencia básica, los cuales se encuentran aún alejados de una aplicación”, explicó a AFP Factual, el vicedecano de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, e investigador principal del CONICET, especializado en nanotecnología, Marcelo Mariscal

Vacunas contra COVID-19 y coágulos, una remota posibilidad 

El tema de los coágulos y las vacunas contra COVID-19 que también señalan en las publicaciones que estamos verificando, surgió en mayo y julio de 2021, pero no se debe a que estas contengan grafeno.

La vigilancia continua que se ha hecho a estas vacunas llevó a que en abril de 2021 la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), anunciaran que los coágulos de sangre deberían figurar en las fichas técnicas de los biológicos de AstraZeneca y Johnson & Johnson, como muy raros efectos secundarios.

Pero dichas entidades reguladoras en salud coincidieron, luego de análisis e investigaciones, que los beneficios de estos biológicos superan los riesgos. Por ejemplo, en la EMA recalcan que la probabilidad que se presenten episodios de coágulos asociados a tales vacunas es muy rara, aproximadamente de 1 por cada 10.000 personas vacunadas. 

Además, estas vacunas seguirán siendo vigiladas continuamente como aclaramos previamente en un explicador acerca de la seguridad de estos biológicos.

En conclusión, la desinformación que circula con el vídeo que muestra un cerebro con coágulos para atribuir a las vacunas contra COVID-19 la presencia de grafeno o que este sea la causa de coágulos cerebrales es falsa, pues el vídeo corresponde a una publicación previa a la pandemia y el grafeno ni el óxido de grafeno es un componente de tales biológicos. 

Para leer otros chequeos o explicadores sobre la pandemia, puede visitar nuestro especial Mentiras y verdades del coronavirus. También puede sugerirnos un chequeo aquí

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Viernes, 05 Febrero 2021

Audio del ‘homeópata’ Rubén Carvajal es una mezcla de ideas falsas sobre el COVID-19

Por Gloria Correa

En el audio que circula por WhatsApp se señala, erróneamente, que el virus es totalmente inofensivo y que las muertes han sido causadas por protocolos equivocados.

Un audio ha circulado por WhatsApp desde la segunda semana de enero y su versión transcrita también se difundió a través de Facebook (1 y 2). El hombre que habla en el audio dice ser un médico homeópata colombiano llamado Rubén Carvajal y transmite afirmaciones tergiversadas, así como algunas recomendaciones falsas sobre el COVID-19.

captura de pantalla transcripción del audio

Carvajal, señala erróneamente, que el virus es totalmente inofensivo y que las muertes han sido causadas por protocolos equivocados. Además, sugiere tomar zumo de limón con cebolla, sábila y zanahoria para tratar el COVID-19, lo cual carece de evidencia científica.

Verificamos en la plataforma RetHus (Registro Único Nacional de Talento Humano en Salud) el nombre Rubén Carvajal para corroborar si correspondía a un médico colombiano, pero es homónimo de cuatro personas en el país, registradas en dicha plataforma; dos médicos generales, un ortopedista y un trabajador de farmacia, lo cual dificulta verificar la fuente real de quien difundió este audio, al no tener su documento de identidad u otros datos. 

verificación de Ruben Carvajal RetHus

Resultado de la búsqueda de Rubén Carvajal en la plataforma RetHus

Sin embargo, la familiaridad con la que inicia el audio hace sospechar sobre la fuente y confiabilidad del mismo, como explicamos en una nota previa acerca de aspectos que se deben tener en cuenta ante probables desinformaciones en redes sociales. 

El “homeópata” tampoco cita una fuente con validez científica para sus afirmaciones, más allá de que se basa en su “propia experiencia tratando gratuitamente pacientes con COVID-19 en el país”.

Lo dicho en el audio puede llevar a reducir las medidas de bioseguridad y aumentar el riesgo de contagio a quienes lo escuchen, por lo que en Colombiacheck decidimos verificar las afirmaciones más relevantes que él hace.

El COVID-19 no es “un virus inofensivo”

Rubén Carvajal, después de presentarse, afirma que “el COVID, ese virus tan temido, es totalmente inofensivo”, afirmación que repite más adelante al señalar, al final de la primera parte del audio “que el virus no es peligroso, es tan solo una gripe”. 

El “homeópata”, se equivoca desde un principio al referirse al COVID como ese “virus tan temido”, pues COVID-19 como explica la Organización Mundial de la Salud, corresponde a las siglas en inglés de “Coronavirus Disease 2019” o la enfermedad producida por el nuevo coronavirus; no nombra el virus en sí mismo, el cual es denominado SARS-CoV-2 o nuevo coronavirus.  

Carvajal también se equivoca al referirse al patógeno como un virus totalmente inofensivo.

A lo largo de la pandemia se han explicado las razones por las cuales el nuevo coronavirus, no resulta “tan inofensivo” a pesar de que un significativo porcentaje de personas infectadas pueden ser asintomáticas o sufrir una enfermedad leve. 

En los últimos 100 años, el mundo no enfrentó una pandemia similar en escala al COVID-19. El nuevo coronavirus, es un virus nunca antes visto en humanos, por lo cual a comienzos de la pandemia nadie era inmune o tenía defensas frente a éste.

Esto se suma al hecho de que se transmite tan fácilmente de persona a persona como la influenza y que infecta el sistema respiratorio, llegando a causar en algunos casos un síndrome de dificultad respiratoria aguda, (SDRA, por sus siglas), el cual se puede manifestar desde una enfermedad leve hasta una neumonía potencialmente mortal o una  afectación de múltiples órganos, en algunos casos produciendo devastadoras consecuencias y secuelas a largo plazo, o incluso la muerte. 

Al 5 de febrero de 2021, se han notificado a la Organización Mundial de la Salud, OMS, 104’370.550 casos confirmados de COVID-19 y 2’271.180 muertes, desde que inició la pandemia en 2019. Esto demuestra el impacto del nuevo coronavirus en el mundo no es el de “una simple gripe'', como intenta señalar Carvajal. 

La Organización Mundial de la Salud afirmó en un documento publicado en agosto de 2020, sobre la severidad del COVID19, que “una característica importante de una enfermedad infecciosa, particularmente una causada por un nuevo patógeno como el SARS-CoV-2, es su gravedad, incluida su capacidad de causar la muerte. Las tasas de letalidad ayudan a entender la gravedad de la enfermedad, a identificar las poblaciones en riesgo y a evaluar la calidad de la atención sanitaria”.

Diversas publicaciones y estudios (1,2,3, 4, 5) realizados a lo largo de la pandemia

han reportado que la mortalidad por COVID-19 aumenta con la edad y que las tasas de letalidad más altas se observan en personas mayores de 70 años.

También se ha demostrado que factores o condiciones crónicas como la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades cardíacas, pulmonares y renales subyacentes, aumentan el riesgo de infección grave y la mortalidad por el nuevo coronavirus. 

Por otra parte, el porcentaje de asintomáticos infectados por el nuevo coronavirus es variable según la población analizada y las pruebas realizadas, contrario a lo que también intenta afirmar Carvajal en el audio. 

En un estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine en septiembre pasado, en el que analizaron 16 cohortes de pacientes con COVID-19, los autores establecieron que existe un gran obstáculo para distinguir a las personas asintomáticas de las meramente presintomáticas o que están en la fase inicial de la enfermedad y posteriormente desarrollarán síntomas.  

Sin embargo, concluyeron que “las personas asintomáticas parecen representar aproximadamente entre el 40% y el 45% de las infecciones por SARS-CoV-2 y pueden transmitir el virus a otras personas durante un período prolongado, quizás más de 14 días”.

Aunque la OMS ha aclarado que “la mayoría de las personas que contraen la COVID-19 pueden recuperarse y eliminar el virus de sus cuerpos y la mayoría de los pacientes se recuperan gracias a los cuidados de apoyo”, existe el riesgo de complicaciones y de enfermedad severa en aquellos con factores de riesgo, como señalamos previamente.

Por lo que concluimos que es erróneo afirmar que el nuevo coronavirus es un virus inofensivo y que causa simplemente una gripe, como señala el “homeópata” en el audio.

Dos millones de fallecidos por los efectos del virus en el cuerpo humano

Carvajal continúa afirmando en el audio: “Los miles que han muerto son por protocolos equivocados. Al entrar el virus al cuerpo, el sistema inmunológico lo ataca con citocinas, que son antinflamatorias. El paciente sufre de fiebre, pierde el olfato, dolores de garganta y escalofríos. Se le debe suministrar acetaminofén para bajarle la fiebre … Pero no saben lo que pasa en su cuerpo, en donde la sangre empieza a coagularse y hacer trombos, asegurando el hospital que el paciente murió por Covid. Los trombos obstaculizan los riñones y provocan insuficiencia renal; el paciente se empieza a ahogar y le colocan un respirador artificial que no sirve para nada”, continúa el homeópata en el audio. 

En realidad, la causa de muerte de quienes están infectados por el nuevo coronavirus han sido las devastadoras consecuencias que produce el virus en el organismo de quienes desarrollan una enfermedad severa o crítica, caracterizada por el SDRA, el cual  suele llevar a disfunción de múltiples órganos como explica la OMS en sus guías de manejo sobre la enfermedad.

El hallazgo más importante evidenciado en autopsias realizadas a pacientes que fallecieron por COVID-19 ha sido el daño alveolar difuso (DAD), según han reportado en varias publicaciones científicas (1, 2, 3 y 4). 

También, miles de publicaciones científicas a lo largo de la pandemia han explicado lo que hace el SARS-CoV-2 en el cuerpo humano (1, 2, 3, 4 y 5), gracias a lo cual los médicos que tratan pacientes con COVID-19 han aumentado sus conocimientos al respecto y también se ha podido determinar la mayor o menor eficacia de ciertos tratamientos en este contexto, por lo que las muertes no se pueden atribuir sencillamente a los protocolos equivocados, como señala Carvajal en el audio. 

El “homeópata”, al referirse a que en el cuerpo el sistema inmune ataca el virus con citocinas antiinflamatorias, distorsiona la realidad. El sistema inmune sí produce  citoquinas frente al virus, pero estas son sustancias proinflamatorias (1, 2 y 3), es decir, buscan favorecer la inflamación y alertar a otras células con el fin de atacar al virus, no son antiinflamatorias como señala Carvajal. 

En algunos infectados, esa respuesta es tan exagerada que genera lo que se denomina una tormenta de citoquinas, lo que puede resultar devastador para el organismo e inclusp causarle la muerte. 

El COVID-19 sí puede incluir, entre otros signos y síntomas, efectos en la coagulación y favorecer la formación de trombos, como afirma Carvajal en el audio, pero esta condición se ha asociado principalmente a pacientes con enfermedad moderada a severa desde comienzos de la pandemia (1, 2 y 3) y por esa razón se incluyó el uso de anticoagulantes como la heparina en los protocolos de manejo en pacientes con COVID-19 que requieren hospitalización, según señala el Ministerio de Salud en Colombia. 

Es así como los médicos ya saben qué suele pasar en el cuerpo a causa de la infección por el nuevo coronavirus, contrario a lo que intenta afirmar Carvajal.

En medio de las ideas tergiversadas que afirma, Carvajal acierta en la indicación que se hace a pacientes con síntomas leves, o que presentan dolor de cabeza, malestar general, fiebre, pérdida del gusto o el olfato, dolor de garganta o escalofríos: el manejo sintomático con analgésico y antipiréticos, como acetaminofén. Tanto las guías de manejo del Ministerio de Salud y las recomendaciones sugeridas por la OMS, indican lo mismo asociado al aislamiento en casa y vigilancia de los signos de alarma para acudir oportunamente al hospital. 

El uso de ventilación mecánica, o como lo llama Carvajal “respirador artificial”, es el último escalón en el manejo de los pacientes COVID-19 críticos, siendo la tasa de mortalidad en estos casos alta, principalmente debido a la severidad de la infección, los efectos del virus en todo el organismo y en algunos casos al uso de la ventilación mecánica. 

Sin embargo, otros pacientes se han salvado gracias a la disponibilidad de dichos equipos médicos así como a la atención dada en las Unidades de Cuidados Intensivo (UCI). Según un estudio que analizó las tasas de mortalidad por COVID-19 en las UCI de 24 países, e incluyó a 10.150 pacientes, a medida que la pandemia progresó, las tasas de mortalidad en la UCI notificadas se redujeron de más del 50 por ciento en marzo de 2020 a cerca del 40 por ciento a finales de mayo de 2020, lo que evidencia que el manejo en UCI de estos pacientes, el cual suele incluir soporte ventilatorio, es útil.

Así pues, en esta parte el homeópata mezcla ideas distorsionadas sobre el COVID-19 para transmitir un falso mensaje sobre el manejo de la enfermedad. 

El COVID-19 no se trata con “antiplaquetarios naturales”

En el audio, el homeópata, continúa señalando: “Le suministramos un antiplaquetario natural, utilizando un vaso de zumo de limón, licuándole media cebolla cabezona, cristal de sábila y zanahoria, para proteger el estómago”. 

Pero Colombiacheck ya ha explicado en varias oportunidades (1, 2 y 3) que mezclas como la sugerida por Carvajal, que incluyen limón en combinación con otras sustancias naturales o medicamentos, no matan el coronavirus y tampoco se ha demostrado que tales combinaciones tengan un efecto antiplaquetario.

En el mismo sentido, colegas de la Red Internacional de Verificadores (IFCN, por sus siglas en inglés) de la que Colombiacheck hace parte, como Maldita, AFP Factual, Animal Político, Salud con Lupa y Newtral, han señalado a lo largo de la pandemia que no hay evidencia del uso de limón o combinaciones de éste con alimentos para prevenir o tratar el COVID-19 .

Carvajal también recomienda administrar Ibuprofeno para los síntomas del paciente y para la tos, dar Azitromicina.  

Sobre el Ibuprofeno señalamos previamente que la misma OMS desde marzo de 2020, aclaró que se puede utilizar este medicamento para manejo de los síntomas ya que no se encontró evidencia suficiente que permitiera asociar un agravamiento de la infección por COVID-19 por el consumo de este medicamento u otro tipo de antiinflamatorios, sin embargo, recomiendan privilegiar el uso de acetaminofén. 

Respecto a la Azitromicina, como también lo explicamos en otros chequeos, se trata de un antibiótico que no está indicado para el tratamiento del COVID-19. Éste se usa para el manejo de neumonía por bacterias o sospecha de neumonía por COVID-19 sobreinfectada y debe ser prescrito por el médico tratante. 

La OMS, señala sobre los antibióticos en COVID-19: “No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID‑19 (...) Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico”. Lo que permite afirmar que no está indicada para la tos como afirmó Carvajal. 

Así concluimos que el audio del “homeópata” Rubén Carvajal distorsiona ideas y recomendaciones en el manejo del COVID-19 para transmitir un falso mensaje sobre la enfermedad.