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Falso

Miércoles, 02 Junio 2021

Es falso que vacunas para COVID-19 hayan causado miles de defunciones en Europa y Estados Unidos

Por Gloria Correa

Una publicación tergiversa datos de las organizaciones que reciben y monitorizan las notificaciones de probables efectos adversos producidos por la vacunación para transmitir un falso mensaje sobre la seguridad de las vacunas.

La publicación en Facebook de un portal llamado Fuego Pentecostés comienza señalando: “Las vacunas COVID19 han matado OFICIALMENTE a 10,000 personas en Europa y EEUU”. Enfatiza que las muertes han sido principalmente por el biológico  de Pfizer y Astrazeneca y posteriormente incluye unas citas bíblicas y datos de EudraVigilance y del Vaccine Adverse Event ReportingSystem (VAERS), organizaciones encargadas en Europa y Estados Unidos, respectivamente, de monitorizar los posibles efectos adversos de estos biológicos. 

Pero la publicación transmite en general un falso mensaje sobre la seguridad de las vacunas de COVID-19 al hacer atribuciones erróneas de defunciones a estos biológicos y tergiversar información proveniente de las bases de datos de seguridad de los laboratorios. 

etiqueta falso

Colegas verificadores de Newtral en España, señalaron que los datos utilizados de Eudravigilance y del VAERS corresponden a notificaciones de defunciones en personas que previamente fueron vacunadas contra COVID-19, pero sin que eso signifique que las vacunas hayan sido la causa de muerte, que es lo que no aclara la publicación y termina desinformando.

Otra publicación en un sitio web con contenido similar que atribuye muertes a las vacunas de COVID-19, ha sido desmentida por colegas verificadores de Maldita y de la Agencia EFE durante mayo de 2021. 

A continuación lo que encontramos en Colombiacheck:

Las vacunas COVID-19 son seguras

En un explicador previo sobre las vacunas para COVID-19 enfatizamos que la seguridad ha sido una prioridad en su desarrollo, pues a través de las diferentes fases de investigación que debieron cumplir estos biológicos, las entidades y organizaciones en salud que los vigilaron y evaluaron siempre tuvieron en cuenta que el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves o que puedan amenazar la vida de las personas secundarios a las vacunas, debía ser muy bajo o nulo. 

Además a pesar de haber cumplido tales criterios de seguridad durante las fases de investigación, estas vacunas siguen siendo vigiladas por organizaciones en salud como la Administración de medicamentos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, así como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés), en europa, y la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Dicho control se hace a través de sistemas de vigilancia como el Eudravigilance y el VAERS, así como por los mismos organismos en salud en cada país. En Colombia quienes cumplen esas funciones de monitoreo sobre las vacunas de COVID-19 son el Instituto Nacional de Salud, el Invima y el Ministerio de Salud.

Notificaciones a Eudravigilance y al VAERS son sólo sospechas de efectos adversos 

El Eudravigilance y el Sistema de Notificación de Eventos Adversos de Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) son, como explicamos previamente, dos bases de datos usadas en Europa y Estados Unidos, respectivamente, con el fin de vigilar y monitorizar la seguridad de las vacunas. 

A través de dichos sistemas se recogen todas las notificaciones de sospechas de efectos adversos, es decir, síntomas, enfermedades e incluso defunciones que coinciden con la vacunación de COVID-19, pero que no necesariamente son provocados por estas vacunas. 

Tales condiciones o situaciones ocurren durante o después de que las personas reciben los biológicos y por lo tanto son notificados a esos sistemas para ser sometidos a estudios y análisis pertinentes. 

eudravigilance

Fuente:Acceso en línea a los informes de presuntos efectos secundarios Eudravigilance .https://www.adrreports.eu/es/index.html

El Eudravigilance es un sistema coordinado por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y desde su sitio web aclaran sobre las notificaciones que se hacen de seguridad tanto de medicamentos como de las vacunas: 

“Sólo una evaluación detallada y una valoración científica de todos los datos disponibles permiten llegar a conclusiones sólidas sobre los beneficios y riesgos de un medicamento.

Las notificaciones a Eudravigilance son hechas por las autoridades nacionales de cada país, los titulares de autorización comercial del fármaco o los promotores de ensayos clínicos (pruebas de investigación de un medicamento o vacuna en personas), pues los ciudadanos vacunados en Europa no pueden enviar sus informes sobre presuntos efectos adversos”.

Cuando se acumulan varios casos similares de presuntos efectos adversos no descritos anteriormente que podrían deberse a la vacuna, las autoridades en salud los analizan. Esta evaluación se hace en colaboración con agencias de medicamentos de la Unión Europea, coordinadas por la EMA y expertos que hacen parte del Comité de evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia, (PRAC, por sus siglas en inglés). 

Si concluyen que se trata de una reacción adversa, se actualizan los datos en la ficha técnica de las vacunas.

Así la EMA ha informado que los efectos secundarios más comunes de las vacunas de COVID-19 aprobadas en Europa son “leves o moderados”. En el caso de las vacunas de AstraZeneca-Oxford y Janssen, se detectaron reacciones más graves caracterizadas por  trombos con plaquetas bajas en quienes habían sido vacunados previamente con tales biológicos, siendo estos muy infrecuentes, pero dicho dato ha quedado registrado en las hojas de seguridad de los biológicos: “Son muy raros y pueden afectar a una de cada 10.000 personas vacunadas”, se señala en la hoja de seguridad de la vacuna de AstraZeneca y en la de Janssen.

De forma similar funciona el VAERS, en Estados Unidos, pero en este sistema cualquier persona en el país puede hacer una notificación de una posible reacción adversa. Y dentro de las limitaciones está que el sistema no puede comprobar si las presuntas reacciones fueron o no a causa de la vacuna, pues para esto se requiere de un grupo de expertos en seguridad de las vacunas quienes revisan los informes de eventos adversos graves para determinar si fueron o no debido a la vacuna. 

limitaciones del VAERS

En ese sentido los organismos reguladores resaltan que no hay que interpretar todos los datos de Eudravigilance y VAERS como efectos provocados por las vacunas.

Datos de defunciones no se pueden atribuir a las vacunas 

La publicación hace otros señalamientos sobre las defunciones: “Se informó a EudraVigilance y al Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS) de un total de 9,667 muertes después de las inyecciones de COVID-19, según Health Impact News”.

Y continúa: “La inyección de Pfizer / BioNTech ha causado 3.760 muertes reportadas hasta el 10 de abril. Moderna es responsable de 1.801 muertes, mientras que AstraZeneca tiene 1.086 muertes. Johnson & Johnson no se utiliza mucho en Europa. Pero es responsable de 15 muertes. Todos los disparos también son responsables de casi 300,000 lesiones totales”.

Sin embargo, estos datos que dan son inespecíficos porque las 9.667 muertes que supuestamente fueron reportadas a los sistemas de vigilancia no las delimitan a un período de tiempo ni establece cuál cantidad correspondería al VAERS y cuales a Eudravigilance.

Continuando con la siguiente parte, se infiere que los datos que dan por tipo de vacuna son de Europa al 10 de abril de 2021. Al revisar los informes de Eudravigilance sobre las vacunas de COVID-19, que se pueden consultar aquí, encontramos, por ejemplo, que al 29 de mayo de 2021 para Astrazeneca se han hecho un total de 249.236 notificaciones, para Janssen 6.136, para Moderna 34.269 y para Pfizer (conocida como Tozinameran por su nombre comercial) un total de 198.678 notificaciones. 

Sin embargo, el sistema no arroja el total de desenlaces fatales o muertes por vacuna notificados, sólo da los datos individuales de estos eventos asociados a 38 condiciones médicas por fecha.

Pero como se explicó previamente, cualquier dato en Eudravigilance no prueba que las vacunas autorizadas contra la COVID-19 hayan sido la causa de dicha notificación. Y las autoridades sanitarias no han confirmado ese número de defunciones asociadas a las vacunas, excepto por las asociadas a la presencia de trombos que pudieron tener una relación con la aplicación de algunas de esas vacunas.

Desde la EMA informaron a los colegas de Newtral: “En el caso de las vacunas COVID-19, actualmente se les da prioridad a las personas mayores, ya que tienen un mayor riesgo de desarrollar una forma grave de COVID-19 y morir a causa de ella. Aproximadamente 12.000 personas mueren cada día en la UE [Unión Europea] por diversas causas, de las cuales el 83% son mayores de 65 años. El hecho de que alguien haya muerto después de ser vacunado no significa que la muerte haya sido causada por la vacuna", dicha institución también enfatizó que la vacunación contra COVID-19 no reduce las muertes por otras causas, que pueden ocurrir poco tiempo después de la vacunación.

Jaime Pérez, miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Vacunología, explicó a la agencia de noticias EFE que no se puede establecer esa relación entre las vacunas y los fallecimientos: “Una cosa es que alguien se muera después de recibir una vacuna (no nos hacen inmortales) y otra que se muera por la vacunación”, enfatizó.

De ese modo, concluimos que es falsa la información que da la publicación del portal Fuego Pentecostés al intentar atribuir notificaciones hechas al VAERS y a Eudravigilance como muertes y eventos adversos secundarios a las vacunas de COVID-19, cuando las autoridades en salud no han hecho reportes de causalidad sobre los mismos y corresponden sólo a sospechas de reacciones adversas que se notifican para mantener la vigilancia de la seguridad de estos biológicos. 

Para leer otros chequeos y explicadores sobre el nuevo coronavirus, visitae el especial Mentiras y verdades del nuevo Coronavirus en www.colombiacheck.como o seguirnos en nuestras redes sociales.

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Martes, 30 Junio 2020

La enfermedad del aire

Por Colombiacheck

Así llama un abuelo sabedor uitoto al coronavirus: un aire maligno que se levanta al destruir la naturaleza ¿Cómo se vive la pandemia del coronavirus en la Amazonia? ¿Las medidas del Gobierno son suficientes para manejar la situación? ¿Qué están haciendo las organizaciones y las comunidades indígenas contra el COVID-19? 

Pueden escuchar el episodio dando click en el botón de play a continuación. Al final del audio, les dejamos la transcripción del episodio.

Escucha"La enfermedad del aire" en Spreaker.

Transcripción:

[Audio Walter Morales]:  Estamos en la peor crisis de la historia de Colombia con esta pandemia. Si no se toman unas medidas de contingencia efectivas va a haber un desastre social en el Amazonas. Nosotros estamos prácticamente a merced del destino. Si el destino nos salva, nos salvará, si no, nos vamos a acabar. 

[Luisa Fernanda Gómez, conductora]: Bienvenidos y bienvenidas a Chequeo Amplificado. Soy Luisa Fernanda Gómez y este es el primer episodio del podcast de Colombiacheck con este nuevo nombre. 

Como pudieron escucharlo en la voz de Walter Morales, indígena uitoto y líder de la comunidad Murui Muinane, del resguardo Tikuna Uitoto, en el Amazonas colombiano, nuestro tema para este capítulo tiene que ver con la Amazonia y la pandemia del COVID-19.

La idea del capítulo surgió de una verificación, que publicamos el 14 de mayo, de un trino del senador del partido Alianza Verde Iván Marulanda. En su cuenta de Twitter el senador escribió: 


[Audio con voz de Adolfo Ochoa, periodista]: Acabo de escuchar en La W lo que hemos alertado que no puede ocurrir porque sería trágico: ya hay 4 resguardos indígenas en el departamento del Amazonas con personas contagiadas de coronavirus. 

[Luisa]: Sania Salazar, una de nuestras periodistas, revisó el trino y encontró que todo era verdad. La Secretaría de salud del Amazonas y líderes indígenas de ese departamento corroboraron la información y señalaron que la situación tendía a empeorar rápidamente por la cercanía geográfica con Brasil y por la falta de elementos de bioseguridad para la protección de los indígenas. Todo esto ha hecho que los casos crezcan rápidamente en ese departamento. 

Así que decidimos amplificar este chequeo para contarles cómo se está viviendo la pandemia en la Amazonía y qué se está haciendo al respecto desde los diferentes actores involucrados. 

[Audio Walter Morales]: Se imagina usted, nosotros estamos a 11 kilómetros cuando en el hospital ya prácticamente de Leticia no hay, está colapsado de tantos infectados que tenemos allá. 

[Luisa]: En Leticia solo hay un hospital público y uno privado. Y aunque en mayo el Ministerio de Salud reportó que en la ciudad había ocho camas de Unidades de Cuidados Intensivos, en realidad no hay ninguna porque no hay ni siquiera una planta eléctrica para instalarlas.

[Audio Walter Morales]: Hay muchas personas que están infectadas y que están allá en la sala COVID. Para nosotros es muy difícil, es muy difícil. La ambulancia es muy retardada. 

[Luisa]: La situación con el coronavirus en todo el país es sumamente compleja. Escuchamos noticias de Buenaventura y Barranquilla que no son nada alentadoras. Pero el caso de la Amazonia es crítico por el número de casos, la vulnerabilidad histórica de su población y tantas otras situaciones estructurales relacionadas con el medioambiente y la ausencia del Estado que agravan la crisis. 

Laura Castaño, periodista de Colombiacheck, nos cuenta los que dicen los datos:

[Laura Castaño, periodista]: Según, la Red Eclesial Panamazónica, para el 17 de mayo se había confirmado el contagio de 315.345 personas en toda la Amazonía. Y hasta el 16 de mayo se habían contagiado 8.733 indígenas y 696 habían fallecido. 

Además, los departamentos amazónicos, por lo menos en lo que respecta a Brasil, Perú y Colombia, son los que tienen la mayor cantidad de casos por cada 100.000 habitantes en sus respectivos países. Eso a pesar de lo lejos que están los caseríos de las capitales, y de lo difícil que a veces resulta el acceso a ellos. 

Por otro lado, la letalidad del virus no presenta un mejor panorama en la región. De acuerdo con los datos de la Red Eclesial Panamazónica, la letalidad promedio del virus a nivel panamazónico es de 4,35 por ciento. La de Colombia, según el Instituto Nacional de Salud es de 0,3 por ciento.  

[Luisa]: Para que se entienda con mayor claridad: para el 17 de junio habían fallecido 11.580 personas en la región de la Amazonia, mientras en todo Colombia la cifra apenas supera las 1.800 defunciones. 

¿Y qué tan confiable es la información? 

[Laura]: La Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC, saca sus propios boletines epidemiológicos porque para ellos “el reporte oficial del Instituto Nacional de Salud presenta datos imprecisos sobre pueblos indígenas afectados con casos confirmados en Colombia”. Por ejemplo, en el boletín del 1 de junio anotaron temas relacionados con la confusión frente a los nombres de los pueblos o la exclusión de los mismos dentro del informe. 

[Audio Walter Morales]: Hoy en la realidad, después de muchos años acá, vamos a perder muchas vidas, muchas vidas que lo catalogo como una muerte legal, porque no hay medidas de contingencia para proteger a las comunidades indígenas.

[Luisa]: Desde luego los gobiernos han anunciado medidas. Por ejemplo, el 15 de mayo el presidente Iván Duque celebró en su intervención diaria del programa televisivo ‘Prevención y Acción’ los acuerdos alcanzados en una reunión virtual entre los ministros de Relaciones Exteriores, Salud y Defensa de Colombia y Brasil...

[Audio Iván Duque]: Para buscar una coordinación mucho más estrecha en las zonas de frontera, toda vez que hemos visto crecer casos, sobre todo en el departamento del Amazonas.

Esencialmente, se llegaron a cuatro importantes acuerdos:

El primero tiene que ver con el fortalecimiento de la presencia militar en la frontera. Ya nosotros habíamos fortalecido la presencia militar en la frontera del departamento del Amazonas. Ahora las autoridades del Brasil van a concurrir en ese esfuerzo.

[Luisa]: La Silla Vacía informó el pasado 11 de junio, que los soldados que envió el presidente Duque a militarizar el Amazonas, también se infectaron de COVID-19.

[Audio Iván Duque]: Lo segundo, nosotros establecimos un protocolo de comunicación a través de las autoridades para hacer ese seguimiento de manera diaria. Tercero, se estableció, por parte del ministerio de salud y del ministerio de salud del Brasil, un mecanismo también de homogeneizar medidas.Y en cuarto lugar, se ha constituido el grupo ad hoc de coordinación de COVID-19 entre las autoridades del Brasil y las autoridades de Colombia.

[Luisa]: Este tipo de medidas no han sido vistas con buenos ojos en el territorio. Así nos lo contó José Gregorio Díaz Mirabal, indígena del pueblo wakuénai curripaco, en Venezuela, y coordinador general de la COICA, Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica, una suma de organizaciones territoriales de los nueves países que tienen territorio en la Amazonia. 

[José Gregorio Díaz, invitado]: Nosotros hicimos un llamado, declaramos la emergencia en la cuenca amazónica porque veíamos que la pandemia ya estaba en América Latina, especialmente en Brasil y Brasil tiene frontera casi con todos los países amazónicos. Entonces nosotros ya habíamos visto la gravedad. Hicimos un llamado de emergencia de la cuenca amazónica y no recibimos respuesta de nadie, ni de los gobiernos, ni de los ministerios de Salud, de nadie.

Y la respuesta, la única respuesta es militarizar la frontera, es lo que ha hecho el gobierno de Colombia ahora. Es un ejemplo muy crudo, muy claro de lo que está pasando en todas las triples fronteras donde están los pueblos y comunidades indígenas.

[Luisa]: María Isabel Torres, directora de Mongabay Latinoamérica, medio que cubre principalmente temas medioambientales, nos contó este otro caso en la Amazonia peruana:

[Audio María Isabel Torres]: Un reportaje de Mongabay cubrió cómo un alcalde fue a dejar alimentos a unas comunidades indígenas en Loreto y fueron sin las medidas de seguridad necesarias y bajaron a las comunidades aún cuando las comunidades no los querían recibir, y lo que se descubrió después es que las personas que habían visitado a estas comunidades estaban enfermas, entonces el Estado mismo era el que estaba llevando el virus a estas comunidades. 

[Luisa]: Lo que piden las comunidades indígenas es atención diferenciada, porque su realidad es muy distinta a la de quienes vivimos en ciudades. Aquí de nuevo José Gregorio Díaz:

[José Gregorio]: Yo creo que la principal barrera para las comunidades indígenas, que hasta este momento no ha asumido ningún gobierno la Amazonía, es el tema de la barrera del idioma. Nosotros somos en la Amazonía más de 400 idiomas distintos. En estos momentos, ningún Ministerio de Educación, de Salud, nada, ha hecho un programa de prevención del COVID-19 en todos esos idiomas. Si lo han hecho en cuatro o tres idiomas es mucho. 

[Luisa]: Las medidas deberían tener en cuenta la conformación del territorio, que tiene fronteras marcadas por los ríos y los por los países, y la cultura de cada comunidad..

[Audio María Isabel Torres]: En muchos casos se ha limitado simplemente a traducir carteles de información a lenguas originarias, entonces había un cartel que mostró hace poco una antropóloga en donde se mostraba cómo lavarse las manos y estaba el mensaje traducido en otro idioma indígena, pero tenía una figura de una mujer lavándose las manos con un caño... 

[Luisa]: Que es como le llaman en Perú a la llave de agua del lavamanos.

[Audio María Isabel Torres]: ...cuando eso no existe en las comunidades, entonces no había una adecuación intercultural tampoco a los mensajes del Estado. 

[Luisa]: En conclusión, las comunidades piden ser tenidas en cuenta. Pero otro problema al que se enfrentan los habitantes de la Amazonia, y frente al cual tampoco se está haciendo nada, tiene que ver con la vulnerabilidad particular de los indígenas por sus condiciones de vida y la forma en que habitan el territorio. 

[José Gregorio]: La población indígena por vivir en la selva, cerca de los ríos, cerca de las montañas, tiene una condición de vulnerabilidad muy alta ante cualquier virus o cualquier pandemia. Esa es la diferencia. En las ciudades están en cuatro paredes, utilizan transporte público, los colegios, puestos de salud o cualquier sistema de organización económica, política, social en una ciudad es muy distinta que en una comunidad indígena.

[Audio Bernardo Valverde]: ¡Oiga Humanidad! Mu Bouinamia (creador) dejó todo en equilibrio, por no cumplir la palabra del padre creador, no la cumplimos y por eso llegó la pandemia, por la destrucción de la madre naturaleza, y se está tocando lo que está dentro de la madre tierra y no se debe tocar, es prohibido

Al tocar estos recursos se levanta aire, un aire maligno (el coronavirus), estas son las consecuencias que nos afectan. Nuestros ancestros ya lo habían tapado

Le solicitamos al Ministerio de Salud, a la Secretaría de Salud para que garanticen y apoyen económicamente los espacios prácticos de la medicina tradicional para que prevalezca la medicina tradicional y en la naturaleza está el remedio para el COVID–19.

[Luisa]: Escuchábamos a Bernardo Valverde Nonocudo, abuelo sabedor del Cabildo Indígena Jaieni, de la etnia uitoto, hablar sobre la pandemia. 

A pesar de todo lo que hemos descrito y la falta de atención estatal, que no es nueva, las comunidades de la Cuenca Amazónica han desarrollado, a través de sus organizaciones y gobierno propio, estrategias de autocuidado y control del territorio. 

Sobre este tema hablamos con Ángela López, descendiente del pueblo Muruy Muina y líder de la campaña de ayudas humanitarias de la Asociación Tejiendo Amazonas Tejama, en Leticia. 

[Audio Ángela López]: Entre los mecanismos y estrategias de autoprotección, cada comunidad intentó tener aislamiento comunitario, para ellos fue súper importante el papel de la guardia indígena y pues intentar adoptar medidas comunitarias. 

Lo que pasó con la guardia indígena hasta tres semanas atrás, después de más de un mes de aislamiento, fue que estas personas no contaban con casi ningún elemento de bioseguridad para esta protección, entonces obviamente estaban súper expuestos a las personas externas que se acercaban a la comunidad, que no se me hace raro que muchos de ellos hubiesen resultado infectados. Nosotros, de hecho, hace tres semanas fuimos los que logramos proporcionar a todas estas personas kits de bioseguridad, pero eso fue después de un mes. 

[José Gregorio]: Es muy complejo, es una situación muy difícil pero los pueblos indígenas estamos resistiendo con la medicina tradicional, con los protocolos sanitarios comunitarios y con las guardias comunitarias indígenas.

[Luisa]: Y haciendo el trabajo que no está realizando el Estado de cerrar el acceso a las comunidades e informar a los ciudadanos sobre los peligros de la pandemia y las medidas de protección efectivas.

[José Gregorio]: Por la radio de comunicación. Por internet, por los teléfonos, y cuando no se puede los mensajes se tienen que llevar por el río, por canoa o caminar a las comunidades y llevar la información y se hizo un ejercicio. Cada organización hizo la traducción de lo que es la prevención del COVID para que la gente pudiera entender. 

[Luisa]: Este es un ejemplo de cuña radial transmitida en emisoras del Amazonas colombiano con información general sobre el coronavirus en Uitoto. Nos la compartió el equipo de Amazon Conservation Team, que también ha venido trabajando en la traducción de las medidas de protección. 

[Audio Amazon Conservation Team]

[Luisa]: La falta de efectividad de las medidas está generando graves consecuencias, no solo para las comunidades locales, sino para la conservación de la selva y los conocimientos ancestrales.

La pandemia ha colapsado hospitales y ha cerrado el turismo, que ocupa el segundo reglón económico de departamento del Amazonas colombiano, pero no ha detenido la locomotora minera, la deforestación y la violencia contra los nativos del territorio, sino que ha profundizado sus efectos. Así nos lo explicó María Isabel Torres. 

[Audio María Isabel Torres]: Al tener a las comunidades recluidas y autoaisladas, también perdemos lamentablemente a quienes estaban vigilando su territorio de mafias como la minería ilegal, la deforestación o el narcotráfico. Entonces estos grupos de comunidades que estaban peleando contra estas mafias, que estaban grabándolos con drones, que estaban haciendo, construyendo mapas satelitales para ver dónde había invasiones de terrenos, ahora están recluidos tratando de sobrevivir.

[Luisa]: Aldem Bourscheit es periodista brasileño enfocado en conservación natural, ciencia, comunidades tradicionales e indígenas. Hizo parte de la investigación de Consejo de Redacción, Tierra de Resistentes y para este podcast nos contó el caso de Brasil. 

[Audio Aldem Bourscheit]: Especialmente desde la dictadura militar, la Amazonia brasileña es vista como un territorio que debe ser ocupado y desarrollado de manera tradicional, con carreteras, hidroeléctricas, minería y otras industrias. Siempre todo para asegurar la soberanía y el desarrollo nacionales.

Desde enero de 2019, cuando empezó el, sin duda, peor gobierno de la historia de Brasil, los ataques y asesinatos de indígenas han aumentado muchísimo. Sus tierras ya no son demarcadas, una medida oficial permite que sus tierras aún no reconocidas se vendan o se utilicen para agricultura o pecuaria.

Cabe señalar, también, que más del 90% de la superficie de las tierras indígenas brasileñas está justamente en la Amazonia. 

[Luisa]: Los líderes indígenas temen por la superviviencia de sus comunidades y de la perduración de sus conocimientos ancestrales, que se perderían a mayor velocidad con la muerte de los abuelos mayores. 

[Audio Walter Morales]: Contamos ahorita con 150 guardias indígenas. Empezamos a tomar medidas, a cerrar la carretera, pero sin ninguna medida de seguridad. No tenemos herramientas adecuadas para proteger a nuestros guardias indígenas y se vieron afectados aproximadamente un diez por ciento de nuestros guardias indígenas.

[José Gregorio]: La misma OMS, Organización Mundial, Naciones Unidas, el Foro permanente, el relator de pueblos indígenas está hablando de etnocidio y de ecocidio. No es una mentira. Está pasando, porque con la deforestación, la contaminación de los ríos, el ambiente está muriendo. Están asesinando a la madre naturaleza y sus hijos, que viven en la selva, están muriendo  

[Audio Walter Morales]: Es muy preocupante. Totalmente preocupante para las comunidades indígenas. Y recuerde que somos únicos en el mundo. Con nuestra propia lengua, con nuestros propios principios culturales y tradicionales. El Amazonas por su biodiversidad y cultura somos prácticamente el espejo de Colombia 
hacia el mundo. Muchas ayudas de cooperación internacional han llegado por la conservación y preservación de la selva amazónica, de toda esa biodiversidad. Y nosotros hacemos parte de ese cuerpo de vida, pero somos olvidados. 

[Luisa]: Pero también temen por la supervivencia de la especie humana, porque todo está conectado.

[José Gregorio]: En este momento, si seguimos a este ritmo, tendremos que andar con máscaras antigases todo el tiempo porque no va a haber aire puro. No sé qué vamos a hacer con el agua potable si se destruye la Amazonía en este momento, que es una de las más grandes fuentes de agua potable del mundo. 

[Luisa]: A todos los que nos escuchan, recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en todas nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook.

En la producción de este podcast estuvieron Laura Castaño, Laura Rodríguez Salamanca, Nicolás Rodríguez y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez, y fue grabado con la ayuda de Akorde.

Hasta la próxima.