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Falso

Domingo, 13 Diciembre 2020

Este estudio de Nature no concluyó que asintomáticos no contagian el COVID-19

Por Gloria Correa

Una interpretación inadecuada de un estudio científico ha causado una gran desinformación en redes sociales. La evidencia científica, aceptada por los propios autores del estudio, muestra que los asintomáticos sí pueden contagiar el virus.

El 20 de noviembre, la revista científica Nature publicó un artículo titulado “Tamizaje de ácido nucleico de SARS-CoV-2 post-cuarentena en casi diez millones de residentes de Wuhan, China”. 

Pero, tras esa publicación, en redes sociales como Twitter (1, 2 y 3) y Facebook (1, 2 y 3) y en videos de YouTube se aseguró que el estudio probaba que los asintomáticos no transmiten el SARS-CoV-2.

Esta afirmación es falsa. En ColombiaCheck revisamos el estudio y encontramos que las conclusiones a las que llegaron en redes sociales resultaron de una interpretación inadecuada del artículo de Nature.

El estudio de Nature

El artículo de Nature explica que el estudio que describe fue una gran investigación que involucró a casi 10 millones de personas. Además, fue un estudio observacional, específicamente uno de corte transversal o cross sectional. 

Esto quiere decir que el estudio buscaba observar una población y tomar una foto, o un corte, de la realidad de una población en un lugar específico y en unas fechas determinadas. En este caso, esa foto fue de un poco menos de 10 millones de habitantes de la ciudad de Wuhan, China (en total unos 11 millones de personas viven allí), entre el 14 de mayo y el 1 de Junio de 2020. Es decir, después de que en Wuhan finalizara la estricta cuarentena que impuso el gobierno chino entre enero y abril.

Los estudios observacionales buscan describir una población, por lo que no hacen seguimiento de las personas en el tiempo o de los datos que se recolectan. Por eso, este tipo de estudios no permiten sacar conclusiones de causa y efecto, o hacer análisis muy sofisticados de sus datos. Para esto se requerirían otros estudios de investigación en los que sí se hace seguimiento de los participantes a lo largo del tiempo.

En el caso del estudio de Nature en Wuhan, el objetivo principal era evaluar el estado de la población estudiada, durante el período después de la cuarentena, en relación al COVID-19. Por eso, los investigadores llevaron a cabo un programa de tamizaje, o de detección del ARN del nuevo coronavirus, a través de la realización de pruebas de PCR para el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19 (aquí explicamos cómo funcionan esas pruebas).

La investigación fue patrocinada por las autoridades de la ciudad y ejecutada por personal capacitado para toma de muestras y realización de las pruebas de PCR.

Los investigadores buscaron a todos las personas mayores de seis años de la ciudad, por lo que el estudio se llevó a cabo en un total de 9’899.828 millones de personas. De estas personas, 9’865.404 no habían tenido un diagnóstico previo positivo de COVID-19, mientras que las 34.424 restantes habían dado positivo de COVID-19, pero ya se habían recuperado..

Luego, los investigadores les realizaron pruebas de PCR por hisopado nasal a todas las personas del estudio. Tras estas pruebas, 300 personas del grupo de quienes no habían tenido un diagnóstico positivo previamente dieron positivo en esta prueba. Pero todos ellos eran asintomáticos.

Por otra parte, 107 personas del otro grupo, los que habían dado positivo de COVID-19 previamente, volvieron a dar positivo en esta prueba. Es decir que eran positivos persistentes. 

Además, en el estudio no se encontró ningún caso nuevo de COVID-19 que fuera sintomático.

Ver tabla del estudio: CARACTERÍSTICAS DE LOS INDIVIDUOS ASINTOMÁTICOS POSITIVOS 

Los investigadores midieron los anticuerpos y los cultivos virales (estos últimos para saber si el virus estaba vivo o no) de todos los participantes que tuvieron PCR positiva. Para hacer esto, se incubaron las muestras tomadas en cultivos especiales, y evaluaron si el virus crecía. Pero en ningún caso tuvieron virus viables o vivos al momento de la prueba, lo que evidencia la poca posibilidad de contagiar a otros que tenían estas personas al momento del análisis. 

Debido a los 300 casos de asintomáticos detectados, los investigadores decidieron rastrear sus contactos más cercanos, que correspondieron a 1174 personas (a quienes también ya les habían hecho la PCR). Al analizar los resultados de la prueba, encontraron que ninguno de esos contactos había dado positivo.

Estos resultados fueron impactantes, tanto por el gran tamaño de la población estudiada, como por el bajo porcentaje detectado de asintomáticos (una tasa de asintomáticos de 0,003 por cada 10.000 habitantes) y porque no se encontró ningún caso sintomático.

Pero esto es diferente a asegurar que los asintomáticos no contagian. Eso no fue lo que concluyeron los autores del estudio. 

Lo que realmente concluyeron los autores del estudio

En el mismo artículo, sus autores dijeron que "estudios anteriores han demostrado que los individuos asintomáticos infectados con el virus del SARS-CoV-2 son infecciosos y podrían posteriormente volverse sintomáticos". 

En cambio, los autores concluyeron que la tasa de detección de casos positivos asintomáticos en el cierre posterior a Wuhan fue muy baja y que no hubo pruebas de que esos positivos asintomáticos identificados en la población en el momento del estudio fueran infecciosos. Es decir, sus conclusiones solo se pueden referir a la población estudiada en ese momento.

En una posterior publicación aclaratoria de la Universidad de Anglia Oriental en Inglaterra, donde trabajan dos de los autores del estudio hecho en Wuhan, también se señaló que "los hallazgos no muestran que el virus no pueda ser transmitido por portadores asintomáticos" sino que "las estrictas intervenciones no farmacéuticas, hechas en Wuhan, como el uso de mascarillas, el lavado de manos, el distanciamiento social y el confinamiento han ayudado a reducir la virulencia de la COVID-19".

Además, los investigadores enfatizaron que los resultados de su estudio mostraron que el COVID-19 estaba bien controlado en Wuhan en el momento en que se realizó, pues la prevalencia de la infección por SARS-CoV-2 allí fue muy baja después del final de la cuarentena.

Estos hallazgos permitieron a los responsables de la toma de decisiones en la ciudad ajustar las estrategias de prevención y control en el período post-cuarentena.

Sin embargo, los investigadores también afirmaron que se requieren más estudios para evaluar plenamente los estudios de detección del SARS-CoV-2 de este tipo, sus impactos en los comportamientos en salud, la economía y la sociedad en general, así como la rentabilidad del mismo, dados los altos costos que significó realizarlo.

Las limitaciones del estudio

Los autores también reconocieron las limitaciones de su investigación. En primer lugar, aclararon que el estudio fue de tipo observacional, como señalamos previamente. Por eso, a partir de los datos obtenidos no se pueden evaluar los cambios a lo largo del tiempo en los casos de las personas que tuvieron PCR positiva y para el día de la prueba eran asintomáticas. 

Por ejemplo, algunos de quienes resultaron asintomáticos en este estudio en realidad podían ser presintomáticos (es decir, podrían desarrollar síntomas más adelante). Pero saber si esto es así sería imposible a partir de esta investigación.

Fujian Song, profesor en la Escuela de Medicina de Norwich de la Universidad de Anglia Oriental y coautor del estudio, señaló a nuestros colegas españoles de Maldita, que también revisaron el estudio, que "hay muchas evidencias en otros lugares que muestran que las personas infectadas con COVID-19 pueden ser temporalmente asintomáticas e infecciosas antes de desarrollar síntomas”.

En segundo lugar, los investigadores también señalaron que pudo haber falsos negativos en el estudio. Es decir, en algunos casos la prueba de la PCR pudo haber dado negativa aunque la persona esté infectada con el coronavirus. Ese resultado negativo puede deberse al nivel relativamente bajo de carga de virus en algunos de esos individuos infectados, oa una recolección inadecuada de la muestra, o a la falta de precisión de la tecnología de la prueba. 

“Los falsos negativos siguen siendo posibles, especialmente en cualquier programa de detección hecho en masa en una población tan grande, a pesar de todas las medidas tomadas para minimizar ese tipo de resultados”, enfatizaron los investigadores en el artículo.

Claudia Victoria Leal, médica docente de microbiología de la Universidad Industrial de Santander, con Maestría en ciencias básicas y especialización en epidemiología, también explicó a Colombiacheck que “es importante ver las limitaciones de la investigación, pues al ser de tipo observacional no es posible saber qué pasó en el tiempo con todos los asintomáticos y sus contactos, hay que tener cuidado lo que se concluye al leerlo”.

Leal también nos dijo que “llama la atención que todos los contactos hayan salido negativos, pudieron influir diversos factores, como una baja carga viral en los asintomáticos que se traduce en una baja transmisibilidad del virus. Además, esos asintomáticos al momento de la prueba ya no tenían virus viables, lo que explica la poca posibilidad de contagiar a sus contactos. En Wuhan hicieron una rigurosa cuarentena, así como una rigurosa aplicación de las medidas de bioseguridad, lo cual pudo haber influido positivamente en la contención del virus y en el bajo porcentaje de asintomáticos, como señalan los autores”. 

Finalmente, Leal enfatizó que “se necesitaría un estudio longitudinal para poder afirmar lo que la gente está difundiendo en redes, un estudio en el que a los asintomáticos detectados se les vigile en el tiempo a ver si desarrollan síntomas, o incluso vigilar a todos los contactos que fueron negativos, repitiendo la PCR en un tiempo prudente para evaluar si se positiviza o no. Así ya se podría hablar realmente de qué tanto transmiten o no los asintomáticos. Pero con esto que hicieron en Wuhan no es posible”. 

Los asintomáticos sí pueden contagiar

Las personas asintomáticas son aquellas que han sido infectadas con COVID-19 pero que no presentan ningún síntoma. Según un estudio publicado en la revista médica JAMA (Journal of the American Medical Association), los asintomáticos de infección por el nuevo coronavirus pueden tener cantidades similares de carga viral que las personas sintomáticas y son capaces de propagar el virus. 

Song señaló, en relación a los asintomáticos, que “cuando los residentes susceptibles son expuestos a una dosis baja de virus, pueden tender a ser asintomáticos como resultado de su propia inmunidad. Por lo tanto, sería problemático aplicar los resultados de nuestras investigaciones a los países en los que los brotes de COVID-19 no han sido controlados con éxito. En realidad, la existencia de casos asintomáticos sigue siendo una preocupación incluso en Wuhan".

También hay evidencia que sugiere que las personas presintomáticas infectadas con COVID-19 propagan la mayor cantidad de virus en el tiempo antes de tener síntomas. Por eso es muy importante usar el tapabocas, lavarse las manos vigorosamente durante 20 segundos y mantener una distancia de dos metros, según señalan los expertos internacionales en salud pública del portal Learnaboutcovid19.

Al comienzo de la pandemia se estudió a los contagiados por COVID-19 del crucero Diamond Princess y del portaaviones Theodore Roosevelt, de la Marina de los Estados Unidos. En el primer caso, se encontró un 17,9 por ciento de asintomáticos. En el segundo, un 60 por ciento. En ambos casos se confirmó la capacidad de los asintomáticos de contagiar el nuevo coronavirus. 

El 30 de noviembre, Nature publicó un artículo titulado “Control efectivo de la transmisión del SARS-CoV-2 en Wanzhou, China”, en el que se evaluó la efectividad de las medidas de control para contener el COVID-19 de ese distrito de la ciudad de Chongqing. El estudio encontró un porcentaje de 32,8 por ciento de casos asintomáticos entre los analizados.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalaron en un documento actualizado el 16 de noviembre que más del 50 por ciento de las infecciones por el SARS-CoV-2 han sido transmitidas por personas asintomáticas. Cerca de un 35 por ciento de los infectados son pre-sintomáticos y aproximadamente un 24 por ciento nunca desarrollarán síntomas. Sin embargo, todos podrían transmitir el virus. 

Desde el inicio de la pandemia expertos han señalado que los asintomáticos son como un talón de Aquiles, por lo difícil de su identificación y control. Muchos pueden no saber que están infectados, es posible que no se aíslen y de esa manera pueden propagar el virus. 

En conclusión, es falso que el estudio de Nature haya concluido que los asintomáticos no transmiten el COVID-19. No solo esa no fue la conclusión del estudio, los propios autores del estudio citan trabajos previos que han probado que los asintomáticos sí pueden ser contagiosos.

 

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Martes, 28 Enero 2020

No hay evidencia que relacione conclusivamente el consumo de murciélagos con el brote de coronavirus de 2019

Por Flora Teoh – Health Feedback

Los murciélagos sí son anfitriones de varios tipos de coronavirus, pero no hay evidencia que respalde la afirmación de que el coronavirus de 2019, que se originó en Wuhan, China, fue transmitido a humanos que comieron murciélagos.

Aunque los murciélagos vendidos en el mercado de carne fresca de Wuhan, donde comenzó el brote, pueden haber sido la fuente de la infección de coronavirus, muchos otros tipos de carne animal vendida en el mercado también pueden ser una posible fuente. No hay suficiente evidencia científica que sugiera que los murciélagos, y no las jinetas, las serpientes, u otras carnes de animales portadores de coronavirus, causaron el brote.

La afirmación de que el brote de coronavirus de 2019 fue causado por personas que comían murciélagos fue publicada en varios medios, incluyendo el Daily Star, The Sun e Infowars, y muchos artículos se volvieron virales en Facebook en menos de un día de la publicación de esta información.

Les preguntamos a científicos que están investigando el coronavirus (que se originó en Wuhan, China, y que tentativamente ha sido bautizado como 2019-nCoV) si hay alguna evidencia científica que respalde la afirmación de que comer murciélagos está relacionado con el brote del virus.

El profesor Linfa Wang, director del programa de Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Escuela Médica de Duke y la Universidad Nacional de Singapur (Duke-NUS) en Singapur, explicó que, aunque informes recientes muestran similitudes genéticas entre un coronavirus encontrado en murciélagos y el 2019-nCoV, esto por sí solo no indica si ha ocurrido una transmisión directa de murciélago a humano.

La viróloga y profesora adjunta de Duke-NUS Danielle Anderson dijo: “las noticias que están circulando sobre la sopa de murciélago son una mezcla de drama y ciencia fiable. Eso, desafortunadamente, le da al lector la impresión errada de que las afirmaciones tienen sustento”.

La profesora Anderson explicó que, para concluir que el brote fue causado por comer sopa de murciélago, todos, o por lo menos la mayoría de los 41 pacientes que inicialmente se contagiaron de la enfermedad, tendrían que haber preparado o comido sopa de murciélago. Sin embargo, ningún reporte indica que este haya sido el caso y la profesora Anderson dice que la probabilidad de que este escenario haya ocurrido es baja.

En vez de relacionarlo con el consumo de murciélagos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que todos los casos iniciales de 2019-nCoV han sido relacionados con exposición a un mercado de comida de mar en particular en Wuhan que también comercia otro tipo de animales. La OMS, de igual manera, reporta que otras especies animales, además de los murciélagos, pueden ser portadores de coronavirus y que los coronavirus pueden transmitirse de animales a humanos por rutas que no son el consumo, como partículas suspendidas en el aire (aerosoles). Es mucho más probable que el contacto humano con el coronavirus y las primeras infecciones hayan ocurrido al manejar material infeccioso de animales, como sangre, saliva o heces, durante el proceso de matanza en el mercado.

Estos artículos de la revista Time y de The Guardian ilustran cómo la preferencia cultural que existe en China por consumir carne recién sacrificada fomenta la existencia de mercados de carne fresca, que almacenan una variedad de animales vivos, en los que los espacios reducidos y la higiene deficiente pueden conducir a transmisiones y brotes de enfermedades zoonóticas.

En conclusión, el origen del brote de coronavirus de 2019 aún está siendo investigado, aunque las primeras evidencias sugieren que probablemente se originó en un mercado de carnes y pescados frescos. En este momento, la afirmación de que el brote fue causado por comer sopa de murciélago es puramente una especulación sin soporte.

Este artículo fue publicado originalmente por Florah Teoh en Health Feedback el 26 de enero de 2020. Este contenido es traducido y reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Una lista completa de referencias puede ser consultada en el artículo original en inglés.