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Viernes, 12 Junio 2020

Infraestructura no es ‘principal generador de empleos’, como dijo alcalde de Ibagué

Por José Reinaldo Morera Molina - RedCheq

Según las cifras de Ibagué Cómo Vamos, la infraestructura estaría en el quinto lugar de los sectores que más genera puestos de trabajo en la ciudad.

El alcalde de Ibagué, Andrés Fabián Hurtado, publicó el pasado 30 de mayo un video en su cuenta oficial de Facebook donde asegura que, con la reactivación de los locales comerciales que se acojan al Decreto 749 (en el marco de la emergencia sanitaria por el coronavirus COVID-19), se han puesto en marcha más de 50.000 empleos nuevos. 

Además, en la misma publicación, Hurtado afirma que “la infraestructura es el principal motor generador de oportunidades de empleo”; según él, en Ibagué la infraestructura “ocupa más de 21.000 puestos de trabajo”.

Sin embargo, Andrés Hurtado citó cifras que están fuera de contexto y se confundió al decir que se generaron nuevos empleos, pues estos ya existían.

Colombiacheck contactó al alcalde y a su equipo de prensa para intentar aclarar la fuente de información en la cual basó su afirmación, pero hasta el momento de publicar, no fue posible obtener su declaración. 

Reactivación económica en Ibagué

El 28 de mayo de 2020 el Gobierno Nacional permitió mediante el Decreto 749 la apertura del comercio al por mayor y al detal desde el 1 de junio hasta el 1 de julio. Esta orden incluye el funcionamiento de centros comerciales y actividades inmobiliarias, y permite, dentro de sus 43 excepciones, la ejecución de obras de infraestructura y construcción.

La Alcaldía de Ibagué, para permitir la reapertura de los establecimientos comerciales de la ciudad, habilitó una página de control para aprobar y hacer seguimiento de los locales que volvieron a funcionar. Esta plataforma ha permitido tener registro de cómo se está reactivando la economía en la ciudad.

Sobre las cifras mencionadas por Hurtado, las que más se aproximan son los 51.723 empleos activos en el sector comercial antes de la cuarentena citados por Ormet Tolima, institución encargada de medir el desarrollo de la región, y los 21.885 puestos de trabajo que se reactivaron a partir del primero de junio. Esta última cifra fue publicada en el boletín de la Alcaldía de Ibagué correspondiente al pasado 30 de mayo.

De los 21.885 puestos de trabajo que volvieron a funcionar, 7.470 pertenecen a los 12 centros comerciales de la ciudad y el restante a locales de ventas al por menor.

Además, la infraestructura no es la principal generadora de empleo en la ciudad, pues este sector se posiciona en el quinto lugar con un total de 17.231 puestos de trabajo activos antes de la cuarentena, de acuerdo con Ormet Tolima. Por eso es falsa la afirmación de Hurtado cuando dijo que la infraestructura “ocupa más de 21.000 puestos de trabajo”. 

El principal generador de empleo en Ibagué, de acuerdo con cifras de Ibagué Cómo Vamos, es el comercio con 51.723 puestos de trabajo.

El desempleo, un problema que aqueja a Ibagué incluso antes de la cuarentena 

Carlos Salazar, director del Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad de Ibagué, le dijo a Colombiacheck que, si bien es cierto que la pandemia ha acentuado el desempleo, “este ha sido un problema que viene de antes”. 

Como hemos contado en  otros chequeos, Ibagué ha reducido con el pasar de los años su fuerza de trabajo. La tasa de ocupación (TO), indicador que mide la cantidad de personas que se encuentran trabajando, pasó del 59,9 por ciento en 2016 al 42,2 por ciento en 2020, y la tasa de desempleo incrementó del 16,8 por ciento en 2019 al 25,1 por ciento en 2020 de acuerdo con el último boletín del segundo trimestre del 2020 publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). 

Además, Salazar también asegura que el desempleo en la ciudad se debe a factores sociales como la informalidad. El porcentaje de la población ocupada de manera informal en Ibagué, según el Dane, es del 54,2 por ciento. 

Para Salazar, las condiciones en las que está operando el empleo informal luego de la reactivación económica es algo que aún no se puede medir, por lo cual, no se puede determinar el impacto real de esta medida a la fecha.

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Viernes, 27 Marzo 2020

Congresista verde confundió medidas económicas de Duque y BanRep por Covid-19

Por José Felipe Sarmiento

El representante santandereano Fabián Díaz presentó como “del Gobierno” una decisión del Emisor frente a la crisis generada por la pandemia e ignoró otras que sí ha tomado el Ejecutivo.

Fabián Díaz Plata, representante de Santander por la Alianza Verde, dijo en Twitter que “Colombia les entregará 17 billones de pesos a los bancos” para enfrentar la crisis económica generada por la pandemia de Covid-19, “mientras la ‘ayuda’ de [el presidente Iván] Duque para el pueblo es refinanciar los créditos”. En Facebook, agrupó todo como las “medidas del Gobierno Nacional” frente a la emergencia.

Publicación del representante Díaz Plata sobre medidas económicas por Covid-19

Colombiacheck encontró que los mensajes del congresista son cuestionables. Por un lado, porque la principal medida que menciona no provino del Gobierno (aunque contó con su visto bueno) y, por otro, porque este sí ha anunciado muchas más medidas aparte de la refinanciación de créditos, incluyendo subsidios que no les generan deudas a sus beneficiarios.

Billones para los bancos

La entidad que anunció que pondría 17 billones de pesos a disposición del sector financiero para enfrentar los efectos negativos de la pandemia sobre la economía fue el Banco de la República. La decisión salió de una junta directiva extraordinaria el pasado 12 de marzo, como se explicó en un comunicado. De hecho, la cifra se amplió a 20 billones desde el 17 de marzo y a 23,5 billones al día siguiente.

Lo primero que hay que aclarar es que, por Constitución, el Emisor goza de independencia frente al gobierno de turno aunque el Ministro de Hacienda, en este caso Alberto Carrasquilla, preside la junta. Aparte de él, cada presidente solo puede nombrar a dos de los seis integrantes. Otro de los miembros es el gerente, que es elegido por el mismo organismo; el actual, Juan José Echavarría, está en el cargo desde 2017 y ha sido crítico del gobierno actual.

“Esta medida corresponde a una política monetaria, que está en manos del Banco de la República, no del Gobierno Nacional”, explica el decano de Economía de la Universidad del Rosario, Carlos Sepúlveda. En esta ocasión, Carrasquilla estuvo de acuerdo con la decisión y la calificó como “muy importante” en la rueda de prensa de la junta, pero eso no siempre es así. Mejor dicho, aunque el Gobierno tiene injerencia en el banco central y votos en su junta directiva, son instituciones aparte.

En segundo lugar, las empresas que se beneficien de esas operaciones para obtener liquidez (no solo bancos, también fiduciarias y comisionistas de bolsa, por ejemplo) entregan a cambio garantías en títulos de deuda pública y, en esta contingencia, también privada con buena calificación. Sepúlveda aclara que “no es ningún regalo, de ninguna manera”. Lo que hace el Emisor es comprar los bonos para liberar su valor inmediato y cobrarlos con intereses después de un plazo determinado.

Por otro lado, estas inyecciones no son nuevas ni exclusivas de emergencias. El Banco de la República lo hace todo el tiempo. “Puede comprar o vender bonos de este tipo para dar liquidez a la economía o restringirla, respectivamente”, dice el docente. La principal diferencia, por cuenta de la crisis actual, es el monto autorizado, además de la ampliación de las entidades que pueden acceder a los recursos y la admisión de títulos privados, pues antes solo recibía deuda pública. Hasta el 12 de marzo, la cantidad disponible era de 9 billones de pesos.

Las medidas del Gobierno

El mismo día que Díaz publicó sus mensajes, Presidencia anunció la destinación de 14,8 billones de pesos a la atención de la emergencia. Esto se materializó en el decreto 444 del pasado 21 de marzo, que crea un fondo para ese fin.

Uno de los usos que tendrían los recursos de esta nueva bolsa, que fueron tomados en calidad de préstamo de los ahorros de municipios y departamentos para otras contingencias, sería “efectuar operaciones de apoyo de liquidez transitoria al sector financiero”. Pero no es el único y, como contó el portal La Silla Vacía, no está claro qué proporción cumpliría ese propósito u otros parecidos, como el de “proveer directamente financiamiento a empresas privadas, públicas o mixtas que desarrollen actividades de interés nacional”.

Según el Ministerio de Hacienda, la prioridad con estos dineros será “atender las necesidades del sector salud”. Esto también está contemplado en la norma, aunque el monto de 6 billones que da la entidad en su explicación equivale a menos de la mitad del total. Entre estos gastos estarían la adquisición de pruebas para detectar Covid-19, el aumento de la capacidad hospitalaria y una especie de prima adicional para el personal médico que trabaja en atender la pandemia.

El profesor Sepúlveda considera que “es muy prematuro asegurar que no va a entrar nada de eso al sector financiero”, pero tampoco comparte la tesis de que el decreto esté pensado para los bancos. Argumenta que “el foco de esta recuperación está en darle liquidez a la economía, permitirles a las empresas pequeñas, medianas o micros que logren transitar estos próximos meses críticos con un flujo suficiente para cumplir sus obligaciones y sobrevivir; ese no es el caso de los bancos”.

En el comunicado del 18 de marzo, también se dijo que habría un respaldo de los bancos públicos con exceso de capital a “programas de garantías crediticias dirigidas a la micro, pequeña y mediana empresa”. En este caso, Sepúlveda también afirma que “hay que ver el detalle” porque esas entidades pueden ejecutarlos de forma directa o a través de la banca privada. Por ejemplo, el ministro Carrasquilla ya anunció una capitalización del Fondo Nacional de Garantías (FNG) con ese fin, el pasado 25 de marzo en el programa de televisión del presidente Duque sobre las medidas para enfrentar la pandemia.

Pero el Gobierno había anunciado otras medidas desde antes. Entre las primeras decisiones, estuvo la de entregar un giro adicional en los subsidios de los programas Familias y Jóvenes en Acción, así como el de Colombia Mayor. También se incluyeron el adelanto en la implementación de lo que Duque ha llamado la “devolución del IVA para los más pobres”, la reconexión del servicio de acueducto a quienes lo tenían suspendido por falta de pago y el apoyo del FNG a pequeñas y medianas empresas para el acceso a créditos. De todas estas, solo la última genera endeudamiento de los beneficiarios.

Así que las publicaciones del representante Díaz Plata, a quien Colombiacheck buscó por medio de su página de Facebook sin recibir respuesta, sustentaban su idea (que el presidente pretende endeudar a los colombianos en medio de la pandemia de Covid-19) con una sola política, aislada de todas las demás que generan beneficios sin adquirir nuevos compromisos crediticios, y en otra que no depende directamente del Gobierno Nacional sino del Banco de la República. Esto es lo que sustenta la calificación de cuestionables que les da Colombiacheck a esos mensajes.

Especial mentiras y verdades del coronavirus