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Miércoles, 18 Noviembre 2020

No, el coronavirus no se elimina al inhalar vapor a más de 50 grados

Por Jairo Soto Hernández y Gloria Correa

Médicos advierten nuevamente: no hay evidencia científica de que el vapor de agua elimine el nuevo coronavirus. Hacerlo puede producir quemaduras severas en el aparato respiratorio.

“El agua caliente que bebe es buena para la garganta. Pero este coronavirus se oculta detrás del seno paranasal de la nariz durante 3 a 4 días”, así empieza otra cadena que circula en WhatsApp recientemente y que habla sobre otra supuesta “cura” para el nuevo coronavirus. 

La misma, sugiere la inhalación de vapor a diferentes y altas temperaturas a partir de los 50° centígrados para matar completamente al virus, justificando que éste se aloja realmente en el “seno paranasal”.

Desinformación

En Colombiacheck verificamos esta información y encontramos que esas afirmaciones son falsas.

Una primera clave nos orienta a que esta cadena se trata de otra desinformación más, dado que en dicho mensaje no señalan quién es el autor o los autores de la misma.  Además, utiliza un lenguaje muy cotidiano y nombra a un “departamento de salud pública”, pero nunca especifica a qué institución exactamente hace referencia, ya que departamentos de salud pública existen muchos alrededor del mundo. 

Todo esto, ya deja sospechas frente a lo que afirma el mensaje, como señalamos en un chequeo sobre recomendaciones para detectar noticias falsas. 

Durante la pandemia han circulado múltiples cadenas o mensajes como éste que recomiendan la inhalación de vapor de agua para acabar con el nuevo coronavirus, pero es importante recordar que son falsos y seguirlos a ciegas puede traer daños para la salud. 

Verificamos una de ellas en otro chequeo publicado el pasado 25 de marzo. Trataba de un video viral donde un ginecólogo daba recomendaciones para “desactivar” el coronavirus al aspirar vapor de agua durante cinco minutos, entre tres o cuatro veces por día. En su momento lo calificamos como falso.

Colegas de Newtral y Maldita en España, de la Red Internacional de Chequeadores (IFCN, por sus siglas en inglés), también han desmentido lo del vapor de agua para matar el nuevo coronavirus. 

Coronavirus en los senos paranasales

Esta cadena de WhatsApp que estamos verificando comienza señalando que el nuevo coronavirus se puede alojar en los senos paranasales “después de 4 a 5 días”, para así posteriormente justificar el uso del vapor de agua caliente. 

Consultamos a Julián Felipe Molano, médico otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello de la Universidad de Antioquia, quien explicó a Colombiacheck: “Primero es importante aclarar que el nuevo coronavirus al entrar al cuerpo humano, ingresa a las células para poder replicarse allí. Por lo tanto nada que se aplique de forma externa mataría al virus, que ya después de infectar se encuentra dentro de las células.  Lo que sí haría cualquier sustancia que se aplique de forma externa sería causar daño local”. 

Molano explicó además que los senos paranasales son cavidades que se encuentran por detrás y al lado de la nariz, y que acceder a ellos con un líquido o un vapor de agua es muy difícil, pues dichas cavidades tienen sitios de drenaje pequeños y de difícil acceso, “es decir, cualquier sustancia que se aplique o inhale por la nariz no llegará a los senos paranasales de forma directa”. 

Lo que sí puede ocurrir es que exponerse a vapor de agua puede generar un alto riesgo de quemadura de la vía aérea. Además, una persona ya infectada con el coronavirus al usar este tipo de prácticas lo que puede hacer es retardar el proceso de resolución de la infección que en un alto porcentaje de las personas infectadas ocurre de forma espontánea. Es decir, “si se usan vapores o sustancias que dañen el epitelio se va a retardar la resolución de la infección”, dijo el experto..

Según una revisión publicada en la Revista Laryngoscope Investigative Otolaryngology en el mes de junio, luego de analizar 19 estudios científicos sobre la infección de las cavidades nasosinusales (nasal y senos paranasales) por el nuevo coronavirus, concluyen que el tracto nasosinusal puede ser un sitio importante de infección, mientras que la diseminación viral a partir de ahí puede ser también un mecanismo importante de transmisión. Sin embargo, como describió el doctor Molano, “esto no justificaría el uso de las aspiraciones con vapor de agua”.

Las bebidas calientes tampoco son útiles

El mensaje de WhatsApp que estamos verificando, también incentiva a la gente a consumir bebidas calientes. No obstante, ya habíamos chequeado en otras oportunidades que ni el té y el café, ni las gárgaras con sal, ni el agua caliente funcionan como cura para la COVID-19. 

La Organización Mundial de la Salud en su página web advierte sobre un tema relacionado: bañarse en agua caliente “no proporciona ninguna protección contra la COVID-19”.

Usar vapor de agua caliente no tiene evidencia científica y es peligroso

La desinformación continúa afirmando que “el vapor de agua a 50 grados centígrados desactiva o paraliza el virus, a 60 grados, este virus se debilita tanto que cualquier sistema inmunológico humano puede combatirlo. A 70 grados este virus muere por completo”.

El infectólogo Julio César Gómez Rincón, docente de la Universidad del Bosque y la Universidad Militar Nueva Granada, le aclaró a Colombiacheck: 

“Una inhalación de vapor a 50 grados centígrados, o más, generaría daños severos en el epitelio respiratorio. No es cierto que destruya el virus. Es un riesgo importante de daños a los tejidos, no se justificaría desde ningún punto de vista un escenario así”. 

Ese epitelio respiratorio es un revestimiento formado por una o varias capas de células que se encarga de producir moco, calentar el aire y atrapar partículas, entre otras múltiples y esenciales funciones, que se verían muy afectadas si se quema.

El doctor Gómez señaló, además, que este epitelio “si se quema al igual que una quemadura de piel, se daña y luego se puede infectar con más facilidad”.

Satyanarayana Mysore, jefe del departamento de neumología en Manipal Hospitals en la India, quien ha tratado casos de COVID-19 desde marzo, señaló al medio Times of India, que también desmentía esta misma cadena que alcanzó a circular hasta esas latitudes hace una par de semanas: “la inhalación de vapor durante una semana es ‘muy poco científica’”.

“Hemos visto pacientes que llegan con síntomas respiratorios no debido a Covid, sino a quemaduras de las vías respiratorias. Estos casos tienen antecedentes de inhalación de vapor. La inhalación de vapor no científica, probablemente quemará las vías respiratorias, causando problemas mucho peores que el Covid”, señaló el Dr. Mysore.

“Si el virus pudiera eliminarse con la inhalación de vapor de agua, el mundo no hubiera visto tantas muertes”, replicó también el doctor Thomas Mattew, profesor y director del Departamento de Neurología del St. Jhon’s Medical College Hospital, también en India.

Desde marzo, la agencia Reuters alertó sobre los riesgos de quemaduras para los niños que esta práctica implicaría. Citando un estudio previo publicado por la Asociación Española de Pediatras en Anales de Pediatría, donde reportaban los casos de niños quemados por el uso de esta tradicional terapia inhalatoria de vahos, sin evidencia científica, indicada para las diferentes condiciones respiratorias.  

Igualmente, en Inglaterra la famosa revista The Lancet, en mayo de este año, publicó un artículo sobre las quemaduras en niños durante la pandemia, pues en Reino Unido todos los días más de 100 niños acuden a los servicios de emergencias con quemaduras. Y desde el confinamiento, en el Birmingham Children’s Hospital, vieron un aumento de 30 veces el número de niños con quemaduras por la inhalación directa de vapor de agua caliente.  

Las quemaduras por agua caliente, otros líquidos y vapor de agua, comprenden el 35 por ciento del total de las lesiones por quemaduras admitidas también en centros de quemados en Estados Unidos, como resalta la Sociedad Americana de Quemaduras.  Así vemos, una vez más, lo peligrosa que puede llegar a ser esta práctica.

La cadena de WhatsApp, remata concluyendo que “quien se queda en casa debe tomar vapor una vez al día” y que quienes van a oficinas “deben tomar vapor 3 veces al día”. 

El estudio de la American Burn Association también advierte, entre otros puntos, que la sola exposición durante tres segundos al vapor de 60 grados centígrados, puede causar una quemadura “lo suficientemente grave para requerir una cirugía”, de modo que la exposición varias veces al día a ese vapor tendría efectos devastadores. 

Calificamos entonces como falso que el coronavirus se elimine del organismo al inhalar vapor a altas temperaturas. Las únicas armas útiles que tenemos hasta ahora para evitar una infección por SARS-CoV-2 son las recomendaciones que sí tienen evidencia científica, que no implican riesgos para la salud como y que debemos seguir aplicando: el lavado de manos, el uso de tapabocas y mantener el distanciamiento físico. 

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Sábado, 09 Mayo 2020

Los argumentos falsos e imprecisos de la 'viróloga' de 'Plandemic'

Por Maldita Ciencia

Un video viral comparte varios datos errados e imprecisos, ya desmentidos, sobre virus, vacunas y la pandemia de COVID-19.

Este artículo fue publicado originalmente por Maldita Tecnología el 2 de mayo de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Está circulando mucho un vídeo en el que una supuesta viróloga llamada Judy Mikovits [la misma que fue la principal entrevistada en un video titulado "Plandemic" que fue borrado por YouTube, Facebook y Vimeo por contener varias falsedades sobre la pandemia del COVID-19] lanza numerosas teorías acerca del nuevo coronavirus en una entrevista. Mikovits es exinvestigadora médica y activista anti-vacunas. Fue directora del Instituto Whittemore Peterson en Reno, Nevada (Estados Unidos), del que fue despedida en el año 2012, según publica Snopes, después de que la revista Science retirase un artículo científico en el que Mikovits participó y que un estudio posterior determinó que sus resultados habían sufrido una contaminación accidental.

En este vídeo viral, afirma que la vacuna de la gripe favorece la infección del coronavirus y defiende que las vacunas hacen a las personas susceptibles de desarrollar la COVID-19 porque debilitan el sistema inmunológico. También se posiciona en contra de las mascarillas y dice que “no hay ningún riesgo público” porque vayamos sin ellas. Además, se hace eco de teorías conspiratorias asegurando que el virus ha sido desarrollado en un laboratorio y liberado intencionadamente. 

Os contamos lo que sabemos al respecto.

¿Qué sabemos sobre si la vacuna contra la gripe favorece el riesgo de contraer coronavirus?

“Es posible y probable que haya estado [el coronavirus] en todas las vacunas contra la gripe desde el 2013 hasta el 2015”, sostiene Mikovits en este vídeo. Defiende que las vacunas para la gripe “están impulsando esta infección [el coronavirus]”. No hay ninguna evidencia de que esto sea verdad.

Mikovits cita un estudio científico del ejército norteamericano en el que la “interferencia viral” de la vacuna de la gripe aumentó las probabilidades de contraer una infección coronavirus en un 36%. En Maldita Ciencia ya os hemos hablado de este estudio, publicado en octubre de 2019.

Para llevarlo a cabo se dividió en varios grupos a 6.120 trabajadores del Departamento de Defensa de Estados Unidos según estaban vacunados contra la gripe en la temporada 2017-2018 y si dieron positivo o no en virus respiratorios, además de en otras categorías. El autor del estudio buscaba "examinar la relación entre los virus respiratorios específicos y la vacunación contra la gripe" para saber si la vacunación contra la gripe podría influir en el riesgo de tener otras enfermedades respiratorias (algo conocido como interferencia de virus).

Según los datos del estudio, hubo un aumento de las probabilidades de tener coronavirus (distintos del coronavirus que provoca la COVID-19) y metapneumovirus humanos en los individuos que recibieron la vacuna contra la gripe. Para otros tipos de virus respiratorios no se encontró relación o el efecto era protector entre los vacunados contra la gripe.

No obstante, el propio autor del artículo concluye que "los resultados generales del estudio mostraron poca o ninguna evidencia que apoyara la asociación de la interferencia de virus y la vacunación contra la gripe. Los resultados de los virus respiratorios individuales fueron mixtos, y algunos refutaron la interferencia de virus".

Además, el propio estudio asume que no se puede establecer una relación causa-efecto entre la vacunación contra la gripe y el mayor riesgo de dar positivo en otros virus respiratorios, entre otras limitaciones.
Aquí te explicamos por qué el virólogo del Centro Nacional de Biotecnología, Jaime Martín-Benito, considera este estudio de escasa calidad. También citamos otros estudios sobre la vacuna de gripe y virus (que no son el que provoca COVID-19) y que dan distintas conclusiones.

Las vacunas son seguras y salvan vidas

Una de las teorías que sostiene Mikovits es que las personas vacunadas son las que tienen mayor probabilidad de contraer una enfermedad grave por el coronavirus porque su sistema inmune está dañado y es “disfuncional”. “Tenemos el sistema inmune creado por Dios y a menos, de que hayamos sido vacunados (...) no tendremos una enfermedad grave”, manifiesta. 

No obstante, las vacunas son uno de los grandes avances de la medicina moderna. Junto con los antibióticos, los antisépticos hospitalarios y la generalización de la sanitarización del agua, es uno de métodos más eficaces para salvar vidas. Por ejemplo, gracias a campañas de vacunación exitosas se erradicó la viruela. Os hablamos más de las vacunas y su seguridad aquí y aquí.

Además, las vacunas son seguras para las personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas son seguras y todas las que son aprobadas “son sometidas a pruebas rigurosas a lo largo de las diferentes fases de los ensayos clínicos, y siguen siendo evaluadas regularmente una vez comercialidadas”. Por su parte, la Comisión Europea señala que “un extenso cuerpo de investigación ha demostrado la efectividad y seguridad de las vacunas” y que, una vez en el mercado, la Agencia Europea de Medicamentos continúa supervisando la seguridad de una vacuna.

En este sentido, el Ministerio de Sanidad afirma: “La seguridad de las vacunas preocupa a los padres. Es importante conocer que las vacunas tienen unos controles de calidad y seguridad más rigurosos que el resto de medicamentos”. Mientras, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos indican que el riesgo de contraer una enfermedad por no administrar la vacuna es mucho mayor que el riesgo de que la vacuna produzca una reacción, algo en lo que coinciden el resto de organismos citados.

¿Todos con mascarilla contra el coronavirus? No es una recomendación de la OMS pero varios países y varios expertos sí lo recomiendan o imponen

Mikovits dice que se opone al uso de la mascarilla y explica que si llevamos el virus “inyectado” (a través de vacunas) y nos la ponemos, nos estamos forzando a nosotros mismos a manejar estrés y miedo y, supuestamente, eso puede “activar” el virus. “Si llevara una máscara simplemente me reinfectaría a mí misma”, mantiene .Por otra parte, según la exinvestigadora, “no es ningún riesgo para la salud pública que una persona sana camine por la playa”. No hay ninguna evidencia de que esto sea así.

Aunque, de momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomienda el uso de mascarillas a la población general, algunos estudios y autoridades médicas ya recomiendan su uso generalizado y otros países están valorando implantar esa medida, como ya os contamos aquí.

Un trabajo científico analizó la transmisión del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en Pekín en 2003, una epidemia provocó la muerte de 800 personas. Los autores concluyeron que el uso de mascarillas fue muy protector frente al SARS entre la población general: usar siempre una mascarilla cuando se salía de casa se asoció con una reducción del 70% del riesgo infectarse respecto a no usar nunca una mascarilla. "Nuestro hallazgo de que el uso de la mascarilla redujo el riesgo apoya el uso de esta estrategia" por parte de la población general.

En un artículo de opinión en The New York Times que cita un artículo científico sobre la relativa eficacia del uso de mascarillas quirúrgicas frente a la gripe, se argumenta lo siguiente: "Por supuesto, es cierto que las mascarillas no funcionan perfectamente, que no reemplazan el lavado de manos y el distanciamiento social, y que funcionan mejor si se ajustan adecuadamente. Y por supuesto, las mascarillas quirúrgicas no filtran las pequeñas partículas virales" como lo hacen las mascarillas FFP2 y FFP3. "Sin embargo, incluso las mascarillas quirúrgicas protegen un poco más que no usar mascarillas en absoluto".

La autora del artículo argumenta que dado que hay "evidencia creciente de transmisión asintomática" del coronavirus y la OMS recomienda a las personas enfermas llevar mascarilla porque disminuye "las posibilidades de que las personas infectadas infecten a otros, entonces todos debemos usar mascarillas".

Los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días, según la OMS

Según Mikovits, “los coronavirus” no viven en superficies más de una hora. A este respecto y como ya os contamos, la OMS afirma que "no se sabe con certeza cuánto tiempo" vive el coronavirus causante de la COVID-19 sobre las ‎superficies, pero que "los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente)". La OMS pide que si crees que una superficie puede estar infectada, la limpies con un desinfectante común para matar el virus y proteger así a uno mismo y a los demás.

Además, un estudio publicado en enero de 2020 sobre otros coronavirus ha revisado otros 22 estudios previos sobre la persistencia de otros coronavirus en superficie inanimadas. Según su análisis, estos virus pueden sobrevivir en superficies inanimadas como el metal, cristal o plástico hasta 9 días "aunque puede ser eliminado eficientemente por procedimientos de desinfección de superficies". 

Los expertos dicen que el origen del coronavirus está en la naturaleza y que no hay evidencias que apoyen que ha sido creado en un laboratorio

En el vídeo, la exinvestigadora dice que se enviaron a Wuhan (China) cepas peligrosas de virus para realizar investigaciones. Y sostiene que el coronavirus “ha sido liberado intencionalmente”. También afirma que es plausible que el coronavirus haya sido inyectado (a través de las vacunas). "Realmente no es un virus ingerido, es un virus inyectado", defiende.

Sin embargo, científicos especializados en salud pública que han seguido de cerca la crisis sanitaria del nuevo coronavirus han publicado un comunicado en la revista The Lancet. Además, hacen referencia a las investigaciones que demuestran el origen natural de este brote de COVID-19.

El objetivo principal del texto es condenar y desmentir los rumores que mantienen que el origen de la epidemia no fue natural, sino una creación humana como herramienta para lograr fines de todo tipo (reducir la población envejecida, igualar el número de hombres y mujeres...). Sin embargo, según indica el comunicado publicado en The Lancet, "científicos de múltiples países han analizado genomas del agente causal y los resultados concluyen, de forma abrumadora, que el origen está en la vida silvestre".

"Pero esto ya lo sabíamos cuando apareció", indicó a Maldita Ciencia Albert Bosch Navarro, presidente de la Sociedad Española de Virología (SEV). Con respecto a los rumores que hablan sobre la supuesta creación del nuevo coronavirus en un laboratorio, Bosch sostiene que "sucedió lo mismo cuando apareció el SARS en 2002 o la conocida como gripe A, la nueva variante del H1N1, en 2009".

"Cada vez que sucede un caso similar, hay una serie de iluminados que dice que el virus ha sido creado en un laboratorio o que se ha escapado de él. Sin embargo, hoy en día se sabe que, a partir de alguna especie de murciélago, esta debe haber pasado a otra especie animal intermedia y de ahí, a nosotros", explica el presidente de la SEV.

En la misma línea, un artículo publicado en Nature Medicine concluía que el SARS-CoV-2 "no es una construcción de laboratorio o un virus manipulado a propósito".

Judy Mikovits es conocida por defender teorías anti-vacunas

Judy Mikovits fue directora de investigación del Instituto Whittemore Peterson en Reno, Nevada (Estados Unidos). Un centro del que fue despedida en el año 2012, según publica Snopes, después de que la revista Science retirase un artículo científico en el que Mikovits participó y que un estudio posterior determinó que sus resultados habían sufrido una contaminación accidental, según la propia revista. 

El estudio desacreditado de Mikovits sostenía que hay una asociación entre un virus llamado "virus relacionado con el virus de la leucemia murina xenotrópica" (XMRV) y el síndrome de la fatiga crónica (SFC), según Snopes. Después de que el estudio fuese retirado, la exinvestigadora empezó a afirmar sin pruebas que el XMRV era también la causa de muchas enfermedades, como el autismo y el cáncer. Defiende que el XMRV en humanos podría tener su origen en “las células de ratón” utilizadas en el proceso de producción de vacunas, algo que ha sido “completamente desacreditado”. Desde entonces, Mikovits ha defendido teorías psudocientíficas relacionadas con el uso de vacunas, como en el vídeo conspiratorio que se está difundiendo actualmente.

En declaraciones a Salud sin Bulos, el doctor Alfredo Corell, vocal de la Sociedad Española de Inmunología, afirma que Judy Mikovits “es una activista americana anti-vacunas y ex investigadora médica” que hace “afirmaciones desacreditadas” sobre las vacunas y el coronavirus. Además, señala que ninguna de las publicaciones de Mikovits en PubMed, biblioteca de literatura científico-médica, “está directamente relacionada con coronavirus”.

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