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Miércoles, 18 Agosto 2021

No existe una variante “hecha en Colombia” que sea más transmisible o más mortal

Por Gloria Correa

Colombia fue el primer país que reportó la variante B.1.621, pero decir que fue “hecha en Colombia” o es la “variante colombiana” es falso y estigmatizante. Tampoco se ha reportado, hasta ahora, que sea más transmisible o más mortal como señalan en redes sociales.

En un video de Tik Tok, publicado el 3 de agosto de 2021, el cual también ha sido  difundido en Facebook, un hombre habla de una nueva variante del coronavirus que ha llegado a España: “Hay que prepararse amigos, esta es la nueva cepa que va a permitir seguramente un nuevo confinamiento en Europa. Ha llegado la variante colombiana. Una variante que sólo puede entrar por la nariz. No, no es ninguna broma, ha llegado una variante colombiana”

El hombre además señala que se trata de una variante de la que no se habla en medios de comunicación españoles, pero sí en ingleses, franceses y belgas, que resiste a las vacunas y concluye: “Dicen los medios de comunicación que la variante made in Colombia mata muchísimo más que la variante made in India, lo cual demuestra que nuestros hermanos iberoamericanos hacen cosas de calidad”.

Etiqueta falso

En Colombiacheck encontramos que este video desinforma y transmite un falso mensaje, al referirse erróneamente a la variante B.1.621 como la “variante colombiana” o “made in Colombia”, pues aunque fue descrita inicialmente en Colombia, desde la Organización Mundial de la Salud han recalcado que las variantes no deben llamarse por el sitio geográfico donde se describieron para evitar estigmatizaciones.

Además en el vídeo señalan falsamente que en España no se ha hablado de esta variante pero en realidad sí han habido publicaciones en medios de comunicación de ese país (1, 2, 3, 4, 5) y el Ministerio de Sanidad publicó un reporte el 06 de agosto de 2021 señalando que la información que se tiene sobre la variante aún es escasa y a pesar de la aparición de unos brotes, la prevalencia en dicho país ha disminuido en las últimas semanas mientras aumenta la delta.

La B.1.621 se encuentra en la mira de las autoridades en salud a nivel mundial, pero aún no hay evidencia científica robusta que respalde se trata de una variante más transmisible, más mortal o que evada las vacunas y mucho menos vaya a ser la causa de un nuevo confinamiento en Europa, como afirman en el video de Tik Tok. 

La variante B.1.621

Esta variante fue reportada por el Instituto Nacional de Salud en Colombia (INS) en enero 11 de 2021, según la plataforma Pango Lineages, uno de los sistemas de clasificación de los linajes del SARS-CoV-2 a nivel mundial. Pero esa no es una razón para etiquetarla como colombiana o “made in” (hecha en) Colombia como señalan en el vídeo de Tik Tok que estamos verificando. 

Desde la oficina de prensa del INS remitieron a Colombiacheck un comunicado previo sobre el tema, en el que aclaraban que aunque la variante fue reportada inicialmente en el país, al mismo tiempo científicos de los Centros para la prevención y control de enfermedades (CDC) en Estados Unidos, también la hallaron. Sólo que el INS fue el primero en registrarla. 

Martha Ospina, directora del INS, recalcó a los medios sobre el error al nombrar la variante: “No se puede confundir la nacionalidad de los investigadores con la nacionalidad del linaje”.  En el perfil de Twitter del INS también han publicado aclaraciones sobre este tema.

El 4 de junio de 2021, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), resaltó que no es la primera vez que una variante del nuevo coronavirus se relaciona con el lugar geográfico donde se identifica, pero aún así no se puede hablar de una variante colombiana. El virólogo Jairo Méndez Rico, asesor regional en enfermedades virales de la OPS, señaló al respecto:

Esto resulta delicado, ya que además de generar información confusa sobre el origen del virus y el riesgo potencial que representa cada una de las variantes, propicia la discriminación y la estigmatización de países o territorios. De ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya resuelto establecer nuevos nombres para las variantes de la COVID-19 utilizando para su nomenclatura las letras griegas”.

Gina Tambini, representante de la OMS/OPS en Colombia en entrevista a Teleantioquia el 4 de agosto de 2021, solicitó que a la variante B.1.621 no se le pongan otras etiquetas, debido a que en las últimas semanas en medios europeos se le ha llamado “variante colombiana”.

Hasta el 17 de agosto de 2021 esta variante había sido reportada en 35 países de América y Europa, incluyendo Estados Unidos, España, Austria, República Dominicana y Suiza, según Pango Lineages.

En Colombia, según datos recopilados por investigadores del INS en un estudio, que aún no ha sido revisado por pares, señalan que fue la que predominó en el tercer pico de la pandemia. Y plantean que esta situación pudo deberse a diferentes factores que confluyeron tales como el agotamiento social, así como los antecedentes genéticos de la variante, que conducen a cambios en la transmisión.

Una variante en estudio

Según la Organización Mundial de Salud (OMS), todos los virus -incluido el nuevo coronavirus- “cambian con el paso del tiempo”, porque al hacer copias de sí mismos van sufriendo pequeños cambios en su información genética llamadas mutaciones. La probabilidad de que aparezcan estos cambios en un virus aumenta si este circula ampliamente en un población e infecta a muchos de sus miembros.

“Un virus que ha sufrido una o varias mutaciones se considera una «variante» del virus original”, explican desde la OMS, pero estas no son hechas en un país como señala la publicación de Tik Tok. En un chequeo anterior explicamos la diferencia entre variantes y cepas.

Las variantes genéticas del SARS-CoV-2 han estado emergiendo y circulando por el mundo durante toda la pandemia, desde la OMS algunas variantes se han clasificado según sus características como variantes de interés (VOI) o de preocupación (VOC), como también hemos explicado en chequeos previos (1,2). 

Sin embargo, la B.1.621, aún no ha sido clasificada en ninguno de esos grupos, hasta ahora hace parte de una “lista de alerta”, junto a otras 14 variantes para seguimiento adicional, ya que necesita ser monitoreada y estudiada. Hasta la fecha tampoco ha sido nombrada con una letra griega, como sí lo han sido otras variantes como las de preocupación que incluyen la alfa, beta, gamma y delta.

Pero la B.1.621 ya está en la mira de otras autoridades en salud, como el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Europa, el cual la clasificó como “variante de interés” y ha descrito que tiene cinco mutaciones significativas en la proteína de espiga, spike o pico, que es la estructura con la que el nuevo coronavirus se adhiere a los receptores de nuestras células. Cuatro de esas alteraciones genéticas ya se habían descrito en otras variantes, pero hay una mutación, la R346K, que parece ser nueva.  

En los CDC de Europa señalan que hay escasa evidencia que podría mostrar un impacto en la transmisibilidad o severidad por esta variante. No obstante, resaltan que se trata de una “evidencia muy preliminar, asociada a una gran incertidumbre”, y por eso se requieren más estudios.

Por otra parte, desde el Public Health England (PHE) de Inglaterra designaron a la B.1.621 como “variante bajo investigación” porque ya se ha propagado en varios países, incluyendo el Reino Unido y porque tiene unas mutaciones preocupantes. 

Desde dicha institución reportaron el 6 de agosto de 2021 que según análisis del laboratorio hay señales que parecen indicar que la infección previa con otras variantes puede ser menos efectiva para prevenir la infección por la B.1.621. Pero hasta ahora no hay evidencia  de que sea más transmisible que la delta, ni tampoco se tienen datos sobre la efectividad de las vacunas. 

Por su parte, Christian Julián Villabona, biólogo colombiano, PhD en Microbiología de la Universidad de Sao Paulo y profesor asistente de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres aclaró a Colombiacheck: “Esta variante B.1.621 es una variante que ha sido categorizada como de interés (VOI) por los CDC de Europa porque tiene algunas de las mutaciones que se han reportado en variantes de preocupación (VOC). Sin embargo, la presencia de estas mutaciones no garantiza que sea más transmisible o más mortal”. 

Para que sea elevada al nivel de variante de preocupación, se requiere incluir también evidencia epidemiológica y clínica; y en algunos casos resultados de experimentos en laboratorio. Pero esta información adicional es limitada en este momento, por eso desde el PHE de Inglaterra la comenzaron a estudiar con más detalle, para evaluar si hay otros factores que influyen en las características que se sospechan”, recalcó Villabona. 

En los CDC de Estados Unidos también la están monitoreando, ya que se ha reportado un número significativo de casos principalmente en el sur del estado de Florida. El profesor John Sellick, de la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de la State University of New York, dijo al The Washington Post el 28 de julio de 2021 sobre este tema: “lo mejor es esperar algunas semanas para entender su comportamiento. Entonces se sabrá con más precisión si debería inquietarnos realmente o si terminará siendo una variante más”.

En cualquier caso, independientemente que se le atribuya o no el grado de variante de preocupación (VOC), no se le debe llamar variante colombiana. Debemos adoptar las clasificaciones científicas, no solo para evitar los estigmas geográficos, sino para comunicar correctamente las variantes que están circulando en un determinado lugar”, concluyó Villabona sobre el tema.

De este modo en el vídeo de Tik Tok se equivocan al usar la etiqueta de variante colombiana o hecha en Colombia, aunque haya sido reportada primero en Colombia, ninguna variante es hecha en un país en particular. La variante ahora está en estudio por las autoridades en salud a nivel mundial y no se ha demostrado que sea más transmisible, ni más mortal, ni que evada las vacunas, por eso tampoco se puede anticipar que vaya a ser la causa de un nuevo confinamiento en Europa. 

 

Actualización 1 de Septiembre 2021

La variante B.1.621, sobre la que hicimos aclaraciones en este chequeo, para la fecha de publicación del mismo no había sido clasificada por la OMS en ninguna lista de las variantes de interés o de preocupación, pero dicha organización notificó a través de su informe semanal epidemiológico sobre COVID-19  el 31 de agosto, que se incluyó en la lista de variantes de interés (VOI) y fue denominada con la letra griega ”Mu” (µ).   

Las variantes que entran en esa lista de interés, según la OMS, es porque se han identificado en ellas cambios genéticos que se predice o se sabe que afectan las características del virus o se ha identificado que causa una transmisión comunitaria significativa e implican un “riesgo emergente para la salud pública mundial”. Pero esa categoría es de un riesgo más bajo que las que están en la lista de variantes de preocupación que incluye la delta o beta.

El Instituto Nacional de Salud de Colombia también publicó a través de su perfil de Twitter un boletín de prensa en el que reportó la novedad hecha por la OMS sobre esta variante que fue la más prevalente en el tercer pico que vivió el país por la pandemia y ya ha sido reportada en 39 países.

“Aunque la prevalencia global de la variante Mu entre casos secuenciados ha disminuido y actualmente está por debajo del 0,1%, la prevalencia en Colombia (39%) y Ecuador (13%) ha aumentado”, señalaron en el boletín de la OMS sobre esta variante. 

Teniendo en cuenta esta actualización, no realizamos cambios en la calificación del chequeo porque el vídeo de TikTok que verificamos hacía referencia a una variante hecha en Colombia o colombiana que era más transmisible y mortal lo cual sigue siendo falso ya que no existe tal variante. Pero aclaramos que la variante B.1.621 reportada inicialmente por investigadores colombianos en enero de 2021, ahora designada Mu, hace parte de las variantes de interés de la OMS por lo cual seguirá en estudio por las autoridades en salud por sus potenciales riesgos para la salud pública. Tampoco hay evidencia científica que respalde que esta variante sea más transmisible o más mortal que la delta.

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Jueves, 18 Junio 2020

Científicos de Harvard no ‘anticiparon el peligro’ de consumir hormigas porque ‘contienen’ el COVID-19

Por Johan Solano - RedCheq

En varias publicaciones que circulan en facebook señalan que las hormigas culonas tienen “el virus del H1N1 modificado”.

En varias páginas de Facebook circula una información que afirma: “Científicos de la universidad de Harvard anticiparon el peligro que conlleva consumir en esta época las hormigas que emanan del subsuelo, ya que ellas contienen el virus de H1N1 modificado (al que hoy llaman COVID-19)”.

La publicación, que en algunos casos señala al Nucú como el insecto portador del virus, continúa diciendo: “En entrevista proporcionada a reconocido periodista, dio a conocer el proceso por el cual estas hormigas estarían alojando en su cuerpo dicho virus, primicias que serán dadas a conocer hasta que la población sea liberada de la cuarentena. Mientras tanto se recomienda a la población no consumir dichas hormigas en esta época”.

Sin embargo, al analizar su contenido Colombiacheck encontró que la información, compartida más de 7.000 veces en distintas publicaciones, cuenta con varias inconsistencias que permiten afirmar que se trata de una desinformación.

Empezaremos por contextualizar: el Nucú es un tipo de hormiga que es consumido por los humanos en varias partes del mundo. Incluso, como informó la agencia española EFE, “se considera un platillo rico en proteínas, además de exótico y afrodisíaco que se acostumbra a comer dorado en comal de barro agregándole una pizca de sal para que acentúe el sabor del animalito”.

Se le conoce también como zompopo, cizín, chícalas en Hidalgo, chicatanas en Oaxaca, Puebla y Veracruz o nucús en Chiapas (México). Su consumo trasciende fronteras y también es capturada en Centroamérica. En Colombia se le conoce como hormiga santandereana, culona o sanjuaneras por la celebración del 24 de junio, día de San Juan, que coincide con el inicio de las lluvias y su apareamiento

Ahora, respecto a la parte inicial de la información de Facebook, que refiere a supuestos científicos de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), al realizar una búsqueda en Google y en varios portales de contenido científico como refseek.com, pdfsb.net, redalyc.org/home.oa, scielo.org/es/ o ciencia.science.gov/, no encontramos ningún estudio sobre la relación de las hormigas con el virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19. De hecho no encontramos ningún estudio de esa universidad sobre hormigas de ningún tipo.

El único artículo publicado sobre la universidad que hace referencia al nuevo coronavirus trata sobre la presencia del virus en Wuhan desde agosto de 2019, antes de ser oficializado por el gobierno chino, el 31 de diciembre de 2019, cuando el país asiático notificó un conglomerado de casos de neumonía en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei. Posteriormente se determinó que fueron causados por un nuevo coronavirus.

Sobre el aparte de la información que sostiene que las hormigas “tienen el virus de H1N1 modificado (al que hoy llaman COVID-19)”, hay que recordar que el H1N1, conocido popularmente como “gripe porcina” y que se presentó en el 2009, es una cepa de una especie de influenzavirus

El COVID-19, por su parte, es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2. Según la OMS, de acuerdo con un artículo de la cadena alemana Deutsche Welle, el COVID-19 es 10 veces más mortal que la gripe A(H1N1).

Por otro lado, aunque la información de Facebook habla de una supuesta entrevista con un reconocido periodista, no indica su nombre ni el medio para el cual supuestamente trabaja. Tampoco entrega el enlace que permita la verificación de la información publicada.

Finalmente analizamos más a fondo el perfil de quien hace el post y encontramos que se trata de un joven trabajador mexicano sin ningún vínculo con la comunidad científica o con medios de comunicación, lo que nos lleva a concluir que simplemente compartió una información sin verificar.

Por todas estas razones, concluimos que la información que señala a las hormigas de "contener" el COVID-19 es falsa.