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Miércoles, 13 Octubre 2021

No, la FDA no dijo que las vacunas contra el COVID-19 matan a dos personas por cada vida salvada

Por Cindy A. Morales

La afirmación falsa no fue hecha por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), sino por un empresario que está en contra de las vacunas y que estaba en un evento de ese organismo.

“La FDA en su reunión virtual de ayer: “Fuimos engañados por (Pfizer) acerca de la seguridad de la vacuna… Los ataques cardíacos son 71 veces más altos que otras vacunas”, dice una publicación en Facebook compartida el pasado 21 de septiembre.

Mensajes similares también compartidos en esa red social y en Twitter han indicado que esa vacuna contra el COVID-19 “mata a dos personas por cada vida salvada”. Otros usuarios de Facebook señalaban que la afirmación la había hecho Steve Kirsch, “asesor del Comité de Vacunas Covid-19 de la FDA”.

FDA-Vacunas

Sin embargo, ni las declaraciones son de la FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, ni Kirsch es asesor de esta entidad, al contrario, se trata de un magnate de la tecnología que se ha convertido en un difusor de desinformación, como se muestra en este artículo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).  

 Las publicaciones comparten una captura de pantalla de una reunión virtual en YouTube del Comité asesor de vacunas y productos biológicos relacionados (VRBPAC, por sus siglas en inglés) de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). La imagen indica que el evento se realizó el viernes 17 de septiembre y que se inició a las 8:30 a.m.

La afirmación no la hizo el FDA

En efecto, dicho evento virtual se llevó a cabo ese 17 de septiembre como se puede ver en su página de internet y en el canal de YouTube del Comité.

Sin embargo, es falso que las afirmaciones viralizadas provengan de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. En realidad, las realizó Kirsch, quien no es miembro ni trabaja para la FDA, como ese mismo organismo se lo confirmó al servicio de verificación de la agencia de noticias estadounidense Reuters - que forma parte de la red internacional de verificadores IFCN, a la que pertenece Colombiacheck-.

Kirsch participó en ese evento, como se puede ver a partir de las 4:20:15 horas del video, tras presentar una solicitud para hablar en la audiencia pública, que era una de las secciones de la actividad de la FDA y donde cualquier persona podía tener la palabra. Así quedó especificado en el comunicado de prensa de la FDA.

“Las personas interesadas pueden presentar datos, información u opiniones, oralmente o por escrito, sobre asuntos pendientes ante el comité”, indicó la agencia.

En su intervención, Kirsch se presentó a sí mismo como director ejecutivo del Fondo de Tratamiento Precoz del COVID-19 (CETF, por sus siglas en inglés), una plataforma que promueve el uso de medicamentos antivirales contra el nuevo coronavirus.

El empresario empezó su presentación diciendo que quería enfocarse en el “elefante en la habitación” del que nadie quiere hablar refiriéndose luego a que la vacuna Pfizer/BioNTech “mata a más personas de las que salva”. El magnate también afirmó que “los datos demuestran que los infartos son 71 veces más frecuentes con esa vacuna en comparación con cualquier otra”.

Kirsch cita varios documentos para sustentar su afirmación. El primero es un estudio publicado el pasado 28 de julio en medRxiv, un portal que distribuye informes preliminares sobre ciencias de la salud.

Dicho documento, que no ha sido revisado ni certificado por pares, dice que 18 participantes, de los 44.000 voluntarios que participaron de los ensayos de la vacuna de Pfizer/BioNTech, murieron durante los seis meses después de recibir la vacuna. Y que otros 16 fallecimientos se presentaron en el grupo que recibió el placebo. El estudio, sin embargo, aclara que las muertes no están vinculadas directamente con la vacuna y que ésta cumple con los requisitos para ser segura.

La vacuna COVID-19 de Pfizer es la única aprobada por la FDA en Estados Unidos. Las vacunas Moderna y Johnson & Johnson también se usan en ese país, pero bajo una autorización de uso de emergencia.

Los datos del VAERS en Estados Unidos

El magnate también cita al VAERS (Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas, por sus siglas en inglés). Esta base de datos es un sistema de advertencia temprana para monitorear eventos desfavorables ocurridos después de la vacunación. Cualquier persona vacunada puede hacer una notificación.

Dicho sistema es manejado por los  Centros para el Control y  la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos y la FDA.

La página de los CDC, sin embargo aclara que “los informes de reacciones adversas enviados al VAERS después de la vacunación, incluidos los casos de muertes, no significan necesariamente que una vacuna haya causado un problema de salud”.

Y añade: “algunos informes pueden contener información incompleta, imprecisa, coincidente o no verificable (… ) La mayoría de los informes enviados al VAERS son voluntarios, lo que significa que están sujetos a parcialidades. Los datos de los informes del VAERS siempre deben interpretarse teniendo en cuenta estas limitaciones”.

Desde el 14 de diciembre, cuando empezó la vacunación contra el COVID-19 en Estados Unidos, 401 millones de dosis de vacunas se han aplicado en ese país, de acuerdo con cifras de OurWorldinData. De acuerdo con el VAERS, en ese mismo periodo “se han recibido 8.390 informes de muerte (0,0021%) entre las personas que recibieron una vacuna”, pero aclara que “una revisión de la información clínica disponible, incluidos los certificados de defunción, la autopsia y los registros médicos, no ha establecido un vínculo causal con las vacunas COVID-19”. 

Aún si todas las muertes registradas en el VAERS estuvieran relacionadas con la vacuna, la información dada por Kirsch sobre que de acuerdo con ese sistema “por cada vida salvada, dos personas mueren”, no coincide con los datos.

Sobre los paros cardíacos

El VAERS también ha recibido notificaciones sobre diversas enfermedades como Guillain-Barré, trombosis y anafilaxia, pero no hay datos sobre  ataques cardíacos. La única información relacionada con padecimientos del corazón son alertas de miocarditis y pericarditis.

De acuerdo con los CDC, al 29 de septiembre -fecha más reciente de actualización- “se han recibido 1.590 informes de miocarditis o pericarditis entre personas de 30 años o menos que recibieron la vacuna COVID-19. La mayoría de los casos se han notificado después de la vacunación con ARNm COVID-19 (Pfizer-BioNTech o Moderna)”.

De esas 1.590 alertas, se han confirmado 906 casos. Sin embargo, esa entidad advierte que “la mayoría de los pacientes con miocarditis o pericarditis que recibieron atención respondieron bien a los medicamentos, se sintieron mejor rápidamente y pudieron regresar a sus actividades diarias normales”.

Vacunas seguras

La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que vacunarse es una de las mejores formas para protegerse contra el COVID-19 y que todas las vacunas son seguras. “Las vacunas contra la COVID-19 protegen contra esta enfermedad porque inducen inmunidad contra el virus SARS-Cov-2 que la causa, es decir, reducen el riesgo de que este cause síntomas y tenga consecuencias para la salud”, explica el organismo sanitario.

En resumen, no es cierto que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) dijera que las vacunas contra el COVID-19 “mataran a más personas de las que salvaban”. La afirmación falsa la hizo el magnate de la tecnología Steve Kirsch durante una audiencia pública organizada por la FDA, pero de la que no es representante.

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Martes, 21 Septiembre 2021

No es cierto que las variantes del COVID-19 aparecieron tras el inicio de la vacunación

Por Cindy A. Morales

En redes se viralizó un mensaje con esa aseveración. Antes de que se iniciaran los planes de vacunación contra el COVID-19 se habían presentado muestras documentadas de nuevas variantes del coronavirus. Además, los cambios del virus se han asociado principalmente a su propagación. 

“Un año antes de vacunar no hubo ni una sola variante… comienza la vacunación y aparecen muchas variantes… en países vacunados… ninguna en los países no vacunados ¿Despertamos?”, dice un mensaje que ha circulado ampliamente en Facebook (1,2,3,4).

Mensajes similares también se publicaron en Twitter y en Instagram.

foto-sello

Aunque ninguna publicación menciona directamente al COVID-19, circula en momentos en que aumenta la preocupación en el mundo por la variante delta del SARS-Cov-2 y las autoridades sanitarias advierten sobre la aparición de variantes nuevas y más peligrosas de este virus.

Variantes

Varias de las desinformaciones que han circulado por el COVID-19 han sido a raíz de las variantes. Colombiacheck ha verificado algunas de ellas y pueden verlas aquíaquí.

 De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), todos los virus -incluido el SARS-CoV-2-, causante del COVID-19 “cambian con el paso del tiempo”. Esto es básicamente porque los virus, dice en este artículo la OMS, hacen copias de sí mismos que puede tener pequeños cambios denominados “mutaciones” y la suma de varias mutaciones lleva a la aparición de nuevas variantes.

Las variantes también tienen su clasificación: pueden ser variantes de interés (VOI, en inglés) o  variante de preocupación (VOC, en inglés) según señalan las autoridades en salud como la OMS y los Centros para el control y prevención de enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

Una variante de interés, de acuerdo con la definición de los CDC, es aquella con cambios genéticos que pueden predecirse y que afectan la “transmisibilidad o la gravedad de la enfermedad” y, además, puede ser la causa de una mayor proporción de casos en varios países.

Una variante de preocupación tiene un aumento significativo en la transmisibilidad, en la virulencia de la enfermedad (aumento de hospitalizaciones o muertes), reducción de los anticuerpos generados por la infección o vacunación -sin que deje de ser efectiva la vacuna- o de la efectividad de las medidas sociales y de salud pública.

“Un año antes de vacunar no hubo ni una sola variante”

Una de las frases del mensaje viralizado afirmaba que no habían variantes un año antes de empezar la vacunación. La respuesta es que un año antes no había pandemia y el mundo no conocía aún nada del COVID-19.  

Margaret Keenan se convirtió el 8 de diciembre de 2020 en la primera persona en recibir la vacuna contra el nuevo coronavirus en el mundo. Un año antes de esa fecha, es decir, el 8 de diciembre de 2019 no se había registrado el COVID-19. De acuerdo con la OMS, este virus fue notificado por primera vez en Wuhan (China) el 31 de diciembre de 2019”. El 11 de marzo de 2020, esa misma organización declaró la pandemia.

“Comienza la vacunación y aparecen muchas variantes”

Otra de las afirmaciones del mensaje es que las variantes empezaron a aparecer tras la vacunación contra el COVID-19.

Hasta septiembre de 2021 se han detectado al menos nueve variantes del SARS-Cov-2 que han sido nombradas por la OMS, según las etiquetas que desde el pasado 31 de mayo se usan para referirse a estas cuando las consideran de preocupación o de interés. Cuatro de ellas son las de preocupación: Alfa, Beta, Gama y Delta y las otras cinco son de interés: Eta, Iota, Kappa, Lambda y Mu.

En los recuadros a continuación, hechos por la OMS, se explica la categorización de las variantes y se muestra las etiquetas designadas por ese organismo junto con las diferentes nomenclaturas científicas hechas por Pango, GISAID y Nexstrain, que son las plataformas donde se registran los datos de cada nueva variante que es identificada en el mundo.

Pero, además, aparece el país y la fecha donde primero se documentaron, y por último su fecha de designación.

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La información revela que de estos grupos de variantes del SARS-CoV-2 ,al menos seis tuvieron sus primeras “muestras documentadas” antes del inicio de la vacunación ese 8 de diciembre de 2020. La primera muestra temprana se dio en mayo de 2020 en Sudáfrica y fue confirmada posteriormente como la variante Beta (B.1.351) el 18 de diciembre de ese año. Ese mismo día fue confirmada Alpha (B.1.1.7) cuyas muestras se reportaron inicialmente en septiembre de 2020 en Reino Unido.

Las otras variantes cuyas primeras documentaciones fueron antes de la vacunación son Delta (AY.3.1), detectada en octubre de 2020 en India y designada como variante de interés en abril de 2021; Kappa (B.1.617.1) también detectada en octubre y designada en marzo de 2021. Iota (B.1.526) fue localizada en Estados Unidos en noviembre de 2020 y acreditada en marzo de 2021 y por último Gamma (P.1.7), detectada en noviembre de 2020 y designada en enero de 2021.

Según la OMS, la posibilidad de cambios en un virus como el nuevo coronavirus favorecidas por los millones de contagios y la propagación masiva, pueden dar pie a la aparición de una variante.

“Cuando un virus circula ampliamente en una población infectando a muchos individuos aumenta la probabilidad de que aparezcan mutaciones. Cuantas más oportunidades tiene el virus para propagarse, más se replica y, por ende, mayor es la probabilidad de que sufra variaciones”, dice la autoridad sanitaria.

Y agrega:

“Estos cambios pueden afectar a las propiedades del virus, como su capacidad de transmisión (por ejemplo, puede propagarse más fácilmente) y la gravedad de los síntomas de la infección (es decir, la enfermedad es más o menos grave)”.

Sobre cómo evitar que aparezcan nuevas variantes, la OMS indica que las medidas de bioseguridad “como lavarse las manos a menudo, llevar mascarilla, mantener el distanciamiento físico con otras personas y evitar los lugares concurridos o cerrados” pueden reducir la propagación del virus y por tanto sus cambios.

Sin embargo, hace énfasis en que la vacunación es la medida más importante para evitar que aparezcan esas mutaciones.

“Para proteger a las personas antes de que se expongan al virus y al riesgo que representan las nuevas variantes, también será fundamental multiplicar la producción y la distribución de las vacunas lo más rápida y ampliamente posible (…) Cuanta más gente esté vacunada, más probable es que se reduzca la circulación del virus y, por tanto, menor es el riesgo de que aparezcan mutaciones”, indica la OMS.

En países menos vacunados, también hay variantes

La última de las afirmaciones de las publicaciones viralizadas es que “ninguna” de las variantes ha aparecido “en los países no vacunados”.

De nuevo, las variantes aparecen principalmente porque más personas se contagian y el virus presenta mutaciones, por su parte la vacunación al impactar en la reducción de casos debido a esta enfermedad puede contribuir a reducir la aparición de nuevas variantes.

"La evolución viral es un poco como un reloj. Cuanto más permitamos que se produzcan infecciones, es más probable que ocurran cambios. Cuando tenemos muchas personas infectadas, le damos más oportunidades al virus para que se diversifique y luego se adapte a las presiones selectivas" explicó a medios, Stuart Campbell Ray, profesor de la División de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos.

De acuerdo con los datos que lleva Our World in Data -una iniciativa de la Universidad de Oxford, Global Change Data y el Oxford Martin School-, sobre proporción de personas vacunadas actualizados al 19 de septiembre de 2021, los países con menos porcentajes de vacunación son Tanzania (0,57%), Nigeria (2%) y Etiopía (2,1%).

Los tres países han desarrollado variantes del COVID-19 como se ve aquí, aquí y aquí. De hecho en Tanzania se detectó recientemente una variante que podría haber surgido en ese país.

Los tres países hacen parte de África que, según la Organización de Naciones Unidas es uno de los continentes más amenazados por la variante Delta.

En conclusión, las variantes del SARS-Cov-2 no aparecieron tras el inicio del proceso de vacunación masiva, varias se habían identificado en los meses previos. Tampoco es cierto que en los países vacunados no hayan aparecido variantes.

La circulación de un virus en una población y el aumento de los contagios son los factores más determinantes para que este sufra cambios. Tales cambios pueden darle al virus mayor capacidad de transmisión y por tanto que sufra más alteraciones que se convierten en mutaciones. Por el contrario, la vacunación junto a las medidas de bioseguridad, de acuerdo con autoridades sanitarias son medidas claves para reducir la propagación del virus y evitar la aparición de nuevas variantes.