Pasar al contenido principal
Miércoles, 22 Abril 2020

En datos: Así va la epidemia de COVID-19 en Bogotá

Por Juan Martín Villazón, Mariana Garzón y María Isabel Magaña - Unisabana medios

Bogotá es la ciudad de Colombia con más casos detectados de COVID-19. En esta radiografía analizamos la evolución del virus en la capital, según los datos publicados por la Secretaría de Salud diariamente.

Este artículo fue publicado originalmente por Unisabana Medios el 22 de abril y será actualizado constantemente por su equipo.

Como ha explicado la alcaldesa Claudia López, el virus se desarrolló con fuerza en el norte de la ciudad, aunque poco a poco ha migrado a otras localidades donde hay población que continúa trabajando fuera de casa, por motivos de fuerza mayor. Así se ve el mapa de contagio al día de hoy:

Contagio según edad y sexo Esta gráfica nos muestra el total de contagiados detectados según su edad y sexo. En general, son las mujeres las más contagiadas, especialmente en el rango de 30 a 39 años. Para el caso de los hombres, los mayores infectados están en el rango de edades de 10 a 19 años y de 50 a 59 años. Es importante que el contagio no crezca en el rango de 59 años en adelante, pues esta es la población más vulnerable y lo más probable es que requieran atención en UCIs. Estado en el que se encuentran los contagiados La mayoría de casos se encuentra en estado moderado, lo que quiere decir que tiene síntomas leves que no requieren hospitalización. Solo el 2% está en estado crítico, que implica atención en hospital y -en muchos casos- el uso de ventiladores. Esto es bueno porque quiere decir que la mayoría de la población no requiere aún cuidados intensivos que hagan colapsar al sistema sanitario. Hay que tener en cuenta que, si esto cambia, las personas que tengan preexistencias médicas son las más propensas a tener complicaciones respiratorias, como explicamos aquí. Donde están pasando cuarentena los contagiados La mayor parte de los contagios detectados se encuentra recuperándose en casa; solo el 8% se encuentra en Unidad de Cuidados Intensivos o en hospitales. Por ahora, la capital se está preparando aumentando la capacidad instalada del sistema sanitario. Ejemplo de ello es el hospital transitorio en Corferias, con capacidad de 2 mil camillas, para atender personas que no se encuentren contagiadas del Covid-19 y así descongestionar los centros médicos y hospitales. La buena noticia es que la capacidad sanitaria de Bogotá aún sigue fuerte. Las camas en Unidades de Cuidado Intensivo que destinó Bogotá para atender la pandemia todavía tienen mucho espacio para recibir más enfermos. El objetivo del gobierno local es que se logre la inmunidad de rebaño sin desbordar al sistema sanitario, como explicamos aquí. En esta tabla puedes ver cómo va la ocupación diaria de las camas de hospital destinadas a atender el COVID-19 en cada hospital de la ciudad. Evolución de casos acumulados Esta gráfica muestra cómo ha evolucionado la curva del total contagios detectados en Bogotá. El 20 de abril fue el primer día, desde que llegó el virus a la ciudad, en el que no se identificaron nuevos casos, aunque esto puede verse afectado por el número de pruebas que aún no se han reportado. ¿Cómo van las pruebas en Bogotá? Bogotá tiene el Laboratorio de Salud Distrital dedicado al análisis de pruebas para la capital, al igual que otros laboratorios en cinco universidades. La alcaldesa Claudia López indicó que la capital tendrá 400 mil pruebas adicionales divididas de la siguiente manera: 200 mil pruebas moleculares desde el 13 de abril y otras 200 mil pruebas rápidas que llegarán a Bogotá en tres tandas de aquí a principios de mayo. Por ahora, las cifras oficiales responden a los datos de las pruebas PCR aplicadas en la capital. Estas gráficas muestran la evolución de la cantidad de pruebas procesadas acumuladas, al igual que las pruebas que están en análisis.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus

Martes, 29 Enero 2019

Explicador: ¿Qué es un líder social?

Por Sania Salazar y Luisa Fernanda Gómez

Entender quién es un líder social es fundamental para comprender por qué no hay cifras unificadas al respecto y por qué sus asesinatos nos deben importar.

El asesinato de líderes sociales no para en Colombia y mientras los riesgos son inminentes para ellos, en el país se debate sobre el concepto de líder social, luego de que el alto consejero presidencial de derechos humanos y asuntos internacionales, Francisco Barbosa Delgado, aseguró que el Gobierno saliente no entregó cifras de 2010 hacia atrás sobre esos asesinatos. “Encontramos que esa categoría o esa figura de líder social como tal no existía”, dijo en una entrevista con RCN Radio.

A raíz de la discusión, Colombiacheck consultó varias organizaciones que monitorean estos asesinatos para saber qué es un líder social y qué importancia tiene el concepto a la hora de investigar los asesinatos de líderes y defensores de derechos humanos en Colombia y determinar los autores materiales e intelectuales.

Hasta el pasado 11 de enero, cuando la Fiscalía General de la Nación presentó cifras al respecto, se contaban 238 líderes asesinados desde 2016.

La exconsejera Presidencial para los Derechos Humanos, Paula Gaviria, le explicó a Colombiacheck que en el gobierno anterior se basaron en el concepto de defensor de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas para definir qué es un líder social, por lo que ambos términos son equiparables.

¿Qué es un líder social?

Según Naciones Unidas, la expresión “defensor de derechos humanos” se usa para describir a la persona que, individualmente o junto con otras, se esfuerza en promover o proteger esos derechos, y agrega que se les conoce sobre todo por lo que hacen. Según la ONU, la mejor forma de explicar lo que son consiste en describir sus actividades.

El Sistema de Información sobre Agresiones a Defensores y Defensoras de Derechos Humanos en Colombia, SIADDHH, retoma la definición de Naciones Unidas y dice, además, que “un defensor o defensora de derechos humanos es en sí mismo un líder en la sociedad civil en cualquiera de sus ámbitos geográficos (nacional, regional o local), lo que significa que no pertenece a ninguna institución del Estado”.

Por otro lado, en la Fundación Paz y Reconciliación no toman el concepto de Naciones Unidas, sino que a través de la experiencia y la recopilación de fuentes (incluida la ONU) han construido su propia definición. “Se trata de personas que tienen vocación de transformación social; que movilizan apoyos políticos y ciudadanos”, de acuerdo con Alejandro Jiménez, investigador a cargo del Observatorio de Violencia Política.

“Son ciudadanos, es el poder ciudadano lo que hay allí”. Así resume Luis Guillermo Guerrero, director del Centro de Investigación y Educación Popular, Cinep, el concepto de líder social y defensor de derechos humanos.

¿Qué hacen los defensores de derechos humanos?

“Estas personas se esfuerzan en promover y proteger los derechos civiles y políticos y en lograr la promoción, la protección y el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales”, explica la ONU, que además indica que los defensores actúan en favor de derechos humanos tan diversos como el derecho a la vida, la alimentación y el agua, el nivel más alto posible de salud, una vivienda adecuada, un nombre y una nacionalidad, la educación, la libertad de circulación y la no discriminación.

Los defensores de derechos humanos o líderes sociales también defienden los derechos de categorías de personas, por ejemplo, los derechos de la mujer, de los indígenas, los niños, y de minorías sociales.

¿Quién puede ser defensor de derechos humanos?

Según las Naciones Unidas, cualquier persona o grupo de personas que se esfuercen en promover los derechos humanos, desde organizaciones intergubernamentales asentadas en las mayores ciudades del mundo, hasta individuos que trabajan en sus comunidades locales. “Es importante observar, en particular, que los defensores de los derechos humanos no sólo desarrollan su actividad en ONG y organizaciones intergubernamentales, sino que, en algunos casos, también pueden ser empleados del Estado, funcionarios públicos o miembros del sector privado”.

¿Qué importancia tienen los líderes sociales para sus comunidades en Colombia?

Paula Gaviria explica que el asesinato de líderes sociales impacta fuertemente la cohesión que ellos logran de la comunidad en torno a propósitos comunes en un mundo que es cada vez más individualista.

“Cuando matan un líder o lo amenazan es como si estuvieran amenazando a toda una comunidad, están afectando los sueños de una comunidad, su esperanza, el futuro de una comunidad que está representada en esa persona que está soñando con un futuro diferente. Ahí hay cierto heroísmo y cuando asesinan un líder se afecta el alma de una comunidad”, asegura Gaviria.

“Acentuaría la gravedad de los asesinatos de líderes pertenecientes a comunidades étnicas porque hay unas tradiciones y un tema cultural  que se transmite por generaciones que cuando se pierde a un líder Awá o Embera o de un consejo comunitario se está perdiendo una manera de saber hacer las cosas, una manera de transmitir el conocimiento, de transmitir una manera de ver el mundo, de cuidar la tierra, de cuidarse como comunidad que se pueden demorar décadas o siglos volviéndose a dar. Ahí hay un peso mayor”, resalta Gaviria.

¿Qué importancia tienen las diferencias en el concepto de líder social a la hora de investigar los asesinatos?

Bastante, según Jiménez, “pues hay organizaciones que han tenido un conteo mayor al de Pares y el concepto varía en las cifras”.

Para Gaviria tiene importancia cuando el ente investigador, sea el que sea, no se guía como criterio principal de investigación por el liderazgo social de la víctima, pues si se se basan en primera instancia en otras hipótesis relacionadas con las circunstancias de los hechos  probablemente no llegue nunca a encontrar el verdadero motivo del asesinato.

Sin embargo, advierte el investigador, “el gobierno ha querido hacer ver que no hay cifras claras, concretas. Pero el problema no es cuántos líderes sociales son, sino qué se está haciendo (desde el gobierno) para que no los maten. Para dar garantías del ejercicio y que el liderazgo y la protesta social sean un derecho garantizado en el país”.

¿Por qué las cifras de líderes sociales asesinados varían entre organizaciones?

Como cada organización, e incluso el Gobierno Nacional, utilizan una definición y una metodología distintas de recopilación de datos, como explicaba Jiménez, el número de líderes sociales asesinados varía para cada conteo.

Para el Gobierno, desde la firma del acuerdo de paz, el 24 de noviembre de 2016, hasta la publicación en julio de 2018 de nuestro artículo #NosEstánMatando: Los orígenes de las cifras de líderes sociales asesinados, los líderes asesinados eran 178.

El conteo de Pares, desde la misma fecha, hasta el viernes 25 de enero de 2019, va en “212 asesinados con ocasión de sus actividades de líderes sociales y defensores de derechos humanos”, según confirma Jiménez.

Sin embargo, la cifra oficial, en la que se apoya la Fiscalía General de la Nación, está basada en la verificación que hace la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Y según el último informe del Secretario General de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, publicado el 26 de diceimbre del año pasado, desde la firma del Acuerdo de Paz en noviembre de 2016, “se han verificado 163 asesinatos de líderes sociales y personas defensoras de los derechos humanos y se ha informado de 454 casos en total”.

Pero también hay que tener el cuenta la fecha en que se parte para hacer el conteo. La Defensoría del Pueblo, por ejemplo, había reportado 311 líderes asesinados, contando desde el 1 de enero de 2016 al 30 de junio de 2018.