Pasar al contenido principal
Jueves, 15 Julio 2021

Explicador: ¿Qué significa la advertencia de síndrome de Guillain-Barré a la vacuna de Janssen?

Por Gloria Correa

La FDA solicitó incluir esta posible asociación en la hoja de seguridad del biológico como una advertencia, pero los casos reportados siguen en estudio y no hay una relación causal. La vacuna sigue siendo segura y efectiva frente al COVID-19, y estudios muestran efectividad ante las nuevas variantes.

En medios de comunicación a nivel internacional (1, 2, 3, 4 y 5) y nacional (1,2 3), así como en redes sociales (1, 2, 3 y 4) se difundió desde el 12 de julio de 2021 la noticia de una posible asociación entre la vacuna de Janssen y el síndrome de Guillain-Barré, lo que ha despertado algunas dudas y cuestionamientos en quienes han recibido y recibirán este biológico.

Realmente se trata de aclaraciones hechas por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) y la inclusión de una advertencia en la hoja de información de la vacuna sobre la remota posibilidad de aparición de síntomas del raro síndrome de Guillain Barré luego de recibir este biológico.

En Colombiacheck previamente aclaramos en un explicador sobre la seguridad de las vacunas que casualidad no es igual a causalidad y el camino para determinar que un síntoma o enfermedad se debe directamente a una vacuna, requiere de exhaustivos y minuciosos análisis e investigaciones.

Por lo tanto este asunto sigue en estudio ya que los datos recopilados por la FDA y las autoridades en salud de Estados Unidos aún no reportan dicha relación directa y clara de causalidad entre el biológico de Janssen y el síndrome de Guillain-Barré, lo que evidenciaron fue una posible asociación y un aumento del riesgo, razón por la que incluyeron la aclaración en la hoja de información y datos de seguridad de la vacuna como parte del protocolo de vigilancia que se hace a estos biológicos.

A continuación aclaramos los aspectos más relevantes sobre el tema:

Lo que señaló la FDA

La FDA publicó en su sitio web el 12 de julio de 2021, una carta dirigida a Janssen  Biotech, la filial farmacéutica de Johnson & Johnson, aclarando que debían incluirse algunos cambios en la hoja de seguridad de su vacuna contra COVID-19, la cual efectivamente fue actualizada. Posteriormente, el 13 de julio la misma FDA emitió un comunicado formal al respecto. 

Carta de la FDA a Janssen

Carta de la FDA dirigida a Janssen. Fuente: https://www.fda.gov/media/150723/download

Dichos cambios se dieron con el fin de advertir sobre el posible aumento del riesgo de una complicación neurológica rara conocida como síndrome de Guillain-Barré. La FDA resaltó que se han notificado algunos casos del trastorno neurológico en personas previamente vacunadas con el biológico de Janssen, pero enfatizó que es poco probable que esto suceda.

La autoridad sanitaria estadounidense a través del sistema para identificar eventos adversos de dicho país, conocido como VAERS por sus siglas en inglés y cuya notificación se hace de forma voluntaria, registró 100 casos de Guillain-Barré tras la aplicación de 12,5 millones de dosis de la vacuna de Janssen, de lo cuales 95 requirieron hospitalización y hubo una muerte asociada. Por esa razón se incluyó esa sospecha dentro de las advertencias del biológico.

Tweet de la FDA

Es decir, los síntomas relacionados con la enfermedad de Guillain-Barré, según dichos reportes, afectaron aproximadamente el 0,0008 % del total de vacunados con Janssen en Estados Unidos. O lo que es lo mismo, un caso cada 125.000 vacunados u ocho por cada millón.

Dato que contrasta evidentemente con los millones de habitantes estadounidenses vacunados con el biológico hasta la fecha.

“En la mayoría de estas personas, los síntomas comenzaron dentro de los 42 días posteriores a la recepción de la vacuna Janssen. La posibilidad de que esto ocurra es muy baja”, señala la hoja de información de la vacuna, en la que también se resaltó: “Aunque la evidencia disponible sugiere una asociación entre la vacuna Janssen y un mayor riesgo de síndrome de Guillain-Barré, es insuficiente para establecer una relación causal”. También aclararon que la mayoría de los casos reportados se dieron en hombres de 50 años o más.

Por su parte, la farmacéutica estadounidense emitió un comunicado en el que aclaró que había estado en conversaciones con la FDA y las autoridades sanitarias de la Unión Europea discutiendo estos casos. Y señaló que hasta ahora, no es posible medir con exactitud qué tantas personas han presentado el síndrome después de haberse vacunado con su biológico, pues así como ha resaltado la FDA, “estas reacciones se informan de manera voluntaria por lo cual no siempre es posible estimar de manera confiable su frecuencia o establecer una relación causal con la exposición a la vacuna”.

Declaración de Johnson y Johnson

Fuente:https://www.jnj.com/johnson-johnson-july-12-statement-on-covid-19-vaccine

El riesgo sigue siendo tan raro que no debería disuadir a las personas de vacunarse”, le aseguró al medio norteamericando The Washington Post, Jeanne Marrazzo, directora de enfermedades infecciosas de la Universidad de Alabama en Birmingham (EE.UU.).

Y en el mismo sentido lo hizo Steven Black, profesor emérito de pediatría en el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati y codirector de Global Vaccine Data Network, al señalar al New York Times: “ El riesgo es lo suficientemente bajo. Para las personas que intentan tomar una decisión racional; esto no debería influir en su decisión de vacunarse”.

El síndrome de Guillain-Barré

"El síndrome de Guillain-Barré(un trastorno neurológico en el que el sistema inmunológico del cuerpo daña las células nerviosas, causando debilidad muscular y, a veces, parálisis) ha ocurrido en algunas personas que han recibido la vacuna Janssen COVID-19", enfatiza la FDA en la actualización de la información de esta vacuna. 

Actualización hoja de seguridad por la FDA
Fuente: https://www.fda.gov/media/146305/download

Desde la Clínica Mayo de Estados Unidos también explican sobre esta condición “es una enfermedad neurológica poco común en la que el sistema inmunológico del cuerpo ataca la capa protectora de las fibras nerviosas. La mayoría de los casos siguen a una infección bacteriana o viral y la mayoría de las personas se recuperan por completo”.

Entre los síntomas del síndrome de Guillain-Barré están la sensación de debilidad u hormigueo, en piernas o brazos, que puede extenderse a otras partes del cuerpo de forma progresiva y ascendente. También se puede asociar a dificultad para caminar; dificultad para realizar movimientos faciales como hablar, masticar o tragar; visión doble o incapacidad para mover los ojos; o dificultad con el control de la vejiga o la función intestinal, entre otros.

Desde los Centros Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estiman que entre 3.000 y 6.000 personas desarrollan dicho síndrome cada año en Estados Unidos, por causas diferentes a la vacunación. El riesgo de desarrollarlo suele aumentar con la edad y se presenta más en hombres que en mujeres. 

Sin embargo, esta enfermedad ya se ha relacionado en el pasado con las vacunas según aclaran los mismos CDC, así ocurrió con una campaña de vacunación durante un brote de gripe porcina en los Estados Unidos en 1976, y décadas más tarde con la vacuna utilizada durante la pandemia de gripe H1N1 de 2009.

Pero sobre los hallazgos hechos por la FDA y la vacuna de Janssen contra COVID-19, dicho organismo ha resaltado que luego de evaluar la información disponible "continúa encontrando que los beneficios conocidos y potenciales de la vacuna superan claramente los riesgos conocidos y potenciales". Y recomienda buscar atención clínica de inmediato si una persona llega a presentar alguno de los síntomas descritos después de haber recibido la vacuna Janssen, para que reciba un diagnóstico y tratamiento oportunamente.

El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, señaló a Chris Cuomo de la agencia de noticias CNN: "Siempre encontrarás algún evento adverso asociado con la vacunación. Cuando vacunas a decenas de millones de personas, siempre encontrarás un evento raro. Tienes que tomar una decisión: ¿el beneficio supera el riesgo inusual de un evento adverso? Hasta ahora, con las vacunas, siempre se ha decidido que el beneficio de la vacuna supera el riesgo de un evento adverso". Por lo cual este riesgo remoto, no debería desalentar la vacunación contra COVID-19.

Se espera que los casos de Guillain-Barré reportados al VAERS en Estados Unidos sean discutidos como parte de una reunión hoy 15 de julio de 2021 por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC, según señalaron desde los CDC al medio de comunicación estadounidense el Washington Post. Para el momento de la publicación de esta nota no han sido publicados comunicados de dicha reunión. 

La vacuna de Janssen es eficaz y efectiva frente al COVID-19 e incluso algunas variantes

La vacuna contra COVID-19 de Janssen es de vector viral, metodología similar a la del biológico de Astrazeneca. En el caso de Janssen el vector es un virus del tipo adenovirus de chimpancé, que ha sido modificado genéticamente para que no cause ninguna enfermedad y lleva en su interior información genética de la proteína pico del SARS-CoV-2 con el objetivo de que el sistema inmune del cuerpo desarrolle defensas contra el  nuevo coronavirus y de ese modo quede protegido frente a futuros encuentros con dicho virus.

Los resultados de los estudios de investigación en humanos con una dosis de esta vacuna reportaron una eficacia (capacidad de protección en los ensayos clínicos) frente a enfermar gravemente por el SARS-CoV-2 de hasta un 85,4 % y de hospitalización del 93,1 %, a partir de los 28 días de su administración. 

 Entre las ventajas que tiene este biológico están el hecho de que corresponde a la única vacuna contra COVID-19 con autorización de uso de emergencia en países como Estados Unidos y Colombia que requiere una sola dosis, por lo cual ha resultado útil para masificar la vacunación y llegar a territorios apartados o población vulnerable. Además, su almacenamiento es mucho más fácil que otras vacunas, las cuales requieren una ultracongelación por debajo de los 70 grados centígrados.

Estudios recientes sobre la efectividad (protección de la vacuna en condiciones reales frente al COVID-19) de este biológico, han señalado también que resulta efectiva frente a variantes inquietantes como las detectadas en Sudáfrica y de Brasil hoy denominadas como variantes beta y gamma respectivamente, según reportó la OMS

Y otro reporte de una investigación que aún está en formato pre-impreso, según informó la farmacéutica, mostró que una dosis de la vacuna COVID-19 produjo defensas contra la variante Delta.

Por lo que la advertencia de enfermedad de Guillain-Barré posiblemente asociada al biológico de Janssen es un evento remoto con una muy baja probabilidad hasta ahora. Los casos reportados seguirán en estudio por las autoridades de salud. Y ya que el riesgo de presentarlo no supera los beneficios que puede significar la protección frente al COVID-19 y enfermar gravemente o morir por esta enfermedad, es importante seguir con la adherencia a la vacunación en el país como otra estrategia para contener la pandemia. 

Para leer otros chequeos o explicadores sobre el nuevo coronavirus puede visitar nuestro explicador Mentiras y verdades sobre el nuevo coronavirus en www.colombiacheck.com o sugerirnos un chequeo aquí.

Viernes, 26 Febrero 2021

¿Son seguras las vacunas del COVID-19?

Por Gloria Correa

Lo han demostrado, pero aún así se pueden presentar efectos secundarios en algunas personas. Aquí le explicamos por qué son seguras y cuáles son las reacciones más comunes asociadas a éstas.

Las vacunas, son uno de los grandes triunfos modernos de la salud pública, están entre las medidas más exitosas nunca antes implementadas. Se estima que previenen alrededor de seis millones de muertes al año en todo el mundo, han contribuido a aumentar la esperanza de vida y son una de las mejores herramientas para prevenir enfermedades y la muerte, como lo señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Así, las vacunas contra COVID-19 son ahora una herramienta esencial en el esfuerzo por detener la propagación del nuevo coronavirus. Marcaron un hito en la historia de la ciencia, por la rapidez con la que se desarrollaron, pero aunque el tiempo se aceleró, no se comprometieron los estándares científicos establecidos para su desarrollo.

En Colombiacheck explicamos previamente cuáles son los tipos de vacunas contra COVID-19 y hemos desmentido en chequeos previos desinformaciones que han circulado sobre el tema aclarando que estas vacunas no modificarán nuestro ADN, no nos dejarán estériles, ni tampoco a través de ellas nos pondrán microchips

Pero dada la magnitud de la desinformación que ha circulado durante la pandemia, es posible que surjan dudas y cuestionamientos acerca de estas vacunas. Por eso en este explicador abordamos la seguridad de las vacunas contra el COVID-19, a continuación los temas que tratamos: 

¿Son seguras las vacunas contra COVID-19? 

¿Cómo evaluaron la seguridad de estas vacunas?

¿Se pueden presentar efectos secundarios con las vacunas contra COVID-19?

¿Qué tipo de efectos secundarios se pueden presentar?

¿Qué debo hacer si presento un efecto secundario?

Causalidad no es casualidad ¿cómo se sabe si un efecto secundario es debido a la vacuna?

¿Quién vigilará las vacunas contra COVID-19 en Colombia y el mundo?

¿Son seguras las vacunas contra COVID-19? 

Sí, las vacunas contra COVID-19 demostraron ser seguras. Esa es la primera pregunta, y la más importante, que también se hicieron los científicos al diseñarlas y probarlas, ya que la seguridad es la máxima prioridad en las vacunas, y eso no fue diferente para las del COVID-19.

Antes de que cada una de las candidatas a vacuna fuera aprobada para su uso por el público en general, debió pasar por un proceso cuidadoso y riguroso de al menos 3 fases, incluyendo el estudio en miles de voluntarios.

Las pruebas de seguridad comenzaron en el laboratorio, con investigación en células y animales donde se evaluó la toxicidad, luego se hicieron los estudios en miles de humanos con el objetivo de evaluar y garantizar la seguridad y la capacidad de la vacuna para proteger contra el COVID-19 (eficacia), así como otras cuestiones, incluidas las dosis necesarias para cada vacuna. 

fases dllo de una vacuna

Esas fases fueron siempre monitorizadas por Juntas de Monitoreo de Datos y Seguridad, mientras las pruebas estaban en curso y sólo si no había problemas de seguridad pendientes, se permitía el avance a la siguiente fase. Tal sistema de monitoreo está configurado para detectar todos los efectos secundarios más comunes asociados a las vacunas, así como los menos esperados que alertaran para detener los estudios. 

Las vacunas contra COVID-19, como la de Pfizer/BioNTech, Moderna, Astrazeneca, Sputnik V, sólo recibieron la autorización para uso en la población general hasta que todos esos datos de seguridad, recopilados en las investigaciones, fueron revisados ​​a fondo por ojos externos de las agencias reguladoras como la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) y la OMS. 

Así mismo, tales datos debieron ser publicados en revistas científicas, siendo también revisados por expertos, como en New England Journal of Medicine (1, 2, 3) y The Lancet (1 y 2), entre otras

Una vez autorizado su uso de emergencia dada la pandemia, el monitoreo de la seguridad continuará ya que es un componente habitual de los programas de inmunización y se realiza con todas las vacunas.

¿Cómo evaluaron la seguridad de estas vacunas?

Los requisitos básicos de seguridad que evaluaron las diferentes entidades reguladoras, en las vacunas contra el COVID-19 son los mismos que para cualquier otra vacuna y están basados principalmente en que éstas sólo se aprueban si los beneficios generales de aplicar la vacuna, superan sus riesgos. 

Es decir, las vacunas deben garantizar protección contra la enfermedad, en este caso el COVID-19. Pero al mismo tiempo, el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves o que puedan amenazar la vida de las personas, debe ser nulo o muy bajo. 

Además tuvieron en cuenta que se hayan cumplido las 3 fases establecidas, de estudios no clínicos (en el laboratorio y con animales) para excluir la toxicidad, así como los ensayos clínicos con suficientes voluntarios para estimar la frecuencia de los efectos secundarios comunes y que también se haya hecho seguimiento a esos voluntarios, durante al menos seis semanas y éste se continúe a largo plazo. 

Pero la evaluación de la seguridad no termina con la aprobación de las vacunas. Los fabricantes de las vacunas están obligados a continuar la realización de estudios de seguridad, enfatizan desde la Organización Panamericana de la Salud, e incluso deben demostrar pruebas que garanticen que cada lote de vacuna es de buena calidad. 

También existe un compromiso por parte de los entes regulatorios, luego de la aprobación, de continuar la vigilancia y detección de efectos secundarios nuevos o no reconocidos previamente en los estudios, para optimizar el uso seguro de las vacunas. 

Por eso la FDA y la EMA realizarán un análisis intensivo de informes de presuntos efectos secundarios de pacientes y profesionales sanitarios vacunados, y se mantendrá una colaboración internacional en el seguimiento de las diferentes vacunas contra el   COVID-19, enfatizaron desde la EMA.

¿Se pueden presentar efectos secundarios con las vacunas contra COVID-19?

El hecho de que las vacunas contra el COVID-19   sean "seguras", no significa que estén completamente libres de efectos secundarios. Así como ocurre con cualquier otra vacuna, con éstas también se pueden presentar algunos síntomas o efectos secundarios luego de recibir la inyección. 

Pero “estas reacciones, que son principalmente leves a moderadas, indican algo positivo, porque son una señal de que el sistema inmunitario está respondiendo a la vacuna”, señaló el doctor William Moss, director ejecutivo del International Vaccine Access Center de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins en Estados Unidos. 

“Lo que podría ser un error es que las personas se sorprendieran o no estuvieran preparadas para tener algunos efectos secundarios”, enfatizó Moss.

Según datos de los Centros para el control y prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los efectos secundarios de las vacunas fueron los esperados y no fueron graves en la gran mayoría de los primeros 22 millones de personas vacunadas en Estados Unidos desde diciembre de 2020 a enero de 2021. Los síntomas más frecuentes fueron dolor de cabeza (22,4 por ciento), fatiga (16,5 por ciento) y mareo (16,5 por ciento).

seguridad vacunas CDCFuente: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/safety/adverse-events.html

¿Qué tipo de efectos secundarios se pueden presentar?

La mayoría de los efectos secundarios por las vacunas contra COVID-19 son leves a moderados, lo que significa que son temporales, desaparecen en pocos días, sin dejar ninguna secuela, ni poner en riesgo la vida. Esto se reportó desde los estudios clínicos de las vacunas contra el COVID-19 (Pfizer/BioNTech, Moderna, Jannsen, Sputnik, Sinovac). 

Ya con los programas de vacunación masiva contra COVID-19 que se ejecutan en diversos países, se ha comprobado la aparición de ese mismo tipo de efectos, según han reportado los recientes análisis de los millones de vacunados, desde los CDC, la EMA y otras entidades como la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS).

Así, los CDC han señalado que los síntomas más comunes que se pueden presentar al recibir alguna de las vacunas contra el COVID-19 son: dolor e hinchazón en el lugar de la inyección, fatiga o sensación de cansancio, dolor de cabeza, escalofríos y fiebre. También se han conocido otros efectos secundarios como: dolor en los músculos y articulaciones; inflamación, erupción o enrojecimiento tardíos en el lugar de la inyección, e inflamación de ganglios linfáticos (que se manifiesta como un pequeño bulto en la axila o por encima de la clavícula). 

efectos secundarios más comunes

Fuente: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/expect/after.html

Y aunque es raro e inusual, algunas personas han experimentado efectos secundarios más graves a corto plazo después de recibir la vacuna COVID-19. Estos incluyen reacciones alérgicas inmediatas leves o un tipo de reacción alérgica llamada anafilaxia.

Las reacciones alérgicas inmediatas leves ocurren generalmente dentro de las horas posteriores a la vacunación y pueden incluir síntomas como: urticaria o picazón en todo el cuerpo, aparición de ronchas o malestar general, pero suelen resolverse rápidamente.

Por su parte, la anafilaxia suele ocurrir poco después de recibir la vacuna, y los síntomas a tener en cuenta incluyen: picazón en el cuerpo, inflamación de los labios o alrededor de los ojos, dificultad para respirar, mareo, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea o sensación de latidos rápidos. Si una reacción de este tipo sucede, los proveedores de los centros de vacunación tienen medicamentos disponibles para tratarla y controlarla inmediatamente.

Debido a la posibilidad de estas reacciones alérgicas, existe la indicación después de aplicar cualquier vacuna contra el COVID-19, de que se controle a la persona durante al menos 15 o 30 minutos para asegurarse de que no desarrolle ningún efecto secundario grave, según especifican desde el Ministerio de Salud de Colombia. 

Estas reacciones alérgicas después de la vacunación pueden ser causadas por diferentes componentes de la vacuna como explicaron en un artículo de la revista New England Journal of Medicine

En la vigilancia del plan de vacunación ya en la población general, se ha descrito que la vacuna de Moderna puede provocar entre 2-3 reacciones alérgicas anafilácticas por millón de personas vacunadas, y la vacuna Pfizer-BioNTech puede producir hasta once reacciones anafilácticas   por cada millón de personas vacunadas, según los datos recopiladosdel Sistema de Vigilancia de vacunas en Estados Unidos (VAERS), datos publicados también en la revista Nature donde aclararon que la mayoría de las personas que sufrieron estas alergias (80 por ciento) había sufrido previamente alergias a otro tipo de sustancias, algunas requirieron hospitalización pero todos se recuperaron sin secuelas. 

Por esa razón, los funcionarios de salud pública aconsejan a las personas con antecedentes de alergias severas, o alergias a cualquiera de los ingredientes de las vacunas (particularmente al polietilenglicol) que no se pongan la vacuna contra COVID-19 y consulten con su médico tratante ante cualquier inquietud. 

Además por esa misma razón, los fabricantes de las vacunas contra COVID-19 han publicado unas hojas de seguridad, las cuales se pueden consultar aquí,en las que especifican los componentes de cada vacuna y los efectos secundarios que se pueden presentar, basados en los estudios previos.

Ya que las vacunas de COVID-19 sólo se han administrado a la población general, desde diciembre de 2020, los efectos a largo plazo se desconocen en este momento, por eso los estudios también continuarán evaluando su seguridad en esta fase. 

¿Qué debo hacer si presento un efecto secundario?

Si aparece algún efecto secundario inmediatamente le aplican la vacuna, debe comunicarlo para recibir asistencia médica. 

Si bien otros efectos secundarios pueden aparecer luego de varias horas o a los pocos días de la vacuna, y pudiesen afectar la capacidad para desempeñar las actividades cotidianas, éstos deben desaparecer por sí mismos en unos días, según los CDC, pero es importante reportarlos al médico de familia. 

En Colombia, las personas que reciben una vacuna, sus familiares o cuidadores, los médicos tratantes, las instituciones prestadoras de servicios de salud, las secretarías de salud y los laboratorios farmacéuticos, hacen parte del Programa de farmacovigilancia del país, y deben reportar eventos adversos que sospechen estén asociados a las vacunas, explican desde el Instituto Nacional de Salud. Además señala que la comunidad será informada de todos los reportes y alertas generados por Invima.

Causalidad no es casualidad: ¿Cómo se sabe si los efectos secundarios son causados por la vacuna? 

Desde la Agencia Europea de Medicamentos explican que existen técnicas de análisis establecidas para que los expertos evalúen si un efecto secundario es probable que sea causado por la vacuna. Dado que millones de personas recibirán la vacuna en poco tiempo, muchas desarrollarán enfermedades o síntomas por otras razones posteriores a la vacunación. 

Si tales síntomas ocurren justo después de la vacunación, pueden notificarse como sospechosas reacciones adversas a la vacuna, pero serán sometidos a un riguroso análisis hecho por comités de científicos, quienes basados en múltiples requerimientos (como la historia clínica de la persona, estudios de laboratorio, entrevistas, análisis de exposición a otros factores ambientales, entre otros) evaluarán si la asociación del síntoma con la aplicación de la vacuna se debió solo al azar, es decir fue pura casualidad, o por el contrario si el síntoma es realmente causado por la vacuna (asociación de causalidad). 

Si el análisis concluye que un nuevo efecto secundario es causado por la vacuna y no fue casualidad, es incluido en las advertencias de la vacuna.

Por eso razón las entidades encargadas de continuar la vigilancia de la seguridad de las vacunas, realizarán la publicación de informes de presuntos efectos secundarios a

las vacunas contra COVID-19 que actualizarán semanalmente. Así mismo harán actualizaciones periódicas de seguridad pública de las vacunas COVID-19, que se pueden consultar en sus sitios web (EMA, FDA, Instituto Nacional de Salud de Colombia). 

¿Quién vigilará las vacunas contra COVID-19 en Colombia y el mundo?

Todos los medicamentos, incluidas las vacunas, se controlan después de su autorización y comercialización como señalamos previamente. 

Con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, los países de Latinoamérica fortalecieron los sistemas de vigilancia para identificar y responder rápidamente a cualquier evento supuestamente atribuible a la vacunación o inmunización (conocido como ESAVI por sus siglas). Este es un proceso de rutina cuando se introduce cualquier vacuna nueva en los programas nacionales de inmunización regulares para vigilar su seguridad y efectividad.

En Colombia, el Instituto Nacional de Salud emitió el 19 de febrero el Protocolo de Farmacovigilancia de Vacunas, en el que se establecen los lineamientos para llevar a cabo la vigilancia de la seguridad y efectividad de las vacunas en el país, incluyendo las vacunas contra el COVID-19. 

En Estados Unidos, la FDA y los CDC cuentan con el programa Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS), diseñado para facilitar el monitoreo de seguridad posterior a la comercialización de las vacunas aprobadas. A través del VAERS se están recopilando todos los posibles eventos adversos o efectos secundarios asociados a las vacunas contra el COVID-19 en dicho país y se están ejecutando los análisis periódicos de los mismos.   

Según los análisis hasta ahora hechos por el VAERS, aproximadamente 372 de cada millón de dosis administradas de las vacunas de ARNm en Estados Unidos, dio lugar a un informe de reacción no grave. Este número es menor de lo que cabría esperar de los datos de los ensayos clínicos, que indicaron que al menos el 80 por ciento de las personas tuvieron dolor en el lugar de la inyección, explicaron en la revista Nature, recientemente. 

Del mismo modo, la Agencia Reguladora de Medicamentos en Europa (EMA), entidad encargada de continuar la vigilancia de seguridad en dicho continente, reportó recientemente sobre la vacuna de Pfizer/BioNTech que los datos de seguridad recopilados en las campañas de vacunación en Europa, eran coherentes con el perfil de seguridad conocido de la vacuna y no se identificaron nuevos efectos secundarios.

En conclusión, recibir la vacuna COVID-19 es importante para prevenir y detener la propagación del COVID-19. Si aún tiene preguntas o inquietudes sobre la vacuna es importante que hable con su médico.

 

recomendacion final

Fuente: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/expect/after.html