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Falso

Martes, 05 Mayo 2020

Coronavirus no es un exosoma y tampoco es producto de la contaminación electromagnética

Por Universidad de Manizales*

La enfermedad COVID-19 es causada por un virus y no por un exosoma ni por la tecnología 5G, como asegura un artículo viral.

Desde hace varios días circula en redes sociales y en cadenas de Whatsapp un artículo de una organización española en el que se dice que la COVID-19 es un “exosoma influido por la contaminación electromagnética”. Pero todo esto es falso.

Como ya lo contamos en otro chequeo, la tecnología 5G (o de quinta generación) es una tecnología móvil, que nada tiene que ver con el coronavirus. Esta tecnología, que aún no ha llegado a Colombia, tiene como propósito aumentar la velocidad de conexión, reducir el tiempo de respuesta en la web y multiplicar exponencialmente el número de dispositivos que pueden estar conectados a una red. Funciona gracias a la transmisión de ondas de radio no ionizantes entre varias antenas o torres de comunicaciones. 

Aunque no hay ninguna evidencia científica de una supuesta relación entre esta tecnología y la pandemia de COVID-19, la 5G ha sido alimento para varias teorías de conspiración.

El artículo fue publicado en la página de la Plataforma Ciudadana para la Investigación Judicial del Sector Eléctrico, una organización española de profesionales en derecho especializados en legislación energética dedicada a la defensa de usuarios y consumidores.

En la nota, titulada ‘El COVID-19 no es un virus, es un exosoma influido por la contaminación electromagnética’, se hace referencia a una conferencia de 2019 en Segovia, España, donde supuestamente se reunieron científicos y especialistas para advertir el aumento de patologías derivadas de la implementación de dicha tecnología. 

En una foto que acompaña el texto se ve un cartel de la Asociación  de Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud (EQSDS), organización que busca defender los derechos de personas electrosensibles o que sufren de sensibilidad química múltiple, afección adquirida por la exposición constante a sustancias químicas y radiaciones. 

La EQSDS sí organizó el evento, pero publicó a principio del mes pasado un comunicado en el que denunció el artículo de la Plataforma Ciudadana para la Investigación Judicial del Sector Eléctrico como un “fake”. En el comunicado explicaron que las conferencias se realizaron en 2018 (y no en 2019 como dice el artículo viral) y solicitaron que se retirara la publicación porque, a su parecer, esta sacó de contexto todo lo dicho por el panel de expertos.

“Hemos solicitado a los responsables de dicha página web que retiren toda alusión a nuestra organización. En caso contrario, actuaremos legalmente como creamos conveniente. Si bien, existen múltiples investigaciones sobre los posibles efectos de las radiofrecuencias de microondas que han encontrado efectos nocivos, entre los que se incluyen efectos en el sistema inmunológico; desde esta asociación no nos consta que haya sido demostrado científicamente que exista una relación causal entre la emergencia del nuevo coronavirus responsable de la enfermedad COVID-19 y la presencia del 5G”, dice el comunicado.

De todas maneras, más abajo explicamos en detalle por qué son falsas las varias afirmaciones de la Plataforma Ciudadana para la Investigación Judicial del Sector Eléctrico.

“Investigadores y Científicos como Magda Havas, Annie Sasco, David Carpenter o Ceferino Maestú, que participaron en unas Jornadas Científicas en Segovia septiembre-2019, advirtieron que la tecnología 5G irá acompañada de un aumento de variedad de patologías, desde infertilidad a enfermedades neurológicas y cáncer”.

Estos científicos sí existen y sí advirtieron de un posible aumento de patologías relacionado a las tecnologías de la comunicación, pero en ningún momento hicieron mención al coronavirus en la conferencia de segovia (que, repetimos, se llevó a cabo en 2018, no en 2019).

Hicimos un rastreo de los estudios y artículos de algunos de estos científicos y encontramos que Magda Havas es docente de la Universidad de Trent en Peterborough, Canadá y que investiga principalmente los efectos biológicos de las frecuencias no ionizantes en el espectro electromagnético, además de sus efectos nocivos y curativos, como lo explica en su portal web. 

También encontramos que Annie Sasco es profesora de la Universidad de Bordeaux y que centra su trabajo en prevención del cáncer. Ceferino Maestú es el director del laboratorio de biomagnetismo de la Universidad Politécnica de Madrid y su producción científica está enfocada en fibromialgia y estimulación magnética. Mientras que David Carpenter ha sido director del Instituto de Salud y Medio Ambiente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Albany, Nueva York, y sus artículos y estudios tratan principalmente sobre los diferentes tipos de cáncer futuros como resultado del uso incontrolado de los teléfonos móviles y de la exposición masiva de la población al wifi.

ColombiaCheck se contactó con Magda Havas buscando una explicación a estas teorías y nos dijo que “el artículo hace atribuciones que son engañosas y falsas. Estoy decepcionada de que el autor de este artículo use nombres de científicos para proporcionar información engañosa. Esta tecnología NO causó el coronavirus”.

Acerca de el evento en Segovia, explicó que en la conferencia no se habló del coronavirus SARS-CoV-2, pues se llevó a cabo antes del brote de COVID-19. En cambio, hablaron sobre los efectos en la salud de la radiofrecuencia y la radiación de microondas lo que, como ya dijimos, es el tema de estudio de Havas.

“Según Rudolf Steiner los virus ni siquiera son agentes patógenos presentes en el medioambiente, sino partículas inofensivas excretadas por las células para recuperarse de una intoxicación, incluida la intoxicación electromagnéticas” (sic).

Como ya mencionamos en nuestro chequeo anterior sobre la 5G, Rudolf Steiner fue un filósofo, ocultista, educador y artista que se centró en la filosofía del ser y el conocimiento, poco o nada en los virus.

De otro lado, según genome.gov, un virus es “una partícula mucho más pequeña que una célula bacteriana, y consiste en un pequeño genoma de ADN o ARN rodeado por una cubierta proteica”. Pero no por ser una partícula un virus es inofensivo.

Según Jorge Eduardo Duque Parra, doctor en neurociencia y biología, los virus sí pueden considerarse patógenos, pero justamente porque “son ofensivos y producen enfermedades”. Un patógeno, según el diccionario de la RAE, es algo que “origina y desarrolla una enfermedad”.

Aunque muchos virus no son letales (por lo menos no para el ser humano) otros sí lo son, como lo asegura un artículo en el sitio especializado The Conversation, en el que se indica que un virus necesita a las células de algún organismo para sobrevivir y reproducirse.

Duque explica este proceso así: “Cuando el virus se pega a una célula mete ARN (ácido ribonucleico) que utiliza las sustancias de las células y a expensas de ella se multiplica”.

Así que las células no “excretan” virus. Al contrario, son los virus los que se insertan en las células.

“El doctor emérito de la Universidad de Washington, D. Martin L. Pall, ha aseverado con rotundidad que las emisiones de 5G están estimulando la actual pandemia de coronavirus”.

Aunque el profesor Martin sí es docente de esa institución y centra parte de su producción académica en comprobar la relación entre las enfermedades y las ondas electromagnéticas, no encontramos en Research Gate (una especie de red social de los investigadores) publicación alguna a su nombre que lo relacione con la actual pandemia.

Como ya mencionamos ya hemos desmentido la supuesta relación entre la tecnología 5G y la pandemia de COVID-19.

Pero además, contactamos a Carlos Humberto Orozco, secretario de Salud de Manizales y médico epidemiólogo y a Carlos Arturo Álvarez Moreno, médico infectólogo y magíster en epidemiología clínica, quienes concluyeron que tal información carece de sentido y no está respaldada.

“[Los virus son partículas] llamadas exosomas, que la célula libera bajo estrés, físico, psicológico o electromagnético”.

La comunidad científica está de acuerdo en que la pandemia de COVID-19 fue causada por un virus (el coronavirus SARS-CoV-2). Los exosomas no tienen que ver con el brote. Además, el artículo se equivoca sobre qué es un exosoma.

Según Carlos Felipe Marín, médico y residente de radiología e imágenes diagnósticas, un exosoma es “una vesícula extracelular rodeada por una membrana que contiene información genética de la célula de origen” y una de sus funciones es regular la comunicación intracelular. 

Marín explica que múltiples investigaciones y una mirada rápida por Google Académico demuestra que para la ciencia esta pandemia se dio por un virus, no un exosoma. 

“Incluso los virólogos convencionales admiten que los coronavirus son muy comunes y bastante inofensivos. Es absurdo que hagan colapsar el sistema de salud, a menos que este no sirva”. 

Como contamos en otro artículo, los coronavirus sí son comunes, pero algunos de ellos pueden causar enfermedades serias como el SARS o el MERS. 

“Se puede hacer analogía con los virus de la influenza que han causado muchas epidemias pero cada una es por una cepa diferente, eso como consecuencia de la mutación”, señala  Marín. 

Marín también agrega que el SARS-CoV-2 es un virus RNA que no tiene mecanismo de chequeo genético, lo que hace que sea muy propenso a mutar rápidamente. Además, aclara: “se puede hablar de un virus completamente nuevo para el que no teníamos reserva inmunológica”. 

"La contaminación electromagnética daña las células y debilita el sistema defensivo". 

David Robert Grimes, físico e investigador de cáncer, explicó a la BBC que la banda de las ondas utilizadas en las redes de telefonía es no ionizante, lo que significa “que carece de suficiente energía para descomponer el ADN”. Expresa a su vez que “el sistema inmune puede verse afectado por muchos factores. Si un día te sientes cansado o tienes una mala dieta, puedes tener fluctuaciones que, aunque no son grandes, pueden hacerte susceptible ante cualquier virus”. 

Por otra parte, Elizabeth Kelley, directora de EMFScientist, una asociación de científicos especialistas en campos electromagnéticos, le contestó a ColombiaCheck que no hay evidencia que enlace al virus con la tecnología 5G. Resalta que, aunque son meras especulaciones, sigue respaldando la necesidad de tomar precauciones ante las radiofrecuencias que según ella y su comunidad de científicos, ponen en riesgo a la población humana.

El investigador de la facultad de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, Berkeley, Joel Moskowitz, quien también es miembro de la asociación, respondió a través de un correo electrónico: “Es irresponsable publicar tales teorías en medio de una pandemia donde las personas son mucho más ansiosas y las conspiraciones son desenfrenadas”. 

Además, mencionó que si llegara a haber una relación, podría establecerse desde el debilitamiento del sistema inmune no solo a causa de los campos magnéticos, sino también por toxinas y otros virus.

En conclusión, el artículo chequeado usa datos falsos y los mezcla con afirmaciones descontextualizadas de científicos dadas en una conferencia que, aunque sí ocurrió, no tuvo nada que ver con el Sars-CoV-2, pues se llevó a cabo en 2018.

*Texto escrito por Aura María Valencia, Manuela Buitrago Serna, Isabella Saldarriaga, Sara Fernanda Ortiz, Sarah Rodríguez Jaramillo, Luisa María Mejía y Carlos Urrego.

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Martes, 29 Septiembre 2020

La engañosa cadena de WhatsApp que previene a los docentes sobre el regreso a clases en Colombia

Por Andrés Felipe Martínez - RedCheq

Mientras el Ministerio de Educación da pistas sobre los lineamientos para iniciar el retorno a clases presenciales, entre profesores circula un mensaje que lista varias implicaciones dudosas.

La semana anterior, el Ministerio de Salud presentó los primeros lineamientos que las instituciones educativas del país deben cumplir para retomar las clases presenciales, que han estado suspendidas hace seis meses por la pandemia.

En Cali, incluso, ya inició un plan piloto de regreso a las aulas con algunos colegios privados de la ciudad.

Aunque aún no todas las instituciones en el país han fijado una fecha para el regreso a clases, el tema está sobre la mesa y hay preocupaciones sobre cómo se garantizará la salud de alumnos y docentes en la nueva normalidad.

Ese escenario es aprovechado por algunos para generar mensajes de confusión, como una cadena que ha circulado entre docentes del sector público a través de WhatsApp y Facebook, en la que se listan varias supuestas implicaciones negativas del regreso a las aulas. 

Desinformación

El post inicia así: “Señor Docente del MAGISTERIO Colombiano, tenga en cuenta que, si regresa a las aulas con la pandemia activa por COVID 19,  usted tendrá las siguientes consecuencias”. 

Y finaliza atribuyendo la información de esta manera:  “Un Docente amigo de Medellín que murió por COVID 19, este escrito fue realizado antes de morir. Por prudencia a sus familiares se reserva el nombre”. 

Usualmente, las cadenas de mensajes cuya fuente es una persona que no se puede identificar, y que apelan a emociones negativas, como este caso, suelen contener informaciones falsas, o que se basan en datos verdaderos para llegar a conclusiones engañosas, como lo explicamos en este otro artículo.

A continuación verificamos cada una de las afirmaciones.

“Si un docente se contagia, será enviado a su casa 14 días, al igual que su núcleo familiar”

Verdadero

La cadena de WhatsApp inicia advirtiendo: “Señor docente del Magisterio: si regresa a las aulas con la pandemia activa, usted tendrá las siguientes consecuencias al contagiarse: 1. Será enviado a cuarentena obligatoria de 14 días como mínimo. 2. Su espos@ , hij@s y personas que vivan con usted también estarán en cuarentena”.

Y así es. Según los lineamientos del Ministerio de Salud, una persona que se diagnostique con COVID-19 deberá cumplir un “aislamiento selectivo”. 

Así lo describe el Programa de Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible - PRASS, creado el pasado 10 de agosto: “El aislamiento selectivo es una medida consistente en el aislamiento obligatorio que deben observar las personas diagnosticadas con COVID-19 o sospechosas de padecerlo y sus contactos sintomáticos o asintomáticos, si se considera procedente, durante la totalidad del periodo infeccioso de cada persona”.

Aunque en este documento no se menciona con precisión los 14 días, ese es el período de tiempo que ha determinado el Ministerio para el aislamiento en otras disposiciones oficiales. 

“La persona debe informar a la secretaría de salud municipal, distrital o departamental que iniciará su fase de aislamiento preventivo por 14 días, en su lugar de permanencia”,  se lee en el documento ‘Lineamientos para el manejo del aislamiento domiciliario, frente a la introducción del SARS-COV-2 (COVID-19) a Colombia’.

El período de 14 días se ha establecido como recomendación de la Organización Mundial de la Salud, OMS, de acuerdo al tiempo en que una persona infectada tiene capacidad de contagio. Su aislamiento previene que el virus pueda propagarse e infectar a más personas.

Esto lo ha explicado el infectólogo Carlos Álvarez, coordinador nacional sobre estudios de COVID-19 de la OMS, durante el programa de prevención y control que emite a diario la Presidencia de la República.

“Es importante que se haga un cerco epidemiológico (en caso confirmado) y eso significa aislarme en mi casa y hacerlo estricto por 10 días y el núcleo familiar por 14 días, ya que es el período de incubación desde el momento del contacto hasta el momento que pudiera ser potencialmente transmisor”, señaló el experto en una emisión.

Sin embargo, recientemente el director regional para Europa de la OMS, Hans Kluge, ha señalado que el período de 14 días puede ser “conservador”, y que podrían revisarse opciones para reducir este tiempo de aislamiento, de acuerdo con la evidencia científica actual.

"COVID no se reconoce como enfermedad laboral para el Magisterio"

Verdadero

En el siguiente punto, el mensaje advierte: “Como el Covid 19 no se reconoce como enfermedad profesional para el magisterio”.

Es cierto. Hasta ahora, el Gobierno Nacional solo ha reconocido al COVID-19 como enfermedad laboral para el personal médico, incluyendo áreas administrativas, de aseo, seguridad y apoyo. Así lo estableció en el Decreto 676 de 2020

Para el resto de ocupaciones en Colombia, el coronavirus se reconoce como una enfermedad general o común, es decir, que no es causada a partir de las funciones en el trabajo.

“Por ser incapacidad no laboral, se descontará el 44% del salario”

Cuestionable

Inmediatamente después de la frase chequeada en el punto anterior, la cadena dice: “Se le descontará 44% de su sueldo (por incapacidad no laboral) afectado primas y demás”.

En efecto, según el artículo 227 del Código Sustantivo del Trabajo, durante un período de incapacidad no laboral, un empleado no recibirá su salario sino un “auxilio monetario por enfermedad”, que será del 66 por ciento de su salario cotizado. Es decir, durante los días de incapacidad no recibirá el 44 por ciento de sus ingresos habituales.

Sin embargo, un docente u otro trabajador que contraiga COVID-19 no necesariamente recibirá incapacidad médica, como lo hace pensar la cadena de WhatsApp; y en caso de tenerla, tampoco hay alguna norma que indique un número determinado de días. 

Así lo estableció el Programa Prass del Gobierno Nacional: “Los afiliados cotizantes al Régimen Contributivo que sean diagnosticados con Covid - 19 y frente a los cuales el médico tratante considera que no es necesario generar una incapacidad por las condiciones físicas en las que se encuentra, serán priorizados para realizar teletrabajo o trabajo en casa, durante el término del aislamiento obligatorio”. 

Al respecto, cada EPS (1, 2 y 3) ha divulgado algunas pautas que tendrán en cuenta los médicos tratantes para aprobar una incapacidad laboral.

“Es el médico el que considera si el paciente necesita o no la incapacidad, y por cuántos días. Con el COVID-19 tenemos pacientes con síntomas muy leves, como una pérdida del olfato o el gusto. Y los períodos latentes de la enfermedad son muy distintos para cada cual, no son necesariamente 14 días”, explica el médico laboral y epidemiólogo Alexánder Rodríguez Londoño.

En ello coincide Luis Alberto Tafur, médico ocupacional y docente de la facultad de Salud de la Universidad del Valle: “No está establecido cuántos días de incapacidad médica deben tener todos los pacientes. Sería ideal que se diera esta incapacidad para garantizar el aislamiento y evitar que se propague la infección en los espacios de trabajo. Pero esto dependerá del juicio médico”. 

“El análisis clínico es el que determina si la persona requiere o no incapacidad. El médico determina si la persona se puede o no desempeñar en su trabajo, y en qué modalidad”, agrega el médico laboral Álvaro Esteban Castro, docente de la Universidad Santiago de Cali.

Lo que no menciona el mensaje de WhatsApp es que el Gobierno Nacional creó una Compensación Económica Temporal que será pagada por las EPS a las personas con casos confirmados de COVID-19 en Colombia, que equivale a siete días del salario mínimo, es decir, alrededor de $228.800.

Esta compensación adicional fue creada con el artículo 14 del Decreto 538 de 2020 del Gobierno Nacional.

“El núcleo familiar, si no puede hacer teletrabajo, verá reducido su sueldo en 25%”

Falso

Luego, la cadena de WhatsApp advierte: “Su espos@ e hij@s que no puedan hacer teletrabajo de igual forma se descontará 25% del sueldo, por incapacidad no laboral”.

Si bien es cierto que el núcleo familiar del paciente deberá estar aislado, no necesariamente recibirá incapacidad médica, pues, al igual que en el caso del empleado, esto tendrá que ser determinado por una EPS. 

Ahora, en caso de necesitar incapacidad, el porcentaje en el que vería reducidos sus ingresos dependerá de si su ocupación hace parte, o no, del sector de sanidad o salud. Si es así, su incapacidad será reconocida como enfermedad laboral y no tendrá ningún descuento.

Si su ocupación no es en el sector de la salud, su incapacidad será por enfermedad no laboral, y entonces la reducción será del 44 por ciento, al igual que el docente. En ningún caso se contempla un porcentaje del 25 por ciento.

“El porcentaje de 25% que menciona la cadena no corresponde a ninguna disposición en el Código Sustantivo del Trabajo u otra regla del Sistema de Seguridad Social; o las leyes 776 de 2002, o 1562 de 2012 de riesgos laborales”, dice Iván Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario. 

“Solo los docentes mayores a 60 años seguirán en teletrabajo”

Verdadero, pero

El quinto punto de la cadena señala: “Solo los profesores mayores de 60 años y/o que tengan alguna enfermedad preexistente seguirán en teletrabajo”. 

Sí. El Ministerio de Salud ha establecido que todo empleado mayor de 60 años en Colombia deberá cumplir sus funciones a distancia, según el protocolo de bioseguridad descrito en la Resolución 666 del Ministerio de Salud. Al igual que los trabajadores que presenten morbilidades preexistentes identificadas como factores de riesgos para COVID-19.

La cartera de Salud explica en ese protocolo que tuvo en cuenta las recomendaciones del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades, CDC, de Estados Unidos, que establece que las personas mayores de 60 años tienen mayor riesgo de progresión de la enfermedad, y muerte. Y que dentro de las pacientes con mayor riesgo de enfermarse gravemente se encuentran las personas con afecciones como enfermedad pulmonar crónica o asma, afecciones cardíacas, personas con su sistema inmunitario deprimido, obesidad grave, diabetes, enfermedad renal crónica o enfermedad hepática. 

Ahora, no es preciso decir que solo los docentes con estas condiciones seguirán en teletrabajo, pues como explicamos más adelante, en el modelo de alternancia planteado por el Gobierno Nacional, todos los docentes seguirán parcialmente en teletrabajo, aunque algunos de ellos complementarán con clases presenciales.

“Solo se puede atender a 13 estudiantes por salón”

Cuestionable

El penúltimo punto de la cadena dice: “Como solo se puede atender a 13 estudiantes por salón esto genera que una misma clase se realice hasta 4 veces (en algunos casos). Esto quiere decir que los docentes que asistan al colegio, se les duplicará el trabajo”. 

En este caso, ni el Ministerio de Salud ni el Ministerio de Educación han establecido un número máximo de estudiantes por salón, pero sí se ha señalado la necesidad de un distanciamiento aproximado de dos metros entre estudiantes, lo que significa que el aforo va a depender del tamaño del aula. 

Estos detalles deberán ser determinados por las secretarías de salud de cada municipio. Por ejemplo, en Cali, la Alcaldía estableció que para estudiantes de nivel Básica y Media, se necesitará 1,5 metros de distanciamiento por alumno. Si es un aula convencional de 30 metros cuadrados, podrán estar 15 estudiantes. 

El 23 de septiembre, ante la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, aseguró que en los próximos días será publicado un protocolo completo para el regreso a clases presenciales en los colegios.

Así, aún no se puede decir con seguridad si el número de estudiantes por salón de clases será 13, pues dependerá de las capacidades de las aulas y de lo que establezca el Ministerio de Salud en sus lineamientos, y las secretarías de educación locales.

“Una misma clase se realizará cuatro veces, entonces se duplicará el trabajo de los docentes”

Cuestionable

Al no poder contar con todos los estudiantes de un curso en el mismo salón, la cadena de WhatsApp advierte que una misma clase se tendrá que repetir hasta cuatro veces y entonces a los docentes se les duplicará las horas de trabajo.

Pero no es de esta forma como funcionaría el modelo de alternancia que implementará el Gobierno Nacional, que significa que “los niños van a clases unos días y otros no”, en palabras del ministro de Salud, Fernando Ruiz. 

Así se describen los lineamientos del Ministerio de Salud: “La alternancia es la opción de combinar estrategias de trabajo educativo en casa con encuentros presenciales en los establecimientos educativos consentidos por las familias y los estudiantes, previo diagnóstico de cumplimiento de las condiciones de bioseguridad”.

Y así es entendido también por los educadores, dice la docente Viviana Alvarado, docente y líder sindical del magisterio. “No considero que serían más horas de trabajo. Pero sí creo que los estudiantes no van a avanzar en el aprendizaje, pues se debe dar una clase por fracciones de estudiantes”, señala.

Sin embargo, para Néstor Javier Alarcón, presidente de Fecode, el Gobierno Nacional sí debe dar una mejor explicación al respecto. “Los maestros estarían atendiendo a los estudiantes que estén presenciales, pero no es claro cómo seguirán atendiendo a los que se queden en casa. Debe dar mayor claridad”, manifestó. 

Además, para el líder sindical está claro que los docentes ya en la virtualidad han visto incrementado su trabajo. “Hoy a los maestros se les ha aumentado su jornada laboral en la virtualidad, por la revisión de los mensajes de los estudiantes, los correos, reuniones”, dice.

En ese sentido, no es preciso decir que una clase se repetirá hasta cuatro veces en el modelo de alternancia, y que esto aumentará las horas de trabajo de los docentes. Sin embargo, aún no está completamente claro cómo funcionará este método de aprendizaje.

“Si un niño se contagia y muere a causa de COVID-19, los profesores serán investigados”

Falso

El mensaje de WhatsApp termina con esta advertencia: “Si por casualidad se contagia un niño y muere a causa de esta pandemia, el rector y profesores pueden prevaricar y pasar a un tema disciplinario y penal”.

Con el término “prevaricar”, el mensaje se refiere al delito contenido en el Artículo 413 del Código Penal Colombiano, del que será acusado un servidor público “que profiera resolución, dictamen o concepto manifiestamente contrario a la ley” o que “omita, retarde, rehúse o deniegue un acto propio de sus funciones”.

“La palabra prevaricato se usa para designar la violación de distintos deberes de los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones de manera voluntaria y dolosa en el actuar”, explica el abogado penalista Richard Valencia.

Para Valencia, los docentes y directivos de una institución educativa no podrían ser acusados penalmente en este caso hipotético “dado a que estarían cumpliendo las directivas y boletines del Ministerio de Salud y Protección Social, y Presidencia, que son los encargados de tomar estas decisiones amparados en estudios científicos”. 

También descarta esa posibilidad el juez penal del circuito de Cali, Francisco Martínez Aparicio, docente de la Universidad Libre: “Si las directivas llevan el control y los protocolos que exige el Gobierno, no hay ninguna responsabilidad de carácter penal. Lo contrario es que hubiera una negligencia, una imprudencia o que ocurriera una actitud dolosa”.