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Miércoles, 20 Mayo 2020

En pandemia, las comparaciones sí son odiosas

Por Colombiacheck

Los gobiernos alrededor del mundo se están comparando unos con otros para validar las medidas que han tomado frente al COVID-19. Pero, en lugar de ayudar, están desinformando. Tania Valbuena, periodista y epidemióloga, conversa con Colombiacheck para explicar las razones por las cuales hay que mirar las cifras con cautela.

Pueden escuchar el episodio dando click en el botón de play a continuación. Al final del audio, les dejamos la transcripción del episodio.

Transcripción

[Luisa Fernanda Gómez, conductora]: Hola a todos y todas, bienvenidos una vez más al podcast de Colombiacheck. Les habla Luisa Fernanda Gómez, periodista de Colombiacheck y conductora de este podcast.

Este es el episodio 49 y me acompaña José Felipe Sarmiento también periodista de Colombiacheck a quien ya han escuchado, quienes nos siguen hace tiempo.

[José Felipe Sarmiento, periodista]: Hola, Luisa. Hola, a todas las personas que nos oyen. 

[Luisa]: Hoy hablaremos sobre por qué es tan difícil hacer comparaciones de cifras del coronavirus entre países, por qué esto puede resultar engañoso y, básicamente, generar desinformaciones como la que revisó José hace unas semanas. De hecho, esa es la razón por la que nos acompaña hoy y la motivación para crear este episodio. 

Y es que es normal, en medio de esta situación extraordinaria, querer saber cuáles son las medidas que están tomando los Estados y querer comparar qué tan bien lo está haciendo pues, el país en el que uno reside, en relación con los demás países de la región o del mundo. Pero cada vez es más común escuchar interpretaciones ligeras sobre datos descontextualizados.

Para esta conversación también invitamos a Tania Valbuena, periodista de la revista digital N+1, con formación en epidemiología y magíster en Salud Pública, además es vicepresidenta de la Asociación Colombiana de Periodismo y Comunicación de la Ciencia. 

Tania, bienvenida a este episodio. Muchas gracias por aceptar nuestra invitación.

[Tania Valbuena, invitada]: Bueno, un cordial saludo para todos los oyentes y gracias también a ustedes por la invitación. Y, bueno, vamos a hablar de un interesante tema que realmente es importante.

[Luisa]: Claro que sí. Bueno, la idea entonces, como decía hace un rato, de hacer este episodio surge de un chequeo que, hizo José al periodista colombiano Félix de Bedout quien en Twitter hizo unas comparaciones, digamos, descontextualizadas. Pero bueno, dejo que José profundice un poco en el tema para darnos un contexto alrededor del cual queremos conversar con Tania.

[José]: Lo que hizo Félix fue que él escribió unos reportes sobre el número de pruebas por millón de habitantes en diferentes países de Suramérica. Él sacó los datos de un portal que se llama Worldometer que recopila cifras oficiales, pero pues no da ningún contexto adicional. Entonces hubo quienes empezaron a coger el tweet de Félix y a citarlo y a sacar conclusiones, digamos, apresuradas sobre el desempeño de cada país frente a la pandemia, particularmente el caso de Venezuela (sobre eso vamos a hablar más adelante), pero pues sin tener en cuenta, digamos, las variables que afectan esa cifra desde lo más obvio, que es el tamaño de la población, hasta el detalle de cuáles fueron el tipo de pruebas que se aplicaron en cada parte o cuantas rápidas cuántas PCR y la confiabilidad de los reportes de cada país.

[Luisa]: Si quieren leer el texto quienes nos escuchan, lo encuentran en Colombiacheck.com con el título “De Bedout da cifras ciertas de pruebas Covid-19 por países, pero faltan datos”. Y lo dejaremos enlazado en la transcripción de este episodio.

Tania, tú has estado cubriendo desde el periodismo científico la pandemia. ¿Qué tanto te has encontrado con esas comparaciones descontextualizadas? 

[Tania]: Es interesante que ahora cualquier persona está opinando de estos temas y, por supuesto, al no tener la formación adecuada, al no conocer la complejidad de los datos, la complejidad de los análisis epidemiológicos, pues puede llegar a este tipo de conjeturas y complicar más la situación al dar esa desinformación.

Vemos que personas influyentes en los medios de comunicación y hasta las celebridades pueden estar ahorita opinando de temas que ni siquiera conocen y que hoy en día investigadores a nivel mundial todavía están en esa lucha diaria de comprender esta nueva enfermedad, este nuevo virus, este nuevo comportamiento. 

Entonces, digamos que ese es el mayor reto que tenemos a nivel de cubrimiento de ese tipo de noticias, porque es encontrarnos con una información científica que todavía no está 100 por ciento, digamos, validada. Encontramos datos científicos que están saliendo apresuradamente y que a veces no están pasando por los filtros comúnmente que se realizan a nivel de ciencia o a nivel de publicaciones. 

Y eso hace que nuestro desafío diario sea ser más críticos de lo que ya lo veníamos haciendo y buscar no sólo a los que dicen llamarse expertos, sino a esos investigadores que están realizando este tipo de hallazgos, porque consultar a alguien que no sea el investigador o que simplemente esté viendo la pandemia sentado desde su sala, es difícil que conozca las realidades y las complejidades de los datos. 

Entonces, claro, este es el desafío de analizar, estar muy bien informados y buscar realmente las primeras fuentes que me pueden ayudar a interpretar esa información. 

[Luisa]: ¿Quiénes son estas fuentes que están descontextualizando los datos. Es decir no te pregunto específicamente por por nombres propios porque obviamente en cada país cada quien tendrá sus figuras, pero quiénes son esas esas figuras esas, que sé yo, periodistas, políticos, que están haciendo estas estas comparaciones descontextualizadas?

[Tania]: Bueno, mira que para eso el Instituto Reuter sacó hace dos meses, una investigación donde ellos colocaban más que todo de dónde provenía esta desinformación. El reporte lo hizo el Instituto Reuter de periodismo de la Universidad de Oxford, donde lograron identificar, de 225 piezas de desinformación, que alguno de estos bulos o algunas de estas desinformaciones, venían de políticos y famosos; y que por supuesto generaban casi el 69 por ciento de las interacciones sociales. 

Entonces digamos que la desinformación es lastimosamente de temas de salud y de temas de políticas públicas y de acciones de políticas públicas las estaban desvirtuando políticos y famosos. Y por supuesto, pues al tener tantos seguidores, la interacción se masifica y la desinformación crece, a pesar de que es un porcentaje bajo de los que están dando la información. 

Ellos más o menos en este informe reportan que el 20 por ciento era difundida por esta pequeña población, por decirlo así, pero que representa un impacto del 69 por ciento de las interacciones. Entonces es interesante cómo este desconocimiento y este, de pronto, de no darle a nivel social la validez a los científicos pues hace que personas que no son del área, especialmente el informe acá lo dice claramente son políticos y famosos, desvirtúen acciones en salud pública. 

[Luisa]: Al comienzo yo como que más o menos esbozaba y haciendo una pre-reportería… Lo que hemos visto nosotros desde nuestra labor de verificadores, hemos visto que son las necesidades informativas que tiene la gente y la infodemia, pues, que está generando todo este tema de el coronavirus. Pero desde lo que tú has analizado, ¿por qué se están usando tanto las comparaciones en la agenda mediática? 

[Tania]: Bueno en la agenda mediática, yo no solo lo diría en esta agenda actual del coronavirus, sino siempre, tenemos esa tendencia a compararlos. Y a veces es más fácil compararnos afuera del país que dentro del país, que debería ser el ejercicio real porque dentro del país vamos a encontrar condiciones en temas de salud y condiciones de fuerzas, sistemas políticos, sistemas económicos, programas de políticas públicas, normas, programas de desarrollo, que son las mismas condiciones para un mismo territorio. 

Esa sería la condición ideal, de evaluarnos internamente. Pero, por supuesto, pues no es conveniente porque demostraría esas dificultades, inequidades y demás complejidades que tenemos dentro de un país. Entonces es mucho más fácil compararnos con un país vecino para decir que nosotros estamos mejores simplemente viendo que  la realidad de otros países de pronto está peor que nosotros. 

Pero en la vida real no es un dato serio, y en este caso para temas de salud y en este caso para COVID, las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven envejecen… Todo este proceso de salud es un conjunto amplio de fuerzas y de sistemas que influyen en estas condiciones de vida. 

La Organización Mundial de la Salud define esto como los determinantes sociales de la salud que incluyen que tu salud no sólo se va a influir por un agente infeccioso o por tus hábitos individuales, sino por una un sistema político, un sistema social, un sistema económico y un acceso a la salud conveniente. 

Entonces, yo no me puedo comparar en temas de salud con diferentes países cuando, por ejemplo, en Venezuela pues tienen otro sistema totalmente diferente de atención en salud o Chile que tiene otro otro sistema de salud de pronto, que tiene algunos recursos que en Colombia no se tienen o donde el ingreso de Producto Interno Bruto en salud es diferente para cada uno de los países. Es imposible hacer este tipo de comparaciones o cuando hay unas inequidades sociales contundentes y diferenciales con las políticas que tiene cada país. 

Entonces es por eso que la gente tiende a mirar a otros porque mirarse a uno mismo es un poquito más difícil y muestra una radiografía que tal vez no queramos mostrar. Entonces ahí también la desinformación puede darse con propósitos tal vez políticos o tal vez  socioeconómicos, que necesiten que esa información no se muestre como realmente es.

[José]: Precisamente, sobre esa dificultad de comparar entre países y de la necesidad de comparar también entre regiones, hace poco la doctora Zulma Cucunubá, que es epidemióloga e investigadora del Imperial College de Londres, nos decía, por ejemplo, en un seminario de la Fundación Gabo, que uno de los de los errores más frecuentes es comparar letalidad, que entre otras cosas, eso se lo chequeamos también a Alfredo Rangel, creo que lo podemos enlazar también en la transcripción luego. Y es que es como uno de los errores más frecuentes porque depende también del número de pruebas, depende de muchas cosas. Podríamos escuchar un poquito de lo que dijo Zulma.

[Audio Zulma Cucunubá]: Claramente la de simplemente dividir casos, perdón, muertes sobre casos es muy lejana de lo que en realidad sería la letalidad final. La letalidad calculada de forma cruda, por ejemplo cuando se compara la letalidad de un país versus la del otro tiene un problema grande y es que esos valores del denominador, es decir del número de casos, dependen ampliamente de cuál es la estrategia de testeo, de cuántas pruebas se hacen en cada país.

En sitios, por ejemplo, en Alemania en donde hacen muchísimo testeo, donde hacen muchas pruebas, entonces el denominador, como al hacer pruebas logran captar más casos asintomáticos, más casos moderados, el denominador va a ser mucho más grande. Y por tanto, el número de muertes dividido sobre ese denominador va a dar una letalidad relativamente baja. Pero en otras circunstancias, en otros países donde no hacen un testeo de casos asintomáticos ni moderados, sino solamente hacen testeo de los que llegan al hospital, que son los casos más severos, más graves, entonces el denominador va a ser mucho más bajo con respecto al otro país y, por lo tanto, la letalidad se va a ver artificialmente más alta. 

[José]: ¿Qué otras aparte de la letalidad, qué otras variables se suelen comparar, digamos erróneamente, entre países que sería mejor comparar entre regiones?, digamos de Colombia el Amazonas versus Bogotá, por ejemplo, que es una comparación bien interesante.

[Tania]: Bueno, entonces el tema de la doctora Zulma es fundamental. Yo también pude tener la oportunidad de escucharla y, como tú dices, ella deja muy claro que es insensato comparar esa letalidad aparente entre los países porque cada país está tomando acciones diferentes en temas, por ejemplo, de medición y realización de pruebas diagnósticas. Es difícil también compararlo porque tenemos unas diferencias a nivel, demográficamente cómo estamos. 

Entonces, te podría decir, por ejemplo, que a nivel de muertes es difícil compararlo por lo que ella decía. No podemos comparar una población del tamaño de Brasil o del tamaño de México versus los demás países, pero tampoco podemos comparar si por ejemplo países como Chile, que está haciendo un número alto de pruebas diagnósticas y Perú, que tienen diferencias en territorios. 

Entonces otros indicadores que nos pueden, que se pueden y que se están también comparando son el número de pruebas que se están realizando. Como tú decías al principio, hay otros periodistas y colegas que han hablado de esto. 

Pero por ejemplo, puedo citar un ejercicio muy interesante que está realizando la Universidad Johns Hopkins. Además de darnos la estadística mundial, están contabilizando cuántos son los resultados confirmados, cuánto es el número de muertes y cuántas son esas tasas por población. 

Te voy a dar unos datos interesantes. Una comparación que ellos acá hacen, y no es comparación neta porque ellos acá son muy sinceros y dicen “no podemos comparar netamente la letalidad porque hay factores que desconocemos”, ojo, factores que influyen en que esto se presente. Pero lo que sí nos muestra, lo que sí nos dice la universidad es que hay que tener en cuenta estos datos individualmente para tomar acciones en salud pública y ejercer un poco de presión política para que se cumplan esas medidas internacionalmente recomendadas. 

Otro punto también en el tema que digamos falsea y crea desinformación, además del número de pruebas, ha sido el tipo de pruebas que han utilizado. Al principio nuestro país, por ejemplo, Colombia estaba realizando pruebas de detección molecular, las pruebas de detección molecular son las que están recomendadas para el diagnóstico y la identificación de este agente infeccioso.

Pero luego de que a nivel mundial la Organización Mundial de la Salud, el 16 de marzo dijera hay que empezar a hacer búsquedas activas de casos, se empezaron a ver la viabilidad de utilizar test rápidos, verificar la inmunidad de quienes pueden ya no tener síntomas y haber cursado la enfermedad, o quienes tienen unos síntomas leves y pueden ser los posibles transmisores de la enfermedad. 

Entonces a nivel de eso, pues han ocurrido también desinformaciones en decir “mi país utiliza pruebas rápidas y es una prueba que a nivel mundial no se debe utilizar porque no es la pueda diagnóstica adecuada y es mejor las pruebas moleculares” y pues se ha creado mucha crítica social en diferentes países. Pero la gente pues desconoce que igual estos tipos de pruebas han sido implementadas en cada país de acuerdo a las capacidades de insumos, de recursos y análisis sociodemográficos y de las capacidades de sus sistemas de salud para lograr buscar un método que me permita acercarme a una realidad que no conozco. 

Por las pruebas tampoco se pueden comparar y a nivel pues de sociodemográficamente, para concluirte te diría, además no suelo decir del tamaño del territorio y la tasa poblacional, vuelvo con el tema de los determinantes sociales de la salud. 

Nuestros países son muy centralistas, de la capital, tienen la mayoría de los servicios de salud conglomerados en capitales y a nivel regional hay unas carencias de accesos, hay unas carencias de disponibilidad de niveles de complejidad altos en salud para atender este tipo de emergencias. Y eso hace también que las políticas de cada país y la respuesta al acceso en sus regiones haga de mayor complejidad un análisis parcial de decir es mejor lo que está haciendo Colombia versus lo que está haciendo Brasil o Perú versus México, cuando no entendemos las realidades ya a nivel de territorios y regiones de cada país.

[Luisa]: Ok. Entonces un poco como para resumir lo que has dicho: hablamos sobre errores que se cometen alrededor de demografía, la población de cada país, tasas de mortalidad, número de pruebas aplicadas, tipos de pruebas aplicadas, la capacidad de los sistemas de salud y las diferencias en la capacidad de respuesta en las ciudades y en las regiones. ¿Esos serían los errores más comunes que ves tú que se cometen a la hora de hacer comparaciones así arbitrariamente?, o ¿cuáles son?...

[Tania]: Falta uno. Además de esas discrepancias estadísticas, que incluiría digamos el tema de las mortalidades.... Para consolidarlo mejor, la desinformación en las comparaciones de los países las clasifico en dos: las discrepancias con estadísticas, en las cuales ingresa el tema de mortalidad, el tema del número de número de pruebas y tipos de pruebas utilizadas y el tema pues de comportamiento y distribución socio demográfico y determinantes sociales de la salud.

Y en el otro aspecto de desinformación y de comparación entre países, vemos las situaciones médicas. ¿A qué me refiero con esto? Situaciones médicas es que nosotros somos países diversos y culturalmente muy ricos, pero también esto hace que a nivel local, en jerga comunitaria, se utilice o se difunde información sobre algunas pseudoterapias sobre, cierto, como que volvemos a algunos mitos sobre autocuidado, que no tiene pues obviamente evidencias científicas hasta el momento.  

Entonces en temas de situaciones médicas, hay también una comparación de “este país está utilizando tal terapia contra el coronavirus” versus es que no lo está haciendo. Este país está haciendo esfuerzos para trabajar o investigar sobre una posible vacuna. 

Entonces, definiría el tema de situaciones médicas cómo entre países, hay unas desinformaciones en temas de autocuidado y en temas propiamente de posibles curas. Es diferente, de pronto que en Perú en el tema de utilizar, no sé, jengibre, en Colombia entonces nace el bulo de contener la respiración durante 10 minutos. Por citar algunos ejemplos así. 

[Luisa]: Que de hecho, en Colombiacheck verificamos todos esos que estás mencionando. 

[Tania]: Exacto. Digamos que estas situaciones médicas son muy propias de nuestro contexto latinoamericano porque, mira, yo que he tenido la oportunidad como de seguir paso a paso a nivel informativo el tema de la epidemia, desde que inició en China, cuando ya estaba en Europa y cuando ya se alertó a los países latinoamericanos cómo prevenir y alertar qué estaba haciendo cada país. 

Y al seguir cómo llega este virus aquí a Latinoamérica es cuando empiezan a salir este tipo de bulos interesantes. Y claro, pero tú entiendes que hay una complejidad, cuando hablas con sociólogos, con psicólogos, con antropólogos, con personas que han trabajado en comunidades rurales, y comunidades indígenas. Pues claro, la cosmovisión de ver este tipo de situaciones médicas cambia y pueden renacer este tipo de creencias o de remedios caseros, que por supuesto o propiamente la ciencia todavía no tiene evidencia de que funcionen en contra, específicamente contra el coronavirus. 

[José]: ¿Cómo influye, no tanto en el tema de situaciones médicas, sino en el de estadísticas, el concepto que he visto, que ha sido un poco polémico también, entre los mismos epidemiólogos del aplanamiento de la curva porque eso genera como que técnicamente significa una cosa pero en el discurso coloquial ha cogido otro sentido. El Ministro de salud, por ejemplo, dijo que aquí ya estábamos aplanando la curva y a los días le tocó decir en El País de España como: “No venga, yo sé que eso significa otra cosa pero es que para la gente significa no copar los hospitales y eso es lo que estamos logrando”. Entonces para comunicar a veces hay que sacrificar un poco la técnica. ¿Cómo está ese concepto ahí que es tan complicado de manejar a veces?

[Tania]: ¿Qué pasa con el tema de las curvas? Las curvas y estas acciones, estas estrategias son prácticamente darle tiempo al sistema de salud para que se adecue para poder responder efectivamente. Esa es la realidad. 

Hay dos estrategias. La de mitigación, que es de acelerar esa curva, que entre comillas es la famosa “aplanarla”, es buscar que hayan casos, que la transmisión sólo de uno a uno por persona; o suprimirla que es lo que empezamos a hacer todos los países con cuarentena obligatoria para todo el mundo, nadie sale. 

Pero pues por supuesto este tipo de medidas de distanciamiento social obligatorio, que ya se han ejecutado en nuestros países pues tienen unas implicaciones socioeconómicas que estamos viendo y que, por supuesto, no podemos compararlas con las acciones de países de primer mundo, por supuesto, por una complejidad social y económica de nuestro territorio.

Pero prácticamente estas acciones lo único que hacen es darle tiempo a nuestros sistemas de salud a que se adecúen. El tema de aplanar la curva lo único que busca es que se reduzca este número de casos, que se desaceleren los casos, pero eso no los va a eliminar. Porque lo único que los elimina son acciones de prevención farmacológica. Estas son acciones de prevención no farmacológica. 

Entonces hasta que no haya una vacuna, hasta que no tengamos esa certeza de un tratamiento que pueda recuperar y evitar todos estos fallecimientos por este nuevo coronavirus, pues estas son las únicas medidas efectivas que se hacen en diferentes tipos de contextos de enfermedades infectocontagiosas. 

Entonces esta lastimosamente en lo único que tenemos para responder por ahora y son las medidas efectivas que hay, pero decir de que ya se acabó no es cierto.

[José]: Sí, sí. Mi pregunta iba más hacia esa popularización del término que, digamos, lo tergiversa un poco o lo cambia un poco respecto a su significado original técnico, ¿ha sido más positiva en el sentido de que la gente se lo apropiado y ha entendido mejor qué es lo que hay que hacer? ¿O más negativo en el sentido de que se ha prestado para desinformar y para comparar hacer comparaciones inadecuadas entre países? ¿Qué tiene eso de bueno y eso de malo, y qué ha pesado más?

[Tania]: Bueno, lo bueno es que expertos de la talla de la doctora Zulma Cucunubá o hasta de influencers médicos se han dado a la tarea de explicar en sus redes sociales muy bien el concepto epidemiológico, estadístico y las implicaciones. 

Lo malo es que vuelvo y digo, y como lo cité en este informe de Reuter, lastimosamente a nivel político han utilizado este tipo de información para dar respuestas mediáticas, no científicas, para mejorar de pronto la percepción de las acciones que están haciendo. Es una falsa percepción de tranquilidad. 

Entonces a nivel científico yo digo que los colegas están haciendo un muy buen trabajo, un esfuerzo grande para poder dar la información correcta, pero aún así tenemos un ruido gigante cuando líderes en los gobiernos malinterpretan esta información y de pronto quieren sacar provecho en cada país para entre comillas dar una falsa seguridad que hasta el momento no la hay en el mundo. 

[Luisa]: Ese iba a ser precisamente el siguiente punto que quería que tocáramos y es que nosotros incluso también como fact-checkers nos hemos encontrado con la dificultad, o más bien con esta idea de que las cifras por sí solas pueden servir a unos o a otros. Se cree que los datos por ser números son honestos, son transparentes, pero realmente en un contexto equivocado también se pueden usar con fines políticos y eso también tiene que ver pues con la idiosincrasia de la región latinoamericana. Como que las estadísticas individuales y aisladas no cuentan la historia completa, sirven para desinformar y también le son útiles a políticos que tienen intenciones políticas de hacer mostrar como que sus medidas han sido mejores que las del vecino. 

[Tania]: Por supuesto. Lastimosamente no solo acá en Latinoamérica. Podemos ver el caso en Europa o hasta en el mismo Estados Unidos con Trump, este tipo de transformación de lo que es una pandemia COVID a como si fuera acciones y liderazgo político netamente, olvidando que ese político tiene que tener un panel de expertos que le está asesorando. Pero las decisiones, digamos, a nivel comunitario la gente las está captando como si fuese ese representante gubernamental. 

En estas últimas semanas he podido hablar directamente, tanto con los equipos de salud pública y los equipos periodísticos de regiones en Colombia y en Perú, hablando pues este tema de comunicación del riesgo y lo que tú me acabas de decir ellos en regiones lo sienten más, porque en la región, como ustedes lo conocen, pues es muy dada hacia el gobierno de turno. 

Entonces me decían ellos, ayer hablaba con César, y pues decían que muchas personas están diciendo que la gestión o las acciones de salud pública que nosotros damos como secretaría pues le dan ese toque político de turno y la gente no las quiere cumplir. Entonces preguntaban como qué hacemos. 

El tipo de recomendaciones en temas de comunicación de riesgo hacíamos era dele más protagonismo en medios a quienes son los representantes médicos. Es decir el secretario de salud o los voceros o los epidemiólogos que están trabajando en campo con el tema de los datos, para que la comunidad sienta una credibilidad y confianza en quienes debe tenerla que son los científicos o el área médica especializada y que le puede explicar bien. Porque si dejamos solo a la figura política pues pasa eso, que la gente puede haber y que se quieren aprovechar para mejorar una favorabilidad política en este tiempo coyuntural que aquí  no debería quedar porque estamos jugándonos es vidas, no vanaglorias, ni egos individualistas. 

Entonces es un riesgo y sí, sí puedo decir que la percepción de los colegas del área de la salud y del área de las comunicaciones ven que el tinte político es una de las primeras puertas para que la gente no cumplan la medidas de prevención

[José]: Qué papel juega en ese aprovechamiento político esa dicotomía que se ha creado en Twitter y por ejemplo la vimos alimentando esta dicotomía a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, cuando uno dice “es que es la economía o la política”, entonces la alcaldesa dice: “yo estoy en un gobierno que prefiere la economía, pero yo sí valoro la vida”. Digamos ¿esa dicotomía qué tan falso dilema es y por qué se presta también para esa desinformación? 

[Tania]: Claro, en temas de salud pública, aquí el partido político entre comillas, entre comillas digo porque las políticas de turno pues son importantes, pero digamos que el tinte político no importa de qué lado eres, porque podemos ver ejemplos internacionales como Brasil, Bolsonaro en Brasil y AMLO en México, y son dos fuentes políticas muy diferentes pero los dos países tienen actualmente unas cifras lastimosamente de fallecimientos altas para su población. Y las acciones en salud pública han sido totalmente diferentes. Brasil no ha hecho nada por decirlo así, se han hecho esfuerzos muy regionales, muy localizados, y México ha hecho pues unas vigilancias centinelas. 

En Estados Unidos podemos ver otro tipo de contraste político totalmente diferente. Entonces es difícil comparar, es difícil quitarle a la gente el velo de la parte social y política porque es una realidad, lastimosamente nos afecta y es lo primero que nos detiene en controlar esta epidemia. Pero ahí hay el esfuerzo de nosotros como medio de comunicación de explicarle a la gente que en temas de salud pública hay unos unos protocolos internacionales de salud y que estas medidas de acciones de prevención, de mitigación y demás y que estas recomendaciones son propias del área de la salud no tienen tinte político, independientemente del político de turno.

Entonces claro, volvemos al punto de que lastimosamente la gente puede utilizar este tipo de estrategias para valorar y sobrevalorar su acción, su liderazgo, pero en la vida real estas acciones las están tomando son un equipo de expertos que está asesorando a estos políticos. Ese político no está solo, este político no creó todas esas acciones de prevención, es su equipo de trabajo. Y esto es preocupante que no creen ese respaldo, que no le digan a la población, es que lo que yo te estoy diciendo lo dice un panel de expertos, la gente que ha estudiado años y que está preparándose y que cada día está literalmente luchando para hacer lo humanamente posible para controlar esto y salvar vidas. 

[Luisa]: Justamente, hablando de las diferencias de cada país, hablamos con periodistas de Brasil, México, Venezuela y Chile.

Bernardo Moura, editor de Aos Fatos en Brasil, nos comentó un poco de las dificultades que se han encontrado.

[Audio Bernadro Moura]: Aquí en Brasil, el acceso de los datos oficiales de Covid-19 no es un problema, ya que todos están disponibles en una plataforma administrada por el Ministerio de Salud con información que envían los gobiernos locales. El problema señalado por los especialistas es la falta de notificación de casos y muertes debido a deficiencias en las pruebas. Aquí, las unidades de salud pública deben hacer pruebas solo en los casos más graves de la enfermedad. El gobierno no exige que se analicen los casos más ligeros porque hay escasez de pruebas. Los casos diagnosticados en la red de salud privada tampoco necesitan ser enviados al Ministerio de salud. Esos factores significan que el número de casos de Covid en Brasil pueden ser de 7 a 15 veces mayor que las estadísticas oficiales, según los investigadores. 

[Luisa]: La falta de transparencia y los datos que se contradicen no son asunto de unos u otros regímenes. Ian Cavazos es periodista, ha colaborado con Verificado Mx en el chequeo de los discursos del presidente mexicano, Manuel López Obrador, y actualmente hace un seguimiento estadístico diario de los casos  Esto nos dijo. 

[Audio Ian Cavazos]: Los números del Covid-19 en México han presentado una serie de inconsistencias dentro de la base de datos y de acuerdo con mis registros. Acá la Secretaría de Salud lleva a cabo una conferencia todos los días por las tardes, en la cual se da una actualización de datos, pero a la par se publican otros archivos en la misma página de la secretaría, y de hecho hay una base de datos abiertos donde se desagregan todos los casos estudiados por sexo, por entidades, por morbilidades, edades, entre otras variables. Y el 12 de abril se reportó en este conjunto la primera inconsistencia y se estableció que dos hombres estaban embarazados, uno en el estado de Nuevo León y el otro en Jalisco, y ambos habían dado negativo al coronavirus. 

En efecto esto no es posible y este error se señaló en medios de comunicación y después se corrigió. Y algo que yo considero una muy mala práctica, es que la secretaría de salud no siempre notifica públicamente cuando hacen cambios o correcciones en su esquema de trabajo. Por ejemplo, primero se construían mapas de casos positivos con los datos de las Entidades de Unidad Médica, que es el estado donde se ubica esta unidad donde se les dio atención, pero después la misma Secretaría de Salud comenzó a mapear con los números de otro campo, que es el de las entidades de residencia. Y al no notificarle al público el porqué del cambio, se generó una gran confusión a la hora de analizar esta pandemia.

Y en cuanto a los errores de México, sé que por ahora se tiene como prioridad atender a la gente que se enfermó y contener el virus antes que aclarar un dato, pero lo que es verdaderamente importante y creo que es muy preocupante es que existan más imprecisiones y errores sistemáticos que las y los periodistas no hayamos detectado aún. Entonces, yo me planteo la siguiente pregunta: ¿Qué ha ocurrido en México con los datos que no sepamos a estas alturas? ¿Qué se nos ha escapado? ¿Qué ha reportado la secretaría de salud en forma errónea? 

Entonces, si alguien quiere hacer una comparación de datos de su país o quiere analizar los datos de México tiene que tener en cuenta que hay irregularidades.

[Luisa]: Shari Avendaño es periodista de Efecto Cocuyo de Venezuela, medio que junto a Colombiacheck hace parte de la red LatamChequea, una alianza de países latinoamericanos para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo. Esto nos contó sobre la situación de los datos en su país.

[Audio Shari Avendaño]: Aquí hay un punto en particular. En varias oportunidades el Gobierno de Venezuela ha hecho gala o ha presumido sobre que Venezuela es uno de los países que hacen más pruebas por millón de habitantes. Sin embargo, el gobierno nunca ha especificado sobre la cantidad de pruebas rápidas o sobre la cantidad de pruebas PCR que hacen. 

Sobre la ocupación de las unidades de cuidados intensivos hay como cifras muy desordenadas sobre todo porque no se han vuelto a mencionar durante esta contingencia por el nuevo coronavirus. En una oportunidad, Nicolás Maduro dijo que habían más de 23.700 camas disponibles para atender la contingencia. Luego otro funcionario, también de su gestión, dijo que en el Sistema Barrio Adentro, que es una red de atención primaria que se creó hace muchísimos años en la gestión chavista, había 4.800 camas dispuestas para la pandemia, pero luego ese número varió a 4.500 y luego mencionó que eran 4.200. Entonces es una cifra que va variando y no se tiene seguridad de cuál es. 

Pero, según datos oficiales, hay 1.213 camas dispuestas en las Unidades de Cuidados Intensivos a nivel nacional. Sin embargo, según datos de la subsecretaria de Estado Norteamericano para Cuba y Venezuela, hay 84 unidades de terapia intensiva en el país.

[Luisa]: Enrique Núñez Mussa, Académico de la Universidad Católica de Chile y Editor General de Factchecking.cl dice que la confiabilidad de los datos entregados por el gobierno sobre el COVID-19 ha sido cuestionado por muchos.

[Audio Enrique Núñez]: La situación de los datos en Chile ha generado mucha discusión: primero porque originalmente la situación fue bastante más caótica y no se estaban entregando de manera sistemática ni transparente. Luego lo que ocurrió fue que en marzo el gobierno convocó una mesa de datos, donde ahí empezaron también a levantarse muchas críticas respecto a la forma en que estos datos se estaban entregando a la ciudadanía.

Incluso, uno de los convocados de esta mesa de datos que es el Instituto Milenio para el Fundamento de los Datos, que es un grupo de investigadores multidisciplinario, escribió una carta decidiendo dejar de participar en la mesa ¿Por qué? Porque ellos lo que le propusieron al gobierno fue, a través de un software, poder limpiar los datos personales de los pacientes y poder acceder a todos los datos desagregados. 

Es decir, a los datos complejos donde, por ejemplo, se pueden conocer los hospitales, la cantidad de contagiados por hospital, la cantidad de test que se hicieron las personas, la cantidad de fallecidos en detalle, las enfermedades preexistentes, etcétera. 

Esos datos el gobierno no los está entregando todavía. Solo entrega datos agregados. El Instituto Milenio de los Datos dice que para poder llevar a cabo investigaciones que sirvan efectivamente para proponer políticas públicas o soluciones científicas necesitan estos datos desagregados.

Por lo tanto, ha habido mucha crítica. En parte, también mucha autodefensa del gobierno y mucha autocrítica al respecto que no ha permitido que los datos que se conozcan sean 100 por ciento confiables. Por ende, existen, se entregan, pero la confiabilidad de los mismos ha sido cuestionada por varios flancos y sectores.

[Luisa]: Estuvimos describiendo en toda esta conversación los errores que se cometen, pero quiero saber si es útil hacer comparaciones y cómo sí se deberían hacer para no generar desinformaciones, para no servir políticamente a... Digamos para no cometer todos los errores que hemos venido mencionando en esta conversación.

[Tania]: Listo, las únicas comparaciones que yo me he atrevido a hacer y a escribir son en temas de prevención. Si yo quiero que mi población realmente esté informada y educada que es lo que se necesita en este punto de la epidemia, de la emergencia social. Si voy a dar una comparación que sea útiles para que las personas que las lean, las escuchen o las vean tomen acciones correctas de prevención para su salud. Porque si solo discutimos el problema, y no ayudamos a ser parte de la solución, las personas en este momento no van a tomar las medidas correctas y no van a saber qué deben hacer. 

Entonces primero que todo, si vamos a hacer comparaciones que sean útiles y las que yo he utilizado es, por ejemplo, mostrando las buenas estrategias de prevención o de acciones en salud pública o de avances científicos y de salud. Esos esfuerzos que de pronto sí pueden ser replicables y que nos ayuden a hacer una transferencia de conocimientos y de salud temas tecnológicos que de pronto sí necesitamos. Esa sería la primera recomendación. 

Y el tema de desinformación es, ojo, no presentar datos sin tener yo al experto o investigar en ese artículo científico, conocer un poquito qué significa ese dato. Si yo digo, por ejemplo, que Brasil, por ejemplo, tiene 9.190 fallecidos, ¿qué significa ese dato? Es decir, significa que, por ejemplo, cuatro muertes hay sobre 100.000 habitantes. Pero si yo digo que Perú tienen 1.627 fallecimientos significa que hay cinco muertes sobre 100 mil habitantes. 

Es diferente los contextos, pero eso yo tengo que preguntar a un experto para que me lo explique porque, acá va el segundo punto y el más importante, es que en temas de datos epidemiológicos hay diferentes puntos. 

El primero es conocer si ese dato epidemiológico qué tipo de modelamiento epidemiológico o de análisis o herramientas está utilizando para decir con estos datos o de estos datos es que sale esta gráfica, esta curva, porque si ustedes se dan cuenta en muchas redes sociales hay miles de curvas, pero con diferentes datos. Entonces es importante verificar primero. 

Dos, el tema de conocer cuáles son las acciones de identificación y búsqueda activa de casos. Salirnos de esa conversación de decir que estas son pruebas rápidas y que estas son pruebas moleculares, sino ir más allá de cómo es que esas pruebas moleculares se están ejecutando. ¿Se están ejecutando solo para las personas con síntomas activos? ¿O se están ejecutando para de pronto hacer control a los casos que me dieron negativos con pruebas rápidas? ¿O estas pruebas rápidas están llegando esos municipios a esas en regiones que de pronto no tienen laboratorios de complejidad para hacer pruebas moleculares? O sea, ese tipo de preguntas que van más allá de decir pruebas rápidas y pruebas PCR, es decir qué está pasando con ellos en el contexto.

El tercero sería analizar también de la mano, y ahí sí para eso hay que buscar a los grupos de salud pública o a las secretarías de salud que están trabajando, cómo se está haciendo ese estudio de casos. O sea, verificar en dónde, cómo, cuándo se están encontrando y en qué contexto se están reportando esos fallecimientos o esa nueva identificación de casos dentro de mi región. 

El cuarto, el tema de los recuperados todavía no es una esperanza 100 por ciento real, sino hay que tener en cuenta que esos casos que yo reporto como recuperados hay que verificar si siguen en aislamiento, si se están cumpliendo todas estas medidas de prevención porque todavía ellos tienen que cumplir unos protocolos, cómo va a ser su recuperación clínica. O sea, ir más allá de ese dato neto numérico y a todas las demás variables que acompañan el cuidado y el bienestar.

Y el quinto, para terminar, el tema del monitoreo de las unidades de cuidados intensivos. Es importante, ese dato sí es fundamental porque, como lo he repetido en esta conversación, las estrategias actuales de mitigación que es la famosa aplanar la curva o supresión, que es todos a cuarentena de distanciamiento social obligatorio, me permiten reacomodar mis servicios de salud para que cuando salgamos las personas a trabajar y si nos enfermamos, nos puedan atender.  

Entonces este sí es un papel importante del periodismo de estar, y de la comunicación, estar velando por si estos servicios de salud, ya que tuvieron un tiempo prudencial de reacomodarse, se han reacondicionado, si tienen ya la capacidad instalada, qué han hecho para suplir esas necesidades.

Yo creo que con estos puntos ya ustedes se dan cuenta que no es meramente cifras tácitas, sino explicarle muy bien a la población con aras de ella tome decisiones correctas, conscientes y consistentes en el tiempo de autocuidado, que le permita toda esta información tomar acciones de autocuidado. 

[Luisa]: Tania muchísimas gracias entonces por acompañarnos en este episodio. 

[Tania]: Gracias a ustedes por la invitación. Es un tema complejo. No es fácil de hablarlo porque hay muchas incógnitas, pero mi mensaje final es que el poder que tenemos a nivel de comunicación debemos utilizarlo para bien y en este momento lo que necesita la gente es información de cómo cuidarse y cómo reincorporarse a la nueva normalidad. 

[Luisa]: Así es y acudir a las fuentes que son. No creer en todo lo que circula en redes sociales. Bueno, Tania muchísimas gracias y ya con esto nos despedimos. 

A todos los que nos escuchan, recuerden que pueden leer todas las verificaciones que hemos hecho en colombiacheck.com. Pueden seguirnos en todas nuestras redes sociales, estamos como @Colcheck en Twitter y @colombiacheck en Instagram y Facebook. También pueden escribirnos a nuestro chat de WhatsApp si tienen peticiones de chequeos o quieren enviarnos saludos y felicitaciones. El número es +57 3228523557

Nos vemos pronto.

En la producción de este podcast estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Nicolás Rodríguez, José Felipe Sarmiento y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez, y fue grabado con la ayuda de Akorde.

 

El resto del equipo de Colombiacheck está conformado por 

Pablo Medina, director

Ana María Saavedra, editora

Sania Salazar y José Felipe Sarmiento, periodistas

Juan Diego Mesa, coordinador web

Helman Beltrán, diseñador

y David Lara, coordinador de redes sociales

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Lunes, 28 Septiembre 2020

Más vale la seguridad...

Por Colombiacheck

Con la llegada de la pandemia a Colombia ha aumentado el teletrabajo casi de la misma forma que los ciberdelitos.

En este episodio de Chequeo Amplificado explicamos qué son los delitos informáticos, cómo evitar caer en ellos y cómo denunciarlos.

Escucha"Más vale la seguridad..." en Spreaker.

Transcripción:

[Juan Carlos Barrón]: Yo estoy en mi casa y tengo cuatro muros que protegen todo lo que yo estoy diciendo. Cuando estamos hablando del internet, ya sean dispositivos telefónicos, tablets, estamos en una casa sin paredes donde siempre hay alguien que nos puede escuchar. Entonces ¿cómo manejar tu información, cómo protegerte, cómo saber que estás sensible?

[Luisa Fernanda Gómez]: Desde que comenzaron las cuarentenas restrictivas en Colombia, hemos verificado en Colombiacheck 15 publicaciones de Facebook y mensajes de WhatsApp con falsas ofertas de empleo de almacenes de cadena; regalos de marcas reconocidas como Adidas, Coca-Cola o Samsung; ayudas y subsidios económicos del gobierno… en fin.

Publicaciones de redes sociales que ofrecen algo maravilloso a cambio de algo muy simple y sencillo: abrir un enlace sospechoso y diligenciar en un formulario los datos personales. 

Bienvenidos y bienvenidas a Chequeo Amplificado, un podcast Akorde de Colombiacheck. Soy Luisa Fernanda Gómez y en este episodio hablaremos sobre los ciberdelitos o delitos informáticos.

INTRO

[Luisa Fernanda Gómez]: En Colombia, actualmente 21 millones de personas tienen acceso a internet. Si lo miramos en términos absolutos, tal vez no es una cifra muy grande, pues la mitad de los colombianos no tienen conexión a la red... Pero bueno, de eso no hablaremos en este episodio.

El punto es que cada vez son más las personas que tienen acceso a internet. Y a medida que aumenta esta cifra pues hay más personas susceptibles de ser víctimas de ciberdelitos. Según el CAI virtual de la Policía, anualmente los ciberdelitos aumentan entre un 15 y un 20 por ciento.

Pero en el contexto de la pandemia por el COVID-19 en el que muchos, los más privilegiados, nos hemos visto obligados a volcar nuestra vida al hogar, todas nuestras relaciones (laborales, familiares, comerciales y personales) suceden en internet. 

Desde la llegada de la pandemia al país, el 57 por ciento de las empresas operan bajo la modalidad de trabajo remoto, según la firma PageGroup.

Y, de hecho, la excusa que más han utilizado los ciberdelincuentes para estafar durante el primer semestre, de acuerdo con el Tanque de Análisis y Creatividad de las TIC, ha sido el COVID-19, con 17.211 delitos informáticos.

Es en ese contexto que...

[Coronel Luis Atuesta]: A nivel mundial, el tema de los delitos informáticos se ha incrementado muchísimo. Solo la semana pasada podía leer un reporte del FBI donde hablaba que en Estados Unidos el incremento está por encima del 300 por ciento...

[Luisa Fernanda Gómez]: Este es el teniente coronel Luis Atuesta, director del CAI Virtual de la Policía, quien señala que en Colombia el tema no es diferente a lo que muestra Estados Unidos. Las denuncias han aumentado en un 74 por ciento. 

[Coronel Luis Atuesta]: ...y seguramente al finalizar el año yo creo que podemos hablar de un incremento de más del cien por ciento.

[Luisa Fernanda Gómez]: Las más afectadas son las pequeñas y medianas empresas porque para ellas, en palabras de Juan Carlos Barrón, oficial de seguridad de la información para América Latina de MetLife, la mayor aseguradora en los Estados Unidos...

[Juan Carlos Barrón]: Las pequeñas y medianas empresas no tienen esa visión de invertir o de gastar, porque seamos sinceros, para todas las industrias la seguridad es un gasto. No lo ven como una inversión, no ven la necesidad de gastar o de dedicar recursos a ciertas cosas que son muy importantes, que en este caso primordialmente estamos hablando de la tecnología. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Y claro, no cuentan con tantos recursos como las grandes empresas.
Además, durante la pandemia el incremento en el uso de los canales de comercio electrónico fue superior al 387 por ciento, lo que significa que la información puede estar más expuesta para los cibercriminales. Aquí Nazly Borrero, experta en seguridad informática.

[Nazly Borrero]: La carga laboral hizo que los empleados, o más bien la parte organizacional, no supiera cómo hacer los traslados o crear protocolos de seguridad a los empleados que estaban haciendo teletrabajos. Abrió mucho la puerta al ciberdelincuente y por eso se incrementaron la cantidad de delitos informáticos, desde los fraudes financieros hasta el robo de identidad y pasamos por ahí también derecho a la parte del acceso abusivo. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Pero devolvamos un poco para entender qué son los ciberdelitos.

REBOBINADO

[Luisa Fernanda Gómez]: Un crimen cibernético es aquel acto ilícito donde se busca obtener información, primordialmente privada y estratégica, de empresas o personas. Y la información privada pueden ser claves de correos electrónicos, redes sociales o cuentas bancarias; números de teléfono, contactos, documentos... casi cualquier cosa.

Este es el coronel retirado Fredy Bautista, fundador del Centro Cibernético de la Policía y experto en ciberseguridad.

[Fredy Bautista]: Los delitos cibernéticos en Colombia son aquellas conductas que afectan la integridad, la disponibilidad y confidencialidad de los datos. Estas conductas van desde el acceso abusivo a un sistema informático, el uso de software malicioso, la suplantación de sitios web, por supuesto que la obstaculización ilegítima de un sistema o un dato informático, la interceptación de datos y van acompañados también de otras conductas que, pese a que su finalidad no está dirigida propiamente a proteger la integridad, la disponibilidad y la confidencialidad de los sistemas, sí se han visto creciendo demasiado por la interacción con la tecnología, y me refiero a los hurtos por medios informáticos y la transferencia no consentida de activos.

[Luisa Fernanda Gómez]: Todos estos delitos están contemplados dentro de la Ley 1273 de 2009.

Para entender el marco jurídico internacional y los antecedentes en los que se enmarca esta ley, hablamos con Maribel Villarreal, abogada especialista en derecho de las comunicaciones y magíster en informática educativa.

[Maribel Villareal]: La Comunidad de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional presenta una ley modelo y pues esa ley modelo abarca diferentes cuestiones relacionadas con la implementación de tecnología, entonces nosotros ahí nos damos cuenta que trabaja cosas de comercio electrónico, firmas digitales, que es un mensaje de datos, y tiene un capítulo específico relacionado con los delitos informáticos. 

Colombia acoge esta directiva. Saca la ley 527 del 99 y allí tiene un capítulo también donde comienza a hacer una descripción y una aproximación a los delitos informáticos, pero realmente la ley 1273 de 2009 es la que viene finalmente a regular este tipo de delitos.

[Luisa Fernanda Gómez]: Dentro del código penal colombiano hay una clasificación para los delitos cibernéticos y los atentados contra la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos. Estos delitos fueron incluidos en el código penal a través de la Ley 1273 que modifica el código penal. Laura Castaño, periodista de Colombiacheck, explica qué dice esta ley:

[Laura Castaño]: Esta norma agregó al Código Penal una lista de clasificación para los delitos informáticos, dentro de la cual se cuentan: Acceso abusivo a un sistema informático, obstaculización ilegítima de un sistema informático o red de comunicación, interceptación de datos informáticos, daño informático, uso de software malicioso, violación de datos personales, suplantación de datos web para capturar datos personales, hurto por medios informáticos y semejantes, y transferencia no consentida de activos. 

Los castigos para este tipo de delitos van de los 48 a 120 meses de pena en prisión y multas de 100 a 1.500 salarios mínimos legales vigentes, siempre y cuando el delito no constituya un agravante sancionado con una pena más grave. 

[Luisa Fernanda Gómez]: En términos generales, lo que hace esta ley es darle un peso específico a las pruebas electrónicas, porque los delitos que tipifica la 1273 son prácticamente los mismos que pueden ocurrir fuera de la virtualidad. La diferencia está en que el mecanismo utilizado para ejecutarlos es internet.

[Maribel Villareal]: Lo que hace esta ley es adaptarse a estas nuevas formas tecnológicas, es decir: “Si usted... a través de su correo electrónico suplantan su identidad, entonces esto lo vamos a regular”. ¿Por qué? Porque es que ese bien jurídico tutelado, el digamos el código, y, en general, la normatividad, lo que hace es que protege bienes jurídicos. Es decir, si a mí me defraudan a través de la modalidad de ‘phishing’, yo voy ante la Fiscalía o la Policía, pongo el denuncio, me van a decir: “Su bien jurídico tutelado fue la información y sus datos”, ¿si? Ese es el bien jurídico que protege la ley 1273 de 2009 y por eso hace esta clasificación sobre los atentados contra la confidencialidad y la disponibilidad de los datos y los sistemas informáticos. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Pero, estos delitos que están tipificados en el Código Penal se efectúan a través de distintas modalidades que parten de una misma característica: el robo de información. ¿Y para qué roban nuestra información los ciberdelincuentes? 

[Juan Carlos Barrón]: Con esa información pueden suplantar nuestra persona, suplantarnos, abrir una cuenta bancaria, abrir un préstamo.  

La información se puede utilizar tanto para crímenes cibernéticos como suplantación de identidad, para robo. Obviamente para hacer fraudes financieros con tus datos o incluso para hacer mal uso de tus datos. Gente que está experimentando, no sé, por ejemplo, algo feo, gente que se dedica a la pornografía infantil y lo que tiene que hacer para que no sea identificado por la Policía, pues poner nombres falsos.

[Luisa Fernanda Gómez]: Estos son algunos ejemplos de modalidades de ciberdelitos.

[Alexánder Díaz]: Hola, buenas tardes. Mi nombre es Alexánder Díaz y quiero contarles mi historia sobre un delito virtual del que fui víctima. Eso fue en el año 2016.

[Luisa Fernanda Gómez]: A Alexánder Díaz le robaron sus datos bancarios para hacerle un fraude financiero.

[Alexánder Díaz]: Bueno, yo tenía una cuenta en un banco y en este banco hacía retiros tanto por cajeros electrónicos como por mi computador y el del trabajo.

Yo recibí un pago y este pago de mi trabajo digamos saqué una gran cantidad y dejé un millón ochocientos en la cuenta. Cuando llegué a mi casa en la noche, del trabajo, seis y media… me di cuenta de que habían hecho cuatro retiros de cuatrocientos mil pesos cada uno y habían dejado doscientos mil pesos. 

De una vez llamé al banco y dije que no había sido yo. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Después de informar al banco, Alexánder sintió que tenía que poner la denuncia con alguna entidad. Habló con algunos amigos abogados quienes le sugirieron acudir a la Policía. 

[Alexánder Díaz]: Ahí empezó mi calvario porque cuando voy a poner el denuncio a la estación de Policía ellos me dicen que dónde me robaron, entonces yo les digo “No, yo no tengo ni la menor idea de dónde fue el robo”, entonces me decían “No, si no es un espacio físico o un espacio en la ciudad, tiene que ir a la Fiscalía”. Yo voy a la Fiscalía por este millón seiscientos que a todo el mundo le parecía pues que como era de menor cuantía no importaba y en la Fiscalía me dijeron “No, nosotros no podemos hacer nada”. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Otra modalidad que, según el coronel Atuesta de la Policía, viene ocurriendo con mayor frecuencia es la supuesta venta de dólares. Empieza con un malware, un virus que infecta nuestros equipos y tiene acceso a todos los contactos que tenemos sincronizados con el correo electrónico.

[Coronel Luis Atuesta]: Entonces cuando el tipo se apodera de estos contactos lo que hace es crear un perfil de WhatsApp con la foto de la persona que quieren suplantar, ¿cierto? Y el primer mensaje que envía es diciendo: “Cambié mi número de celular, por favor borren el anterior, este es mi nuevo número”.

[Luisa Fernanda Gómez]: El ciberdelincuente juega con una ventaja y es que nosotros, al creer que estamos hablando con un amigo, una persona a la que le tenemos confianza, creemos en todo lo que nos dice.

[Coronel Luis Atuesta]: Pero a medida que se genera una conversación, él le va a decir que hay un familiar o que hay un amigo que está vendido unos dólares, muy baratos. Incluso le va a mandar la fotografía de los dólares. Pues por supuesto que la persona que está al otro lado, que cree que está hablando con su amigo pues confía y lo que va a hacer el delincuente es darle un número de cuenta a través de cual le va a vender los dólares y una vez le gire el dinero no vuelve a tener contacto con esa persona. Esa es otra de las modalidades que se está viendo con mucha frecuencia y mucha gente ha caído en el engaño por, digamos, no hacer una labores mínimas previas de verificación.

[Luisa Fernanda Gómez]: Ahora bien, de las modalidades que más han crecido en la pandemia, y que, de hecho, tienen que ver con las desinformaciones que hemos verificado en Colombiacheck, es el 'phishing'. Nazly Borrero nos explicó en qué consiste.

[Nazly Borrero]: Es una modalidad, es una captura de información que recaudan los ciberdelincuentes por medio de una duplicación de la página web, ya sea del banco que es la que más problemas tiene o de cooperativas bancarias. 

[Luisa Fernanda Gómez]: En Colombiacheck hemos encontrado páginas duplicadas de tiendas web, del Gobierno Nacional y hasta de pizzerías. De acuerdo con el TicTac, las entidades gubernamentales más suplantadas son la DIAN, la Fiscalía General de la Nación, organismos de tránsito, Policía Nacional y Ministerio de Salud.


[Coronel Luis Atuesta]: Este delito como tal ha tenido un crecimiento del 384 por ciento. Fíjese usted que coincide con todo lo que está pasando porque muchas de las estafas que se dan, se dan precisamente mediante la suplantación de portales web, principalmente del sector bancario, donde hay el tema del 'phishing' para apoderarse de datos personales y posterior a ello pues afectar el patrimonio económico de las personas.

 

PAUSA MUSICAL

 

[Luisa Fernanda Gómez]: Desafortunadamente, los ciberdelitos son muchos, van siempre en aumento y son muy difíciles de perseguir y judicializar. 

[Juan Carlos Barrón]: Hoy en día el crimen organizado ya son grupos, ya son organizaciones o foros de personas que colaboran para vulnerar la confidencialidad, la integridad o la disponibilidad de los datos, ya sea para particulares, ya sea para vulnerar información importante estratégica de empresas, todo lo que es robo de información a empresas, a marcas, patentes, y ahora ya también la venta de datos. 

[Maribel Villareal]: Perseguir el delito informático es complicado en términos de tecnología. Se ha robustecido muchísimo todo este tema de seguridad, nosotros formamos parte del Convenio de Ciberdelincuencia del Consejo de Europa. Interpol es muy fuerte, tenemos mayores alianzas, algo que hay que hacer para poder perseguir los delitos realmente es poder tener a nivel internacional esas alianzas, porque es que el que está en Estados Unidos y comete un ataque acá en mi computador, pues tengo que poner la denuncia, ya se generará todo el tema de Interpol y demás, y comenzamos a actuar como países aliados para perseguir el delito. 

Pero todavía nos hace falta tener, de pronto, más experticia en el campo tecnológico. Es que la dificultad es poder perseguirlo a manera de red, ¿si me hago entender? Esos sistemas informáticos son los que hacen difícil la persecución del delito informático. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Pero el hecho de que investigar estos delitos sea una tarea compleja no es razón para no denunciar. A pesar de que los casos se hacen cada vez más populares, es muy bajo el porcentaje de víctimas que cruza la línea de la inconformidad y concreta acciones jurídicas. Aquí de nuevo Fredy Bautista.

[Fredy Bautista]: Creo que en Colombia se denuncia cerca de entre el 5 y el 7 por ciento de los ciberdelitos, lo que nos equivale a decir que a septiembre del 2020 se han denunciado cerca de 25.000 hechos delictivos asociados a ciberdelitos. Sin embargo, la cifra fácilmente puede superar más de los 100.000 registros. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Aunque también hay que tener en cuenta que, en parte, esto sucede porque la justicia no resuelve las situaciones de manera oportuna o porque las víctimas no reaccionan a tiempo. 

[Fredy Bautista]: Y esto obedece bien porque las personas en ocasiones no reciben la respuesta que esperan de los organismos de justicia, bien porque las investigaciones no avanzan o bien, y esto ocurre en la mayoría de los casos, las empresas y las personas no tienen procedimientos adecuados de preservación de evidencia digital, no entregan la información a debido tiempo a las autoridades judiciales.

[Luisa Fernanda Gómez]: De todos modos las víctimas deben saber que hay un respaldo jurídico en cuanto a protección de datos personales y, en ese sentido, es indispensable hacerle saber a la Superintendencia de Industria y Comercio si hay alguna irregularidad con el manejo de la información.

[Juan Carlos Barrón]: Aquí en Colombia tenemos la ley 1581 del 2012, que constituye un marco general de protección de datos personales. Las instituciones que fortalecen mucho la protección del consumidor y la protección de los datos del mismo, en primera instancia es la SIC, que es la Superintendencia de Industria y Comercio, porque obviamente ellos regulan el uso que nosotros le damos a la información del consumidor. Entonces, por ejemplo, algo muy importante, en general, en la mayoría de los comercios en Colombia, es reportar con la SIC, cuando tengamos algún tema de que sintamos que nuestros datos fueron afectados o que nuestros datos fueron vulnerados o que fueron usados de la manera incorrecta.

[Maribel Villareal]: La Policía tiene algo que se llama el CAI Virtual. Es una página supremamente fuerte, robusta frente a los delitos informáticos. Este CAI virtual ustedes lo encuentran como www.policia.gov.co o https://caivirtual.policia.gov.co/ 

Allí ustedes pueden hacer todas las denuncias relacionadas con los delitos informáticos. Ellos atienden las denuncias, quedan allí y realmente se les da el trámite.

[Luisa Fernanda Gómez]: Además hay que tener en cuenta que no solo la Policía, la Fiscalía y la SIC pueden prestar ayuda en caso de que se presente alguna de las modalidades de delitos cibernéticos que hemos mencionado a lo largo de este episodio. Facebook, Instagram, Twitter y WhatsApp, que son las plataformas en donde hemos visto que se presentan con mayor frecuencia estas situaciones, le permiten a los usuarios reportar ofertas engañosas, perfiles falsos, estafas, entre otros. 

TRANSICIÓN

[Laura Castaño]: Si usted nota, por ejemplo, una modificación repentina de correo, contraseña, nombre o fecha de nacimiento, envío de solicitudes de amistad a personas desconocidas o indeseadas, envío de mensajes y realización de publicaciones que no son de su autoría, es probable que su cuenta haya sido hackeada.

Cuando esto pasa, Facebook, Instagram y Twitter sugieren restablecer la contraseña y, en caso de que no funcione, las víctimas deben comunicarse con el personal de Servicio Técnico, que generalmente se encuentra a la mano en las interfaces de las plataformas. 

Si por el contrario se da cuenta de que hay un perfil o página que suplanta su identidad o la de otra persona o empresa, usted puede hacer el reporte en las tres redes sociales. Para ello no necesita tener una cuenta. 

No olvide que en estas plataformas también es común encontrar estafas de muchos tipos: románticas, laborales, relacionadas con la lotería, con préstamos, con inversiones falsas, con tarjetas de crédito, con servicios de suscripción pagos y con phishing. Frente a estas no se quede callado y pase el reporte. Una vez las plataformas lo reciban, delegarán personal para hacerle seguimiento a su caso.

Lo que se obtiene generalmente como resultado de estas denuncias es la eliminación de las publicaciones con contenido falso o fraudulento, y la suspensión de las cuentas que infringen las políticas de uso de las redes sociales. 

Twitter, por ejemplo, hace pruebas antispam, crea listas negras de URLs sospechosas, elimina trinos y bloquea temporal o permanentemente las cuentas. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Después de la pausa hablaremos sobre una modalidad delincuencial que afecta en su mayoría a las mujeres.

 

PAUSA DE AUTOPROMOCIÓN

 

[Luisa Fernanda Gómez]: Estamos de vuelta en Chequeo Amplificado.

Existen otro tipo de ciberdelitos que, desafortunadamente, nos perjudican más a las mujeres que a los hombres. 

Esta es Marcela, aunque ese no es su verdadero nombre pues nos pidió que lo cambiáramos para proteger su identidad. lo que cuenta, tal vez es una historia que muchos hemos escuchado antes.

[Marcela]: Estuve casada por casi más de 8 años con el papá de mi hijo. Fueron años difíciles para mí, el matrimonio era un infierno, pero me aferré a la idea de que podía funcionar. No sabía cómo o qué más hacer para mejorar las cosas y tampoco tuve el valor de irme. En medio de todo eso estuve saliendo con otra persona y fui descubierta por el que era mi esposo por un chat de WhatsApp.

[Luisa Fernanda Gómez]: El entonces esposo de Marcela violó su privacidad y descubrió el engaño a través de un chat en el que encontró fotografías íntimas que Marcela había enviado.

[Marcela]: Por medio de un perfil falso de Facebook envió invitaciones de amistad a todos mis contactos de esa red y muchos de ellos la aceptaron. En ese momento tenía un perfil público y conocía muy poco de seguridad asociada a las cuentas personales.

[Luisa Fernanda Gómez]: Una semana después, en ese perfil falso de Facebook, aparecieron publicadas las fotos íntimas de Marcela.

[Marcela]: Ese día fue horrible, empecé a recibir llamadas y mensajes alertándome del contenido de ese perfil. Al principio y en medio del afán por evitar que más personas vieran esto lo que hice fue bloquearlo. Pero por supuesto esto no sirve para nada.

[Luisa Fernanda Gómez]: Luego siguió el momento de tomar acciones efectivas.

[Marcela]: Me comuniqué con el CAI Virtual de la Policía donde me asesoraron sobre cómo denunciar el perfil para que Facebook deshabilitara este contenido. Sin embargo, la solución parecía aterradora.

Muchas personas debían denunciar para que la respuesta de Facebook fuera más pronta. Mis familiares cercanos recibieron llamadas alertándolos sobre la situación y tras dos días de haber pedido a muchas personas que ayudarán a denunciar por fin deshabilitaron este contenido. Enfrenté a mi ex esposo, pero por supuesto negó, entre risas debo decir, cualquier vínculo con el perfil. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Marcela intentó instaurar una demanda en contra de su ex esposo ante la Fiscalía...

[Marcela]: Pero me dijeron que no tenía material probatorio y además me pidieron datos del demandado que en ese momento no tenía. Así que tuve que desistir del proceso porque en realidad no supe cómo hacer que prosperara. Vinieron meses de ansiedad, angustia e insomnio y mi ex me asediaba con acusaciones y burlas frente a lo que había pasado.  

[Luisa Fernanda Gómez]: Carolina Botero es la directora de la Fundación Karisma, una organización que vela por los derechos humanos en el mundo digital. Hablamos con ella para preguntarle por qué lo que le pasó a Marcela es un delito cibernético.

[Carolina Botero]: En términos de violencia en internet hay dos comportamientos que han adquirido especial significancia en los últimos años que son el 'sexting' y la pornovenganza.

[Luisa Fernanda Gómez]: El 'sexting' es la acción de compartir mensajes, fotos y videos de carácter sexual y erótico. En sí mismo no implica ningún delito, porque todas las personas somos libres de compartir la información que queramos.

La pornovenganza es la utilización de fotografías o videos privados tomados en la intimidad para publicarlos o viralizarlos sin el consentimiento del protagonista a través de redes sociales o sitios web.

[Carolina Botero]: El problema no es compartir las fotos, no es aceptar ser grabado en video y demás, sino que lo que debemos reprochar es quien viola la confianza de la otra persona… al compartir esas imágenes o videos generando unas situaciones que son complicadas.

[Luisa Fernanda Gómez]: En Colombia no existe un delito específico para abordar estas situaciones, pero ha habido varios proyectos de ley por este camino. 

[Carolina Botero]: El año pasado se discutió uno que precisamente llevaba por nombre: “Violación de la intimidad sexual”, y que Karisma junto con otras organizaciones presentamos varios comentarios, entre ellos, cambiarle el nombre. Pedíamos que precisamente se pusiera en línea con la tendencia internacional y se hablara de “difusión no consentida de imágenes sexuales”, porque queremos hacer énfasis en que lo que se protege es la libertad sexual y lo que se condena es el abuso de confianza.

[Luisa Fernanda Gómez]: Tanto las mujeres como los hombres tenemos derecho a explorar nuestra sexualidad y una de las formas de hacerlo es a través de imágenes y videos.

[Carolina Botero]: Pero lo que está mal es cuando una de las personas abusa de la confianza, bien sea una de las parejas, o alguien que se encuentra el material y decide compartirlo sin autorización de las otras personas. 

[Luisa Fernanda Gómez]: ¿Cómo denunciarlo?

[Carolina Botero]: En Colombia quizá el delito que pueda ser más últil es el de violación a datos personales porque equivale más o menos a la captura y almacenamiento no consentido del material y le permite entonces a las mujeres perseguir al perpetrador para intentar un castigo penal. 

[Luisa Fernanda Gómez]: Otro delito que puede ser alegado es el de “violación ilícita de comunicaciones”, al igual que el de la extorsión, según las características de la operación delictiva.

Pero además de la denuncia ante las autoridades competentes, otra acción que se puede adelantar es reportar el caso a las plataformas de redes sociales, tal y como hizo Marcela.

[Carolina Botero]: Usualmente las plataformas bloquean este contenido para que no continúe circulando. En ese caso, cada vez más aparece directamente con este tipo de mención, pero si no se puede intentar por “pornografía”, por “privacidad” o por “derecho de autor”.

Esto es interesante porque, en términos del efecto inmediato, parece ser un remedio quizá el más efectivo que tienen las mujeres para evitar que el material circule. 

[Luisa Fernanda Gómez]: También está la plataforma Acoso.Online, un proyecto latinoamericano que nació en Chile, y que ya tiene su capítulo para Colombia, en el que se puede encontrar información sobre cómo denunciar un caso en las plataformas de internet, qué leyes pueden proteger a las víctimas, cómo presentar un caso en tribunales. Además de consejos sobre seguridad digital y recomendaciones sobre cómo abrir un diálogo en comunidad sobre violencia de género en internet.

 

PAUSA MUSICAL

 

[Luisa Fernanda Gómez]: Todos los expertos con los que conversamos coinciden en la importancia de la educación para evitar caer en las redes de la ciberdelincuencia. Por eso queremos cerrar este episodio con algunos consejos y recomendaciones. Aquí, de nuevo, Juan Carlos Barrón. 

[Juan Carlos Barrón]: El primer consejo que yo les daría para evitar abrir cosas que aparecen de alto impacto, no importa que se los haya mandado un amigo desde Facebook, desde WhatsApp, desde mensaje SMS, si es una información de impacto, antes de abrir esa información, búsquenla en Google, búsquenla en fuentes de noticias. 

Lo segundo es, si es una persona que yo conozco, ya sea por correo electrónico, por SMS, por mensaje de una red social, si es una persona que yo conozco, pero el mensaje no me hace sentido, aquí es como en el caso de los secuestros express, marcarle a la persona: “Oye, ¿tu me mandaste eso?”.

A mí me ha pasado varias veces personas que sus celulares fueron infectados con algún virus, con algún malware y su teléfono está mandando SMS o está mandando mensajes de redes sociales, obviamente con links corruptos para que mi teléfono o el teléfono de alguien más también sufra esa infección

[Luisa Fernanda Gómez]: También es muy útil seguir los consejos que dan directamente las redes sociales como, por ejemplo, usar verificación de logueo, usar una contraseña compleja que no se utilice en otros sitios web, requerir número de teléfono y correo electrónico para solicitar un enlace o un código de restablecimiento de contraseña y no darle el usuario ni la contraseña a terceros, mucho menos si prometen dar seguidores, dinero o verificaciones.

[Maribel Villareal]: Debemos dejar la pereza del cliqueo, porque es que nos volvimos tan funcionales que vemos la primera página y le damos click y resulta que ahí soy víctima de 'phishing'. Tengo que escribir el www.bancodelavida…Sí, tengo que hacerlo.

[Luisa Fernanda Gómez]: Y también tenemos recomendaciones para las empresas, ahora que el teletrabajo ha aumentado.

[Nazly Borrero]: Lo que yo siempre le digo a mis clientes es: recuerde que el activo fijo más valioso de su empresa no es el dinero, sino la información. La información que usted está cargando de sus empleados, de sus clientes, de sus proveedores, es lo más importante en estos momentos. 

[Juan Carlos Barrón]: Obviamente depende del sistema operativo. Pero lo primero que tienes que tener es antivirus obviamente, algún modelo de DLP, Data Lost Prevention, que son herramientas que evitan, por ejemplo, que si tú tienes que trabajar en un cibercafé, si se roban tu información, probablemente puedas tener tu disco duro, el disco duro de tu computadora o hasta de tu celular encriptado. 

Hablando de las pequeñas empresas, antivirus vale la pena que inviertan en una especie de DLP si sus empleados van a estar trabajando desde casa, muchas empresas pequeñas y medianas utilizan correos, no sé Google, Yahoo, etc. No son malos, pero acérquense a la versión de paga de estas empresas porque lo más importante es que te brinda privacidad, te brinda seguridad. Y súper importante, de verdad, la gente que hace transacciones financieras, es importante que tengan contratada una VPN, una red virtual, porque a pesar de que nosotros estemos en nuestra casa usando nuestro internet, que puede ser el internet que contratamos con alguna de las empresas no es tan complicado hacer capturas de los paquetes que se están enviando a la banca o así.

[Luisa Fernanda Gómez]: En la descripción del episodio pueden encontrar todos los chequeos relacionados con conductas cibernéticas que hemos hecho desde el comienzo de la pandemia. Y para los emprendedores o pequeños empresarios que quieran aprender a proteger su información, dejamos también el enlace de una guía gratuita desarrollada por la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones para que sepan por dónde empezar.

Un agradecimiento especial a las personas que sufrieron delitos cibernéticos y que aceptaron contarnos sus historias. Queremos animar a todos los que nos escuchan a que denuncien en caso de ser víctimas de un delito cibernético. 

En la producción de este podcast estuvieron Laura Rodríguez Salamanca, Laura Castaño Giraldo, Mónica Ospino, Fabio Posada y quien les habla, Luisa Fernanda Gómez. La edición es de Pablo Medina Uribe y el diseño sonoro es de Akorde.

Gracias por escuchar.

Fin de la transcripción.

Recuerde que también puede escuchar los episodios de Chequeo Amplificado en Spotify: