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Falso

Viernes, 31 Julio 2020

Publicación en la que se alerta que las ‘UCI y los hospitales están vacíos’ incluye información falsa

Por Laura Rodríguez Salamanca

En esta desinformación se reciclan otras que ya hemos desmentido sobre el supuesto pago por pacientes y muertos por coronavirus.

“¡No se deje engañar! Las UCI y los hospitales están vacíos. El cartel del covid hace pasar a las personas sanas por enfermas y obliga a realizar cremaciones para aumentar las cifras de este falso virus. 30 millones por cada paciente en la UCI y 10 millones por cada paciente fallecido. #CartelDelCovid”. 

Estas palabras aparecen en una imagen que se ha compartido durante el último mes en redes sociales, especialmente en Facebook.

Imagen falsa uci vacías

De acuerdo con la herramienta de monitoreo CrowdTangle, la interacciones en redes con publicaciones que incluyen los términos ‘Cartel del COVID’ han sido notorias desde abril de 2020. Solo el 6 de julio hubo más de 91.700 interacciones con estas palabras y para el 18 de julio la cifra era de 7.400. 

Cartel del Covid CrowdTangle Junio

Cartel del Covid CrowdTangle Julio

La imagen que chequeamos en este artículo reúne algunas de las desinformaciones que ya hemos desmentido y que incluyen estos términos en el especial ‘Mentiras y Verdades sobre el Coronavirus’.

“Las UCI y los hospitales están vacíos”

FALSO

Solo es necesario consultar los reportes del visualizador del capacidad instalada del Ministerio de Salud para desmentir esta información. De hecho, la ocupación de camas de Unidades de Cuidados Intensivos en varias ciudades del país ha despertado las alarmas en diferentes momentos

Dicha herramienta, que reúne datos del ministerio y de los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias, CRUE, el 29 de julio reportaba, por ejemplo, que en Antioquia, de las 942 camas UCI, 336 estaban ocupadas por pacientes con diagnóstico confirmado de COVID-19, 164 por pacientes sospechosos de coronavirus y 262 por pacientes sin coronavirus. 

Ocupación UCI Antioquia 29 de julio de 2020

Para dar otro ejemplo con una herramienta de visualización diferente, el 30 de julio la Secretaría de Salud de Bogotá reportó que el 89,1% por ciento de las 1.553 camas que hay en la ciudad disponibles para pacientes con COVID-19 estaban ocupadas

Ocupación UCI Bogotá 30 de julio

“El cartel (...) obliga a realizar cremaciones para aumentar las cifras de este falso virus”

FALSO

Esta desinformación surgió por malas interpretaciones sobre los protocolos de salud pública y manejo de cadáveres. Como explicamos en otro chequeo, “de acuerdo con las Orientaciones para la vigilancia en salud pública de la COVID-19 del Instituto Nacional de Salud y las Orientaciones para el manejo, traslado y disposición de cadáveres por COVID-19 del Ministerio de Salud, no solo se creman los cadáveres con pronóstico confirmado de COVID-19”. 

En Colombia también se ordena cremar a los muertos sospechosos de coronavirus, es decir, aquellas personas que tenían infección respiratoria aguda grave, que requirieron hospitalización, pero no tenían otra etiología que explicara completamente su cuadro clínico. Esto se hace con el propósito de disminuir el riesgo que podrían representar los cadáveres para las familias y el personal que entra en contacto con el cuerpo. 

En ese sentido, es posible que se creme un cadáver sin el resultado de una prueba concluyente de coronavirus [se han presentado demoras en la llegada de los resultados], pero esto no quiere decir que el objetivo sea incrementar las cifras. 

De hecho, contrario a lo que se difunde en la imagen, las muertes confirmadas por coronavirus que nos presentan son menores a las que realmente ocurren. En palabras de Jorge Galindo, sociólogo y analista de datos que participó en un capítulo de nuestro podcast en el que explicamos cómo se cuentan los muertos por coronavirus, “como ya hemos descubierto a base de pruebas diagnósticas, uno no puede detectar ni todos los casos, ni siquiera todas las muertes”. 

Es necesario aclarar que, como anotamos en otro artículo, Cuestión Pública denunció sobrecostos en los contratos para cremaciones por COVID-19 entre empresas funerarias y algunas alcaldías y gobernaciones del país. Entre éstas se encuentra la Gobernación del Atlántico, entidad en la que la Procuraduría indaga por sobreprecios en los contratos. 

Sin embargo, como escribimos en el mismo chequeo, es necesario aclarar que las alcaldías y gobernaciones no pagan por todas las cremaciones de muertos por coronavirus. De acuerdo con el protocolo del Ministerio de Salud, “las entidades territoriales municipales donde se hará la disposición final del cadáver, se harán cargo del transporte, la cremación o inhumación de personas fallecidas por COVID declaradas como pobres de solemnidad, sin seguridad social o pertenecientes a grupos vulnerables”. Pero solo en esos casos.

“30 millones por cada paciente en la UCI”

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Como escribimos en otro chequeo, en la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas nos explicaron que no se puede aplicar una tarifa estandarizada por la atención de los pacientes con coronavirus porque cada uno recibe servicios médicos diferentes de acuerdo con el tratamiento que requiere. 

El Gobierno Nacional, a través del Decreto 538 de 2020, creó unas canastas, que son unos pagos a las Instituciones Prestadoras de Salud [Hospitales y clínicas] por ciertos servicios y tecnologías disponibles para los pacientes con COVID-19. Y el 15 de julio estableció la lista dichos servicios a través de la Resolución 1161 de 2020

Pero, como consta en un comunicado de prensa del Ministerio de Salud del 17 de julio [el último respecto a las canastas], estas tarifas se reglamentarán y se empezarán a reconocer por la ADRES [Administradora de los Recursos del Sistema de Seguridad Social en Salud] cuando “la UPC [Unidad de Pago por Capitación, un valor que reconoce anualmente el Estado a las EPS por sus afilados] y los presupuestos máximos sean insuficientes, de acuerdo con la frecuencia del uso de los servicios”. 

En el mismo comunicado se aclara que esto aún no ha ocurrido. “Para la tranquilidad de la población, los gastos en salud por efecto del covid-19 se siguen cubriendo con la UPC y los presupuestos máximos, pero en el caso de que entren en operación las canastas, la atención en salud se seguirá prestando en las mismas condiciones de calidad, oportunidad y eficacia, y las EPS seguirán teniendo la responsabilidad de gestionar el riesgo en salud del paciente y hacer los pagos que le corresponda a las IPS”. 

Es necesario aclarar, como lo escribimos en otro chequeo, que el 18 de junio el Ministerio de Salud reguló unas canastas para el pago de servicios UCI y de Unidades de Cuidados Intermedios (UCIM) en el caso en que no haya convenio entre la IPS que atiende al paciente y su EPS. Este lineamiento contempla un valor de reconocimiento de un poco más de 30 millones para la atención de adultos en UCI. Pero, de nuevo, es solo para este caso específico.

Canastas COVID MinSalud sin convenio IPS-EPS

“10 millones por cada paciente fallecido”

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Ya lo habíamos explicado en otra verificación. El gobierno no paga ninguna suma de dinero a clínicas y hospitales por los muertos por COVID-19. 

Así lo explicó Luis Alexander Moscoso, viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios en una entrevista para Atlántico Noticias: “el Gobierno Nacional no le paga a ninguna clínica por una persona fallecida por COVID. Esa es una información totalmente falsa, no tienen ningún asidero”, dijo.

Entonces calificamos como falsa la imagen en la que se dice que las UCIS están vacías y que hay un ‘Cartel del COVID’ porque el gobierno paga 10 millones de pesos por cada muerto de coronavirus. Reiteramos que en esta imagen se reencauchan varias de las desinformaciones que ya hemos verificado. 

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Falso

Martes, 26 Mayo 2020

Manizales no tuvo ‘sus picos de desarrollo más altos’ tras guerras mundiales

Por Sania Salazar

El Alcalde de Manizales también se equivocó al comparar una crisis económica producto de una guerra con la de una pandemia como la actual.

En una entrevista con La Patria Radio el alcalde de Manizales, Carlos Mario Marín, le dijo a los manizaleños que no deben sentir temor por la crisis económica desatada por COVID-19 porque los picos más altos de la economía de la ciudad se han alcanzado después de las dos guerras mundiales.

“Después de la primera guerra mundial y de la segunda, Manizales tocó sus picos de desarrollo más altos en la historia porque después de la primera aquí se construyó el cable aéreo más largo en la historia del mundo, de Manizales a Mariquita. Pero además de eso se construyó la segunda catedral más alta de América Latina, se tuvo un sistema férreo como el ferrocarril de Caldas, en la época de las vacas flacas, donde el estado tuvo que hacer toda la inversión pública, tuvimos que endeudarnos para construir nuestro centro histórico”.

Aunque el mandatario alude a hechos ciertos, como la construcción de las obras que señala, Colombiacheck califica la afirmación como falsa, pues las fuentes que consultamos muestran que el periodo que señala no fue de “vacas flacas” en la ciudad, no todas las obras de las que habla se construyeron con recursos públicos, la ciudad no se tuvo que endeudar para reconstruir el centro y un economista y un historiador coinciden en que no se puede comparar una crisis económica por una guerra con la de una pandemia como la actual.

En el equipo de prensa de la alcaldía de Manizales le dijeron a Colombiacheck inicialmente que la fuente de la información es el capital cultural del alcalde y el conocimiento que tiene de la historia de la ciudad. Buscando tener una respuesta más concreta le hicimos la misma pregunta a la jefe de prensa, quien nos envió los contactos de dos historiadores y un texto de la Sociedad de Mejoras Públicas sobre la construcción del Cable Aéreo, pero sin información sobre los demás datos.

Alejandro Barrera, economista y profesor de la Universidad de Manizales, aseguró que no hay cifras que permitan concluir que Manizales tuvo sus máximos desarrollos económicos después de las guerras mundiales, pues no hay información que permita comparar.

Albeiro Valencia Llano, uno de los historiadores a los cuales nos remitió el equipo de prensa de la alcaldía, dijo que, contrario a los señalado por el alcalde, cuando terminó la primera guerra mundial, en 1918, Manizales vivía una época de prosperidad económica por el café y que, con ese auge, desde 1911 se empezaron  desarrollar dos obras importantes, el ferrocarril de Caldas (inaugurado en 1927 y el Cable Aéreo (inaugurado en 1922).

Manizales gozó de una buena dinámica económica en la primeras dos décadas del siglo XX, como lo narra la publicación de la Cámara de Comercio de la ciudad "Crecimiento empresarial de Manizales: recopilación histórica y análisis cuantitativo”, según la cual dicho dinamismo “se dio a la par del positivo comportamiento de la economía del país en este periodo. Como afirman Patiño (1981) y Torres (1945) en la década de los años veinte, específicamente en el periodo comprendido entre 1924 y 1928, el país experimentó un fuerte crecimiento económico y las exportaciones tuvieron un gran impulso. Todo esto gracias a diferentes factores externos como la buena dinámica de la economía norteamericana, la indemnización por valor de 25 millones de dólares por parte de los Estados Unidos por la separación de Panamá, los favorables precios del café y el ingreso al país de cuantiosos empréstitos externos que otorgaron gran liquidez a la economía colombiana”.

Valencia Llano recordó que en 1925 y en 1926 hubo dos incendios que afectaron a los ricos de la ciudad y que en 1926, cuando empezó la reconstrucción del centro, había mucho dinero producto de la bonanza cafetera. “Fueron los comerciantes, los empresarios, los banqueros y los ricos quienes reconstruyeron la ciudad, pues la mayoría de las edificaciones estaban aseguradas, así que los afectados no perdieron dinero. En ese momento había una gran producción de panela y de oro, había mucho de dónde sacar dinero”.

El historiador recordó que después llegó la crisis de 1929 que detuvo momentáneamente la construcción de la Catedral y de otras obras.

“La primera guerra mundial casi no afectó a Caldas. En ese momento el departamento exportaba café, pero cuando empieza la guerra ya no puede hacerlo a Londres. Pero ya durante la guerra lo hacía a Estados Unidos, porque ese país entró a la primera guerra mundial al final. La segunda sí le dio el puntillazo a la economía de Caldas porque ya no nos compraban café, ni podíamos importar bienes de capital, eso afectó terriblemente hasta el punto que se paró de nuevo la construcción de la Catedral”, precisó.

Es decir, en el periodo en el que se combatieron las guerras mundiales (1914-1918) y (1939-1945) la economía manizaleña sufrió altibajos que no necesariamente estuvieron relacionados con esas guerras. Como lo señala la publicación de la Cámara de Comercio anteriormente citada, entre 1923 y 1935 la economía se debilitó, entre otras cosas, por tres incendios que afectaron principalmente al comercio, por una caída en los precios del café a inicios de los años veinte y por las consecuencias de la Gran Depresión de  los treinta.

La publicación señala, además, que entre los cuarenta y los cincuenta la economía del departamento experimentó resultados bastante positivos a causa de un aumento en los precios externos del grano.

Las grandes obras

Las obras de la Catedral empezaron en 1928 y, según la Arquidiócesis de Manizales, la construcción se hizo, en su mayoría, con recursos propios y donaciones de los ciudadanos impulsados y motivados por el padre Adolfo Hoyos Ocampo, a quien señala como gestor de la obra. 

Valencia Llano recordó que el aspecto actual de la Catedral, en obra negra, se debe a que en 1939 se agotó el dinero y no pudieron darle el acabado en mármol que querían. 

El historiador indicó que el ferrocarril de Caldas se financió con las rentas del departamento (que en ese momento estaba conformado también por Risaralda y Quindío) y con préstamos bancarios respaldados en las rentas producidas por el tabaco. Además, el Gobierno nacional aportó un porcentaje de la indemnización por la separación de Panamá. El Cable Aéreo se construyó mediante concesión. 

¿Es comparable la actual crisis económica con las de las guerras mundiales?

“Esta crisis es supremamente diferente. Esta es una crisis tanto de oferta como de demanda, es un choque de producción, de gasto, es un choque externo, porque las economías se frenaron y es un choque interno. Esto no tiene absolutamente nada que ver con crisis del pasado ni con el periodo entre las guerras mundiales. Muy seguramente los indicadores tanto de PIB (producto interno bruto) como de desempleo van a posicionar esta crisis en la primera en la historia del país”, explicó el economista.

En esa conclusión coincidió el historiador: “No se puede comparar, la pandemia es otra cosa, la pandemia tocó a todo el mundo, a los dueños de los medios de producción, al empleado, a todos”, concluyó.