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Lunes, 15 Julio 2019

Las cuatro falsedades de Pastrana en su entrevista con El Espectador

Por Ana María Saavedra y Sania Salazar

Cuatro de las afirmaciones que le dio el expresidente Pastrana a El Espectador sobre coca, la violencia de su gobierno, la CPI y las Farc son falsas.

El pasado 6 de julio, el expresidente Andrés Pastrana (quien gobernó el país entre 1998 y 2002) le dio una entrevista al periódico bogotano El Espectador sobre el proceso de paz con la guerrilla desmovilizada de las Farc. De esa entrevista vino su polémica frase “el de Santos fue el peor proceso de paz”.

Para sustentar esa posición, Pastrana dio varias opiniones y afirmaciones. En Colombiacheck encontramos cuatro afirmaciones verificables. Revisamos las cuatro y encontramos que todas son falsas.

Colombiacheck contactó al expresidente a través de WhatsApp y le envió las preguntas para conocer las fuentes en las que basa sus afirmaciones, pero nos remitió a su secretaria, quien nos dijo que él nos podía atender solo cuando volviera al país, a finales de agosto.

 

Falsa

“Cuando dejamos 40.000 hectáreas de coca con el Plan Colombia; cuando habíamos derrotado a las Farc, porque lo que las lleva a sentarse en la mesa de negociación es el Plan Colombia, ¿que nos dejó Santos?: 300.000 hectáreas de coca (...).

Esta fue la respuesta a la pregunta: “las Farc fueron uno de los males más grandes de Colombia durante cincuenta años y hoy ya no lo son, ¿eso no es suficiente?“

Aunque Pastrana no nos contestó la pregunta de en qué periodo las cifras de cultivos de coca llegaron a 40.000, encontramos que en 2017 el expresidente en una entrevista con W Radio había hablado del mismo tema. 

“Cuando llegó en 1998 Ernesto Samper me había dejado a mí como Presidente y al país cerca de 180.000 hectáreas de coca. En dos años, entre el 2000 y el 2002, las reduje a 90.000 hectáreas de coca y el presidente Uribe, que continuó el Plan Colombia, lo deja en 40.000 hectáreas”. Además, añadió: “de 40.000 hectáreas de coca hoy estamos entre 200.000 y 230.000 hectáreas”, señaló en ese momento.

Esta frase la verificamos en el chequeo “¿Cálculos de Andrés Pastrana sobre cultivos de coca son correctos?” y encontramos que era falsa.

En Colombia, explica Daniel Rico en su columna “¿Y las cifras de la coca?”, existen tres monitoreos de cultivos ilícitos: “el primero que paga el Gobierno y calcula el Simci (Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos) de las Naciones Unidas, en este se censan las hectáreas de coca una vez al año desde 1999. El segundo es el más viejo y lo construye una agencia del sector defensa de los Estados Unidos (CNC) desde los años ochenta, usa más algoritmos que análisis de imágenes y por eso se publica más temprano. El nuevo sistema es el Siima (Sistema Integrado de Información y Monitoreo Antinarcóticos), que opera la Policía Antinarcóticos desde hace un par de años. De este se sabe poco y no difunde estimaciones de manera oficial”.

Los dos primeros son públicos y han sido difundidos en los últimos años. Al revisar las cifras de los dos monitoreos encontramos que Pastrana no acierta en ninguno de los números de hectáreas de coca.

Adam Isaacson, director para la veeduría defensa de Wola (Washington Office on Latin America), una organización civil a favor de los derechos humanos en Washington, recopiló en el siguiente gráfico las cifras de los dos monitoreos de las hectáreas de coca en Colombia desde 1994.

isaacson

En las cifras se puede ver que en ningún año Colombia ha tenido 40.000 hectáreas. Cuando Pastrana asumió la presidencia, en 1998, según las cifras de Estados Unidos, teníamos 102.000 hectáreas y en su salida, en 2002, las hectáreas aumentaron a 144.000.

La medición de la ONU, como se ve en el recuadro, arranca a partir de 1999, con 160.100 y muestra 102.000 hectáreas en 2002. 

Pastrana asegura que el Plan Colombia durante su gobierno y el de Uribe logró reducir a 40.000 las hectáreas de coca, pero en 2002, el último año del Gobierno de Uribe, los dos informes hablan de cifras mayores: 100.000 hectáreas (EE.UU.) y 62.000 (ONU). 

La cifra más baja de cultivos ilícitos se reportó en 2012, durante el gobierno del presidente Santos: 78.000 hectáreas (EE.UU) y 48.000 (ONU).

Otra de las cifras dadas por Pastrana de los cultivos de coca es que Santos nos dejó “300.000 hectáreas de coca”. Sin embargo, este número también es falso. El informe de los cultivos de 2018 de la ONU aún no ha salido, pero el de 2017 dio la cifra de 180.000 hectáreas.

En cuanto al informe de Estados Unidos, revelado recientemente, fue de 208.000 hectáreas. Una cifra que difiere en 92.000 hectáreas a la dada por el expresidente. 

Falsa

“Eso de los 2.000 actos al año se desvirtuó, porque lo que el Ejército hacía era que, en las llamadas “pescas” de las Farc, por ejemplo, retenían diez buses y si en cada uno de ellos iban cien personas, se contaban entonces como mil secuestrados. Nunca escuché la cifra de 2.000”.

Con esa frase, el expresidente Pastrana respondió la pregunta: “en el pasado, las Farc cometían hasta 2.000 actos terroristas al año: atentados, secuestros, tomas de pueblos. Hoy esas cifras no llegan ni a cien por parte de las disidencias, ¿eso no es suficiente para apoyar el proceso de paz, así tenga falencias?”.

Para verificar esta afirmación, nos remitimos a las bases de datos del Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica. Al descargar los datos, buscamos los siguientes actos cometidos por las Farc: acciones bélicas (sin contar los combates), asesinatos selectivos, masacres, ataques a poblaciones, atentados terroristas, atentados que ocasionaron daños en bienes civiles (explosivos y atentados contra la infraestructuras eléctrica o petrolera) y secuestros.

La información de estos documentos está por casos y no por número víctimas. Asimismo, Memoria Histórica define un atentado terrorista como “todo ataque indiscriminado perpetrado con explosivos contra objetivos civiles en lugares públicos, con el fin de ocasionar una alta letalidad y devastación sobre la población civil. Se trata de ataques que pretenden asegurar una visibilidad pública de la violencia que contribuya a generar pánico entre la ciudadanía y a propagar una percepción de desestabilización”. 

La base datos incluye hechos ocurridos desde 1965 hasta 2016. Revisamos los años en los que Pastrana fue presidente del país: asumió el poder en agosto de 1998 y lo entregó en agosto de 2002.

Es así como en 1998 encontramos que se presentaron 1900 actos de violencia cometidos por las Farc; en 1999, 2.163; en 2000, 2.321; en 2001, 2.232, y en 2002, 2.874.

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Con esta información, extraída de la base de datos del conflicto, calificamos la afirmación de Pastrana como falsa, pues, en sus años de Gobierno la cifra de acciones de las Farc sí superó los 2000 casos.

Asimismo, encontramos notas de prensa que mostraban las altas cifras de violencia durante esos años. Por ejemplo, una nota de Caracol Radio, titulada “Colombia rompió todos los records de violencia en 2000”. La nota relataba que, “pese a los esfuerzos de paz del presidente Andrés Pastrana, Colombia rompió todos sus récords de violencia en el 2000, con un registro de más de 38.000 muertes violentas, 205 masacres y más de 3.000 personas secuestradas, entre ellas 35 extranjeros”, indicaba la noticia.

Falsa

“En mi gobierno me tocó negociar la CPI y pedí una moratoria de siete años para no cerrarle la puerta a mi sucesor, a ver si las Farc querían hacer la paz”.

Colombiacheck califica la afirmación como falsa, pues Pastrana lo que hizo fue acogerse a un artículo del Estatuto de Roma que permitía un plazo de siete años para que la Corte Penal Internacional, CPI, pudiera juzgar específicamente crímenes de guerra cometidos en Colombia.

Colombiacheck contactó al expresidente y le preguntó a qué se refería con que le había tocado “negociar la CPI”, pero como ya explicamos, nos remitió a su sercretaria, quien dijo que el expresidente solo se pronunciaría después de volver a Colombia en agosto.

La CPI es un institución con la facultad de juzgar a personas que hayan cometido crímenes graves de trascendencia internacional cuando los Estados no hayan procesado y castigado a esas personas.

Colombia suscribió el Estatuto de Roma, instrumento que constituyó la Corte Penal Internacional, en 2002, año en que esta entró en vigencia, pero se acogió al artículo 124 del Estatuto, que establece que los Estados pueden abstenerse de aceptar la competencia de la CPI durante siete años contados a partir de la fecha en la que lo firman específicamente para los crímenes de guerra.

Es decir, Pastrana no tuvo que negociar ese plazo, el Estatuto ya lo contemplaba, lo que hizo fue firmarlo con esa condición en junio de 2002. El proceso de paz de ese gobierno con la guerrilla de las Farc se había roto en febrero del mismo año. 

René Fernando Urueña Hernández, profesor de la facultad de derecho de la Universidad de Los Andes, le explicó a Colombiacheck que acogerse al artículo 124 del Estatuto era una opción que tenían los países y que solo lo hicieron Colombia y Francia.

“Hacerlo implicaba un costo político, los países se unían al Estatuto y no usaban esa oportunidad. Hacerlo mostraba que Colombia no sentía que podía cumplir sus obligaciones con el Tratado de Roma inmediatamente, entonces eso es costoso internacionalmente y nacionalmente era costoso porque el Estatuto le servía al Gobierno para forzar a los guerrilleros a negociar, entonces cuando el Gobierno Pastrana decide no tener esa herramienta, al menos para crímenes de guerra durante siete años, es un costo político, porque eso mina su posición en la negociación”, indicó el profesor.

Urueña Hernández explicó que los países adoptan los tratados voluntariamente y que los tratados normalmente permiten reservas, es decir, adherirse, pero solicitar que no aplique alguna cláusula, pero el Estatuto de Roma no permite esas reservas, entonces los Estados que lo negociaron decidieron incluir el artículo 124 para los crímenes de guerra. El profesor aclaró que los países pueden acogerse a ese artículo solo al firmar el tratado y por una sola vez.

El Tratado entró en vigor en Colombia desde el 1 de noviembre de 2002, para los crímenes de lesa humanidad y genocidio, pero no para crímenes de guerra (homicidio intencional, tortura, toma de rehenes, dirigir intencionalmente ataques contra bienes civiles, es decir, bienes que no son objetivos militares, entre otros).

Falsa

“Las Farc [son] el mayor cartel del narcotráfico del mundo”

Colombiacheck ya había chequeado esta frase, pues la habían mencionado en varias ocasiones el expresidente Álvaro Uribe y otros miembros del Centro Democrático, partido de Uribe.

La conclusión del chequeo, después de consultar varias fuentes y de revisar documentos al respecto es que, si bien hay pruebas de que ese grupo estuvo involucrado en dicha actividad ilegal, su papel no alcanzó las dimensiones para configurarse como el mayor cartel de narcotráfico del mundo.

Jueves, 16 Junio 2016

La 'mentalista' azul

Por Óscar Felipe Agudelo B.

“El narcotráfico ha aumentado en un 84 % desde que el gobierno tomó la decisión de dejar de fumigar”, Marta Lucía Ramírez.

Cuando el país no tenía ni idea cuál era la situación de la periodista española Salud Hernández (desaparecida, retenida, secuestrada o muerta) los medios de comunicación iniciaron su habitual búsqueda de reacciones sobre lo sucedido y Noticias RCN no fue la excepción.

El noticiero entrevistó el lunes 23 de mayo a la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez con el objetivo de conocer su opinión respecto a la tardanza del ejército y de los organismos de inteligencia para establecer qué pasó con la periodista Hernández y la dirigente conservadora no desaprovechó la oportunidad para criticar la administración Santos y de paso echarse una que otra florecita.

La líder conservadora, tristemente célebre por su trino clasista contra los porteros de edificio, dijo que la actualidad del Catatumbo es inexplicable, que en la zona desde hace rato debería haber más presencia institucional (Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Ejército y Policía), que no se explicaba cómo el gobierno había tardado tanto en establecer la situación de la periodista española y, además, aseguró que si esa misma situación se hubiera dado en el gobierno Uribe, “el propio presidente hubiera estado en la zona acompañado de su ministra de Defensa”, es decir, ella misma.

Con ese listado de respuestas Ramírez capoteó las preguntas en vivo de los presentadores del noticiero y a su pormenorizada lista de argumentos le agregó uno más. Aseveró que el narcotráfico ha aumentado en un 84% después de que el gobierno decidió dejar de fumigar, una cifra que llamó la atención de Colombiacheck y que este medio se propuso chequear.

 

¿Qué dicen los expertos?

Para verificar la cifra dicha en vivo y en horario triple A por Ramírez a millones de colombianos, Colombiacheck buscó a dos expertos y ambos manifestaron que el dato mencionado por la política conservadora no tiene sustento e incluso es irresponsable, así lo manifestaron Carlos Montoya Cely, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, así como Daniel Rico, académico con tesis en cultivos ilícitos.

Lo primero que indagó Colombiacheck fue cuál es el método idóneo para medir el narcotráfico. Respecto a este interrogante Rico explicó que es necesario tomar en cuenta el número de hectáreas sembradas y la producción de coca para sacar una cifra del panorama del narcotráfico. Ya con estas cifras se puede determinar si el narcotráfico ha aumentado, disminuido o variado.

De acuerdo con Rico y el investigador Montoya, los únicos dos estudios que determinan esas variables para el caso colombiano (producción y número de hectáreas) son hechos por la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas (dependiente de la Casa Blanca de los Estados Unidos) y por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Unodc.

El inconveniente con la cifra dada por la líder conservadora, dicen los dos expertos, es que se trata de un dato inexacto ya que es técnicamente imposible dar cifras y afirmar como un hecho la situación de 2016, debido a que ningún estudio ha abordado ni presentado el panorama en lo que va corrido del presente año. Ramírez sostuvo que el narcotráfico ha aumentado en un 84 % desde que se dejó de fumigar, es decir, desde octubre de 2015 y hasta lo que va corrido del año.

Los investigadores recalcaron que para determinar la situación del nivel de narcotráfico en el presente año es necesario esperar hasta 2017. Según pudo constatar este medio, el estudio de la Casa Blanca que presenta los datos de producción potencial y hectáreas cultivadas de 2016 saldrá hasta los primeros tres meses de 2017. Por otro lado, el estudio de la Unodc sobre la situación del año en curso saldrá hasta mediados de 2017. El reporte de la situación de 2015 sólo fue presentado hasta julio 7 de 2016, un balance que fue directamente anunciado por el ministro de Defensa ya que el gobierno nacional colaboró con dicha investigación.

Para seguir sustentando la inconveniencia de lo dicho en televisión por la dirigente conservadora ambos investigadores, cada uno entrevistado por aparte, explicaron que el aumento del narcotráfico no es por una única causa (la decisión de la no fumigación) sino que es un fenómeno más complejo con muchas variables.

No se puede decir que el narcotráfico sólo ha aumentado por la no fumigación, eso un argumento muy simplista e irresponsable”, manifestó Montoya quien agregó que es necesario tener en cuenta la disparada de la tasa de cambio y que cada región tiene sus causas particulares.

 

¿De dónde sacó Ramírez que el narcotráfico aumentó un 84%?

Esta pregunta se la trasladó Colombiacheck a la excandidata presidencial y ella respondió en un tono sereno y sin la presión del tiempo corto en televisión. Lo primero que adujo es que en efecto el aumento del narcotráfico no se debe exclusivamente a la decisión de no fumigación y de dejar de hacer sustitución manual de cultivos. Ramírez hizo énfasis en que la alta tasa de cambio del dólar ha sido un factor fundamental en el aumento del narcotráfico y en la bonanza de las Farc y demás organizaciones que recurren en esta práctica ilegal.

La anterior afirmación no la mencionó en su intervención por televisión pero en diálogo con Colombiacheck sí fue enfática en afirmar que la tasa de cambio es un factor clave en el aumento del narcotráfico. “En 2012 el dólar tuvo un promedio de $1.798, muy alejado del promedio que alcanzó el año pasado, $2.744”, indicó.

Con el propósito de conocer más en profundidad el origen de la cifra del 84%, Colombiacheck le insistió a la excandidata presidencial por la procedencia del dato, ante la insistencia la líder del partido Conservador explicó que ella misma fue quien sacó la cifra. Llegó a esa conclusión luego de un análisis que hizo a los estudios de la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas de Estados Unidos y el de la Unodc que retrato la situación hasta el año 2014.

La expresidenta del Partido Conservador mezcló dos estudios que técnicamente no se deben comparar porque se realizan usando metodologías completamente distintas, razón por la cual sus resultados difieren, tal como lo contamos en un chequeo que le hicimos al procurador Alejandro Ordóñez, quien también mezcló ambos estudios (peras con manzanas) para manifestar que estamos Nadando en Coca.

Lo que realizó Ramírez fue una proyección del 2016, según explicó, teniendo como referente las cifras de 2015 y la situación actual del país.

En la proyección que realizó tuvo en cuenta el elevado precio del dólar y, además, según ella visualiza, la no fumigación y erradicación manual de cultivos: dos factores que parecen asuntos irrevocables por parte de la administración Santos y que desde la perspectiva de Ramírez resultan fundamentales para el crecimiento del narcotráfico. “Calculando que los fenómenos de 2016 sean parecidos a los de 2015, tendremos un crecimiento del narcotráfico cercano al 80%. Si el gobierno no toma correctivos, esa podría ser la cifra del aumento del narcotráfico”, ratificó.

Precisamente sobre los correctivos que implementará el gobierno nacional para parar la bonanza de los cultivos ilícitos, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, anunció en julio de 2016 que se aumentará de 16 a 60 grupos de erradicación manual de cultivos por parte de la Fuerza Pública.

Villegas, quien se mostró preocupado por esta bonanza, explicó que el 81 % de los cultivos ilícitos se concentran en Putumayo, Norte de Santander, Cauca, Caquetá y Nariño, siendo este departamento (esencialmente en Tumaco) el que más hectáreas sembradas tiene, el 17 % del total nacional.

En el análisis o proyección que Ramírez envió a Colombiacheck es evidente que la cifra que aborda un crecimiento del 87% del narcotráfico (ya no del 84%) hace énfasis sólo en la región del Catatumbo y no es un dato general de la situación del narcotráfico en el resto de Colombia, como se entiende al escuchar su intervención en Noticias RCN.

 

¿El tiempo le dará la razón?

Puede parecer osado dar una cifra sobre un periodo de tiempo que aún no ha transcurrido pero sólo el futuro desmentirá o no a la excandidata conservadora. Algo fundamental y que es necesario aclarar: Como lo sostuvieron Daniel Rico y Carlos Montoya, ambos especialistas en temas de narcotráfico, este fenómeno no es un asunto sencillo y resulta muy aventurado dar proyecciones de asuntos que son multicausales.

Tanto la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas de Estados Unidos como la Unodc tardan varios meses en llegar a ese tipo de conclusiones pero Ramírez se les adelantó y ya profetizó el porcentaje de crecimiento que tendrá el narcotráfico al finalizar 2016.

Precisamente en ese nivel de énfasis es que este chequeo quiere centrarse. Resulta complejo hacer aseveraciones categóricas como esa sobre hechos que aún no han ocurrido y, además, combinar dos estudios que metodológicamente son bien distintos. Resulta también complejo pues para el televidente puede quedar la sensación que la cifra del 84% obedece a una situación en general del narcotráfico en todo el país y no de una zona específica, como lo expuso la líder conservadora a Colombiacheck.

Quizá el mayor yerro de la excandidata presidencial fue dar una cifra como si se tratará de un hecho, tal vez la hubiera salvado si en su intervención aclara que según sus propias proyecciones el narcotráfico llegaría a un 84%, pero no, ella no manifestó que lo dicho era una proyección de su autoría sino que lo sostuvo como un hecho y, todavía más grave, lo sigue defendiendo.

La mayor paradoja de este caso es que no se sabe ¿por qué Ramírez terminó hablando de narcotráfico? Si la pregunta que le hicieron pedía su punto de vista sobre lo que estaba pasando con Salud Hernández, la periodista española que fue secuestrada por el ELN.