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Falso

Miércoles, 24 Noviembre 2021

Las falsas advertencias sobre la variante Delta que circulan en una cadena de WhatsApp

Por Mónica Ospino Orozco

Un largo texto que se ha movido por varios países por redes de mensajería, con algunas diferencias, y que hace una serie de afirmaciones sobre la mortalidad y los síntomas de Covid-19, en su variante Delta, está plagado de falsedades.

Desde hace unas semanas circula en Colombia y a través de de la red de mensajería, WhatsApp, una cadena relacionada con la variante Delta del COVID-19 y empieza asegurando que “hoy ha muerto el jefe de informática de la clínica y tenía dos dosis de la vacuna Sputnik. Aunque la OMS y los CDC aseguran que la variante Delta no es más letal, solo más contagiosa lo que estamos viendo en Vzla es otra cosa. Hay muchísimos muertos y muchos infectados”.

Posteriormente, asegura que la “DELTA CEPA TERRIBLE NO PERDONA A VACUNADOS Y ATACA A QUIENES YA TUVIERON COVID”.

Añade que “Con el nuevo virus Covid- Delta no hay tos ni fiebre. Es mucho dolor de articulaciones, dolor de cabeza, nuca y espalda alta. Debilidad general, pérdida de apetito y neumonía. Es Covid  Delta y por supuesto, más virulento y con un índice de mortandad más alto. Toma menos tiempo en llegar a los extremos, a veces sin síntomas!!” (sic).

Encontramos que esta cadena ya ha circulado por varios países y ya ha sido desmentida por colegas chequeadores de  Brasil, Argentina, España y Venezuela.

Asimismo, en Twitter han circulado mensajes similares pero cambian parte de la cadena; en algunos casos  dice que ha acabado de morir "el gerente de Toyota Victoria", y en otros:  "INFORME RECIBIDO DE ROBERTO CANESSA REFERENTE A LA NUEVA CEPA DELTA Y SUS CONSECUENCIAS. Médica del Británico". 

La cadena también asegura que “los test de hisopo nasal son muy a menudo negativos al Covid 19!! Y cada vez son más los resultados de falsos negativos de los test naso faringeo”.

Pero este texto está lleno de falsedades y se ajusta a las características de una cadena falsa, como ya hemos explicado antes, es decir:
1. No identifica a la fuente de información ni al autor de la cadena
2. No precisa el lugar en dónde ocurrieron los hechos que relata

3. Asegura ser una fuente con autoridad y acceso privilegiado a información

4. Apela a las emociones, bien sea para crear pánico, rabia o indignación  y pide al receptor que sea un “multiplicador” de la información.

 

 

La cadena además habla de “la muerte del jefe de informática de la clínica”, pero no indica cuál clínica, ni en donde se ubica ésta ni precisa el nombre del supuesto fallecido, aunque más adelante dice que la información proviene de ‘Vzla’, una abreviación común para Venezuela.

Fue así como hicimos una búsqueda en Google con la frase “fallece jefe de informática de clínica en Venezuela”, pero no arrojó ningún resultado coincidente, también buscamos en medios de comunicación (1, 2, 3, 4) de ese país con este detalle, sin embargo, no encontramos coincidencias que den cuenta del caso mencionado en la cadena. 

Por otra parte, por ejemplo en España la autoría de la cadena se atribuyó a una médica llamada Encarnación Clavijo, que le aclaró a nuestros colegas de Maldita, que ya la verificaron, que ella no fue la autora, pues además presentaba a la médica como viróloga, pero la profesional nunca se presentaba como tal.

De acuerdo con la indagación hecha por Maldita, en Venezuela también se difundieron versiones parecidas de este texto, que aseguraban que las afirmaciones son de Alonso Ruiz Perea o de Gustavo Montero.

Chequeado, el medio argentino integrante de LatamChequea, red a la que también pertenece Colombiacheck, ya había verificado una información similar que circuló en ese país. En el artículo se aclara que “la cadena señala que la nueva cepa Delta es ‘un nuevo virus. Sin embargo, esto es falso. No se trata de un ‘nuevo virus’, sino de una variante detectada en India y denominada B.1.617. La misma fue secuenciada por primera vez el 5 de octubre de 2020, según explicó Sharon Peacock, directora del consorcio COVID-19 Genomics UK, en el sitio Science Media Center”

También, explica la nota mencionada que, “la cadena, además, señala que la nueva cepa es ‘más virulenta’ y tiene ‘un índice de mortalidad más alto’. La Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó la variante Delta como la que llegaría a ser dominante en el mundo, ya que es 60% más transmisible que la de Reino Unido, la cual era 50% más contagiosa que la cepa original. Además, la OMS informó que se propaga más fácilmente y que la enfermedad es más o menos grave”.

Los Centros para el control de enfermedades, CDC de Estados Unidos, dijeron en este artículo que si bien, “la variante delta es altamente contagiosa, casi 2 veces más contagiosa que otras variantes anteriores. Algunos datos sugieren que la variante delta podría causar una enfermedad más grave que las cepas anteriores en personas no vacunadas. Según los datos obtenidos en dos estudios diferentes en Canadá y Escocia, la probabilidad de hospitalización de los pacientes infectados por la variante delta fue más alta que la de los pacientes infectados por la variante alfa o las cepas originales del virus que causa el COVID-19. No obstante, la gran mayoría de las hospitalizaciones y muertes causadas por el COVID-19 se producen en personas no vacunadas”.

Así que las afirmaciones de “más virulenta” y con un “índice de mortalidad más alto”, son acertadas, pero sacadas de contexto en esta cadena que sugiere que “no respeta a los vacunados”, pues esta claro que las vacunas sí protegen contra esta variante.

Acerca de los síntomas que detalla la cadena engañosa, objeto de este chequeo, “no hay tos ni fiebre. Es mucho dolor de articulaciones, dolor de cabeza, nuca y espalda alta. Debilidad general, pérdida de apetito y neumonía”, en Colombiacheck ya habíamos detallado en este chequeo, que “el Zoe Covid Symptom Study, un estudio en el que han participado más de 4 millones de personas con COVID-19 quienes reportan sus síntomas a través de un sistema de autoinforme en una aplicación móvil y es dirigido por diversas organizaciones británicas como el King’s College London, ha publicado datos que sugieren que los síntomas asociados a la enfermedad pueden estar cambiando en frecuencia debido al aumento de la variante delta”. 

Y en detalle verificamos que “desde principios de mayo de 2021, el principal síntoma reportado a través de la aplicación ha sido dolor de cabeza, seguido de dolor de garganta y secreción nasal”.

“También reportaron fiebre y tos, pero esta última es menos frecuente y ya no vemos la pérdida del olfato entre los diez primeros síntomas”, dijo Tim Spector, profesor de epidemiología genética del King 's College London, quien dirige el estudio.

Es decir, que respecto a lo que dice la cadena, en las manifestaciones sintomáticas de la variante delta del COVID-19 sí hay tos y fiebre, no como erradamente sostiene el escrito que se ha hecho viral.

Otra de las afirmaciones de  la falsa publicación es que, “los test de hisopo nasal son muy a menudo negativos al Covid 19!! Y cada vez son más los resultados de falsos negativos de los test naso faringeo”.

Sin embargo, frente a esta afirmación los chequeadores de Animal Político, de México, encontraron en su investigación, para desmentir esta misma cadena, que “contrario a lo que dice la cadena de WhatsApp, la prueba para detectar COVID-19 que se hace con hisopo es efectiva siempre y cuando se haga en tiempo y forma”

“Va a depender de la temporalidad en la que llegue la persona a hacerse la prueba. Dentro de los primeros 7 días, iniciados con síntomas o post infección, el virus se va a alojar en el tracto respiratorio, en nariz y boca, entonces si las personas llegan después de esos siete días, es probable que haya falsos negativos”, le explicó el científico genetista, Jorge Bello a Animal Político.

Estas evidencias nos dejan concluir entonces que la cadena que circula en WhatsApp y otras redes sociales es falsa, pues ni la cepa delta es un “nuevo virus” ni los síntomas varían de los ya conocidos para el COVID-19 y también es falso que el test de hisopado nasofaríngeo no sirva.

 

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Cuestionable

Domingo, 12 Abril 2020

Meme saca de contexto a la OMS y su director sobre Covid-19 y aborto

Por José Felipe Sarmiento

Los pronunciamientos que la imagen viral le atribuye a Tedros Adhanom Ghebreyesus fueron hechos con matices y en circunstancias que la publicación omite para cambiarles el sentido.

Una foto del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, circula por Facebook y otras redes convertida en un meme con este mensaje: “El mismo que dijo que el coronavirus no se transmitía entre humanos, ahora dice que el aborto es esencial en tiempos de coronavirus”.

Meme que cita declaraciones del doctor Tedros sobre Covid-19 y aborto

Colombiacheck encontró que la imagen, publicada el pasado 6 de abril, es cuestionable porque saca de contexto pronunciamientos del funcionario que corresponden a las primeras semanas de la emergencia y que tenían matices diferentes. Además, en lo referente a la interrupción voluntaria del embarazo, le atribuye a él directamente una frase que, aunque no está de forma literal, sí se infiere de una guía de esa agencia de Naciones Unidas para la prestación de servicios de salud durante la emergencia.

Contagio entre humanos

El 14 de enero, la OMS publicó en Twitter el siguiente mensaje: “Investigaciones preliminares conducidas por las autoridades chinas no han encontrado evidencia clara de contagio entre humanos del nuevo coronavirus identificado en Wuhan”, la ciudad del país asiático donde surgió la enfermedad. No dijo que no fuera posible sino que los primeros estudios no habían dado resultados concluyentes al respecto, lo que es distinto.

Al día siguiente, la cuenta para el Pacífico Oeste insistió en lo mismo en un hilo. “No hay evidencia clara de contagio sostenido entre humanos y no hay infecciones reportadas entre los trabajadores de la salud”, argumentó. Sin embargo, aclaró que la posibilidad tampoco estaba descartada porque había casos que no parecían tener conexión con el mercado Huanan, el lugar donde nació el brote.

Estos pronunciamientos iban en la misma línea de lo que había informado hasta entonces la Comisión Municipal de Salud de Wuhan en un comunicado. Apenas el día anterior se había confirmado un caso en Tailandia de un hombre que estuvo en Wuhan pero no en el mercado Huanan, mientras que la ciudad china había registrado solo una muerte y seis casos críticos entre 41 contagios, incluyendo siete pacientes recuperados.

En ese momento, la revista Science afirmó que los expertos podían “respirar un poco más fácil” con los datos disponibles hasta entonces, aunque también mencionó ya los primeros rumores sobre posible ocultamiento de información por parte de China.

Cinco días después, el gobierno de Xi Jinping confirmó la transmisión del nuevo coronavirus entre humanos. La OMS también lo reportó de inmediato en un hilo de Twitter.

Las críticas posteriores al organismo multilateral han tenido que ver con el hecho de haber confiado en las autoridades de ese país pese a esos primeros signos de alarma, pero atribuirle a su director el haber dicho de forma categórica que el virus no se transmitía entre humanos es una exageración.

Además, no fue sino hasta el 13 de marzo que el South China Morning Post estableció que el primer caso confirmado de lo que ahora se conoce como Covid-19 se presentó en Wuhan el 17 de noviembre, no a mediados de diciembre como habían sostenido los funcionarios del país asiático. Por su parte, ABC News reveló la existencia de informes de inteligencia de Estados Unidos que le habrían informado al Pentágono sobre el brote y un posible colapso hospitalario en la ciudad china desde principios de noviembre, pero esta investigación vio la luz el pasado 8 de abril, dos días después de la publicación del meme.

Entre tanto, la OMS empezó, desde finales de enero, a enfatizar la necesidad de detener la transmisión del virus entre personas y de investigar a profundidad los medios de contagio para hacerlo mejor. El director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias, Michael Ryan, y la epidemióloga y asesora técnica de esa misma dependencia Maria Van Kerkhove repitieron varias veces en la rueda de prensa del 22 de enero que el contagio entre personas parecía producirse en el contexto de contactos cercanos, como familiares y trabajadores de la salud, pero estaba en estudio su verdadero alcance.

Al día siguiente, Adhanom Ghebreyesus dio una declaración similar. “Hasta ahora, no hay evidencia de contagio de humano a humano fuera de China, pero eso no quiere decir que no pasará”, agregó.

El 29 de enero, en la rueda de prensa de la misión de la OMS que viajó a ese país, Ryan y él mismo confirmaron la existencia de los primeros casos con esa característica en Vietnam, Japón y Alemania. “El aumento continuo de casos y la evidencia de transmisión de persona a persona fuera de China son ambos profundamente preocupantes”, anunció en su comunicado inicial de ese día.

En consecuencia, el doctor Tedros, como se le conoce, anunció que se volvería a reunir con el Comité de Emergencia de Regulaciones Sanitarias para aconsejarle la declaración del brote como emergencia internacional. Las expresiones de preocupación de todo el equipo fueron reiteradas en ese espacio de atención a los medios de comunicación.

En efecto, el director general repitió los mismos argumentos al día siguiente ante el citado comité. “Ahora hay 98 casos en 18 países fuera de China, incluyendo 8 de contagio entre humanos en cuatro países: Alemania, Japón, Vietnam y los Estados Unidos de América”, dijo. La institución acogió su postura y declaró el máximo nivel de alerta internacional que tiene la OMS.

Desde entonces, Adhanom Ghebreyesus ha defendido su gestión con el argumento de que esa decisión fue temprana y se tomó casi de inmediato al comprobar el contagio entre personas en países distintos a China, cuando el total de casos todavía no llegaba al primer centenar. Así lo reportó el 3 de febrero ante el Comité Ejecutivo del organismo y lo recordó el 19, el 22 y el 24 de ese mes y el 2 de marzo. El 18 de febrero, aunque no hizo el mismo recuento, sí dio cifras del contagio entre personas en diferentes países.

De modo que, si bien ha habido cuestionamientos frente a la confianza de la OMS hacia la información que le dio China sobre la epidemia, los comunicados de la entidad y los pronunciamientos de su director sobre la posibilidad de contagio se basaron en los datos que había disponibles en cada momento. Por esa razón, en un principio afirmaron que no había evidencia de contagio entre personas, pero nunca aseguraron a secas que no hubiera posibilidad. Por este lado, la atribución del meme ya es cuestionable. Falta ver lo del aborto.

Aborto esencial

Directamente, el doctor Tedros no ha dicho nada sobre el aborto como servicio esencial en sus discursos de este año o en las ruedas de prensa sobre Covid-19. En una búsqueda avanzada de Twitter tampoco aparecen trinos de él o de la OMS que hayan usado las palabras ‘aborto’ y ‘esencial’ en 2020.

Lo más cercano en la guía operacional de la OMS para mantener servicios esenciales de salud durante un brote de Covid-19, que es del 25 de marzo, es que establece “los servicios relacionados con la salud reproductiva, incluyendo el cuidado durante el embarazo y el parto” como una categoría de alta prioridad (la segunda en una lista de siete). Esto quiere decir que deberían seguir funcionando pese a las medidas para atender la emergencia por la nueva enfermedad respiratoria.

No obstante, al buscar en Google, aparecen varias páginas que reportan las supuestas indicaciones de la OMS sobre el aborto como servicio esencial. Casi todas retoman una nota que salió el 4 de abril en el portal conservador estadounidense DailyCaller (sus fundadores son Tucker Carlson, comentarista político de Fox News, y Neil Patel, que fue asesor del exvicepresidente republicano Dick Cheney).

Artículo de DailyCaller sobre el aborto como servicio esencial durante pandemia

Ahí aparecen cuatro frases entre comillas. Colombiachek logró ubicar una en un documento del organismo internacional: “Las decisiones y los derechos de las mujeres al cuidado de su salud sexual y reproductiva deben ser respetados con independencia de su estado de Covid-19, incluyendo el acceso a la anticoncepción y el aborto seguro en toda la extensión de la ley”. Está en la guía para el manejo de infección respiratoria aguda severa cuando hay sospecha de infección por el nuevo coronavirus, publicada el 13 de marzo.

Las otras citas no aparecen en el texto. Lo más parecido sobre servicios esenciales es que así son calificadas “las consultas multidisciplinarias con especialistas de cuidado obstétrico, perinatal, neonatal e intensivo”.

Hay dos menciones a los cuidados para las mujeres en etapa posaborto que están o han estado contagiadas de la enfermedad pandémica. La guía reafirma su derecho a la una atención “centrada en la mujer, calificada y respetuosa” como la que deben recibir otras mujeres recientemente embarazadas o aún gestantes, incluyendo soporte psicosocial y salud mental. Luego dice que también deben asistir a los cuidados “de rutina” sin que el embarazo, por sí mismo, represente riesgo adicional en su evolución frente al Covid-19.

No hay ninguna mención adicional a la anticoncepción, aunque la nota cita dos.

Quienes sí han defendido explícitamente el aborto como un servicio de salud esencial, por su sensibilidad al paso del tiempo, han sido siete organizaciones médicas de Estados Unidos encabezadas por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. Lo hicieron en un comunicado del 18 de marzo. Aunque ahí tampoco están las citas literales.

Precisamente esta semana, la revista Time publicó un reportaje donde menciona ese pronunciamiento como parte de las reacciones de la comunidad científica y las organizaciones feministas contra algunos estados que excluyeron el aborto, incluso con medicinas, de los servicios esenciales que podían seguir funcionando durante la epidemia. El artículo no dice nada sobre Tedros o la OMS.

De modo que el meme le atribuye al doctor Adhanom Ghebreyesus una frase que no dijo, pero que surge de la interpretación que hizo un medio a partir de una guía de la agencia internacional y que, de hecho, coincide con la visión de profesionales de la salud. Esta descontextualización hace que la segunda parte de la publicación sea igual de cuestionable que la primera, por lo que la calificación general de la imagen es esa misma.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus