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Martes, 04 Mayo 2021

Explicador: Así son los audios con los que siembran el pánico en redes sociales

Por Ana María Saavedra

Los audios difundidos en aplicaciones de mensajería instantánea son una de las herramientas de la desinformación. Le explicamos varias de sus características y algunos patrones que hemos encontrado en las protestas sociales de América Latina, en donde estos mensajes son viralizados para generar caos y miedo.

En medio del pánico ocasionado por los hechos ocurridos tras las manifestaciones contra la reforma tributaria y el descontento de la población con el gobierno de Iván Duque, en las redes sociales circulan toda serie de desinformaciones. Pero entre todo el universo de informaciones engañosas o falsas llaman la atención los audios compartidos en las aplicaciones de mensajería instantánea.  

En Colombiacheck hemos verificado en los últimos días dos audios falsos, enviados entre el 27 y 30 de abril de 2021. En el primero de ellos, un hombre, que no se identifica, aseguraba que acababan de capturar al presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Valle en Sameco y que eso desataría “una guerra civil”.

El audio empezaba así: “Bueno compañeros, yo no había querido hablar en el grupo pero ya es hora de hablar. Acaba de suscitarse un hecho demasiadadamente (sic) grave. Acaban de capturar el presidente de la CUT en Sameco, eso genera un problema inmensamente grave. Si a ese señor no lo sueltan, cuenten con que el país se declara en estado de guerra civil. La CUT es uno de los grupos mas grande del país que defienden los derechos de los trabajadores. El pueblo trabajador se lanza a las calles violentamente. A raíz de eso, se está definiendo una guerra civil”.

En el segundo, una voz de un hombre aseguraba: “Amigos, amigos atentos, aquí en Chipichape se acaban de meter, ya son varios los locales destruidos. La verdad es que estamos haciendo esto es porque el pueblo lo merece y lo que viene es peor chico. Lo que viene no está escrito”. Otra vez, era una voz que no se identificaba.

Y en las últimas horas, tras la ola de violencia, saqueos y represión policial, que ha dejado una cifra aún no confirmada de muertos, han circulado varios audios.

Uno de ellos, que verificamos hoy pero que circula desde el lunes 3 de abril de 2021 en la noche, alerta sobre una suspensión de agua en la ciudad de Palmira, Valle del Cauca, porque no habían dejado pasar el químico que purifica el agua. 

“Hola Jackeline, ¿cómo estás? Buenas noches, yo tengo un primo que trabaja acá en el acueducto, acá en Palmira y me acaba de informar de que recogiera agua lo que más pudiera. A ellos le dieron orden de no informar de que iban a quitar el agua (...)”, dice la persona del audio. 

Aparte de este, nos enviaron otros audios que aunque no pueden ser objeto de verificación con nuestra metodología, sí evidencian unas características similares a las de los audios falsos.

Se trata de mensajes de personas que no se identifican y dan información, supuestamente clasificada, acerca de futuros hechos.

En uno de estos audios un hombre aseguraba: “Muchachos, muy buenas noches, ustedes me van a disculpar, pero tengo fuentes de primer orden que van a frenar todos los abastecimientos a las ciudades, buscando que la gente empiece a tener hambre y que haya una movilización social más grande, con el objetivo que es tumbar al presidente”.

En la grabación de 1:51 minutos, que genera pánico, se le pedía a las personas que se abastecieran y compraran porrones de agua, velas, fósforos, entre otros elementos.

Otra de las grabaciones que circula en WhatsApp es la voz de un joven que dice:

“Compañero, compañero, el que tenga identificado la casa de un tombo, hay que llegarle, hay que reunir grupos y meterse a la casa de ellos”.

Las características de estos audios

En Colombiacheck hemos identificado varias características de los audios falsos y engañosos que circulan en redes sociales. Algunas de ellas las habíamos enumerado en el Explicador: ¿Cómo identificar audios con información falsa sobre Coronavirus?, publicado en marzo de 2020:

Pieza audios

Patrones que se repiten en protestas

En el marco de las protestas sociales, los audios difundidos en redes sociales han sido una de las estrategias para generar pánico.

En 2019, en las protestas sociales de América Latina, los audios fueron protagonistas. En el especial Lo verdadero y lo falso del Paro Nacional del 21N verificamos varios audios que generaron pánico.

Por ejemplo, días antes del 21N circuló un mensaje que anunciaba una supuesta purga “autorizada por el gobierno de Estados Unidos en el territorio colombiano”, en la que todos los delitos, incluyendo el homicidio, eran legales durante 12 horas, en las que además no habría policía, bomberos ni servicios de urgencias. 

Durante la noche del 21N, cuando reinó el pánico en Cali por las desinformaciones acerca de turbas que iban a meterse en los conjuntos residenciales, rotaron varios mensajes. Uno de ellos; un supuesto comandante de la Policía decía que “una banda delincuencial de aproximadamente 100 personas estaría planeando hacer saqueos por Chipichape”.

La noche del 22N los mensajes se repitieron en Bogotá. Uno de esos audios que circuló, primero en Cali y luego en Bogotá, fue el de una mujer que alertaba que el “ataque vandálico” se iba a dar entre las 2 y las 5 de la mañana. 

En el mensaje ella recalcaba que la “información es totalmente verídica y confirmada. Ustedes saben que yo tengo familia que trabaja en la Sijín, tienen puestos altos. El esposo de una de mis tías es un investigador privado”. 

Este audio, en el que no se identifica realmente quién habla, fue otra de las desinformaciones que circuló en la ciudad para generar pánico de supuestos grupos de saqueadores en las unidades residenciales. Tanto las autoridades de Cali como las de Bogotá desvirtuaron el audio e indicaron que se trataba de una desinformación más para generar pánico.

Al revisar en internet sobre audios similares durante las protestas en Chile, Ecuador y Bolivia, encontramos varias notas de prensa que hablaban de mensajes y audios de WhatsApp en el país austral en los que en muchos casos quien lo enviaba asegura ser familiar o conocido de alguna autoridad.

En Fayerwayer explicaban que entre las noticias falsas que se difundieron en las protestas aparecieron “mensajes de audio donde habla alguna autoridad, por ejemplo: ‘Me acaba de llegar un mensaje de una amiga, que su esposo trabaja en el GOPE, se viene un segundo Golpe de Estado, esto es súper grave, me dijeron que lo difundiera’ y ‘La mamá de una amiga trabaja en la PDI y les acaba de llegar la orden de que el Piñera firmó el TPP-11 y desde mañana van a estar Fuerzas Especiales, Carabineros y PDI en la calle… ya confirmado, guerra civil’”. 

En Colombiacheck contactamos a Mauricio Guerrero, director del Programa de Comunicación de la Universidad Icesi de Cali, a quien ya habíamos citado en una nota acerca de este tema. Guerrero nos repitió que “hay que comprender la función para la cual han sido pensadas las plataformas que utilizamos para comunicarnos”. 

Para él la plataforma que más ha incidido en la difusión de este tipo de contenidos ha sido WhatsApp, cuya función es la mensajería simple. “Función que termina siendo sobredimensionada hasta convertirlo en un medio de comunicación y difusión muy potente en este tipo de coyunturas”, dijo. 

Guerrero recordó que WhatsApp es una aplicación diseñada para conectar que ha sido utilizada y resignificada para exacerbar emociones y reforzar sesgos. "El primer consejo es que cuando se reciba información [por WhatsApp] sobre un hecho particular, uno debería revisar un par de veces el contenido y preguntarse antes de compartirlo: ¿funciona en algo esto que voy a difundir?, ¿conozco la fuente?, ¿verdaderamente va a aportar algo a la solución del supuesto problema que estoy enfrentando?”.

"Creo que se trata de trabajar en ciudadanías digitales, en comprender que difundir información también incorpora un elemento de ética digital ciudadana. Las plataformas nos han empoderado como medios particulares y podemos ayudar o podemos hacer daño, la primera cuestión es preguntarnos: ¿verdaderamente con esto voy a aportar?".

 

En nuestras redes

Si quieres descargar nuestras piezas  

https://drive.google.com/drive/u/1/folders/1uHBKsd7n3uodSkwT2UqtZG16kaaQbXOz

 

Jueves, 17 Junio 2021

Explicador: ¿El tercer pico de la pandemia se debe a las marchas del Paro Nacional?

Por Gloria Correa

Las aglomeraciones del paro pudieron influir porque favorecieron el aumento de contactos, pero la reactivación económica y la circulación de nuevas variantes son otros factores importantes. Aún no hay estudios que indiquen si uno ha influido más que el otro desde el punto de vista epidemiológico.

Mientras un conmocionado ambiente político, social y económico se vive en el país, la situación en salud generada por el COVID-19 ha estado marcada por el “tercer pico” de la pandemia.

Al coincidir el escenario de las movilizaciones del Paro Nacional iniciado el 28 de abril de 2021, con las más abruptas y conmovedoras cifras de la pandemia en el país, que ascendieron drásticamente unas semanas después de iniciadas las movilizaciones, el presidente Iván Duque, el Ministro de Salud Fernando Ruiz, la alcaldesa de Bogotá Claudia López y otros colombianos más, han atribuido esas cifras de contagios y muertes principalmente a las marchas, haciendo publicaciones sobre el tema en redes sociales como Twitter. 

 

El tercer pico comenzó su ascenso el 9 de marzo de 2021, día en que se reportaron 3.253 casos. Desde entonces la cifra ha ido en aumento. A mediados de abril tuvo algunos descensos leves, para volver a ascender abruptamente y sin tregua desde el 20 de mayo y alcanzando valores de 29.302 nuevos casos confirmados el 10 de Junio de 2021, siendo hasta ahora la cifra más alta durante toda la pandemia.

nuevos casos confirmados por COVID19 en Colombia.  Ourworldindata

Fuente: https://ourworldindata.org/coronavirus/country/colombia

La cifra de muertes por esta enfermedad en el país también ha tenido un comportamiento con tres picos notablemente marcados, llegando al mayor número el 15 de junio de 2021 cuando se reportaron 599 personas fallecidas por COVID-19.

defunciones por COVID19 INS en Colombia

Fuente: https://www.ins.gov.co/Noticias/paginas/coronavirus.aspx

Se trata de un sombrío escenario donde el reporte de casos confirmados por COVID-19 llevó nuevamente a altas tasas de ocupación de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) en las principales ciudades, a la aplicación del triage ético, y a que instituciones de salud declararan estados de emergencia por saturación de su capacidad de atención (1, 2, 3 y 4). 

Datos COVID19 Colombia INS al 17 de junio de 2021Datos de COVID-19 reportadas al 17 de junio de 2021. Fuente: Instituto Nacional de Salud de Colombia.  https://www.ins.gov.co/Noticias/paginas/coronavirus.aspx

La pandemia, un complejo sistema de oleadas

A lo largo de la historia hay innumerables registros de pandemias y brotes de enfermedades infecciosas, como la peste negra o la gripe española de 1918 que provocaron millones de muertes. Estos mostraron a la humanidad cómo pueden comportarse las enfermedades infecciosas. Algunas lo hacen en oleadas con tasas de transmisión más altas en algunas épocas del año en las que influyen múltiples factores como condiciones ambientales que favorecen la propagación del agente infeccioso, cambios o mutaciones del mismo agente infeccioso y factores demográficos, entre otros. 

A partir de abril de 2020, Tom Jefferson y Carl Heneghan, epidemiólogos de la Universidad de Oxford, publicaron desde el Centro para la medicina basado en la evidencia un resumen de las olas de las pandemias de virus respiratorios de los últimos 150 años. La gripe española, por ejemplo, tuvo tres olas en el transcurso de un año siendo las últimas dos las más severas. 

Oleadas gripe española en Inglaterra

 Fuente: Gripe de 1918. La madre de todas las pandemias. https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/12/1/05-0979-f1

“Una ‘ola’ implica un número creciente de personas enfermas, un pico definido y luego una disminución o ‘valle’. La palabra ‘ola’ implica un patrón natural de picos y valles; sugiere que incluso durante una pausa, es posible que se produzcan futuros brotes de enfermedades”, resaltan en una publicación del medio estadounidense The Conversation.

Sin embargo, aunque los países sufran por la misma pandemia, la dinámica epidemiológica siempre varía de un país a otro y de una pandemia a otra, enfatizan en la revista Turkish Journal of Medical Science acerca de la dinámica de las pandemias. Y es lo que se ha visto a nivel mundial con el COVID-19. 

casos covid19 en diferentes países

Nuevos casos de COVID19 por millón de habitantes en Reino Unido, India, Francia, Estados Unidos, Alemania y Canadá. Fuente: https://ourworldindata.org/covid-cases

Varios modelos matemáticos han sido publicados en revistas científicas (1, 2, 3 y 4) con el objetivo de anticipar las cifras y los picos de esta pandemia. Algunos de ellos predijeron con certeza los picos de contagios en países como Brasil y Sudáfrica a comienzos de este año. 

Y en Colombia dichos modelos ya preveían un tercer pico desde el mes de marzo, según señaló Martha Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud. 

Constantino Tsallis, físico y miembro de la Facultad externa del Instituto Santa Fé en Estados Unidos, quien ha trabajado en diseño de modelos predictivos en esta pandemia, afirmó: ”Entre modelar datos financieros y rastrear una pandemia global hay una cosa importante en común: ambos son sistemas complejos, pero estos a menudo revelan patrones que siguen las mismas formas básicas y evolución”. 

Otros expertos también señalan que hay parámetros imprevisibles difíciles de anticipar como las políticas gubernamentales, el comportamiento de la población y las mutaciones del virus, pudiendo todos inducir nuevas oleadas de infecciones y transmisiones. 

Así, una pandemia como la actual es un complejo sistema de oleadas, con picos y valles, ambos influenciados por factores previsibles e imprevisibles.

Protestas por la muerte de George Floyd y el impacto en cifras de la pandemia 

Colombia no es el único país que se ha visto inmerso en un escenario de protestas y movilizaciones durante la pandemia. Después del asesinato de George Floyd en Estados Unidos, el 25 de mayo de 2020, se desataron movilizaciones y protestas dirigidas por el movimiento Black Lives Matter (BLM) en dicho país y el mundo entero, que desafiaron las regulaciones por la pandemia, poniendo sobre la mesa la importancia de las medidas de salud pública por la transmisión del nuevo coronavirus frente al derecho a la protesta y el reclamo de justicia e igualdad.

Aunque la evidencia científica sobre el nuevo coronavirus fue respaldando la creencia generalizada de que el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 es menor al aire libre y aún menor si se usa mascarilla. Posteriormente hubo investigaciones que evaluaron el impacto de estas protestas en los contagios con resultados diversos. 

Un estudio de Journal of Public Health en ocho ciudades de Estados Unidos, donde se hicieron protestas y en las que las medidas de apertura económica ya se habían liberado, encontró un aumento en las tasas de infección por COVID-19. Los autores concluyeron que las violaciones de las pautas de distanciamiento social impactaron en las cifras de contagio, por lo que enfatizaron la importancia de las medidas de bioseguridad en las protestas, como ya lo había sugerido la Organización Mundial de la Salud previo a algunas de esas manifestaciones. 

Pero dicho estudio estuvo limitado al no conocer el número exacto de personas que protestaron en cada ciudad y la falta de rastreo de contactos de esas personas, según señalaron los investigadores.

Otra investigación publicada en agosto de 2020, realizada por cuatro universidades estadounidenses a través de una encuesta con 37.325 participantes indicó que un 4,9 % de los adultos de Estados Unidos acudió a protestas contra el racismo y/o la violencia policial, pero en este no encontraron una relación entre quienes informaron haber participado y el aumento de casos de COVID-19. También mostraron que según sus datos las personas en los estados con niveles más altos de protestas también tenían niveles más altos de cumplimiento del uso de mascarillas.

Por otra parte, en publicaciones de medios de comunicación estadounidenses (1, 2 y 3), epidemiólogos y salubristas que evaluaron estas protestas señalaron que es claro que las movilizaciones conducen a aglomeraciones, favoreciendo la proximidad entre los manifestantes y muchos de estos gritan sin usar las mascarillas, todo lo que podría aumentar el riesgo de infección. Además, los asintomáticos podrían tener un papel crucial en la transmisión de la infección y aumentar la posibilidad de contagio en esos entornos donde el distanciamiento físico está notablemente reducido. 

La policía, por su parte, al intentar contener las movilizaciones induce también agrupaciones, sumado al uso de gases lacrimógenos que irritan las membranas mucosas, lo que favorece que las personas tosan, tengan aumento de secreciones y se quiten las mascarillas. También se dan detenciones de manifestantes que suelen ser llevados en vehículos cerrados y algunas veces abarrotados de personas. Todas las anteriores condiciones ideales para la transmisión de COVID-19. 

Sin embargo, los expertos (1, 2 y 3) concluyeron que al igual que el COVID-19, los asesinatos policiales y el racismo son amenazas importantes para la salud pública, y tales protestas colocaron estos temas en un primer plano de la discusión pública.

En  The conversation,concluyeron sobre el tema:

“Desde una perspectiva epidemiológica, ciertamente existen riesgos de una mayor propagación del COVID-19 como resultado directo de las protestas, pero las disparidades raciales en la salud (que tienen las mismas raíces que la brutalidad policial) y la implementación de medidas que los aborden son igualmente importantes. Muchos manifestantes pertenecen a comunidades de color, que han sido las más afectadas por los efectos de la pandemia. No actúan por ignorancia, sino por necesidad”.

Al igual que en Estados Unidos, en Australia donde también se realizaron protestas en julio de 2020 en apoyo al movimiento Black Lives Matter, una evaluación del Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado de Victoria no demostró que los manifestantes fueran responsables de una mayor transmisión del virus. 

Ashish Jha, el director del Instituto de Salud Global de Harvard, enfatizó al New Yorker

“Las protestas coinciden con muchos otros factores: reaperturas de restaurantes y lugares de trabajo, cirugías electivas, barbacoas y fiestas en la piscina. Será difícil separar los efectos de las manifestaciones de los efectos de la reapertura planificada”. 

Y en el mismo sentido Trevor Bedford, biólogo computacional rastreador de coronavirus,  concluyó que las protestas se producen en medio de una relajación generalizada de las reglas estrictas sobre el distanciamiento social y las actividades comerciales, lo que hace aún más difícil desentrañar las causas específicas detrás de lo que probablemente sea un repunte en las infecciones.

Las protestas en Colombia, una causa más de un pico multifactorial

Volviendo a Colombia, como hemos señalado previamente, estamos ante un tercer pico de la pandemia que se ha visto marcado por múltiples factores. 

El médico colombiano Andrés Ignacio Vecino Ortíz, economista en salud y PhD en Sistemas de Salud de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, le explicó a Colombiacheck:

“Hay dos grandes razones por las que hay más casos de contagios y muertes por COVID-19, una es por el incremento de contactos y la otra es la circulación de las nuevas variantes del virus. El aumento de la tasa de contacto pudo verse influenciado por las protestas donde se rompieron las medidas de bioseguridad y también lo ha sido por la reapertura económica. Pero atribuir los casos a una razón o a la otra es politizar la pandemia. Aún no tenemos estudios y datos que muestren una proporción atribuible mayor a alguno de los dos escenarios”. 

Martha Ospina, directora del INS, también señaló desde el 19 de abril, cuando ya se reportaba el ascenso de los casos: “El actual pico epidémico en el país se explica por estas condiciones: hay aún mucha población susceptible, (ciudades con 50% de afectación o menos), aumento en el contacto social sin protección, agotamiento en la población y menor apego a las medidas de protección y la presencia de linajes más transmisibles”. 

El decreto 061 de 2021 del 28 de febrero de 2021 dio inicio a la reactivación económica en Bogotá y a este se sumó el decreto presidencial 580 de 2021 y la más reciente resolución 777 de 2021. Estos últimos coincidieron con el paro en el mes de mayo y junio, respectivamente, lo cual se traduce en mayor permisividad en la movilidad de las personas y por consiguiente aumento de contactos. 

Por otra parte, desde enero de 2021, el INS confirmó la detección de la variante gamma (conocida previamente como brasileña) en el país y en abril se reportaba la detección de la variante alfa (antes británica), ambas variantes “de preocupación” con una mayor probabilidad de transmisibilidad.

En un reportaje de BBC News señalan que los expertos consultados, incluyendo el ministro de Salud Fernando Ruiz, concordaron que es difícil saber exactamente la responsabilidad que tienen las protestas en la situación actual por la pandemia pues el paro coincidió con esas medidas de reapertura económica y la llegada de dos de las variantes de preocupación del nuevo coronavirus al país.

El Comité Nacional del Paro anunció desde el 15 de junio de 2021 la suspensión temporal de las movilizaciones para recurrir a otras estrategias. Ante lo cual Andrés Vecino señaló a Colombiacheck que es probable que en tres semanas se puedan analizar los datos de la pandemia y hacer un análisis retrospectivo teniendo en cuenta estos cambios. Pero afirmar en este momento que existe una relación directa entre las protestas y el aumento en los contagios es precipitado.

En conclusión, estamos viviendo un tercer pico favorecido por múltiples factores de los cuales se desconoce, por falta de estudios científicos, su influencia exacta en las cifras. Por lo que no se puede atribuir únicamente a las marchas. Ante esta desafiante situación queda la responsabilidad individual y colectiva de seguir aplicando las conocidas medidas de bioseguridad para mitigar la transmisión del virus.